Hola a todos! Tarde, pero cumplí, hoy subí 2 capítulos, uno a "quiero recordarte por siempre" y ahora a "Tokio de cristal, amor en el siglo 30".
En esta ocasión, he querido hacer un "songfic", de la canción que interpreta Mina en la temporada de Sailor Star, la cual se llama: "motto suteki na asa ga kuru yo", parte del OST de Sailor Moon.
Bueno, creo que el título resume bien de que se trata este capítulo, espero que lo disfruten y aprovecho de agradecer a todos por sus lindos mensajes, a quienes han iniciado a leer mis historias, dejando sus reviews o agregando mis historias a sus favoritos, de verdad, muchas gracias!
Bueno, sin más que decir, los dejo, nos leemos, sayo!
- ¿Cómoda Sra. Tsukino y usted Sr. Chiba? – Les pregunta Urogataya, una ves en el auto, el va sentado con ellos, ya que el auto disponía de un chofer.
- Bien por mi parte – Responde Darién, seguida por la respuesta afirmativa de Serena.
- Perfecto, Patrick, conduce por favor – dice Urogataya al chofer.
- Si – responde el, iniciando la marcha del automóvil.
Por otra parte de la ciudad, Mina se encuentra en su casa, aún acostada, este día no ha sido el ideal para ella…
Hace poco habló con su novio, el cual de hecho, siempre resultó ser un misterio para sus amigas, incluso Artemis no sabía mucho de el, así que sin decir algo, Artemis se encuentra con luna a la salida de la casa.
- ¡Hola Artemis!, vine para acá ya que Darién y Serena debieron salir – comenta Luna.
- Hola, que bueno que hayas llegado – le responde aliviado, Artemis.
- ¿Por qué?, ¿Ocurre algo malo? – pregunta preocupada la gatita.
- Es Mina, se encuentra en su habitación con las cortinas cerradas, no quiere levantarse y está muy apenada, solo logré darme cuenta de que habló temprano con un chico por teléfono, ella me pidió salir y desde ahí que no logra sacar de si misma, esa cara de tristeza – le comenta Artemis a Luna.
- ¿Qué ocurrirá? – pregunta con cierta angustia Luna, ya que también quiere mucho a Mina y está preocupada.
Mientras, en la habitación de la joven:
¿Será que realmente estoy perdiendo el tiempo?
No me convenzo de la crueldad de las personas…
Ahora, en quién incluso pensé en confiar, me ha dejado
Por acusarme de soñadora, de que todos mis anhelos no serían más que eso…
¿Realmente estoy loca?
Y si es así… ¿No habrá otro ser demente como yo en búsqueda de un sueño?
No entiendo cual es el motivo de no aceptar lo que es diferente a ti
De no entender que su destino es guiado por otra estrella…
La estrella que yo quiero ser…
Mina se entrega estas palabras al mismo tiempo que las lágrimas corren por sus mejillas, con su corazón destruido y sus esperanzas bajas, su característica alegría ha sido opacada por el pesimismo, el desamparo y la poca comprensión hacia ella.
Afuera de casa:
- Creo que lo mejor será es que ya vuelvas a su lado – le recomienda Luna a Artemis.
- ¿No se sentirá presionada? – Pregunta con cierto temor, Artemis.
- Tú más que nadie conoce a Mina, debes apoyarla – Le dice luna, acercándose a el para darle ánimos.
- Está bien, iré con ella – dice Artemis antes de volver a casa, dejando a Luna sola, la cual ha decidido volver a la casa de los Tsukino y hablar el tema que ella quería, en otro momento.
- ¿Se puede? – pregunta Artemis, abriendo lentamente la puerta de la habitación de Mina.
- Claro – responde la joven, con sus ánimos decaídos.
- ¿Qué te ocurre Mina? – pregunta con reserva Artemis, acercándose de a poco a ella, finalmente, subiendo a los pies de la cama de Mina, para escucharla.
- Mi novio me ha dejado – le responde tajante su amiga.
- Entiendo, es por eso que te sientes mal – le responde de manera comprensiva, su fiel pañuelo de lágrimas.
- ¿Sabes? Ni siquiera es eso lo que me tiene así – le confiesa Mina.
- ¿Entonces? – pregunta discreto Artemis.
