Hey he vuelto y antes de tiempo heeee.
Eso quiere decir que como son tan buenos lectores me apuré a corregir el capítulo y tenerlo listo para ustedes a pesar de mi convalecencia médica, no los quiero chantajear pero esto me vale más reviews no? jajajaja es broma.
El cap es más largo así que disfrutenlo que el otro se nos viene para el 3 de septiembre si no es que poco antes.
No se si leen esto jajaja yo muchas veces ni lo hago por meterme en la historia luego luego, pero en mi pagina de Face y en el grupo de Dramione historias que debieron ser contadas siempre dejo un avance del siguiente cap.
CAPITULO DEDICADO A: Mari Puente, MafeerBlack31, Tsuki, .HR, YadiraDRiddle (somos familia? jajaja), Bombom Kou, (tengo una amiga obsesionada con éste grupo jajaja) y veronikice.
Gracias a todos también por sus favs y comentarios, a los que siguen la historia espero no decepcionarlos.
Ahora si a leer…
Motivos equivocados
By LaChicaRiddle
Disclaimer: Los personajes y todo lo relacionado con HP pertenecen a J.K. Rowling, a ella le debo una vida llena de magia.
Acotaciones: las cursivas son los pensamientos de los personajes y los -0-0- son las separaciones de las escenas.
Capítulo 2 El compromiso
La mansión Malfoy estaba lista para ser testigo de uno de los eventos más importantes, que desde hace mucho tiempo no se hacían en dicho lugar.
Narcisa y Lucius Malfoy habían dispuesto de todo lo necesario para que fuera un día único. La decoración, la música y la comida eran perfectas.
Los invitados llegaban al lugar encantados por lo que veían, sin embargo expectantes por lo que fuera a ocurrir. Los sectores más importantes de la sociedad mágica estaban presentes.
Draco se aseguró que ninguno de los Weasley y Potter faltaran, quería que Hermione no tuviera oportunidad de arrepentirse viendo a Ron ahí.
Todos prestaron atención ante la entrada de Lucius Malfoy…
-Buenas noches, agradezco su presencia…- él lucia un sobrio y elegante traje negro, su expresión era el de un consolidado actor - … se que muchos se estarán preguntando el motivo de tan magnifica reunión…- sonrió -… me complace anunciarles oficialmente el compromiso de mi único hijo… Draco Lucius Malfoy- el chico hizo su aparición.
El publico susurraba y comentaba quien podía ser la afortunada o desafortunada. Estos murmullos fueron callados por Narcisa quien llegaba al lado de su marido e hijo.
-Damas y caballeros…- la distinguida mujer portaba un delicado y hermoso vestido negro -… es para mi un honor y placer felicitar a mi hijo por esta nueva etapa que está por comenzar…-
Draco miraba todo el circo montado por sus padres, estaba consciente que iba a ser un día complicado, ya podía imaginarse todas las habladurías de la gente, pero bueno de eso después se encargaría.
-Hijo…- Lucius lo sacó de sus cavilaciones -… por favor-
Él reaccionó, era el momento para que presentara a su futura esposa. Se aclaró la garganta antes de pronunciar palabra alguna.
-Buenas noches, agradezco las palabras de mis padres… cualesquiera que hayan sido… les presento a la futura señora Malfoy…- las puertas se abrieron y todos se giraron para ver quien era -…Hermione Granger-
Mandíbulas desencajadas, rostros en shock eran algunas de las respuestas por parte de los invitados. No les era posible creer lo que sus ojos veían, era cierto que últimamente relacionaban a esos dos chicos pero de ahí a un matrimonio. Los rumores no se hicieron esperar, si ella estaba bajo un hechizo o poción, lo que fuera para dar una explicación lógica a tal locura.
Los Weasley y Potter estaban más que impactados, Ron y Harry inmediatamente trataron de acercarse a su amiga, no obstante ella se los impidió con un gesto.
