Hey! Cómo estáis? bueno, quería anunciar que cambio el día de subida de este fic en el que estoy totalmente volcada. Subiré todos los viernes un capítulo nuevo! Este viernes, subo el capítulo de la semana pasada y el de este. Por lo que tenéis dos capis para leer hasta el próximo viernes :3 Habrá algunos personajes un poco OoC pero es por la situación. En este capítulo se explicarán muchas cosas y la más importante, el motivo por el cual están los Kage de nuevo reunidos.
Agradecimientos: Quiero darle las gracias a Kusaban Yoru y a HinataWeasley789, por los review y los consejos.
Disclaimer: Masashi Kishimoto es el autor de Naruto. Solo los personajes que reconozcais son míos.
Frustración
¿Por qué demonios me pasa esto a mí?
Mei se acurrucó aún más en la cama, tapándose con la almohada la cabeza. Le dolía la cabeza terriblemente y la impedía pensar con claridad. Abrió uno de sus ojos un poco y resopló, haciendo que un par de mechones se levantasen con el aire. Afuera hacía un sol radiante que la deslumbraba, por lo que le dio la espalda a la ventana y se tapó hasta la cabeza con la sábana.
-¡Mizukage-sama!
La voz de Ao resonó en su cabeza con fuerza. Gruñó. El dolor se volvió punzante.
-¡Despierte, deprisa!-El sonido de su voz era desesperado.
Se levantó de golpe, con el dolor palpitándole en la cabeza. Abrió la puerta, encontrándose a su guardaespaldas solo con el pantalón con el que había venido el día anterior. Parecía muy preocupado.
-¿Qué está pasando, Ao?
-¡La Hokage nos ha mandado llamar urgentemente! ¡Corra!
Aunque su estómago le dijo que no lo hiciese, ya que al levantarse tan rápido sintió como se le daba la vuelta, corrió junto a su compañero. Shizune, en bata y con su corto pelo atado en una coleta, les esperaba en la puerta del despacho.
-Pase, Mizukage-sama-La apremió-La están esperando.
Ao se quedó fuera, junto a ella. Entró y se encontró con Tsunade, A, Gaara y Onoki discutiendo acaloradamente.
-¿Negociar con él?-Bramó el Raikage enfurecido-¡Después de lo que hizo, se merece morir!
-Pienso lo mismo, debe ser eliminado-La voz del Tsuchikage se alzó ligeramente sobre las demás-En cuanto ponga un pie en esta aldea.
-Es un criminal de rango S, Hokage-sama-La voz calmada de Gaara había desaparecido-Pero cómo cualquier otra persona, merece un juicio.
-¡SILENCIO!-Gritó Tsunade frotándose los ojos-Sasuke Uchiha será arrestado e interrogado. Y se celebrará un juicio.
A la mente de Mei vino una imagen de un chico de pelo negro y profundos ojos. Le había cautivado su belleza, pero era un criminal…Buscado hasta los confines del mundo.
-¿Qué ha pasado en estas últimas horas, Tsunade?
Su voz impresionó a los otros Kage. La recién llegada les miró muy seria y Tsunade se levantó para hablar.
-Han atacado a dos Jounin fuera de la aldea, buscando información…Sasuke Uchiha y su equipo están cerca. Estamos intentando acorralarlos y detenerlos.
-Mi hermano, el chaval del Kyûbi y Kakashi Hatake, junto a un equipo bien formado, han salido en su búsqueda-A se cruzó de brazos, un poco más calmado.
El dolor de cabeza que tenía aumentó. Y se agarró instintivamente la cabeza con una mano.
-Creía que estaban cerca del País de los Campos de Arroz, junto a Orochimaru…-Mei apretó los dientes ante el dolor palpitante.
-Se ve que en el País del Agua, las noticias llegan mucho más atrasadas…-Comentó condescendientemente el anciano.
-Pensé que nos reuníamos para determinar que se debía hacer.
-Y así es. Hace un mes, cuando se dio a conocer esa noticia, comenzamos a movernos con más rapidez-Gaara negó con la cabeza-Pero hace unas semanas se les vio en la frontera del País del Viento con el País del Fuego. Casi al mismo tiempo en el que comenzasteis vuestro viaje hacia aquí.
