Buenas tardes :3
Estoy un poco atrasada con los otros fics XP pero aquí les dejo el segundo capítulo de éste. Espero sea de su agrado ;)
Gracias por leer.
Atención: Dragon Ball y todos sus personajes son propiedad de Akira Toriyama. Yo solo escribí la historia por gusto y diversión.
Capítulo II
***Hora de la siesta***
[Krilin-Marron]
El llanto de Marron ya tenía bastante estresada a Número 18. La niña había cumplido dos meses de edad y estaba en el periodo de adaptación para sus horarios de sueño. Ya la había alimentado y no necesitaba cambio de pañal, pero no dejaba de llorar.
–¿Qué haré contigo, pequeña llorona? – se preguntó, mirándola con gesto serio.
Su instinto materno era fuerte, pero tenía poca paciencia a veces. Se levantó con ella en brazos y comenzó a dar de vueltas alrededor del sofá, tratando de arrullarla. En ese momento se escuchó la puerta de la entrada, Krilin había llegado. Soltó un suspiro de alivio y volteó hacia su marido.
–Hola Número 18, ¿Cómo está nuestra hija? – preguntó él con una sonrisa.
–No ha parado de llorar desde hace rato, así que encárgate de ella mientras preparo la comida– dijo la mujer, al tiempo que le entregaba a la nena en brazos.
–Pero, pero…– no pudo decir nada más, su esposa ya se había ido.
Krilin miró a la niña y se preguntó porque estaría inquieta. Tomó asiento en el sofá y la revisó, entonces notó que aún tenía rastros de leche en los labios, deduciendo que apenas había comido.
–Veamos, según los consejos de Milk y Bulma…– tomó a la niña y la colocó suavemente boca abajo sobre su hombro.
Entonces comenzó a darle suaves palmaditas en la espalda. Lentamente Marron dejó de llorar y poco después unos graciosos eructos escapaban de su boca.
–Así está mejor, ¿Verdad? – le sonrió, mientras la colocaba sobre su pecho.
Marron colocó su carita contra el corazón de él y lo miró con sus profundos ojos. Hizo una tierna sonrisa y después cerró los párpados. El padre le acarició el cabello y soltó un suspiro.
–No lo hago tan mal. –
…
Varios minutos después.
Número 18 iba entrando a la sala y estaba a punto de llamar a su marido para comer, cuando la escena que vio la detuvo. Krilin permanecía recargado en un cojín con la cara de lado, cabeceando al mismo tiempo que uno de sus brazos rodeaba a Marron, la cual estaba profundamente dormida.
–Que hábil es mi chico calvo– pensó para sí misma.
Se acercó en silencio y le dio un beso en la frente a su hija y otro en la mejilla a su esposo.
.
***Segundo Padre***
[Piccoro-Gohan]
Ha pasado un mes desde la derrota de Cell.
En la distancia, alguien observa pacientemente la casa del monte Paoz. El guerrero Piccoro ha estado cerca, vigilando a la familia del que anteriormente fuera un enemigo. Pero hace muchos años que esa palabra dejó de representar a Goku. Ahora él era un amigo y un leal compañero, quien se había sacrificado por el bien de la Tierra.
Sin embargo, su hijo Gohan no ha podido superar la culpa. Aunque la madre hace todo lo posible por ayudarlo, no es tarea fácil de lograr mientras una nueva vida crece en su vientre. El abuelo está con ellos para apoyar en el sustento de la familia y ser otra figura paterna. Pero el niño no ha podido desahogarse plenamente.
Ya atardecía cuando Piccoro miró a Gohan salir de casa, su madre le dijo algo por la ventana y después se fue caminando rumbo al río cercano. Tenía que hacer algo al respecto, ya que él también era parte de esa familia, aunque fuera de manera indirecta.
El joven semi saiyajin avanzaba con pasos lentos y la mirada distraída en la floresta que lo rodeaba. Pero las aves de hermoso plumaje ya no eran lo suficientemente llamativas para sacar a Gohan de su aislamiento mental como años atrás. Llegó a la orilla del arroyo y se sentó en las enormes raíces de un gran árbol. El mismo que él y su padre visitaban cada vez que iban de pesca.
Un suspiro y otra mirada perdida en el horizonte.
–Gohan– se escuchó desde lo alto del árbol.
–¡Señor Piccoro! – dijo con algo de sorpresa el chico.