La castaña en compañía de sus padres fue a reunirse a la que sería su nueva familia.
-Buenas noches, espero estén disfrutando de la velada- dijo ella
El rubio besó su mano y colocó el anillo más impresiónate en la delicada mano de ella. Se sonrieron y con un corto beso en los labios terminaron el espectáculo.
Los padres de los chicos comenzaron a aplaudir y posteriormente fueron seguidos por los asistentes.
-¡Brindemos por los futuros señores Malfoy!- propuso el patriarca de la familia alzando su copa
-¡Salud!- dijeron los demás al unísono –¡Por los novios!-
La celebración trascurrió lo más normal que era posible. Hermione no tuvo ni un minuto si quiera para hablar con alguien, pues su ahora prometido no la dejaba ni a sol ni a sombra. Él tenía miedo que Potter o Weasley la hicieran cambiar de opinión, que le hicieran ver que era un error.
Sin embargo la castaña no tenía la intención de entablar conversación, no quería escuchar lo mismo que sus padres le repetían una y otra vez "estas cometiendo un error" , "casarte así sin amor solo te traerá infelicidad", ella se quería convencer que era lo mejor.
-Hermione, Draco- llamó la señora Malfoy- es hora de la sesión de fotos-
Ambos chicos fueron guiados a las afueras del salón, cerca del hermoso jardín de aquella mansión.
La prensa esperaba ansiosa esas imágenes que al día siguiente serían la sensación en el mundo mágico, preparaban sus cámaras y vuelaplumas.
Narcisa fingió arreglar la corbata de su hijo y el collar de la chica – Quiten esas caras, es su compromiso, se supone deben estar contentos- ellos suspiraron derrotados y asintieron – bien, ahora sonrían- se alejó dándole oportunidad a los fotógrafos.
El rubio colocó su mano en la cintura de ella acercándola más –Terminemos con esto Hermione- le susurró
Los dos emitieron una falsa sonrisa y los flashes comenzaron. La castaña estaba más que aturdida, agradeció enormemente que los periodistas obtuvieran lo necesario y se marcharan acompañados por Draco.
Hermione decidió despejarse la mente caminando por el hermoso jardín, se ubicó en una banca debajo de un árbol. Sabía que de ahora en adelante todo cambiaría, solo esperaba no darle la razón a todos aquellos que decían que era una equivocación. Tomar una decisión cuando estas herida no es lo mejor, pero ya no había marcha atrás.
-o-o-
Draco después de acompañarlos a la salida se topó con Harry y Ron, éste último parecía como si fuera a explotar.
-Malfoy…- dijo con odio el pelirrojo y con algo de dificultad debido a su deplorable estado etílico
-Aquí no comadreja, síganme- los condujo hasta el despacho, no podía darse el lujo de armar una escenita en su fiesta de compromiso, ya era suficiente con los rumores –Ahora si, soy todo oídos- se acomodó en su silla tras su escritorio.
-¡¿Qué le hiciste a Hermione?!- gritó Ron golpeando con los puños la mesa causando una carcajada al rubio. -¡¿Qué es tan gracioso?!-
-Tú por supuesto…- el pelirrojo enfureció más sacando su varita y lo amenazó -… Potter, controla a tu borracho amigo o me veré en la penosa necesidad de darle una paliza- el ojiverde quien se había mantenido hasta el margen calmó a Ron. – Comadreja, contestando a tus preguntas, me causa gracia que creas que puedes venir a exigir explicaciones de lo que hace MI prometida siendo que tú no eres nada de ella ¿o me equivoco?- el otro chico gruñó – Yo no le hice nada… que ella no quisiera…- disfrutó verlo ponerse colorado -… Hermione fue quien decidió casarse conmigo-
-Eso no es posible, ella no haría eso jamás-
-Pues ya ves que si Potter. Aclarado todo…- se puso en pie -… ¡lárguense de mi casa! Y ¡no quiero que se acerquen a ella, principalmente tú Weasley!-
Ahora fue el turno del pelirrojo de reír -¿A caso crees que podría quitártela?-
-Por supuesto que no- dijo divertido –que tontería-
-No deberías estar tan seguro, ella podrá ser tu esposa pero jamás será totalmente tuya, porque yo siempre estaré en sus pensamientos, cuando la beses serán mis labios los que recuerde y al tocarla desearán que sean mis manos quien la recorran…- el rubio perdió la cordura, al más puro estilo muggle casi saltó sobre él y lo sujetó del cuello.