-¡Entonces no es mi culpa que no haya recibido dicha información!
Esta vez no fue el Raikage el que bramó, sino la Mizukage, que se inclinaba amenazadora hacia el Tsuchikage. El anciano le devolvió la mirada, desafiante.
-¡Tranquilizaos! Esto es una emergencia, de un momento a otro pueden capturarle-Exclamó Tsunade rodeando su escritorio-Y quiero saber quién está a favor o en contra de esto.
Los cinco se miraron. Fueron miradas desconfiadas y expectantes. Una grave voz, se alzó rompiendo el silencio que se había formado.
-En contra de que Sasuke Uchiha y su grupo reciban un juicio, condenándoles directamente a la muerte…
Onoki y A levantaron las manos solemnes.
-A favor de que reciban un juicio, dictaminando una sentencia justa…
Gaara levantó de inmediato la mano y Tsunade le siguió.
-¿Y bien?
Mei se sintió incómoda ante la decisión que debía tomar. ¿A favor o en contra? La frustración de no saber qué hacer la mataba. Aquella decisión, junto a la preocupación que sentía por el jinchuriki del Hachibi y el intenso dolor que se acumulaba en sus sienes, la estaban dejando exhausta mentalmente. Pensó en las circunstancias en que le había conocido y después pensó en la edad que tenía.
¿Condenarle a morir, cómo muchos pensaban? ¿O darle una oportunidad de enmendar su error?
-Estuvo a punto de matarla, ¿eso la ayudaría con la decisión?
-Aparte de que un traidor de su aldea está con él, deberá someterse también al juicio.
Los del grupo de en contra intentaban convencerla. Y casi lo consiguieron, de no ser por las palabras del más joven de ellos.
-¡No estamos en guerra! Se decidió en la segunda cumbre de los Kage que todo criminal que fuese atrapado después de la guerra, recibiría el castigo por parte de la aldea a la que pertenecía. Por las circunstancias que se presentan, dicho criminal nos pone a todos en esta decisión.
-Y uno de ellos ni siquiera se sabe de qué aldea procede-Completó la Hokage-Seguiré firme en mi decisión por motivos personales.
Mei sabía que la actual líder de la Hoja había sido compañera de Orochimaru, pero no entendía porque decía aquello por el chico moreno portador del Sharingan.
-¿Tengo la opción de aplazar mi votación?-Los cuatro se sorprendieron-Me gustaría meditar antes de dar mi veredicto.
-Sí.
Con esa simple respuesta por parte de la rubia, abandonó el lugar. Su cabeza estaba hecha un verdadero lío. Las palabras se enredaban en su cabeza y no podía deshilacharlas para conseguir formar una frase concreta.
Se vistió y salió a la terraza superior del edificio, mirando toda la aldea. Se sentó en la barandilla y se puso a pensar.
¿Qué era lo correcto en aquel momento?
-"Ttebayo!-
-¡Vote a favor del juicio!-Era un chillido lastimero-¡Por favor!
Mei la observaba desde la barandilla. Su pelo rosa caía por su espalda hasta un poco más debajo de los omóplatos y sus ojos verdes, más claros que los suyos, estaban inundados de lágrimas. Tenía la cabeza inclinada hacia abajo. Sakura le estaba suplicando, por él.
-¿Cómo te has enterado de eso?-El dolor de cabeza aún no remitía y el chillido de la mujer le pareció como un afilado cuchillo.
-Tsunade-shishou me lo dijo cuando fui a su oficina. Me llamó para informarme de que le habían visto cerca de la aldea y quería que supiera lo que iba a pasar…
-Ma…mami.
Los ojos de la Mizukage se desviaron hasta el pequeño que se aferraba a la camiseta de su madre. Al ver su pelo negro despuntado, cerró los ojos y suspiró con fuerza.
-No quiero que mi hijo se quede sin padre.
El niño tendría los ojos de un color verde oscuro, pero era igual a su padre. Se forzó a no levantar la voz cuando habló.
-¿Sabes lo que has hecho, insensata?-Sakura alzó la vista-¡Tienes un hijo de un criminal de rango S! ¡Sí alguien se entera de que ese niño…!
