Chicas aqui les dejo el capitulo editado, les prometo que pronto tendre los proximos dos capitulos. gracis por la espera.
tambien le doy gracfias a Beta FFTH por ayudarme a encontrar a mi beta y a Lupita por ayudarme con las correcciones del capitulo, sin ella no sabria que hacer.
BreezeCullenSwan
Capitulo 1: El amor a primera vista… ¿existe?
Hola. Soy Isabella Swan, aunque prefiero que mis amigos me llamen Bella, ya que en mi familia soy "Isa" o "Bells". Tengo 19 años y en Septiembre cumplo los 20. Soy de nacionalidad Italiana, ya que nací en Florencia. Desde que tengo uso de razón, he vivido en Forks (un pequeño pueblo en el Estado de Washington). A partir de que termine el Instituto, radico en Nueva York, lugar donde estudio la carrera de Administración de Empresas en la Universidad de Columbia. También estudio Diseño de Modas en la "Lorusso Fashion Academy" Academia de modas, que pertenecía a Renata, la hermana mayor de mi madre. Y ahora, después de su muerte, yo soy la dueña de la misma, pues me dejo a mí como su única heredera.
Tal vez pensaran que es muy pesado estudiar dos carreras a la par, pero para mí no, por una sencilla razón: amo estas dos cosas. Adoro los negocios, al igual que me gusta la moda**. Son dos carreras que puedo manejar muy bien, y algún día tendré que hacerme cargo del cincuenta por ciento de las acciones que me pertenecen de la marca de ropa. El porcentaje restante le pertenece a Reneé, mi madre.
La razón primordial por la que estudio Administración de Empresas y Finanzas es porque así lo estipulo mi abuelo en su testamento. Lizzie y yo, -por ser las mayores de todos sus nietos- nos quedaríamos como las únicas herederas de la empresa de vinos, de la hacienda y de los viñedos en Montepulciano. Estaba estipulado que al cumplir los 22 años mi hermana y yo nos tendríamos que hacer cargo de la empresa.
Se preguntaran: ¿Quién es Lizzie?, como ya hice mención, era mi hermana gemela, su nombre era Elizabeth Francesca y digo era, porque murió unos meses antes de nuestro décimo tercer cumpleaños. Personalmente, casi nunca hablo de ella porque me dolió mucho su muerte y aunque han pasado siete años de ese lamentable suceso, todavía no lo he podido superar.
Al morir Elizabeth quedé como dueña absoluta de la empresa del abuelo, así como de la hacienda y de los viñedos. Al cumplir los 22 años, tengo que hacerme cargo de la empresa. Lo haré desde las oficinas que hay en Nueva York, así no tendré que mudarme a Florencia.
Los dos años que llevo viviendo en Nueva York, he conocido a muchas personas. A pesar de eso, tengo muy pocos amigos y una familia adoptiva (si es que les puedo llamar así), pues me han ayudado mucho a superar el estar a kilómetros de distancia de mi familia. Alice Cullen es mi mejor amiga. Ella llego a llenar un poco el vacio que dejo la muerte de Lizzie en mi corazón. Allie -como yo le digo- junto a su familia, me han tratado como si fuera un miembro más de los Cullen. Esme y Carlisle son como unos padres para mí y Emmett, el Oso -como le digo desde que lo conocí por su enorme tamaño y vaya que es grande mi amigo- es como el hermano mayor que nunca tuve, me protege mucho y sobre todo, hace que me sonroje a cada momento que puede y le encanta estar haciendo bromas.
Alice sabe que le oculto algo, un secreto importante de mi vida. Pero ella como buena amiga que es, está esperando a que yo esté lista para contarle esa parte de mi vida. No le he dicho que soy la dueña de la academia de modas, donde ambas estudiamos Diseño de Modas… y sé que se enojara el día que se entere de la verdad. Tampoco le mencioné que tengo mucho dinero y que soy millonaria por miedo a que ella y su familia me traten de manera diferente. Porque, aquí en Nueva York, soy simplemente Bella Swan. Nadie sabe que soy la hija del prestigioso cirujano Charles Swan, y de Reneé Lorusso dueña de una de las marcas de ropa más importantes de los últimos tiempos. Alice se morirá cuando se entere que yo soy la dueña de su marca favorita de ropa. Se los diré algún día, ya que esté preparada para hacerlo.
