Capítulo 2: Consecuencias.
48 horas después de la batalla. (Seis semanas de intranquilidad).
Lo único en lo que fallaban los planes de los Kree estribaba en el hecho que no todos los terrícolas eran un ejemplo de impulsividad. No todos pensaban actuar como los Vengadores o como los X-Men, lanzándose sobre el presunto responsable de la catástrofe vivida en una docena de países del planeta sin averiguar antes que estaba ocurriendo en realidad. Además que los propios grupos mencionados no eran tan impulsivos como a algunos analistas de quinta categoría les parecían, sus intervenciones no eran lanzadas sino tras metódicos y furibundos debates en los que se gastaban largas horas y que permitían cohesionar posiciones y preparar los recursos para la intervención planificada.
William Markson, a pesar de la ferocidad del combate de hacia dos noches, no concordaba con la manera de pensar y de analizar el problema que tenían el resto de las personas y por eso se preparaba para otorgarle una entrevista a la afamada y muy prestigiosa periodista Trish Tilby.
Tilby considero que entrevistar al civil que dirigió los grupos civiles voluntarios de cooperación y las milicias urbanas contra los apocalípticos resultaría sumamente rentable. Después de todo había combatido con gran fuerza, asesinando personalmente tres de las criaturas agresoras y ayudando a las fuerzas gubernamentales a destruir a los facciosos. Un hombre así de seguro representaría un importante punto de apoyo para detener las acciones de Megalómanos como Apocalipsis o de la fuente primordial y seguro responsable de todo lo que había ocurrido, tal como lo demostraban las acciones en Wakanda: Magneto.
Nadie se esperaba las palabras que el Héroe de turno saco a relucir, ni mucho menos el desprecio con el que hablo de las autoridades o de las grandes agrupaciones súperheroicas, ni tampoco creyeron posible que un valiente ciudadano y combatiente estadounidense fuera capaz de realizar declaraciones que de seguro hubieran firmado gustosos personajes como Magneto u Osama Ben Laden o Lenin:
"Es increíble la ceguera absoluta en la que parecen encontrarse los líderes de las grandes potencias y los jerarcas de los grupos que se autodenominan heroicos. Pretenden hacernos creer la simplista tesis que los disturbios que se presentaron hace 48 horas atrás son responsabilidad de un tirano sediento de gloria y poder, que no se conforma con regir los destinos de su isla mutante sino que tiene la intensión de apropiarse del resto del mundo y ordena a los grupos mutantes facinerosos que ataquen a los demás países de la Tierra.
"Quieren emplear el sucio y turbio pasado de Magneto para presentarlo como la mano dirigente de todos los horrores vividos hace dos noches. Pero para hacerlo olvidan de forma descarada todos los factores profundos que están detrás de estos sucesos.
"No recuerdan la situación delicada y comprometida en la cual quedo Magneto después del ataque masivo de los centinelas contra Genosha. No recuerdan la enorme pérdida de material de guerra, infraestructura industrial y fuerzas militares que padecio enfrentándose a los invasores. No recuerdan incluso la merma enorme de sus poderes, los cuales quedaron reducidos a la cuarta parte, si acaso, del poderío original; perdida ocasionada por emplearlos en un alarde de fuerza bestial para destruir al ejército de maquinas e impresionar y aterrar a futuros agresores.
"Quieren presentar como prueba la presunta pertenencia, de los agresores de Wakanda, a las fuerzas armadas de Magneto. Y todo porque así lo proclamaron ellos a voz en cuello. Lo gracioso o patético del asunto, es que quieren que creamos que Magneto está detrás de todo porque su inflado ego le hace creer que puede enfrentarse al mundo él solo. Pero es precisamente su arrogancia y megalomanía lo que impide que estos ataques tuvieran el patrocinio del Dictador de Genosha. Magneto siempre ha dirigido en persona sus ataques, incluso cuando estaba en estado de extrema debilidad por el uso abusivo de sus poderes y las pocas veces que no lo hizo proclamo a voz en cuello que era el responsable de todo lo ocurrido. Y ahora en cambio niega con vehemencia su participación en los hechos. Podrá ser un dictador megalómano, arrogante y ansioso de poder, pero son estas características las que lo hacen inocente de los cargos que se le achacan. Si no estaba el presente o lo declara públicamente, entonces no fue el.
"¿Y no cree-pregunto una sorprendida Tilby-que todos estos sucesos parecen seguir un patrón común, una mano firme que los guíe y los manipule para sus propios fines y qué solo personajes del poder y arrogancia de Magneto podrían hacerlo?
"No, no lo creo. Para empezar no veo por ningún lado la presunta coordinación entre los diferentes grupos que atacaron en varias partes anteanoche. Se pueden detectar a leguas la diferencia en los métodos, en la capacidad y hasta en las motivaciones de las diferentes facciones mutantes agresoras. Además, aunque nadie pareció tomarlas en cuenta hubo en varios países europeos y en una buena cantidad de estados de nuestro país multitudinarias manifestaciones de mutantes y hasta de mutantes coaligados con humanos criticando a los atacantes pero también expresando su desprecio por unos gobiernos y unas formas de vida cada vez más decrepitas y putrefactas.
"Las clases dominantes siempre se han empeñado en que, si los conglomerados sociales que se encuentran por debajo de ellos en la escala social se atreven a querer subvertir el orden de cosas y cambiar las interrelaciones de poder entre las diversas clases o estamentos que componen la sociedad, esto se debe a la manipulación de una persona o por lo menos de un grupo de personas bastante protervas con intenciones maquiavélicas.
