Más que el tiempo son las situaciones las que demuestran quien es cada persona.

Princeps Fraudator

— Es bueno volver a tenerte aquí.

— Lo sería si Lotor no lo estuviera también.

Shiro negó con la cabeza, Keith realmente tenía una buena perreta armada con Lotor. No sabía porqué exactamente su pareja se ponía aún más malhumorada de lo usual con el príncipe exiliado, pero no dejaba de preocuparlo.

Parecía en extremo receloso y siendo como es, quería decir que algo malo hacía actualmente para ganarse ese odio. Keith podía ser rencoroso, pero estos rencores se pagaban con indiferencia rotunda luego de un tiempo.

Lotor no, el sufre el odio perenne.

Aun recordaba muy bien la discusión que tuvieron en cuanto que hacer con él, se había decidido a mantenerlo como prisionero y juzgar con el tiempo si este es merecedor de la confianza. Kolivan habia dejado a keith para que lo vigilara, un poco inútil, pero ninguno se quejó, ni siquiera Lotor, este parecía complacido por su guardián.

Lo que hacía curioso aquello es que Keith no dijo ni una sola palabra, tan callado e indiferente como de costumbre, escuchando en silencio todo lo que se argumentaba. Todos habían pensado que él sería quien más reticencia daría al asunto.

Pero no, solo silencio y con ello, se tomó la ya sabida decisión

— ¿ya es hora de la misión? — pregunta con genuino desinterés. Shiro asintió, llevar su armadura de paladin lo delataba un poco —. Espero que les vaya bien entonces. Iré a aburrirme por ahí.

— Puedes venir conmigo en Black Lion.

— Estoy aquí para vigilar a Lotor aun si muero de fastidio en el intento... o lo mato en el trayecto. Tu solo vete ya para que vuelvan rápido. — agitó la mano, Shiro se aguantó la risa. Antes de que pudiera apartarse por completo lo atrajo hacía su persona y besó su cabeza entre las ahora erguidas orejas. Keith infló un poco los mofletes, cruzándose de brazos y caminando para llegar su destino.

Eso claro, con su cola dio una suave bofetada al rostro de Shiro... Y con suave me refiero a que solo le giró la cabeza hacia un lado, una bofetada de Keith se traduce a quedar con la nariz rota y un diente flojo. Habiéndose preparado psicológicamente llegó hasta donde Lotor se encontraba preso...

— tardaste en llegar ¿Algo te detuvo? — como suele ser la costumbre, Keith lo ignoró por completo, sentándose de mil maneras distintas y jugando de manera distraída con su cuchillo, lanzándolo hacia arriba, girando entre sus dedos, ver al techo, dormitar. Lo regular cuando tu prisionero es una jodida molestia que goza de tu fastidio —. Sabes... Me sorprende lo desesperado que estás por ocultar la verdad de lo que ibas a hacer.

— Y a mi me sorprende lo desesperado que estás por hablar conmigo ¿No te puedes mantener callado y hacer esto menos odioso? — bufa con mal humor. Lotor tomó asiento, sonriendo.

— Es muy triste que tu me juzgues igual que la alteana, no saben que quiero, pero aun así me odian.

— Me importa una mierda lo que quieras. Lo que sé es la razón por la que te odio.

— ¿Mostrarte tu verdad?

— Una verdad que podía aprender sin Quintaesencia en mi organismo.

— Siempre buscarás la forma de sacar lo malo. — suspira sonriendo divertido.

— Y tu de sacar lo bueno.

— De otro modo ¿que sentido tendría? — Keith gruñó y se echó de lado, dando la espalda —. Me das buena vista, sigo pensando que eres un hibrido muy bello. — Keith se giró y entrecerró los ojos.

— ¿Que quieres?

— ¿Disculpa?

— No actuas a menos que puedas sacar algo de tu beneficio ¿Que quieres? — Lotor negó suavemente con la cabeza —. permaneces y ayudas por una razón, no simplemente movido por el buen deseo de ayudar y ya que estás tan hablador, habla.

— No quiero otra cosa que un imperio pacífico, la forma en que mi padre lleva las cosas es muy... poco recomendable. Que hayan tantos rebeldes y ganas de hacerlo a un lado lo demuestran — comienza a explica de pie, dando algunos pasos en el reducido lugar —. Mi plan era muy simple, hallar quintaesencia, tanta como fuera posible y más... De nada te sirve el poder si no tienes la energía para utilizarlo.

— Ya las extraen de los planetas ¿Cuántos pensabas destruir...?

— Hice muchas investigaciones, con las cuales halle una forma de obtener raudales de quintaesencia. Destruir planetas, conquistarlos... Francamente no me interesa, al menos del mismo modo. Obviamente se necesita un control, pero como dije, el modo de Zarkon está lejos de ser agradable para mi. — tener la atención de Keith cuenta como un logro para él, pues costaba lo suyo.

— ¿Y entonces? ¿Cual es tu plan ahora?

— Sencillo... necesito que tus compañeros me ayuden. Aunque preferiria mantenerte a raya, también precisare tu ayuda... No van a escucharme, al menos no todos con tanta seguridad como lo harían contigo que te conocen.

— No les diría algo como eso.

— ¿Por qué? ¿Temes que no te tomen al palabra? Es una probabilidad igual de alta, despues de todo sería normal un Galra apoyando a otro Galra — Keith frunció el entrecejo —. Esta sería una buena prueba de confianza. Sobretodo con ese líder que tanto te preocupa.

Keith no respondió absolutamente nada, se levantó de donde estaba echado y se fue. Lotor sonrió a sí mismo, complacido de poder tocar tan fácil los puntos débiles de Keith para manipularlo. No diría que le gusta, preferiría que este le ayudara sin necesidad de esto, pero aparentemente la confianza en esos humanos era muy fuerte.

¿Cuánto le tomaría aceptar que no iban a aceptarlo? Su parte humana no haría que los humanos lo aceptaran y su parte Galra no haría que los Galra lo aceptaran, solo tiene una opción: Confiar en él que entiende lo que es ser híbrido, que se alzará por sobretodos los demás que lo pensaban menos...

Verdaderamente necesita que Keith entienda que con él iba a ser feliz y aceptado como no lo será en Voltron...


— ¿Entregarlo? A ver, pongamos los puntos claros, si Lotor sacó de alguien lo tramposo de su ser es de Zarkon. No nos va a entregar al Señor Holt aun si le entregamos a su hijo. — Keith se rascó el entrecejo, defender a Lotor sin ninguna amenaza de por medio era de lo más raro que haría jamás.

— ¿¡Y entonces qué!? ¡Debemos salvar a papá! — entendía el estado frenético de Pidge, aunque no podía apoyarla.

— Y lo haremos, pero... — Shiro carecía de capacidad para negar el método, puesto que ya el debate estaba haciéndose un poco agresivo.

— Zarkon los va a engañar. No entregará a ese hombre y posiblemente me mate apenas esté a su alcance. — comenta Lotor viendo con ligera diversión todo lo que pasaba frente a él, por momentos su mirada se fijaba en Keith, que exasperado no sabía como intervenir sin que se volviera una trifulca.

— ¡TODO LO QUE ÉL PUEDE DECIRNOS ES UNA MENTIRA! — acusa la más joven. Keith resopló con fuerza.

— Tiene instinto de supervivencia y aunque nos duela, no es tonto. Está claro que será una trampa. Podemos hacer algún plan con el que-

— ¡PUES DILO!

— Pidge-

— ¡ESTÁS TAN TRANQUILO Y SIN CONSIDERARLO PORQUE NO ES TU FAMILIA! ¡NI SIQUIERA TIENES UNA!

— Pidge. — Lance le dio un fuerte codazo, la chica no parecía tener ganas de retractarse o notar que fue algo entre fuera de lugar y muy hiriente.