En eso, Mina se pone de espalda en su cama, mira el techo, el cual ahora parece un lienzo en blanco para comenzar a recordar ciertos pasajes de su pasado, desahogándose, Mina comienza a retratarle con palabras todo lo que ella piensa ahora.
- ¿Recuerdas nuestros años en Londres?, pregunta Mina.
- Claro que si – le responde Artemis.
- Desde pequeña he tenido este atípico sueño de convertirme en estrella, desde siempre he cantado, actuado y bailado, me sentía bien con mis esperanzas, a pesar de mi completa soledad.
- Mina…
- En la música y el arte de comunicar sentimientos, omití la soledad de no estar siempre con mis padres, de ser hija única y vivir acompañada de mis esperanzas y nada más, después asumiendo el rol de "Sailor V", aún así quise seguir con mis ideales… ¿Es que acaso ha pasado tanto tiempo ya?, ahora tengo 20 años y no he llegado a ningún lugar, por crear un puente entre mis deseos y mi realidad, no soy una chica ordinaria, aunque tenga el talento o no, creo que sencillamente debo renunciar a ese sueño y buscar uno más cotidiano, algo más factible y no seguir perdiendo mis energías…
- Al contrario – le dice su amigo, Artemis.
- ¿Qué? – pregunta Mina, sacando las lágrimas de su rostro.
- Todos los años que has luchado por tus sueños no deben pasar en vano, cada día adquieres más experiencia y eso debes valorarlo para seguir, no te puedes rendir ahora, los años no deben ser límites para cumplir nuestros sueños – le dice lleno de convicción, Artemis.
- ¿Crees que puedo lograrlo? – le pregunta Mina, sintiéndose un poco mejor.
- Si no supiera que puedes hacerlo, no te lo diría – le responde su amigo, con una sonrisa en sus labios.
- ¡Artemis! – grita Mina, abrazándolo con fuerza y llorando con el, siempre que ella necesita a alguien, su fiel acompañante está ahí para cobijarla y esta no ha sido la excepción.
- Es cierto, hoy tengo una audición, la gran Mina Aino dejará a los jurados con la boca abierta, al ver su gran desplante y belleza, talento y… - dice Mina, levantándose de la cama con un poco más de energía y diciendo estas palabras en voz alta.
- Y… ¿Humildad? – le dice Artemis, bromeando.
- No, Artemis, su talento y amor hacia lo que hace – le responde con una sonrisa, Mina.
- Eso me ha gustado, ahora arréglate, por que ya se te está haciendo hora – le advierte Artemis.
- Si, tienes razón, si llama ese tonto de mi ex novio dile que…- pide Mina.
- ¿Le digo que los gatos hablan? – le pregunta Artemis con una de sus cejas arqueadas y con cara de ironía.
- Ay, que tonta he sido, si suena el teléfono no lo levantes – le responde Mina, lanzando una de sus fuertes risotadas, con su mano derecha en la nuca y la otra en su cintura.
- Volvió Mina, de eso no hay duda – susurra Artemis, viendo como su amiga sale con energía al baño para alistarse e intentar hacer sus sueños realidad.
Mina vuelve a sentir como el autoestima vuelve a recorrer cada parte de su cuerpo, mirándose al espejo y viendo que, curiosamente, la decepción amorosa recién vivida solo le ha dado energías, ya que hay cosas más allá que un amorío con un chico y eso, es el amor propio que una debe sentir como mujer, no dejando que nadie te pisotee y solo por que no eres la chica que el quiere, a su manera.
Metiéndose de prisa a la ducha, Mina lava sus largos y rubios cabellos, mientras piensa en el vestuario correcto para presentarse a la audición, la cual busca talentos jóvenes en lo que respecta a canto y actuación, es su oportunidad perfecta para demostrar el talento que posee en mezcla con su excéntrica personalidad y alegría, mientras también razona para si misma, que al paso de los años, una joven puede distinguir entre una relación amorosa que valga la pena o no, aunque ella vivió su "primera vez" íntima con este chico, su orgullo de mujer estará por sobre eso, tal vez la tristeza vuelva más adelante o quizás nunca vuelva, lo que ahora ella sabe es que independiente del paso dado, no te debes quedar ahí, sin avanzar, así que con sus energías renovadas, Mina sale de la ducha y enrolla la toalla alrededor de su cuerpo.
