Si el universo de Harry Potter fuese producto de mi imaginación definitivamente estaría tomando unas vacaciones en Nueva Zelanda. Pero como eso no está sucediendo, aún todo le pertenece a J.K. Rowling y yo soy una pobre loca y nada más. Je.

"Esta historia participa en el reto Más de 1.000 historias del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black."

Reto elegido: "Hogwarts a través de los años"

Viñeta: 2/4

Personaje: James Potter.

Palabras: 1036

«A veces pienso que seleccionamos demasiado pronto a nuestros alumnos…»

―Albus Dumbledore.


Es cuestión de puntos de vista

Por:

PukitChan

II

Gryffindor

James levantó una ceja y revolvió su cabello con la mano izquierda. Sus labios se torcieron en una arrogante sonrisa. Por unos minutos jugueteó con su escoba hasta que decidió echarla sobre su hombro y caminar en dirección a la torre de Gryffindor. La práctica de Quidditch había acabado y él gozaba de las miradas que se posaban sobre su persona, sin importar de qué tipo fueran o de quiénes provinieran; lo único que él deseaba era ser el centro de la atención y de lucir todas las cualidades con las que había nacido. Especialmente frente a Lily Evans.

El cómo la pelirroja había entrado en la mirada de James era un completo misterio para él. Los demás –sus amigos y conocidos– ya habían pronosticado que pronto Potter querría conquistar a la chica que, además de representar un desafío, significaba una forma más de molestar a Severus Snape. Y eso, tener la oportunidad de fastidiar al slytherin, era algo que James no iba a desperdiciar bajo ninguna circunstancia.

Al acercarse a la Sala Común, sonrió cuando vio al retrato moverse para permitirle la salida a Lily. La chica caminaba despacio, analizando las notas de un pergamino que traía entre sus manos. La aparente distracción que ella poseía consiguió que James tuviera una idea. Detuvo sus pasos y acomodó mejor su escoba, procurando que no le estorbara de ninguna manera. Después sólo esperó a que ella chocara contra su cuerpo. Segundos después, cuando efectivamente eso fue lo que ocurrió, James no pudo evitar soltar una risita que pretendió hacer pasar como seductora. No obstante, la siempre fuerte Lily esta vez se limitó a levantar su rostro y a sorprenderse, como si apenas recordara que James y ella compartían la misma escuela. O el mismo universo.

–Potter –pronunció y automáticamente la sonrisa de James se esfumó. Hasta él había entendido que ése no era un "Potter" al estilo de Evans. No sonaba a «Eres un idiota que me gusta» o «Aléjate de mí porque correré a tus brazos» o al preferido de James: «¡Eres tan arrogante!» que era interpretado por James como «¡Eres fantástico!». No. No sonaba a ninguno de esos. Este simplemente sonaba como "Potter".

–¿Evans? –preguntó extrañado al notar que Lily ni siquiera se movía, demasiado ocupada en mirar hacia un lado, donde al parecer había encontrado una pared muy interesante. –Oye, ¿te pasa algo?

Lily parpadeó varias veces y negó con la cabeza, aunque no parecía como si fuese la respuesta a la pregunta de James, sino más bien a sí misma. Luego, sin mirarlo, susurró unas palabras antes de continuar su camino.

–Lo siento, no quería chocar contigo.

James siguió con la mirada a la chica y después de unos segundos comenzó a seguirla con los pies también. El andar de Lily era lento y casi mecánico. James corrió un poco y cuando logró alcanzarla, colocó una mano sobre su hombro para llamar su atención. Lo que no esperaba era que al voltear, se encontrara con el rostro triste de Lily y su mirada verde menos brillante que de costumbre. Tragó saliva. Por una vez James no sabía qué hacer.

–¿Qué quieres, Potter? –preguntó la cansada voz de Lily–. Antes ya te pedí disculpas.

–¡No quiero tus disculpas! –dijo James de inmediato. Al mirarla otra vez, recordó los rumores que corrían sobre la pelea de la pelirroja con Snape. Si eso era cierto (y por la apariencia de Lily, seguro que lo era), James tendría que sacarle provecho a la situación. Alejó su mano y bajó su escoba para poder recargarse en ella y sonreír de lado.

–Potter…

–¿Es por el imbécil de Snape, Evans? –preguntó James. Supo que había dado en el punto correcto cuando Lily se ruborizó y sus ojos se oscurecieron–. ¡Vaya, parece que los rumores son ciertos!

–¿Qué rumores? –inquirió en voz baja.

–Los que dicen que ya no son amigos, por supuesto. ¿Sabes qué, Evans? Es lo mejor. No entiendo por qué perdías tu tiempo con el perdedor de Quejicus. ¡Ahora sí puedes estar conmigo!

Aquello, sin que James lo supiera, fue la gota que derramó el vaso. Lily levantó su rostro y sus ojos, ligeramente humedecidos, miraron enfurecidos al chico. Potter cerró la boca y dio un paso hacia atrás sin entender el por qué de la repentina ira de la pelirroja. Después de todo, lo que él había dicho no era nada más que la verdad.

–¿Por qué eres un gryffindor, Potter? –preguntó Liliy con frialdad. James abrió los ojos y se rascó la oreja, incómodo por aquella mirada.

–¿Por qué, dices? ¡Soy valiente, Evans! ¿Acaso no me has visto nunca jugar Quidditch? ¡Realizo jugadas que pocos se atreverían a hacer!

–Eres arrogante, presumido y orgulloso. ¡Tú eres no un gryffindor! ¡Eres…!

–¡No te atrevas a compararme con una serpiente, Evans!

Lily sonrió fastidiada. La sola mención de esa casa, junto con el recuerdo de Snape, le había traído muchos malos momentos últimamente.

–No, James. Tú no perteneces a Slytherin. ¡En realidad no perteneces a ningún lado! ¡Y tienes razón, los rumores son ciertos…! ¡Pero al menos Severus intentó disculparse por lo que dijo!

–¡¿Lo perdonaste, Evans?! –exclamó James, escandalizado al comprender la situación. –¡Te llamó…!

–No es de tu incumbencia –interrumpió secamente–. ¡Y déjame en paz, Potter!

Lily se fue y James no la siguió. De pie, con su escoba en la mano izquierda, James entendió las palabras de la pelirroja. Ella no lo consideraba un gryffindor. En realidad parecía ni siquiera considerarlo.

–¿James, qué demonios le hiciste a Evans ahora? –preguntó Sirius, llegando a su lado. Aún miraba hacia atrás–. Iba corriendo y maldiciéndote en voz baja…. ¿James?

Potter levantó el rostro y miró a su amigo. Todos creían que por ser un Black, Sirus debería haber quedado en slytherin, y no en gryffindor. ¿Era así con él también? ¿Estaba en gryffindor porque ahí fue donde asistió su padre? ¿Y si sus ansias fueron confundidas con valor? ¿Y si Lily tenía razón?

–¿James?

–Sirius… ¿tú crees que no soy un gryffindor? ¿Crees que el sombrero me designó aquí demasiado rápido?

Sirius rió.

–¿Qué estupideces dices, cornamenta?

James suspiró.

–No lo sé.

Pero desde día, algo dentro de James cambió.


Autora al habla:

Tengo la teoría de que fue algo que Lily le dijo a James lo que de alguna manera hizo cambiar a James. Aquí manejo una de las posibilidades, siguiendo la línea del fic donde digo que, definitivamente, el sombrero seleccionador es demasiado rápido con algunos. A moi le gusta -w-

¡Muchas gracias por leer! :D