— No, no es mi familia, pero es la tuya y sé que lo necesitas tanto como necesitas a Matt — respondió con voz calmada y rostro impasible —. Por ello no quiero que esto falle, por eso quiero que entiendas que ir sin un plan de respaldo es casi tan suicida como no hacer nada.

— ¿Y que me asegura que no estás haciéndolo por cuidarlo? ¡Estuviste con él mucho tiempo! ¡Puede estar manipulandote para que no lo entregues!

— Ojala pudiera manipularlo tan fácil, es un animal rabioso. — silba Lotor, Shiro le dirigió una mirada hostil.

— Recuperaremos a papá, Pidge, tranquila. — Matt no sabía que decir o hacer, su hermana estaba demasiado explosiva al tema, no la culpa, pero complica mucho hacer un plan sin ofenderla o que se malinterprete. Keith tamborileo los dedos, entregar a Lotor sería tonto considerando lo útil que ha demostrado ser...

Claro que le gustaría que su padre le de un golpe en el pescuezo, sin embargo, nunca ha sido fanatico de ver morir a sus enemigos por el que es también su enemigo. Una idea apareció en su mente y miró a Shiro, llamando la atención de este. Hizo un ligero gesto con al cabeza para que lo siguiera, Black paladin no tardó en seguirlo, con la vista fija en la cola ondeante del híbrido.

— Tengo una idea que puede servirnos... Deberás confiar en mi, no decirle al resto y... Confiar en Lotor.

— ¿Lo haces tu?

— No. Pero ahora no hay tiempo de rencores si queremos al padre de Pidge aquí. — concluyó chasqueando la lengua.

...

Desde el primer instante tuvo un mal presentimiento en cuanto al intercambio. Fue con Shiro, Pidge, Matt y Lotor para el intercambio, sin un León no haría nada útil en caso de necesitar ayuda. Zarkon seguía causándole escalofríos a pesar de la distancia, tal vez ver a un cadáver andante produce miedo de forma natural.

— Están haciendo lo que quiere, sólo me matará... — fijó su atención en Lotor, quien mantenía su postura llena de soberbia.

— Por eso está el plan de respaldo. — responde en voz baja.

— También buscará de asesinarte ahora que te ha visto... Eres un traidor igual que yo — Keith empezó a contar hasta mil, así tal vez pudiera aguantarlo —. asombrosamente, esa idea me repulsa más de lo que hace esperar mi muerte.

— Si, claro. — el sarcasmo estaba untado en sus palabras

— No debiste haber venido, pero ya que estamos aquí tengo una forma perfecta de demostrarte que mis intenciones con tu equipo y contigo no son hostiles — su mirada clavada en él comienza a molestarlo —. Te demostraré lo que soy capaz de hacer con tal de que me creas y veas que no soy tu enemigo.

— Guarda silencio. — susurró cruzandose de brazos. Una vez pareció transcurrir el tiempo suficiente Zarkon exigió ver a su hijo, Lotor acabó en frente de ellos con aire altivo y manos esposadas.

Pidge observaba de manera ansiosa lo que pasaba, por ello no podía evitar las ganas de ir corriendo hacia su papá y saltar sobre él para abrazarlo despues de tanto tiempo. Keith contuvo el aliento, Lotor había negado por la cabeza y antes de poder advertirlo, se había revelado que el padre de Pidge no era quien caminaba hacia ellos.

— ¿Q...que? ¡Teniamos un trato! —repuso con voz desesperada. Zarkon señaló a Keith.

—Si quieres a tu padre exijó la cabeza de ese traidor al imperio. —Keith le dirigió una mirada venenosa. Pidge acabó rígida y de un segundo a otro por el atudimiento no entendieron nada, Keith habia lanzado su espada hacia Zarkon, clavandose en su brazo y apocando el ruido que produjo Lotor al liberarse de Zethrid.

Lotor inició un duelo contra su padre, algo que de cierta manera le recuerda sus enfrentamientos con el príncipe por la agresividad que se exhibe ahí. Shiro, Pidge y Matt iban tras la nave donde se encuentra el padre dr los hermanos. Considerando que Zarkon estaba dando la paliza de su vida a su amado hijo... Prefirió ayudarlo, quizá así le hace una cicatriz por accidente.

Como buena mania, volvió a lanzar la espada apenas la recuperó, por lo que Zarkon fijó su atención en él, dando tiempo para que Lotor atacará usando el Bayard negro. Esquivó a Zarkon, este uso su armadura para aumentar cada una de sus capacidades y con ello iba la velocidad. Con espada en mano nuevamente se dispuso a atacar.

Lotor también luchaba ahí, aunque era quien se llevaba los golpes más fuertes. Keith, un poco desesperado, esquivaba en la medida de lo posible los ataques que podían matarlo de tan solo rozar su cabeza. La cosa no podía complicarse más, Zarkon esta proporcionando la paliza de la vida de ambos. Lo cual es bastante triste y humillante.

No supo cómo ocurrió, como su espada se encuentra tan lejos, la bota de Zarkon sobre el pecho con la esperanza de reventar su pecho con un simple pisotón. Comienza a ver borroso, realmente duele y el aire se escapa con lentitud de sus pulmones.

Un corte resonó en el aire junto a la fuerte brisa. Keith vio como una mano se ofrecía a ayudar para levantarse, la tomó aún aturdido y al recobrar toda su visión el aliento se escapó de nuevo.

— Te lo dije... haría lo que sea por demostrarte que no soy tu enemigo.

Keith soltó la mano de Lotor, con el viento tan fuerte que agita el cabello negro y blanco en todas direcciones mientras siguen viéndose, el más bajo con la mayor incomodidad del mundo y el mayor en la espera de algunas palabras.

— Era tu papá... — murmura, Zarkon parecía estar en proceso de apagado, como una máquina.

— Que pensó en matarme y lo peor de todo... Matarte a tí también. — sin ningún permiso -como siempre-, se acercó con la intención de besarlo, Keith se hizo atrás de inmediato, tan indiferente como es su costumbre más no hostil o con rasgos de haberse enfadado.

— Lotor mató a Zarkon, tenemos que irnos... ¿Ya tenemos al padre de Pdge?

Yep~

— Vamos, antes de que la flota que debe seguir en el respaldo venga a atacarnos por esto. Dejaste sin emperador al más grande imperio del Universo. —Lotor sonrió pedante, camina tras Keith que toma del suelo el Bayard negro.

Aunque el Byard refulgió por un instante, volvió a su forma habitual. Subieron a la nave en al que llegaron, pues ya el grupo de Matt, Shiro y Pidge iba camino al palacio de regreso.

Lotor se sentó en el asiento de copiloto, cruzado de brazos y viendo de reojo a Keith que pilotaba con tanta calma y facilidad que podría hacerlo dormido. —Eres tan malditamente necio —. bufa el principe desterrado con un tinte amargo en sus expresiones. Keith no dijo nada.

— me pregunto que tanto debió pasar en la Tierra para que seas de esta manera, tan cerrado como el entendimiento de los Galra — sin respuesta aun —. Seco, rabioso cuando te enojas, sin emociones... Tampoco confías en mi a pesar de lo que-

— No confío en nadie — entrecerró los ojos, Lotor tuvo un ligero y satisfactorio escalofrío —. Siempre he estado mejor solo.

— ¿Que me dices de cuando estuviste en mi nave? Confiabas en que irían a salvarte, incluso cuando ocurrió el ataque confiaste en que ellos iban a llegar.— repone satisfecho por las contradicciones que se generan en Keith, tan poco predecible como el fuego.

— Inercia imbécil de permanecer más tiempo del necesario. — responde sin más.

— ¿Enserio?

— Uhmm.

