Capitulo 1: La Mansión

Fue una noche larga en la que Tachimukai casi no pudo dormir por la emoción. A las 7 exactamente se sentó en su cama. Debía bañarse, cambiarse y arreglar sus cosas antes de irse.

Ya había tendido su cama y estaba sacando las cosas necesarias para su baño cuando escuchó unos pequeños golpes en su puerta. Tranquilamente el portero fue y abrió la puerta. La señora Endou estaba ahí con una dulce sonrisa.

"Buenos días, señora." Tachimukai saludó con una ligera sonrisa. La señora sonrió encantada. "¡Vaya! ¡Pero qué responsable eres, Tachimukai-kun! ¡Te has levantado antes de que yo viniera! Como me gustaría que Mamoru aprendiera de ti…" suspiró la señora. "¿Eh? Pero durante el torneo el capitán siempre estaba a tiempo para los entrenamientos…"

La señora rió mientras se quitaba una de las pantuflas que llevaba y se encaminaba a la habitación de su hijo. "Sí, al parecer el futbol es lo único que lo hace estar a tiempo…"

Tachimukai miró sorprendido como la señora entraba a la habitación de Endou y cerraba la puerta detrás de ella.

Pasó un momento de silencio, así que se encogió de hombros y regresó a lo que estaba haciendo.

Tachimukai frunció un poco el ceño, él estaba seguro de que había empacado su esponja de baño, y no es que no pudiera bañarse sin ella, pero en verdad la prefe-

"¡ENDOU MAMORU, LEVANTATE EN ESTE MISMO INSTANTE, JOVENCITO! ¡DEBERÍAS DE APRENDER DE TUS AMIGOS! ¡NO ME HAGAS HECHARTE UN BALDE DE AGUA ENCIMA POR QUE SABES QUE LO HARÉ!"

Tachimukai se congeló con una sonrisa nerviosa. Varios golpes y los gritos de su capitán hicieron que una gotita apareciera en su frente. Vaya manera de despertarse.


La caravana Inazuma estaba estacionada en la entrada de la escuela y ya varias personas estaban ahí cuando Endou y Tachimukai llegaron a Raimon, que había sido su punto de encuentro. Al verlos llegar, varios de sus compañeros se acercaron a saludarlos y a felicitar a Tachimukai.

"¡Mi cumpleaños es hasta el domingo, pero muchas gracias de cualquier manera, chicos!" sonrió Tachimukai.

Fubuki rió. "Sí, pero de cualquier manera. Y muchas gracias por invitarnos… Aun que…" El portero volteó a ver al delantero de hielo quien ahora se veía culpable. "¿Pasa algo, Fubuki-kun?" preguntó este, viendo curioso a su amigo. "Bueno, es que… mi hermano se puso terco en venir y…"

De repente, alguien atrás de Fubuki apareció. "Hey, feliz cumpleaños y todo. Perdón por aparecerme así pero ¡no podía dejar que mi hermano se fuera así nada más!" dijo el clon de Fubuki. Tachimukai parpadeó varias veces, sorprendido. "A-ah… F-Fubuki-san… Mucho gusto…?"

Atsuya era muy parecido a su hermano, aun que su pelo tenía un tono más rosáceo y los ojos color ámbar. "Lo siento mucho, Tachimukai! ¡Traté de convencerlo que no viniera pero es muy terco!" Fubuki Shirou dijo inclinando la cabeza, verdaderamente angustiado.

Tsunami se acercó riendo "Le dije que no había problema alguno, pero de cualquier manera insistió en pedirte perdón. Hola por cierto, Tachi" dijo el surfista mientras revolvía el pelo de su amigo. Tachimukai sonrió y se sonrojó levemente al ver por fin al pelirosa "Hola Tsunami. Y sí, no te preocupes, Fubuki-kun, no tengo ningún problema con que tu hermano haya venido, ¡así que no te preocupes!"

Después de un rato de risas e historias donde los integrantes de Inazuma Japón (o al menos lo eran la mayoría) se habían puesto al tanto de lo que había pasado en sus vidas últimamente, el capitán volteó a ver a todos a su alrededor. "¿Quién falta? ¿A quién estamos esperando?" preguntó Endou al aire, haciendo que todos buscaran también quien faltaba.

Kidou suspiró con preocupación "Faltan Fudou y Sakuma. Fudou ayer se hiba a quedar con migo pero como Hiroto, Midorikawa y Aphrodi ya se hiban a quedar con migo, ya no me quedaban habitaciones libres. Así que Sakuma se ofreció a llevarlo a su casa."

La mayor parte de los que estaban ahí tuvieron una gotita de sudor en su frente. "¿Eh? ¿Y de que me estoy perdiendo aquí? No entiendo." Atsuya reclamó, jalando el brazo de su hermano, aunque antes de que Shirou le pudiera contestar a su hermano, pasos apresurados hicieron eco en la escuela abandonada.

