Disclaimer: Boku no Hero Academia/My Hero Academy y sus personajes son propiedad de Kohei Horikoshi, no mía. Este fic está hecho sin fines de lucro y con el único propósito de entretener.
Advertencias: Posible OoC. Crack del bonito.
30 DIFFERENT WAYS
02: ACUSACIÓN
Las pijamadas pueden ser una cosa peligrosa y eso era algo que Toru tenía bastante bien asimilado. No por las bromas pesadas que pudieran tener consecuencias igual de malas, una mala compañía o el hecho de que alguien pudiera pasarse de listillo y usara su Quirk de manera indebida, no; las pijamadas eran peligrosas por una sencilla razón.
—¡Te gusta Bakugou!
Bastante irónico asustarse por cosas como esta cuando ya habías combatido villanos.
Realmente no había nada que temer, es decir, si no te gustaba intentabas pelear para explicarte y al final todo terminaba entre risas, y de cualquier manera las muchachas eran bastante buenas; dudaba bastante que gente como Yaoyorozu o Uraraka fueran por ahí contando lo que había pasado en casa de Mina.
Inclusive se llegaba a reír, porque vamos, que imaginarse a alguien como Mina enamorada de Bakugou era sencillamente hilarante, y con la imaginación que Toru se cargaba faltó poco para enserio imaginarse una cita entre ambos.
No había nada que temer.
—¿Y a ti, Toru, te gusta alguien?
Menuda suerte que su poder evitase que las chicas pudieran ver el súbito cambio en sus expresiones, dignas de esa película americana que siempre se referenciara con una música igual de parodiable. Menuda jodida suerte.
—Por el momento no —mintió tan naturalmente como pudo. Pero así como ella conocía a las chicas estas la conocían a ella.
—Y una mierda —habló Mina, acercándose con un gesto fiero hacía Toru—. Yo sé quién te gusta~
No, pensó. Era imposible que alguien ahí supiera quien le gustaba, que a ella… ¡No! Era Mina de quién estaban hablando, no podía saberlo porque… a todas luces, era absurdo. Cualquiera que se pusiera a pensarlo no dudaría en descartar esa idea porque no tenía sentido. A veces, no tenía sentido ni para ella que esa persona le gustara.
Pero si algo le enseñó las películas de Sandra Bullock era que el amor tenía de todo menos sentido.
—A ti te gusta… ¡Tokoyami!
Es como si el alma le regresara al cuerpo, puede respirar tranquila y sin que ellas puedan saberlo suelta un suspiro aliviado. Después de todo, su secreto está a salvo.
—No, Mina-chan —la voz de rana de Tsuyu suena más a la música de una película de terror barata a oídos de Toru—. A ella le gusta Todoroki.
—¡Claro que no! ¡A mi no me gusta Todoroki!
Mentira.
Si había algo que no se debía hacer cuando te acusaban de que te gustaba alguien, lo menos que debías hacer era empezar a negarlo como si tu vida dependiera de ello. Era la ley tácita de que por más que te negaras, más lo afirmaras.
—No te preocupes, Toru —la voz de Kyoka era demasiado inofensiva para que fuera algo bueno, y Toru tuvo que reprimir el impulso de saltarle encima—. Estoy segura de que te mantendrá bien caliente.
Las pijamadas podían ser una cosa peligrosa, no tanto por las acusaciones que se hacían, sino por los comentarios que se decían después.
n. de la a.: creyeron que verían lo último de mi por acá, ¿no?
Finalmente terminé el semestre, y sólo puedo agradecerles a todos los que dieron apoyo siguiendo esta cosa. thankies :,3