— A mi me parece que si eres capaz de confiar, tan sólo te haces el de rogar. No como que me moleste del todo, si no fuese así, no serías tu. Sin embargo, la curiosidad no deja de hacerme ruido. — sonríe ufano.

— ¿qué puede importarte si confio o no?

— Que eres tu y quiero que confíes en mi. Ya sabes, tenernos mutuamente para...

El filo de una espada se posó en su garganta y sudo frío por un instante. Keith lo veía con esos fríos y afilados ojos púrpuras con esclera amarillenta —Un solo acto no gana la confianza de nadie, menos la mía, así que guarda silencio antes de que considere tirarte al espacio —advierte, guardó la espada tras unos segundos.

— Yo solo decía que... Pareces un tierno y pequeño animal que se mantiene a la defensiva por temor a ser herido por un depredador, quizá porque no...

— ¿Por qué aprendí a cuidarme solo? Sí, es por eso, Lotor, así que ahora callate. — advierte con la poca paciencia a nada de agotarse, finalmente, el príncipe Galra guardó silencio.

...

— ¿Por qué algo así te importa? — pregunta Shiro entrecerrando los ojos con sospecha hacía el híbrido de piel purpura y cabello blanco.

— Necesito a Keith, es fuerte, es hábil y francamente es la mejor opción que tengo aun si no me cree de confianza. Si supiera al menos un poco al respecto, podría ayudar con eso. — explica a grandes rasgos lo que quería.

No pensó en decir que quería la confianza entera de Keith, que este no lo pudiera negar aunque la parte más necia de su persona siguiera insistiendo. No podría alejarse, sería como un pequeño fraude para atraerlo.

No lo hace en desinterés ¿Cuando lo ha hecho?

—Keith no tuvo una familia, su madre lo abandonó cuando apenas era un niño y su padre nunca estuvo muy presente. Ha estado solo desde siempre hasta Voltron. Así que-

— ya veo... Su familia postiza lo rechazó — sonríe zorruno, Shiro se cruzó de brazos —. ya me imagino, apenas se hicieron con la información de su ascendencia lo empezarona rechazar, no me sorprende que no pueda confiar en nadie.

— ¿Que...?

— Sin embargo, no le va a costar confiar en mí más que en cualquiera de ustedes. Al fin y al cabo, sólo yo lo acepto como es realmente. Un bello híbrido Galra que busca ser aceptado como no lo es aqui. — Shiro podía enrojecer de iras

— Aquí es tratado como una más, es parte de nuestro equipo.

— ¿Por que está con Blade of Marmora entonces? ¿por qué dejar que se aparte y no preocuparse por él? Admitelo, Black paladin, tu pequeño gatito te estorba ahora que no tiene un león, todo porque le quitaste el suyo y la cadena prosiguió a donde estamos. — se encoge de hombros.

Aparentemente Shiro podía ser igual de sensible queKeith, igual de voluble.

— Yo no soy nadie para detenerlo de hacer lo que quiera, sí él quiere ir con ellos que lo haga, jamás he dicho que no puede quedarse.

— Pero no has insistido en que se quede, nunca lo contactas... Me pregunto que tan mala suerte tiene para ir de malas con las familias, casi parece algo que nos hace similares.

— Tu...

— tranquilo, tan solo se me fue un poco la lengua. Gracias por la información, Black paladín, tan sólo espero de ti que continues con tu bella incapacidad. — despide con tranquilidad, salió de la habitación y Shiro destrozó la mesa que había a su lado.

Lotor quería morirse de risa, no creyó que jugar con Shiro iba a ser tan sencillo, cualquiera diría que es sólo revés: Keith como algo simple y manipulable y Shiro un complicado individuo imposible de hacer enojar o confundir. Vaya que es una ironía que lo tiene en esa especie de excitación constante.

Por desgracia no todo es color de rosita en este universo, por lo que haber asesinado finalmente al emperador que gobernó por más de diez mil años no es algo que se pueda celebrar y ya. Cómo Lotor tan amablemente explicó, se necesitaría un emperador que no quiera continuar con el plan de explorar planetas y sólo un Galra podría hacerlo, así que...

— ¿Tu? ¿Emperador? —réplica Allura con expresión incrédula.

—Los generales que hay no haran más que desastre e incluso a mi me preocupa. Soy el príncipe, tengo más derecho que ellos.

—Eres híbrido. —Añadió Coran.

—Sigue siendo el único descendiente del emperador, las tropas más puristas al respecto lo obedecerán de inmediato y no tenemos más opciones... —susurra Keith, pues realmente no es cómo que tengan otra opción mejor.

— ¿Cómo piensas llegar allá sin que te maten? Sigues siendo un traidor. —Informa Lance sin estar nada de acuerdo con el asunto.

—Eso es sencillo porque el Black Lion me escoltará.

— ¿¡Ha!? ¡¿y esa parte cuando la acordamos que no la escuche!? — Lance miró a todos con una mueca de confusión.

— eso nunca ha estado en discusión, no haremos tal cosa. — dice Allura con el entrecejo fruncido. Shiro descruzo los brazos.

— Lo haremos.

— ¿¡Qué!?

— necesitamos que sea Lotor quien ocupe el trono. — Lance permaneció con la misma expresión de incredulidad.

— Pero Shiro...

— Eso es muy arriesgado... — murmura Pidge.

— Más arriesgado es que la Bruja tenga un Emperador Títere. Es una mujer de... ¿Ciencia? Solo le interesa continuar con cada objetivo que se proponga y entre ellos es necesario extraer hasta el más mínimo rastro de Quintaesencia. — Lotor comienza a cansarse de la terquedad.

No sería como Zarkon si es lo que ha ellos les molestaba, así que no encontraba razón por la cual no podían ser su respaldo, tampoco sería una blanca paloma que ayuda a todo el Universo, simplemente... ¿Un imperio normal? ¿Sin necesidad de matar y extinguir razas?

No es tan complicado que ellos lo comprendan ¡De verdad que no lo es!

— No, Shiro... Es una trampa, puede querer a Voltron o yo qué sé ¡hablamos de Lotor! — Y Lotor está aquí escuchando, Blue Paladin. Pensó poniendo los ojos en amarillo por un instante.

— Black Lion no lo tomará como líder aun si lo intenta, tengo la ligera sospecha de que Lotor cae mal a los leones. — interviene Keith con desinterés.

— ¡Es igual! ¿¡No te parece sospechoso!? — lo miró con ojos entrecerrados y volvió a girar la cabeza para ver a otro lado.

— Lance deja de replicar, lo haremos.

— Pero-

— ¡Que calles! ¡Ya lo he dicho! vamos a hacerlo de ese modo y es la última palabra. — respondió con tal violencia que Lance se encogió sorprendido. Keith se acercó expectante, moviendo la cola de tanto en tanto, inquieto.

—Lance solo está argumentando y dando su punto de porque este plan puede salir mal. Creo que antes de decidirlo, aun si es rápido, deberías pensarlo un poco, no digo que-

— ¿Que? Keith no se si te has dado cuenta de que tu opinion no es la que cuenta aqui. No eres de Voltron ahora y yo soy el líder, por lo que si yo digo que haremos esto es porque se hará. No hay mas discusión al respec-

Se hicieron atrás, Shiro tambaleo con una mano en el rostro, cubriendo su nariz sangrante por el golpe que Keith había propinado. El híbrido agitó el puño con pequeñas gotas de sangre y tan crispado que su expresión indiferente desentona con su lenguaje corporal. Shiro lo observó con una especie de confusión, como si el golpe no tuviera razón de ser.

—Lamento estar aquí estorbando. Sigan con su reunión. —dio media vuelta y marchó del lugar. Lotor tenía la satisfacción plasmada en el rostro, algo que solo Black paladín notó por saber la naturaleza de la relación entre el príncipe y Keith.