Todos voltearon a ver como Sakuma llegaba apresurado con una cara de irritabilidad más allá de niveles saludables y Fudou llegaba detrás de él con las manos detrás de su cabeza con una mueca de burla "Te dije que no se irían si nosotros, Saku-chan" comentó el del mohicano con una voz burlona. "Perdón por la tardanza," murmuró Sakuma mientras trataba de recuperar el aliento, tratando de ignorar lo más posible el comentario del otro.

"Qué bueno que llegaron bien." Comentó Kidou mientras ayudaba a su amigo con su maleta. "Si, y casi no llegábamos por que Saku-chan se tenía que peinar y su plancha del pelo no estaba funcionando" Fudou dijo con una sonrisa torcida.

Sakuma volteó la cabeza con una mirada asesina, pero antes de que pudiera contestar a la fuente de todo su estrés, Tsunami intervino con una sonrisa nerviosa, "Vamos, vamos, es demasiado temprano para pelear, es hora de irnos, todavía llegamos a tiempo." Y con eso todos comenzaron a abordar la caravana entre risas y platicas.

"No me vuelvas a llamar Saku-chan, Fudou, o será lo último que hagas como hombre completo." Amenazó Sakuma en voz baja mientras subían a la caravana.

"Como usted ordene, Saku-hime-sama." Contestó de nuevo burlonamente en voz baja.


"¡Vamos, Kaze, siéntate conmigo!" llamó Endou a su mejor amigo mientras lo jalaba de la mano al primer asiento que veía. Kazemaru sonrió con ternura y se sentó al lado de su capitán.

"Hiroto… quiero un helado…" murmuró Midorikawa pegado a la ventana, viendo como pasaba el camión de helados por la calle afuera. El pelirrojo rió ligeramente y besó discretamente la mejilla de su compañero de asiento. "Llegando allá te conseguiremos algo, Mido-chan." Le susurró él al oído.

Midorikawa se sonrojó por completo, tomando la mano de Hiroto por debajo de las chamarras que estaban entre ellos, "Gracias" murmuró sin mirarlo directamente a la cara. No le habían dicho a nadie de su relación más que a Fuusuke y a Nagumo (que en realidad los habían atrapado besándose y no les quedaba más opción que admitírselos).

Goenji se hizo a un lado, permitiendo que Fubuki tomara su asiento por la ventana como siempre lo había hecho mientras andaban el caravana. Goenji ya se había sentado cuando el menor de los Fubukis soltó un chillido de indignación "¡Ey! ¡Goenji-baka, quítate de mi lugar!"

"Atsuya, vente, te puedes sentar aquí atrás de mí" le sugirió Shirou a su hermano menor mientras apuntaba al asiento directamente atrás de él. Atsuya miró con intenciones asesinas al pelicrema que se había sentado al lado de su hermano. Este no se encontraba en lo más mínimo desfasado y lo miraba con seriedad. "Por favor, Atsuya, es solo un asiento, no empieces una escena. Prometiste que te comportarías" suplicó Shirou, mirando a su gemelo menor.

"Vamos, vamos, Fubuki-kun, no hay necesidad, te puedes sentar aquí." Aphrodi, quién se sentaba detrás de Goenji, anunció poniéndose de pie y sonriendo tranquilamente a Atsuya.

El pelirosa rechinó los dientes y con una última mirada fulminante al delantero sentado al lado de su hermano pasó a tomar su asiento al lado de Aphrodi.

El rubio sonrió y se sentó mirando con fascinación al chico a su lado. Era cierto que durante un mínimo periodo había tenido un gusto por Fubuki Shirou pero no le había durado mucho. Ahora, Fubuki Atsuya se veía mucho más interesante… "Deja de verme así, ¡Pervertido!" chillo el pelirosa golpeando con el codo el costado de Aphrodi. Este se quejo y toco el punto aflijido "¡Atsuya! ¡L-Lo siento mucho Aphrodi!" Shirou se disculpo con el delantero. "No te preocupes, Fubuki, estoy bien" Definitivamente mucho más interesante.

"Ni si quiera lo pienses…" murmuró venenosamente Sakuma al del mohicano que ahora veía el asiento vacío al lado del antes mencionado. "No tienes por qué avergonzarte, Saku-hime." Contestó Fudou con una sonrisa pícara mientras apuntaba a sentarse junto al de pelo largo, aun que le ganaron su lugar.

"Sería preferible que no hubiera sangre en este viaje, Fudou. Tu siéntate adelante, yo me sentaré aquí con Sakuma" anunció Kidou, tomando el asiento. Fudou chiskeo con los dientes, "Aburrido…" murmuró mientras se sentó en los asientos de adelante y se desparramó por completo en ellos.