"Nos proponen la tesis que las masas son demasiado estúpidas, ignorantes, conformistas y egoístas como para pensar por sí mismas. Nos quieren hacer creer que en este "El mejor de los mundos posibles" los oprimidos, desfavorecidos, explotados por los factores de poder existentes se encuentran contentos y no poseen voluntad ni ganas de rebelarse contra sus "superiores".
"Pero puedo asegurarles que esta sarta de estupideces no son más que las expresiones lanzadas por unos factores de poder que saben que tienen, de una forma u otra, sus días contados. Pretender que las acciones de furia de los mutantes son la obra de las manipulaciones de factores externos y macabros es desconocer toda la historia de nuestro planeta y la realidad que nos rodea. Es desconocer los niveles aterradores de desempleo, pobreza, hambre, analfabetismo, violencia machista, represión generacional, totalitarismo político-incluso en las grandes democracias- y otras lacras que tiene que soportar la raza humana desde hace bastantes años y que se acrecentaron con la guerra antiterrorista y con la gran crisis económica iniciada en 2007; y que ahora, once años después, no solo no ha podido ser superada sino que aparenta querer regresar con bríos renovados.
"¿Olvidaremos ahora los desmanes cometidos en nombre de la Ley Patriota, o de las leyes regionales contra los inmigrantes de origen hispano, o las torturas contra los árabes y los islamistas en Guantánamo e Irak? ¿Acaso no conocemos los horrores que han tenido que soportar los mutantes durante décadas por el miedo irracional de masas fanatizadas y políticos neonazis?
"Porque si los humanos han tenido que pasar por tantas guerras en nombre de la democracia y la libertad, si han tenido que soportar leyes fascistas y agresiones sin fin para beneficio de los banqueros, empresarios y del Estado; podemos estar seguros que los mutantes lo han pasado mucho peor. Solo basta con recordar la realidad demoníaca de Genosha antes de la rebelión de los mutantes, la creación de los Centinelas, los experimentos secretos, ilegales y asquerosos que prestigiosas agencias del Estado practicaron con vastas capas de esta población al igual que los nazis hicieron con los judíos y los eslavos. Recordemos los atentados de los grupos de humanos fanáticos masacrando comunidades enteras de mutantes en nombre de la pureza racial-discurso muy parecido al de Apocalipsis, no les parece- y las campañas de candidatos presidenciales muy populares como Creed o Kelly que prácticamente clamaban por la matanza de todos los mutantes del planeta.
"Recuerdo el rostro de uno de los mutantes más crueles que participaron en la carnicería pasada y con un entusiasmo aberrante. La recuerdo porque la mate con mis propias manos. Todo el mundo me aplaudió cuando me acerque a ella, tirada en el suelo herida, y le metí un disparo en el cráneo a pesar de su expresión de terror y sus pedidos de piedad. La recuerdo, porque esa hermosa rubia que no tuvo piedad con sus víctimas tampoco la recibió cuando hace años una patota de humanos bastardos, que hoy en día se presentan a sí mismos como defensores de la humanidad y dicen que los hechos que acabamos de vivir confirman sus temores, ataco a su familia, matando a su padre, asesinando a sus hermanos y violando a su madre. Todo eso enfrente de ella. Pero nadie hizo nada al respecto porque un miembro de esa familia era mutante, ella.
"Y ahora se extrañan de la perversidad de ella para con una raza que no tuvo piedad para con ella y sus familiares, que se burlo de ella y la ignoro y hasta felicito a los hijos de perra que cometieron el crimen solo porque eran diferentes, eran mutantes.
"Premian con fama y poder a perros rastreros que en nombre de la raza humana cometen crímenes atroces y condenan la aparición de perros rastreros en las filas de las victimas de sus inmundicias y perversidades. No solo es ridículo, hipócrita, propio de seres miserables y deshumanizados sino un recordatorio que nos hace ver claramente que Hitler fue el autentico vencedor de la Segunda Guerra Mundial y que su espíritu reina triunfante en el alma de los amos del poder mundial actual.
¿Si piensa de esa forma, por qué peleo contra los mutantes agresores en vez de apoyarlos?-Pregunto una trémula y sorprendida Trish Tilby-¿Parecería casi como si simpatizara con esos criminales, a pesar de haber luchado con tanto ardor contra ellos?
"Como siempre cuando algo se sale de los parámetros de conveniencia de los potentados estos se confunden e intentan sumir al resto de los individuos y grupos sociales en la misma confusión en la que ellos han caído.
"No apoyo las acciones de los animales que llenaron de terror las calles de New York. No comparto sus principios, no creo en su palabrerío acerca que los mutantes están predestinados a regirnos. Los actos ocurridos en todo el mundo en estas fechas solo pueden considerarse de dos maneras, o como claros actos de vandalismo fascista o como el accionar desesperado de grupos mutantes exaltados por las miserias de su pueblo y la arrogancia y desprecio de los humanos.
"Pero, que no apoye los actos de los terroristas contra la población civil, no significa que sea partidario de una estructura de poder criminal, genocida y fascista que lo único que persigue es el bienestar para sí y para sus apoderados. Tremendas crisis económicas, innumerables guerras coloniales, dos guerras globales. Creo que esta lista basta y sobra para condenar al Capitalismo, sea este Totalitario o Democrático. Los grupúsculos terroristas son despreciables, las intenciones de Apocalipsis resultan macabras, los actos de Magneto resultan contradictorios y difíciles de entender-a ratos libertarios, a ratos dignos de un tirano- pero las masas, humanas y mutantes, oprimidas y explotadas por unos farsantes y fariseos perros de presa denominados Burguesía, tienen el derecho pleno a organizarse, educarse, protestar, exigir y de ser necesario levantarse por los medios que sean necesarios para salir de su miserable condición.
