-Bueno, ya que ustedes tres no pueden estar juntos será mejor que cada cual vaya por un lado para que esta noche no se transforme en una competencia eterna- dijo Lucy enojada

-Yo pienso lo mismo, se comportan como verdaderos niños- dijo la pequeña Levy con los brazos cruzados mirando a Gazille

-Gray-sama debe ser más cuidadoso- Dijo Juvia mirando con preocupación a Gray

-Todo es culpa del cerebro de helado- replico Gazille

-Tshh! Vamos Levy alejémonos de estos dos idiotas, Juvia no hagas estupideces- Dijo Gazille tomando del brazo a Levy llevándosela con él en dirección a la plaza donde bellas bailarinas danzaban al ritmo de una pequeña banda

Natsu riendo tomo a Lucy de la mano y llevándosela muy rápido a los puestos para pescar pececitos dorados donde quedo de encontrarse con Happy, quedando así solo el mago de hielo y su compañera.

-Maldito Natsu siempre huyes de las peleas- grito Gray con intención de seguirlo y seguir aquella absurda pelea

-¡Gray-sama!- grito Juvia tomándolo de su chaqueta, después de haberlo hecho se sonrojo y lo soltó rápidamente, Gray al verla se disculpó.

-Bueno… ¿y ahora dónde vamos?- pregunto el chico ya más calmado

-La verdad es que quería ver la pequeña banda que está en la plaza pero Gazille-kun fue en esa dirección y si se encuentra con usted volverán a pelearse- dijo un poco desilusionada

El mago de hielo sintiendo un poco de vergüenza por haberle estropeado la idea de Juvia pensó rápidamente un lugar donde ir para no volver hacer sentir mal a su compañera. La verdad que esto había pasado en otras ocasiones muchas veces el mago de hielo le había estropeado algo a Juvia, cuando salían juntos a trabajar a ella le gustaba pasar a tomar una taza de té a los distintos restaurantes elegantes de diversas ciudades; Eran una de las pocas cosas que el sabia de ella por lo tanto él no ponía resistencia alguna en acompañarla, pero dada su extraño comportamiento del desnudarse sin darse cuenta de que lo hacía había logrado que los vetaran de alguno de los restaurantes favoritos de la chica, pero ella a pesar de eso siempre lo disculpaba con una sonrisa, esas sonrisas que de a poco le fueron haciendo más feliz, no sabía la razón, pero desde hace un tiempo que ya no veía a la chica como una cosa rara como lo era en un principio desde que por casualidad se encontraron en el camino cuando ambos volvían de hacer una misión, ella le pidió consejos de como relacionarse con los demás integrantes del gremio ya que dado el incidente de Lord Phamtom contra Fairy Tail muchos aun no confiaban en ella, él dando una gran carcajada le dijo que solo fuera ella misma y que no se preocupara y que en su próxima misión irían juntos, y fue en ese momento en el que el vio por primera vez la sonrisa de esa chica. Y así fue como cada vez más trabajaban juntos después de tantas peleas con grandes enemigos y del incidente de Acnologia él se sentía cada vez mejor acompañado de Juvia y cuando no podía ir con ella le decía que cuando el volviera tomarían una taza de Té.

-Ya lo tengo, Erza me dijo que habría un puesto de tiro al blanco cerca del templo-Dijo Gray feliz de haberlo recordado

-Es una gran idea Gray-sama, pero antes debo pedirle una cosa…- dijo la chica

-qué cosa- pregunto con curiosidad

-¿Juvia podría tomar del brazo a Gray-sama?- dijo mirando el suelo y juntando la punta de sus dedos, ella quería tomarlo de la mano como lo hizo Natsu con Lucy pero no se atrevía a hacerlo tomarlo del brazo para ella era suficiente.

El chico sonrojado al escucharla se sonrojo y miro asía otro lado y recordó a Natsu alejarse de ellos con Lucy tomada de la mano, y pensó que si Natsu podía él también lo haría, ya que él también tenía una relación cercana a Juvia así como la de Natsu y Lucy. El chico se acercó y con torpeza tomo la mano de Juvia y mirándola a los ojos aun con rubor en su cara, la chica levanto el rostro y lo miro a los ojos también sonrojada en el momento en que sus ojos se encontraron soltaron una sonrisa instantánea que para ambos aunque nerviosa fue la sonrisa más sincera de todas. Tomados de la mano llegaron al puesto de tiro en el cual Gray gano un oso de peluche el cual le regalo a Juvia, luego le siguió el puesto de pesca donde Juvia saco el pez dorado más grande, el que se llevó en una bolsa de plástico que olvido en algún lugar sin recordarlo exactamente pero ella no le importaba esa pérdida, ella estaba feliz por estar junto a Gray, aquel mago que fue el primero en ofrecerle su ayuda, su primer acompañante en tomarse una taza de Té aunque no muchas veces terminaba bien, pero aun así su amor no cambio desde que se rindió ante él ese día después de que él le tocara uno de sus pechos sin darse cuenta pero ella le perdonaría todo porque fue la primera persona que la acepto como era, no por su magia sino por ser ella misma.

