¡Hola a todos!
Primero que nada muuuchisisimas gracias por que un día después de haber publicado el primer capítulo ya tenía comentarios positivos de la historia ¡no saben lo feliz que me puse! Muchas gracias a todos por su apoyo.
Otra cosa es que quería aclara algo que me puso Agus-chii sobre el personaje de Rikka, sé que es un personaje exclusivo del anime (así como Lulu) pero decidí añadirla ya que esta historia es más bien una combinación del anime más el manga.
Y finalmente quería añadir un detalle bien importante: ¡Amu y los guardianes no estaban en la primaria como dicen en lo subtítulos del anime! Si lo pensamos bien, es más lógico que Seyo sea una secundaria (Ejemplo: Rikka en 1ro, Yaya en 2do, Amu en 3ro) y en realidad la diferencia de edad con Ikuto no es de 5-6 años como muchos piensan sino de 3-4 (No es tan pedófilo…lo es, pero no tanto hehe).
En fin, volviendo a lo importante aquí está el capítulo…
Capítulo 2
Ya estaba por caer la noche, el cielo tenía un tono anaranjado que avisaba a todos que en unos pocos minutos el cielo se oscurecería. Hinamori Amu corría a toda velocidad cargada con muchas bolsas de tiendas junto a sus charas que estaban a punto de desmayarse del cansancio.
-Amu chan ¡vas muy rápido! –se quejó Suu lloriqueando mientras intentaba seguirle el paso a su dueña.
-¡Perdón chicas! No me di cuenta de lo rápido que paso el tiempo mientras estaba con Yaya y Rima. Pero si llego tarde para la cena mi mama me regañara.
Si, Amu había pasado todo el día en el mercado con sus amigas visitando cada tienda de ropa que se les cruzara al frente y por estar probándose y comprando todo lo que veían se hiso mucho más tarde de lo esperado. Para la mala suerte de Amu entre toda la diversión ni siquiera se percató de la gran cantidad de cosas que había comprado y que ahora solo eran un peso extra para sus brazos.
-¡Amu chan! ¡Cuidado!- grito Miki, pero antes de que la chica pelirosa se pudiera dar cuenta sintió como perdía el equilibrio y la gravedad hacia que su cuerpo estuviera a punto de estrellarse contra el piso. Todas las bolsas llenas de ropa salieron volando por todos lados. Amu cerró los ojos mientras que el único sonido presente era el de las bolsas cayendo ruidosamente contra el piso.
-¿Eh?... ¡porque no duele?- pregunto confundida al no sentir ningún dolor mientras abría los ojos. En ese momento sintió como un calor más fuerte que el del verano subía por su cara y especialmente a sus mejillas.
-¡Oye! Pero si a mí sí me duele –dijo Ikuto mientras con uno de sus brazos se sobaba la cabeza en señal del dolor por el impacto.
-¡Ikuto! ¿Pero qué haces aquí?- grito sobresaltada sin darse cuenta de que estaba encima del podre chicos a mitad de la calle.
-Que egoísta Amu ¿esa es tu forma de agradecerme por haberte salvado de una terrible caída? Aparte de todo te me tiras encima en plena vía pública, eres toda una pervertida. –Dijo burlándose de ella. Amu sintió como su cabeza estaba en llamas e intento levantarse pero un brazo no se lo permitió. Ikuto la había atraído a el – eres muy cruel conmigo.
-¡Urusai! –dijo mientras se levantaba rápidamente –tu eres el único pervertido aquí ¡neko pervertido!
Ikuto soltó una gran carcajada, se puso de pie y empezó a levantar las bolsas que estaban regadas por todos lados.
-¿Eh? Ikuto, deja eso no tienes por qué levantarlo, yo puedo hacerlo –dijo Amu mientras empezaba a recoger otras de las bolsas.
Cuando terminaron de levantar todo el desastre provocado por el incidente ya había anochecido.