Regresando a la familia Cullen, les digo como son ellos. Carlisle es un inminente Neurocirujano aquí en Nueva York y su familia es una de las más importantes aquí y en Londres, su país de origen. Esme es una prestigiosa diseñadora de interiores. Emmett está en su último año de Derecho y es el Quarterback de los Lions de Columbia. Alice, estudia Diseño de modas, al igual que Administración de Empresas y Finanzas en la Universidad de Columbia. Ellos tienen otro hermano, quien es un año mayor que Alice. A él no lo conozco, sólo sé que se llama Edward y que estudia Medicina en Seattle. Tiene dos años que no viene a su casa, los mismos dos años que yo llevo viviendo aquí.
De mi vida sentimental mejor ni les cuento, porque cada vez que me acuerdo me sale una ulcera nueva en el estomago… a pesar de todo, soy una chava sencilla, no me gusta gastar dinero, solamente en lo necesario, casi todo lo que tengo lo gasto en mandarle regalos a mi pequeño hermano.
Hasta ahorita los únicos lujos que me he dado son mis dos bebes: mi hermoso MINI Convertible Highgate color chocolate, el cual me compre al cumplir los 16, ya que no quería que mis padres gastaran en mí, porque en ese tiempo el pequeño Phil -mi hermanito- estaba internado en el hospital. Recuerdo que le habían detectado la misma enfermedad por la cual murió Lizzie. Y mi segundo bebe, mi fabuloso BMW Serie 6 Convertible color arena, el cual compre a finales del año pasado porque ya no aguantaba andar en taxis por todos los lugares de N. Y. Por eso, gasto lo necesario. En realidad, en mis usos personales ya que el honorable Doctor Swan estaba empeñado en pagar mis gastos universitarios, por lo que pago mi matricula en la Universidad y el paga todos mis libros. Como han de suponer en la academia no pago nada, nadie sabe que soy la dueña, más que los maestros y el personal administrativo, de ahí en adelante, todos piensan que soy otra estudiante normal.
Como les dije, Alice estudia en los dos lugares conmigo, algún día le pediré que trabaje conmigo en la empresa y sé que eso le gustara muchísimo, aunque con esa intensidad se enojara por habérselo ocultado.
…
- Bella - escuché una voz a lo lejos. – Bella… despierta - volvió a decir la voz que reconocí como la de Alice.
- ¿Qué paso? – pregunté, medio adormilada.
- No pasa nada - respondió tranquilamente. - Es sólo que te quedaste dormida y la clase ya terminó.
- Al fin - contesté, sin ocultar mi emoción, porque esa clase en verdad me aburría - una clase más y somos libres hasta dentro de tres meses – agregué, mientras levantaba mis cosas.
- Exactamente – acepto, emocionada pues las dos habíamos exentado las materias y no haríamos los finales. - Estoy triste - me soltó de repente.
- ¿Edward tampoco viene este año, verdad? - le pregunté, y por su mirada vi que estaba en lo correcto, por lo que ella solo asintió. - Lo extrañas, ¿Cierto? - sonó mas a afirmación que a pregunta.
Nos pusimos a platicar de su hermano, cosas que ya me sabía de memoria, por ejemplo que tocaba el piano, que amaba la música clásica, que en el instituto fue el capitán del equipo de Football y muchas cosas más.
- ¿Sabes, Allie? – Interrumpí su verborrea - de tanto que me hablan tú y tu familia de él, parece que lo conociera de toda la vida. Ni siquiera lo he visto en persona. Me gustaría conocerlo alguna vez - cuando dije eso, al instante se le iluminaron los ojos, y así de repente se le llenaron de furia y yo me pregunté el porqué de su cambio de ánimo, aunque mejor no lo hubiera hecho.
