Disclaimer: Los Juegos del Hambre pertenecen a Suzanne Collins (a excepcion de los personajes originales)


El tren viajaba a una increíble velocidad, Tycho miraba por la ventana pero Nini miraba un punto fijo de la pared, el chico se giró hacia su compañera sin entender porque ella se ofreció en el lugar de su hermana ¿era acaso la amistad? O ¿era que se volvió imprudente?
—¿Por qué lo hiciste?—preguntó Tycho rompiendo el silencio, Nini no contestó por lo cual Tycho se acercó hacia ella y se sentó a su lado—Dímelo.
—Ella es mi amiga…tu hermana es mi mejor amiga—dijo Nini, Tycho recordó que el único familiar que la fue despedir fue su hermano mayor—Gawynn es lo más cercano a una hermana—y se giró hacia Tycho—Solamente fue mi hermano mayor a despedirme de mí ¿y sabes cómo me habló?—preguntó la joven y Tycho negó con la cabeza— Me habló como si estuviera en mi lecho de muerte.
Se quedaron en silencio, Nini se limpió las lágrimas silenciosas que corrían por sus mejillas.
—Mi padre estaba demasiado borracho para levantar su culo del asiento para despedirme y mi madre muy "entretenida" con un vendedor del Quemador.
—Lo siento—dijo Tycho.
—Tycho—dijo Nini y el chico vio los ojos vidriosos—No voy a sobrevivir.
—No seamos pesimistas.
—Tú lo sabes—acotó y Tycho supo que tenía razón, las posibilidades de sobrevivir eran las mismas que se suspendieran los Juegos.
—¿En serio lo hiciste por mi hermana?—dijo Tycho.
—¿No me crees? ¿Tú no lo harías por tu mejor amigo?
—Es fácil pensarlo pero ¿hacerlo? Eso me hace dudar, últimamente no estoy seguro de nada.

Nini lo miraba y puso su mano sobre la palma de Tycho, la sintió cálida.
—Tycho, en realidad lo hice para que no sufras por el destino de tu hermana; lo hice porque me gustas.

Tycho parpadeó varias veces y la miró sorprendido, luego se sintió un poco incómodo.
—Bueno…aquí estoy contigo rumbo al Capitolio—dijo con ironía y negó con la cabeza— Lo siento, Nini.
—Sí, sé que no sientes nada por mí y por eso te pediré un favor—dijo Nini pero Tycho sabía a qué se refería—Tú debes ganar, no quiero que otro me mate.
—Gawynn me dijo lo mismo.
—Y ella me dijo también, ella eligió a su familia; ella te quiere, Tycho. Yo he llevado una vida miserable y la verdad no merezco…

—No te victimices
— No lo hago. Lo hago por amor, es un sacrificio, Tycho; porque si mueres y yo vivo, tu hermana perderá la razón y no será la misma—y Nini se colocó de frente para ver a Tycho—Tu hermana significa mucho para mí, debes ganar y yo moriré sabiendo que Gawynn será feliz.
—Ella seguirá siendo elegible.
—Al menos no veré eso—dijo Nini.
—Haré lo posible—dijo Tycho.