-Malfoy suéltalo- pidió Harry acercándose inmediatamente pero fue petrificado
Ron reía cínicamente a pesar del agarre, logró lo que quería, molestarlo. –Te duele porque es cierto – escupió con dificultad, la presión aumentaba – una palabra mía y ella regresará a mi lado-
Draco se dejó dominar por la ira, las palabras de Weasley… él se estaba poniendo morado, unos minutos más y dejaría de ser una molestia para siempre. Se reprendió por perder los estribos, estaba claro que solo quería provocarlo. Retiró sus manos del hombre no sin antes darle un empujón.
El pelirrojo al verse liberado tosió llevándose las manos a dicho lugar siendo auxiliado por Harry quien ya no estaba hechizado.
-Una vez más te equivocas comadreja, nada es para siempre, eres un mal recuerdo que pronto quedará en el olvido…¡largo de aquí!-
El resto del trio de oro salió, Ron quería encararlo pero Potter optó por marcharse, ya luego hablarían con su amiga.
Draco lanzó contra la puerta lo primero que encontró en su camino, una licorera. Estaba encolerizado por haberse rebajado al nivel del idiota de Weasley puesto que un Malfoy jamás lo hace, fue inevitable no hacerlo. El verlo ahí fanfarroneando ser el dueño de Hermione lo enloqueció, no porque amara a la castaña, eso era absurdo, le dolía su ego. Se prometió que haría tragarse sus palabras a Ron.
Se tomó unos segundos para serenarse, ya idearía que hacer. Al salir caminó por un estrecho pasillo que lo llevaba directamente al jardín donde seguramente Hermione seguía.
Detuvo el paso al escuchar salir unas voces de una de las tantas puertas de ese pasillo, se pegó lo más que pudo para tratar descubrir de lo que se trataba.
-Lucius he hecho todo lo que me has pedido…-
-Perfecto, ahora no podrás negarte más a darle el ascenso…-
Era su padre, no lo dudó y entró. Efectivamente era Lucius Malfoy y el… jefe de Hermione, se sorprendió de verlo ahí.
-Señor Gold, padre-
-Hijo pasa, veo que ya conoces al señor Gold-
-Así es, es el jefe de mi prometida-
El hombre tragó nervioso –Creo que debo retirarme, hasta pronto-
-Por supuesto- asintió el patriarca Malfoy – Recuerda lo que hablamos-
-Padre…- habló una vez que el sujeto cerró la puerta -…¿qué hacía él aquí?- nada de lo que hacía Lucius de daba buena espina
-Es el invitado de tu "prometida" –
-Sabes a lo que me refiero-
-Es un muy viejo amigo, ahora ve con la señorita Granger la has dejado mucho tiempo sola y creo haber visto rondando al señor Weasley- el hombre sabía como evadir conversaciones.
Draco salió a toda prisa, ahí estaba Hermione, en esa banca bajo un árbol, por su expresión parecía agobiada.