Después de un rato caminando para Gray y Juvia no les era difícil tomarse ya de la mano y en cuanto salían de algún puesto entre ellos buscaban sus manos para seguir caminando juntos se sentían cómodos estando así hablaron sobre muchas cosas sobre sus sueños y aspiraciones, sobre el gremio y sus integrantes, conversando sin fijarse en nada más que en el otro a tal punto que cuando terminaron de hablar se dieron cuenta que estaban en la plaza donde aún tocaba aquella banda que Juvia quería escuchar, y al notarlo Gray la llevo a ver.

Después de escuchar por un rato la música Gray noto como a Juvia le brillaban los ojos al ver a las parejas bailar al centro de la plaza.

- Juvia ¿sabes bailar?- pregunto Gray animado

-La verdad Gray-sama… es que no se hacerlo- dijo nerviosa

-yo te puedo enseñar- dijo el chico tomándola por la cintura llevándola al centro de la plaza. Juvia sin saber que hacer solo se dejó llevar por su pareja.

Después de enseñarle lo básico Gray tomándola de la cintura y Juvia tomada al cuello de él en un baile lento que al igual que cuando ellos caminaban tomados de la mano hacia que todo lo de alrededor de ellos desapareciera solo enfocándose el uno en el otro.

-Gray-sama… ¿quién le enseño a bailar?- pregunto curiosa Juvia

-Erza nos enseñó a mí y a Natsu a bailar hace unos años atrás cuando Macao se casó, dijo que los hombres debían saber bailar para poder conquistar a una bella mujer- dijo Gray sin dejar de mirarla

-No esperaba eso de Erza-san… y usted ¿ha bailado con otras mujeres? ¿Ha conquistado a alguien?– pregunto seria

-nunca he bailado con nadie porque nunca había querido llamar la atención de una chica- dijo Gray con una sonrisa

-Entonces usted está tratando d- -

La chica callo en ese momento, sin previo aviso él, la persona que amaba se le acerco lentamente y posando suavemente sus labios sobre los suyos sintió ese tierno beso de la persona que amaba al separarse sus labios Juvia miro a Gray sonrojada pero feliz y ahora ella acercándose a él se besaron nuevamente ahora sin el factor de la sorpresa sino con el cariño mutuo que se tenían, después de eso siguieron bailando el resto de aquella canción que recordarían por siempre y tomados de la mano salieron de la plaza sin decir nada solo saber que estaban juntos era suficiente.

Gray la acompaño hasta su dormitorio y cuando Gray estaba a punto de besarla en el umbral de la puerta ella lo toma de la mano y lo arrastra asía adentro de la habitación, besándose cayeron sobre la cama quitándose la ropa poco a poco, ya nada importaba ellos se tenían mutuamente y se lo hacían notar en cada abrazo en cada beso, ya desnudos Gray suavemente se puso sobre ella besando cada parte de su cuerpo, su cuello, sus hombros, sus pechos que ahora los tocaba sin vergüenza alguna, ya que era totalmente correspondió, y ella sintiendo con cada beso un escalofrió placentero y sintiendo aquel cuerpo pesado de Gray, rodeo su cintura con sus piernas y en con un fuerte abrazo y un apasionado beso ambos sintieron el escalofrío de ser uno solo, un fuerte gemido escapo de la boca de Juvia que Gray apago con un suave beso, moviéndose suavemente sobre ella Gray sentía como Juvia clavaba sus uñas en su espalda, pero nada importaba el solo pensaba en ella en todo lo que habían vivido en todo el tiempo que perdió al no ser capaz de decirle que la amaba pero ya no importaba, ahora podría recuperar todo ese tiempo perdido, y con un movimiento cada vez más rápido ambos llegaron a su límite sintiendo nuevamente ese escalofrió de ser uno solo.

En la mañana al despertar Juvia cansada después de haber estado toda la noche junto a Gray no podía pensar en nada más que en él, después de desayunar juntos fueron al gremio y antes de entrar en el Gray se detuvo antes de entrar.

-Juvia tengo que decirte algo- dijo con seriedad

Juvia volteando y mirándolo tiernamente se dispuso a escuchar

-Todo lo que paso ayer fue increíble nunca pensé que pasaría y no me arrepiento de nada, tienes que saber que me encanta estar contigo, que me gusta tu sonrisa y muchas cosas más sin contar lo que paso toda la noche y no sé si es un pensamiento egoísta pero quiero que estés solo conmigo y que me digas si quieres ser mi novia- dijo un tanto avergonzado el mago de hielo

Juvia se acercó a él y le rodeo el cuello con sus brazos y le respondió:

-Gray-sama… todo lo que pasó anoche solo lo aria contigo por supuesto que seré tu novia y aunque no lo fuera lo aria mil veces porque te amo- dijo Juvia sonriendo y dándole un pequeño beso a Gray.

Dicho esto se tomaron de la mano y entraron juntos y sin vacilar al gremio demostrándoles a todos que desde ahora sería inseparables.