- Vamos Mina… ¡Vamos Mina!, no me puedo rendir ahora – dice en voz alta, enroscando una de sus manos y mirando hacia arriba con convicción.
Entra a su habitación descalza y apurada, busca el atuendo indicado, cree que algo sutil será la mejor opción, algo que la distinga pero a la vez la haga ver jovial y enérgica, así que ha elegido una polera de color celeste sin hombros, llevando grabada en si la frase "Hope, never will be dead", también se pone una minifalda de color blanco, junto a unos lindos botines en combinación, con panty medias debajo debido al frío que aún hace, cambia el color del listón con el cual hace su media coleta y elige una de color más claro, dando por resultado lo que quería Mina, verse atractiva, llamativa y sobretodo, contenta.
- ¿Puedo ya abrir los ojos? – pregunta Artemis, el cual los cubría con sus patitas.
- Claro, ya estoy lista – le dice Mina, terminando de arreglar sus zapatos.
- ¿Llevas todo lo necesario? – le advierte su amigo.
- Si, llevo en número de inscripción y en mi bolso llevo mis cosas personales, si alguien de las chicas pregunta por mi y llegan acá a casa, les dices por favor que estoy en la audición – le pide Mina, ya casi lista para salir.
- No hay problema, ya vete y que tengas mucha suerte – le desea Artemis.
- ¡Gracias! – le dice Mina, despidiéndose, agitando la mano.
Artemis se da cuenta de algo y espera los segundos exactos para volver a verla: 5, 4, 3, 2, 1…
- ¿Dónde están mis llaves? – pregunta Mina, volviendo apresuradamente a la habitación.
- Sobre tu mesa de noche – le responde Artemis.
- ¡Gracias!, de nuevo, bueno, esta vez si, ¡Adiós! – dice mina antes de salir hecha un relámpago de su casa, siendo un agrado para Artemis, por volver a verla como ella es de costumbre.
Mina corre apresuradamente en búsqueda de un taxi que la lleve hasta el teatro donde debe audicionar, logra divisar uno, el cual intenta conseguir como sea, moviéndose exageradamente para llamar la atención del conductor, el cual, obviamente, ya la ha visto y se detiene para recogerla.
- Al teatro nacional por favor – pide gentilmente Mina, al conductor.
- Por supuesto – responde este, iniciando la marcha hasta el lugar.
En el camino, Mina intenta contener la ansiedad que recorre su cuerpo, quizás esta sea la oportunidad que tanto esperó, para poder cumplir sus sueños realidad, así que en casi un pestañeo, sin darse cuenta, Mina ya ha llegado al teatro nacional, le paga al taxista y se baja con una sonrisa en su cara, observa lo imponente del edificio, algo le dice que esta vez si podrá lucirse, así que pasa y hace todos los papeleos necesarios para poder seguir con la audición.
- Señorita Aino, su número de audición es el 7 – le dice una agradable recepcionista del lugar.
- 7, el número de la suerte, otra señal de algo bueno – dice Mina, recibiendo su identificación.
- ¿Perdón, dijo algo? – pregunta la recepcionista, acercándose al mesón para escuchar mejor lo que tenga que decir Mina
- No, no me haga caso – le dice entre risas Mina.
- Bueno, espere su turno por favor, Daisuke Kusonoki estará en un momento con usted – le dice la recepcionista, regalándose una sonrisa.
- ¿Qué?, ¡Daisuke Kusonoki es parte del jurado elector! – pregunta sorprendida Mina.
- Si, así es – le responde gentilmente, la recepcionista.
- ¿Me quiere decir que la mega estrella de la música juvenil japonesa estará para tomar y evaluar mi audición? – le pregunta Mina, lanzando sus dos manos sobre el mesón con demasiada energía, lo cual ha asustado a la pobre mujer que respondía sus interrogantes.
- ¿Hay algún problema con eso? – pregunta con timidez la recepcionista, quién ha tomado distancia de Mina.
- Si, hay un problema, deberán tener una ambulancia afuera… ¡Ya que moriré de impresión al verlo!, no tenía idea que el estaría acá, no, esto es demasiado, siento que el corazón se me saldrá por la boca, ¡Es demasiado emocionante! – le contesta a gritos, Mina, llamando la atención de las demás personas que se encontraban esperando su turno para audicionar.