- Genial – la escuché susurrando. Regresó su mirada a mí, ya que tenía su vista fija en la puerta del salón, la cual se encontraba a mis espaldas.
- ¿Qué pasa? – traté de averiguar, aunque hubiera deseado no hacerlo.
- Mike al asecho - me dijo, avisándome. - ¿Qué es lo que querrá ahora?
- Molestar, lo mismo de siempre - le conteste de mala gana, porque con la sola mención de ese tipo, me dan ganas de vomitar.
- Hola, Bella. ¿Cómo estás? - me saludó el muy cínico. Yo no le contesté, no tenía ganas de platicar con él, ni hoy, ni nunca.
- Quiero pedirte disculpas por lo que paso la otra vez - empezó a hablar, al darse cuenta que yo no le contestaba - quiero que me des otra oportunidad. - Me dijo, mirando al piso como si tuviera algo de interesante ver un montón de azulejos.
- No puedo Mike - le dije dándole la espalda. - Lo siento mucho – agregué, saliendo del salón rumbo a mi última clase del semestre.
- Isabella… ¡te estoy hablando! - gritaba a mis espaldas.
- Mira, Mike… - hablé, deteniéndome y girándome sobre mis talones para encararlo. - Tú y yo no tenemos nada de qué hablar – dije, lo más tranquila que pude, pues no quería hacer una escenita en pleno pasillo de la Universidad. - Vi el vídeo de cuando te revolcaste con la zorra de Jesica Stanley - le solté sin respirar. - La verdad, no me interesa nada de lo que tengas que decir - le escupí las palabras en la cara, esas que desde hace tiempo tenía ganas de decirle.
- Pero… Bella… - intentó hablar, tomándome del brazo cuando empecé a caminar de nuevo. que este tipo era un tonto y no entendía mis palabras, no sé cómo pude estar con él todo este tiempo.
- ¡Suéltame, Newton! - esta vez sí le grite al momento que me solté de su agarre. - Tengo clase y no puedo llegar tarde.
Dejé a Mike ahí sólo en el pasillo mientras yo alcanzaba a Alice, quien me esperaba en la entrada del salón de nuestra próxima clase. Mike fue mi novio por casi un año y medio, pero hace dos años termine con él porque me engaño con la mayor de las zorras aquí en la Universidad y todo porque yo aún no estaba lista para llevar nuestra relación a algo más intimo y él como el hombre que es descargo su frustración con la tipa mas odiosa aquí en la facultad. A aquella que odio desde que empezamos la carrera. Se cree superior por ser hija del Arquitecto más importante aquí en Nueva York y que por eso tiene todo el derecho de pisotear a quien -según ella- es inferior a su lado. Se moriría el día que se entere que yo soy más importante que ella aunque a mí no me gusta presumir.
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- Bellie – empezó a hablar Alice cuando llegamos al estacionamiento después de la última clase. - ¿Vienes a comer a mi casa? - me preguntó, seriamente. - Mamá te preparó una comida – comentó, dando saltitos y yo rodeé los ojos - es una comida de "despedida" ya que no te veremos por tres meses.
- Amo a tu madre - le respondí, cuando llegamos a nuestros autos. - Voy primero a mi departamento por mis cosas y te veo en tu casa - le aseguré, mientras abría mi BMW.
- Bellie - me habló antes de que me subiera a mi auto, así que me gire hacia ella - algún día me dirás de donde sacas el dinero para pagar tu departamento – estaba muy seria. Sus sospechas de que le ocultaba algo no podían ser mas ciertas. - Y de donde rayos sacaste el dinero para comprar de un solo pago este auto – dijo, señalando a mi bebé. - Porque no creo que seas millonaria, ¿o sí?
- Pronto - le contesté, subiendo a mi auto. - Pronto lo sabrás.