—Entonces... —Hunk alzó su voz para romper el intensísimo silencio formado. Shiro mantuvo la mano izquierda en su rostro por el goteo de líquido carmesí.

—Lo que dije. Lo haremos. —concluyó. Salió de la sala, seguramente a perseguir a su atacante. Lotor en pie caminó tranquilamente, no necesitaba apresurarse cuando contaba con mayor facilidad para ubicar a Keith.

Llegó antes que Black Paladin para su propia sorpresa. Keith se encuentra en el hangar frente a Red Lion, el cual está encendido e inclinado hacía él, permitiendo que coloque la mano en la zona frontal de su hocico.

— Hey... — sonrió nostálgico —. Lance es un buen paladin para ti ¿cierto? Supongo que mucho mejor de lo que yo puedo serlo... Para cualquier león— Red Lion abrió la entrada y Keith negó con la cabeza —. Lance es tu paladín, no yo, intenta que no se mate al menos.

Red Lion le rugió en la cara, agitandole el cabello, la cola y las orejas por igual. Abrió un ojo viendo al León, suspiro de nueva cuenta palmeando por última vez la boca de Red Lion.

— No puedo hacerle eso a él.

— ¿Por qué no? — apenas se sobresaltó por la repentina pregunta de Lotor —. Él te lo hizo, este es tu león.

— Ya no lo es, ninguno, además, Lance es mejor en esto. — responde con voz calmada, casi sosegada.

— Lo dudo.

— Haz lo que quieras.

— Quieres volver a Voltron.

— No sí alguno queda por fuera, ellos son un equipo-

— Y tu no, sobras — interrumpió, Hubo un pequeño y violento movimiento de la cola de Keith —. admitirlo en voz alta no va matarte. Tu los quieres mucho a ellos, pero ellos no ha ti, no hay una equivalencia entre lo que te importan ellos con lo que ha ellos les importa, creo que te ha quedado bastante claro.

— También como el hecho de que estás buscando cualquier medio para convencerme de ello.

— Te estoy abriendo los ojos, actúas como un niño, tu fe es muy ciega.

— Son mis amigos ¿Que tiene de malo hacerlo?

— Que si de tus amigos depende no pisaS esta nave de nuevo y mientras más lejos estés mejor, poco importa si te ocurre algo. No seas infantil y-

— ¡No soy infantil! ¡Infantil es creer que puedo confiar en alguien que intenta ponerme en contra de todos y todos! Me encantaría saber que tanta satisfacción te da saber que no perteneceré nunca a ningún lugar.

— Yo no te rechazo, quien está rechazando aquí eres tu.

— Porque tu nunca haces nada. No me importa... — movió la oreja y tras unos segundos frunció el entrecejo —. me largo, suerte en lo que sea que decidan.

— ¿te vas? ¿a donde? — Keith no le respondió, tan solo continuó caminando, subió la capucha y su máscara apareció.

— ¡Keith! ¡Keith! — Pidge pasó por el lado de Lotor, el híbrido quitó la máscara para mirar a la paladin — yo... Yo quería pedirte perdón por lo de hace unos días, también que puedes quedarte aun con lo que dijo Shiro, está estresado supongo, lo que dijo-

— ¿Que vas a saber si quiero quedarme? Al fin y al cabo, tu tienes una familia y yo no. — repuso con tono frío, realmente harto de todo.

Pidge acabó muda, viéndolo irse en la nave que entró en el hangar y desapareció de su campo de visión en un segundo. Apretó los labios llena de frustración, como si de repente la bofetada que significó sus palabras al híbrido se la devolviera.

Claro, no excusa que la tratara así, pero podía llamarse karma.

— ¿Es idea mía o es como si Keith se apartara más a cada segundo que pasa? — pregunta Hunk al lado de Green paladin.

— No se aleja, lo están alejando. — miró con rencor a Lotor que sonrió ufano y se fue del hangar. Shiro negó con la cabeza, aún escondido en la entrada opuesta donde escuchó toda la conversación que tuvieron ambos híbridos.


Poner bombas se le antojo divertido, tenía ganas de hacer explotar tanta cosa se cruzara en su camino, activarlas lo llenó de satisfacción, eso hasta que se percató de que Lotor y Shiro están ahí.

— Vino solo... — susurró, golpeó una pared —. ¡Tenemos que quitar las bombas! — avisa desactivando la primera, sus dos compañeros se crisparon.

— ¿¡Por qué?!

— Lotor y Shiro están allí, esto-

— ¡No hay tiempo para quitarlas, vamonos! — incita uno de ellos, al ver que Keith ya iba por la décima con su desesperada velocidad bufo —. Si eso quieres, quédate tú aquí.

Gruñó pro lo bajo, algunas veces no sabía que hacer con sus iras por este tipo de situaciones. Llevaba muchas, pero faltaban muchas más. Corrió por el extenso pasillo y una vez vio la salida se apresuró aun más.

Vio a Lotor luchando contra Sendak. Lanzó su espada, logrando que el ataque del comandante se viera desviado, saltó y empujó a Lotor escaleras abajo en aquel proceso. La explosión a sus espaldas lo hizo sentir un pequeño dolor junto a la caída, terminó sobre Lotor, quejó bajito y la máscara desapareció en un parpadeo intermitente, se averió.

— ¿¡que crees que haces!? — queja Lotor.

— ¡Salvarte la vida, imbecil! — responde de la misma forma, se agachó y lo obligó a hacerlo, un disparo justo por los pelos —. ¿¡vas a ser el emperador o no!?

— Por algo estoy-

— ¡Entonces prende fuego a esa maldita cosa de una vez!

Tomó la espada de Lotor un segundo y apuñaló a quien sea que se lanzó para atacarlos. Se incorporó de un saltó, la capucha se rompió por otro disparó fallido, tomó su cuchillo del suelo y abría pasó como podía a Lotor que tenía la dichosa antorcha en al mano.

Bloqueó a Sendak, un disparo por el costado del Comandante generó una abertura, Keith la aprovechó para dar una patada que lo envió lo suficientemente lejos. Miró abajo, Acxa guardó su arma y corría junto a Ezor y Zethrid.

— Que mujer más rara... — susurra, parecia su ángel de la guarda con pistolas láser y un traje propulsor en lugar de alas.

La luz ha su espalda lo hizo girarse, vio por un segundo la enorme llama y escucho vagamente al sacerdote en su anuncio del nuevo emperador Galra. Suspiró un poco más tranquilo, al menos tenía la seguridad de que Lotor no hará volar planetas.

— ¿Viniste solo?— pregunta aun cuando ya sabe cual es la respuesta. Shiro bajó un poco la cabeza—. Al final no estuvieron de acuerdo contigo.

—Tu lo estabas y con ello sé que esto puede y será de ayuda para acabar con esta guerra —Keith bufó, casi ofendido por sus palabras. Sin embargo restregar las cosas en la cara de alguien no es precisamente de su agrado, por lo que no dijo nada—. Lo siento...

— ¿Ah?

—Por lo que dije... Lo siento—repitió—. Tan solo me molesta que... De cierta forma puedas ser más cercano a él que a mi y con eso lo estés apoyando. Ahora, cuando el intercambio...

— ¿Estás celoso? ¿Va en serio? —interroga casi incrédulo. Claro, él no tiene ni idea de la productiva conversación entre Shiro y Lotor.

— Un poco, es la primera vez que te veo cercano a alguien más que no sea yo y que alguien más te necesite—Lotor los observa con cautela—. Es... extraño.

— Soy el único que te salva cada dos por tres, eso no va a cambiar por un maldito y odioso principito —enroscó la cola en el brazo de Shiro —. Ademas... ¿Como me aparto si así dejo de sentirme humano?

