El color más débil
Capítulo 1: Y así inicia...
Mora había estado pensando. Ella pensó y pensó. Su aspecto inocente y su forma de ser infantil escondían una mente astuta y cuando no estaba jugando a la casita o teniendo fiestas de té con Cindy; por lo general ella consideraba maneras para derrotar a los Power Rangers, para de esa manera terminar el asedio a la Tierra.
En los meses que habían estado orbitando alrededor del planeta, el aburrimiento de Mora había crecido. Grumm había conquistado galaxias enteras en menos tiempo y ella encontraba molesto que un planeta tan miserable, insignificante y alejado fuera un desafío tan grande para el alien más temido del universo.
Al principio pensó que iba a ser fácil. Todo lo que debían hacer era enviar unos cuantos mercenarios y los patéticos tontos de SPD caerían frente a ellos, dejando al planeta indefenso. Un plan así había funcionado antes. No había razón para creer que fallaría ahora.
Pero esos Rangers eran más competentes que los de los otros planetas. En contra de todas las probabilidades, habían logrado derrotar a los troobianos una y otra vez.
Ella había oído que eran especiales, que tenían poderes genéticos únicos. Pero no solo con eso podían haber logrado todas las victorias. Y Mora estaba convencida de que los Rangers tenían algo más, algún otro poder al que debían su impresionante éxito.
Y por eso Mora buscaba, observando en secreto a los Rangers con su pantalla privada, viendo sus vidas, hábitos e interacciones.
Y ahora todo su estudio daba los frutos, llevándola a una sola conclusión.
"Sé algo que usted no sabe". Cantó Mora, saltando alrededor del trono hecho con esqueletos del Emperador Gruumm.
Gruumm la ignoró a propósito, perdido en sus pensamientos. En algún lugar del planeta que estaba debajo suyo. Su archienemigo, Anubis Doggie Cruger, aún estaba vivo, habiendo escapado de la destrucción de Sirius. Cruger, quien había frustrado continuamente cada esfuerzo suyo por la dominación de la galaxia. Cruger, quien entrenaba a los molestos Power Rangers. Cruger quien le había quitado su cuerno.
'Tendré mi revancha, Anubis. ¡Pagarás por todo!' Gruumm apretó los puños con decisión, incluso cuando Mora terminó otro circuito alrededor de su trono, distrayéndolo momentáneamente de sus pensamientos de venganza.
El archivillano frunció el ceño, con los ojos brillantes de cólera por la interrupción. "Tengo poco tiempo para tus juegos, Mora. ¡Habla, o sufrirás las consecuencias!"
Mora se detuvo e hizo una mueca, con un centelleo de maldad en sus ojos. "Sé que sus monstruos nunca podrán derrotar a los Power Rangers."
Gruumm empezó a levantarse del trono, furioso ante la insolencia de las muevas.
Mora dio un paso hacia atrás involuntariamente. "Pero," se corrigió ella rápidamente, "Sé quién puede hacerlo."
Broodwing rió con sorna desde las penumbras de la habitación. "Mi señor," interrumpió, "esta niña no sabe nada. Con un poco más de tiempo (y mucho más dinero, agregó en silencio), yo reuniré un ejército de monstruos poderosos, como esta galaxia no ha visto jamás".
Mora observó al mercenario. Ella no confiaba en él. En realidad siendo una gran villana con mente retorcida, no confiaba en nadie, pero tenía una particular aversión por Broodwing. La promesa de riquezas (y la amenaza de un dolor inaguantable) había logrado que la dibujante hubiera dado su lealtad a Gruumm, y por eso su futuro era dependiente del éxito de él.
Broodwing, por su lado, no tenía una unión así con la causa Troobiana. El dinero era su único interés y Mora sospechaba que el traicionero alien solo intentaba ganar tiempo, metido en su plan de arrebatarle la Tierra de sus manos, y venderla al mejor postor. Desafortunadamente, Gruumm no compartía su opinión y estaba totalmente confiado en su habilidad de ganarle a Broodwing. Mora no estaba tan segura.
"¡Silencio Broodwing!" Rugió Gruumm. "Has tenido demasiadas oportunidades de eliminar a los Power Rangers, y aún así me has fallada en cada una".
Victoriosa Mora le sacó la lengua a Broodwing, que siseó y se retiro tras el trono, furioso de la falta de respeto. Ignorando al irritado mercenario, Gruumm devolvió su atención a Mora. "Tienes un plan", dijo enderezándose en su trono. "Dímelo".
Mora aplaudió sus pequeñas manos, encantada. "Di por favor".
