|#Track: Somebody told me – the Killers.
|Notas de Murder: Okey, no sirvo para H I A T U S por mucho tiempo D: es incomprensible mi necesidad absurda de por lo menos escribir algo, he estado estudiando y esas cosas (ya saben, la dichosa prueba) pero en mis momentos de relax lo único que hago es leer (más aún) y escribir —aunque recién me animé para algo de Naruto, he estado escribiendo mucho Harry Potter x'D—. Espero que les guste el capítulo, y agradezco sus comentarios ;)
2. Hora de pensar
Todo era una vorágine aplastante y corrosiva, sin pies ni cabeza. Por unos instantes sintió como un gran hoyo negro suprimía cualquier tipo de emoción e idiosincrasia en aquel asunto, por otros lapsus de tiempo pasó por su minerva la denigrante idea de que su padre se había enamorado de un hombre, y por último se encontraba a sí mismo sorprendido por la magnitud de sentimientos que tenía a su alcance sin siquiera explotar.
Se casaría con un hombre, y no con cualquier hombre, se casaría con el hombre/mujer más popular de su Escuela, ¡¡Se casaría con Sasuke!! ¡¿Qué ente podía no alterarse por eso?! Quería tirarse por un puente, hundirse en un pozo, pegarse un tiro, romperse una pierna, perder la memoria, chocar contra un árbol, embriagarse con jugo y, ¡Oh demonios!, ¡¡No quería casarse!! Ya era terrible el sólo hecho de pensar —tan siquiera— hacer un consorcio por mero interés de sacar a la o él Uchiha de su casa porque era maltratado de todas las maneras posibles, y todos los dioses que existían sabían que él estaba de acuerdo, pero de allí a comprometerse con un hombre que se hacía pasar por mujer sin poder hacer lo contrario... denigrante. No quería, no podía con aquello, en sus pensamientos más abyectos ni siquiera cabría la posibilidad de hacer aquello más desquiciante, demencial y sobre todo: ¡IMPOSIBLE!
Pero helo allí, recostado en su mullido lecho, mirando el techo amplio de su dormitorio como si nada del Naruto que conocían quedara allí dentro de su cuerpo, su alma había sido cruelmente extirpada bajo las creencias de que él sabía reconocer a una mujer, no podía evitar martirizarse con todo aquello, flagelarse con el pensamiento de que Sasuke era lindo. ¡Qué palabra poco masculina para hablar de un hombre!, pero no sólo lo encontraba lindo, sino hermoso también, inteligente y bastante astuto; calculador, soberbio, bastardo —en niveles insospechados— pero bello, con un halo de hermosura inédita en otra persona, inhóspita y hasta cierto punto Sasuke era lozano. Que Dios se amparara de sus pensamientos homosexuales.
¡¡Era Sasuke!! ¡¿Por qué demonios estaba tan desesperado por aquellos pensamientos?! Quizá a cualquier persona le sucedería si supiera que el tórrido sueño sexual de todos los hombres de su Escuela fuese el mismo que él tenía, era frustración. Por otra parte tenía una malsana curiosidad por algunas cosas.
¿Sasuke se depilaba todo el cuerpo?
¿Usaría bragas?
Tenía más que claro que utilizaba algo de relleno en sus pechos, no podía estar siempre tan plano, y recordó los sucesos en aquel parque, como también recordó los violáceos colores que adornaban su nívea piel, algunas cicatrices que hasta cierto punto le llamaban la atención, lo rojizo de algunos lugares y lo inaceptablemente masculino que Sasuke era tras aquel uniforme.
Se volvería loco si seguía así.
Cuando llegó a casa su padre, aparte de mirarlo como si él supiera algo de lo cual no tenía conocimientos, le sonrió con comprensión para luego decirle que podía cenar en su cuarto, pensar en soledad, razonar lo irrazonable.
—"No está mal" —se dijo a sí mismo— "después de todo nadie debe enterarse que Sasuke es él y no ella... ¡Oh Dios, en qué demonios me he metido!"
No debía ser demasiado optimista con todo aquello, sólo tenía que casarse con él/la Uchiha, esperar a que el idiota de Fugaku la/lo dejara libre y podía seguir con su vida heterosexual sin problemas, y allí recaía el segundo problema... desde que Sasuke enunció so condición con él, le parecía irremediablemente irresistible ahora, y pensó en senos, grandes y exuberantes, y en cálidas y embriagantes curvas femeninas, húmedos sexos con pliegues y no en estrechos traseros níveos y duros, pechos planos con masculinos pezones, ni en abdomen firme y brazos fuertes. Tampoco pensó en piernas deportistas y un firme miembro.