-Si alguien quiere tomar medidas contra mi hijo, pasará por encima de mí.
La Mizukage pensó que se le partiría la cabeza en dos en cualquier momento.
-¿Cómo sucedió? Se supone que…
-Vino a buscarme-La mujer comenzó a explicarse, mientras que dejaba de llorar-Hace casi un dos años y medio. Me prometió muchas cosas, me dijo que volvería pronto. Y reconoció que me amaba.
-¡Te podía haber matado!-Siseó Mei enfurecida-¿Le creíste todo lo que dijo?
-Sí…Y ahora él está aquí-Acarició la mejilla del niño, ganándose una pequeña sonrisa-No le estoy pidiendo esto por la aldea ni porque mi maestra me lo rogase…
Mei cerró de nuevo los ojos y deseó con todas sus fuerzas volverse sorda. Sabía lo que iba a decir y dudaba de su decisión. No quería seguir dudando.
-…se lo pido por mí. Por mi hijo. Por Sasuke.
-Mira yo…
-¡Por favor! ¡Muchos fueron juzgados e hicieron cosas mucho más terribles! ¡Él se merece una oportunidad!
Eso bien lo sabía ella, pues había presenciado juicios de criminales que se habían ido descubriendo a lo largo de los años. Mei estaba confundida, pero cuando sintió la inocente mirada del niño se le aclaró un poco la mente.
-Sí no hubiera querido ver a Ichiro, no le habrían visto y todo esto no sucedería…
El pequeño alzó la cabeza hacia su madre al escuchar su nombre. Y trató de llamar la atención de su madre.
-Vete…por favor.
-¿Qué?
Mei había saltado la barandilla y se encontraba ahora encima del tejado, sentada. Miraba al frente, intentando olvidar lo que acababa de ocurrir. Sakura dio un leve paso, pero la mujer lo escuchó.
-¡He dicho que te vayas!
Lo hizo, un tanto asustada. Mei quiso que todo se aclarase y que la dejasen volver a su casa. Había aceptado todo ese tipo de situaciones cuando le dijeron que ahora ella era la Mizukage. Pero nunca le habían dicho que tomase una decisión así. Ni mucho menos sabiendo lo que pasaría. ¿Debía eliminarle solo por ser un criminal de rango alto? ¿Debería estar a favor de aquel juicio?
La mirada del niño volvió a su mente. ¿Y si en un futuro se enteraba de toda la verdad?
Entonces sería como un círculo vicioso. Cómo la pescadilla que se muerde la cola. Una y otra vez. Sabía porque la Hokage había estado a favor de todo esto.
Y sabía cuál era la decisión correcta.
-"Ttebayo!-
-¿Cuál es tú decisión, Mizukage?
-¿A favor o en contra?
No solo se encontraban los Kage en aquella gran sala. También estaban reunidos los líderes de los clanes de Konoha, que se habían enterado del asunto durante el día junto a los 11 de Konoha, debido a que la mayor parte de ellos había salido en busca del forajido.
-Espere un momento, Hokage-sama-Un tímida pero fuerte voz se alzó-Sé que en este tema las decisiones ya están casi tomadas, pero como futura líder de mi clan y sabiendo lo que ocurrirá, ¿qué es lo que queréis conseguir matándole?
-¡No tienes ni idea, Hinata!-Tsume Inuzuka se levantó de su asiento-¡Él es el centro de todos nuestros males! ¡Así se acabará esto! Se nota que todavía sois jóvenes…
-¡A veces los jóvenes sabemos más que los viejos!-Gritó, dejándoles extrañados a todos, Hinata.
-¡No lo parece, sobre todo los del clan Hyûga!-La replicó con furia la mujer.
-¡Ya basta!-Tsunade se levantó del sitio, consiguiendo el silencio-Las peleas entre clanes se dejan para fuera de esta sala…
-Le recuerdo Inuzuka-sama que una Hyûga es de su familia y a pesar de su juventud, le ha dado tres nietas de una sola sentada. Todas sin ningún vestigio del clan de su madre.
Las palabras de Naruto acallaron a la mujer, que se volvió a sentarse refunfuñando. Hinata volvió a tomar asiento al lado de su padre, que le dirigía una mirada entre orgullosa y avergonzada.