-Granger- se sentó a su lado -¿qué haces aquí?-
-Solo quería despejarme, han sido tantas cosas por un día-
-¿No te estarás arrepintiendo o si?-
Ella lo observó molesta –Por supuesto que no, te di mi palabra y pienso cumplirla. ¿O a caso tú te estas echando para atrás?-
-Jamás y mucho menos ahora…- se calló
-¿Qué dices?-
-Nada, dime ¿has hablado con tus amiguitos?-
Hermione bufó fastidiada – No quiero hablar con ellos y mucho menos con Weasley- lo vio sonreír satisfecho con su respuesta- Tu…- lo apuntó con el dedo -… lo invitaste con algún propósito, ¿cierto?-
-Claro, ¿no querías que él viera que ya es pasado?-
-Si- desvió su mirada
-Pues demuéstralo, ve allá y enséñale que no te afecta su presencia, escondida aquí no lo estas logrando-
-¿por qué haces esto?-
-El trato, ambos salimos ganando-
-El dichoso trato... pues entonces vamos a la fiesta y a darles de que hablar-
-Bien dicho Granger-
-o-o-
Harry llevaba por los hombros a su amigo. Ginny y Luna se acercaron a ayudarlos.
-¡Tú! ¿sabias de esto?- apuntó acusadoramente Ron a la rubia - ¿por qué te callaste?-
-¿Y para qué querías saberlo?- contraatacó- te recuerdo que ya no tienes nada que ver con Hermione, por tanto ella es libre de hacer y deshacer su vida-
-¡No!-
-Amigo, déjalo ya- el ojiverde lo sujeto de nuevo
-Si hermano, mejor vamos a casa, no te hace bien estar aquí-
Ron se quedó estático mirando un punto, sus amigos y hermana se giraron para descubrir que lo había dejado en ese estado. Era Hermione entrando muy sonriente del brazo de Draco.
-Eso no es posible- murmuró el pelirrojo buscando en alguna mesa una botella que le hiciera mas llevadero el amargo momento, Harry y Ginny lo seguían muy de cerca.
Luna vio que eso iba para largo, optó por ir con los señores Granger que se apreciaban bastante fuera de lugar.
Ron no quitaba la mira de Hermione, su ira aumentaba cada vez que Malfoy la aproximaba a su cuerpo, tocaba sus manos, su cara, siempre mantenía algún tipo de contacto físico y ella no era inmune a eso, se sonrojaba, sonreía y lo hacía el centro de su atención.
Unos metros más allá tres ex Slytherin, dos de ellos portaban elegantes smokings negros y la chica un fino vestido azul, analizaban la situación divertidos…
-Parece que a la comadreja se le han pasado las copas, lo que no me cuadra es el porque de su mirada de odio hacia Draco-
-Blaise, eres un despistado-
-¿A que te refieres Pansy?- indagó
-Es más que obvio que semejante noticia no le cayó en gracia- respondió Theo
-¿No se supone que él terminó con Granger?- el moreno ya no entendía nada
-Si, pero la comadreja como todo hombre, siente como suyo lo que ya no tiene cuando lo ve en brazos de otro-
-¡Oye!- expresó Zabini ante el argumento de su amiga
Nott quien examinaba detenidamente al pelirrojo – Puede que tengas un buen punto Pansy, no obstante creo que hay algo más, él aun siente algo por la futura señora Malfoy-
-o-o-
Draco no perdía oportunidad para tener cerca a la castaña, llevaba sus manos a su delgada cintura, la rozaba accidentalmente. Le encantaba ver la cara de odio del zanahorio, verlo rabiar era una gran satisfacción para él.
Hermione entendía que las acciones del rubio estaban dirigidas a un fin en concreto, demostrarle a los demás que ella era su prometida. En un principio se encontraba incómoda, no era de las personas que actuaban algo que no sentía, pero al sentir la mirada de Ron fue el impulso que necesitó para seguirle el juego a Malfoy.
La celebración llegó a su fin cuando la mayoría de los invitados se retiró.
Los Weasley solamentente lograron despedirse a lo lejos de la castaña, cosa que agradeció pues aún no quería escuchar los sermones por parte de ellos. Sus amigos, sabía que no podía evitarlos siempre, ya platicarían.
La castaña se despidió con pesar de sus padres, era evidente su negativa ante su decisión, Luna se ofreció a acompañarlos para que ella se quedara más tranquila.
Al final solo quedaron los futuros esposos y los amigos del rubio.