"Soy el emperador de los Troobianos", Gruumm le respondió enojado subiendo el volumen de su voz. "Yo no pido favores. ¡Sólo los tomo!"
"Bien", respondió ella con irrespeto, poniendo sus ojos en blanco con la recalcitrancia de él. "Entonces supongo que no quiere saber".
Gruumm la observó fijo con sus ojos brillando como brazas. "No pruebes mi paciencia, niña". Mora solo se encogió de hombros y siguió saltando, tarareando una canción bajo su aliento. "Poe favor" Dijo él cediendo a la derrota.
Mora sonrió. "Bien", dijo ella, "he estado estudiando a los Power Rangers y he aprendido el secreto de sus victorias."
Gruumm se inclinó hacia adelante interesado. Sintiéndose impulsada por su interés, Mora continúo, anunciando con cuidado cada palabra. Aún con su gran habilidad militar, Gruumm no era el crayón más brillante de la caja, y ella odiaba tener que repetir sus líneas.
"Los Power Rangers comparten una conexión mística, que se canaliza a través de sus morfos. Cuando todos los colores trabajan juntos, amplifican los poderes de los otros; haciendo que los Rangers como grupo sean más fuertes que cualquier monstruo que les envíes. Juntos son imparables".
Gruumm frunció el ceño, procesando su declaración. "¿Y cómo es que esta… información… me ayuda?"
"Porque su majestad", dijo Mora con su voz cargada de exasperación, "esto significa que la única forma de derrotar a los Power Rangers es desde adentro
La cara de Gruumm se cambió a una sonrisa malvada mientras la idea le llegaba lentamente. "Un traidor en la SPD. Ya me agrada esa idea".
"No dentro de SPD", explicó ella con arrogancia, "un traidor entre los mismos Rangers. Imagine, un Ranger malvado, todo suyo. ¡Esto los destrozará!"
Broodwing meneó la cabeza, sus tres ojos entrecerrados mientras pensaba, "Por mucho que aprecie la ironía de los Rangers siendo derrotados por alguien de los suyos, este plan no funcionará. Ningún Ranger traicionará a sus amigos conscientemente". Se rio con desdén. "Son un desagradable y leal grupo de niños buenos".
"Sí", siseó Mora, "y usaremos eso en su contra. Ahora, esto es lo que haremos…"
Con su sensible audición felina, Kat podía oír a los Power Rangers discutir a través de todo el pasillo. Décadas de entrenar cadetes le habían dado una ventana a la mente adolescente, pero incluso con todos los años no podía entender porque peleaban por cosas tan triviales.
A Doggie le importaba poco mientras no afectara su eficiencia, pero los cadetes del escuadrón B habían tenido enormes dificultades con la dinámica de equipo. La variedad de sus personalidades y forma de resolver problemas que habían mostrado los hacía un equipo imparable al combatir el crimen, y al mismo tiempo resultaba en conflictos cuando estaban fuera de servicio.
Kat se encogió levemente mientras el penetrante tono de Syd subía a un volumen ensordecedor.
"¡Mira, tú tomaste mis botas y las quiero de vuelta!"
"¿Qué podría hacer yo con tus rosas y feas botas, Syd? ¡Ni siquiera calzamos lo mismo!"
"No quiero pretender saber porqué tú haces cosas. Y mis botas no son feas. ¡Son de diseñador!"
"Chicas, chicas, tranquilas". Dijo Jack, comiendo ruidosamente una extraña golosina alienígena. Había descubierto su amor por las picantes… cosas… con forma de langosta durante su tiempo en la SPD. Sus años en las calles lo habían hecho frugal, pero ahora teniendo un moderado salario por la posición en la fuerza; ocasionalmente se daba el placer eligiendo algunos productos. Como las crujientes, picantes y rojas galletas. Por lo general, él compraba su amor por estas con el amor de Bridge por las tostadas.
Y hablando de Bridge, recientemente este había estado demasiado callado y distante… Jack miró al Ranger Verde disimuladamente. 'Se ve cansado…'
Jack frunció el ceño pensativo, pero en vez de explorar esa línea de pensamiento, regresó su atención al argumento en aumento de las dos chicas. Habiendo ignorado su sugerencia anterior, habían regresado a discutir entre ellas y lo estaba desesperando.
Jack sacudió la cabeza para despejar cualquier dolor de cabeza que pudiera llegar. Le gustaba pensar de sí mismo como un hombre tolerante, pero hasta él tenía sus límites. ¿Por qué no podían llevarse bien? ¿Qué pasaba con este equipo? Él nunca había tenido problemas trabajando con Z. "Miren, esto no es algo tan importante. Sólo… déjenlo pasar".
