Disclaimer: Ninguno de los personajes de Inu Yasha me pertenece, todos son de Rumiko-sensei-Takahashi


Señales de amor

Capítulo II

Sueños quemados

Las clases habían transcurrido con la misma monotonía de siempre y ahora se encontraba recargada cómodamente contra el árbol del patio trasero de la escuela.

Cierto era que el tener a Inu Yasha cerca la ponía con los nervios de punta, pero nadie podía culparla por ello, después de todo, Inu Yasha era Inu Yasha, y también estaba el otro chico, Kinomoto Kaiou¡qué chico tan extraño!

En todo lo que llevaban de clases, no había cruzado más de una palabra con los demás alumnos, inclusive con el profesor. Parecía estar tan ajeno a todo.

Suspiró pesadamente, en definitiva estaba segura de que ese año no se iba a caracterizar precisamente por lo tranquilo del asunto, presentía que muchos problemitas se avecinaban…

- ¡Aome! – gritaba Sango corriendo a todo lo que sus piernas daban seguida de Saku

- ¿Qué sucede? – preguntó ligeramente alarmada una vez que éstas llegaron

- Ah que no sabes lo que pasó – murmuró respirando entrecortadamente, Aome negó – Sesshoumaru e Inu Yasha pelearon y ahora los dos se encuentran en la oficina del director

- ¿Y ahora por qué? –

- Todo parece ser que Inu Yasha encontró a Kikyo y a Sesshoumaru besándose – dijo Sango, Aome volteó a ver a Saku y ésta asintió

- ¿Crees que los expulsen? – preguntó completamente horrorizada ante la idea de que pudieran sacar su "lindo" Inu Yasha de la escuela

- Quién sabe¿vamos a ver? –

- ¿Y con qué pretexto? Dentro de 5 minutos el receso acabará, no le veo caso a exhibirnos como chismosas espiando por ahí conversaciones ajenas –

- ¡Auch! Eso fue un golpe bajo – dijo Sango con tono de dolor fingido

Las tres comenzaron a reír hasta que el toque de entrada sonó por todo el colegio.

- Bueno, vayámonos ya, solo espero que no expulsen a Inu Yasha – murmuró Aome

- A mi no me gustaría que expulsarán al apuesto joven Sesshoumaru – dijo Saku con estrellitas en los ojos

- Ahh ustedes dos no tienen remedio – murmuró Sango suspirando pesadamente y moviendo la cabeza a ambos lados

- Ahh cálmate – dijeron ambas dirigiéndole miradas furiosas que pronto cambiaron a unas muecas maliciosas

- Si mal no recuerdo, el año pasado, cierta personita decía "Ahh Miroku, Miroku, - dijo Aome fingiendo el tono de soñadora - es tan lindo, me gustaría estar con él por siempre…"

- Ok ya entendí, no hacen falta más detalles – murmuró para la risa de sus dos amigas

El trío de chicas se dirigió al salón de psicología, al parecer habrían 2 maestros nuevos y una de ellas era precisamente la profesora que les daría dicha asignatura. De pronto, Aome se detuvo en seco y horrorizada, se dio cuenta de que su libreta de anotaciones NO venía en sus manos

- OH NO – Saku y Sango la miraron frunciendo el ceño – ¡Mi libreta de poesía! La dejé en los jardines

- Ve, nosotras te excusaremos diciendo que te encuentras un poco mal del estómago, será mejor que pidas un te de manzanilla antes de que entres – le dijo Saku guiñándole un ojo

Aome asintió y se fue corriendo en dirección a los jardines, mientras las otras 2 se dirigían al aula más aburrido y con más colapsos emocionales que la mismísima vida de Hittler.

Rápidamente llegó al dichoso lugar donde había dejado su libreta y se sorprendió al ver quién se encontraba ahí con SU preciada libreta entre sus manos, tan solo viendo la portada, sin hojearla ni nada.

Carraspeó un poco y ese chico ni siquiera se digno a verla.

