CAPITULO 2: ADOPCIONES. LA FLOR QUE RESISTE TRAS LA BATALLA

((Bueno, aquí dejo la historia, que ya en este capítulo estoy haciendo un spoiler ENORME de la historia 'La Mariposa y la bestia' y no quiero seguír haciendo spoilers a las historias. Jeje, cuando acabe la otra seguiré publicando esta, lo que no quiere decir que deje de escribirla, solo que no voy a seguir publicándola hasta que no acabe la otra para no hacer spoilers de la primera, jeje. Que ya tengo hasta el capítulo 4.

Habrá que aguantar con estos de momento.))

Toc, toc, toc.

"Aquí no hay nadie." Dijo Carlisle suavemente.

"Vosotros que no sabéis." Dijo Leah. "Apartar un momento."

"Leah, no lo…" Le advirtió Sam antes de que aporrease la puerta.

"¡EH, MALDITO VAGO, ABRE LA PUERTA DE UNA VEZ!" Se puso a gritar mientras aporreaba la puerta para conseguir oír ladridos al otro lado de dos animales diferentes. "¡¿NO ME OYES?. ¡ABRE LA PUERTA DE UNA VEZ, EMBRY CALL!"

"Eh, hija de perra." Oyeron que decían al otro lado. "¿No te han enseñado a llamar con modales?. ¿Qué horas son estas de ir armando jaleo a casas decentes?"

"Embry, somos nosotros." Le dijo Carlisle mientras oía descorrerse unos cerrojos.

"Ah, Carlisle, que… sorpresa." Le dijo Embry con cara de que en efecto, Leah acababa de despertarle y sujetando a un perro castaño y otro blanco como la nieve de los collares de ambos.

"Sentimos venir tan tarde." Le dijo Carlisle suavemente. "Pero tenemos una emergencia. ¿Podemos pasar?"

"Sí, claro, adelante, por favor." Dijo apartándose de la puerta. "Lo que no sé si vamos a tener tantas sillas. Tranquila, cielo." Dijo en voz alta girándose hacia la puerta de la sala de la derecha. "Son solo los Cullen y el resto de amigos."

"Sentimos molestaros, Holly." Le dijo Carlisle viendo a una chica menudita de pelo rubio casi blanco hasta un poco más arriba de los hombros en una melena que aún recién levantada parecía no haberse despeinado demasiado. "Vaya, te veo muy bien." Le dijo para que ella asintiese con la misma cara de asustada que solía poner cuando algo le pillaba por sorpresa o incluso de susto.

"¿Cómo va a ayudarnos ella?" Dijo Rosalie dándole un golpe a Emmet que se había quedado mirando a la chica con el camisón semitransparente que llevaba rosa y con bastante estilo.

"Rosalie." Le llamó Carlisle. "Confía en ella."

"Embry, Holly." Les dijo Sam. "Carlisle y su familia querían consultaros algo relativo a… bueno, a lo tuyo, Holly."

"¿Yo?" Dijo ella con duda confusa. "¿Qué…?"

"Holly, cielo." Le dijo Embry cogiéndola suavemente en un abrazo para agachar la cara hasta su oído. "Será mejor que te pongas la bata, cielo…"

"Oh." Dijo ella sonrosándose para asentir antes de correr por el pasillo casi como si flotase en el aire para desaparecer por una puerta.

"Pasad al salón." Les dijo Embry suspirando suavemente. "¿Queréis tomar algo?"

"No gracias, ya hemos cenado." Le dijo Edward.

"Vaya, es… las cosas os van bien." Le dijo Bella sonriéndole.

"Nos hemos mudado los dos juntos aquí y en nada acabarán de restaurar el cobertizo para las clases." Dijo Embry. "Me han hecho fijo de mañana en el instituto, como a ella… así que sí, no nos podemos quejar."

"Me alegro de que os vaya bien." Dijo Carlisle sonriéndole francamente.

"Ya hasta hacemos apuestas a ver para cuándo es la… ¡humph!" Se quejó Seth cuando Embry le cubrió la boca.

"Seth, cerrar la boca ya con eso." Le dijo Embry susurrando. "Coño, que os puede oír."

"¿Acaso está prohibido decir esa palabra?" Le preguntó Alice suavemente sin perder la sonrisa.

"A Embry no le gusta mucho que se hable de eso para no alterar a Holly sin necesidad." Afirmó Edward. "Además, se supone que están casados."

