Título: La Generación de los Milagros: Top Threat Championship
Título Original: The Generation of Miracles:Top Threat Championship
Autora: fightergirlkl
Traductora: Akari-Cross
Disclaimer: Kuroko no basket es propiedad de Tadatoshi Fujimaki y la historia le pertenece a Fightergirlkl. Yo sólo traduzco al español.
Resumen: Traducción Autorizada. El ex-capitán de la Generación de los Milagros busca eliminar cualquier duda sobre si de verdad ellos son tan fuertes. La adrenalina que despierta en todo el cuerpo, manos temblorosas que no pueden ocultar la emoción. Esto fue lo que una vez los llevó a su nombre, y otra vez lo será. "¡Es hora de que mostremos nuestro verdadero poder!" — Seijuro Akashi.
Akari: Debo decir que este capítulo me costó traducirlo, porque por más que lo intentaba, no me quedaban algunas frases coherentes, así que hice todo lo posible, perdón si en algunas partes no se entiende. -_- Muchas gracias a todos los que comentaron, de verdad que en Inglés hay tan buenas historias, lastima que algunas no se traduzcan D: Haré mi mejor esfuerzo para seguir traduciendo este fic ^O^
Fightergirlkl:Gracias por todos sus comentarios.
No hemos oído hablar mucho de Akashi, si estoy haciendo su actitud orgullosa y humorística, es porque...bueno...el dijo que si siempre gana es porque tiene razón, ¿verdad?
Así que sí, Kuroko es un poco...diferente con el resto de los personajes.
Para que sepan, los comentarios de las fans femeninas en la historia, NO se basan en mi opinión...en primer lugar...si digo que cada uno de ellos es lindo, será probablemente porque Kuroko es un bonito-bebé-gordito-cachorro-oso de peluche.
¿Qué? Dios, es realmente difícil escribir una hermosa descripción de los personajes...lo hice...edite algunas cosas...demasiado perezosa para revisar.
¡Disfruten!, comentarios. Voy a hacer a un Kuroko endemoniadamente mejor en saber aturdir y dejar a las personas sin palabras.
No soy dueña de este Anime/Manga.
La Generación de los Milagros: Top Threat Championship
Capítulo 2:
La 'desorientación' sólo en la cancha
.
—¡Ah, Tetsu-kun! —Momoi llegó corriendo donde ellos llevando muchas chaquetas, fue directamente hacia cierto chico de cabellos celestes.
Sin echar un segundo vistazo, tiró todas las chaquetas hacia Aomine para después estrechar a Kuroko en un abrazo del tipo rompe-huesos.
—¡Ah! ¡Te extrañé taanto!
Kuroko asintió con la cabeza, logrando respirar una o dos veces, acarició la cabeza de la ex-manager con suavidad—. Sí, te he extrañado Momoi-san. ¿Podrías liberarme? No puedo respirar.
—¡Oh! —Momoi rápidamente liberó al chico—. Lo siento, Tetsu-kun.
—Está bien, Momoi-san.
Con sólo eso, la manager enrojeció.
El resto del equipo mostró varias expresiones de shock.
Akashi levantó una ceja, ahogando una desconcertada risa . «Así que Tetsuya sabe cómo tratar con las mujeres, ¿Quién lo habría pensado?»
Kise miró a Kuroko con los ojos abiertos, signos de interrogación aparecían encima de su cabeza mientras que todos sus pensamientos desaparecían, a excepción de uno: «...¿Eh?»
Aomine era un espectáculo digno de ver, miraba a la pareja como si le hubiera crecido otra cabeza, todo el tiempo preguntándose a sí mismo: «¿Qué demonios le pasa a todo el mundo? Primero Akashi exige que nos juntemos todos de nuevo por su maldito orgullo y ahora están los movimientos de Kuroko.»
Midorima...no tenía idea de qué pensar. Siempre pensó en Kuroko como alguien talentoso, frio y un bastardo inexpresivo...bien, tal vez no exactamente con esas palabras pero con algunas parecidas. Pero eso...fue increíble. «Ni con toda la fortuna del mundo podría prever esto.»
Murasakibara estaba mucho más tranquilo -a excepción de Akashi- , sólo abrió levemente su boca, lo que hizo que su paleta se cayera.
Kuroko dio un vistazo a sus compañeros, sólo para encontrar que todos ellos lo miraban—. ¿Qué pasa?
Kise parpadeó antes de estallar en una carcajada y después pasó un brazo alrededor de los hombros del chico más pequeño—. Kurokocchi, ¡Qué jugador!
Kuroko gruñó ante el peso repentino—. Kise-kun, por favor, para.
Momoi vio a los dos que discutían y chasqueó sus dedos—. Ahh, casi se me olvida. —Corrió donde Aomine quien todavía estaba en su propio universo y con la misma expresión de asombro en su rostro. Sin desperdiciar un segundo, Momoi tomó 5 de las 6 chaquetas, entregando una a cada chico.
—¡Estas son las chaquetas que encargaste, Aka-kun!