- Ejem… - volvió a toser para ver si ahora si le hacía caso

- Ya te vi, no es para que hagas tanto ruido y encima de todo, molesto – contestó fríamente sin dirigirle la mirada

- Pedazo de baka… ¿cómo te atreves a decirme tales cosas si ni me conoces? – reclamó indignada – Además, trae aquí eso¡es mío!

Kaiou volteó a mirarla con fastidio presente en sus ojos para después formar una mueca torcida de malicia

- ¿Que es tuyo? No veo donde tenga tu nombre –

¡Ah pero qué irritante muchacho! – pensaba Aome para intentar arrebatarle la libreta a lo cual, Kaiou demostró tener los mismo reflejos que un gato

- ¡He dicho que me la des! – Kaiou se levantó y levantó la libreta, retando a Aome a que la alcanzara, a lo cual, esta sólo atinó a sonrojarse debido a su corta estatura y a la burla que los ojos de Kinomoto presentaban

- Alcánzala si tanto la quieres –

- Agh eres insoportable – dijo mirándolo con rabia

- Je… prefiero ser ALGUIEN insoportable a una patética frustrada sentimentalmente por no podérsele declarar al "Dios" de su grado que ni siquiera la voltea a ver – y tras esto, le dirigió una mirada de triunfo malévolo, Aome sintió que su mundo se le desmoronaba

- ¿Cómo te atreves a leer lo que es ajeno a ti? – reclamó sintiendo que sus ojos le ardían

- No hace falta ser un genio para saber lo que muchas cosas raras como tú piensan de los seres que fingen ser lo que otros anhelan – Aome no aguantó las lágrimas, estaba siendo humillada¡y de qué forma! – Me sorprende que no hayas decidido hacerte porrista para ver si te hablaba para algo más que pedirte los apuntes del día

Ahora si que no lo soportó, lo miró furiosa y su mano derecha fue directo a golpear el rostro de aquel engreído, soberbio y raro pedazo de baka

Con lo que no contó, fue con los reflejos de éste, que le detuvo la mano con una sola antes de que llegara siquiera a rozarle la mejilla

- No vuelvas a atreverte a hacer algo así, no somos iguales niñita tonta, yo estoy muy por arriba de tus tontos poemitas de amor y tus pocas expectativas de vida – apretó con un poco más la mano de Aome, lastimándola un poco a lo cual, ella no hizo ninguna mueca de dolor, no le iba a dar el lujo de verla llorar más – Toma esta basura, es increíble que tengas el valor de llamarle poesía a esto

Aome se soltó bruscamente tomando la libreta que Kaiou le ofrecía con una mueca de desprecio, aguantándose las ganas de llorar, se paró frente a él y a pesar de querer golpearlo para borrarle esa mueca de satisfacción, tan solo sonrío tristemente

- Es una lástima que seas una porquería por dentro pero está bien, si haciendo sufrir a la gente tienes la satisfacción de calmarte un poco, no te evitaré ese desahogo – Kaiou la miró de mala forma – Podré ser una chiquilla enamoradiza y quizá hasta patética, pero prefiero ser eso a un témpano de hielo que odia a la vida y no sabe vivir sin rencores o resentimientos

- Como te dije, prefiero ser alguien a no ser nada

Dicho esto, se dio media vuelta para dirigirse al aula con toda la dignidad del mundo, dejando a Kaiou solo con sus pensamientos.

Sonrió satisfecho y se recostó bajo el árbol, definitivamente la escuela iba a ser mejor de lo que esperaba y eso, era ya mucho que decir.

Lo que no había tenido en cuenta, era el arte de la apariencia.


Al llegar a un aula vacía, Aome no lo soportó más y comenzó a llorar silenciosamente.

¿Por qué ese chico había sido tan cruel?

¿Por qué ese sentimiento de odio que le profesaban sus ojos le había dolido tanto?

¿Por qué le dolía cada palabra dicha?

Era simple, y lo sabía. Más no tenía el valor de aceptarlo¡era una adolescente!