- Te veo en una hora – gritó, en cuanto encendí el auto. Yo sólo asentí con la cabeza mientras arrancaba y la dejaba ahí parada al lado de su flamante Panamera Turbo color plata.**
Llegue a mi departamento el cual se encuentra por Museum Mile, en la 5ta avenida, a unas cuadras de la casa de los Cullen, que estaba en la misma avenida. Llegue corriendo, directamente al baño, me di una ducha pues la necesitaba con urgencia, una muy agradable ducha relajante antes de la comida y de mi viaje. Me vestí con algo cómodo para el viaje, pero sin que dejara de estar a la moda. Tomé una gabardina - ya que aunque era verano en Forks siempre hacia frio - Agarré mis maletas y me dirigí a casa de Alice y desde ahí Emmett me llevaría al aeropuerto.
- ¡Bellie, Bellita! - gritó Alice justo cuando aparcaba dentro del estacionamiento de los condominios Plat, condominios donde vivían los Cullen, en el último piso del mismo. -apúrate, date prisa - me dijo en cuanto puse un pie fuera del auto. Los Cullen viven en este condominio la mayor parte del tiempo, en vacaciones de pascua, verano y navidades se la pasan en la casa que tienen en Harlem.
- Ya voy - no había ni terminado de decir la última palabra cuando ella ya me estaba jalando hacia el interior del edificio con rumbo hacia el elevador, presionando el ultimo botón que indicaba el piso numero 148.
Cuando el elevador se detuvo, Alice tuvo que ingresar el código de seguridad ya que el elevador abría justo en el pasillo de entrada al Pent-house, después de eso no me dejó ni siquiera saludar a sus papas porque me jaló directamente hasta su habitación.
- ¿Qué te sucede? - le pregunté una vez que estuve sentada en su cama.
- ¿Crees en el amor a primera vista? – me cuestionó de repente.
- Allie… no sé si yo sea la más indicada para hablarte de este tema - le contesté con sinceridad. - Tú sabes que, después de lo de Mike, no estoy ni un cien por ciento segura de que en verdad exista el amor a primera vista.
- Lo siento Bellie - empezó a decir, pero yo la corté. No quería que se disculpara por algo de lo que ni siquiera ella tenía la culpa.
- No te preocupes por mi - le pedí, pues el asunto de Mike ya no me afectaba tanto como hace dos meses. - La cuestión aquí, es: ¿Por qué hablas de este tema? precisamente tú - le pregunte con demasiada curiosidad, porque Alice no era de las que entablara una relación seria de más de un mes.
- Lo que pasa es que hace un momento que llegue, me encontré con un amigo nuevo de Emmett - empezó a contarme. - Está súper guapísimo y cuando nuestras miradas se encontraron, tuve una sensación extraña, algo que nunca antes me había pasado con un chavo.
- Y ¿conoces algo de él? Su nombre y cosas por el estilo… - le pregunté, interesada.
- No mucho - me contestó. - Sólo sé que es el hermano menor de la novia de Emmett -siguió contándome. - Es alto, de tez blanca, ojos azules como el cielo, su cabello es color miel y lo tiene rizado - empezó a describirlo completamente y yo en mi interior juraba que me estaba describiendo a Jasper Hale, mi mejor amigo desde que los dos andábamos en pañales. - Su hermana lleva ya casi cuatro años viviendo aquí en Nueva York… - seguía contándome, aunque iba un poco rápido porque estaba nerviosa. – Ellos, al igual que tú, son del Estado de Washington - ahí estaba una pista más que me decía que estaba hablando de Jazz, pero con lo que dijo a continuación, descubrí que mis suposiciones eran correctas, que era de Jazz de quien hablaba. - Se llama Jasper.
- Jasper - pregunté y ella asintió. - ¿Jasper Hale? - ella asintió hasta que se dio cuenta de que dije su apellido.
- ¿Como sabes su apellido? - me preguntó algo confusa. - Yo no te lo he mencionado.
- Allie… pues veras - le empecé a decir, pero ella me interrumpió como si yo no hubiera dicho nada.
- ¡ISABELLA MARIE SWAN! - me gritó. - ¿De donde conoces al cuñado de Emmett?
- Lo que pasa es que a Jazz lo conozco desde que los dos andábamos en pañales. Desde entonces, se convirtió en mi mejor amigo. Y junto con su hermana y otros dos amigos, nos hicimos inseparables - en realidad eran tres, pues Lizzie siempre perteneció a nuestro grupo de amigos, pero en estos momentos no me hará bien el acordarme de ella.
