LOS PERSONAJES NO ME PERTENECEN SI FUERAN MIOS AKANE Y RANMA NO SALDRIAN DE LA HABITACIÓN MAS QUE PARA COMER, SON PROPIEDAD DE RUMIKO TAKAHASHI.

Capitulo 2

RANMA

Ese día llegue a casa y por la hora que era tuve que entrar por la ventana, con movimientos muy sigilosos, gracias al cielo las artes marciales me daban la facilidad de moverme a mi antojo dado los duros entrenamientos que tenia con mi viejo. mis padres desconocían que había salido la noche anterior de fiesta y la verdad no queria enfrentarme a la mirada interrogante de mi madre, y menos a su katana... El solo recordar que mi amorosa y tierna madre me manipulaba sin ningún pudor, con el solo hecho de mostrar una pequeña parte de aquella brillante espada, que siempre llevaba consigo, podía escuchar como el filo de aquel metal se deslizaba lentamente rozando su funda, simplemente me erizaba la piel.

El día paso rápido; por lo menos eso intentaba, me dispuse a descansar un poco, luego de llegar a mi habitación, me tumbe unos instantes en mi cama, después decidí salir con mucho sigilo al baño para poder transformarme al contacto con el agua caliente, ya que ese día tenia que entrenar dos grupos de jóvenes, baje a desayunar gracias al cielo mis padres no se percataron de mi ausencia así que mi mañana paso sin ningún contratiempo, mi mente estaba un poco inquieta ya que no podía sacar esos bellos ojos avellana de mi mente, por lo cual me dispuse a realizar mis responsabilidades dentro del dojo, al estar entrenando a esos grupos de aprendices, sin duda pude ver pasar el tiempo un poco mas rápido, en la tarde escuche mi teléfono sonar y mi corazón se detuvo unos momentos al recibí un mensaje de Akane, al leerlo no pude evitar que una sonrisa traviesa cruzara mi rostro ya que me pedía verla mas tarde quedamos en vernos a las 10:00pm en el mismo lugar. Me sentía algo confundido ya que ella quería ver a Ranko y no mi forma masculina.

Akane.

Había sido un día muy largo, pasé toda la tarde ansiosa, pues no podía apartar de mi mente ese sentimiento, no sabia como expresarlo culpa ¿tal vez?, ¿dudas?, pues ni yo misma sabia, ¿que es?, lo que en realidad sentía, suspire agotada de pensar y darle forma a ese sentimiento pero simplemente me derrote, me vi al espejo

–" por dios Akane tienes 27 años y ¿no sabes que es lo quieres? o ¿que es lo que te gusta?"- me dije frente a mi reflejo un poco dudosa, -que barbaridad una vida tirada al basurero- me repetía mentalmente.

Quería que llegara rápido la noche, pues sería mi segundo encuentro con esa chica que vino a poner mi mente y mi mundo de cabeza.

Yo estaba un poco más nerviosa por la noche en la que al destino se le ocurrió cruzarnos en el mismo camino. estaba tan ensimismada en mis pensamientos que de un momento a otro llego la hora de decidir que atuendo seria el mas indicado puesto que yo, ya no iba a ese lugar a buscar algo simplemente iría a esperar a alguien, ya no iba con la intensión de impresionar a alguien, así que opte por un cambio bastante casual, usaría unos shorts cortos de mezclilla, una blusa negra algo holgada de mangas cortas con una leyenda al frente, unas bellas sandalias de tipo gladiador, mi cabello recogido en una coleta alta, un maquillaje ligero, y por ultimo mi bolso algo sencillo pero cómodo. Una vez lista y decidida solo esperaba una bocanada de placer o mejor dicho volver a sentir aquella pelirroja que me hiciera sentir viva de nuevo...

Por fin había llegado la hora y mis nervios aumentaron al cien por ciento, tomé un taxi y me dirigí a aquella calle perdida de la ciudad de Nerima donde se encontraba aquel lugar el cual seria escenario por segunda ocasión de nuestro inesperado encuentro.

Mi reloj marcaba las 09:55pm -aún falta un poco de tiempo- me dije un poco temerosa de no saber que esperaba de esta situación, de no conocer lo que en realidad esta ocurriendo dentro de aquel antro.

Así que mientras esperaba la hora exacta de nuestra cita encendí un cigarrillo para calmar mis nervios, si es que eso podía ayudar en algo.

Faltando un minuto para las 10:00pm. Introduzco en mi boca un chicle de menta para mermar el aliento a tabaco, me pongo un poco de perfume y decido entrar dándome todo el valor posible, para sorpresa mía ya se encontraba mi cita esperándome, aunque ella estaba de espaldas pude reconocer aquella trenza rojiza de inmediato.

-¡Que tonta soy!- me dije como reproche, debí suponer que ella ya habría llegado, y no hubiera desperdiciado mi tiempo afuera tratando de calmarme.

Me fui acercando a ella a paso lento, no quería precipitarme y con mi impaciencia entorpecer el momento que tanto había esperado ese día. Finalmente llegué donde ella se encontraba sentada, tratando de dominar mi respiración y el temblor de mi voz.

-Hola- le salude con una sonrisa y aparentando seguridad, aunque yo sabia perfectamente que mis mejillas ardían del gran sonrojo que poseían en ese momento, me fue imposible no percatarme de la tranquilidad y la confianza que la arropaba, al momento de girar hacia mi y verme con un escaneo detallado de sus ojos me saludo

-Hola ¿como estas?, ¿como estuvo tu dia?- dijo esto terminando de beber lo que aun había en su copa.

-Bastante común- Me limite a contestar ya que no podía decirle que en todo ese día solo había pensado en ella.