Los ojos de Akashi se estrecharon—. Pensé que ya te había dicho que no me llamaras así, Momoi.
—Sí, ¡Pero, vamos! ¡Les di a todos apodos lindos!
El capitán de equipo suspiró antes de desviar su atención de nuevo a sus compañeros de equipo—. Hice esto especialmente para que ellos se equiparan mejor.
Momoi inclinó la cabeza—. ¿Cómo lo lograste?
—Tuve una discusión muy civilizada con el director de la escuela.
Kuroko se encontró con la mirada de Akashi antes de que éste hiciera una sonrisa torcida en sus labios.
«¿Participaron las tijeras, Akashi?»
«Son las armas perfectas, fáciles de transportar y tirar.»
«No has cambiado.»
«Diría lo mismo, Tetsuya.»
Kuroko apartó la mirada, de forma vacilante se quitó su chaqueta de Seirin y se colocó la de Teikou, los demás hicieron lo mismo.
—Muy bien. —Akashi sonrió—. Hagamos nuestra entrada triunfal. —Se giró hacia Kuroko, afiló su mirada directamente en torno al chico de orbes azules—. Esta vez serás conocido, ¿Está claro, Tetsuya?
—Se supone que debo desaparecer, Akashi —respondió tranquilamente Kuroko.
El capitán hizo un gesto con la mano despectivamente—. En la cancha haz lo que quieras, pero no te tendré olvidado. Estarás de pie junto a nosotros, a mi lado, todo el mundo sabrá quién eres...¿Entendiste?
Kuroko asintió—. Sí.
—Bien. —se volteó, esperando silenciosamente a que sus compañeros tomaran sus lugares; Kuroko a su izquierda, Aomine a su derecha, Kise al lado de Kuroko y Murasabikara junto a él, cerca de Aomine estaba Midorima. Juntos, formaron una línea, la impenetrable fortaleza de la Generación de los Milagros.
—Es tiempo de ver lo que está haciendo el viejo sin nosotros.
—¡OH, POR DIOS! ¡SON ELLOS!
Los estudiantes salieron de sus aulas, sus ojos estaban abiertos hacia la presencia de estos seres legendarios. Las chicas adulaban a cada uno de ellos, sí, a los seis milagros.
Debido a la orden de Akashi, Kuroko no tuvo otra opción más que hacerse visible con su 'desorientación' en modo apagado.
Akashi sonrió, haciendo su camino hacia el gimnasio con los Milagros justo detrás de él.
Era hora de que le mostraran al mundo del baloncesto que ellos, eran los dioses.
Kuroko no estaba acostumbrado a toda esta atención, especialmente cuando era para él. Era diferente con Momoi-san, porque estaba familiarizado con ello, y en segundo lugar...ella sólo era una persona.
Midorima estaba teniendo un gran momento viendo a Kuroko fuera de su zona de seguridad. No es necesario decir que él no estaba exactamente en 'buenos' términos con él chico más pequeño.
Murasakibara chupaba su paleta y llegaba hasta bostezar; estaba muy consciente de las miradas que recibía: De los chicos, porque era un bastardo alto y de las chicas, ya que era malditamente alto y guapo.
Pero en realidad, era completamente obvio que el centro de atención estaba en Kise y Kuroko, el modelo rubio y el silencioso chico de los ojos azules.
Kise estaba acostumbrado a toda la atención, pero cuando estaban juntos, muchos no se daban cuenta de Kuroko...bueno, él tenía otros usos para la 'desorientación'. Dado que esta era la primera vez, Kise estaba asombrado por la forma profesional en la que Kuroko estaba ante todas aquellas miradas.
—¡Eres muy popular, Kuroko! —bromeó Kise, poniendo un brazo sobre los hombros del chico más pequeño.
—No lo soy.
—Entonces, ¿Por qué las chicas te están comiendo con los ojos?
Una sonrisa de victoria apareció en los labios de Kise cuando el chico se quedó sin palabras.
Aomine francamente soltó una carcajada cuando vio la mirada de Kuroko, sin mencionar el ligero rubor en sus mejillas. Cualquier podría no haberlo visto, pero estar cerca del chico por tres años, tenía sus ventajas.
—Por favor saca tu brazo de mis hombros, Kise-kun —dijo Kuroko, volviendo a su personalidad inexpresiva normal.
Kise suspiró,cedió y puso sus brazos detrás de su cabeza—. Oh, vamos, Kurokocchi, acepta que eres un mujeriego~~
Kuroko de repente se congeló, y el resto del grupo le dio una mirada antes de comprender y seguir.
Midorima suspiró, «Podría haber anticipado esto a kilómetros.»
Kise parpadeó—. ¿Kurokocchi?
—Desde hoy, me niego a reconocer tu existencia.
—¿...Eh?
El chico de pelo celeste no dio respuesta alguna, mientras seguía caminando junto al resto, una pequeña sonrisa divertida se formó en sus labios.
—¡¿Q-Qué?! ¡Estaba bromeando, Kurokocchi!
