Disclaimer: La franquicia de Percy Jackson lamentablemente no es mía... aun ;)
~El Coraje de enfrentarse al Rey del Inframundo~
Percy se sentía con los ojos abiertos pero no veía nada; sabía que los demás estaban a su alrededor ¿Sentirían ellos lo mismo que él?
Escuchó gritos. Empezó a recuperar la vista, echó un vistazo alrededor, los demás junto con Prometeo estaban parador a su alrededor con aspectos fantasmales. Percy siguió sus miradas para darse cuenta de que se encontraban en la sala del trono de Hades.
El dios estaba en su tamaño verdadero sentado en su trono con una mirada severa y enojada que era dirigida a su hijo, Nico. Di Angelo se veía como una pulga a comparación con su padre. Estaba notablemente furioso, movía sus manos mientras gritaba y se podía apreciar con toda claridad su acento italiano.
"¡No podemos quedarnos de brazos cruzados!" insistía Nico.
"¡Ya te lo he dicho, Nicola di Angelo!¡No te pienso dar información!" bramaba Hades... a Nico si que se le podía reconocer el valor que tenía al enfrentarse a uno de los dioses más temidos...
"¡¿Y por qué no?! ¡También es nuestro problemas! De seguro van a escoger a Hazel para esa estúpida profecía. Necesito información, eso la podría ayudar" rogaba Nico aun furioso, "si algo le pasa... yo..." Nico ni siquiera podía terminar la frase que dijo casi en un susurro. Al decir esa última frase se veía reflejado en su mirada un profundo sentimiento de miedo y dolor.
"Ya te he dicho que no." respondió su padre en un tono que daba escalofríos dando por hecho que la discusión había terminado, aunque eso se podía notar en la mano llena de fuego negro de Hades.
"Adelante, amenázame otra vez con eso. Tal vez esta vez me mates a mi en vez de fundir un árbol de plata." retaba el semidiós con tono reprobatorio al Señor de los Muertos. "Pero entonces me retiro antes de que lo hagas. Si no me quieres ayudar no me importa, encontraré la información yo solo. Recuerda que tienes un corazón muy al fondo de ti. Y no me vengas con la débil y estúpida excusa de que no puedes interferir, tu nunca has hecho caso de esa ley, sino no me hubieras salvado a mí y a Bianca de morir el siglo pasado asesinados por el rayo maestro de Zeus."
Y así salió Nico de la sala del trono. Iba prácticamente corriendo, las sombras se cernían sobre él, sus fosas nasales se dilataban a causa de su furia y sus ojos destellaban con un brillo amenazante.
Una vez que estuvo suficientemente lejos, pateó una pequeña vasija de metal que estaba en el suelo y lanzó un grito de frustración, Cerró su puño y lo estampó contra la pared de mármol negro dejando un hoyo y grietas en la pared. Sus nudillos sangraban pero parecía que no le importaba.
Nico recargó su espalda en la pared y apoyó sus manos en sus rodillas. Poco a poco empezó a deslizarse hasta quedar sentado en el frío suelo. Jaló sus piernas y las abrazó mientras escondía su cabeza entre sus rodillas.
Después de uno o dos minutos su respiración se calmó. Se levanto y sin más siguió caminando a través de varios pasillos que parecían eternos hasta que llegó a unas puertas dobles hechas de un roble muy oscuro, abrió las puertas y entró.
Nota: Busqué el nombre Nicolás en italiano en diferentes páginas y todas afirman que la traducción correcta es Nicola, yo la verdad tenía esa duda ya que en muchos fics vi que escribían Niccoló... ¿alguien aquí que me pueda decir si estoy bien?