En realidad mi día había estado cargado de emociones y tantas expectativas que esperaba se cumplieran esa noche.

Yo no sabía cómo romper el hielo en ese momento así que espere unos segundos hasta que por fin ella volvió a hablar preguntándome en forma jocosa si quería repetir la experiencia de hace una noche.

A lo cual no dudé en responder que si y confesarle que ese había sido el motivo de mi llamada.

-Lo sé- contesto sin un ápice de timidez, sonó un poco arrogante tenia que reconocer que necesitaba volver a sentir esas emociones así que al diablo mi orgullo .

Me dispuse a pagar la cuenta pero ella se me adelanto y pago. abandonamos el recinto lleno de luces y música algo estridente, aún sin haber terminado nuestras bebidas.

Fuimos al mismo motel y por coincidencia nos tocó la misma habitación, una vez mas, los mismos ojos acusantes de aquel león, pero ésta vez ya no me intimidaron yo, ya había decidido disfrutar, no amedrentarme por las reglas sociales.

Estaba a la expectativa de lo que ocurriría dentro de esas cuatro paredes, pero algo me decía que esta vez sería diferente,

Ambas estábamos preparadas, yo incluso me di a la tarea de ver en internet vídeos de parejas lésbicas, no sólo quería que ella me complaciera, sino que también quería mostrarle un poco de la magia que guardaban mis manos al saber como debía tocarla y en qué momento besarla.

Antes de llegar al antro, decidí entrar a una sex-shop y compre varios juguetes sexuales que pensé le podrían gustar, pues en lo poco que recordaba del día anterior, esa pequeña pelirroja era una mujer ardiente y quería complacerla, quería hacerle sentir placer hasta más no poder.

Con esos pensamientos en mi mente iniciamos nuestra faena en el baño de aquella habitación, la cual tenia un agradable aroma a jazmines, aunque era pequeña, era bastante confortable y acogedora, tenia bellas cortinas, una cama amplia la cual era bastante cómoda. Debo de admitir que el hecho de que me pidiera que nos bañáramos con agua fría me pareció algo extraña, pero no me importo, estando dentro del baño iniciamos con pequeños besos y caricias para dar inicio a una pasión desenfrenada, donde con sus manos poco a poco, me despojo de mi ropa para así introducirnos en la ducha, al sentir él contacto del agua fría en mi cuerpo, mi piel se erizo por completo debajo de aquella ducha Ranko se acerco a mi dándome un abrazo posesivo, el cual se sentía cálido y me reconfortaba, dado lo frio del agua era agradable el calor del cuerpo de mi pequeña pelirroja, empezamos a tocarnos, Ranko acariciaba mi espalda con tanta sensualidad mientras besaba mis labios, con devoción, sentía su lengua acariciar el interior de mi boca, cuando dejaba de poseer mi boca bajaba por mi cuello, besándolo y succionando de manera delicada era agradable al tacto, era un vaivén de sensaciones y emociones que me fascinaban, ella tenia una mano acariciando mi espalda y de vez en cuando tocaba de manera muy posesiva mi nuca y mi cabello para acercarme mas a ella, con la otra mano tocaba mi intimidad, acariciaba una y otra vez mi centro de placer, hacia que mi bajo vientre gritara de placer, sintiendo aquellas contracciones dentro de mi a causa de las caricias propinadas por la chica que me acompañaba, pero yo no me quedaba atrás mientras la besaba con pasión, le introducía mis dedos en su intimidad acariciando inexpertamente, primero movía mis dedos de manera suave, conforme escuchaba sus casi imperceptibles gemidos yo aceleraba mis movimientos, para darle mas placer era una locura sentir como ella también se estremecía entre mis brazos y por segundos podía jurar que se detenía su aliento, con mi mano libre tocaba delicadamente la cima de sus pechos, y así empezamos a amarnos de la manera más épica cómo sólo nosotras podíamos hacerlo.

Ranma

se acercaba la hora d nuestro encuentro, les dije a mis padre que me iría a dormir y que no me molestaran tenia que descansar, ya que tendría que despertar temprano al día siguiente... al entrar a mi cuarto lo primero que hice fue poner seguro a mi puerta, llevaba agua fría y me moje con ella para cambiar mi forma masculina, me cambié lo mas rápido que pude sin pensar mucho en mi atuendo y salí por la ventana, como ya se me estaba haciendo costumbre, llegue al antro todavía faltaban una hora para mi cita con Akane; así que decidí empezar a tomar y disfrutar del ambiente, para tener un poco mas de valor me imagino que se deben de preguntar el por qué estoy con ella en mi forma femenina, la respuesta es fácil Akane me cautivo desde que la vi entrar al antro, quise experimentar como Ranko, fue muy emocionante y excitante ...

Akane Llego puntual a nuestra cita lo que me da a entender que anhela otro encuentro como el de la noche anterior, cuando la vi, no pude evitar observarla de arriba a bajo, se veía hermosa, mas sencilla que el día anterior pero se veía endemoniadamente hermosa esa mujer en realidad quería volverme loco, con esos pequeños pantaloncillos cortos, era una locura poder observar sus delicadas piernas, después de salir de mis pensamientos y preguntar por su día decidí ir directo a lo que me interesaba ya no podía mas y fui lo mas directo que pude -¿quieres repetir lo que hicimos anoche?- creí que había sido algo osco pero ella sin dudarlo respondió que si, cosa que me alegró y alimento mi ego ... lo se soy el mejor en mis dos formas, femenina y masculina

Continuará...

Hola aquí les dejo el segundo capítulo espero les agrade, nuevamente agradezco a mi querida beta por el apoyo con esta historia...dejen sus Review para saber que tal les tes gustando pasión renovada .