Syd zapateó con irritación. "Pero y qué con mis botas" ¡Son importantes para mí!"
"¡Y ella me llamó ladrona!"
"¡No fue a mí a quien arrestaron por robar ropa!"
"¡Para los pobres! ¡Y ni siquiera una mujer hambrienta querría esas botas!"
"¡Cómo te atreves… tú…. tú…" Syd se detuvo y pensó en el peor insulto que pudiera decir. "… masculina!"
"¡Ya basta!" Interrumpió Jack, decidido a detener el argumento. "Syd, compra unas botas nuevas. Z, déjala en paz". Las dos compañeras de cuarto empezaron a protestar inmediatamente y Jack levanto su mano para detener cualquier argumento venidero. "No. ¿O tengo que hacerlo una orden?"
Hubo un silencio breve, acompañado por algún ocasional murmullo malintencionado. Las chicas se miraron por un momento y se dirigieron a lados opuestos de la habitación. "Bien," dijo Jack regresando a sus golosinas.
Sky suspiró con desprecio desde el otro sofá, sin siquiera molestarse a subir la mirada de su lectura. El Ranger Azul no había dicho nada desde que entró a la habitación de recreación, prefiriendo su data-pad que la compañía de sus camaradas de equipo.
Jack se preguntó momentáneamente que era tan cautivante y luego se dio cuenta que de seguro era el manual SPD. De nuevo. 'Él cree que es tan superior a todos los demás'. Pensó Jack sin piedad.
Sky lo había estado hostigando desde… bueno, desde que se unió a la SPD. Aunque recientemente, el humor de Sky había estado muy oscuro y Jack se había la peor parte de esto. Él siempre había sido un firme creyente de escoger sus batallas con cuidado, pero ya había tenido demasiada de la actitud de Sky. "¿Tienes algo que decir?" Le dijo con rudeza.
"¿Por qué no te preocupas de tus propios asuntos, Jack?" Respondió desafiante el Ranger Azul mientras bajaba la data-pad.
"¡Cualquier cosa que afecte a mi equipo es mi asunto!"
"¿Tú equipo?"
"Sí", explotó Jack, "la última vez que supe, yo era el Ranger Rojo y no tú".
Sky contuvo un hiriente y muy inapropiado comentario y decidió retirase de la habitación, sus movimientos rígidos del enojo.
"Bien hecho", añadió Z luego de unos segundos de silencio, impresionada por la vehemencia de Jack.
Syd asintió y luego se impresionó de haber estado de acuerdo con Z en algo. "Sí, me refiero a que Sky puede ser muy molesto, pero eso no era necesario, ¿o sí?"
Jack puso sus manos en la cabeza, el molesto sonido en su cabeza había regresado por venganza. Si tan sólo un robot atacara y lo distrajera. Estas horas fuera de servicio lo estaban matando. Unos cuantos momentos más así y consideraría seriamente renunciar de SPD. No era como que él quería estar ahí de cualquier manera. Después de todo, sólo lo hacía por Z.
Por supuesto, si renunciaba de seguro que Cruger lo metería a la cárcel. Sin embargo, esas blancas celdas de confinamiento se veían mucho más llamativas cada día. Eran silenciosas, vacías y muy privadas. Y muy, muy alejadas de los irritantes segundos en comando que cuestionaban su autoridad continuamente.
No, era mucho más que eso. El mismo Jack no era un amigo de la autoridad, pero Sky cuestionaba su propia competencia de liderar al equipo; un desafío muy personal y dirigido.
Jack solía tener dudas de este mismo punto, pero el éxito de su equipo en las últimas semanas habían cambiado su opinión. Se había probado a sí mismo y a casi todos los demás que era capaz de liderar un equipo de Power Rangers. Pero nada de lo que dijera o hiciera parecía cambiar la percepción de Sky, de superar sus mutuas primeras impresiones, y en la amarga decepción, en sus ojos, de haber sido promovido a menos de lo que merecía.
Jack sabía que sería difícil dirigir a un grupo de extraños, especialmente porque los tres de los extraños habían entrenado, vivido y trabajado juntos desde antes de que él los conociera, Pero con el tiempo, los otros dos cadetes entrenados en la SPD parecían haberse adaptado a su liderazgo o al menos habían aprendido a tolerarlo.
Y le agradaba pensar que había llegado a conocerlos, volverse amigos incluso. Esto era importante para poder liderar efectivamente; él necesitaba conocer sus fortalezas y debilidades, y como comunicarse bien con ellos.