En esa etapa de la vida se suponía que sólo debía tener tres cosas como prioridad, sus amistades, sus calificaciones y los chicos

¿Por qué entonces se sentía tan mal por esas palabras de aquel chico tan malvado?

Otra respuesta sencilla, había albergado la esperanza de que quizá ella podría abrir ese corazón que al parecer se encontraba recubierto por acero, titanio y mil seguros más.

Se quedó lagrimeando por un rato más hasta que decidió volver a clase de psicología, quizá la profesora lograría distraerla.

Y no advirtió en ese momento, que contaba con el factor destino…


Hamasaki Eiri había observado toda la escena desde el principio, iba a ayudar a Aome, de verdad lo pensó pero algo en la mirada de Kaiou le dio a entender que quizá no era una buena idea.

Jamás había visto tanto odio en una mirada y menos la de un chico de 16 años, le parecía increíble que pudiera mantenerse frío y sereno en un instante y de un momento a otro transformar su mirada a una llena de auténtico resentimiento y crueldad.

Ahora observaba al joven dormir, al parecer, bajo el frondoso árbol de enfrente.

Decidió que quizá sería bueno que interviniera, después de todo era el Jefe del Departamento de Orientación además de que debía advertirle al chico que no podía ir por ahí comportándose como un psicópata maniático asesino, y algo muy en el fondo de su ser, le decía que no estaba del todo equivocado.

Se dirigió hacia él y al verlo sin moverse, decidió sentarse a su lado.

Kaiou estaba más que despierto, desde que había discutido con Aome, sabía que alguien le observaba a lo lejos, y lo había sentido acercarse a metros de distancia.

- Sé que está despierto, alumno Kinomoto – le anunció el profesor pero no abrió los ojos

- ¿A qué viene? –

- Fue muy rudo con la alumna Higurashi, debería de haberlo mandado por un reporte – Kaiou siguió sin inmutarse

- Pero no lo hizo… -

- ¿Y tiene una remota idea de por qué? – ante la aparente indiferencia de Kaiou, prosiguió – No tendría caso, por lo que he visto en usted, es un joven inteligente, astuto y con muchos talentos pero el desperdicio está en que a usted la vida le va y le viene o al menos, lo que tiene aquí en la escuela, no le es suficiente

- Y pensar que pensé que me había librado de la clase de Psicología – dijo irónico

- No estoy jugando joven Kinomoto – por primera vez en el día, Kaiou abrió los ojos para contemplarlo sin malicia o desafío, tan solo aparente superioridad

Eiri se dio cuenta entonces del juego de su alumno, estaba intentando hacerlo salir de sus casillas.

Sonrío complacido, definitivamente ese alumno era el más interesante que jamás esperó encontrar.

- No se crea tan listo, Kinomoto. El hecho de que sea astuto no quiere decir que le gane a la experiencia, ciertamente nunca he tenido un alumno como usted pero ello no quiere decir que no haya sido como uno – Kaiou gruñó por lo bajo – Y no me vea así que no soy muñeco de exhibición

- Entonces no se comporte como uno – Eiri frunció el ceño – Usted como profesor, cree saberlo todo de la vida porque según usted, tiene más experiencia. Ha acertado en que lo que tengo y vivo aquí en la escuela, no es suficiente en lo absoluto pero se equivoca al afirmar que a mí la vida me va y me viene. Quizá haya sido por un tiempo así con su persona, pero no significa que suceda lo mismo conmigo. El hecho de que, según usted, nos pareciéremos en carácter no le hace sabelotodo de lo que pasa por mi mente

- Nunca he dicho que lo sé todo, solo intente asegurarle que puedo comprender lo que le pasa –

- Je… eso es una mentira, las personas solo desean saber los asuntos de otras para juzgar, no para entender o comprender siquiera – dicho esto, le dirigió una mirada fulminante al ojiazul – Y estoy seguro, de que usted no es la excepción

