Aclaraciones al final (▰˘◡˘▰)ノ disfruten~


En un mundo en donde todos tienen un poder especial,

Yo sería dueña de nada.

Coincidencias de vida

"No entiendo cómo puedes ser capaz de mostrar cierta satisfacción por estas cosas" Con cámara en mano, Orihime fotografiaba todo aquello que le parecía interesante. Alguna que otra vez se vio capturando la imagen de su acompañante, quien no daba reparo alguno para que esta dejara de hacerlo.

"Se llama arte mujer" contesto, como por enésima vez. Era difícil controlar a su compañera cada vez que la traía para alguna actividad que él disfrutara en particular. La última vez que la invito a un evento, fue en aquella experiencia de supervivencia que fue organizada por unos amigos suyos, los cuales eran expertos en actuación, el tema fue: supervivencia zombie. El evento se llevó a cabo en un bosque, por lo que le resulto más divertido; sin embargo Orihime, ella que existía para capturar la vida con sus fotografías, no vivió ni un miligramo del terror que se supone era garantizado por la exhibición. Y por su parte tampoco se llevó algún susto ya que se la paso cuidando a Orihime, quien no paraba de fotografiar a los zombies que intentaban 'asustarlos'.

"Tu visión de 'arte' es demasiado bizarra, invocan a la muerte"

"Nadie está invocando nada, y solo serán peleas callejeras" una fuerte luz le cayó de lleno en la cara, dejándolo indefenso por unos segundos "Orihime, el flash"

"¡Lo siento!" Su pequeña lengua de fuera le mostro otra de sus divertidas expresiones.

"¡No lo sientes para nada!" suspiro "En fin, le prometí a Nnoitora que vendría así que lo vi como la manera perfecta para perder el tiempo contigo" el joven levanto sus hombros en rendición y otro flash salió desde la cámara "¡Hime!"

"Whoops"

El lugar era en una zona de edificios abandonados y las peleas se llevaban a cabo dentro de alguno de estos. En sí, el edificio era de tres pisos y estos no eran tan grandes ni tan pequeños pero al estar infestados de gente el espacio que dejaban para caminar dentro era casi nulo; y los lugares concurridos nunca fueron del gusto de Orihime. No solo era por el escaso aire que se respiraba dentro, si no que también era una situación que alimentaba su ansiedad y claustrofobia.

En cuanto sintió el roce de otra mano contra la suya, sus palpitaciones comenzaron a crecer, se estaba hiperventilando "Tranquila, soy yo" la voz de Grimmjow fue como esa bocanada de aire que necesitaba para evitar ahogarse y después de unos segundos se percató que era su mano la que estaba tomando la suya. 'Gracias' le agradeció Orihime, pero esta vez con la mirada mientras que Grimmjow asentía; 'Estoy aquí' contesto él, de la misma manera.

Grimmjow la condujo hacia la primera pelea que era en el primer piso, no era mentira decir que Orihime en si llamaba más la atención que la atracción principal, pero también era obvio que ninguno de esos hombres estaba tan ebrio o era un completo imbécil como para acercársele. No con esa fría mirada que le cuidaba la espalda y que caminaba por detrás de ella.

"¿Tomaras fotos?"

"Aun no estoy cómoda, observare la pelea"

"Bien"

Nnoitora era el que se encargaba de organizar las peleas, no era algo tan difícil siendo que los luchadores llegaban por si solos, algunos lo hacían por dinero, otros por diversión, hubo casos en donde se jugaban por orgullo o incluso para probar su fuerza, los casos más zafados eran cuando disfrutaban de ello, o los extraños; en donde solo lo hacían para liberar el estrés.

Únicamente había tres reglas, no armas, no morder y no matar. En cuanto a la tercera esta se medía dependiendo la severidad en las heridas, o como en algunos casos contusiones por constantes golpes en la cabeza, de ser así la pelea será detenida inmediatamente.

Se podría decir que la industria de las peleas callejeras eran consideradas ilegales, pero no cuando la policía estaba involucrada.

"¿No deberías detener estos increíblemente brutales actos de violencia?" comento Orihime, sus ojos en los dos hombres que se jugaban la vida en el centro de toda esa gente que los rodeaba sin importarles de ser tratados como animales en exhibición "¿Cuantas leyes están rompiendo? ¿Acaso te pagan por esto?"

"Si es algo que el general permite, ¿Quién soy yo para pararlo?" contesto, su sonrisa de polo a polo.

Una mirada a sus ojos y después otra a la pelea "Policía corrupto" termino por decir, con una ligera curva en sus labios.

