¡NO SERÁ UN SHURI! Que quede claro, no será un shuri. No soy tan diabólica xD
Aquí el no esperado capítulo :v
Típicas Situaciones
Asuna se sentía la persona más aburrida del mundo. La razón era que este día era el cumpleaños número treinta de su madre, y muchas personas (desconocidas para ella) vinieron de todo el mundo a celebrarlo. Pero ella se encerró en su cuarto, y eso es porque no le gustaban las fiestas, para qué negarlo. Se sentía sola y aburrida. Se sentía, hasta que se le ocurrió la idea del año.
Tomó su celular, buscando desesperadamente el número de Yuuki. La iba a invitar, sí o sí.
¡Hola Yuuki! Esperó unos tantos minutos para que contestara.
¡Hola Asuna :3! ¿Qué sucede? Pensé que estarías gozando la fiesta de tu mamá
No conozco a nadie, así que pensé que podrías venir Cruzó los dedos.
Claro, allá te caigo xD
Aquí te espero, invitaré a los chicos
¿A Kirigaya también? Sabes que el no suele ir por el territorio Yukki :v
Lo obligaré c: Aquí te espero Yuuki
¡Seré la persona en cambiarse más rápida del viejo oeste!
Asuna rió con mucha emoción, agitando sus blancas piernas. Se levantó de su cómoda cama en la que había estado acostada 5 horas energéticamente, y de su armario sacó un vestido de color rojo sangre. Usaba mucho ese color junto con el blanco, ya que le hacía recordar los días en su gremio en SAO, dónde conoció a su espadachín negro...Se sonrojó, Dios, que cursí se estaba volviendo.
Con ropa decente puesta, salió a su habitación dirigiendose a la salida, esperando a su grupo de amigos. Y los visualizó, unos minutos después, riéndose animadamente entre ellos, pero lo que le impresionó fue ver a Kirito ahí. ¿Se habrá llenado de valor, solo por ir a verla? Un sonrojo se asomó visiblemente por sus pómulos y en su boca se formó una estúpida sonrisa. Pero esta se borró, cuando vió que los guardias no los dejaban entrar.
—Lo siento, pero ustedes no están en la lista de invitados.—Dijo uno de ellos.
—Fuimos invitados por Yukki Asuna, ¿Sabe quién es o le muestro una foto?—Bufó Suguha, enojada.
—Asuna-sama nunca solicitó entradas a otras personas, y mucho menos a niños como ustedes.—Y logró lo que pensaban que quería, cabrearlos.
—¡Somos las personas más maduras y responsables de toda Narnia!—Yuuki gritó a los guardaespaldas. El grupo de amigos la miró mal, exceptuando a Kirito, que se rió junto a ella. Iguales o distintos, esa era la cuestión.
—Por favor, vayánse de aquí.—Sugirió un guardia, aunque no los conocía les daba pena ajena.
—¡Ryu-san! No los corra así, por favor. No quiero que los jóvenes hayan venido para nada.—Sonrió, diabólicamente.
—¡Pero Asuna-sama, su madre...!—
—Dijo que solo estaban invitadas las personas de la lista, pero yo puedo hacerlos entrar porque...?—Los invitó a seguir.
—Somos ordenados por los Yukkis.—Bajaron la cabeza, deprimidos. Los guardias miraron a los adolescentes, que estaban impactados del comportamiento de la muchacha. Definitivamente estar con Yuuki traía consecuencias bastantes serias. La pelirroja hizo una seña para que entraran.
—Enserio, ¿Eres Asuna?—Interrogó Rika, aún en shock.
—¡Asuna está usando sus poderes millonarios para el mal!—Chilló Yuuki, indignada. Pero ella y la pelirroja chocaron sus manos y de sus bocas salió un ~¡Yeeeeeeeei!~
—Vamos a tomar algo, hay alcohol y Coca-cola—Caminó.
—¿Y el ponche? Esto no estaría pasando si la fiesta fuera en mi...—No terminó su frase Agil.
—¡A conseguir publicidad a otra parte!—Gritó Klein, ganándose una risa de Shinon y Silica.
Todos reían como nunca, pero los que se habían aguantado a hacer eso, eran nada más ni menos que Kirito y Asuna. Sus miradas chocaron, creando esa fina combinación que ambos solo ellos tenían el placer de conocer. El pelinegro sonrió, como un galán, tomando sus mejillas con cierta delicadeza, llevando los labios rosados de su princesa a su boca, con el fin de llenar ese vacío que sentía al no verla por mucho tiempo. Sus corazones sincronizaron, ellos lo sabían. Asuna rodeó con sus brazos la nuca de su espadachín, mientras que este la rodeaba por la cintura, siendo tocado por el largo cabello naranja de su amada.
