Propuesta de Japiera: fuga/despedida.

Propuestas musicales: Chanderlier (Sia) y Sober (Pink)*

Personajes: Mimi Y Yamato.

—2—

Fuga.

Antes sus ojos, Mimi resultaba ser la mujer más hermosa dentro del salón de baile. ¿Y cómo no iba a serlo?, si era la encantadora novia que vestía un voluminoso, excéntrico y llamativo vestido blanco con encajes, y un velo tan largo que llegaba hasta el final de sus caderas; en ese momento las sentía entre su mano, apretada contra su cuerpo mientras intentaba seguir el ritmo de tres tiempo del vals. Un momento que los invitados tanto añoraban ver: el primer baile de marido y mujer.

Las tradiciones japonesas se mezclaron con las norteamericanas, el estilo clásico con el modernismo del siglo XXI, las melodías lentas con las contagiosas canciones de rock de la banda. Todo el mundo bailaba y divertía. Fue la boda de ensueños para Mimi, quien estaba rebosada por la alegría, lo suficiente para pasarse con algunos tragos.

Antes de finalizar con la recepción de la boda Mimi le pidió a su esposo escapar. Eso era parte de las tradiciones americanas: La fuga de los novios.

—Huyamos, fuguémonos de aquí —susurró contra su oído.

Yamato enarcó una ceja luego:

—¿Estás ebria?

No lo decía por aquella propuesta, sino por el sonrosar marcado en sus mejillas y por el trabalenguas que soltó cuando pidió lo otro.

—No estoy ebria —aseguró ella—. Estoy sabrosita —Y se soltó a reír.

Yamato, que apenas y tocó una copa durante el brindis, rodó los ojos con la burla rondando las comisuras de sus labios. En ese momento bailaban en la pista de baile. Algunas parejas hacían lo mismo a su alrededor, pero nadie le prestaba la misma atención que al principio.

—No creo que "sabrosita" defina bien tu estado, Mimi —Y le dio vueltas, la falda del vestido pomposo de su mujer se abrió aún más.

—¡Pero qué importa! —dijo al tiempo que volvía a sentir como la mano de Yamato le tomaba de la cintura—. Eres un aburrido. Me casé con un aburrido —Y luego gritó, levantando sus brazos al aire—. ¡Larguémonos!

Rio como si aquello fuera lo más divertido del mundo.

—No deberíamos hacerlo, Mi-rin. Soy el menos capacitado para decir esto, pero nuestros amigos están aquí.

—¿Y qué? Es mi boda, Yama —infló sus cachetes rojos—. ¡Quiero tener una salida de película!

—Baja la voz, por favor. ¿Te das cuenta de que no veremos a estas personas por mucho tiempo?

—Algún día no las encontraremos por ahí, en las calles. Japón no es muy grande.

Yamato rio seco. No seguía intentando convencer a una terca y ebria Mimi. Él pronto se iría de gira mundial, ella le acompañaría. Fugarse no era lo más conveniente teniendo en cuenta su situación.

—Bien, escaparemos —le dijo—.Pero primero déjame ir a por algo, ¿ok?

Ella asintió.

Lo que nunca supo Mimi fue que su fuga no fue del todo una fuga. Yamato alertó a sus amigos más cercanos y familiares sobre los planes macabros de su mujer, quien tenía una risa traviesa por lo que estaba por hacer. Los invitados uno por uno se fueron despidiendo sin que la muchacha lo supiera.

Mimi tuvo su momento de película, en donde todos salieron del salón de baile justo cuando ella y Yamato estaban partiendo. La mano de Mimi se movía de lado a lado a través del quemacocos del auto, reía airosa, sabiendo que se había salido con la suya, una vez más.

[*]Ok, puede que no haya exprimido el tema de la bebida y la abstinencia, pero ahí se tocó un poco, ¿no? Una manera divertida de interpretar las canciones(?)

Cuando leí fuga pensé en despedida. Nadie que se despida puede haberse fugado del todo, así lo vi. Bah, que lo sé, el fic no tiene mucho sentido. La vida tampoco y henos aquí.

Me creerían si les digo que esto ha sido sacado de la vida real(¡?) Sí, le pasó al amigo de un primo que tenía una hermana que le contó que la abuela de una amiga le pasó esto. Ah, broma, es en serio. (Le pasó a mi prima).

grazzie mile por leer.

Ciao.