Hola! Sí, ya sé que estoy atrasada con este proyecto, ya que como se pudieron dar cuenta me puse a actualizar otras historias, en vez de trabajar en esta. ¿Por qué? Simple y sencillamente porque sufrí de una terrible falta de inspiración en la trama de este fic. Ya sé que el tiempo ya se me vino encima, pero igual terminaré este proyecto, aunque sea mucho después de navidad. Porque tampoco quería hacer cualquier cosa con tal de terminar a tiempo. Quiero agradecer los reviews de:
Kaei Kon
The life is a dream
Ishida Rio
Shingryu Inazuma
Nekot
Rai Hino
Antes de continuar, quisiera mencionar que acabo de darme cuenta de que cometí un terrible error en el capítulo pasado. No sé si lo notaron, aunque supongo que sí. En la parte en que Rei y Bryan se disponen a entrar al IETIC se supone que están esperando que las luces de la calle se apaguen, como sucede poco antes del amanecer con el alumbrado público, sin embargo, en el siguiente párrafo yo puse que las luces se encendían. Lo chequé cientos de veces y no puedo creer que me haya equivocado. De cualquier forma me disculpo por mi descuido.
Recuerden que esta trama no tiene absolutamente nada que ver con Beyblade así que hagan de cuenta que ni pasó ¿OK?
Advertencias: YAOI o Shounen ai, sigo sin decidirlo ¬ ¬U
Atención: Es de suma importancia que mientras leen analicen desde el punto de vista de quien se está contando la historia. Otra cosa, las horas no están de adorno, si comparan los primeros dos capítulos se darán cuenta de un detalle muy particular. Ojalá que alguien lo vea. ¬ ¬U
Parejas: Kai X Rei Bryan X Yuriy
Summary: La muerte, es sólo una de tantas posibilidades en un trabajo como el suyo. Pero cuando es la vida del ser amado la que peligra ¿Qué tan lejos llegarías para aferrarlo a la vida? El tiempo es esencial. Comienza la cuenta regresiva. Kai X Rei Bryan X Yuriy.
Agradecimiento especial a Nekot y Kaei Kon por acosarme en el msn. Las quiero mucho chicas!
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Cuenta Regresiva
Por Addanight
Capítulo 2: 4… Una Pizca de Realidad
20 de Diciembre de 2005. Oficinas de la DAER. 1430 horas.
Hace tan solo unos momentos que salimos de la Oficina de la agente M cuatro nueve para dirigirnos a la oficina de mi compañero. Todavía no puedo hacerme a la idea de que Rei y Bryan fallaron en su misión. Es decir, todos estamos concientes de que en nuestro trabajo el fracaso es siempre una posibilidad; pero no es como si uno realmente se pusiera a pensar en lo que sucedería si realmente se equivocara. Del fracaso a la muerte, hay un muy pequeño paso en este oficio y la sola posibilidad de que así sea me aterra como no tienen idea. Los recuerdos de la noche que mi amado Boris o más bien Bryan, odia su verdadero nombre, y yo pasamos justo antes de que partiera aún están en mi mente. Si cierro los ojos, aún puedo sentir cada una de sus caricias y escuchar sus labios jurarme que me amaría aún después de muerto. Muerto. No, él sigue con vida. Tengo que estar tranquilo, sólo así tendré la lucidez necesaria para traerle de vuelta.
Creo que aún no me he presentado, aunque presiento que no hace falta puesto que a estas alturas ya habrán adivinado quien soy. Pero de cualquier forma voy a hacerlo. Mi nombre es Yuriy Ivanov y soy agente de la DAER. Más específicamente, soy el agente Z dos seis. Tengo veinticinco años. He sido agente desde los veintidós, así que si sacan cuentas, tengo apenas tres años de experiencia. Mi compañero, es el príncipe del Hielo que camina a mi lado, mejor conocido como Kai Hiwatari. Somos agentes nivel siete, lo cual es bastante considerando el poco tiempo de experiencia que poseemos. Claro que si quieren compararnos con nuestras respectivas parejas, no somos más que unos novatos. Lo cual me lleva a pensar: ¡¿cómo demonios se supone que triunfemos en la misión que los dos mejores agentes de la agencia fallaron!
