Maka se dio la vuelta y nos dedicó una cálida sonrisa a todos que le fue devuelta por cada uno de nosotros. Se tiró desde allí arriba y yo me apresuré para parar su caída. Cayó justo en mis brazos. Estaba débil, con lo cual ambos quedamos al final en el suelo, ella sobre mí. Nos miramos y empezamos a reír. Todos se unieron a nuestras risas. Miramos hacia el agujero en la pared del Shibusen. Chrona nos saludaba ampliamente con la mano, el padre de Maka seguramente estaría aquí en unos segundos. Shinigami -sama hacía el signo de la victoria con sus grandes manazas. Yumi se ajustaba las gafas con aire de inteligencia superior y bueno, cuando miré a Marie y Stein me quedé sin palabras. Marie se aferraba a su cuello y besaba sus labios con voracidad mientras Stein con los ojos como platos la miraba, después él cerró los ojos y se unió a ella.
Maka los miró y sonrió ampliamente .La miré, mis posibilidades de sobrevivir si hacía lo mismo eran nulas, sobre todo cuando tenía a un jadeante Spirit a mis espaldas.
-Maka...-susurró su padre cayendo de rodillas a nuestro lado
-Estoy bien papá- le sonrió Maka
Este la ignoró, la sacó de mis brazos y la estrechó fuertemente contra su pecho.
Maka pasó los brazos alrededor de su padre y se abrazó a él también .Se separaron y los ojos jade de ambos se encontraron .El rostro de Spirit se iluminó con una sonrisa, idéntica a las de Maka, sin lugar a dudas había heredado la sonrisa y los ojos de él.
Un rato después todos nos encontrábamos ante la entrada del Shibusen. Shinigami -sama lo había clausurado durante una semana para su reconstrucción y la de Death City.
Nos despedimos. Maka y yo caminamos juntos por las calles de Death City, las cuales seguían casi en pie. Llegamos a nuestro apartamento y por difícil de creer que fuera, estaba intacto. Maka y yo entramos, lo primero que hice fue tirarme agotado en el sofá. Maka entró en su habitación y dio un grito. Corrí a su cuarto y vi en sus manos una prenda de ropa muy sugerente. Mi nariz sangró al ver el tanga de satén negro en manos de Maka que me miró horrorizada. Cogí un papel que había en el suelo.
Me he tomado la libertad de cambiar tu vestuario un poco.
Blair.
P.D: Pumkin, Pumkin, feliz celebración de tu victoria
Mi cara se puso roja enseguida. ¿Celebración?, ¿pero que se creía?
Miré de reojo a Maka que me cogió de la mano y me arrastró fuera, para despues dar un portazo.
Me metí en el baño para tomar una ducha. Era agradable sentir el agua caliente golpear sobre mi cuerpo. Miré los champús, estaba el mío que era de mentol, y el de Maka, con olor a fresas. Abrí la tapa del champú de Maka y lo apreté para que su olor inundara mi nariz. El olor me hizo sentir como si tuviera a Maka en mis brazos otra vez .Cogí el mío y me duché. Me sequé y me puse unos calzoncillos negros que me tapaban hasta las rodillas con una camiseta blanca y salí, a Maka no solía importarle que saliera así. Cuando salí del baño, una hemorragia casi me deja fuera de juego. Maka llevaba un pijama casi transparente, de seda. Era cortito y con la parte de arriba sujeta solamente por dos tiras finas, era un conjunto de seda verde, fina a la vista y al tacto, a través del pijama se podía distinguir sin problemas su ropa interior rosa con lunares blancos. La típica prenda que usaría Blair.
-No te quedes mirando- dijo avergonzada- Blair ha sustituido toda mi ropa por cosas similares, le echaré la bronca cuando vuelva
Sonrojados nos sentamos a la mesa, Maka había preparado un banquete.
-Se ve delicioso- la boca se me hacía agua
-Come cuanto quieras- me animó
Comimos y charlamos hasta bien entrada la noche. Cuando me levanté para irme a la cama me abrazó por la espalda .Estampando su cuerpo al mío. Me sonrojé.