"Si con estas palabras pierdo mi aureola de héroe inmaculado, pues me alegro sobre manera. Me resulta asqueroso que un sistema tan putrefacto como el existente pretenda honrarme. No pelee para salvar la Democracia, o el modo de vida americano o nada que tenga que ver con la burguesía y sus falsarios principios. Use las armas para salvar gente inocente de las garras de los matones que se enfrentan al poder actual y de ser necesario las tomare para pelear contra los matones que protegen al poder actual y que nos mienten descaradamente, para que ubiquemos al enemigo fuera de nuestras fronteras y peleemos en una conflagración, que no nos interesa, entre los Señores, por el control del Orbe.
"Magneto no nos ataco, Apocalipsis es un monstruo que tiene poder gracias a las monstruosidades del mundo actual. Los gobiernos nos mienten descaradamente para empujarnos a una Guerra Mundial Total y repartirse el dominio del mundo una vez más. Y mientras, las masas, mutante y humanas, se hunden en la degradación y el horror absoluto para provecho de una minoría podrida e hipócrita como jamás se vio otra en la historia. Forcemos el cambio a escala global de esta realidad cochina y no existirán razones para que existan Magnetos o Apocalipsis. No lo hagamos y el mundo se hundirá en la locura y la muerte. De nosotros depende que los maniáticos que nos oprimen desaparezcan de una vez por todas de nuestras vidas. Es ahora o nunca.
"Y para terminar, algunos grupos advierten, preocupados que las potencias alienígenas que se disputan el control del Universo podrían vernos como coto de caza y aprovechar los horrores de nuestros conflictos internos. Esto no varía en nada el análisis que realice antes. Solo lo amplifica a escala intergaláctica, y en vez de ser solo los burgueses de la Tierra, se añadirían los magnates del espacio exterior. Y el llamado incluiría a las masas explotadas de los grandes imperios estelares: únanse entre sí, luchen contra sus amos y deténganlos antes que sea demasiado tarde y nos devoren a todos.
La indignación y el caos que se prendieron en toda la Unión Americana y en los principales países extranjeros no permitieron precisamente que los ánimos se enfriaran. Lo único que consiguieron fue echar más leña al fuego y avivar las tensiones entre los diferentes factores que hacían vida en la política internacional. Los grandes medios de difusión fueron de hecho factor más que determinante para que los ánimos se caldearan al máximo y la diatriba se elevara a niveles de guerra verbal.
Un titular del The New York Times afirmaba: "Es más de lo que podemos soportar. El país sufre una agresión salvaje por parte de fuerzas tenebrosas y un hipócrita que seguro estaba infiltrado en el problema para adquirir fama y después usar esa fama para agredirnos, lanza su zarpazo y se atreve a justificar a los asesinos y emprender una cruzada salvaje contra los sagrados intereses de su propia patria.
"No es un secreto para nadie que a pesar de la gravedad de los males que afectan a nuestra nación este facineroso, que se desempeña como líder sindical, se niega a levantar una huelga, declarada por las autoridades como ilegal y proclama a grito pelado que él y sus compañeros seguirán en pie de lucha para defender los intereses de sus camaradas de clase (vean bien el macabro lenguaje soviético empleado, camaradas de clase, propaganda comunista en su más alto nivel) sean humanos o mutantes y contra el poder que sea, así sea el propio Gobierno Federal.
El Chicago Tribune lanzaba en su editorial: "Mientras nuestra ciudad hermana de New York sufre los ataques desestabilizadores y ruines de una pandilla de locos salvajes, ciudadanos que parecían honorables sacan a relucir su verdadera faz y descargan contra la patria infamias, mentiras y declaraciones alucinadas propias de un enajenado.
"William Markson realizo actos de heroísmo sin paralelo contra la vil carroña mutante solo para poder obtener una tribuna desde la cual poder asestarle puñaladas traicioneras a su nación, a sus vecinos y justificar el accionar de los criminales más destacados de la política mundial y domestica. Sin duda para él, personajes como Lenin o Trotsky merecen el titulo de caballeros y líderes mundiales o grandes estadistas.
Trish Tilby declaro, sumida en él estupor, la rabia y la decepción: "Jamás imagine que una persona pudiera tener una doble faz tan descarada. En toda mi vida nunca me había encontrado con un individuo que, después de atacar con tantos bríos en al campo de batalla a fuerzas tan oscuras como las representadas por los facciosos mutantes, se pusiera a dar un discurso atacando todos los valores en los cuales se sustentan los Estados Unidos de América.
"Me quede muy sorprendida y desilusionada cuando, en vez de explicar los horrores que tuvo que presenciar, desato una verborrea subversiva con la cual, confeso, pretendía llamar a derrocar el poder existente e imponer una sociedad distinta a la que gozamos hoy en día. El personaje en cuestión no parece captar que las ideas marxistas y anarquistas pasaron de moda hace tiempo y que los únicos que las sustentas son personajillos despreciables o grupúsculos ridículos como Magneto, los países Bolivarianos o Corea del Norte o despreciables cosas como esas.
Los grupos más fanatizados estaban haciendo fiesta celebrando internamente lo que consideraban un regalo para sus planes y declarando a través de artículos y entrevistas que empezaban a pulular masivamente por la prensa escrita, TV e Internet: "Es evidente que los peligros que asechan a nuestra nación se acrecientan a niveles alarmantes. Ya no solo nos tenemos que enfrentar a los demoníacos engendros mutantes-un desafío relativamente reciente-sino que tenemos que lidiar con peligros de antigua data que, aprovechando el caos generado por los mutantes, pretenden resucitar desde sus tumbas. Líderes sindicales irresponsables y aventureros, militantes marxistas, terroristas anarquistas, desgraciados elementos que odian a su propia patria y que están dispuestos a coaligarse con cualquier factor de poder que pueda ayudarlos en sus malignos planes de devastar América y después el mundo entero.