Ya dentro de la oficina de Kai, mi bicolor compañero enciende su computadora y se dispone a buscar el lugar en la que la frecuencia de los desaparecidos agentes fue recibida por última vez. El tiempo es esencial. Debemos darnos prisa. Porque cada segundo desperdiciado podría ser la diferencia entre que ellos vivan o no. Es horrible ver como la persona que amas se marcha cada día a exponer su vida. Pensar en que el más mínimo detalle podría ser fatal. Besarle y mirarle a los ojos sabiendo que esa podría ser la última vez. A veces me gustaría que dejara este trabajo. Sé que pedirle eso a mi amado ruso sería egoísta, pero desearía no tener que verle partir cada día sin saber si va a regresar. Por otro lado, exponerse al peligro es parte de su personalidad, no podría hacerle renunciar, porque seguro que con eso mataría una parte importante de él. Y entonces sí estaría muerto, dejaría de ser Bryan. Mi Bryan.
"Tenemos un problema" escucho decir la voz de mi compañero.
"No me digas. ¿Cuál fue tu primera pista? Oh, ya sé, quizá que las personas a las que más amamos fueron secuestradas. " le respondo. Sé que no debería haberle respondido así, pero el sarcasmo es parte de mi encantadora personalidad.
"Hablo en serio. Tenemos otro problema. La frecuencia que debía mostrarnos su localización marca un punto en medio del mar. No hay absolutamente nada." Agrega mientras me mira confundido. ¿Se supone que creamos que fueron mandados a una misión en medio de la nada? Por favor, todo el mundo sabe que esas misiones son para niveles inferiores al cinco.
"¡Qué! No puede ser. ¿Qué haremos?" cuestiono esperando que Hiwatari tenga un plan, como siempre, aunque por su mirada me temo que no es así.
"Nuestro única esperanza sería ver el archivo de su misión para saber el lugar al que los enviaron. Lamentablemente, eso es información clasificada. Y podríamos intentar robarlo, pero recuerda que desde que alguien robó información del archivo triplicaron la seguridad." Menciona mientras espera mi respuesta.
"Nosotros quizá no tengamos acceso, pero conocemos a alguien que sí. ¿Por qué no se lo pedimos a M cuatro nueve?" comento recordando a la maestra de Rei y Bryan. Sé que es egoísta pedirle que nos ayude con esto, no sólo porque es ilegal sino porque podrían encerrarla de por vida por traición, pero tenemos que intentarlo al menos.
"¿Pedirme qué?" cuestiona la mencionada señorita al tiempo que ingresa a la habitación.
"Nada." Responde Kai inmediatamente. ¿Saben algo? quiero mucho a Kai, pero a veces me gustaría saber ¿Qué demonios pasa por su estúpida cabeza? Ahora que lo pienso, quizá no haya nada en su cabeza. Por supuesto, eso explicaría muchas cosas.
"¿Cómo qué nada? ¿Estás conciente que esta podría ser la única forma de encontrarlos?" digo esperando que algo de sentido común entre en la hueca cabeza del ruso-japonés.
"Pero no podemos pedirle que haga algo así." Me dice viéndome con esa mirada de 'tú sabes que está mal y como yo digo que no lo haremos, simple y sencillamente no lo haremos.' Detesto que haga eso. Hasta donde yo sé, nadie lo nombró jefe del equipo, claro que no puedo esperar que el señor 'yo nunca me equivocó y jamás escucho a nadie, en especial a Yura' acepte sugerencias.
"Bueno. Me avisan cuando se decidan si decirme o no. A propósito sólo vine a traerles esto" menciona la joven castaña al tiempo que deja caer un CD sobre el escritorio.
"Es el archivo de la misión de los chicos. Quizá les sirva de algo." Explica sin mucho interés la agente, como si robar información clasificada fuera cosa de todos los días. Esperen. Somos espías. Robar información clasificada sí es la cosa más normal del mundo, al menos está dentro de nuestra definición de normal. ¿Saben? Nunca me había considerado una persona anormal. ¡Qué va! Soy la persona más rara del mundo. ¿Quieren saber por qué? Porque mi compañero es Kai Hiwatari, nadie en su sano juicio lo elegiría como compañero.
"¿Tomar ese archivo no va en contra de las reglas?" cuestiona Kai señalando lo que por obvias razones ya sabemos. Oh por Dios, no me digan que ahora le va a dar un ataque de moralidad. Hasta donde yo sé hemos cometido tantos crímenes que ya debería carecer de conciencia moral. ¿Qué digo? Ese cubo de hielo de seguro carece de cualquier tipo de conciencia.