–Que sucede contigo, llevo unos minutos aquí y no te habías dado cuenta de mi presencia. –
Gohan hizo un gesto de vergüenza y luego giró de nuevo la vista.
–Lo siento… es que no… yo…– se quedó en silencio.
Piccoro pertenecía a la clase guerrera de su especie, pero el hecho de haber nacido en la Tierra, aunado a la convivencia continua con humanos, habían generado en él cierta empatía para con quienes lo rodeaban. Y el hijo de Goku no era la excepción, debido al fuerte lazo que creó con él durante su primer entrenamiento. Nunca había sido padre, pero consideraba a éste niño como su hijo.
Descendió cerca de Gohan y después tomó asiento junto a él. El muchacho lo miró por un par de segundos y después siguió mirando a la nada. El silencio entre los dos se hizo presente, el agua del río fluía con calma y los ruidos del bosque se mantenían constantes.
–Aún me siento culpable– dijo de pronto Gohan sin voltear.
–Esa decisión fue tomada por tu padre. –
–¡Yo lo obligué a sacrificarse! – alzó la voz de repente. –¡Si no hubiera estado jugando… el poder me nubló la razón… la rabia me controló! –
Piccoro permaneció en silencio. A veces es mejor no hablar, sino escuchar. Gohan hizo una pausa y después su voz comenzó a titubear.
–¡Yo me confié…! – las lágrimas empezaron a escapar. –¡Ahora él no está aquí! – su tono se quebró aún más. –¡Y yo… yo no puedo soportar el dolor de mi madre… sus sollozos cuando está sola en su habitación… y mi hermano no conocerá a…! –
El semi saiyajin se quedó sin voz y sólo atinó a bajar el rostro, abrazando sus rodillas contra su pecho. Su respiración estaba alterada y el llanto anegaba sus ojos. De pronto sintió una mano cálida sobre su hombro. Alzó la vista y pudo ver la mirada paternal que le daba Piccoro. No lo pensó más de un segundo y se abrazó a él.
El guerrero namekiano jamás se imaginó en una situación así. No se dio cuenta en que momento ya estaba abrazando a su pupilo, pasando la mano por encima de su espalda para tranquilizarlo. Afortunadamente no era algo que le molestara, por el contrario, si esto hacía que el chiquillo se sintiera mejor, él lo repetiría las veces que fueran necesarias.
Pasaron varios minutos en los que el hijo de Goku se fue calmando lentamente. El confort que le brindaba su maestro era parecido al que sentía cuando sus padres lo abrazaban. Y dio gracias por ello, ya que ese breve momento, lo había liberado de un gran peso emocional.
–Escucha Gohan– habló Piccoro con calma y en un tono moderado. –Tienes que superarlo y entender que no fue tu culpa. –
–Pero yo…–
–No Gohan, no lo fue. La decisión de tu padre de no regresar fue precisamente para protegerlos– explicó.
El muchacho se limpió las lágrimas y lo miró sin entender del todo sus palabras.
–Puede ser doloroso al principio, pero debes comprender que su sacrificio significó la paz del planeta y la vida para todos los que conoces– le sonrió levemente y siguió hablando. –Pocos pueden entenderlo, pero aparte de su amor por la lucha, Goku siempre tuvo a los suyos muy presentes y jamás dudó en dar todo por ellos. –
El chico asintió, separándose de él ya más calmado.
–Y ten por seguro que él está muy orgulloso por lo que lograste, por el nivel que alcanzaste– hizo una pausa mirando a la lejanía–Goku decidió quedarse en el otro mundo porque sabe que tú ahora eres capaz de proteger a todos. –
Esas palabras reconfortaron a Gohan, quizás su padre ya no estaría aquí, pero tal vez los observaría desde el otro mundo. Además, Goku no los había dejado solos, Piccoro y todos los demás amigos estaban presentes, incluyendo al huraño de Vegeta.
–Gracias señor Piccoro– dijo, mientras se ponía de pie y sonreía. –¿Le gustaría cenar con nosotros? –
El guerrero se levantó y le revolvió el cabello a su pupilo.
–Claro que sí, pero será en otra ocasión, ahora ve con tu madre. –
Gohan asintió y comenzó a correr de regreso a su hogar. –Hasta pronto, señor Piccoro–
–Hasta pronto… hijo– pensó vagamente, después sonrió.
Continuará...
Muchas gracias por sus comentarios y claro que escribiré sobre los personajes solicitados ;D ya estoy redactando el de Vegeta y Trunks :3
