Nota de la autora: Domingo, 28 de septiembre de 2008.

¡Hola cómo estáis!. Espero que bien. Este fin de semana no he pisado la calle. ¡Qué manera de llover!. Gracias a eso he aprovechado para organizar mi ropa de invierno y dejarla preparada para cuando llegue el frío. Antes de que leáis el segundo capítulo de la historia quiero comentaros cosillas respecto a los Reviews, porque aunque lo haya explicado en más de una nota de autora de fics anteriores, todavía hay gente que sigue sin comprenderlo, así que voy a contarlo otra vez.

"Review" en Inglés, significa "Crítica" o "Revisión". Y ha sido puesto para los lectores con el fin de que ellos comenten la historia, el argumento, los personajes, las situaciones etc etc.

Una crítica, señoras y señores, no tiene que ver con dejarle un mensaje donde sólo y exclusivamente le contáis vuestra vida al autor. Ni tampoco consiste en "ponerle a parir" o insultarle a toda leche o por el contrario decir que te ha encantado lo que ha escrito, acompañado de multitud de mayúsculas o millones de signos de exclamación, haciéndole entender así, que para ti es lo más de lo más como escritor.

Y tampoco es Review decir "¡Hola, te sigo desde tu primer fic y quiero que sepas que me encantas como escritora!. ¡Deberías publicar libros reales!. ¿Qué tal pasaste la semana?. Yo muy bien. Bueno, me voy que mi mamá me llama. Adiós."

Y mucho menos es Review este otro tipo de mensaje. "¡Hola, me encantó. Actualiza pronto!" y luego llenar el resto del Review de simbolitos que pretenden ser dibujitos o palabras abreviadas que más que palabras son dos sílabas juntas que no hay quien las entienda. Ejemplo.- Hi! --00--

Estos tipo de mensajes, me los dejan más de una vez. Y normalmente vienen por parte de gente anónima. Por eso, entre otras muchas razones, los borro en cuanto los leo. Porque encima, dicen mentiras. "Tú siempre pones de malo a Ron y Ginny. Jeje. Bueno no siempre pero casi siempre. jaja".

A ver, aclárate tío/tía. ¿Es siempre, o casi siempre?. De todas maneras, quiero decirte que estás equivocado/a en esa afirmación. Lo que yo hago con Ron y Ginny es mostrar en una historia la maldad y en otra historia, la bondad de sus personajes. "En esta historia soy muy bueno. En esta otra soy malo y no hay quien me soporte". Así de claro.

Por favor, antes de dejar review pensad bien lo que vais a poner y cómo ponerlo. Y si no sois capaces de escribir algo con cabeza, no lo escribáis. Dedicaros a leer y ya está. Porque antes de escribir, hay que saber pensar. Y por supuesto, haced el favor de leeros bien la historia, porque la mayoría de las veces, lo que comentáis no tiene nada que ver con lo que está puesto. Y si no os conozco de nada, cuando leo vuestra opinión lo primero que me viene a la cabeza es… ¿Pero qué clase de gente me lee?. Por eso, entre otras muchas razones, os borro el review aunque fuese súper positivo. Más claro el agua. Ahora os dejo con el capítulo. Que lo disfrutéis. RAkAoMi. Y gracias por la buena acogida del primer capítulo. ;-)


Simbología:

- Con guión y letra normal, diálogo de los personajes.

- Con cursiva, pensamientos internos de los personajes.

- "Mmff" es la representación gráfica del sonido de los besos que se dan los personajes.


Cap. 2. "Empieza el juego."

Nada más llegar a la habitación de los chicos de séptimo, Ron se encontró con Dean y Seamus. Y sin poder resistirlo, les dijo con una sonrisa satisfecha en la cara…

- El juego ha comenzado.

- ¿Qué?.- Cuestionó Seamus.

- Estoy saliendo con Hermione.- Dijo el pelirrojo animado.- Esta tarde le dije que ella me gustaba y le pedí salir. Hermione ha dicho sí. Y además, hemos estado juntos durante un buen rato, al lado del lago de las Sirenas. ¿Y sabéis qué?. La he besado más de una vez. Y ella no me lo ha impedido en ningún momento.

Así que, puedo decir con seguridad, que antes de que termine septiembre, no sólo la tendré "comiendo de la palma de mi mano" sino que será incapaz de negarme nada. Ni el sexo.

Dean le miró moviendo la cabeza de manera negativa.

- Me das asco, tío.- Dijo el chico de color.

- A mí también.- Secundó Seamus.

- Y como se te ocurra acostarte con Hermione…- Dijo Dean.- Te juro Ron, que seré el primero en decirle a tu mejor amiga, que estás jugando con ella.