"La verdad sí, pero yo no creo que ustedes vayan a delatarme. Además, el jefe de sus novios está tan ocupado que no fue problema robárselo." Comenta mientras una sonrisa se posa en su rostro. Si no supiera que es una respetable y alta dirigente de la agencia, diría que disfrutó robarle a su compañero de trabajo. ¿Por qué lo digo? Mmm… No lo sé, quizá tiene algo que ver con su sonrisa de satisfacción, o con que tiene las palabras: 'Estoy que salto de alegría por haberle robado a ese imbécil' escritas por todo el rostro.
"¿Lo sacaste de su oficina? Creí que los que asignaban las misiones contaban con la mejor seguridad de todas." Menciono un tanto escéptico al pensamiento de que la mejor organización de espionaje cuente con un deficiente sistema de seguridad.
"Y así es. No veo porque están tan sorprendidos. Recuerden que Kon y Kuznetzov fueron mis alumnos, yo les enseñé absolutamente todo lo que saben." Dice la joven bastante orgullosa de ello.
"Y bien ¿A dónde nos dirigimos?" pregunto mientras me acerco a ver el archivo que desde hace unos minutos Hiwatari ha estado revisando en su computadora.
"Al IETIC" responde con su mirada perdida. Eso sólo significa una cosa, que está muy molesto, supongo que por la tensión de no saber de Rei, y listo para matar a quien sea que le moleste y como ese sin duda no quiero ser yo, voy a cuidar cada una de mis palabras a partir de ahora.
"¿A qué hora nos vamos?" Pregunto mirando a mi compañero.
"A las 1500 horas" Responde con ese tono de voz tan característico de él. Y así, ambos nos disponemos a arreglar lo necesario para marcharnos al edificio del importante instituto antes mencionado. Por suerte no está muy lejos. De hecho se encuentra en la parte norte de Rusia, así que ni siquiera tendremos que salir del país. Sólo espero que Bryan sea paciente y espere a que yo lo rescate aunque, conociéndolo y tomando en cuenta que no sabe que voy a ir a salvarlo, no me sorprendería que estuviera haciendo algo realmente estúpido en un vano intento por escapar. Pero así es él: terco y decidido hasta el final. Sólo espero que su final no esté muy cerca.
20 de Diciembre de 2005. Instalaciones del IETIC. 1740 horas.
El imponente edificio del IETIC se encuentra ya frente a nosotros. La luz del sol aún ilumina todo el lugar, pero de cualquier forma dudo mucho que nos noten, porque nuestra especialidad son las entradas sorpresa. Desde nuestro escondite, detrás de una montaña a varios metros del edificio, ambos observamos el enorme edificio cuestionándonos lo obvio: ¿Seremos capaces de culminar exitosamente esta misión? Y lo que es aún más importante, ¿Rei y Bryan seguirán con vida?
Hay bastante seguridad en el lugar. No entiendo porque esta clase de institutos siempre tienen que estar en medio de la nada. Es decir, si alguien quiere robarles igual lo harán aquí o en cualquier otro sitio. Siendo este el caso, ¿por qué no pueden construir su edificio en alguna ciudad? Frente a un bar estaría bien, así tendríamos a donde ir a celebrar cuando terminemos. Cierto. Olvidaba que no podemos celebrar por culpa del factor tiempo. Ni hablar, creo que debería dejar de divagar y empezar a concentrarme en nuestra misión. Llevamos varias horas caminando, ¿saben que tuvimos que dejar el vehículo en la ciudad más cercana para no levantar sospechas? No quiero ni pensar en todo lo que tendremos que recorrer de regreso.
"Y bien. ¿Cuál es el plan?" cuestiono mirando como mi compañero escudriña cada rincón del edificio.
"¿A tu modo o al mío?" cuestiona mientras se acerca a la edificación.
"¿Por qué preguntas? ¿No eres tú el que siempre decide?" cuestiono mientras lo observo con cuidado. Ahora no tengo la menor duda de que se muere de miedo al igual que yo.
"Hmpf, no sé para que me molesté en pedir tu opinión" me dice mientras regresa su vista a nuestro objetivo.
"A mi modo" decido aprovechando la oportunidad. Oigan, con Kai nunca se sabe cuando volveré a ser tomado en cuenta.
"Como tú quieras" me dice mientras empieza a avanzar hacia el extremo opuesto de la edificación.
¿Saben que es lo mejor de ser espía? La ropa. Así es, el uniforme de la agencia es maravilloso. ¿Por qué lo digo? Porque me hace ver aún más sexy de lo que ya soy y créanme cuando les digo que eso ya es demasiado. Quizá lo único que me desagrada es la pequeña mochila que cargo con mis diversos juguetes. ¿Qué puedo decir? Uno tiene que aprender a disfrutar todo en la vida, pero en especial de su trabajo; sobretodo cuando éste puede ser la última cosa que hagas.