"Nuestro gobierno debe enseriarse y tomar las riendas de la situación con toda la energía que sea requerida para poder solventar las vidas de las personas realmente honestas que habitan nuestro hermoso y gran país y desean que se le ponga un freno a las actividades de los maleantes que amenazan su existencia y la del mismo planeta. La Ley Patriota, la Ley de Registro de Súperhumanos, los poderes de investigación del FBI, la reglamentación del uso de la CIA y de las Fuerzas Armadas en los asuntos domésticos, etc. Todo esto debe ponerse en marcha con todo su poder y con todas sus consecuencias si queremos salvarnos de las bestias que nos amenazan, es ahora o nunca".
Lo extraño de la situación es que a pesar de sus discursos prodemocráticos, su verborrea acerca de los derechos humanos y la libertad de expresión, sus proclamas afirmando que no existía ni existiría nada superior a la sociedad norteamericana, ninguna de estas virtudes eran practicadas en la actual disputa contra el héroe de dos días devenido, por obra y gracia de los Grandes Medios, en espía y traidor. Los periódicos se negaban a darle cobertura o a permitir el derecho a réplica de las personas que estaban dispuestas a defender las posturas de Markson. Los artículos de prestigiosos intelectuales izquierdistas fueron suprimidos con el pretexto de reacondicionar los tirajes diarios y reacomodarse según el gusto de los lectores, además de dificultades financieras.
Ni uno solo de los grandes medios impresos o de las cadenas de radio y televisión intentaron contactar con el joven líder obrero para comprender su posición o conocer su versión y replica ante las declaraciones de sus contrarios. Páginas enteras y largos minutos de propaganda salieron publicados con llamamientos a resistir las embestidas de los ateos pro-mutantes, izquierdistas, anarquistas y marxistas. Ni una sola página y ni un solo minuto radial o televisivo fue empleado para ofrecerle la oportunidad a Markson de defender sus posturas o que sus partidarios pudieran expresar las razones de su apoyo al personaje. En cambio le ofrecieron una entrevista especial al experto en problemas mutantes, mutante el mismo y principal crítico de los extremistas y famoso defensor de la moderación, Charles Xavier:
"Es lamentable que los sucesos dramáticos ocurridos en días pasados sean utilizados por agentes extremistas para propagar su mensaje de odio, exterminio, violencia y resentimiento. Personas que nacieron con unas determinadas condiciones y en vez de aprovechar lo que el mundo les otorgo para cooperar con los otros elementos desencadenan mensajes revanchistas y vengativos, culpando al mundo por sus propias limitaciones y buscando una retribución que no tiene ningún asidero en la vida real.
"Las mutaciones genéticas, o el sexo, o la clase social, o la raza son continuamente utilizados como pretexto para socavar todos los logros que nuestras sociedades han alcanzado y pretender desencadenar conflictos que de otro modo ni siquiera serían planteados.
"Es cierto que aún quedan muchos aspectos injustos en la realidad que tenemos que vivir. Es verdad que a veces llevados por la incomprensión y el miedo sectores importantes y poderosos emprenden acciones que pueden lastimar las vidas y propiedades de otros personajes y categorías sociales menos favorecidos. Pero para solucionar estas discrepancias y errores es que se han construido los mecanismos democráticos. Mecanismos que nos permiten acceder a instancias de poder que equilibran las desigualdades y los equívocos de nuestro mundo. Un mundo imperfecto es cierto, pero muy superior a todas las presuntas utopías que hasta ahora se nos han presentado.
"Nos venden la extraña teoría que los potentados nos marginan, nos oprimen, nos explotan sin piedad, pero no se dan cuenta que los ejemplos que utilizan para demostrar sus tesis no son prueba de su propaganda sino del temor de las personas razonables ante la bestialidad demostrada por nuestros presuntos libertadores. Ponen como ejemplo a leyes como la Patriota o el Registro de Súperhumanos, o el programa de Tolerancia Cero. Son capaces hasta de colocar como excusa de sus acciones las leyes marciales de tiempos de las Guerras Mundiales.
"Pero no se dan cuenta que estas medidas a pesar de ser desagradables y hasta cierto punto innecesarias o exageradas eran la respuesta de buenas personas ante el terror y la maldad de sus enemigos. O es que pretenden que Estados Unidos no se defendiera de poderes como la Alemania del Káiser o la Alemania de Hitler. Que se dejaran pasar los actos de cobardía terrorista de los partidarios de Osama Ben Laden. Pretenden tal vez que los ciudadanos honorables queden a merced de personas o grupos súperpoderosos capaces de arrasar varias veces el planeta. Los ataques perpetrados por Magneto en innumerables oportunidades, las actuaciones de Hydra, las matanzas promovidas por la Hermandad de Mutantes; y para rematar los espantosos actos de barbarie desencadenados por partidas de salvajes en los últimos días, en especial los horrores que presenciamos en New York y Wakanda.
"Todos esos seres y actos deberían quedarse sin castigo y sin respuesta según la peregrina tesis defendida por los aliados encubiertos de la violencia y la masacre. Las personas tienen derecho a defenderse de los actos de los bandoleros y malvados y eliminar las razones del horror de sus vidas.
La gran prensa se entusiasmo con las declaraciones ofrecidas por el famoso promotor de la paz entre mutantes y humanos, mostrándolo como la cara razonable de los mutantes y de todos los preteridos por la fortuna. Sus declaraciones condenando la exacerbación y demostrando, según sus partidarios, la verdadera historia de los problemas presentados y el mejor modo de solucionarlos, recibieron la más calurosa acogida por parte de cada medio o personalidad representativa de la prensa, radio y televisión de Estados Unidos y Europa y hasta de los países del llamado Tercer Mundo-incluso en los estados autoproclamados socialistas, que afirmaron que la forma de cambiar la realidad existente era muy diferente a cuando ellos hicieron sus revoluciones y otros métodos debían prevalecer en la actualidad.
