II

- ¡Sora! - gritaban Donald y Goofy al mismo tiempo que caminaban por el Distrito 1 de Traverse Town.

Ya habían pasado un par de horas desde la última batalla que tuvieron con los heartless, y lo más importante, la última vez que vieron a Sora.

- ¿Qué habrá pasado que lo tiene tan molesto? - preguntó Goofy.

- Mujeres, eso es lo que lo tiene así. Preguntame a mi que llevo tanto tiempo con Daisy. Vamos a la nave, puede que esté allí.

Ambos animales tomaron la ruta más cercana a la nave, la cual se encontraba en la tienda de accesorios.

- Chip, Dale, ¿no saben si Sora estuvo aquí? - preguntaron por el intercomunicador al par de ardillitas que se encontraban en el castillo de Disney.

- ¿Me buscaban? - preguntó el muchacho extraviado quien se encontraba en su silla habitual dandoles la espalda.

- No se como no vimos su cabello cuadno entramos - comentó en voz baja Donald a su compañero.

- ¿Estás bien, Sora?

- Claro que estoy bien, mejor que nunca. Los estaba esperando, el rey no va a escapar solo, ¿no lo creen?

- Si...claro - era extraño para Donald oír a Sora decir algo sobre buscar a alguien que no tuviera el nombre Kairi o Riku enmedio, pero no le desagrado la idea y comenzó a preparar la maquina para ir a...

- ¿Dónde podrá estar?

- No lo sé. ¿No hay algún lugar que no hayamos visitado?

- Sora, Donald, Goofy estamos recibiendo señales del rey. Provienen del castillo de la Bestia.

- Excelente, Donald, ya sabes a donde.

El rostro de Sora mentia. Sabía muy dentro de él los sentimientos hacia Kairi, y sobre todo en esta situación en la que le había dado la espalda. "Ella se lo ganó. Nunca me dio un lugar" se decía a si mismo aunque por dentro las lágrimas cubrían todo lo que nunca había visto la luz. "¿Cómo puede pensar que después de todo lo que me hizo sufrir la voy a ir a ayudar?

La nave Gummi se encontraba frente al castillo de Bestia por lo que los tres tripulantes desembarcaron en el jardín frontal.

- Parece que no hay nadie - dijo Goofy mientras abrían la puerta principal.

- Sora, Donald, Goofy. Que bueno que estan aquí - dijo una vocecilla que provenía de una pequeña taza que ese escondía junto a una maseta.

- ¿Chip? ¿Qué ocurre? ¿Dónde está tu mamá y los demás? ¿Y Bestia?

- Todos están encerrados en el calabozo.

- ¿Otra vez?

- ¿También Bestia?

- Si. Un tipo con cabello morado los encerró allí.

- ¿Cabello morado?

- Riku... - dijo por inercia Sora.

- Riku no haría eso - dijo Goofy.

- ¿Pueden sacarlos de allí? - preguntó la taza.

- Claro que podemos, ¿o no amigos?

- Por supuesto, Sora.

- ¿Y qué estamos esperando? - los tres comenzaron a caminar cuando a Sora le dio una punzada su corazón.

- Chip, ¿de casualidad quien los encerró no estaba acompañado?

- Ahora que lo mencionas cuando llegó también vi a una muchacha que parecía amiga de Bella.

- ¿Cómo era? - preguntó Sora corriendo hacia su amigo y lanzandose al suelo para verle los ojos.

- No sé, tenía una falda y cabello rojo.

- Maldición. Si es ella - dijo el muchacho con cabello extravagante al mismo tiempo que se levantaba.

- Sora... - dijo Donald quien no pudo acabar la frase ya que el muchacho ya se encontraba ingresando al ala oeste del castillo, donde se encontraba el calabozo.

Varios heartless aparecieron de la nada, pero Sora estaba tan molesto que acabo con ellos sin que siquiera pudieran pararse bien en la tierra.

- Está enojado.

- ¿Cómo estarías tú? - le contestó Goofy mientras trataba de alcanzar a Sora, seguido por Donald.