Shiro sonrió, casi divertido. Lotor por su lado bajo hasta llegar a ellos, con expresión entre seria y serena poco común en el tiempo que lleva habitando el palacio más no rara en el tiempo que Keith a convivido con el. El menor de los tres hizo una mueca por lo que Lotor tiende hacia él.

—Tomala.

— ¿Y por que...?

—Mi padre tenía a Sendak aunque nunca tuvo predilección por las espadas. Siempre hay que entregarla a quien apoya su mandato desde el inicio. —explica con calma y no era mentira. De tener a sus generales y no conocer a Keith, se la daría a Acxa, pero como notaran la situaciones es otra.

—Yo no-

—Lo hiciste, incluso me ayudaste a subir siendo capaz de tomar el trono si querías. Al fin y al cabo, eres un Galra. —esa información le sentó muy incomoda, realmente ridícula a decir verdad. Tomó la espada con cierta duda, esta se plegó con rapidez.

El momento de sopor colaboró a que Lotor lo agarre de la nuca para juntar los labios con los de Keith. Keith se alejó y Shiro apartó a Lotor de manera brusca, casi gruñendo en contraste con las orejas erguidas y erizadas junto a la cola. La sonrisa satisfecha de Lotor lo molesto un poco más.

— Imbécil...

Aunque el insulto vino en un gruñido, Shiro se percató de que Keith no soltó la espada, sino que la aferraba con mayor fuerza que hace unos segundos.


Ver la nave principal con la tranquilidad de que Haggar no aparecerá en la vuelta de la esquina y que no es un prisionero hace más ameno el momento. Lotor lo tiene así cómo antes, se siente una especie de mascota cuando anda con él y lo detesta, sin embargo, tenía que hacer el reconocimiento y vigilar que Lotor no planea nada extraño por debajo de la mesa.

Sabe que Lotor es un empedernido de la investigación, lo ha escuchado hablar sin para de todo lo que anhela descubrir, conocimiento que aprender y cómo hacerlo valer. De cierta manera, el nuevo emperador es bastante poético en su forma de querer las cosas... Aunque esto también puede ser una fachada para que baje la guardia.

Mantiene todo en un cincuenta/cincuenta de probabilidades, con este hombre literalmente nunca se sabe.

Ha habido un cambio que si bien no lo molesta, lo hace desear haber apostado con su lado más imbécil porque ahora queda más que claro lo que fue obvio en un principio. Lotor tiene como foco de interés a Allura, hablan sin parar sobre los alteanos y de un modo u otro se desvían a cualquier otro tema que hace a Lance aportar los dientes de envidia.

Durante el encierro del príncipe, el segundo ser en que debía soportar lo fastidioso de Lotor era Allura, ahora se hizo con el primer lugar. Enhorabuena por ella al quitarle el dolor en el culo que significa tener al híbrido tras de él. Y lo que se quiso decir antes y por lo que vino está explicación es está simple y burlesca acotación.

— ¿irte? No puedes-

—Si puedo, al fin y al cabo, ya tienes lo que necesitabas de mi y ahora es turno de Allura supongo, la cual es oportunamente una alteana. Supongo que buscarás con respecto a ese lado tuyo. —Restaba importancia a la situación abrochando su traje.

—No te estaba usando, es que... Está es una cuestión de... alteanos.

—No soy humano, no soy Galra y mucho menos alteano. Es irrelevante, me voy a buscar algo mejor que hacer. —Se encoge de hombros

—espera — tiró de la Muñeca del menor —. No fue eso lo que quise decir y no tienes que irte por algo así.

Diría que Keith está celoso, pero sin duda alguna notaba la tranquilidad y sincero estado de ánimo indiferente, sin embargo, pudo apreciar una especie de tono satisfecho y decepcionado al mismo tiempo. Satisfecho de saber que su sospecha es cierta y decepcionado de que así sea. Un poco raro, pero Keith tiene un funcionamiento bastante particular.

— Ya no te soy útil ¿Para que me quedaría? No es algo nuevo ser prescindible. —tuvo un escalofrío por comentario, casi lo hace pensar que este es el estado en que se encontraba Keith cuando pensó estrellar la nave contra el escudo de Haggar.

—Porque YO no quiero que lo hagas — enfatizó con tono hostil —. Entiende de una vez que aunque no te necesite no quiere decir que no desee que permanezcas aquí y que no sea capaz de mantenerte por la fuerza. —Keith adoptó una postura recelosa.

—Me gustaría ver que lo intentes para destrozarte la cara con-

—No soy Black Paladín, yo no estoy dispuesto a permitir que te alejes de mi ¿¡Que más debo hacer para que sólo confíes y te mantengas junto a mi!?

La desesperación superó sus rodeos y juegos habituales. No se ha sentido así de cómodo, comprendido y encaprichado por nadie, sólo aumenta con el tiempo en lugar de encogerse como viene a ser lo natural en todo ser viviente en el que se fija. Siempre tuvo relaciones motivadas en la utilidad de la persona, no en las sensaciones que está pueda evocar en su ser que es el maldito caso con este híbrido que tiene en frente.

Porque a diferencia de las veces anteriores no es capaz de manipular como se le antoja a el sujeto en cuestión. Keith es la antítesis de todo lo que ha sido su vida, su forma, su mecanismo... Lo enerva a la misma vez que lo llena de una imbécil excitación.

— ¿Que se supone que tiene que ver Shiro en todo esto? No, mejor olvidalo, no estoy lo suficientemente mal o... borracho siquiera para soportar eso — rascó el puente de la nariz —. Me largo de aquí, Kolivan me va a-

Su aviso se vio cortado por Lotor que lo empuja de manera brusca contra la pared, usa su tamaño superior en contra del híbrido humano. Keith apenas tiene aire para respirar por el forzado acercamiento del Emperador, quien absorbe el aire de sus pulmones y a nada de dejarlo inconsciente está. Con dificultad tomó la espada que Lotor entregó y la expandió contra al pared, lo que logró empujar al regente.

— Siempre tiene que ver con ese maldito paladín que a pesar de estar más en el espacio que contigo sigues amando ¡Yo puedo darte el maldito Universo si tan sólo te dieras cuenta de lo loco que me pones! — plegó la espada y al guardo en su lugar.

— No quiero el universo, los dos somos iguales y es por eso que lo amo. Shiro tal como yo está perdido en las estrellas, no le importa nada más que eso. — dijo como si eso fuera una despedida, Lotor gruñó y golpeó la pared a su lado derecho.

¿Que quería decir con eso? No lo entendía, tiene más semejanzas con Keith de las que puede tener Shiro. Él tiene un lugar al cual volver, amigos, un grupo perfectamente hecho donde no importa si mete la pata, tendrá a donde regresar.

Por su lado,Kkeith y él no cuentan con esta suerte.

Es tan malditamente injusto, es como si no importara cuanto se esfuerza, Keith hallá la manera de alejarlo con cualquier excusa, con el más mínimo detalle. Cubrió sus ojos con una mano, respiró profundo; Miró al techo y dejó la mente en blanco por un instante.

Tal vez... tal vez el problema es que la situación no es tan desesperada o tan calmada, sino que permanece en un punto medio, uno donde la ausencia de Shiro se excusa... Pero si este tuviera que volver a la tierra porque Voltron ya no es necesario o por el contrario, estar tan ocupado que no puede hacer más nada...

Tendría que separarse de Keith y no tendría más que quedarse con él, ahí habría lugar a un progreso a lo que quiere que ocurra. Debe apresurarse, conseguir la información de la alquimia alteana con ayuda de Allura y así cumplir con su más grande y esperada meta.

Que se ha vuelto el medio para un fin, menudo cambio el que hay ahora...


— Tu eres mi...