Individualidades muy importantes de la farándula y pertenecientes a la raza mutante-como Dazzler y Lila Cheney- declararon: "Ya era hora de que alguien le parara los pies a aquellas personas que tratan de aprovecharse de los traumas de los demás con el único fin de desatar sus particulares vendettas. Las declaraciones de Xavier abren perspectivas reales de una solución real y pacífica del conflicto entre humanos y mutantes. Una solución que satisfaga las necesidades y deseos de todos y cada uno de los implicados en el drama de nuestros días.
Los periodistas más avezados de la BBC afirmaron: "Es evidente que mientras mentes tan magistrales como las de Charles Xavier expongan con energía y valor sus puntos de vista, tendremos aún la posibilidad que nuestros problemas más acuciantes sean prontamente solucionados.
"Mientras los elementos moderados controlen el movimiento por los derechos de la raza mutante y dejen clara su lealtad a los principios más sagrados de la civilización moderna resulta harto improbable que los perturbadores de oficio, humanos o mutantes puedan dañar de algún modo la estructura sobre la que se cimientan todos nuestros logros y todas las razones por las que vale la pena vivir se mantendrán sólidas.
"Se garantiza de este modo que monstruos como Ben Laden, Gadafi, Magneto, Apocalipsis y traidores encubiertos como parecería serlo William Markson, o lo fueron los Cartistas o los huelguistas de 1926 no sean capaces de perjudicar la labor de las democracias del mundo ni de imponer sus aterradoras utopías totalitarias.
En Venezuela la prensa "revolucionaria" por más que adopto una actitud medio burlesca con las ilusiones de Xavier, demostró hasta que punto su socialismo se parecía en demasía a las tesis de los reformistas de siempre: "Las peticiones de paz y concordia expresadas por el líder de los grupos mutantes pro humanos, Charles Xavier, parecen no tener en cuenta los muchos años de tradición imperialista y perversa que siempre han tenido los amos del Pentágono y la Casa Blanca. Creer que estos elementos sean capaces de mostrar bondad con respecto a los miembros más desfavorecidos por la fortuna resulta un sueño muy agradable pero iluso.
"Pero tampoco podemos apostar por posiciones tan revanchistas como las mantenidas por gente como Markson o Magneto o cualquiera de los monstruos que cometieron sus crímenes hace pocos días atrás. Si nos dedicamos a clamar por un derramamiento profuso de sangre en forma permanente contra todas las personas que nos resulten desagradables o creamos que nos han hecho daño, solo conseguiremos hundir al planeta en una oleada de barbarie sin fin y quizá sin precedentes. Xavier nos parece ingenuo, pero los extremos de Markson son peligrosos y no representan una salida válida para los esclavizados y oprimidos proletarios de las potencias capitalistas".
A pesar de hallarse aparentemente bloqueado por todas partes, criticado por sus enemigos ideológicos y abandonado por sus presuntos aliados, impedido de replicar en la gran prensa y boicoteado hasta por los medios progresistas-que le informaron que solo tolerarían sus respuestas si se ajustaban a determinado tono y no extremaba sus críticas a sus rivales-Markson respondió, aprovechando el desarrollo de una asamblea de los huelguistas a puertas de fabrica.
La vehemente replica de Markson a sus detractores se propago con rapidez abrumadora gracias a las maravillas creadas por la ciencia y técnica. Internet, Twitter, las páginas sociales, las paginas alternativas más radicales que hacían vida en la Web se repletaron de mensajes en pro y contra, de artículos alabando o repudiando las declaraciones, de análisis presuntamente sesudos que llegarían al fondo de los orígenes del radicalismo de Markson. Las razones del abrumador despliegue de interés por parte de los especialistas y las masas pueden comprenderse al leer el virulento discurso:
"Estamos en presencia de un verdadero milagro. Debemos ponernos a reflexionar seriamente acerca de lo ocurrido en los últimos días, porque nos deja valiosas lecciones que no podemos permitir que nos pasen desapercibidas de ninguna manera. Y esto por una razón elemental: Tenemos la oportunidad de conocer a la perfección como piensan nuestros amos y señores y toda la caterva de sirvientes que tienen infiltrados en el seno de las masas desposeídas y oprimidas, desde el proletariado, pasando por las minorías y las mujeres, hasta llegar a los mutantes.
"¿En qué consistió el tan mentado milagro? Pues muy sencillo, consistió en la alianza firme y total de todos los factores de la opinión pública burguesa; la cual, al unísono y a pesar de las tremendas diferencias que los separan, supieron alzar sus voces como un solo hombre y se pusieron a despotricar en contra de lo que consideran la amenaza de turno a sus privilegios y su poderío: las ideas expresadas por mi tras los ataques lanzados por el Alto Señor en contra de New York.
"Desde Trish Tilby hasta Xavier, pasando por las grandes Cadenas Comunicacionales y los pretendidos Gobiernos Revolucionarios. Todos declararon una y la misma cosa: Que los ataques padecidos por New York, Rusia, Wakanda, Medio Oriente y otra gran cantidad de regiones eran los actos desatados de perversos bandidos que querían estropear los progresos y logros de la civilización, que cualquiera que opinara diferente era socio de los terroristas o desequilibrados mentales que buscaban resolver sus propias frustraciones, resentimientos y por lo tanto sería bueno considerarlo como un potencial terrorista y se debería mantenerlo bajo vigilancia.