-La decisión ha pasado a mayores y los únicos que pueden votar son los Kage-Explicó el Raikage de pie-Matarle hará que pague por todo lo sucedido durante estos diez años.
-Y no solo eso, la gente que lleva ese dojûtsu en la sangre está destinada a hacer cosas terribles que podrían llevar a las cinco grandes naciones a otra batalla. ¡Y no hablo sin saber, señorita!
El Tsuchikage, a pesar de su ya demasiado avanzada edad, mantenía su fuerte carácter y le importaba muy poco lo que pensasen aquellos jóvenes que habían sido compañeros del hombre al que estaban intentando eliminar.
La mención de la palabra batalla hizo que a muchos les hormiguearan las cicatrices que llevan ahora bajo las ropas. Quizás tuvieran razón…
-Si pidieran la opinión de los clanes, el clan Uzumaki se pone a favor del juicio hacia Sasuke Uchiha.
Las palabras de Karin resonaron en la sala. Naruto y ella eran los únicos que quedaban de aquel clan, ya que si había alguien más no había hecho acto de presencia, y lo estaban intentando restaurar. Su número total ascendía a seis miembros, cuatro de ellos eran apenas críos.
Aquella frase desató una lucha a voces en la sala. Los líderes de los clanes se gritaban, debatiendo de forma poco civilizada. Los futuros líderes eran incluso peores que sus padres y comenzaban a acercarse demasiado unos a otros. Los Kage, menos Mei, también alzaban la voz más de lo necesario y de vez en cuando un puño golpeaba la mesa.
-Una simple persona hace temblar a una sala llena de personas poderosas. Él solo quiero regresar y vivir lo que no ha podido.
El murmullo de Sakura pasó desapercibido por todos los presentes. Por todos, menos por la Mizukage. Que se mantenía sentada, con los codos sobre la mesa, sujetándose con ambas manos la cabeza a punto de estallar, a su derecha. Killer Bee percibió que se movía de forma lánguida al intentar ponerse de pie, por lo que se movió a su lado con discreción. Un par de ojos verdes algo oscuros miraron al hombre moreno.
-¿Estás bien, preciosa?-Le dijo casi al oído-¡Parece que no pinta nada bien la cosa!
-Cállate, necesito parar esto.
Sakura les observó sin moverse. Giró su cabeza, observando ahora a Naruto que sujetaba a Kiba por el cuello de la camisa mientras que Hiashi Hyûga perdía la compostura frente a Tsume Inuzuka. Los demás Kage se gritaban entre ellos y a los otros. Fue cuando las palabras empezaron a pasar a mayores, cuando Killer Bee decidió actuar para ayudar a Mei.
-¡Sois todos unos imbéciles, unos capullos!-Bramó el jinchuriki-¡Si no os calláis, os mandaré al zurullo!
-Bee…
-¡Ninguno va a votar, porque esto está a punto de acabar!-Sacó los tentáculos de Hachibi y comenzó a separar gente-¡Dejar a la Mizukage hablar! ¡Os impresionará!
Estaba subido a la mesa y le importaba bien poco a quién le daba con los tentáculos. Siguió allí hasta que se calmaron y volvieron a tomar asiento.
-Esto ha sido vergonzoso. ¡Vaya lata!
-Tú mejor cállate, imbécil.
-Qué seas el marido de Ino no significa que…
-Yo por lo menos no me escudo detrás de mi mujer, vago.
Shikamaru apretó los dientes ante el comentario de Neji. Podría ser el esposo de su mejor amiga, pero le debía un par de guantazos al otro gran genio de la villa. Temari, que estaba allí como guardaespaldas de su hermano, se quiso lanzar a por él, pero a Ino tampoco le importaba mucho lanzarse hacia ella por protegerlo. Y mucho menos le importaba que fuese la mujer de su mejor amigo tampoco.
Mei alzó la vista y se encontró con todos mirándola. Fijó sus ojos en los de Tsunade, suspiró profundamente y comenzó a hablar.
-Yo, Mei Terumi, quinta Mizukage de la Aldea Oculta de la Niebla, estoy a favor del juicio. ..
-Mizukage-sama…
-¡A CALLAR DE UNA VEZ! ¡PARDIÉZ!