- Señorita… Aino, cálmese por favor, antes de que venga seguridad – le susurra la recepcionista, en forma de simpática advertencia.
- Discúlpeme usted – le ofrece Mina, dándole una reverencia de arrepentimiento, después se da la media vuelta y con una felicidad inigualable, va a esperar ansiosa su turno.
Mina espera los minutos que se le hacen eternos, en nerviosismo lo expresa a través del juego que tiene con sus dedos, haciéndolos un lío, ve salir y entrar a una mujer con lentes oscuros, la cual abre una puerta y llama al número correspondiente, ya va en el seis, así que la espera de Mina se va aminorando, después de un rato, donde a Mina la han poseído los nervios, la misma mujer anuncia:
- ¿Número 7?, que pase por favor.
- ¡Esa soy yo! – responde Mina, levantándose del asiento como puede, al sentir que sus piernas se han convertido en débiles manojos de lana.
Cruza la puerta y sigue las indicaciones de aquella mujer, logra reconocerla, ella es crítica de espectáculo y tiene una sección en televisión, así que Mina asume de inmediato que esta prueba será muy difícil, sube al escenario y se enfrenta a sus futuros evaluadores.
- Hola, dinos tu nombre por favor – le dice la mujer de gafas oscuras, quién resulta ser Kimiko Saeki.
- Mi nombre es Mina Aino, mucho gusto – responde con dulzura, un poco más tranquila, una probable futura estrella.
- ¿A qué te dedicas? – pregunta otro nombre, Mina lo identifica en solo segundos, el es Takeshi Ichikawa, reconocido profesor de actuación, el cual bajo su mando, ha hecho nacer muchas estrellas del mundo artístico.
- Estoy en una escuela de canto y actuación, en primer año – responde Mina.
- ¿Qué nos puedes contar de ti? – pregunta Daisuke Kusonoki, haciendo que el corazón de Mina tenga el doble de los latidos por minutos.
- Bueno, soy una chica que, a pesar de sus problemas, lucha por sus sueños con todas las fuerzas posibles, para esto, tengo grandes amigos que no me dejan caer – acordándose de Artemis y sus demás amigas, como Serena, quién siempre le da ánimos, añadiendo – me gustaría poder convertirme en estrella para dar compañía a todos quienes lo necesiten, darles un momento de alegría y que puedan disfrutar de los momentos que te da la vida – dice victoriosa, Mina.
- Interesante – dice Daisuke Kusonoki, quién pregunta ahora - ¿Qué interpretarás?
- Este es un tema creado por mi hace algún tiempo, me encantará compartirlos con ustedes – dice Mina, acercándose al micrófono.
- Adelante – dice Kimiko Saeki.
- Bien, esta canción se llama: Motto suteki na asa ga kuru yo, espero que les guste – Mina escucha la melodía, canta cada estrofa, pensando muchas cosas que pasan por su cabeza, dándose ánimos, para obtener la victoria tan deseada.
soyo kaze fuita ato honno sukoshi
hora kisetsu ga ugoku yo yume ga arukidasu
Puedo lograrlo...
omoidoori ni narazu tomadottari
nakitaku naru koto attarimo suru yo
demo itsuka umaku yuku hazu
No me rendiré, cantaré con todo mi corazón...
*taisetsu na koto wa shinjiru koto ne
motto suteki na asa ga kuru yo
kagayaki no naka de hajimaru subete
atarashii yuuki de uketomete mi you
Esto es por mi y por todos quienes han creído en mi sueño...
hitomi tojita toki ga kyou no owari
ureshi katta are kore omoidashite miru
itsumo onna jiyou ni kanjitatte
doko ka ga chigau no kinou to kurabete
sou hoshi wa kitto mite iru
¡Lo lograré!
tame iki ni tsubasa tsukete tobasou
motto suteki na asa ga kuru yo
tobikiri no egao jumbi o shiyou
atarashii jiken ga machiukete iru
taisetsu na koto wa shinjiru koto ne
motto suteki na asa ga kuru yo
kagayaki no naka de hajimaru subete
atarashii yuuki de uketomete mi you
Después de esta interpretación, Mina ha sacado el aplauso de sus evaluadores, lo cual resulta ser un excelente presagio para ella, ya que es sinónimo de que lo que intentó transmitir, ha llegado.