"Debo decir que sus sospechas me honran de una manera que no todos están en capacidad de entender. Porque debo afirmar sin ningún género de dudas que el hecho que los poderes de la Tierra y sus traicioneros personeros y siervos me vean como una amenaza potencial para su estabilidad es sumamente gratificante, considerando que amenazar la estabilidad de este mundo putrefacto significa amenazar el poder de los responsables directos de los sufrimientos, miserias, opresión y degradación que padecemos millardos de personas a lo largo y ancho de este Valle de Lagrimas.
"Me acusaron de ser una persona que promueve idearios desfasados, muertos y que hasta es posible que considere como lideres brillantes a personajes que toda la vida nos han estado vendiendo como monstruos sedientos de sangre y bestialmente dictatoriales. Afirmaron que las pruebas que teníamos contra los mandamases del Gran Capital no representaban gran cosa porque mirando seriamente la cuestión no tendríamos más que reconocer que no eran reacciones dictatoriales sino medidas de autodefensa contra la barbarie de los enemigos del progreso humano. Pusieron como ejemplos a tomar en cuenta las monstruosas tiranías germánicas, los terroristas de Al Qaeda, las facciones más rabiosas del activismo mutante. Y nos quisieron hacer tragar la tesis que las leyes y actos de los poderes globales no eran otra cosa que medidas de autodefensa de las personas honestas y decentes contra los animales más terroríficos de la historia.
"Y yo digo con total seguridad que toda esa andanada de mierda no es otra cosa que lo que parece y lo que huele, pura mierda.
"Apelan a ejemplos históricos para justificar su despótica represión y aprueban el derecho de las gentes a la autodefensa, pero le desconocen ese derecho a los proletarios, los extranjeros y los mutantes. Nos ponen como prueba a Hitler, o Stalin, o hasta al Che Guevara. Pero olvidan partes muy importantes de la historia que servirían para explicar el derecho de las masas a la autodefensa y más importante aún a la Revolución y destrucción absoluta del orden establecido.
"Se olvidan de decirnos que si Hitler llego al poder fue con la complicidad de las potencias democráticas de Occidente. Que Estados Unidos e Inglaterra conocían las masacres perpetradas por los nazis contra las poblaciones ocupadas y no hicieron nada por impedirlas, porque era más importante dedicar todos los esfuerzos a destruir al enemigo y rival imperialista. Que Harry Truman tuvo el descaro de declarar que los estadounidenses debían ser pragmáticos y asegurarse que los alemanes y los rusos se exterminaran mutuamente, apoyando alternativamente a unos y otros sin importar el baño de sangre que esto ocasionara.
"No recuerdan, de manera muy adecuada por su parte, el exterminio total de las razas indígenas de América y la esclavitud de decenas de millones de individuos de raza negra. Se olvidan de la opresión de los campesinos, siervos de la gleba y plebeyos urbanos en la Europa Medieval. La Inquisición desaparece de los recuerdos de estas personas, al igual que los crímenes de los Santos Cruzados. La bárbara opresión de China, el saqueo brutal de India, la destrucción de Indochina, por lo que parece nunca existieron. Y tampoco se acuerdan del lanzamiento de las Bombas Atómicas sobre Japón, a pesar que este país ya estaba aplastado.
"La masacre contra la Comuna de París, la persecución contra los Partidos Socialdemócratas, la prohibición de los Sindicatos, la militarización de las fabricas, la represión de cada huelga o protesta popular u obrera, el apoyo a Francisco Franco y a los dictadorzuelos de América Latina. Las actuales leyes casi fascistas contra la inmigración, como ayer las lanzaron contra los chinos y los nipones.
"El apoyo tras bambalinas a las organizaciones terroristas de terceros países o a organizaciones paramilitares con el fin de aplastar la disidencia de estos países o imponerse a otras potencias. Basta para comprobar esto las sucias historias de tráfico de armas e intervencionismo de aparatos de inteligencia de las potencias de Occidente (cada una buscando su propio interés) en conflictos tan oscuros como Yugoslavia, Somalia, Congo, Ruanda y Burundi, Myanmar y tantos otros.
"No nos dicen que Osama Ben Laden y su red terrorista fueron creados, patrocinados, armados y entrenados por la CIA. Que los Señores de la Guerra que combaten contra los Talibanes, han cometido tantos crímenes y son responsables de los mismos delitos de los cuales se acusa a las redes del terrorismo islámico de Afganistán y Asia Central.
"Por último para no cansar a las personas con una lista de delitos e hipocresías que resulta interminable, quisiera que los mismos personajes que se atreven a acusarme de ser un peligrosos farsante y delincuente, me explicaran porque los ciudadanos honestos y decentes de nuestra comunidad, que no toleran la violencia-de los de abajo, claro-se reúnen, justo antes del golpe de los Jinetes, con el Amo de esta pandilla de lunáticos y nadie se ha preocupado por investigarlos, denunciarlos y armar un escándalo ante tan "incongruente" comportamiento.
"Les diré porque. La razón estriba en que esta pandilla de hipócritas considera inexcusable la violencia de las masas oprimidas, pero no de los de su misma clase y opinión política o intereses. La burguesía ha llenado de terror el mundo con una serie sucesiva de conquistas, genocidios, guerras locales y mundiales, crisis económicas, enfermedades, experimentos y toda una mascarada civilizatoria que pretende que nos traguemos esos actos de barbarie pura y dura como la voluntad del Señor o las necesidades del progreso.