- Hazlo si quieres.- Dijo el pelirrojo.- Aunque de nada te servirá. Ella confía en mí, y sé que me ve como alguien bueno. Hermione no podría creer que yo le haría algo así. Ni aunque tú se lo digas. Por lo tanto Dean, ahórrate el esfuerzo.

- Esfuerzo sí que pienso poner en partirte todo el cuerpo como dejes traumatizada a tu mejor amiga.- Dijo de nuevo Dean.- Hermione es alguien muy querida por todos nosotros, Ron. Y esto no tiene nada que ver con que ella nos guste como chica.

- Queremos a Hermione como persona.- Aclaró Seamus.- Y aunque no tengamos con ella una relación amistosa tan estrecha como tenéis tú y Harry, no vamos a consentirte que la dejes marcada para siempre.

- Ya estáis exagerando otra vez.- Dijo Ron.- Ni que yo fuese el único hombre existente en la tierra con el que Hermione pudiera juntarse.

- No lo eres.- Dijo Dean.- Pero sí uno a los que más quiere ella. Por favor Ron, te lo pido de buen modo. No- juegues- con- Hermione. Eso es cruel. Y además demuestra que no tienes sentido del respeto tanto por las personas, como por sus sentimientos.

- Eso no es verdad. – Dijo el pelirrojo de nuevo.- Yo respeto a la gente. Lo que pasa es que no comparto vuestra opinión en el tema de Hermione.

De verdad que no entiendo por qué me lo ponéis tan mal. ¡Si no es para tanto, hombre. Sólo voy a divertirme con ella un tiempo, luego la dejaré y ella podrá enamorarse de otro. Fin de la historia!

- Hermione no es una chica que vaya fijándose en los chicos día sí y día también.- Dijo de nuevo Dean.- Ésa es más bien tu hermana. Que por cierto, besa de vicio.

Ron le miró molesto.

- Procura medir tus palabras cuando hables de mi hermana delante de mí. No me gusta que hablen así de ella. Mucho menos cuando lo hacen mis compañeros.

- Tú tampoco eres un buen compañero, Ron.- Dijo Seamus.- Te has propuesto jugar con una mujer, que es compañera tuya. Y eso, desde luego, no es signo ninguno de buen compañerismo.

- Y ya que estás dispuesto a seguir con la farsa de Hermione.- Dijo de nuevo Dean.- Yo también lo estoy a meterme con tu hermana todo lo que me dé la gana. Porque la verdad es, que quitando lo bien que besa y lo mucho que sabe complacer a un chico, no tiene grandes virtudes como persona.

- ¡Eso es mentira!.- Exclamó Ron levantando un puño en señal amenazante.- ¡Mi hermana es muy buena!

- Será contigo.- Apuntó Seamus.- Con los demás es según le apetece. La mayoría de las veces se comporta como una chica falsa e hipócrita. Y con Hermione, es la más hipócrita del mundo. Finge ser su amiga y escuchar todo lo que ella quiera contarle. Y luego, en cuanto Granger se da la vuelta, Ginny va soltando por ahí todo lo que Hermione le confió. Como cuando a ti te dijo que tú le gustabas a tu mejor amiga.

- ¿Os lo ha contado Ginny?

- Pues claro.- Dijo Dean.- Tu hermana tiene la mala virtud, de revelar secretos a los chicos con quienes ha estado. Y te recuerdo que tanto Seamus como yo, hemos sido sus parejas en distintos cursos.

- Lo único que no sabemos es si también se lo habrá dicho a Harry. Pero no creo que sea tan estúpida. ¿O sí lo es?

- Mi hermana nunca ha sido estúpida.- Dijo Ron con clara rabia en su rostro pecoso.- Yo diría que incluso es más lista que Hermione.

- ¿Qué es más lista que Hermione?.- Cuestionó Seamus de manera incrédula.- ¿Más lista?.- Dijo a punto de soltar una carcajada.- ¡Por favor, Ronald, no lo dirás en serio!.- Exclamó divertido.- ¡En este castillo, o puede que incluso en todo el mundo mágico, no ha existido jamás, otra estudiante más inteligente y competente que Hermione Granger!

Entonces liberó la risa, y a Ron le tembló todo el cuerpo debido a la ira que aún contenía.

- Ya basta.- Ordenó el pelirrojo.- O te partiré la boca.

- Inténtalo.- Dijo Dean mirándole serio.- Atrévete a pegarle a mi mejor amigo, y verás lo que te hago.

- No presumas tanto, Dean.- Dijo de nuevo el pelirrojo.- No eres tan fuerte como crees. Tú no has pasado como yo, dos años desarrollando musculatura. Te aseguro que puedo dejarte inmóvil sin tener que usar la magia. Así que no me amenaces a no ser que quieras probar mi fuerza.