Guardó silencio por un momento antes de hacer una especie de mueca, bajó las orejas y agitó la cola en gesto nervioso. La Galra de aspecto similar al suyo lo observa en la espera de una reacción un poco más clara que esa.

Quizá un grito de sorpresa, un desmayo... pero esto nunca llegó, Keith siguió haciendo una caterva de expresiones hasta volver al asiento de piloto y quedarse ahí, con las orejas casi plegadas a su cabeza y la cola apretando su antebrazo derecho.

— ¿Keith...? Keith... — apenas lo toco del hombro, pero este le dio un pequeño golpe con la cola —. Oye.

— No me hables, iremos con Kolivan... — susurra en un intento de mantenerse pensando en cómo reaccionar.

Tiene a su... ¿madre? Frente a él, debe ser su madre, ya no hay de otra, hubo varios gestos raros, pero tampoco quería pensar que por casualidad santa de la vida justo la iba a encontrar, es decir... ¡Con todo este pleito pensó que estaba muerta!

Blade of Marmora no es muy bueno a al hora de mantener vivos a sus miembros, no tuvo ninguna señal de ella, no tenía su espada por lo que también está la interpretación de que guerreó y murió... ¡NO SABE QUÉ HACER!

Resumen: Las emociones y él no van muy bien, posiblemente se llevan tan mal que por ello es una especie de autómata, más instinto y renuencia a las emociones que lo demás.

— Tenemos que hablar, eso es obvio... Aunque parece que tampoco eres de hablar mucho — opina, no se le hacía del todo raro, después de todo ella tampoco es del tipo conversador —. Pero pensé que eras... Más humano, te pareces más a mi padre que yo misma.

Supongo que de ahí las orejas y la cola... — piensa en un intento de esquivar el tema central. Que su madre, la que lleva... diecinueve años sin ver -de hecho, su edad-, está hablando con tanta calma frente a él...

— También más alto, tu padre lo es en la raza humana, pero no, eres muy Galra, no puedo decir que me queje, es algo que de hecho me hubiera gustado ver cuando naciste, eras tan pequeño y blanco...

Momento gratis de rareza.

— pero ahora no y estás metido en todo este embrollo tu también, hubiera deseado que no, tenía la vaga esperanza de que no te alcanzará ni involucrara. Mucho que pedir supongo...

Y sigue hablando, como si es fuera de ayuda para algo...

— te ves tan Galra como cualquier otro... Espero que-

— ¿Que? ¿Que haya sido feliz? — la miró con una indiferencia amargada —. Claro, tanto como lo puede ser pensado que tenías algo mal para que tu madre te abandone y tu padre esté apenas unos días a la semana haciendo quien-sabe-que.

— Keith.

— ¿¡Que!? ¿¡No fue tu intención largarte!? NO ME IMPORTA, SOLO CALLATE. — no lo soporta, nunca da nada por sentado y por ello algunas veces incluso prefiere la ignorancia a sus situaciones pasadas, Shiro lo denomina como un mecanismo de defensa.

Uno de tantos.

— No quise hacerlo, pero sabía que de un modo u otro íbamos a estar involucrados en todo esto, debía ayudar a que acabara antes de que alcanzara a la tierra. — explica permaneciendo en esa calma que tanto caracteriza a Keith y ahora se puede considerar que tiene de manera genética.

Shiro y Lance sufrirán un infarto de tener a dos Keith's en una conversación.

— El universo, la tierra, imperio, Galra... — se levanta dando un golpe al mando de pilotaje —. Claro, siempre es algo más grande, siempre es así, ya no me sorprende.

— Vivías en la tierra, obviamente quería protegerla, junto a tu padre, su familia, tu familia-

— ¡NO TENGO UNA FAMILIA! ¡NO HABLES COMO SI ME CONOCIERAS CUANDO JAMÁS ASOMASTE LA VISTA HACÍA ALLÁ! Dar una señal, hablabas con Kolivan, con Blade of Marmora, pero yo nunca fui tan prioritario como el universo, como la tierra... ¡NUNCA LO SOY!

— Keith-

— No importa si es Voltron, si es Shiro, nunca soy el primero para nadie — de un segundo a otro sin una prevención rompió a llorar, como si otro punto sensible lo hubiera tocado sin querer —. Ni siquiera para saber que pertenezco a otra raza, prepararme para no poder permanecer en ningún lado sin pensar que formo parte de la especie que tanto a lastimado al universo...o que... o...

«No hay excusa para el abandono»

«no es más que una luminosa señal a que no les importas»

«Tal vez piense que has cambiado tanto que ya no es posible continuar»

«Es tendencia de los humanos aferrarse a las esperanza ilusa»

Ah... quizá por eso está llorando... Para librarse de la poca humanidad que pueda quedar dentro de él aparte de su sangre, que ha estas alturas, no significa absolutamente nada. Al menos eso puede ser y parecer en este instante.

All these words, starting wars. Over who can hurt who more.

— O que soy sencillamente un híbrido que no pertenece a ningún lugar. — repone con voz quebrada.

En algún momento podría entender lo que Krolia dice, no es descabellado y tiene lógica; su capacidad de entendimiento es alta, pero el tema es complicado... Demasiado... Sobre todo cuando implica empujar a alguien que ya se ha reasignado a un lugar, a una posición.

A una realidad.

Krolia parece un terremoto en su cabeza. Ella lo abraza, sintiendo el cuerpo tembloroso entre sus brazos, apoyó la cabeza entre las orejas del más joven. Puede que está fuera una reacción... ¿Normal? Quien sabe, tampoco es muy conocedora al respecto.

Le han dicho que es seca y despistada... sabrán ellos porque.

— Sé que ahora no me entenderás, quizá debí actuar de otra manera, pero nada de eso aparta el hecho de que te amo... Como a nada ni nadie en mi vida. —Lo apretó aun más entre sus brazos con cierto temblor. Keith moqueo.

Al separarse se miraron uno al otro, Krolia abrió levemente los ojos y tocó la cara de Keith, más expresamente específicamente los pómulos — Esto no es posible... —susurra aturdida y sorprendida. Giró un poco la cabeza para ver su reflejo en el cristal.

En sus pómulos brillaba, de manera intermitente como una bombilla a punto de fundirse, un par de pequeñas marcas que se asemejan mucho a las que tiene Allura y Coran. Miró al frente, si no revisaba mal las indicaciones que enviaron Shiro y Lotor por igual deben estar al menos a cierta distancia considerando la potencia de la nave, el lugar, etc, etc. llegar no sería tan difícil y hallar una explicación.

Como así no hubieran ya suficientes problemas situacionales.

Decidió no decirle nada a Krolia y cuidar el rumbo únicamente, manteniendo el medianamente incómodo silencio instalara entre los dos.


Alcanzar al grupo costó horrores, por no decir que los encontró a nada de asfixiarse, sin Lotor ni Allura o una explicación a porqué están así. Lo cierto es que si estado luminiscente siguió igual de extraño, apenas surgía y resultaba un tanto cómico. Ya cuando los dos alteanos llegaron alejaron el castillo del lugar y lo pusieron sin un rumbo fijo.

—Dos preguntas nada más — comenzó a Decir Lance —. La primera, que rayos te pasa en la cara para ser un bombillo fiestero y segundo... Quien es la bella dama. —Keith y Krolia se vieron con exactamente la misma expresión y luego al moreno de sonrisa típicamente coqueta.

—No tengo idea.

—Soy su madre.

Shiro ni siquiera pudo parecer discreto, de plano se cayó ridículamente al tropezar con su asiento en la zona de pilotaje principal. La sorpresa general entre todos fue sencillamente espectacular, Hunk estaba ahogándose con su comida y Matt hace lo posible por evitar que se muera. Lance se puso completamente pálido por aquella aclaración y por no decir que el raro parecido tiene sentido.