"La burguesía necesita la existencia de personajes como Apocalipsis, Ben Laden, Gadafi, Hitler; porque son su boleto para mantenerse en el poder si las engañifas que nos han inculcado fallan y las masas pierden el respeto y el miedo que poseen hacia la farsante realidad que nos ha tocado vivir. Desatan el horror de la persecución, el terror, el terrorismo, la represión y las mentiras constantes y mantienen a las masas dóciles y fáciles de manejar. Pero se están encontrando con que sus mentiras y hasta sus medidas represivas no bastan para mantener en la sumisión a la población trabajadora ni a la población mutante y que estos grupos buscan con determinación vías idóneas para acabar con una realidad incapaz de satisfacer hasta la más mínima parte de sus necesidades como colectivos y como individuos.
"Ante este panorama desolador para sus intereses de clase, mueven todas las piezas de su vasto y poderoso arsenal y mientras por un lado llaman a todos sus periódicos, intelectuales, especialistas, estrellas de la farándula y pesos pesados de la política; por el otro se dedican a organizar las medidas pertinentes para aniquilar toda oposición a sus designios de la manera más brutal posible y así asegurarse que la primacía de los Grandes Magnates del momento no pueda ser socavada.
"Pero, los Señores actuales del Orbe deben recordar una cosa. Las relaciones sociales están basadas, aunque sean formalmente, en un contrato, en que la parte poseedora se compromete a satisfacer las necesidades de las mayorías y estas se comprometen a trabajar y engrandecer la sociedad. Pero estos contratos suelen ser-como es natural –rotos por los potentados a costa del sufrimiento de las grandes mayorías con tal de satisfacer sus intereses de minoría privilegiada. Pero si una de las partes rompe el contrato, la otra queda libre de este y puede tomar las medidas que considere oportunas para la satisfacción plenas de sus intereses y para defenderse de las agresiones que la otra parte lleve a cabo para imponer su torva voluntad.
"Y así como los grandes se consideran con derecho a defenderse por los medios que sean necesarios para mantener su supremacía contra todo enemigo que se les atraviese, las grandes mayorías adquieren el derecho a levantarse contra una realidad que se les ha vuelto oprobiosa y a derribarla hasta sus cimientos con todos los medios que encuentre a su alcance. Y si los únicos medios que la burguesía le deja en su arrogancia ciega a sus esclavos, son los medios de la guerra; pues que así sea y que se preparen porque el proletariado y los mutantes se están hartando y están cada vez más dispuestos a plantarse ante el imperio de la burguesía con las armas que esta escoja. Pero puede estar segura de una cosa: A través de los medios que sean y en el momento que sea necesario los proletarios y los mutantes estarán a la vanguardia para destruir este mundo infecto y a la inmundicia que lo dirige, enterrando a sus perpetuadores y levantando sobre sus cenizas y sus cadáveres-literalmente si es necesario-todo un mundo nuevo y mejor.
Era demasiado para los oídos de los potentados que gobernaban Estados Unidos. Un líder sindical humano descargaba un discurso incendiario, llamando a la Revolución, al derrocamiento del orden establecido, a una alianza entre los proletarios y los mutantes para erradicar lo que consideraba escoria burguesa y reconstruir la sociedad de abajo hacia arriba. Ni siquiera durante los tumultuarios años 60, Norteamérica había tenido que sufrir un reto público proveniente desde el interior de sus fronteras tan brutal y de magnitud tan vasta como el que Markson acababa de lanzarles.
Si se permitía que el marxista loco de remate de Markson siguiera propagando libremente sus tesis de forma tan abierta y descarada se corría el riesgo que estas prendieran en las cabezas y los corazones de una masa mucho más amplia de lo deseable y que apareciera una fuerza capaz de retar todo el orden establecido como jamás en la historia del país se había tenido la oportunidad de contemplar.
Cada una de las instituciones y organismos que componían al Estado Yanqui se encontraban trabajando a pleno esfuerzo para aplastar la amenaza que se cernía sobre el Status Quo y detener a cada individuo u organización que se atreviera a desafiar a los poderes dominantes de la Unión. Para asegurar estas medidas como efectivas se lanzaron al público una lista con los nombres de los más peligrosos enemigos del Stablishment. Ante la sorpresa de una cantidad bastante apreciable de ciudadanos Al Qaeda quedo desplazada al cuarto lugar como la mayor amenaza para el Estado y por delante de esta organización terrorista quedaron: Apocalipsis y sus Jinetes, Magneto y todo el Gobierno de Genosha, y en tercer lugar William Markson y sus asociados.
Considerando que Markson representaba una amenaza mortal para la seguridad de Estados Unidos, el Gobierno Federal dictamino el cese inmediato de la huelga que este dirigía, amparándose en la legendaria Ley Taft-Hartley y en la Ley Patriota. Adujo que sus actividades formaban parte de un detallado plan para sabotear, subvertir y derrocar el orden establecido mediante un progresivo debilitamiento de las capacidades de producción y consumo de los ciudadanos estadounidenses. De esta manera procuraba abrir una profunda brecha en los sistemas defensivos de la economía americana y permitir la entrada en el sagrado territorio de la Unión de los poderosos enemigos extranjeros, que querían destruirla.
Apelando a las mismas razones esgrimidas para decretar el fin de la huelga, se procedió a emitir una orden de busca y captura contra Markson, bajo los cargos de terrorismo, subversión, incitación al odio, predica de la violencia, llamamiento al derrocamiento de las autoridades constituidas y porte ilícito de armas de fuego y de guerra.
El problema con el que se enfrentaron los magnates de Wall Street y Washington fue que Markson podía ser un hombre de tan solo 27 años, pero había nacido en los duros barrios plebeyos de Detroit. Había tenido que sortear la agresividad de las bandas de pandilleros, los enfrentamientos raciales y las embestidas de los cuerpos policíacos y para-policíacos y había dedicado su tiempo libre a estudiar los clásicos políticos y militares de todas las tendencias políticas existentes en Europa, América y Asia. No confiaba en el poder establecido y estaba convencido que los potentados que ataco con tanta violencia, se encontraban con la determinación de hacerle pagar con creces su osadía.