- Juájuá.- Rió de nuevo Seamus.- ¡Tu fuerza!. Jújú. ¡Tu fuerza no sirvió de mucho cuando los Mortífagos te dejaron inconsciente cuando Harry más necesitaba ayuda!

- ¡Sí!.- Apoyó Dean.- ¡Sólo Hermione quedó en pie para apoyar a tu mejor amigo antes de que él terminase con Voldemort de manera definitiva!

- ¡Eso no es cierto!.- Dijo Ron.- ¡Hermione también se desmayó, ella no vio cómo le mató Harry!

- Pero sí le lanzó un hechizo que combinado con la energía de Potter, consiguió destruirle.- Dijo Dean de nuevo.- Así que no hables de tu fuerza, porque la verdad es, que de los tres amigos que sois, los más fuertes siempre han sido Harry y Hermione. Sobre todo ella, que es fuerte en más de un sentido. No sólo en el físico.

- Y te recuerdo…- Dijo ahora Seamus.- Que a la hora de pegar puñetazos, Hermione tiene mucha más fuerza y potencia que tú. No en vano los lleva dando desde hace años, no sólo ahora.

Quizás a ti también te obsequie con alguno, cuando decidas dejarla después de haberla "enamorado perdidamente". Porque desde luego, si yo fuese ella, lo haría.

- Pero no lo eres.- Intervino otra vez Ron.- Por lo tanto da igual lo que digas. Hermione nunca me pegará en serio. Me quiere demasiado para hacerme daño de verdad.

- ¿Ves Seamus?.- Añadió Dean mirándole sonriente.- También es verdad otro dicho. "No hay mayor ciego, que aquél que no quiere ver". Y Ron está cegato perdido si piensa, que su mejor amiga, no le hará daño cuando él la abandone.

- ¡Es que verdad!.- Dijo Ron.- ¡La conozco demasiado bien como para intuir cuál será su reacción. Y no tendrá nada que ver con la violencia!.

Hermione llorará cuando yo rompa con ella, pero ya está. Luego se le pasará y volverá a ser la de siempre conmigo.

- Jújújújújú.- Rió Seamus de nuevo.- ¿La de siempre?. ¡La de siempre!. Jójójójójó. ¡Oh sí, Ron, por supuesto que será la de siempre!. ¡LA QUE SIEMPRE PEGA FUERTE CUANDO LE HACEN DAÑO DE VERDAD!. ¡Y tanto Dean como yo, lo celebraremos cuando nos enteremos. Porque estamos seguros de que ella nos lo dirá!. Juájuájuájuájuá.

¡POM!

Fue el sonido que se escuchó en el momento en que Ron, le metió un puñetazo potente a Seamus, por haberse reído de él.

Dean no tardó en actuar en defensa de su mejor amigo, y pronto, tanto él como Seamus y Ron, estaban peleándose a puñetazo limpio.

Sólo se apartaron para descansar un poco antes que seguir con los golpes.

El pelirrojo fue el primero en hablar.

- No puedo decir que me sienta orgulloso de haberos pegado, porque después de todo, os considero amigos míos. Aunque os aseguro, que no tendré ningún problema en volver a golpearos si se os ocurre reíros otra vez, de mí.

- ¿Y qué esperas que hagamos sino, Ron?.- Dijo Seamus limpiándose la sangre que le caía de la nariz.- ¿Animarte a que sigas tomándole el pelo a Hermione?. ¡Ella también es nuestra amiga, y no queremos que sufra. Y mucho menos que lo haga por tu culpa!

- Y si para entrarte en razón, debemos molerte a golpes…- Añadió Dean.- Pues lo haremos.- Dijo convencido.

- ¡Eso!.- Apoyó su mejor amigo.- ¡Porque no nos gusta nada, que estés saliendo con Hermione!

Justo al decir lo último, la puerta del dormitorio se abrió, revelando a Harry Potter. El cuál, se quedó alucinado de ver a sus tres compañeros, sangrando por distintas zonas de la cara, y además mirándose "como si las miradas matasen".

- ¿Pero qué ha pasado aquí?.- Preguntó con curiosidad.- ¿Habéis estado practicando el boxeo con vosotros mismos o qué?

- Algo así.- Dijo Ron.

- Por cierto…- Continuó Potter mirando a su mejor amigo.- Aún estoy esperando que te disculpes por lo de esta mañana.

- No pienso hacerlo.- Añadió el pelirrojo.- Porque de todas maneras por mucho que me meta con Hermione, eso no me ha impedido salir con ella como pareja.- Dijo con una sonrisa satisfecha en su rostro ensangrentado.

- ¿Qué tú qué?.- Cuestionó el moreno con incredulidad.- ¡Lo dirás en broma!

- No.- Aseguró Ron.- Va muy en serio, Harry.