-A…Amu chan…tu mama…- intento recordarle Miki
-¡Urusai! –gritaron Ran y Suu rápidamente antes de que Amu la oyera
-¿Qué no puedes ver? –empezó Suu
-¡Es el poder del amor! - completo Ran emocionada
Ahora los dos chicos estaban sentados en una banca rodeados por las problemáticas bolsas mientras los alumbraban las estrellas.
-Nee Ikuto –lo llamo Amu -¿A dónde fuiste en tu último viaje? Utau me dijo que te has vuelto bastante popular en algunos pueblos Europeos…etto ¿has descubierto algo de tu padre? – eso último en susurros
-De hecho si, hace poco pude hablar con el -¿Qué? ¿En serio Ikuto había encontrado a su padre? ¿Cómo? ¿Qué dijo? Pero Amu no podía ser tan imprudente y preguntarle tantas cosas a la vez, se vería como una completa entrometida –Fue el día de la boda… -empezó a contar como si le hubiera leído la mente.
Flashback
Ikuto estaba fuera de la iglesia, rodeado por todos los invitados los cuales estaban haciendo alboroto celebrando la boda de Saijou y Nikkaido. Pero el sintió que alguien lo estaba observando muy cerca de ahí, así que decidió ir a encontrarse con su espectador. Cuando lo vio sintió como algo lo atravesaba pero decidió que era mejor conservar la calma.
-¿Así que has estado observando? Debes estar sorprendido después de tanto tiempo- dijo Ikuto a su padre
-Veo que llevas el violín.
-Si, al parecer lo encontraron en un país extrajeron y por algún motivo creyeron que lo mejor es que fuera un recuerdo para mí de mi padre.
-Ya veo… entonces fue así –después un corto silencio se hiso presente –¿sabes? Me entere de que estuviste buscándome para poder ser mi aprendiz. Es increíble, después de todo pensé que creerías que soy un padre de mierda por haberlos abandonado a ti, a tu madre y a tu hermana. Ni un mensaje, una llamada, una visita… ¿Por qué?
-Al principio de verdad quería partirte la cara, pero después me di cuenta que haberme topado con este violín me di cuenta del gran poder que tiene para poder hacer feliz a las personas, todos los sentimientos que podía compartir. Supe que lo que en verdad deseabas sobre todo era poder compartir esos sentimientos por todo el mundo.
-Hmmm…entonces así fue. Me alegra que lo entendieras. Pero Ikuto, no cometas el mismo error que yo – Ikuto volteo a verlo sorprendido –nunca olvides los sentimientos de aquellas personas que son importantes para ti …y al parecer aquí hay algunas personas las cuales te estiman mucho –dijo mientras miraba fijamente a lo lejos a Amu
-Sí, lo entiendo –dijo Ikuto sonriendo.
Fin de Flashback
-¡¿Entonces me estás diciendo que no volverás a irte?! –grito emocionada Amu
- ¿Eh tan alegre te pone que me quede contigo? ¿No será que ya te estas empezando a olvidar del pequeño rey? –El calor de Amu volvió a sus mejillas
-¡Ikuto no digas tonterías! ¡No estés intentando tomarme el pelo de nuevo! Porque ya no voy a caer en tus bromas
-¿Bromas? Lo que dije aquel día en el aeropuerto no era broma. Amu yo en verdad te prometo que te enamoraras de mí…
Pero antes de que Amu pudiera alcanzar a responder algo su celular empezó a sonar, era una llamada de su mama.
-¡Oh por dios! ¡Es demasiado tarde! ¡Mama me va a matar! –dijo Amu levantándose apresurada mientras tomaba todas sus bolsas -¡Vámonos chicas!
Entonces Amu salió corriendo junto a sus charas preparada para recibir una paliza llegando a casa.
-Ya estas creciendo pequeña Amu –dijo para si mismo, pero Ikuto sintió una mirada que lo observaba en alguna parte de la oscuridad, hasta que pensó que tal vez ya estaba muy cansado. Él no sabía que realmente alguien si los estaba observando.
-Así que Ikuto volvió, ¡pero que afortunada soy! La dueña del Humpty Lock y el dueño de la Dumpty Key …así será aún más fácil poder robarlos…¡ soy tan afortunada!...