—Qué guapo estás.—Admitió la de cabellos naranjas con una sonrisa coqueta.
—Tú t-también...—Kazuto no tenía tiempo para darse cuenta de su error, porque estaba impactado por la belleza de su pelirroja.
—¿Ah, sí?—Lo miró con burla.
—¡Quiero decir! Te ves hermosa hoy, Asuna. Eres una princesa.—Le regaló una sonrisa, de esas que a Yukki le hacían temblar las piernas y su cara se ponga roja..
—Idiota...N-no digas cosas que no son verdad.—Desvió la mirada con un sonrojo.
—Oh vamos, sabes que es verdad.—Besó su frente.
—Baka.—Enterró su cara en el hombro del pelinegro.
—Por cierto Asuna, yo, bueno, pensé invitarte a...—Fue interrumpido cruelmente, por la voz chillona de la persona que odiaba.
—¡Asuna! ¿Dónde estás? ¡Ven a ver esto!—Gritaba, con un toque de felicidad extrema.
—¿Yuuki?—Sonrió, mientras Kazuto chasqueaba la lengua con fastidio.
—¡Klein-san está haciendo el ridículo por allá! ¿Tienes alguna cámara para grabarlo y mostrárselo mañana?—Pidió.
—Sí, ¡Voy a buscarla!—Soltó una risita, mientras se iba a buscar la dichosa cámara en su cuarto. Konno volteó a ver a Kirigaya, pero este la miraba gélidamente.
—Oh disculpa, interrumpí algo ¿Buen hombre?—Preguntó, sarcásticamente.
—Piérdete.—Siseó enojado.
—¿Creeíste que sería fácil estúpido? Recuerda quién está aquí.—Sonrió burlona.—Ni siquiera pudiste evitar que algo pasara en mi casa ese día.
—Créeme, si le has llegado a tocar siquiera un pelo, mañana amanecerás en un río. Viva o muerta.—Mostró una sádica sonrisa. Yuuki tembló, por un corto momento.
—¿Debo tener miedo o qué?—
—Deb...—Fue interrumpido otra vez.
—¡Ya la encontré Yuuki, toma!—Se la entregó.—Pero debes mostrarme la grabación, ¿eh?
Zekken sabía que significaba eso. Asuna no vendría con ella. Kirito la miraba burlón, y esta le dedicó una mirada que decía "Volveré."
—¿Y bien? ¿Qué ibas a decirme?—La expresión fría y arrogante de Kirigaya cambió, al escuchar la tierna voz de su amada. Había comprendido en ese instante que con solo escucharla su día podía cambiar completamente.
—Tengamos una cita, Asuna. Nunca pudimos salir decentemente en SAO, ni siquiera en la vida real, así que, podemos ir a cenar. Si no te molesta, claro...—Puso cara de niño pidiendo un dulce.
—K-Kirito-kun...—Sonrió.—Jamás me molestaría estar contigo, ¡Idiota!—Kazuto tomó sus mejillas de nuevo y la besó, probando ese sabor al que se había vuelto adicto.
—Awwwwwww~—Se escuchó por todo el salón. Sip, todos estaban viéndolos, hasta sus amigos, que se les acercaron.
—¡Phew! ¡Ese es mi Kirito, nunca pierde el tiempo para hacer sus jugadas! —Golpeó la espalda del aludido con fuerza.
—No quiero sobrinos en esa cita, por favor...Aunque no me haría mal uno.—Dijo Suguha riéndo, ganándose un empujoncito de Asuna.
—Un brindis por la pareja.—Alzó una copa Shinon, que estaba a unas cuantas de emborracharse.
—¡Queso!—Gritó Yuuki.
—Estúpida, ¡Un brindis no una foto!—Golpeó con la palma de su mano su frente Rika.
—Esa mujer está borracha.—Se alzó de hombros Silica.
—Eh...—Tartamudeó Agil. —¿Salud?
—¡Salud!—Gritaron en conjunto.
¡Heeeeeeeey! ¿Cómo han estado gente? Yo muy bien, no sé porqué, pero bien :v
A todas esas millones de personas que comentaron (Que realmente fueron 3 :v) Les agradezco por tomarse la molestia de decirme que les parecía. Por Cierto, vuelvo a repetir que no será Yuri :v xD Se me olvidó decir eso, upss.