Eiri entrecerró un poco sus ojos, pasando descuidadamente una mano por su cabello, desordenándolo un poco, casi como si estuviera pensando una respuesta

- ¿Qué puedo hacer para demostrarle lo contrario? – Kaiou no mostró signo alguno de sorpresa pero tampoco de enojo, tan solo sonrío sarcástico

- Dejar de ser humano – y tras esto se paró para alejarse del sitio

De repente comenzó a sentir que algo se le escapaba de las manos…


La clase de Psicología transcurría sin ninguna otra novedad más que la escritura jeroglífica que la "profesora" había demostrado al tratar de "plasmar" la genialidad de Freud.

La puerta se abrió y, como todo buen grupo de chismosos, todos los rostros se voltearon hacia ésta.

Aome no podía sentir mayor vergüenza, odiaba cuando eso sucedía.

Llevaba en sus manos el té que había recordado pedir antes de entrar al aula, la libreta que había recuperado y sus ojos enrojecidos por las lágrimas derramadas momentos antes, le daban un toque extra de realismo.

- Disculpe sensei, me sentía mal y fui por un té¿me permite pasar? – fue hasta entonces, que la profesora se giró para darse cuenta de que una alumna había faltado a su clase

- ¿Por qué a ésta hora señorita?

La clase estalló en carcajadas y la profesora, se colocó sus lentes con fondo de botella para observar a Aome y su "lamentable" estado.

- ¿Se siente usted bien? – la clase volvió a reír mientras ella seguía tan distraída como siempre

- No, es por eso que llego apenas, no me sentía bien y fui a tomar una pastilla y a pedir un té – la profesora asintió

- Puede pasar –

Aome se dirigió a su asiento dejándose caer pesadamente sobre éste ante laminada atenta de Sango y Saku

- ¿Qué te pasó? – le preguntó Saku mientras Sango acercaba más su asiento para poder oír mejor

- Tuve un desagradable encuentro con cierto chico que no está presente – dijo suspirando cansinamente

- ¿Con el joven Kaiou? – preguntó Sango sorprendida

- Ja, podrías confundirlo mejor con un salvaje, y creo que éstos tendrían modales al menos – Saku la miró con curiosidad

- ¿Exactamente cuál fue el altercado? – Aome frunció la nariz en forma de molestia – Digo, para que vengas así debió ser algo muy malo

- Lo fue, pero no tiene importancia, con tal de que no me vuelva a dirigir la palabra o una de sus desagradables miradas, todo está bien – comenzó a beber de su té mientras Saku sonreía

- A mí me pareció un chico interesante… - Aome derramó lo que se encontraba por beber mientras Sango comenzaba a reír y todo el salón le siguió mientras Saku la miraba apenada y Aome tan sólo deseaba que la tierra se abriera y la tragara por completo

En efecto, ese día había sido entera y exclusivamente del asco…

Mientras tanto, en el aula de usos múltiples, cierto joven de cabellera azabache se encontraba hablando por teléfono…

- No puedo salir de aquí por el momento… díganle que el intercambio se realizará esta noche… no, solo será entre él y yo… si, tiene mi palabra… un millón de dólares por cada paquete… no, así ha sido desde siempre… bien, lo discutiré esta noche y si no, ordénale a todos los miembros que preparen el plan B… si… bien, llegaré a las 9 – y tras esto colgó el teléfono

Sin darse cuenta de que alguien le había seguido el ritmo… y con ello, la idea de lo que sucedía

Kaiou sonrió abiertamente, en verdad su aburrimiento se iba a desvanecer con el asunto de esa noche; interiormente pedía que se retractaran, después de todo, un poco de derramamiento de sangre para desahogar corajes nunca estaba de más…


CONTINUARÁ…


Lo sé, no tengo perdón… tarde meses en subir el segundo capítulo u.u pediría millones de disculpas pero prefiero solo pedir una que es completamente sincera, he sido muy irresponsable al dejar así la mayoría de mis fics y se merecen algo más que este capi, no puedo prometer que mejorará porque en este momento ni yo misma lo sé.