- Tienes mucho talento, Mina, te felicito – dice Kimiko Saeki.
- Con gente como tú en el ambiente, sabemos que podremos transmitir hermosas emociones por cualquier medio – dice en forma de halago, Takeshi Ichikawa.
- Me has dejado boquiabierto, Mina, eres realmente talentosa, no me queda más que añadir otra felicitación para ti – le dice Daisuke Kusonoki, llenando de emoción el pecho de Mina, que ya se encontraba al borde de las lágrimas de felicidad.
- Bueno, ahora debemos seguir con las audiciones, pero créeme, cumples con el perfil que buscamos para nuestros proyectos, así que por favor, espera cualquier noticia – le dice Daisuke Kusonoki.
- Muchísimas gracias – responde Mina, completamente feliz.
- ¿Nos tomamos un pequeño descanso? – propone Takeshi Ichikawa.
- Vamos por algo de agua – le dice Kimiko Saeki.
- Vamos – responde Takeshi Ichikawa, levantándose de la silla junto a Kimiko, por breves segundos, dejando solos a Mina y a Daisuke.
- Ya puedes relajarte, lo hiciste bien – le dice con una sonrisa, el ídolo musical de Mina.
- No sabe cuanto es el privilegio para mi, el hecho de poder conocerlo – le comenta correctamente, Mina.
- ¿Usted?, por favor, me haces sentir un anciano, llámame Daisuke – le pide el.
- Está bien… Daisuke – le responde entre risas, Mina.
- Noté una fuerza especial en tu voz, algo debió darte esa energía – le comenta Daisuke.
- Si, es una energía que me sigue donde sea que esté – le responde Mina, pensando en todos sus amigos.
- Bueno, resultó espléndido, ¿Te cuento un secreto?, en esta primera etapa, te daré la evaluación máxima – le comenta el joven y simpático músico.
- ¿De verdad lo merezco? – pregunta con ojos irradiantes en emoción, Mina.
- Si, pero no le vayas a comentar a nadie, por que la verdad, te lo has ganado, necesitamos la energía joven de personas que transmitan sus sentimientos con el corazón, no solo que tengan una buena apariencia o afinada voz, sino que sean capaces de producir algo en quienes lo observen, donde la dedicación se note en cada movimiento y mirada, ese es nuestro trabajo, tal y como tu dijiste, ser quienes les brindemos a las personas un momento de alegría y también, compañía – le comenta reflexivo Daisuke, mirando hacia el infinito, con mucha calidez.
Qué hermoso... mis sueños no solo me harían feliz a mi, sino que también a los demás, no hay nada mejor que eso Piensa Mina para si misma, mirando con pasivo orgullo a uno de sus artistas favoritos.
- Ya hemos llegado, a seguir con lo nuestro – dice Kimiko Saeki, quién trae consigo, un recargado vaso con agua.
- Bueno, gracias por la oportunidad, fue un gusto conocerlos, hasta pronto – dice Mina al despedirse, saliendo airosa del escenario, con una sensación muy especial en ella.
- Esa chica realmente tiene talento – comenta Kimiko Saeki a sus pares.
- Sin duda alguna, ella es digna de ser una estrella – añade Takeshi Ichikawa, mientras revisa unos papeles y le pide a Kimiko ir por la siguiente persona que desea audicionar.
Mina ha decidido no tomar un auto que la acerque a su hogar, irá caminando, radiante por las calles, impregnándose de cada gozo de vida que se cruce delante de ella, sintiéndose satisfecha por quién es y cuanto es capaz de entregar, ya puede imaginar los reflectores dando a su rostro, las cámaras y micrófonos que intentarán captar alguno de sus movimientos o palabras, ella ya sabe cual serán el significado de estas, así que se decide a seguir con sus metas y poder cumplirlas, sin dejar que alguien sea un obstáculo en este camino.
Ya a esta altura, en otro lado de la ciudad de Tokio, se encuentran Darién y Serena, lo han llevado a entrevistarse con algunos de los mandatarios de Tokio, no logran imaginar que será lo que desean de ellos, pero mientras estén juntos, cualquier cosa que ocurra, será asumido con responsabilidad e inteligencia, para seguir dándole paz a la tierra que tanto aman.