—¡Felicidades! — Atina a decir la menor de todos. Keith rodó los ojos un instante.

—Si tienes esas marcas en la cara es porque hay algo de Alteano en... Alguna parte de tí. —Anuncia Allura, mayor indiferencia de Keith al asunto imposible.

—Considerando que hace miles de años no hay alteanos, me costaría decir así alguno de mis parientes fue alteano o un híbrido de estos.—habla con voz indiferente y expresión apenas distinguida de la seriedad a la neutralidad con la que llegó.

—Sin duda eres su madre. — corean, aunque los involucrados no entendieron a que vino eso.

— De entre las cosas de Haggar encontré muchos expedientes que hablaban más de la magia alquímica que la sangre, tal vez sea eso. Al fin y al cabo, Coran es Alteano, pero sin la magia que Lotor y yo manifestamos. —Considera Allura.

—¿Lotor también?

—Si, aunque él no...

Salió para ir a buscarlo, de cierta manera porque él tendría una explicación más precisa a esto y quería alejarse de Krolia al menos un instante. La recién llegada analizó a todos con la mirada, adquiriendo un aire mucho más severo y peligroso del que tenía hace unos instantes.

— Lo que menos me imaginé, es que en Voltron hubiera alguna clase de perjuicio. —Comenta.

—¿Disculpa?

—¿Quien de todos ustedes es Shiro? — el nombrado se levantó de su lugar sólo para recibir una mirada venenosa de la locutora —. Así que... Quiero preguntar sin necesidad de amenazar a nadie... ¿Quite tanto les importa mi hijo?

Aquella explosión de Keith la tenía grabada a fuego y aunque no sería la mejor madre, quería arreglar alguna otra cosa que estuviera a su alcance por evitar aquel violento sentimiento de desamparo.

—¿Ah? Nos importa mucho, es nuestro amigo, forma parte de este equipo — responde Hunk antes que nada, como un impulso, rascándose la nuca —. Aun si no tiene un león.

— ¿Fue paladín?

— Red Paladin, hasta que tuvo que ser Black paladin y... ya no... — Lance no supo como decir que había dejado sin leon a Keith, tenía la ligera impresión de que algo pasaba por esto y la conversación que tuvo con él cuando Shiro llegó se hizo presente en su cabeza.

— ya veo... ya fue util, por ello lo botaron de aquí a Blade of Marmora. — se cruzó de brazos y cerró los ojos.

— Pudo quedarse, le pedí que lo hiciera, pero él quiso ir allí por-

— ¿Por como luce? ¿El accidente que lo hace así? O sencillamente cuando se enteraron de que es parte Galra... No me vean de ese modo, no soy estupida, son pocas las especies que no nos miran con recelo seamos o no aliados.

— Nunca hicimos nada de eso, Keith es parte de nosotros... — responde Allura con un flaqueo en sus palabras, Krolia la miró fijamente.

— Lo dudo, por como responden, es falso y al menos una duda con respecto a él a tenido. Sea como sea, intencional o no, lo han hecho, de la misma forma en que me están observando y se demuestra en sus lenguajes corporales.

Si bien costaba captar mucho cuando la gente hablaba, tenía la capacidad de entender los lenguajes corporales, quizá por ello es su despiste. Shiro negó con al cabeza.

— No hice algo como eso, Keith es mi pareja, no quiero más que este conmigo, pero él siempre se va, siempre quiere-

— ¿No será que quiere que lo detengas?

Shiro se mordió la lengua, se parece mucho a lo que habló con Lotor y eso le produjo un escalofrío —Y si tanto cariño existe ¿Que ocurrió? Estoy más que segura de que mi hijo lucía perfectamente humano, tengo la sospecha de que no fue un simple accidente —. los nervios atacaron a todos los presentes.

...

Bueno... Siempre hay la posibilidad de que la quintaesencia en conjunto con la magia de la bruja causara reminiscencia de su magia, pero no es por que seas parte alteano. — explica Lotor tocando las marcas luminosas en el rostro ajeno.

— Tu tambien las tienes.

— te lo dije, mi madre Honerva fue una alteana.

— No deja de verse extraño — Lotor rió irónico y sin ganas —. No estás muy contento a pesar de encontrar lo que buscabas.

— No lo conseguí, en lo más mínimo, Allura sí. — se aparta y vuelve al lugar donde Keith lo encontró. sentado en la cama viendo al espacio desde la ventana.

— ¿y eso es porque...?

— fallé, simplemente falle en esa prueba y... — apretó los dientes —. maldita sea... —explicó a grandes rasgos que ocurrió.

— No me sorprende que fallaras — dice lleno de burla, Lotor lo miró con hostilidad —. Pensaste como el Galra que eres en lugar de pensar como el alteano que quieres ser.

— ¿Que...?

— Un alteano es pacífico, piensan con cuidado y prefieren morir por su pueblo que matar y matar por simple gloria. Por eso fallaste.

— ¿Que hubieras hecho tu entonces? Si un leon se te lanza, lo atacas.

— No cuando es de magia, imbécil, no cuando buscas conocimientos para arreglar un desastre de esta magnitud, no cuando quieres cambiar a ser algo mejor de lo que eres. — Lotor relajó por completo su postura, seguía siendo un poco curioso verlo con esas marcas luminiscentes en los pómulos.

— Detesto cuando eres capaz de superar tu faceta de animal rabioso.

— supongo que aunque me cueste notarlo, es mi rasgo más humano — murmura viendo al espacio —. Perdonar y querer cambiar, aceptar que hay alguien mejor que yo para estar aquí... No me molesta que Lance esté en Red Lion porque a pesar de lo insoportable que puede ser, sé que Él agradece más que nadie estar aquí, que le encanta ayudar al universo, incluso más que yo.

— lo dudo.

— Es así, lo sé y tu no — replica para fastidio del otro —. Shiro es un líder nato, es lo que se le da bien y Black Lion siempre lo va a preferir. Yo por otro lado no tengo más que adaptarme a cualquier otro lugar donde el esquema no se vaya a dañar.

— Que altruista suena eso, ni siquiera suena a ti — se levantó y se paró frente a él —. Eres un egoísta, quisieras estar aquí, que te presten atención, ser lo más importante pro al menos un segundo, sin embargo y aunque lo eres para mi, no lo aceptas.

— Desear eso no quiere decir que estoy dispuesto a destruirlo todo con tal de obtenerlo — entrecierra los ojos —. Estoy acostumbrado a no ser lo primero, incluso con Shiro; No pondré en juego lo que apenas tengo para cumplir algo así.

La mirada de Lotor era extraña, no la reconocía. Este le acarició las orejas que se pusieron rígidas a más no poder a pesar de que el tacto era tierno. Lotor se sentía cargado de frustración, cada vez entiende menos a Keith, sin embargo es una ignorancia que lo fascina, que le mueve eso que apenas conoce.

Si le toca decirlo de la misma manera básica del Híbrido, sería esa parte alteana: Quiere entenderlo, hallar una explicación a sus sus dudas sin lastimarlo, tan solo... descubrir, permanecer con él...

Pero no está seguro de poder permanecer así por siempre, no está en lo que ha sido la mayor parte de su vida. Al menos lo será en este instante que es lo importante.

Como viene a ser costumbre, Keith se apartó, de forma bastante tranquila. Esto solo cuando las marcas de magia alteana se apagaron finalmente en ambos. Lotor se lo quedó mirando, Keith negó con al cabeza, meneando la cola lentamente en ese bamboleo casi hipnótico.

— ¿A qué viene esa cara? — apenas salió de la habitación se encontró a Shiro, que parece un muerto por la palidez de su rostro.

— Krolia nos hizo algunas preguntas, nada importante — sonrió tenso, Keith suspiró, ya luego hablaría con ella... si es que la incomodidad y faltas de ganas se lo permitían —. ¿Que te dijo Lotor?