Tachimukai parecía brillar de felicidad, y Tsunami se tenía que contener las ganas de abrazar y besar a su amigo, porque claro, eran solo amigos. Sigh… "¿Todo está bien, Tsunami?" preguntó Tachimukai, sentándose al lado de su amigo. El pelirosa no pudo evitar más que sonreír, Tachi era demasiado adorable. "¡Claro! Solo espero que todos sobrevivamos a este viaje" dijo mientras apuntaba hacia atrás, al desorden que se estaba armando.

Mientras el camión arrancaba, una gotita de sudor apareció en la frente de Tachimukai "Sí, yo también." Y ambos rieron.


La salida había sido relativamente temprana, así que varios estaban dormidos.

Endou y Hiroto habían platicado por un rato (ya que Hiroto y Midorikawa estaban atrás de Endou y Kazemaru) pero Endou se había comenzado a sentir mareado y Kazemaru le había sugerido dormir un rato, ya que el viaje era de 4 horas y media, claro que él no había considerado que el sueño también le ganaría y acabaría acurrucado junto a su capitán.

Midorikawa estaba recargado contrala ventana, sus piernas sobre Hiroto. Él leía un libro de comedia mientras que el pelirrojo se concentraba en completar un crucigrama.

"Mido, ¿algo que empiece con "h" y te guste lamer? De 6 letras…"

Midorikawa estaba concentrado en su libro y no había prestado mucha atención y nada mas había escuchado "…algo con "h" que te guste…" y sin pensarlo contestó "Hiroto".

El decir que el rostro de Hiroto competía con el rojo de su pelo no era una exageración. Le había preguntado solo por bromear, ya que la respuesta era "helado" y quería ver la sonrisa de su peliverde al recordar su comida favorita, pero absolutamente no se esperaba esa respuesta.

Midorikawa, al sentir a su novio ponerse tenso alzó la mirada, "¿Qué pasó, Hiroto?" El pelirrojo bajó la mirada y rápidamente tomó al otro por la muñeca y sin más lo arrastró al baño (que estaba en la parte de adelante, justo en frente del asiento de Endou y Kazemaru) antes de que este pudiera reclamar.

Como la mayoría estaban dormidos o distraídos con algo más, no notaron la media hora que desaparecieron los ex-estudiantes de la academia Aliea aun que Fudou, que estaba acostado en los asientos al otro lado del pasillo de Kazemaru y Endou, pudo haber jurado oír ruidos sospechosos, pero lo ignoró y volvió a dormir.

Goenji estaba despierto y leyendo una revista de futbol profesional. En algún momento del viaje, Fubuki se había quedado dormido y ahora descansaba su cabeza en las piernas del delantero de fuego.

A Goenji no le molestaba en lo más mínimo y ahora acariciaba los mechones del peliplata con una tierna sonrisa en su rostro, más concentrado en el dulce rostro del otro que en el artículo que había estado leyendo de la copa mundial.

Ahora bien, que si Atsuya hubiera estado despierto, ya hubiera amenazado a Goenji con destazar varias de sus extremidades, y probablemente poniendo en peligro su hombría, pero las vueltas de la carretera lo habían mareado, había cerrado los ojos y en poco tiempo había caído dormido.

Se había recargado contra la ventana, y parecía dormir profundamente, pero a Aphrodi le parecía ver que tenía frío, así que se quito su sudadera roja y se la colocó encima a Atsuya. El pequeño sonrió en sus sueños y se acurrucó con la chamarra.

A Aphrodi casi se le sale un "Que lindo!" pero debía mantener algo de compostura, y aparte temía que si el pequeño se levantaba lo mataría o algo peor… así que se limitó a darle un pequeño beso en la mejilla, aun que por los movimientos del camión, por accidente acabo besando la comisura de los labios del pelirosa.

Cubriéndose la boca, Aphrodi trató de tranquilizar a su corazón y continuar su lectura, pero le fue imposible, así que se limitó a intentar dormir. Lo que el ex-dios no sabía era que el momento que sus labios se habían unido, Atsuya había recobrado algo de conciencia y había percibido el beso entre sueños y como lo atormentaría por un buen rato.


Un par de horas después, la caravana comenzó a bajar la velocidad, lo cual hizo que varios chicos se despertaran y comenzaran a despertar a los demás.

"Hemos llegado," anunció el chofer.

Los chicos pegaron los rostros a las ventanas y entró en su vista una casona vieja, estilo victoriana, con un bosque muy denso detrás de ella.

"Se ve algo tétrica…" murmuró Kazemaru, viendo con atención la construcción mientras la caravana daba vuelta para pararse en frente del lugar.

"Bueno, de hecho, en ciertas semanas también sirve como un hotel temático de terror, pero me aseguré de rentar nuestra visita cuando estaban ofreciendo el de detectives." Aclaró Tsunami.

"¡Bueno, vamos chicos!" anunció Endou con una gran sonrisa bajando primero de la caravana.