Sakura Card Captor no me pertenece…
Lágrimas de Sangre.
Si no me amas.
Si me ignoras.
Si me desprecias.
Si no sabes valorar.
Valorar lo que yo a ti te ofrezco.
Por favor.
No intentes volver a empezar.
Tan solo calla.
Tan solo ignórame.
Tan solo despréciame.
Tan solo ódiame.
Tan solo humíllame.
Como lo has hecho hasta ahora.
Para así poder olvidar.
Olvidar que te quiero.
Olvidar porque lloro.
Olvidar que por ti muero.
Y así empezar a odiar.
Odiar para poder olvidar.
Porque, sino mi corazón
No podrá jamás volver a amar.
Capítulo I.
Cuando eres pequeña, el sueño de muchas niñas es ser una princesa, conocer al príncipe de sus sueños y así poder vivir un maravilloso cuento de hadas… cuando somos pequeños, soñar no nos cuesta nada, al crecer, muchas personas a las cuales creíamos un ejemplo a seguir, nuestra meta como personas, la admiración que nos causan, aunque no siempre son lo que aparentan, la decepción es inevitable, ¿Quién no se desilusionó alguna vez? Si no te lastimaron alguna vez es por suerte, quizás te hagan daño pero tu continuas viviendo en un engaño pensando que todo es maravilloso, único y que no podrías haber elegido mejor.
Así es mi vida, cualquier persona diría que Sakura Kinomoto es y fue una de las personas más felices del mundo, mis amigos también lo dirán, pero no es así, lloraría lagrimas de sangre si algún día cuento mi pasado, recapitular lo que viví. No me gusta mirar atrás. Las traiciones, es algo que no se pueden olvidar y es doloroso recordar.
La mansión Li, no imagine venir a este lugar, es un laberinto, no tengo salida, no pertenezco a este lugar. ¿Qué hago aquí? ¿Por qué me sigo quedando en este lugar? No tengo nada, no puedo hacer de cuenta que todo está bien. ¿Qué debería hacer, Meiling? Pero mi amiga no contesta, no puede, ya no.
Llorar ya no es una opción, cuando te lastiman las personas que mas amas en la vida. ¿Qué necesidad de lastimarme? ¿Qué te hice? No sé si lo merecía o no, pero no creo que ahora seas feliz, nadie lo es.
—Señorita Sakura— Wei me llama— La esperan para desayunar.
—Gracias por avisar, Wei—sonreiría pero no puedo—creo que no soy bien recibida en la mesa de los Li.
—No debe preocuparse, la señora Ieran no está y el joven Shaoran está en una reunión, solo está el señor Hien y la señora Mei.
—Me siento indispuesta, lamento ser una molestia, diles que…—no encuentro escusa—diles que no me siento en condiciones de bajar, solo necesito descansar un poco más.
— ¿Tomo sus medicinas?—dijo ¿Preocupado?— debe seguir las indicaciones de su médico, no queremos…
—Los señores no quieren un cadáver mas… lo sé y tampoco pienso darles el gusto, Sakura Kinomoto no se deja pisotear por nadie, menos por un Li-dije ignorando su expresión de sorpresa—tendrán verdugo por mucho tiempo, siempre y cuando no me maten…
—No debería decir eso—dijo recriminándome mi tono soberbio y altanero—sabe que no es así.
—¿A quién tratas de engañar? Si yo desaparezco el único heredero seria Shaoran, yo soy de alas y ellos de raíces, la familia Li tiene todo aquí, yo no tengo nada y por eso quiero volar. —Dije pensando en mis palabras—pero no les voy a dar el gusto de verme desaparecer. Además hay alguien más que me necesita, no puedo dejarme caer y no puedo dejarlo solo.
—Con su permiso señorita—dijo saliendo del cuarto.
Mientras Wei salía del cuarto de Sakura, se escucho un potente llanto de un bebe, la joven castaña dejo de cepillarse su cabello y fue hasta su cama para tomar al niño que lloraba, lo tomo en sus brazos y el pequeño se calmo, los brazos de su madre eran reconfortante, vio los cabellos negros, ojos celestes de su hijo y sonrió.
Wei bajaba las escaleras para informar al señor Hien que estaba esperando a Sakura. Llego al comedor e hizo un gesto negativo con su cabeza y después le informo de la situación.
—La señorita Sakura se encuentra indispuesta, no va a bajar—suspiro y luego prosiguió-el pequeño Yue se despertó llorando. La niñera ya le ha llevado el biberón para alimentar al niño.
— ¿Cómo viste a Sakura? —pregunto Hien.
—Creo que siempre vera a la familia Li como a sus enemigos y lo único que la motiva a seguir es el niño y no darle el gusto a la familia Li, ella misma lo dijo recién.
—Lamentablemente esta situación no tiene solución, mis dos nietos son testarudos y nunca se llevaran bien—dijo Mei— Shaoran no acepta a Sakura y ella no le da importancia a nada, solo a mi bisnieto.
—No sé qué hacer con ellos, es la primera vez en mi vida que no logro hacer que algo salga bien-dijo preocupado Hien— mi mujer, mi hijo Shaoran, mi hija Sakura y mi nieto, ¿Qué debo hacer madre?
—Tranquilo hijo, todo tiene solución.
Durante el almuerzo la situación fue complicada, Sakura bajo al comedor y allí se encontró con todos los miembros de la familia Li, un frio saludo de su parte correspondido de igual manera por la mayoría de los presentes, llevaba con ella un aparato en donde se podía escuchar al bebe que estaba en su cuarto, se lo escuchaba reír, balbucear palabras que no se entendían y vio la cara de enojo de Shaoran, el detestaba a los niños pequeños y todo lo que tenía que ver con ellos.
—Veo que Yue está de buen humor—dijo Mei.
—Está muy inquieto, me preocupa—sin pensarlo acoto—Yue siempre se comporta como su padre, creo que se está por enfermar…
—Es muy pequeño para poder saber qué es lo que tiene—dijo Ieran con segundas intenciones—Eres madre primeriza y vez enfermedades en donde no las hay, es tu inexperiencia lo que te hace ver cosas que no son…
Los ojos de Sakura se oscurecieron, ya no eran verde aceituna ahora estaban verdes oscuros y con un tono desconocido para todos le respondió de una forma abrupta.
—Nadie se debe meter entre mi hijo y yo, no creo haberle pedido un consejo a usted ni a nadie—sonrió provocando el escalofrió de los presentes— ¿Qué puede saber usted de criar a un hijo? Si los cinco hijos que tiene siempre los dejo con una niñera, ¿No es así, señora?
Continuara…
Gracias por leer.
Atte.
Vanesa Tsukiyomi.
