Capitulo 2: Una noche que quedara en la memoria
-Hola Finn- le dijo la princesa saludando
-Hola Princesa- Le respondió Finn en un tono alegre –Pasa, te estaba esperando-
-Finn, quiero decirte que te tengo una sorpresa- Dijo la princesa en un tono melodioso y alegre
-También yo te tengo una sorpresa- Dijo Finn mientras servía un par de tazas de chocolate caliente
-Ok, pero antes quiero que veas la mía- Dijo la princesa con un cierto tono sensual –Quiero que cierres los ojos
-Está bien- Le respondió Finn en un tono inocente
-Ahora quiero que me digas lo que sientes- Le formulo la princesa en un tono un poco mas amigable
-Siento… Una sensación cálida- Dijo Finn relajadamente. –Como si me estuvieras dando un… Abrazo-
En efecto, la princesa le estaba dando un abrazo sin quemarlo o lastimarlo, por lo cual Finn estaba extrañado.
-Guau… ¿Como es que me abrazas así como así?- Pregunto Finn en un tono muy amigable
-Es mi collar- Dijo la princesa ya en una voz totalmente amigable –Flambo me lo consiguió; mientras lo tenga puesto no podre quemar nada si lo toco-
-¡Entonces hay que brindar por eso!- Respondió Finn muy alegre por la noticia mientras le daba la taza a la princesa
-Por el collar- Dijo la princesa mientras alzaba la taza con el chocolate
-Entonces brindaron por el ya dicho collar y cada uno bebió su bebida (claro que a la Princesa Flama no le haría ningún daño, puesto que la leche casi no tiene agua y, además, estaba muy caliente). Pero entonces, unos instantes después de haberse terminado la bebida, el cabello de la Princesa Flama cayo sobre su cabeza, volviéndose completamente lacio.
-¿Qué le paso a mi cabello?- Pregunto la princesa extrañada por este suceso
-Es parte de la sorpresa- Agrego Finn con una marcada sonrisa en su rostro –En tu chocolate había una poción que te hará mucho más estable-
-¡¿Estable a qué?!- Exclamo la Princesa Flama
Inmediatamente después de que dijo esto, Finn beso a la Princesa Flama; aunque fue un beso relativamente corto, a la princesa se le hizo eterno debido a que lo disfruto mucho, pero también quedo perpleja por lo mismo. Al ver su expresión, Finn se rio ligeramente y respondió
-A eso- Dijo Finn agregando una ligera y corta risa.
Mientras tanto, Marceline y Jake buscaban un lugar donde pasar el tiempo.
-Ya era hora de que Finn se consiguiera una noviecita- Dijo Marceline con cierta malicia –Siempre creí que saldría con la goma de mascar, pero se consiguió algo mejor-
-Efectivamente mi querida amiga chupasangre- Afirmó Jake asentando la cabeza –Ella nunca lo apreció de esa manera, pero ahora se muere por sus huesitos- Dijo Jake con una sonrisa de oreja a oreja
-¡Espera! ¿La goma de mascar esta celosa de Finn?- Pregunto emocionada Marceline
-¡Totalmente!- Respondió Jake con la misma sonrisa
-¡¿P-Pero como te diste cuenta?!- Pregunto rápidamente Marceline con una gran sonrisa y tratando de contener la emoción
-Verás, después de que Finn, la Dulce Princesa y yo evitáramos que se quemara el mundo por dentro, la Dulce Princesa soltó la sopa…-
**RETROCESO**
-Nos salvamos… Por ahora- Dijo la princesa con un aire relajado
Entonces la Dulce Princesa solo vio como Finn y la Princesa Flama se iban juntos, a lo cual respondió decepcionada:
-Oh Finn…- Dijo triste la Dulce Princesa
Pero cuando volteo a la derecha, la cara de Jake tenía una chata pero titánica sonrisa
-¿Qué?- Pregunta la Dulce Princesa
-¿Celosa?- Dice Jake manteniendo su sonrisa
-Cállate- Le responde la princesa fríamente
**FIN DEL RETROCESO**
Marceline intentaba hacer milagros para contener la risa. Jake se mantuvo más sereno pero también se quería reír, cuando en ese momento encontraron una muy extraña cueva que de hecho quedaba cerca de la casa de la Princesa Flama
-Ay Jojutla, que cueva tan extraña…- Señalo Jake mientras miraba la cueva
-Es la cueva singular- Dijo Marceline –Se dice que una creatura prehistórica la habita, además de que se dice que ha visto todo lo que ha pasado en el universo, pero todos los que entran a ella nunca vuelven- Sentencio Marceline en una tonada misteriosa.