"Sí, por un ritual chamánico o algo así." Dijo Leah con voz de cansancio.

"Nosotros creemos que lo que pasa es que tiene cague." Afirmó Jared bromeando.

"¿Qué pasa?" Dijo Embry. "¿Es que no podéis dejarnos en paz ni un solo día?"

"Oye, no fue culpa mía que Holly se hubiese enganchado la camisa en ese clavo." Le dijo Paul. "Para empezar, la próxima vez con lo que grita miro pero no hago nada. Sí, me cogeré y me daré media vuelta, haré como que no he visto nada."

"Ya vale." Le dijo Sam. "Dios, odio venir con vosotros aquí porque siempre la armáis así."

"Lo siento." Dijo Holly.

"Sigues disculpándote demasiado." Afirmó Emmet divertido.

"¿Sabías que vendríamos?" Le preguntó Esme suavemente cuando vio que Holly sacaba unas velas de incienso que se puso a quemar mientras sacudía la cabeza.

"Es… vi un murciélago en… los posos." Dijo suavemente.

"¿No era un pájaro?" Preguntó Embry.

"Aún estoy aprendiendo." Dijo sonrojándose hasta las orejas.

"¿Y el resto?" Le dijo Embry para que ella hiciese gestos de que parase mientras miraba a Carlisle.

"Verás." Dijo él suavemente. "Es que nos ha pasado una cosa muy rara hoy y…"

"Venís buscando… mi ayuda." Dijo suavemente la albina colocándose mejor las gafas con cierta timidez. "¿Puedo…?"

"Rosalie, déjasela." Le dijo Carlisle.

"Ten cuidado no se te caiga." Le dijo Rosalie tendiéndole con cierto temor el bulto que era el bebé enrollado en todas las capas de pieles y ropas para darle calor. "Cuidado ¿vale?"

"Deja de lloriquear, rubia." Le dijo Embry. "No hay nadie como Holly para lo delicado. Se dedica a ello ¿sabes?"

Con cuidado Holly se puso a mirar a la niña que casi al momento dejó de llorar y la miró para luego ponerse a reír haciéndola sonreír.

"Embry, necesito..." Dijo Holly.

"Dime." Le dijo él mirándola casi con adoración.

"Té onírico, y... el maletín de esencias." Le dijo ella.

"Ahora mismo te lo traigo." Le dijo él.

"¿Para qué es todo eso?" Dijo Rosalie mientras veía como la chica cogía al bebé con cuidado entre sus brazos y se inclinaba con más cuidado aún hasta coger un cuenco de una de las mesillas junto a la tele.

"Voy a... quemar unas hierbas, es... voy a intentar ver algo sobre..." Dijo Holly suavemente.

"¿No será malo para el bebé?" Dijo Bella. "Lo de inhalar humos."

Entonces la albina sonrió y sacudió suavemente la cabeza haciendo bailar el moñete que tenía en el cogote.

"Es... como quemar incienso." Dijo suavemente y sonriendo. "Es... yo fabrico las sustancias en... ratos libres y... son todo naturales."

"Vaya, no sabía que te dedicabas a la santería." Dijo Leah. "¿También lees la mano?"

"No, es... solo hago predicciones un poco... vagas." Dijo sonrosándose de nuevo.

"Aquí tienes Holl." Le dijo Embry pasándole el maletín. "Está haciéndose el té ese."

"Hum." Dijo ella para hacerle una caricia sonriéndole. "Gracias."

"Ejem." Dijo Rosalie cortándoles. "Al grano."

"Lo... lo siento." Dijo Holly.

"Aguafiestas..." Murmuró simultáneamente Embry antes de irse refunfuñando a la cocina en quileute. "Porque se lo ha pedido Carlisle, que si no... si llego a saber que es para ella juro que no abro la puerta. Ni aunque la fuesen a tirar, hombre ya... Un buen tiro en todo el culo siliconado es lo que se merece esa rubia tonta."

"¡Embry!" Le dijo Holly alarmada.

"Vamos cielo, sabes que no era en serio." Le dijo él.

"No se juega con esas cosas." Le dijo Holly riñéndole como una madre a su hijo con el dedo incluído.

"Parece que os lleváis muy bien." Le dijo Esme sonriendo.

