.Obsesión.
Todos empezaban a preguntarse por qué Leah siempre quería ganar. No era como si fuera extraño ese irremediable afán de competir y tener una excusa para adoptar aires de superioridad con el resto de la manada; pero en verdad comenzó a preocuparles particularmente cuando eso era lo único en lo que la loba pensaba.
A cada turno, a cada transformación, a cada patrulla. Era lo único que ocupaba su mente y sus pensamientos, era a cada dos por tres donde se distraía e imaginaba una larga e inacabable gran pista de carreras donde ella podía ser libre de soltar las patas y dejar la lengua colgando con tal de llegar en primer lugar.
Incluso ahora mismo que Sam estaba paseando con Emily, muy cerca como para todavía olerlos, la mente de Leah estaba atrofiada de aplausos y palabras de felicitaciones porque acababa de ganar, otra vez.
-"Tengo que ser la más rápida"- se repetía entre jadeos cuando echaba a correr detrás de Jacob- "Tengo que ser la más rápida de todos…"
Leah estaba obsesionada con eso.