Mirando fijamente a mis objetivos llevo mi mano hacia mi arma y de cinco certeros disparos dejo la entrada desprotegida. Es lo bueno de estas armas, son fatalmente silenciosas. No sé si ya se los había comentado, pero tengo una puntería excelente. Las armas son sin duda alguna mi punto fuerte. Mientras que la habilidad de mi compañero es… matar con la mirada. Muy bien mentí, ni siquiera Hiwatari ha sido capaz de matar a alguien con solo verlo, pero les aseguro que ha estado bastante cerca de lograrlo.
Poco después, las alarmas de todo el lugar se han activado y los guardias han empezado a reunirse en la puerta principal. Con la distracción ya creada, me dirijo a la parte trasera en la que Hiwatari ha violado el sistema de seguridad de la puerta sin problemas. Como estaba a punto de decirles antes de que me interrumpieran, mi colega es experto en emplear el medio para crear perfectas y certeras distracciones; motivo por el cual la especialidad de nuestro equipo son las entradas sorpresa.
Asiéndonos de dos uniformes del lugar y con las cámaras desactivadas debido a una extraña falla eléctrica, cortesía de Hiwatari, ambos caminamos sin problemas hasta nuestro objetivo. El archivo del IETIC. Cualquiera pensaría que una institución experta en tecnología como ellos guardaría todo en computadoras, pero no es así. Los datos de los proyectos están por escrito por una razón muy particular y obvia al mismo tiempo. Entre tantos papeles, nadie que no sea de aquí sabría donde empezar a buscar lo que necesita, lo que nos lleva al problema actual. Tendremos que revisarlo todo, en busca de las especificaciones del software que nuestros amados kois debían obtener.
21 de Diciembre de 2005. Moscú, Rusia. 400 horas
"No puedo creerlo. Leímos cada estúpido papel y nada. Ni siquiera encontramos pruebas de que el dichoso software estuviera siendo desarrollado. Y eso que me las arreglé para conseguir la contraseña de uno de los altos mandos e intervenir la base de datos de todo el instituto. " Se quejó el lindo y sexy pelirrojo mientras ambos jóvenes se adentraban en su hogar.
"Deberíamos ir a dormir un poco, al menos unas horas. Quizá el descanso nos haga pensar con más claridad." Sugirió el bicolor dirigiéndose a su solitaria alcoba y es que la ausencia de su gatito, no pasaba desapercibida.
"Creo que tienes razón. Que descanses." Respondió Ivanov encaminándose a su habitación. El aire frío del lugar sólo le hacía pensar en la ausencia de su amado Bryan. Con cuidado sacó de su cuello un bello relicario circular y miró la fotografía en su interior. Aquellos bellos ojos verdes lo miraban con ternura, su sexy y bien formado cuerpo se apreciaba elegantemente vestido, mientras sus grisáceos cabellos caían levemente sobre su rostro. Los dedos del joven acariciaron una vez más la fotografía de su adorado Kuznetzov, al tiempo que hacía un esfuerzo por descansar.
21 de Diciembre de 2005. Moscú, Rusia. 1000 horas
Aún con cansancio, más mental que físico, pero sin deseos de dormir; el joven de ojos azul ártico decidió hurgar en la computadora de su precioso ojiverde. Sus ojos pasaron de archivo a archivo sin encontrar nada de utilidad. Los íconos en el escritorio se encontraban desparramados por todos lados. El ruso jamás había entendido porque su chico se empeñaba en tenerlos de eso modo, en vez de alinearlos todos hacía un lado de la pantalla como la mayoría hacía. Claro que tampoco entendía su manía de que dichos íconos no tuvieran un nombre completo debajo de ellos, sino una simple y solitaria letra. Siguió mirando todo sin interés, decidiéndose por jugar solitario mientras esperaba. Luego de trece juegos perfectos, Yuriy se disponía a marcharse hasta que un cuadro de mensaje apareció en la pantalla pidiéndole una contraseña de ocho letras.
Así que con una nueva misión en mano, el bello pelirrojo trató de adivinar la contraseña sin resultado. Había tratado de todo, desde lo más obvio hasta las más curiosas características y gustos que conocía de su chico sin resultado. Por eso odiaba las computadoras, nunca había logrado entenderlas. Ya harto de jugar a: 'Adivinemos la contraseña', el joven se dispuso a marcharse. Estaba a punto de apagar la computadora cuando al voltear de nuevo a la pantalla, se topó con la contraseña que necesitaba. No podía creer que siendo un agente de su nivel no la hubiera visto antes. Ahí en el escritorio, las letras de los archivos se alineaban formando una clave de ocho letras. Lleno de curiosidad introdujo las letras en el cuadro de diálogo: "ovtbreid". Al instante un archivo se abrió.