Han sido muy comprensivas conmigo y eso es algo que no sé como agradecer u.u

Pasaré a responder sus reviews:

Watty: Hola! Pues concuerdo contigo de que en la sección en español, no hay muchos fics de la pareja de NarakuxKagome, y sólo puedo decir que me decidí por esta pareja porque villano o no, Naraku es encantador xD, perdona la tardanza pero espero este capítulo haya sido de tu agrado. Besos

Kagome-artemis: Hola! Me alegra mucho que te guste tanto la pareja como la trama y espero poder desarrollarla como la tenía en mente desde un principio, espero seguir contando con tu apoyo y perdona mi demora. Gracias por tus palabras. Besos.

A-grench: Amigaaaa! Tu más que nadie sabe como andaba de quejumbrosa porque no podía continuar nada u.u, espero no esté decepcionando las expectativas que tenías del fic u.u pero de todas formas, espero charlar contigo pronto n.n. Besos!

Sarah Artemisa: Hola! Jajaja claro que no! Jamás podría pensar algo así, al contrario, me agrada mucho que siempre me dejes review en las incursiones de Inu que hago xD. Pues si, es un NarakuxKagome, el segundo que hago o.o Pues ya entré al colegio desde esa fecha, y te digo algo? Estuvo del nabo, odio a todos mis profesores excepto a la de filosofía y al de historia, todos los demás son unos ineptos u.ú y lo peor es que no entró ningún chico tipo Sessh, me kede con las ganas de uno TOT, pero bueno, Naraku, mmm, si le kitas las cositas raras que le salen y olvidas el hecho de que es un conjunto de demonios, es encantador así sea malo Xd Espero te haya gustado el capi, o en todo caso, que aún sigas por ahí. Besos.

Hillary Hiwatari: Hola! Perdóname la tardanza tan extrema TOT, no era mi intención dejarte esperando tanto u.u, espero no esté defraudando tus expectativas y si es así, discúlpame de nuevo TOT, prometí muchas cosas que no cumplí y me averguenzo como no tienes idea de ello u.u Aun así, espero sigas por ahí y que este capi te haya gustado, gracias por tu review. Besos

Banesusa: Hola! Bueno, me alegra saber que eres paciente pero esta vez, creo que si me pasé verdad? u.uU Aun asi, espero el fic te siga gustando o que sigas por ahí leyendo, "Ironía" no tarda en ser actualizada y "La mejor de las venganzas", estoy en ello aún u.u. No me gustaría decepcionarte y supongo que es empalagoso andar pidiendo disculpas a cada rato, asi que solo podría decir, lo siento de verdad u.u Gracias por tu review y apoyo n.n Besos

Andrea: Ya me tardé más de la cuenta u.uU Espero sigas por ahí, de todas formas, gracias por tu review n.n Besos.

Alba: Hola! Etto… me alegra que te haya gustado este fic, "Ironía" pronto estará listo y pues me gustaría mucho saber qué te ha parecido este capi n.n Espero estar siguiendo bien mi estilo y que no comience a ser aburrido o pesado u.u Igual espero tu comentario, gracias por todo. Besos

Naoko Nayamira: Hola! Me tarde u.u perdón… y concuerdo contigo, sería muy interesante saber qué pasaría si eso sucediera, no sé… creo que sería un tipo de amor obsesivo xD. En cuanto a Sessh-kun, mi adorado youkai NO tiene novia, está solito pero ya ves lo que la perrikikyo hace ¬¬ en el siguiente capi explicaré qué paso ahí pero repito, NO tiene novia xD y pues no, no se fijará en Aome, digamos que a mi lindo Sessh, asuntos de adolescentes no le interesan xD Gracias por tu review, nos vemos en la próxima. Besos n.n

Me despido, y espero que el siguiente capítulo de Ironía esté este fin de semana. Esperaré sus opiniones con gusto n.n

Hasta la próxima!