— Puede ser una reminiscencia de un altercado con Haggar o la Quintaesencia que aun debo suministrar en mi para no caer en un coma de adicción. — resumió lo que importa de aquella extraña conversación que tuvieron.

— Ya veo... — el tema era bastante serio, Keith tendía a alterarse de forma agresiva y poco común si no era expuesto a cierta dosis de quintaesencia.

Como una droga, bueno, nada raro considerando la cantidad de tiempo a la que estuvo expuesto sin parar, al menos ya no era una cantidad tan grande y fuerte la que se debe suministrar.

— Tu... ¿Has querido que insista para que te quedes? — Keith no entiende de rodeos o indirectas, así que mejor ser tan recto como una flecha.

— No.

— Era obvio que respondería eso, no sé ni para qué pregunté — se replica en voz alta con una mano en la cara, Keith alzó una ceja —. Tu sabes que te amo... demasiado... Me gustaría que siguieras aquí.

— No soy de utilidad aquí Shiro, no me voy a poner a contar estrellas. —hubo un ligero aumento en la velocidad de movimientos de su cola, significa peligro.

— No importa si no tienes un león, puedes hacer mucho sin un león, más de lo que yo puedo en realidad — bufó, queriendo entender a dónde iba esa intención de inflar su ego —. Sólo... quédate aquí ¿si?

— No.

— ¿tan malo suena solo acompañarme?

— Estamos cerca de acabar con todo esto, creo, no vale la pena ponernos a discutir algo como esto ahora — Shiro algunas veces se hacía un poco pasivo cuando habla con Keith —. hey... te amo, con saber eso debería ser suficiente.

— No con Lotor siendo tu satelite personal. — puso los ojos en amarillo con hastío.

— No importa cuanto lo intente, cada vez que me ha besado solo he atinado a pensar en ti — alzó el rostro del Black Paladin —. Lo comparo mucho, lleva a la misma conclusión de que no eres tu y por ello no puedo, sólo te amo a ti, imaginame un lobo asquerosamente monógamo.

— Un lobo gatuno.

— Ja-ja ¿Ya será que me explican que hacían allá?

Lotor apretó los puños y miró por entre la rendija de la puerta al par alejándose, la cola de Keith jugaba haciendo cosquillas a la nuca del más grande, que siente pequeños escalofríos por la sensación. Chasqueó la lengua con hastío y se irguió.

Se niega a perder, sea contra quien sea. Allura, Shiro, el mismo Keith con su renuencia, obtendría todo lo que quiere como el príncipe mimado que siempre ha sido.

...

— Pobre Red paladin, como si pudiera tener una mínima oportunidad — burla despectivo al ver como Lance besa el suelo una y otra vez por "entrenar" con keith, se nota que el híbrido no le tiene piedad alguna —. a este paso, tendrán que reconstruir su rostro.

— Lance siempre a sido más de armas de largo alcance. — responde en un suspiro.

— La esgrima no es para todo el mundo — concluye cruzado de brazos —. así como la confianza ciega.

— ¿ahora que se supone que quieres decir? — Lotor sonrió apenas más perceptiblemente.

— ¿recuerdas el día en que casi mueren todos ustedes con una explosión culpa de la Bruja? — asintió ligeramente —. Bien ¿como explicarlo y que me entiendas...? Ah, sí, naves sin suficiente fuerza para destruir un escudo, media galaxia a nada de explotar con Voltron incluido, ustedes en su interior...

— Qué tiene eso de-

— así qué, en conjunto con los ataques, si una nave se estrellaba de lleno seguramente podría deshacer el escudo y evitar la destrucción ¿Te digo lo cómico? Alguien pensó en hacerlo.

— Lotor-

— Un adorable y suicida ataque que se evitó por mi ¿Adivinas quien estuvo en esa nave? — Shiro no dijo nada —. Keith estuvo tan desesperado por salvarlos a todos que quería sacrificarse ¿no te lo ha dicho?

— ... No...

— ya veo... No me sorprende.

— ¿y como se supone que tu...? ¡¿Desde cuando sabes eso!? — Bingo, lo alteró.

— Lo supe desde antes de que decidieran ver que tan util podía ser, él me pidió no decir nada, no decirte nada y yo puse cierta caterva de términos para mantenerme callado. Dijo que te lo diría en algún momento, pero viendo su silencio pensé que sería necesario que lo supieras.

Shiro veía con una cantidad incontable de emociones a Keith, quien se ríe por la rabieta de Lance. Lotor observa con satisfacción la forma en que el Black paladín se está tomando la noticia, este día lleva el cabello en una coleta alta.

— ¿Que se supone que...? — el silencio de Keith durante el "juicio" de Lotor acudió a su memoria.

— supongo que para ti es obvio lo que pedí, no hace falta decirtelo siquiera— asegura ufano —. Sus ganas de evitar que lo supieras fueron bastante grandes, casi apasionadas. Supongo que encuentras igual de cómico esa curiosa marca en su nuca, crece cada día, casi al mismo tiempo que su cicatriz se acentúa.

— ¿¡Qu...!? ¡LOTOR!

Es imposible que supiera de esa marca, es raro con la ropa que llevan normalmente que se vea la nuca, aunque debe aceptar que si le hace un poco de gracia eso. No es el punto, pero eso lleva a una línea de pensamientos muy mal sana.

El emperador no hizo más que entrar a la sala de entrenamiento, Keith lo miró con desdén y dijo algo apenas entendible para Lance, seguramente que analizara a dos personas que si saben usar espadas.

Su choque fue potente, tanto que que generaron brisa que les agitó el cabello. Keith mantuvo las orejas abajo, el duelo es demasiado agresivo como para que Lance pueda captar del todo lo que ocurre. Otro choque de las espadas, ambas del imperio Galra.

— ¿A qué viene esa cara...? — luce demasiado contento y realizado, como si hubiera hecho alguna travesura como quien dice.

— nada en especial.

La sonrisa ufana y pedante no es posible de ignorar y Keith no tiene ni idea de lo que hizo, de la trampa y engaño que hizo en su contra. Se daría cuenta, pero cuando lo hiciera no tendría a quien recurrir para llorar por lo que conlleva lo que hizo.

El príncipe curioso se ha hecho un Emperador tramposo y quién sabe qué más hará ahora que las cosas toman el rumbo que él quiere, como siempre a sido y pretende que siga siendo.

All these words, starting wars. Over who can hurt who more...Keith lo miró con ligera sorpresa ante el tarareo, la última vez que lo hizo —. Concentrate Keith, no querrás que te corte la cara de nuevo.

Y se dejó llevar por aquella provocación, sin pensar lo que se le venía encima.


Nunca tuve previsto hacer una continuación de este fic la verdad, pero dado que gusto mucho, me la pidieron y la Quinta temporada [cortacomolamierdaylaaparicióndeKeithaunmáscorta] se prestó para poderlo escribir, espero que haya quedado bien.

Antes de que lo pregunten, NO, keith no es parte Alteano, es más como un chiste interno con cierta persona con la q hablo de Voltron XD ya la explicación de porque ocurría ese brillo está ahi, es magia acumulada en él, pero no es un alteano.

No supe bn como poner a Krolia porque estoy casi oliendo que dirán que no es su madre sino su tía, hermana, abuela, lo que sea. No confió en dreamworks :'v

Espero que les haya gustado, dependerá de la tercera temporada que haga una tercera parte [no diré nada al respecto, mis dudas apenas veo los capitulos se mueren]. Diganme que les pareció

La trilogía del príncipe se llamará esto XD

bye -3-

P.D: los títulos están en Latín :u Calmación, no es q me dio al gana de escribir vergas raras y q al pensarlo invocan un demonio