"Sí, es... Embry es un cielo." Dijo Holly suavemente mientras ponía unas gotas más en el quemador encendido y luego parecía contar unos segundos antes de hacer que el bebé echase un puñadito de lo que parecían pétalos florales pulverizados.

"Cuando llegue a casa recordadme que la bañe también a ella." Dijo Rosalie a Emmet.

"Vamos Rose, es solo... polvo de flores." Le dijo Alice suavemente.

"No me fío de ella." Afirmó la rubia.

Justo entonces, Holly se inclinó sobre el quemador con un palito de incienso y lo remojó en el líquido que parecía estar en ebullición sin borbotear, lo movió remojándolo hasta que quedó completamente mojado y lo sacó para ponerlo en un soporte de quemador de incienso, entonces lo encendió y se lo puso en la manita de la niña sujetándolo por la parte segura antes de soplarle la punta mientras le ayudaba a sujetarlo.

"¿Seguro que eso es seguro?" Le dijo Emmet.

"Sí, es... leo el humo." Dijo Holly suavemente mirándolo. "Pero... no puedo ver nada..."

"Holly, aquí tienes." Le dijo Embry llevándole una taza con té en el fondo.

"Gracias." Le dijo ella sonriendo.

"¿Y eso?" Le dijo Rosalie.

"Creo que he oído algo acerca del tema." Dijo Carlisle. "Lectura de los posos ¿no?"

Holly asintió.

"Voy a... usar quiromancia también y... bueno, voy a leer el humo para contrastar." Le dijo Holly asintiendo.

"¿Por qué tres caminos?" Le dijo Edward.

"Es... bueno, es... importante... para vosotros, digo ¿no?" Dijo ella suavemente tras dar de beber un poco a la bebita. "¿Quién la recogió?"

"¿Cómo sabes que no es nuestra?" Le dijo Rosalie mientras Emmet cogía la taza para pasársela.

"Sois..." Murmuró. "Pensaba que los... que no podíais..."

"Y no podemos." Le dijo Alice suavemente. "Nessy es hija de Bella mientras era humana."

"Ah." Dijo simplemente mientras se parecía centrar en el humo cambiando de cara a preocupación cada vez más.

"¿Qué?" Dijo Rosalie dejando la taza. "¿Qué pasa?"

"Es... creo que me he confundido. No puede..." Murmuró Holly.

"Holly, aquí sobra té." Dijo Jasper mirando la taza.

"Es..." Dijo ella estirando la mano para que se la dieran y acabárselo con mucha delicadeza, suavidad y cuidado hasta mirar y echarse un traguito más antes de cogerle la mano a la bebita y ayudarla a sujetar la taza y darle vueltas hacia un lado y otro mientras la niña se reía.

Entonces cogió la taza con cuidado.

"¿Quieres papel?" Le preguntó Embry suavemente para que sacudiese la cabeza.

"¿Ves algo?" Le preguntó Bella con ansiedad mientras Nessy se inclinaba también sobre la taza.

"Veo... Varios cuadrados, lo que indica disgustos." Dijo Holly.

"Pues empezamos bien." Dijo Emmet.

"¿Te quieres callar un momento?" Le dijo Alice.

"Puntos pequeños, líneas onduladas pero que terminan suavemente... una tortuga, un seis... una cruz... no, dos; no, tres, tres cruces... una silla, una puerta... y una nariz." Afirmó Holly. "Y... aquí hay algo que no acabo de... distinguir."

"¿Y qué significa todo eso?" Dijo Rosalie inclinada hacia ella con inquietud.

"Es... hay disgustos, pero aún así al final habrá dicha; veo protección, más dicha... cambios, alteraciones del hogar... y creo que dicen en dos signos que tenéis que tener mucha prudencia y a la vez esperanza. Y luego el otro signo que no... no consigo saber qué..."

"¿Me permites?" Le dijo Embry cogiéndole la taza. "¿Cuál es?"

"Este." Le dijo ella señalando algo en la pared. "Es... creo que es un animal, pero... no consigo saber..."

"¿Por qué no sigues mientras intento ver qué puede ser?" Le dijo Embry suavemente tocándole una mano.

"Hum." Asintió ella. "Es... curioso, porque... el humo dice algo parecido. Es... se me da mejor el humo." Dijo suavemente para el resto.

"¿Y qué ves?" Le preguntó Carlisle.