-Aaaaaaaay Jojutla- Dijo Jake asombrado por lo que oyó
-Y eso no es todo lo que se- Añadió Marceline –Me acuerdo de una sentencia que estaba escrita aquí hace muchísimo tiempo:
Aquel que ose entrar en esta cueva
Jamás vera la luz del día
A menos que a este lugar venga
El reclamador con sus fieles compañías
-Ay papa, ay papa- Dijo Jake medio asustado
-Esa es la leyenda que alguna vez estuvo escrita en la pared de la cueva, pero desapareció recientemente, no tengo idea porque- Añadió Marceline
-Bueno, la exploraría junto con Finn, pero…-Dijo Jake dudando
-¿Pero?- Pregunto Marceline
-Pero creo que sería muy arriesgado para Finn y para mi- Respondió Jake -Bill nos conto acerca de una cueva a la cual le temía mucho, me cae que es esta cueva de la que hablaba-
-Supongo que si…- Dijo Marceline -¿Pero sabes que si sería entretenido? Ir a ver a Finn como le va con su noviecita- Añadió Marceline con una sonrisa
-¡Orales, vámonos a ver si ya le puso sus besucotes!- Dijo Jake emocionado
Y después de dicho eso Jake y Marceline volvieron a la casa, donde se encontrarían con una sorpresa…
-Jake, metete por debajo de la puerta y dime lo que ves- Dijo Marceline en una voz baja
Entonces Jake utilizando sus poderes de perro mágico se metió por debajo de la puerta, entrando a la casa en completo silencio la cual estaba apagada, pero Jake ignoro eso y se dirigió al cuarto para buscarlos. Cuando llego a la entrada vio una pequeña luz naranja que salía por debajo de la puerta.
-*Orales, parece que mi hermanito y la princesa están ahí adentro*- Pensó Jake -*Capaz que están haciendo cosas como las que Arcoíris y yo… ¡AH CANIJO!*-
Jake estaba atónito por lo que vio; en la cama se estaban besando y manoseando Finn y la Princesa Flama (No estaban haciendo lo cochino). Jake puso una cara y unos ojazos de impacto bárbaros, estaba que no se la creía. Entonces Jake retrocedió lentamente, salió de la habitación y con los ojos medio llorosos dijo en voz baja
-Mi hermanito ya se volvió un Don Juan, ¡Hurra!- Grito Jake en voz baja
-¿Eh? ¿Qué es eso?- Pregunto Finn del otro lado de la puerta
-No ha de ser nada Finn- Le respondió la Princesa en una tonada sensual –Volvamos a hacer lo nuestro-
-Solo espera un minuto, si es Jake y nos está espiando lo voy a voltear de adentro para afuera- Sentencio Finn en un tono muy serio
-Jake al oír esto salió pitando de ahí, contrayéndose hasta volver a su forma natural-
-Oye Jake ¿Qué fue lo que viste allá aden…? ¡Waaah!- Soltó un grito Marceline mientras Jake se hacia grande, la agarraba y se la llevaba
-¡Vámonos, vámonos, vámonos a la de ya!- Grito Jake mientras se alejaba con Marceline
Después de alejarse una cierta distancia, Jake se volvió a hacer chico y soltó a Marceline
-¡¿Se puede saber porque me secuestraste?!- Grito Marceline con los ojos en llamas
-Tu tranquila, yo nervioso- Le respondió Jake tratando de apaciguar a Marceline –Finn casi me descubre cuando lo agarre con las manos en la masa-
-¿Qué quieres decir?- Pregunto Marceline extrañada
Entonces Jake se acercó a Marceline y le susurro lo que había visto. Marceline solo puso una gran sonrisa mientras escuchaba a Jake
-¡No es cierto!- Dijo Marceline sorprendida y con una gran sonrisa -¡Se superó a si mismo!-
-¡Je-Jeje! ¡Claro que sí!- Respondió Jake muy alegre
-¡Ay!, finalmente Finn logro lo que quería; sus besos con la princesa- Dijo Marceline mientras se acostaba en el pasto junto con Jake
-Pues si, ahora se la está pasando rebien con la Princesa Flama- Contesto Jake -Solo espero que se mantenga alejado del escalón 15-
-Déjalos, si ellos llegan a ese escalón de una vez que lleguen- Dijo Marceline con un aire relajado –Además Finn ya se lo merece; nadie le ha hecho caso-
-¿Pero de que hablas?- Pregunto Jake algo indignado –Casi todas las princesas estaban enamorado de él. Tenía tantas pretendientes como las estrellas que hay hoy en el cielo-
-Guau… Esa no la vi venir…- Comento Marceline algo impactada –Bueno, supongo que eso no le ha de importar ahora- Dijo Marceline mientras soltaba una ligera risa
-Je-Jeje, supongo que vio una estrella fugaz y le cumplió el deseo- Le respondió Jake con un tono alegre –Y hablando del Innombrable, ¡Ahí va una estrella fugaz! ¡Guau, esa si que es una estrella fugaz!- Exclamo Jake
-Esa no es una estrella fugaz…- Sentencio Marceline en un tono serio.