Akashi esbozó una sonrisa—. Estás disfrutando esto, ¿verdad?
—¿Por qué lo preguntas, Akashi-kun? —Pero la pequeña sonrisa nunca abandonó sus labios.
—¡Kurokocchi!
—¡Kuroko!
—¡KUROKOCCHI!
Kise suspiró, alborotando su cabello —. Por Dios, Kuroko, eres tan cruel~~
Kuroko ignoró al adolescente -como siempre- , y enfocó su atención al capitán —. ¿Cómo planeas hacer esto, Akashi-kun?
El capitán sonriendo, dijo—: Con una gran entrada.
Midorima suspiró, acomodándose los lentes—. Como siempre.
Murasakibara levantó los ojos para mirar al capitán—. Eso no es todo, ¿verdad?
—El chico paleta está en lo cierto —afirmó Aomine, haciendo caso omiso a la mirada enfurecida que le estaba enviando el jugador más alto—. ¿Qué más tienes preparado?
Akashi esbozó una sonrisa—. Sólo un juego o dos, no te negarías a un reto tan fácil...¿verdad?
—Pero...¿Ahora? —preguntó Kise.
Akashi asintió con la cabeza, hizo una pausa delante de las puertas del gimnasio y se dio la vuelta para mirar calmadamente a sus compañeros de equipo—. Escuchen, esto no es como en la Escuela Media Teikou, sé todos sus puntos fuertes. —Apuntó con su mirada al adolescente de cabello celeste—. Incluyendo a Tetsuya, hice algunas averiguaciones. —Amplió su vista otra vez—. Si veo que se contienen por lástima. Un severo castigo los estará esperando después, ¿Entienden?
Todos ellos asintieron con la cabeza, pensando lo mismo: «Igual como en la Escuela Media.»
Akashi sonrió abiertamente, con una sonrisa diabólica abrió las puertas captando la atención de todos los jugadores.
«El verdadero espectáculo comienza ahora .»
Zapatillas chirriando contra el piso del gimnasio, el cabello lleno de sudor y los fuertes sonidos de pura pasión; esto era baloncesto.
Los ruidos ocasionales de la red y los gritos para los cambios de formación; a un oído normal, podrían sonarle como sólo a un montón de chicos sudorosos gritándose una gran cantidad de palabras al azar unos a otros...pero esto era baloncesto. No tenía que ser perfecto, porque ya lo era.
Kentaro Oshiro sonrió al verlos delante de él antes de mirar a la chica de cabello rosado que había a su lado —. Así que, ¿Vinieron?
La chica se hecho a reír —. ¿Sabe? Akashi es un demonio al que le gusta las grandes entradas. Se está tomando su tiempo.
Kentaro se rió entre dientes—. Ese chico... —Dejó escapar un suspiro—. Igual que en los viejos tiempos, ¿eh? —Su sonrisa se convirtió en una mueca—. ¿Kuroko viene?
Ella asintió—. Sí...pero me dí cuenta de que tenía dudas.
Kentaro asintió con la cabeza y con una sonrisa comprensiva en los labios—. Sí, me imagino que él... después de todo, él fue el primero en abandonar.
De repente las puertas se abrieron de golpe, fueron escuchados gritos de asombro como signo de shock cuando se giraron al origen del sonido. Kentaro parpadeó, el exceso repentino de rayos de sol lo cegó momentáneamente.
La temperatura de la habitación de repente decayó, de un aire fresco a un gélido hielo...¿o sólo era su imaginación?
Kentaro sonrió—. Hay un sólo grupo que conozco que puede incluso atemorizar a sus enemigos con una mirada. Están aquí...
Era como si el destino tuviera su propia forma de mostrar que este grupo realmente fue bendecido con increíbles talentos, en una sola voz, el gimnasio coreo el nombre del grupo.
Seis chicos con talento más allá de la imaginación, tenían la habilidad para que cientos de personas -incluso sus oponentes- quedaran mudos al ver a esos idolatrados jugadores.
Incluso después de tanto tiempo, el nombre aún traía esa gran adrenalina, por esto fueron la incomparable...
—Generación de los Milagros.
Notas de Traducción:
En las partes que se hablaba de un chico de cabellos celestes, lo tuve que modificar, ya que en el original decía que era alguien de cabello azul, lo cambie porque bueno...se hacía referencia a Kuroko, y encontraba incorrecto dejarlo como un chico de pelo azul ._.
Akari: Espero que se haya entendido este capítulo, me costó un poco traducirlo ya que como mencionaba al comienzo, habían frases que quedaban MUY raras ;-; , si hay algún error de coherencia o falta de ortografía, por favor avisen para que pueda corregirlo ^O^.
Gracias a todas las personas que dejaron un comentario, me hizo feliz ver que haya gente que lea la traducción. También a las que dejaron este fic en alertas y favoritos :D
El título del capítulo siento que quedó medio raro, pero eso era lo que decía en Inglés xD
Nos leeremos en el próximo capítulo que tal vez traiga la siguiente semana.