-Granger, ¿te importa si te robamos a tu…- el moreno se rascó la cabeza – suena descabellado "prometido"?-
-Adelante-
Los chicos se alejaron un poco dejando un tenso ambiente entre Hermione y Pansy. La pelinegra la examinaba de arriba abajo, incomodando a la castaña.
-Lo sabes, ¿no?-
-¿A qué te refieres Granger?-
-A los motivos que nos han llevado hasta este compromiso-
-Si, pero eso no quiere decir que te acepte como esposa de Draco-
-No esperaba menos de ti- agregó sarcásticamente – de seguro tú o alguna de tus amiguitas Greengrass soñaban con esto-
-No lo negaré, solo te exijo que estés a la altura de lo que implica ser la prometida de Draco- soltó con desagrado
Hermione se indignó, sin embargo no se lo hizo saber, buscaba hacerla enojar y no dejaría que lo lograra. – Si estar a la altura implica ser un adorno colgado del brazo de Malfoy, como tú de seguro lo serás, no gracias. Soy una mujer con metas y sueños, no comparto la idea que tienes- Sonrió triunfante al ver una mueca de enojo en la chica.
El comentario hirió el orgullo de la ojiverde- Mira Granger, es más que evidente la pésima relación que tenemos, sin embargo Draco es mi amigo, así que no quiero que un día llegues con la patética excusa de haber regresado con la comadreja, sería doblemente estúpido dejar a Draco por alguien que ya te botó una vez-
La castaña a esas alturas estaba más que molesta, ¿cómo podría pensar Parkinson que regresaría con el estúpido de Ron?- No te tengo que dar ningún tipo de explicaciones, pero eso jamás pasará-
-Pues eso espero Granger…-
Draco de reojo se percató de la discusión entre las chicas, conocía bastante bien a la pelinegra para poder deducir que soltaba su veneno sobre Granger. Así que dejó para después la charla de negocios con sus amigos antes de que la castaña matara a Parkinson o peor, rompiera su compromiso.
-Pansy…- llegó hasta ellas -… ya es muy tarde, debes estar cansada-
La ojiverde rodó los ojos – Ok, ya entendí…- se dirigió a la chica -… nos queda una platica pendiente … Granger-
-Cuando quieras Parkinson-
El rubio solicitó apoyo a sus compañeros con la mirada y ellos respondieron acompañando a Pansy hasta el punto de aparición.
Hermione aprovechó ese momento para meterse a la chimenea.
-Granger…-
-Malfoy- exclamó cansada antes de desaparecer
Sintió un brazo sobre sus hombros, era Nott – Tranquilo Draco, no romperá su compromiso si es lo que te preocupa-
Malfoy caminó furioso de un lado al otro – Si la tonta de Pansy dijo algo fuera de lugar me las pagará, ¿a caso no sabe todo lo que está en juego?-
-Relájate- le ofreció un whiskey
-o-o-
Las noticias, rumores y habladurías sobre el compromiso de Draco y Hermione fueron demasiadas. Dos puntos de vista eran los que predominaban: Unos creían firmemente que los Malfoy se estaban aprovechando de la fama y fortuna de la castaña; Otros por su lado creían que eran parte de una historia de amor trágica y clandestina que fue interrumpida por la guerra y retomada años después.
Los Weasley eran del primer grupo, insistían en que los Malfoy usaban a Hermione. Molly y Ginny le recriminaban a Ron por romper con la castaña y orillarla a semejante locura.
-¡Ronald, espero estés contento!- dijo la señora Weasley
-Ya no me lo recuerdes-
-¡Ron eres un tonto, tu y tus indecisiones han ocasionado esto!- le gritó Ginny saliendo de ahí. Todos los Weasley presentes miraron decepcionados al chico.
Harry se despidió de su familia postiza y se encaminó al ministerio, tenía la esperanza de ver a Hermione y hablar al fin con ella, hacerla entrar en razón.