Bee se bajó de la mesa y se puso tras la Mizukage, con los tentáculos del Hachibi a su alrededor.
-…para determinar una sentencia justa para Sasuke Uchiha. No lo hago por mi nación, ni por las demás. No lo hago por mí ni por mi seguridad. ¡Acaso os estáis escuchando! "Lo mejor para el clan…" o "lo mejor para la villa…"-Dio un golpe a la mesa-¡Asesinó a lo que pudo ser un terrible dictador que hizo cosas espantosas y atentó contra nuestra vida! ¡También acabó con la vida de un Akatsuki muy poderoso! ¡Incluso con el legendario Sannin Orochimaru, el cual representaba una amenaza aún peor!
-Mei-Tsunade la nombró para llamar su atención, casi adivinando el que iba a decir-No sigas por ese camino…
-¡No lo hago por ninguno de vuestros estúpidos clanes! Si no por un niño que necesita a su padre. Sasuke Uchiha será juzgado cuando se le atrape, para que en un futuro pueda volver a vivir su vida como ninja.
-¿Cómo que un niño? ¿Qué demonios está pasando?
Todos tenían la confusión pintada en sus rostros.
-Si se condena a ese hombre a muerte sin compasión alguna, ocurrirá de nuevo lo mismo. En un futuro se enterará de que pasó con su padre y buscará venganza. Será un bucle sin fin.
-¡Quién es la madre de ese niño!-Shikaku perdió la compostura.
-Si es cierto, esa mujer también será juzgada-Inoichi se puso de pie, golpeando con ambas manos la mesa.
-Y el niño…Tendrá que…
Chôza se quedó con la frase en la boca, ya que Sakura se puso en pie con el rostro contraído por la furia.
-¡Yo soy la madre de ese niño! ¡Y como le intentéis tocar, me dará igual si alguna vez os tuve respeto!
Ninguno se había dado cuenta del pequeño intruso que se había colado en la reunión sin que le vieran. Con el cuerpo tembloroso, se puso en pie y tironeó del yukata de su madre para que le cogiera en brazos.
-Mami. Arriba.
Se paralizaron cuando vieron el terrible parecido entre el niño y el criminal al igual que con Sakura. Los murmullos no se hicieron esperar y Naruto se levantó, para posicionarse al lado de su compañera.
-¿Cómo le has ocultado? ¿Cuántos años tiene?
-No por nada me mude de casa…Shizune me ayudó con todo. Apenas tiene dos años.
-Esta mujer no ha hecho nada, solamente amar a quién no le correspondía y aun así, nació este pequeño. Ella no tiene la culpa. Y la decisión ya está tomada…
Mei se tambaleó ligeramente, pero Bee la sujetó. ¿Dónde había quedado la dicha que había sentido el día anterior? Aquel sentimiento la había llenado, pero salió de su cuerpo haciendo que se instalase un molesto dolor dentro de su cabeza. Pero al vaciar todo aquel torrente de pensamientos…La frustración que sentía se había ido también y con ello el dolor punzante que la impedía pensar.
-La decisión es clara. Cuándo se atrape a Sasuke Uchiha, se le juzgará. Se acabó la reunión.
Poco a poco abandonaron la sala y antes de que el Raikage comenzase a replicar, Bee le preguntó con una sonrisa a Mei:
-Un poco de aire limpio te vendrá bien. ¿Quieres salir conmigo a comer?
Su sonrisa le transmitió un cálido sentimiento que calmó la tormenta que amenazaba con desatarse de nuevo en su cabeza. Asintió imperceptiblemente y antes de abandonar ella también la sala, dijo:
-¿Mañana nos reuniremos?
-Haré que te llamen, no te preocupes.
Tsunade le dirigió una pequeña sonrisa tímida pero llena de agradecimiento. Después de aquello se fue junto al ninja de las Nubes, buscando por Konoha un sitio tranquilo para comer.
Qué os ha parecido? Me merezco otro review?
A partir de este capítulo todo se centrará en Mei/Killer Bee, ya que he tenido que explicar que está pasando.
Qué fuerte lo de Sakura no? xDD
Un bonito review(; que es gratis hacer feliz a la gente!