"¡No soy corrupto!" le dio un pequeño apretón mientras que ella regresaba el sentimiento con la misma acción "Es bueno ver que ya estas más tranquila"

"Si, gracias a ti"

Con el fin de perder el tiempo, continuaron viendo la pelea. Ciertamente Orihime no prestaba mucho en quienes eran las personas que luchaban entre sí, pero le llamaba mucho la atención en ver los movimientos que aplicaban, como se contraían los músculos al mover los brazos, o el impacto que se llevaba el cuerpo al ser golpeado con tanta magnitud. Ciertamente no perdió el tiempo para nada.

Nnoitora apareció delante de ellos, y mientras él y Grimmjow se ponían al corriente con las cosas que habían pasado últimamente en su vida, la atención de Orihime se vio captada por el aclamado grito de todo el público.

Se había anunciado el comienzo de la segunda pelea y juro haber escuchado un nombre pero sus ojos estaban en aquella persona parada en el centro, sus puños envueltos en vendas malgastadas. Cuando tomo su cámara y aplico el zoom completo empezó a sentir como se le comenzaba a ir el aire de nuevo. Y cuando aquella persona giro sobre si hacia el público; su cámara pudo captarlo por completo. Pasó un minuto entero y ya se había olvidado de respirar pero pudo aplicar la suficiente fuerza para pulsar el botón y tomar la foto.

"Orihime, ¿Estas bien?" La voz de Grimmjow se sentía lejana a pesar de tenerlo detrás suyo.

"Lo encontré" enuncio, "Al chico de aquel puño" por un momento su corazón se congelo al percatar sus ojos marrones en ella. No era mentira, él pudo reconocerla. Su mirada, tan intensa como la recordaba, se clavaba en su persona sin ninguna gota de vergüenza, y estaba segura que caminaba hacia ella. Pero no estaba lista, aun sentía que si se acercaba, esa intensidad terminaría por tragarla completa "Quiero irme" su pecho se sentía pesado 'Tengo miedo'.

La mano de Grimmjow la guio hacia la salida, no importa que tan curioso estuviera en ese momento por lo que le pasaba a Orihime; él más que nadie sabía lo real y terrorífico que era el miedo que ella sentía en esos momentos. Y nunca se perdonaría por hacerla sentir eso por mucho tiempo; con sus ojos azules sobre los de ella se dedicó a entonar lo único que podía por ahora; 'De acuerdo' contesto.

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"Era real" recalco "Tu miedo, era real" con elegancia acomodo su cuerpo en aquel enorme sillón, una pierna encima de la otra y su espalda erguida "Pero quiero saber que parte lo hizo real para ti, ¿Fue su presencia? ¿El que fuera una casualidad? O, tal vez, ¿Su mirada?"

"No" contesto, casi al mismo tiempo en que escucho la última pregunta "No su mirada; era intensa, pero no temía de ella"

"¿Entonces?"

"Creo, no estoy segura, pero. . . en ese momento, en el instante en que sus ojos vieron directo a los míos, fue como si esperara algo de mí" pensó por un minuto, después negó con la cabeza "No sé cómo explicarlo"

"Este bien, Orihime. Nunca fue necesario que lo hicieras, lo único que necesitaba era ver tu comportamiento hacia la pregunta, está claro que no sabes que fue lo que hizo real tu miedo, pero tal vez sea una de esas tangentes en la vida" concluyo, observando a sus ojos "Tal vez nunca sepas la respuesta y no hay ningún problema en eso"

"Pero el hecho de no saber, ya es un problema para mí. ¿Por qué me preocupe a tal grado de querer irme? Incluso hice que Grimmjow se fuera conmigo, no lo entiendo Unagiya" su cuerpo caminando de un lado hacia otro dentro de aquella habitación bañada de blanco, Ikumi Unagiya; su psicóloga, solo se limitaba a seguirla con la mirada, con total atención a sus movimientos.

Orihime dio percance de su atención hacia la ventana, meditando, una línea de pensamientos e ideas cruzaron por su mente y se volvió hacia el espejo de cuerpo completo que tenía pegado Unagiya en una esquina de aquel cuarto. Sus dedos tocando el frio vidrio "Mi miedo, es eso"

"¿Es que, exactamente?"

"Eso" hablo, sus ojos en su propio reflejo "El hecho de no estar asustada de aquella persona, pero sí de sus intenciones, su mirada tan intensa como si quisiera algo de mí. Y yo con mi curiosidad de saber que es, es eso, mi miedo es el hecho de querer saber y lo que sea que venga después de eso. Miedo a involucrarme"

"Lo dices como si estuvieras segura de que pasara algún día" Unagiya ajusto su agarre hacia la tablilla que tenía encima de sus piernas, su mano golpeaba el bolígrafo con cierto ritmo sobre ella "Vamos a jugar, Orihime"

Los ojos grises sobre la psicóloga, no con nervios, pero si con algo de ansiedad puesto que ya sabía lo mucho que le afectaban sus juegos "De acuerdo" pero accedió de todos modos, porque también sabia lo mucho que le gustaba sufrir, por no decir lo muy masoquista que se consideraba.