¡Oh Dios!: Estaba perdido.
Cuando llegó el nuevo día, que específicamente era sábado, Naruto despertó con dolor de cabeza —recordando el por qué no pensaba tan a menudo—, con unas bolsas bajo sus ojos (que agradecía no tomar un oscuro color) y absolutamente agotado pese haber dormido más de doce horas completas y corridas. El joven heredero Uzumaki, perezoso, alzó las sábanas que cubrían su cuerpo con absoluto rencor por enredarse en sus piernas, caminó por inercia a su baño y procedió con el ritual de higiene acostumbrado antes de volver a sumirse en la desesperación de creerse Bisexual.
Para cuando bajó completamente acicalado, su madre lo recibió con una maternal sonrisa en la terraza de la mansión, y su padre bebía armoniosamente café leyendo el periódico financiero. Tenía dudas, muchas dudas de las cuales no sabía poder satisfacer, mas su hermosa madre le volvió a sonreír con comprensión antes de hablarle con aquel tono tan similar al que ocupaba cuando era crío y preguntaba cada dos por tres "¿Por qué?"
—No es bueno quedarse callado, hijo —murmuró invitándolo a sentarse con ellos mientras servía leche en su vaso. Fue así como comenzó con su narración en el encuentro de ayer, omitiendo detalles irrelevantes como lo abochornado que se sentía cuando descubrió que le atraía más el Sasuke hombre que la versión femenina, lo que sí no se olvidó de comentar fue los golpes y marcas que descubrió en el Uchiha y que, por lo que pudo apreciar, enfurecían a Minato de una manera poco regular.
—Ése maldito bastardo de Fugaku —comenzó a zaherir el Namikaze —, cuando lo vea ya se enterará. Maldito bastardo intransigente, poco hombre, estúpido, ma...
—¡Minato! Suficiente —la voz de su madre parecía más severa que nunca, y Naruto pensó, que quizás se debía a la peculiar manera de defender a Sasuke, o a las palabras con las cuales denigraba al Uchiha mayor.
—P-pero...
—¡He dicho basta! Me es suficientemente inaceptable ofrecer a nuestro hijo para salvar a tú capricho como para soportar abiertamente su desmesurado interés sentimental por él.
Oh... eso era a lo que quería llegar.
—¿Eso es verdad, papá? ¿Lo que dijo mamá y Sasuke es cierto? —quería con añoranza que su padre negara con vehemencia sus cuestionamientos, mas sólo le provocó un leve rubor y asintió, y no supo qué le dolió más: Que engañara a su madre a la cara, o tener cierta competencia con el que sería su esposo/esposa.
Un momento... ¡¡¿Competencia?!! Estaba loco, demente, desquiciado, tenía algo mal en su chiquero —que tenía como cerebro—, realmente pensó en las palabras de sus amigos al decir que su cabeza sí era un hoyo negro.
—No es como si fuera a separarme de tu madre, Naruto —explicó más calmo —, pero he de aceptar que Sasuke es una persona atrayente, fuerte y demasiado perspicaz incluso para mí. Nunca sé lo que atraviesa por su mente en aquellos instantes, como tampoco sé lo que hará en estos momentos. Le ofrecí mi ayuda por mi necesidad de verlo libre y desarrollarse como él quisiera. Su fortaleza, Naruto, es fácil de admirar... tú ni siquiera serías capaz de pasar por todo lo que él ha atravesado, nadie sería capaz de hacer aquello.
Débil, eso era lo que le estaba diciendo, y hasta cierto punto lo creía. ¿Quién soportaría golpes, humillación y abusos por tantos años? ¿Quién sería lo suficientemente estúpido de callar todo aquel dolor, frustración y represión? No poder salir con las personas que quería, no poder mostrarle al mundo quién era, no poder decir no. Se sintió colosalmente afortunado y blandengue a la vez, se sintió culpable por poseer todo lo que Sasuke no tenía, pero sintió admiración por todo aquel carácter que él no irradiaba.
Sí, era feliz, valiente, impulsivo, algo tonto en algunas ocasiones, decidido... pero estaba seguro que ante aquella aversión él mermaría todo aquello. El instinto protector en él nació con fuerza voraz queriendo poner a salvo a su nuevo objetivo, lograr que fuese capaz de sonreír con sinceridad y que dijera lo que él quería sin temor a terceros.