"Es... veo que este bebé ha tenido problemas, algo les atacó, creo, veo muerte y destrucción, mucho miedo... en el pasado. Pero veo grandes cambios para el futuro. Veo... veo una flor recogiéndola, veo un enorme animal, veo... ¡Ah!" Dijo asustándose mientras se le caían las gafas y abrazando a la bebita mientras se hacía una bola hacia abajo como si algo en el humo le hubiese hecho mal.

"¡Holly!" Gritaron Embry sobre todas las voces de la mayoría de manada con Carlisle, Esme y Alice.

"Holly, tranquila, ya pasó." Le dijo Embry.

"Holly, tranquila, es solo humo." Le dijo Carlisle.

"A ver, por favor, apartaros un poco." Dijo Embry abrazándola mientras Alice le cogía el bebé del regazo. "Dejadle que respiere. Holly, tranquila..." Le dijo casi susurrando. "Ya está... tranquila... ya pasó..."

"Embry, había..." Sollozó Holly en quileute con el corazón desbocado. "Había... un demonio..."

"¿Un demonio?" Le preguntó Embry confuso.

"Holly ¿estás segura?" Le dijo Sam para que asintiese.

"Era... un aura demoniaca, muy fuerte..." Dijo ella sin parar de sollozar. "Venía por la pequeña y... no he podido soportar su aura... Es... mató a la familia ha sido..."

"¿Qué ocurre?" Dijo Rosalie mientras Embry abrazaba con más fuerza aún.

"Lo sentimos." Dijo Embry por encima del hombro. "Tenéis que iros, ahora."

"Oye, de aquí no nos vamos sin que nos cuente..." Dijo Rosalie alzando la voz.

"No me alces la voz, rubia." Le dijo Embry levantándose en toda su altura licantropa con un gesto nada bueno.

"Embry..." Le dijo Holly agarrándose a su cintura desde atrás y casi cayéndose del asiento.

"Holly no se encuentra bien, si queréis algo volved en otro momento." Acabó cediendo.

"¿Cuándo?" Dijo Rosalie. "¿Cuándo esta... enclenque decida que está bien?"

"¡SE ACABÓ, FUERA DE MI CASA!" Le rugió Embry. "¡VETE DE UNA VEZ, MALDITA RUBIA!"

"Embry, calmate." Le dijeron varios reteniéndole.

"Leah, llévate a Holly a su cuarto." Le dijo Sam. "Que no salga de ahí en un rato. Embry, calmate, por dios."

"¡NO ME DIGAS QUE ME CALME CON ESTA PEDORRA MOLESTANDO A MI MUJER!" Dijo Embry.

Justo entonces notó algo cálido en la espalda mientras Leah intentaba cogerlo.

Entonces una manita en su mejilla que le hizo girar la cabeza y le dio un beso suave mientras parecía canturrear algo en otro idioma.

"Leah, por favor." Le dijo al cabo de un rato, Embry tras contestar a algo que Holly le dijo en otro idioma con un beso y unas palabras suaves. "Por favor, ocúpate de que Holly se acueste, enseguida iré yo."

"Claro." Dijo. "Vamos Holly."

Con cuidado, la chica se despegó de la espalda de Embry y aterrizó sobre las puntas de los pies sin hacer el menor ruido antes de seguir a Leah por el pasillo.

"En serio, rubia, vete de mi casa antes de que me vuelva a cabrear." Le dijo Embry.

"Embry, la dejaremos descansar." Le dijo Edward. "Pero esto es importante, tenemos que saber más."

"Y me parece muy bien, pero ahora no." Dijo Embry. "Holly no está bien, será mejor que volváis mañana por la mañana, pero no os deis prisa, nos habéis despertado en medio de la noche, necesita dormir y la voy a dejar que duerma toda la mañana si es preciso."

"Volveremos pues a la mediodía." Dijo Carlisle. "Si quieres que le eche un ojo..."

"No será necesario." Dijo Embry. "Es... solo ha sido por el susto, se le pasará en cuanto se duerma."

(Salto espacio-temporal)

Al día siguiente...

Toc, toc, toc. Llamaron los Cullen suavemente a la puerta de la casa de Embry y Holly.

"¿Creéis que estará ya mejor?" Preguntó Esme preocupada.