-o-o-
-Señorita Granger o ¿debo decir futura señora Malfoy?- saludó el guardia de la entrada al ministerio.
La castaña rió por compromiso – Bob, por ahora Granger esta bien… en un tiempo más será Malfoy-
-Como usted diga señorita, adelante, tenga un buen día-
Hermione caminó por su lugar de trabajo, se percataba de las miradas y susurros a sus espaldas; ya se lo esperaba. Suspiró, este sería un largo y pesado día.
Se apresuró a llegar a la seguridad de su oficina, esperaba que el trabajo la hiciera olvidar por un momento el disparate en lo que se había convertido su vida.
Pasó un par de horas en total calma hasta que fue interrumpida por Harry, ella no tuvo más opción que dejarlo pasar, aunque ya presentía el motivo de aquella visita.
-Hermione, ¿Por qué haces esto?- preguntó sin rodeos
-Harry, creo que soy lo suficientemente grande para tomar mis propias decisiones-
-¿Esto es por Ron?...- examinó a su amiga, su mueca de desagrado decía demasiado
La castaña evidentemente se molestó, odiaba que creyeran que todo lo que ella hacía últimamente girara en torno al pelirrojo, en parte esta decisión si, pero no se lo iba a dejar saber – Harry, claro que no es por Ronald-
-¿Entonces realmente tienes algo con Malfoy?...- ella asintió -… ¿tanto así para casarte con él?-
-Si-
El ojiverde se sorprendió, pero su amiga no lo engañaba, la conocían tan bien. Era más que obvio que si era por culpa de Ron. Odiaba siempre quedar en medio de sus problemas de pareja, si se ponía de un lado o el otro, sus mejores amigos terminaban enojados con él. Harry analizó la situación, si seguía insistiendo con Hermione que cometía un error, se alejaría y quedaría totalmente desprotegida contra los Malfoy si es que tramaban algo.
-Esta bien, tu ganas Hermione. Sabes que siempre te voy a apoyar- la chica corrió a abrazarlo, sentir el apoyo de alguien tan importante para ella era un gran alivio.
-Gracias Harry- él le correspondió el gesto acariciando su espalda y besando su cabeza
Alguien desde la puerta carraspeo para hacerse notar…
-¿Interrumpo algo?-
Los amigos rompieron el abrazo y se enfocaron en quien acababa de llegar
-Malfoy- habló el ojiverde estudiándolo
-Potter, te diría que es un gusto verte pero te estaría mintiendo. Necesito hablar con mi prometida-
Hermione le dio una mirada al su amigo de esta bien luego hablamos. El azabache antes de irse abrazó de nuevo a la castaña para infundirle ánimos y hacerle notar que no estaba sola.
Draco cerró la puerta y aplicó un hechizo silenciador, mientras ella regresaba a su asiento.
-¿Qué quieres Malfoy?-
-Granger, deberías tener más cuidado con tus tratos hacia otros hombres…- ella se extrañó por el comentario -… recuerda que vas a ser la señora Malfoy y no quiero que por tus indiscreciones se diga que soy un cornudo-
-Malfoy tu no me dices que hacer, además es Harry mi amigo de toda la vida-
-Pues compórtate a la altura- tomo asiento frente a ella y se entretuvo con un pisapapeles.
-Ya suenas como tu amiguita Parkinson, pero espero lo mismo de ti-
-Si lo mencionas por Greengrass, eso es historia-
-Nos estamos entendiendo, entonces …- le quitó el pisapapeles -…¿qué haces aquí?-
-Por amor a Merlín, ¿qué no puedo venir a visitar a la futura señora Malfoy?-
Hermione rodó los ojos –Malfoy-
-Esta bien, nos ha llamado del profeta para una entrevista- en parte era cierto, sin embargo no era el principal motivo de estar ahí….
Flashback
Ya que su padre no quiso decirle nada a Draco, se vio en la necesidad de ir hasta el ministerio a interrogar al jefe de Hermione, tenía el presentimiento que no era nada bueno.