-Arigato, Soul- dijo- tengo miedo, duerme conmigo esta noche- me rogó sonrojada
-Hai- asentí sonrojado
Un momento después la tenía sobre mí, dormida y abrazada a mi pecho. No tenía dudas, la amaba, más que a mi propia vida .La estreché en mis brazos y me dormí con ella.
A la mañana siguiente me despertó el ruido de gente hablando .A medida que abrí los ojos las sentí más cerca. Entonces oí un grito de asombro que provenía desde la puerta de la habitación. Abrí los ojos sin ganas. Tsubaki, Black Star, Kid, Liz, Patty, Chrona y Ragnarok me miraban sonrojados y perplejos. En mis brazos Maka se revolvió un poco, cosa que hizo que la mirase. Me dio una hemorragia nasal al instante. Dormía entre mis brazos con aquel pijama de seda, la camisilla se le había subido a la altura del cuello. Su largo cabello de color ceniza se extendía desordenado y seductor sobre la almohada de mi cama. Los miré, me miraron, ahora yo tenía la misma cara que ellos.
-¡No es lo que parece!-les intenté explicar
-Ya, ya ,ya- murmuraron todos
Maka se revolvió y se incorporó poniéndose de lado, apoyándose con los brazos estirados, tenía un mechón de pelo entre los labios y con los brazos sin querer, apretaba sus pechos, haciéndolos verse más grandes. Abrió sus ojos de color esmeralda y se sonrojó levemente, haciendo que se viera tiernamente sexy.
-Ohayo- murmuró mirándolos a todos y después a mí
Me dio una tremenda hemorragia y caí de la cama. Entonces Maka pareció darse cuenta también ya que se tapó hasta el cuello con la manta.
-Se...se equivocan, no es lo que piensan- dijo ruborizada
-Kawai, Maka-chan- gritó Patty y se le tiró encima
-Veníamos a invitaros al cine pero ya veo que estáis ocupados, si nos disculpáis- dijo Kid mientras todos se daban la vuelta
-¡Iremos!- gritamos los dos a la vez
Una hora después estábamos todos decidiendo que película ver. Yo miraba de reojo a Maka, que por culpa de Blair, llevaba una minifalda de cuero negro ceñido con una camiseta que tan solo le tapaba los pechos y le dejaba el vientre al descubierto, era de cuero negro ceñido al igual que la falda. Como calzado llevaba unas botas altas hasta la rodilla, de color negras, con dos calabazas en los broches de los tobillos. Llevaba un cinturón grueso con broche en forma de calabaza y dos pasadores con el mismo motivo que le sujetaban el fleco de su pelo suelto y lacio. Casi muero desangrado cuando salió así de su cuarto.
-¡Oh Kami, esta, esta!- gritó Black Star señalando una cartelera- La Venganza de Las Vacas Zombi Ninja Mutantes Parte 2- le miré desganado, menudo título, ¿cómo podía decirlo tan rápido sin trabarse?
-¡Oh no, esa no, todas esas malditas vacas zombi ninja mutantes son asimétricas!- protestó Kid,
sinceramente, su obsesión pone los pelos de punta
-¡Kya, está!- oímos detrás nuestro
Miramos y allí estaban Blair, Spirit, Marie y Stein.
-Parece que a todos nos ha dado por el cine- nos sonrió Stein. Marie iba cogida de su brazo.
-Si jaja- correspondió Maka
-Hi, Maka- le saludó su padre
Desde el enfrentamiento con Asura, la relación de Maka y Spirit iba a mejor.
-Hi, papá- dijo ella sonriéndole
-Nosotros vamos a ver La Venganza de Las Vacas Zombi Ninja Mutantes Parte 2- nos dijo Stein- entrad con nosotros
-Vale- dijimos todos menos Kid
-Yo quería ver Cisne Simétrico 3- murmuró Kid mientras entraban en la sala
-Voy a por palomitas- dijo Maka -ahora vuelvo
Me senté yo solo delante, detrás de mí estaba Spirit, a su derecha Black Star y Tsubaki, a su izquierda Blair y junto a esta Marie y Stein. Delante de mí se sentaba Kid, y a sus lados Patty y Liz.