"Eso parece." Dijo Edward. "Sigue un poco mal, pero ha estado trabajando un rato y ahora parece más calmada." Afirmó mientras se abría la puerta y veían a la chica que al verles sonrió suavemente y se apartó para dejarles pasar.

"Y te lo digo en serio." Le decía Embry desde la cocina. "Como vuelva por aquí y vuelva a hacerte empeorar te juro que..."

"Buenos días, Embry." Le saludó Carlisle.

"Ah, buenos días." Le dijo él.

"Veníamos..." Dijo Esme para que la chica asintiese ofreciéndoles una tetera que cogieron más bien por compromiso.

"Anoche hice un viaje astral." Murmuró suavemente sirviendo el líquido en un par de tazas humeantes.

"Esto, Holly, nosotros no..." Dijo Esme suavemente.

"Lo sé, es... para nosotros." Dijo ella sonrosándose como si le diese apuro que fuese así.

"No te preocupes." Dijo Carlisle. "Lo que importa es el gesto, te lo agradecemos igual. Así que has hecho un viaje astral."

"¿Tú sabes lo que es?" Le dijo Rosalie.

"Es cuando una persona sale de su cuerpo y su alma viaja en tiempo o espacio para ver algo." Dijo mientras Holly asentía suavemente.

"Fui... al pasado." Dijo ella. "Es... vi un cánido." Dijo suavemente. "Él me llevó hasta la niña, vi lo que pasó, y vi cómo ella la encontraba." Afirmó mirando a Rosalie. "Yanci y la tribu de árticos os llevaron hasta allí, anoche me aseguré de que así fuese." Afirmó. "Es... es algo raro, pero... anoche fue extraño, porque pude hablar con ellos, unos... ellos del pasado y... pensaréis que estoy loca."

"Cielo, aquí nadie piensa eso." Dijo Embry sentándose en el reposabrazos de su sillón y besándole el pelo con suavidad. "¿Verdad?" Les dijo al resto con un tono amenazante que hizo que Holly le diese un golpecito en la tripa.

"No, claro." Le dijeron sonriendo al ver el amor que destilaba esa pareja tan dispar.

"Te agradecemos lo que hiciste." Le dijo Carlisle. "De no ser por ellos no hubiésemos..."

"No fue por..." Murmuró Holly. "Es... esto es demasiado... grande." Dijo suavemente y casi temblándole la voz. "Esto es muy grande, pero... los espíritus de los ancestros, de algo mucho más grande que lo que podáis pensar, pensaron y decidieron... la niña deberá crecer con vosotros."

"¿Qué?" Dijeron varios cayéndoseles las mandíbulas de la impresión.

"Holly, eso no... no me lo habías dicho." Le dijo Embry en quileute.

"Los espíritus me hablaron en sueños." Le dijo ella. "La niña debe crecer con vosotros. Es... dijeron que la trataríais como si fuese una hija más."

"Ya pensábamos adoptarla." Dijo Rosalie causando que la mirasen de reojo todos los Cullen. "Qué, no me miréis así. Si tenemos a Nessy podemos tener también esta niña."

"Hombre, no lo dudo, pero..." Dijo Bella.

"Rosalie, tú... ¿quieres quedártela?" Le preguntó Edward.

"Sí." Dijo ella.

"De eso ¡mmmph!" Dijo Embry cuando Holly le tapó la boca.

"Vais a necesitar ayuda." Dijo Holly suavemente y sonriendo sin destaparle la boca a Embry con su manita de muñeca. "Os haré unos cuantos amuletos para llamar a la buena fortuna."

"No creo que..." Comenzó Rosalie.

"¡Eso es magnífico!" Dijo Nessy. "Oh, oh. ¿Puedo tener yo otro? Por fi, por fi, por fi..."

"Nessy, cielo..." Le dijo Bella. "No pienso dejar que lleves encima una pata de conejo."

"No son... los amuletos no son... patas de conejo." Dijo Holly. "Es..." Murmuró para sacar una especie de collar de cuentas y plata del escote de su camisa y mostrarlo. "La abuelita Nahimana me dio este hace tiempo. Es... ahuyenta a los malos espíritus para que no se me acerquen."

"Un poco étnico, pero..." Dijo Alice.

"Holly, te agradecemos mucho que vayas a tomarte esas molestias por nosotros." Le dijo Carlisle para que ella sacudiese la cabeza.

"Somos... amigos." Le dijo ella suavemente y sonriendo.