Tras decir eso, Felicity Hungie ingresó acompañada de un hombre adulto; la escolta estaba muy contenta.
—Chicos…chicos, les presento a Jark Innotus, él será su mentor para los Juegos y les dejo para que se conozcan.—dijo Felicity retirándose del lugar, Jark Innotus tenía ojeras y fue el primer vencedor del Distrito 7 en los Décimos Juegos del Hambre con solo dieciocho años.
—Cómo su Distrito no tiene vencedores y el mío solamente han ganado tres hasta ahora, el Capitolio me ha mandado aquí. Yo les ayudaré a ganar…o al menos lo intentaré.
—¿No te sentirás raro dándonos consejos para terminar con tus compatriotas?
—El Capitolio tiene un sentido del humor bastante extraño. Es su manera de manejarme a su antojo, me mandan a ser el mentor de Distritos ajenos al mío; les divierte ver como alguien aconseja a otros de como matar a gente de tu propio Distrito.
—Son enfermos—dijo Nini.
—Por cierto… ¿sus nombres?
—Soy Tycho Tredy y ella es Nini Dunstel.
—Bien, el primer consejo: los Juegos nunca terminan cuando ganas; tendrás que vivir con eso, ahora es cuando le perteneces al Capitolio; una marioneta.
—¿Cómo sobreviviremos?—preguntó Nini
— Sean listos—dijo Jark y se puso de pie para buscar una bebida.
—Eso no ayuda mucho—dijo Tycho.
—No, nada ayuda pero esto tal vez—dijo Jark y se giró hacia los tributos—Gánense a los Patrocinadores, esa es la diferencia de vivir o morir. Sin Patrocinadores, posiblemente mueran en el mismo día pero con uno o más, tal vez duren un par de días más.
—¿Cómo debemos ganar a los Patrocinadores?—preguntó Nini.
—Simpatía y carisma—dijo Jark mientras daba un sorbo a su bebida— Cuando lleguen a las entrevistas, traten al menos de ser simpáticos y en las pruebas sus mejores habilidades.
—No soy bueno luchando—dijo Tycho.
—Ese pesimismo te matará el primer día, chico. Para eso, esfuérzate en el Centro de Entrenamiento. Lo sé, esto apesta, yo tuve que pasar lo mismo que ustedes—dijo Jark y se acercó más a los tributos— Si no pueden solos, les aconsejo que busquen una alianza con un par de tributos más y no hablo de los Profesionales.

Los Profesionales son los tributos de los primeros Distritos, entrenados para la ocasión y era evidente para Tycho que unirse a ellos era imposible, no iban a aceptar a alguien de un Distrito débil y pobre, más bien, los de su Distrito eran los más buscados para ser exterminados.
—¿Cómo se hará eso?—preguntó Nini tocándose el cabello.
— AH…eso corre por su cuenta, tienen que confiar en sus instintos y saber quién puede ser "confiable", si alguien es muy hábil, ténganlo cerca…para matarlo después.
—¿Traicionarlos?—dijo Nini
—Al menos que deseen que te maten, Nini; este no es un concurso de campamento, es una competencia de vida o muerte, las alianzas son temporales. Al menos les servirá para estudiar a cada participante.

Tycho y Nini se quedaron en silencio, Jark Innotus se sentó y dio un gran suspiro mientras se terminaba su bebida.
—Adopté la personalidad jovial y optimista; sonreía al todo mundo y gané Patrocinadores, formé una alianza de dos personas, por lo cual cuando solamente quedó un profesional en pie, los maté mientras dormían. No me orgullezco de eso, aún tengo remordimientos; fui un traidor y ellos muy confiados. Chicos, nunca confíen en nadie, al menos al cien por cien.
El tren llegó al Capitolio, los cuatro ocupantes descendieron por la escalerilla, había fotógrafos y gente de prensa abordándolos, Tycho y Nini decidieron usar el consejo de Jark, forzando sonrisas a todo momento, siguieron a Hungie hasta el interior de un edificio, donde un grupo de personas los esperaban, Hungie se giró hacia los tributos.
—Su equipo de preparación—dijo Hungie—Les pondrán a punto y arreglaran esas fachas horrendas que llevan, los estaré esperando en el comedor de nuestro apartamento asignado.

Felicity se fue dando pequeños pasos con sus tacones, resonando a todo momento, Tycho se giró y vio a una mujer adulta, con el cabello largo y ojos enormes, le daba la sensación que la piel de su cara la hubieran estirado con un rodillo.
—Soy Tine, tu estilista principal y ellas son Tyara y Melly—dijo y las mencionadas lo saludaron agitando la mano, Nini se fue al extremo derecho y la perdió de vista, Tycho siguió a la mujer que caminaba con los brazos en jarra.

Tycho entró a un salón amplio y muy iluminado, habitaciones con cortinas cerradas y personas caminando de un lado a otro, el piso estaba tan encerado que Tycho podía ver su reflejo, algo borroso, pero lo podía ver; Tine le hizo ingresar a una habitación, la mujer colocó un dedo sobre su mejilla e hizo un gesto de desaprobación.
—Umm…estás tan pálido como un pollo hervido. Detesto los pollos hervidos, me encantan los pollos asados, con ese color dorado.
—¿Qué vas hacer? ¿Dorarme en el horno?—dijo Tycho con un tono burlón pero Tine no se ofendió, sonrió y vio que tenía dos dientes de oro.
—Algo así, guapo. Entrarás a la cámara de bronceado y luego te recortaremos tu cabellera.—dijo Tine y chasqueó los dedos, los ayudantes corrieron a quitarle la ropa pero Tycho se opuso.
—Oigan, yo puedo hacerlo—dijo ofuscado.
—El chico tiene razón.
Tycho se quedó inmóvil al igual que la estilista, nadie se movió y Tine alzó una ceja.
—¿No empiezas a desvestirte?
—Quiero un poco de privacidad.