Maka llegó con un refresco y un bote enorme de palomitas, se sentó a mi lado y justo en esos momentos se apagaron las luces. No sé porque pero sentí como si me observaran. Miré a Maka con disimulo. Miraba despreocupadamente la pantalla aunque habían escenas violentas, apoyaba su mano en el brazo de la butaca. No pude resistirme, apoyé mi mano en el brazo de la mía y despacio, con disimulo la moví hasta dejarla junto a la de Maka, nuestras manos estaban separadas por menos de un centímetro. Volví a mirarla y me sonrojé. Volteé mi cara un poco hacia el lado contrario a ella y posé mi mano sobre la suya, sobresaltándola .Durante un momento no correspondió mi caricia pero después volteó mi mano, dejándola bajo la suya y me la estrechó, pegando las pieles de nuestros antebrazos, di gracias de ir en manga corta. Me sonrojé más todavía. Volteé mi cara para mirarla de reojo y me la encontré cara a cara, sorprendiéndome y sonrojándome más todavía. Me miraba sonriente y con los ojos entre cerrados, se inclinó un poco hacia mí y la entendí. Me incliné hacia adelante y abrí la boca un poco, ella hizo lo mismo. Nuestros labios estaban entreabiertos y casi juntos, nos bastaba cerrar un poco los labios para que entraran en contacto. Sentía como mis mejillas ardían y veía como las suyas se volvían cada vez más rosadas a medida que me acercaba. Podía sentir su respiración en mis labios. Ambos teníamos los ojos entrecerrados. Abrí un poco más la boca para poder acaparar todos sus labios.
Las luces se encendieron y antes de que pudiera probar sus labios sentí que alguien me golpeaba en la cabeza. Caí al suelo.
-¡Inténtalo otra vez y te mato!- gritaba Spirit enfadado
-Papá, ya vale- decía Maka agarrándolo para que no volviera a golpearme
-Oh, Soul, menos mal que no es lo que pensábamos- se rió Black Star
-Cállate- murmuré
Al salir del cine, yo con un buen chichón en la cabeza, nos separamos de Stein, Marie, Spirit y Blair .Observé como delante de nosotros Black Star y Tsubaki hablaban caminando uno junto a otro .Tsubaki deslizó su mano y estrechó la de Black Star que se sonrojó y la miró a los ojos, ella sonreía, también sonrojada .Sonreí, me habría gustado que Black se diera cuenta de cuanto le gustaba a Tsubaki y de cuanto le gustaba a él. Entramos en nuestra pizzería preferida .Tsubaki y Black pidieron una para los dos con calabacín y gambas .Los demás pidieron la especial de champiñones. Cogí la carta para ver que podía pedir .Maka se apoyó en mi hombro para mirar la carta también .Sonreí al sentirla sobre mí. Me señaló una pizza de la carta.
-¿Te apetece que la compartamos?- me preguntó
-Como quieras- le respondí con una sonrisa torcida
Pedimos una pizza boloñesa para los dos. Cuando nos la trajeron, una chica bastante guapa nos dio las felicidades.
-Hola, vuestra pizza es la pizza número mil de esta semana y estamos de aniversario, os habéis ganado cuatro días de estancia pagada en una isla paradisiaca- nos dijo y vio que éramos dos, entonces agregó- hum, muy romántico para una feliz pareja- agregó pícaramente- cala privada, gran cama, baños calientes y un cartel de no molestar
Maka y yo nos miramos sonrojados. Aquella chica había dicho pareja, nos veíamos como una pareja enamorada. Antes de que pudiéramos corregirla, ella se fue.
-Felicidades pareja- dijo Kid riendo
-Calla Kid- dijimos los dos
-Deberíais aprovechar ese viaje- dijo Black Star
-Coincido con Black- nos asintió Tsubaki
Maka había preparado la maleta y me esperaba en la puerta del apartamento .Bajé la escalera con las llaves de la moto en la mano.