- No te creo - me dijo Alice, sacándome de mis pensamientos acerca de mi hermana.- No puedo creer que lo conozcas desde niños.
- Básicamente, desde bebés - la corregí, encogiéndome de hombros. - Es la verdad, aunque no se qué hará aquí en Nueva York… - dije mas para mí.
- Quien sabe- dijo, encogiéndose de hombros.
Durante la comida nos olvidamos un poco del enamoramiento de Alice hacia Jazz, todo el rato nos la pasamos platicando de mi viaje, de mis padres y de mi pequeño hermano. Les conté todo lo que se puede decir acerca de mi hogar.
Solo Esme y Carlisle saben quién soy yo realmente, ellos conocen a mis padres desde hace 10 años, me conocieron a mí y a Lizzie cuando éramos niñas, ellos habían ido a Seattle a un congreso de cirujanos en el cual Charlie era uno de los encargados del evento. Ese mismo año nos habíamos mudado a la casa nueva así que ese mismo fin de semana se ofreció una fiesta en donde estuvieron invitados todos los asistentes al congreso.
Estos últimos dos años, Esme es la que cuando llegaba el 13 de Mayo me consolaba por la muerte de Lizzie… Debía olvidar eso, y disfrutar de lo que Esme me preparó. Que para que negar, era mi comida favorita, la lasagna.
Entre platicas y bromas por parte de Emm se nos paso el tiempo súper rápido, para cuando me di cuenta ya era hora de irme al aeropuerto, por lo tanto tuve que estar apurando a Emmett para que me llevara.
- ¡Que te vaya bien en Forks! - decía Allie, una vez que salimos al estacionamiento de los condominios Plat.
- Gracias, Allie - le agradecí. - Te voy a extrañar mucho, amiga – agregué, mientras la abrazaba. - ¡Qué te la pases bien en tu cumpleaños! - la felicité pues su cumpleaños, que era el Domingo que viene.
- Gracias - me alcanzó a decir antes de que el oso que tiene como hermano me abrazara y empezara a dar vueltas conmigo.
- Te extrañare mucho Bellie-bells – se despidió, cuando dejo de darnos vuelta pero sin dejar de abrazarme y lo estaba haciendo fuerte porque me estaba quedando sin aire y se me dificultaba respirar.
- Emm - intenté decir que no respiraba. – No… - lo seguía intentando con palabras entrecortadas - res-pi-ro… - al final logré decirle.
- Ups - fue lo único que dijo, antes de soltarme. - Lo siento Bellie-bellita - se disculpó. –Pero es verdad. Te extrañaré, hermanita - dijo haciendo un puchero. Emm me ve como su pequeña hermana porque dice que soy la menor de los dos, ya que cuando me conocieron faltaban dos meses para que cumpliera los 18 años y según él, solamente era una niñita.
- Emmett por si no te acuerdas, tu me vas a llevar al aeropuerto - le recordé, pues no me dejaba despedirme de Esme - así que hazte a un lado, oso, que me quiero despedir de mi segunda mamá – dije, mientras lo quitaba para poder abrazar a Esme. - Te voy a extrañar mucho – la abracé mas fuerte.
- Yo también, hija – respondió, antes de soltarme. - Carlisle te desea un buen viaje – me recordó, ya que el patriarca de los Cullen no pudo venir a la comida porque tuvo una cirugía de emergencia.
- Dile por favor que yo también lo voy a extrañar y que lo veo en tres meses.
Las dos me abrazaron una vez más, antes de que me subiera a mi bebé y le lanzara la llaves a Emm para que el condujera, las cual felizmente recibió ya que se moría de ganas de conducir mi BMW. Esperé a que se subiera del lado del conductor para emprender el camino hacia el Aeropuerto.
''Capítulo Beteado por Beta FFTH Lupita''
**En esta historia, Bella es una amante de la moda y no sufre con las idas de compras junto con Alice.
**El Panamera Turbo es un modelo de Porsche.