"Usaremos el poder de la imaginación, eres demasiado buena empleándola" Orihime no pudo contradecirle en esta, así que se limitó a asentir "Hoy yo seré ese chico, mi mirada intensa sobre la tuya y mis manos envueltas en vendas, camino directo hacia a ti ¿Qué haces? ¿Huyes? O, por esta vez, imagina que le das la oportunidad y lo dejas acercarse pero no lo suficiente como para que acapare toda tu zona de confort ¿Que le dirías? ¿Qué pasaría? Puede que aparezca otra coincidencia"

"Las coincidencias no existen" comento, su voz tan seria como nunca "Y si realmente eso llegara a pasar, no me imagino en una situación en donde no huyera"

"¿Y si no puedes escapar?"

"Entonces no tendría otra más que preguntar"

"¿Que le preguntarías?"

Orihime volvió su mirada hacia el reflejo en el espejo, "¿Quién eres?" concluyo "Y que hizo la vida contigo para que lleves esa mirada tan intensa"

"Es un gran comienzo, al menos para tener una muy larga y emocional conversación" Orihime sonrió, 'Como si él fuera a decírmelo a la primera' se permitió pensar. Unagiya observo el reloj "Bien Orihime, para terminar la sesión de hoy ¿Cómo vas con aquello?"

Aun no se acostumbraba a ese tipo de preguntas sin preparación mental alguna, por algo Unagiya era considerada una de los mejores psicólogos del país, te dejaba caer la bomba cuando menos te lo esperas y aprenden de cada uno de tus movimientos corporales y faciales.

Sus dedos golpeaban en sus costados con ansiedad "Oh. . . mejor que antes, ya sabes, la vida está hecha para vivirse. Ya no esta tan negro el panorama, aun respiro y hay salud, así que se agradece la preocupación" aun no sabía si se consideraba hostil el sarcasmo, pero era claro que lo usaba como mecanismo de defensa, sin embargo a Unagiya no pareció importarle.

"Me alegra que lo empieces a tomar con un poco de humor Orihime, el sarcasmo es solo señal de que estas yendo hacia adelante" De todas sus sesiones con aquella mujer, estaba segura que esta era la primer sonrisa real que percibía de ella, y eso solo pudo contagiarle la suya propia.

"Gracias" Ikumi asintió.

"No te olvides de agendar la siguiente sesión con Nanao, y por favor no digas que las coincidencias no existen; un día de estos te puedes llevar una gran sorpresa ¿sabes?" Orihime movía la cabeza en negación mientras reía.

"No si puedo evitarlo" Se despidió y con cautela se dirigió hacia el elevador para ir hasta la recepción.

Era agradable saber que personas como Ikumi se preocupaban por ella no solo por trabajo, aun no sabía cómo devolverle todo lo que ha hecho por ella hasta ahora. 'Tal vez pueda invitarla a comer la próxima vez' pensaba sin fijarse que claramente el elevador ya había llegado al piso, y cuando cayó en la cuenta de ello las puertas ya estaban cerrándose de nuevo, claro hasta que una mano con nudillos morados las detuvo a tiempo y estas se abrían una vez más.

"Muchas gracias por-" sus palabras se atoraron en su garganta en cuanto los mismos marrones chocaron con los grises de ella, el tiempo se detuvo por un instante que le pareció tan largo como una vida y su respiración comenzó aumentar golpeando fuerte contra su pecho.

"Eres tú" estuvo segura que fue algo que pensó al verlo, pero claramente no fue ella la que pronuncio aquellas palabras, su voz nunca fue tan grave; sin tomar en cuenta que estaba completamente sin habla.

Nunca supo cuando Unagiya cruzo por su mente, pero ahora estaba segura en cambiar su teoría sobre las coincidencias, y estaba muy claro que Ikumi era algún tipo de hechicera, porque tener al chico de esa mirada por tercera vez cerca de ella, sí que era una coincidencia.


Hey lectores! La tierra les dice hola!✧(๑´▽`๑)ノ

Aqui de nuevo con un capitulo mas yaaaay! Si soy Aime Hime xD! ya era hora de cambiar mi nombre, asi como esta es el mismo en Wattpad para los que me preguntaron ^^

Si les gusto dejen muchos REVIEWS o si les intrigo o si quieren saber mas, solo dejenlo en la cajita de abajo, es gratiiiis ╮(─▽─)╭

Recuerden que si no dejan review, yo lo sabre, porque los observo ≖‿≖ okno xD

Cuidense mucho y les mando muchos besos y abrazos (´▽`ʃƪ)

Bye~Bye~ pachoncitos ʕ·ᴥ·ʔ