"¿Qué es esto?" Cuestionó mientras veía el contenido de dicho archivo con detenimiento. Dándose cuenta por fin de lo que había descubierto, el joven ruso corrió hacia la habitación en que su compañero descansaba.
"Kai despierta" Dijo tratando de despertar al bicolor.
En sus manos yacía un portarretrato con la foto de su amado y adorado chino. El joven oriental sonreía abiertamente mientras su largo y lacio cabello castaño caía delicadamente sobre su espalda. Sus preciosos ojos azul marino brillaban con alegría mientras un chico bicolor se encontraba detrás de él con una media sonrisa y uno de sus bien formados brazos asiéndolo de la cintura. Yura no pudo sino suspirar. Era tan triste ver esa foto de Kai y Rei, y es que a pesar de saber que no era así, esos días en que los cuatro eran felices parecían tan lejanos.
"¿Qué sucede?" cuestionó el ojirojo despertando de su sueño.
"Encontré algunas cosas en la computadora de Bryan." Afirmó sin saber como explicarle a su compañero sus hallazgos y es que el mismo no había entendido del todo lo que sucedía.
"¿Qué cosas?" preguntó un tanto confundido por la falta de detalles en el comentario del ojiazul.
"Pues los informes confidenciales que fueron robados de la base de datos de la DAER." Explicó un tanto nervioso. '¿Qué no sabía acaso Kuznetzov que eso era jugar con fuego?' se cuestionó molesto por la falta de criterio de su adorado Bryan.
"Lo que no entiendo es como lograron obtenerlos. Se necesitaría ser un genio par robarse algo de DAER. Y ninguno de ellos lo es." Mencionó Yura mirando fijamente a su compañero.
"Eso no lo sabes. Ten en cuenta que nosotros no tenemos la menor idea de sus habilidades, por lo que sabemos cualquiera de ellos podría ser un experto hacker." Agregó Hiwatari.
"Vamos Kai, solo hay que mirarlos para saber que son personas totalmente comunes." Defendió Ivanov.
"Creo que los subestimas. Después de todo, no puedes esperar que sean los mejores agentes de la DAER y que sean personas comunes." Contestó tranquilamente Kai mientras su mente comenzaba a formular cientos de posibilidades.
"Supongo que tienes razón. Es sólo que me da miedo pensar que lo conozco tan poco." Afirmó sinceramente el ojiazul.
"¿Crees que Rei esté enterado de esto?" Preguntó el bicolor temiendo que su kot también estuviera implicado en el crimen.
"En realidad, no me sorprendería que hubiera sido su idea." Respondió el joven ruso.
"¿Para qué querrían ellos esta información?" Se cuestionó el chico de ojos carmines.
"Pues… una de dos: o Bryan y Rei pensaban entregar esta información a una agencia enemiga para que puedan sabotear las misiones de la DAER o…" comenzó a decir Yuriy quedándose mudo ante la otra posibilidad.
"O sospechaban que alguien dentro de la agencia estaba saboteando las misiones." Completó el ruso-japonés leyendo la mente de su amigo. No en vano, era un equipo.
"Eso mismo pensé." Mencionó el novio de Bryan.
"Ahora todo tiene sentido. ¿Qué haremos?" se cuestionó el chico de orbes azules en voz alta.
"Creo que lo mejor será informar a M cuatro nueve que finalmente descubrimos lo que está sucediendo en realidad." Sugirió Kai mientras ambos se dispusieron a salir con rumbo a las oficinas de la DAER.
Tiempo restante para completar la misión: 61 horas.
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Comentario:
Pasando a otra cosa, en dos reviews me comentaron que querían saber como fue que estos chicos se conocieron, pero no sé si todos lo deseen. Como ya saben esta historia es corta en realidad, no pasa de cinco capítulos, pero si quieren que cuente como fue que comenzó todo podría hacer otro pequeño fic. En realidad pensaba hacer una especie de prólogo aunque pensaba enfocarme en contar la misión en la que Rei y Bryan se volvieron legendarios. Pero si quieren también podría incluir como se conocieron. Bueno espero sus comentarios del fic y sus opiniones de lo que el prólogo debería tener.
Cuídense,
Addanight.