Vio el matrimonio de sus padres, débil en aquellos momentos. A Kushina le dañaba el hecho que Minato escogiera a un hombre, a un niño en vez de a ella: La mujer con la cual se casó y tiene a un hijo; pese a todo ella permanecía a su lado, amándolo y esperando a que a él se le quitara aquel capricho que nacía ahora en su corazón. Se sentía avergonzado por todo aquello, saber que su padre no tenía prejuicios en amar a un hombre su pudiera, pero también conocía a aquel hombre, no dejaría a su esposa porque también la amaba... pero no tendría reparos en poseer a aquella persona como su amante; sintió celos, como también rencor por el sufrimiento de su madre.
—No sé cómo puedes decir aquellas cosas tan horribles en frente de mamá. ¡Ella te ama! —chistó enervado por aquello —, ¡Estás diciendo que la dejarías si Sasuke aceptara lo que sientes por él! —discrepó una vez más.
—Cuando seas capaz de ver que la felicidad de la persona amada no está en tus brazos, sino en las de otros, serás capaz de comprender por qué tu madre hace lo que hace. Por qué la gente se sacrifica por amor, y por qué otras personas se hacen a un lado cuando aman de verdad —añadió punzante el mayor antes de perderse en los pasillos.
Minato no era así, lo sabía, lo había insultado y no sabía con qué. Su madre le sonrió con tranquilidad y acarició su mejilla, aquella melancolía en la mujer de fuegos cabellos le sorprendía.
—Tú padre tiene razón, Naruto, cuando conozcas el verdadero amor sabrás lo que tienes que hacer para verlo con aquella sonrisa de la cual te enamoraste.
El día lunes llegó con su nerviosismo a flor de piel, con pundonor atravesó pasillos omitiendo miradas, tratando de olvidar aquel pecho níveo que aparecía en sus quimeras. Recorrió los pasillos de su Escuela con una tranquilidad irreconocible, y se sentó en su puesto esperando lo inevitable. Las imágenes de su fin de semana aún reverberaban en sus pensamientos más desesperados por comprender aquella situación, pronto el salón comenzó a llenarse y sus amigos comenzaron a sentarse en puestos aledaños.
—¿Y cómo te fue en tu cita del viernes? Hoy no vi a Sasuke —indagó pícaro Mathew.
—¡Oh no jodas! Fue lo más bizarro e inesperado que pudo haber ocurrido —respondió Naruto.
—Bueno, con tal que la bella Sasuke no te haya provocado, terminando los dos enredados, por mí no hay problema. Quiero ser quien le quite aquella virginidad preciada —el metiche de Corrow se ganó la mirada de odio más grande que pueda existir en los sentimientos de Naruto y cualquier hombre que escuchara lo que dijo.
—Puede que Sasuke sea virginal, pero créeme, ni siquiera podrás tocarle un cabello de su hermosa cabellera antes de que ella caiga rendida a mis encantos —y fue así como todos sus compañeros de curso comenzaron a decir, específicamente, lo que le harían a la hermosa Sasuke si esta les regalara una noche de sus sueños.
¡Ella no era perfecta joder!
Un momento... ¿Sasuke se afeitaría? Tenía esa duda ya que su quijada estaba libre de cualquier bello que delatara su condición, y por unos minutos la compadeció al tener que depilarse: Era doloroso.
Aquellos pensamientos se arremolinaron en su mente, preguntándose lo que haría o no Sasuke para mantenerse en aquel estado: ¿Poseería una dieta específica? ¿Cómo lo haría en los vestuarios femeninos?, ¿Y con los Médicos?... ¿Qué le dirían en el salón de belleza? ¿Y en las clases de natación? ¿Cómo lo haría con todo lo que conllevaba ser mujer, y sin intenciones fijó su próxima meta: Conocer todo, absolutamente todo de la hermosa y bella Uchiha Sasuke, el hombre claramente.
|Notas Finales: Realmente lo lamento la demora. Tienen que comprender que hice lo normal de mí en un capítulo (cinco páginas y media). Me he divertido escribiendo, todo salió sencillo ya que lo venía pensando desde hace mucho, mucho, tiempo ya que no podía publicar nada x'DD. Espero que les haya gustado. Un Naruto curioso sólo provoca trastadas, y celoso un inferno, creo que podré pedirle 'ayuda' a papi Minato para eso ;)
Saludos, y gracias por comentar.
¿Reviews?
MTG