Jack hizo una rápida evaluación rápida de sus compañeros.
Syd. Bueno ella era un poco ególatra, pero muy sociable, buena guerrera y siempre estaba a la moda. Le agradaba Syd. ¿Cómo a alguien no le puede agradar Syd? Era tan positiva y optimista.
Jack realmente no entendía a Bridge. No entendía sus poderes o la forma en la que este piensa. Bridge era raro, lo que es decir bastante viniendo de un hombre que atraviesa objetos sólidos. Lo que Jack si sabía era que sus pensamientos, por muy raros que fuesen, eran a menudo muy valiosos y había oído que nadie era mejor con las máquinas y los Megazords que el Ranger Verde.
Sky, por su parte… Jack hizo un esfuerzo consciente por comentar lo favorable de Sky. Era muy leal, tanto a la SPD como a sus amigos. Era un estratega decente y podía disparar con mucha precisión. Además era un verdadero creyente de la justicia y nunca haría nada que dañara a la SPD o a la Tierra.
Sin embargo, era un "por las reglas", y no era lo que Jack podía llamar una persona. SE tomaba a sí mismo demasiado en serio, era antisocial y muchas veces frío, y creía demasiado en sus habilidades. Lo que, hasta donde Jack podía ver, era justamente el problema.
Al principio pensó que Sky no le estimaba por ser un extraño. Sin embargo, parecía llevarse bien con Z y eventualmente Jack notó que Sky resentía el hecho de que Cruger no lo hubiera elegido a él para ser el Ranger Rojo, y realmente creía que Jack no merecía ese rango. Desafortunadamente, esta opinión se manifestaba tan a menudo en sus interacciones, que Jack empezaba a creer que la dificultad de lidiar con Sky sobrepasaba los beneficios de tenerlo en el equipo.
Este argumento era tan sólo el más reciente en una secuencia de roces; y a Jack le preocupaba que terminaría en una salida que dividiría permanentemente su equipo. Estaba dispuesto a poner a un lado sus sentimientos personales con respecto a Sky porque la Tierra los necesitaba, a todos.
Había tratado de explicarle este concepto al Ranger Azul, pero todo terminó en otro argumento. Interactuar con Sky era como pelear con un muro. Simplemente no podía pasar. 'Qué irónico que sus poderes hagan justo eso'. Pensó amargamente Jack. '¿Qué se supone que haga? ¡Me está volviendo loco!'
"Podrías disculparte con él, sabes". Añadió suavemente Bridge desde la esquina, "Si lo haces, tal vez él te de una oportunidad".
Jack parpadeó sorprendido, sintiéndose sorprendido y un poco más que perturbado. Bridge normalmente era raro, pero esto era espeluznante.
El Ranger Rojo miró brevemente a las chicas para ver si ellas habían notado algo, pero estas parecían no estar escuchando. Z oía música con mucho volumen, de seguro para acallar el sonido del video musical de Syd que daban en ese momento en la televisión. Syd estaba completamente concentrada en examinar minuto a minuto su versión en la televisión, ocasionalmente haciendo sonidos de desaprobación. De cualquier forma, estaba solo.
¿Acaso Bridge había leído su mente? ¿O lo había dicho en voz alta?
Jack esperaba que fuera lo último porque nunca había oído nada sobre que Bridge fuera un telépata. Esperaba que no lo fuera. Porque aunque confiaba en Bridge a diario, sus pensamientos era una historia muy diferente.
Tal vez sólo era paranoico. O tal vez era alguna forma de telepatía y él estaba pensando en voz alta. O tal vez Bridge había deducido esa información usando sólo empatía.
Jack no conocía a Bridge lo suficiente para saber, pero primera vez se dio cuenta de que podía haber más en el Ranger Verde de lo que nadie había sospechado.
Y luego de casi dos años de no actualizar la historia…. Pues aquí está el capi uno. Tengo que admitir que me costó sacar el momento para traducir, porque Real Life Happens (mejor dicho la universidad del demonio) ¬¬.
Trataré de actualizar más seguido, estudio para ser traductora de inglés así que esto es una práctica para mí. Es una "casi" promesa que trataré de apresúrame con la traducción D:
En cualquier caso, esta vez no pondré una fecha para el siguiente capítulo (porque incumplí la promesa pasado por 1 año, 11 meses y 18 días…). Pero si alguien -cualquiera- me incita a apresúrame, lo haré.
El siguiente capítulo es: La "calma" antes de la tormenta
So, espérenlo y… Mata ne~
elendoy fuera!