-He metido el equipaje de los dos en la misma maleta, espero que no te importe- me dijo poniendo la maleta en la parte de detrás de la moto y asegurándola con unas correas.
-Tranquila no importa, además así menos peso- le dije ayudándola a subir.
El único motivo por el cual no me había dado una hemorragia en ese momento es porque Maka llevaba puesta una de mis chaquetas de cuero negro, con lo cual no se veía el minúsculo top rojo que llevaba. Me subí delante de ella y sus piernas desnudas, debido a que llevaba un short, se apoyaron en mi pantalón .Arranqué y di gas , ella disfrutaba ir conmigo de paseo en moto .Volví a dar gas y la moto salió disparada hacia delante. Ella se abrazó a mi cintura, sonreí y aceleré, íbamos a toda velocidad, una hora después ya estábamos fuera de Death City. Llegamos hasta el puerto más cercano, allí nos esperaba una lancha que nos llevaría a una isla cercana. La isla estaba casi deshabitada, las únicas personas que vivían en ella eran el director del hotel, único lugar explorado de la isla, y el señor del embarcadero que llevaba a los escasos huéspedes que se hospedaban en el hotel, escasos, porque el hotel era uno de los más caros del mundo. Entre el señor del embarcadero y yo subimos la moto a la lancha.
Maka y yo nos quitamos las chaquetas y las dejamos junto a la moto .La miré. Me sonrojé y me tapé la nariz que comenzó a sangrarme.
-Últimamente te dan muchas hemorragias cuando me ves Soul- dijo Maka abrazándose a mi brazo
-Es por culpa de esa ropa- dije señalando su mini top rojo y sus shorts vaqueros
-Échale la culpa a Blair- dijo sacándose un pañuelo del bolsillo y limpiándome la sangre del labio
-Gracias- agregué
La lancha arrancó y el agua que propulsó nos mojó a ambos. Maka dio un respingo y se abrazó a mí. Me sonrojé y sonreí mientras la lancha cobraba velocidad y el viento mecía mi pelo y el de ella. El hombre nos miró.
-Señoritos, tienen una habitación para estas cosas, no sean impacientes- nos gritó sobre el ruido del motor
-¡No piense mal!- gritamos ambos
Dos horas después llegamos a la isla. Era hermosa y tenía la misma forma que el sol. Cada una de las habitaciones del hotel, hecho de cañas de bambú secas y hojas de palmera, tenía una cala privada. El hotel estaba constituido por veinte cabañas, cada una situada en una cala privada, a lo largo de la costa. La isla era completamente plana, sin montañas .La arena de las playas era blanca y harinosa, el agua era de un hermoso azul transparente y en la playa había una infinidad de palmeras cocoteras.
-¡Increíble!- dijo Maka al verla.
Lo tenía decidido, si Maka aún no se había dado cuenta de que la quería, se lo dejaría claro.
La abracé por la cintura, cosa que la sorprendió, tiré de ella y la dejé sentada sobre mí.
-Prepárate para ver lo que realmente es increíblemente cool-le dije sonriendo
Ella sonrió y se puso unas gafas de sol negras, la imité y me puse las mías.
Entramos en nuestra habitación y nos sonrojamos al verla. Había una sola cama, enorme .Había un mini bar y una gramola. Un gran jacuzzi lleno de pétalos de flores exóticas y aparte una gran bañera. Había una piscina interior .La pared que daba al mar estaba abierta y no tenía puertas. Era maravillosa, la brisa del mar entraba por la abertura, y nada más despertar podías ver el mar.
-Me encanta- dijo Maka tirándose sobre la cama que se hundió bajo su peso-¡Socorro, Soul!-dijo riéndose
Me tiré en la cama a su lado, y mi peso la hizo subir a ella. Rodó a causa del hundimiento que produje y acabó encima de mí, ahora los dos estábamos hundidos en el colchón de plumas.
-¿Y ahora quién nos salva?- empezó a reír Maka
-¿Quién quiere ser salvado?-le sonreí y se sonrojó
Nos reincorporamos y Maka corrió al baño.