-Buenos días señor Gold- dijo entrando a su oficina
El hombre ser removió nervioso – Señor Malfoy, ¿a qué debo su visita?-
-Realmente creo que usted ya sabe a que he venido-
Tragó grueso antes de contestar – Mire no se de lo que habla-
-Ok como quiera, solo le digo que hacer tratos con mi padre nunca es una buena idea-
Fin del flashback
-¿No fue suficiente con lo de la fiesta?-
-No se si habrás notado pero la noticia de nuestro compromiso ha causado tanto revuelo, así que te espero para la cena en la mansión-
-¿Es hoy mismo la entrevista?, no creo poder yo tengo mucho trabajo…-
-Granger no me interesa, recuerda que tenemos un trato-
-Esta bien, ahí estaré-
-Mas te vale que seas puntual…- se levantó -… nos vemos en casa-
-Lo que digas Malfoy-
-o-o-
Harry había ido a San Mungo a visitar a su novia, más bien a informarle lo que habló con su castaña amiga, pues estaba preocupada.
-¿Qué dijo?-
-Ginny, Hermione está muy decidida-
-Pero sabes que se está equivocando, se que mi hermano es un tarado pero no por eso va a cometer el error de su vida-
El ojiverde cogió de las manos a su chica –No podemos hacer nada más que apoyarla- la pelirroja se perdió en su mirada, esa que la hipnotizaba
-Ok, como digas, así que ahora a trabajar señor Subcomisionado de Cooperación Mágica -
-Esta bien Sanadora Weasley, no olvides que tenemos una reservación esta noche-
-Claro, ahí estaré- lo besó rápidamente antes de salir corriendo por una emergencia.
El azabache sonrió, amaba a su novia aunque últimamente estaban algo distanciados, el motivo: trabajo. Así decidieron dedicarle más tiempo a su relación, esta cena era con ese fin.
-o-o-
Draco llegó a su empresa, Theo y Blaise lo estaban esperando ya…
-Malfoy, al fin llegas-
-¿Y ahora que pasa?- dijo malhumorado
-¿De donde vienes?, lo digo por tu humor de perros-
-Del Ministerio…- se sirvió un poco de brandy -… no logré que me dijera nada el señor Gold-
-Tu padre lo ha de tener muy bien amenazado- dijo Zabini
-¿Qué crees que sea lo que oculta?-
-Theo lamentablemente algo no muy bueno, lo que más me alarma es si tiene que ver con el trabajo de Granger-
-Awww por Merlín, te preocupa Granger- se burlo el moreno seguido de su otro amigo
-¡Cállense! y mejor díganme que ha pasado con el contrato-
-Ya solo falta que lo firmemos pero el señor Graham quiere que esto se lleve a cabo en una cena en su casa, puesto que quiere conocer a tu prometida- habló el castaño abogado
-Acabas de anunciar tu compromiso y todas las puertas se te están abriendo- Blaise palmeo la espalda de su amigo
-Bueno entonces a concentrarnos en esa firma de contrato-
-Ok Draco, pero ¿no crees que como tu abogado debería ir?-
-No lo creo-
-Pero soy tu abogado- replicó ante la negativa del rubio
-Theo mejor dile que quieres ir a esa lujosa casa, aunque harás mal tercio-
-Nott, Blaise tiene razón, así que si quieres ir lleva compañía, puede ser Zabini o algo más femenino-
-Lo lamento pero no estoy disponible Nott, saldré con una hermosa castaña. Deberías decirla a la futura señora Malfoy que te presente a su rara amiga, la lunática-
-Muy gracioso, mejor sigamos trabajando-
Los tres hombres se enfocaron en sus papeles y demás asuntos, ese día apenas empezaba y aún les quedaban muchas cosas por hacer.
Quiero saber que les ha parecido, déjenlo en sus comentarios porfa. Saludos y abrazos virtuales.