Para cuando los cuerpos del FBI se presentaron a la sede sindical con la orden de aprehensión, Markson no se encontraba en el lugar y cada documento o libro que los federales pudieran considerar incriminatorio no se encontraba entre la multitud de papeles que los matones con placa requisaron y confiscaron.
Los federales estaban hechos una furia desbocada. Con todo su poder y sus niveles de organización no habían podido encontrar al hombre que les perturbaba el sueño desde su afamado primer discurso público hacia ya 6 semanas atrás y desde sus incendiarias declaraciones a puertas de fábrica dadas tan solo tres días atrás. Lo peor de todo estribaba en el hecho palpable que Markson parecía gozar con las humillaciones que le estaba propinando a los poderes establecidos como dejaba en claro una breve nota que encontraron en el escritorio de la oficina del Sindicato:
"No creo que los amigos que detentan el poder de esta sociedad decrepita me crean tan estúpido como para esperar sentado que caigan sobre mí con todo el peso de su aplastante poderío. Deberán acostumbrarse a tener una presencia permanente de sus fantasmas rondándoles en sueños y en cada esquina de este país. Son tan estúpidos que creen que eliminándome podrán acabar con lo que no es más que la creciente marea de la indignación popular, que se levanta para tragarse y arrasar con toda la podredumbre que representan los Señores del Capital. Persíganme si así lo desean, pero sepan que yo solo represento el rostro visible de la inmensa Hidra que pronto los va a destruir. La era de la Revolución Social Mundial ha llegado y lo hizo para quedarse.
Todos los alrededores, a cien kilómetros a la redonda del Sindicato, fueron minuciosamente registrados durante los siguientes treinta y nueve días (fines de semana incluidos). Casas allanadas, locales sindicales asaltados, iglesias intervenidas, almacenes, estacionamientos públicos y privados, terminales aéreas y terrestres tomados y vigilados las veinticuatro horas del día. Una búsqueda implacable y salvaje se desencadeno por toda la ciudad de New York y fue extendiéndose hasta abarcar todo el estado y gran parte de la nación. Pero no lograron encontrar al rebelde. La Tierra se lo había tragado sin dejar pistas. Para los elementos dirigentes de la nación quedo meridianamente claro que Markson había estado preparando su huida desde antes del comienzo de los incidentes verbales en los que se vio involucrado y que poseía una red clandestina mucho más vasta de lo que se atrevieron a pensar en un comienzo.
Boston, Filadelfia, New Jersey, la propia Washington D.C, Baltimore fueron tomados por el F.B.I, la C.I.A y S.H.I.E.L.D en una búsqueda intensa del personaje y de sus posibles socios. En especial se activaron los servicios de inteligencia internacional para paralizar a los agentes de Genosha, Corea del Norte, Cuba y China que seguramente en cualquier momento intentarían contactar a su hombre de confianza y girarle más instrucciones de sus pérfidos planes además de los recursos necesarios para ponerlos en práctica.
Había que incrementar igualmente la vigilancia sobre elementos salvajes y descontrolados como los Jinetes de Apocalipsis. Cabía la posibilidad que estos tuvieran una agenda más vasta de lo que habían concebido en un principio y que pese a su soberbia supremacista fueran capaces de encontrar terrenos comunes con individuos de intereses tan contrapuestos a los suyos como Markson y Magneto. Podría ser que toda la ferocidad de la Batalla de New York fuera apenas una vulgar pantomima para ocultar una planificación más compleja y más siniestra que incluyera una alianza temporal entre los extremistas revolucionarios con los extremistas supremacistas para cumplir su propósito común de destruir el Orden Imperante e imponer su brutal dominación global.
Se puso sobre aviso igualmente a los servicios de S.W.O.R.D. Era inaceptable que en las manos de los combatientes apocalípticos hubieran sido encontradas armas de energía de obvia fabricación Kree y Shi'ar. Era una aberración aun mayor que hubieran sido encontradas piezas de utilidad militar de procedencia claramente alienígena, pero sin registros identificables y sin una idea precisa del posible origen. No se encontraba dentro del rango de lo tolerable que los enemigos de la Unión contaran con armamento proveniente de los potentados terráqueos que deseaban destruir la hegemonía americana sobre el mundo; pero era aun más criticable que estos poseyeran recursos militares que ni siquiera se encontraban ubicados en los registros que las potencias terrícolas poseían sobre los ejércitos galácticos e intergalácticos que poblaban el Universo conocido.
Temibles rumores habían surcado el cosmos de un extremo al otro en los últimos meses avisando de crisis cada vez mayores entre los potentados imperiales del Universo o en el seno de estos imperios. Guerras civiles o internacionales, golpes de estado, complots, subversiones, invasiones. Todo el menú de conflictos descomunales que caracterizaban al Universo se encontraba disponible y de algún modo parecía ejercer influencia en los conflictos internos de las naciones de la Tierra. Por otra parte rumores no menos graves hablaban de la intromisión en los asuntos galácticos e intergalácticos de potencias desconocidas y de un poderío aun no cuantificado ni adecuadamente medido que podían alterar gravemente el equilibrio económico, político y militar de las naciones del Universo entero. Ninguno de los rumores recogidos por los agentes era claro, pero se dejaban entrever unos niveles de conflictividad por motivos sociopolíticos, económicos, ideológicos, estratégicos de proporciones tan vastas como los que habían soportado los terrícolas durante el Siglo XX. Pero con alcance universal.