-Ahora salgo- dijo cerrando la puerta
Abrí la maleta para coger un bañador. Otra hemorragia, a este paso moriría. La ropa de Maka estaba sobre la mía, y toda la ropa de Maka era sugerente .Cogí con los ojos cerrados mi bañador, el problema era que cuando abrí los ojos ese no era mi bañador, era el de Maka. Lo dejé en la maleta y cogí el mío. Me cambié y justo cuando terminé salió ella. Se había traído el bikini puesto. No tuve una hemorragia nasal porque ella me tapó los ojos.
-No quiero que estés todo el día sangrando, así que intenta controlarte- me dijo al oído- ahora voy a quitar la mano-me advirtió
Me costó mucho no sangrar. Puse todo mi empeño, y al ver Maka mi esfuerzo, sonrió. Llevaba un bikini negro, la parte de arriba le tapaba poco los pechos de que a pesar de no ser enormes, vistos de esta manera tampoco eran pequeños. La parte de abajo tapaba la parte delantera de su intimidad pero por detrás no tapaba, era un maldito tanga
negro. Definitivamente iba a morir desangrado.
Nos bañamos juntos durante toda la tarde en nuestra cala privada, Maka me enterró y me puso un sombrero en la cara, si no me hubiera puesto a llamarla se habría olvidado de mí. A las siete entramos en nuestra suite, agotados.
-Ah, estoy muerta- se lamentó Maka- Soul pásame el pijama
-¡No, cógelo tú, no quiero morir!- le dije tirándome a su lado
Maka se levantó, cogió un camisón de color rosa transparente de la maleta y ropa interior a juego. Entró en el baño y se cambió. Mientras ella se cambiaba, el servicio de habitaciones nos trajo la cena. Me quedé boquiabierto cuando vi dos cocos partidos por la mitad los cuales tenían dos pajitas, auténtica leche de coco. Además habían puesto una fuente llena de fruta fría cortada y jugosa. Se veía deliciosa.
-Maka nos trajeron la cena- la avisé
Fue entonces cuando mi mirada se posó en aquel pequeño paquetito bajo las servilletas .Levanté las servilletas y lo cogí por curiosidad. Me cabía perfectamente en la palma de la mano. Cuando comprendí lo que era aquello me sonrojé totalmente y me llevé la otra mano a la boca para no dar un grito. Me puse el pijama corriendo, un pantalón corto de color celeste y nada más, aquella isla era muy caliente .Guardé apresuradamente el preservativo en mi bolsillo para que Maka no lo viera, seguro me llevaría un Súper Maka-Chop. Maka salió del baño con aquel conjunto tan provocador y perturbador, pero estaba tan turbado por el preservativo que mi nariz no se desató en una hemorragia .Maka me miró confundida. Mis mejillas eran de un fuerte color rojo y era incapaz de mirarla a la cara, fundamentalmente porque deseaba usar aquello que pesaba en mi bolsillo. Sentía un fuerte hormigueo en el estómago, no podía creerlo, ni siquiera la había besado y ya la deseaba de esa manera.
Maka tomó entre sus manos uno de los cocos y se metió la pajita en la boca.
-¿No tienes hambre Soul?-me preguntó
-Si -dije cogiendo el mío, pero mis manos estaban torpes y se me resbaló.
Para mala fortuna de ambos, la leche blanca de coco se derramó sobre Maka, empapándole el pecho, y llenándole la cara de líquido blanco. Mi cara se tornó más roja que nunca, imaginándome otra situación similar.
-Jo, Soul, tendré que volver a cambiarme- dijo ella mientras las gotas blancas resbalaban a los lados de sus labios
Me levanté para intentar ayudarla, pero me caí sobre ella al tropezarme con la pata del carrito de la comida.
-Itai, Soul- se quejó, ya que ella había caído al suelo, quedando debajo de mí
Al intentar moverse bajo mi peso, su rodilla se apoyó en mi entrepierna .Los dos nos quedamos sin palabras. Bajé la mirada totalmente avergonzado, acababa de ser pillado de la peor manera posible. Me miró sonrojada al notar mi erección en su rodilla.
-Soul...tú- ella parecía no tener palabras