Tine ordenó a su equipo a retirarse y se dio la vuelta, Tycho se empezó a desvestir quedando solamente en ropa interior, Tine se giró y meneó la cabeza al ver la complexión del joven.
—¡Que esmirriado estás, chico! Anda adentro de la cámara— decía Tine mientras le daba pequeños empujones a Tycho.
Diez minutos después, Tycho salió de la cámara y Tine asintió muy conforme, luego pasó a la otra sala donde le recortaron la cabellera, pedicura y otras cosas.

.-.

Varias horas después, Tycho se miraba al espejo en su habitación asignada, estaba bronceado y casi no se reconocía, tuvo que admitir que le gustaba su nuevo corte de cabellera, salió a la sala del apartamento donde vio a Nini, ella le sonrió.
—¡Estás guapo, Tycho!—dijo Nini con las mejillas encendidas, Tycho agradeció con un movimiento de su cabeza.
—Tú también—dijo y Nini bajó la mirada de manera tímida, podía ver la frente roja de ella y luego la escolta hizo su ingreso, estaba vez vestida con un ajustado vestido aguamarina y una peluca ondulada que a Tycho le recordaba al merengue de un pie de limón.
—¡Qué bien arreglados que están! Pasen al comedor, la cena está lista—dijo la escolta mientras daba una media vuelta y caminaba con pasos cortos, Tycho y Nini quedaron bocabiertos al ver la mesa blanca con diversos platillos; Tycho nunca había visto algo así; se sentó y vio que Jark también estaba ahí pero ya había empezado a comer, Nini tenía los ojos abiertos y agarró un muslo de pollo, mirándola detenidamente.
— Vaya… ¿nunca viste ese pavo, Tycho?—preguntó Jark.
—Son demasiados caros en mi Distrito, Jark. Solamente comí dos veces en mi vida: el último cumpleaños de mi hermana y el aniversario de la boda de mis padres. Y era un pavo chico, no de este tamaño que estoy viendo.
—Disfruta de la cena.
Tycho y Nini empezaron a comer, Hungie frunció el ceño y arrugó la nariz al ver los pocos modales en la mesa de los tributos ya que comían como si fuera la primera vez; Jark Innotus era el único que no estaba ofendido.

Tras la gran cena, Tycho y Nini estaban muy saciados, algo que nunca habían sentido en su vida; Felicity Hungie los hizo sentarse en los mullidos sillones y Jark caminó por el salón con un vaso de whiskey en la mano y los miró.
—Mañana es un día importante para ustedes, irán a la Ceremonia de Apertura y al dia siguiente al Centro de Entrenamineto; desde ya, familiarícense con las armas; busquen una que estén cómodas y practiquen. Y por supuesto, observen a los tributos y elijan cuidadosamente a los aliados.
—¿Todo eso el primer día?—preguntó Nini mientras se terminaba un pequeño pastelillo.
—No todo, sean pacientes pero rápidos, tienen que demostrar seguridad y confianza; no querrán unirse a uno que sea un manojo de nervios.
—Entendido—dijo Tycho.
—Bien, la charla terminó y vayan a sus habitaciones—dijo Jark.

Los dos se pusieron de pie y se dirigieron a sus habitaciones pero Tycho detuvo a Nini en la puerta.
—Deja que me encargue de esto—dijo Tycho y ella asintió.
—Tengo miedo.
—Yo también pero nuestros posibles aliados no deben "oler" nuestro miedo. Nos conviene formar una alianza para protegernos de los Profesionales, el resto ya lo veremos.
—Buenas noches, Tycho.
—Buenas noches.

Tycho se metió a su habitación, se desvistió y se colocó su ropa de dormir, sintiendo la suavidad y el olor a perfume en su ropa, se tiró a la cama y sonrió del placer; era muy cómoda y cerró los ojos.
Extrañaba a su hermana, a sus padres y a Ben.
—Ganaré los Juegos—se mentalizó hasta quedarse dormido.