Nota de la autora:
Pues... Espero que les guste el capítulo. Primera clase de pociones de los chicos :) seguramente mi fic va a avanzar muuuuy lento pero... Entiendan Hermione tiene 11 tengo que esperar a que crezca y deseo desarrollar bien la relación entre ellos así que... Va a tomar tiempo, sí. Pero disfruto escribiendo lo que creo que pasaba por la cabeza de Snape... Igual y se la pasaba pensando en pie de limón ... Pero para mi plot eso no funciona xD
Clase de pociones
Primer día de clases con los de primer año. Definitivamente algo que Severus Snape no disfrutaba en lo mínimo pero ¿Qué se le iba a hacer? Dumbledore lo tenía enseñando pociones indefinidamente.
Abrió la puerta del calabozo azotándola contra la pared. Eso le demostraría a sus alumnos que le gustaba tener la atención de todos ellos. Aunque en realidad solo quería la atención de uno, en particular.
- No agitarán su varitas a lo loco ni harán encantos tontos en clase- les advirtió a sus alumnos mientras caminaba hasta el frente de la clase y observaba el nuevo rebaño de niños que tenía que aguantar ese año. Continuó con su monólogo explicando las grandezas de las pociones cuando le vió.
Harry Potter
Hijo de Lily Potter. Una rabia descomunal se apoderó de él en ese momento y no pudo evitar ponerlo a prueba.
Entonces se dio cuenta que la Leona se encontraba a su lado. No que le importara. Potter era el objeto de su fijación en esos momentos.
-¿Que obtendría si agrego raíces de asfódelo a una infusión de ajenjo?-
La mano de la leona se disparó enérgicamente hacia arriba consiguiendo que sus ojos se desviaran un mili segundo de Potter. Leona entrometida. Potter negó lentamente con la cabeza.
-¿No sabe?- volvió a preguntar con un tono de burla. -bueno, volvamos a probar- Oh sí, estaba disfrutando del momento. -¿Dónde buscaría si le pidiera un Bezoar?
La leona nuevamente decidió hacer del conocimiento de todos que ella sabía la respuesta. Potter la miró de reojo. Bien, al menos la Leona hacía que Potter se sintiera peor por no saber las respuestas, algo bueno podía salir de eso.
-No lo sé- respondió lentamente el joven Potter mientras desviaba la mirada.
-¿Y cuál es la diferencia entre acónito y luparia?- Esperaba que James Potter se estuviera retorciendo en la tumba al ver el ridículo que su hijo hacía frente a la clase. Pensándolo bien, mejor no. Probablemente Lily también estuviera viendo.
-No lo sé, señor.- Potter no tenía ni idea de lo que le esperaba de ese día en adelante. La leona, por otro lado, ni siquiera había bajado la mano y le estaba diciendo la repuesta moviendo los labios lentamente. ¿Qué estaba mal con esa niña? ¿No podía ver que lo único que quería era humillar a Potter? No iba a preguntarle a ella.
- Que pena. Obviamente, la fama no lo es todo- con eso último Lily lo hubiera odiado. Preferiría que lo odiara a que estuviera muerta. Pero la única cara que lo miraba con odio en ese momento era la Leona sentada al lado del joven Potter. Intimidante sin duda alguna para una jovencita de 11. Pero nada que él no pudiera superar. Ya se encargaría posteriormente de poner a esa Leona en su lugar.