Hermione y yo, estamos saliendo. Esta tarde le dije que me gustaba y que sabía que yo también le gustaba a ella. Luego le pregunté si quería salir conmigo y ella dijo sí. Así que ve aceptándolo, porque de ahora en adelante, nos vas a ver más unidos que como dos meros buenos amigos…

Harry miró a Dean y Seamus.

- Está de broma.- Dijo muy serio.- ¿Verdad que sí?

- Me temo que no, Harry.- Dijo Seamus.

- ¡PePero eso no es posible!.- Exclamó Potter mirando ahora al pelirrojo.- ¡Cómo Coño va a gustarte Hermione si te has pasado siete años de tu vida, peleándote con ella día sí y día también y además llamándola aburrida, y diciéndonos a nosotros que ella no despierta interés y…y muchas otras cosas que siempre nos han dejado clarísimo que a ti no te gusta como chica!

- Los gustos cambian, Harry.- Dijo Ron tranquilamente.

- Los tuyos no, Ron.- Añadió Potter convencido.- Te conozco demasiado bien como para sospechar, que lo tuyo con Hermione no va en serio. Y como al final sea así…

Te juro Ron que si juegas con ella y por medio de eso le haces daño en algún sentido, no me conformaré con partirte la cara, sino que te reventaré todo el cuerpo.

- No te pongas tan trágico.- Dijo su mejor amigo aparentando calma.- Lo que yo haga o deje de hacer con Hermione no es asunto tuyo.

- ¡Sí que lo es!.- Exclamó el moreno ahora furioso.- ¡Ella es mi mejor amiga, y también la mujer más importante que tengo en mi vida. Y no voy a consentirte, que la dañes en forma alguna. Y si lo haces, te castigaré de la peor forma que te puedas imaginar. Y te aseguro Ron, que no me pesará nada hacerlo. Porque para algo así, nuestra amistad no significará nada para mí!

Dean y Seamus miraron al pelirrojo como diciéndole "¿Ves como teníamos razón?". Ron sin embargo, no se inmutó, ni tampoco habló nervioso cuando le respondió a Potter…

- Tal y como dije esta mañana…Si tú, Dean o Seamus, dejáis de ser mis amigos, no me va a importar tanto como pensáis. No sois los únicos chicos con los que me relaciono.

Aunque sí quiero dejarte algo bien claro, Harry… Hermione y yo somos novios desde hoy, y hasta el momento que pueda durar lo nuestro.

Me da igual si nuestra relación te sienta mejor o peor, pero como se te ocurra, entrometerte en ella de la forma en que sea, me aseguraré bastante de que nuestra querida Hermione, no vuelva a relacionarse contigo, nunca más.

- Tú no puedes impedir que ella y yo estemos juntos.

- Sí que puedo.

- ¡No!

- ¡Sí. Porque soy su novio. Y todo lo que yo le diga, lo tendrá en cuenta. Así que deja ya de tocarme las pelotas con el tema de Hermione, o te juro por lo más sagrado, que a partir de mañana, sólo la verás en la distancia!

Al oír aquello, Potter gritó de rabia, y todas las camas del dormitorio, temblaron.

Ron tragó saliva, pero fingió no tener miedo.

Harry sin embargo, no se conformó con haber gritado, sino que además, se acercó hasta el pelirrojo, le agarró del cuello de la túnica y le dijo mirándole a los ojos…

- ¡ESCÚCHAME BIEN, PEDAZO DE IMBÉCIL. COMO SE TE OCURRA, AUNQUE SEA UNA SOLA VEZ, APARTAR A HERMIONE DE MI LADO, TE MATARÉ!. ¿ME OYES, RON?. ¡TE MATARÉÉ!

Aún sin contener la rabia, Potter lo soltó empujándole hacia atrás, y Ron se golpeó la parte de atrás de la cabeza, contra la piedra de la pared.

El pelirrojo cayó al suelo, y Harry, abandonó el dormitorio poniendo rumbo a la habitación de Hermione. Pues ella, había sido nombrada prefecta antes de empezar el curso y gracias a eso, ahora tenía una habitación para ella sola en la que además, podían entrar sus amigos al no estar hechizada anti-chicos.

- Mira que te lo dijimos.- Dijo Dean aproximándose al pelirrojo.

- Y muy claro.- Apoyó Seamus al lado de su amigo.- Te pusimos más de un ejemplo y explicación, de lo que podría ocurrir si a ti, se te ocurría hacer daño a Hermione en lo de tu falsa relación con ella.

- Y también te avisamos de lo que ocurriría si Harry se enteraba de su sufrimiento.- Añadió de nuevo Dean.

- Él te lo ha dejado más que claro.- Pronunció Seamus.- Tanto si la dañas, como si se te ocurre apartarla de su lado… Harry te partirá en trocitos.

- Y que no te extrañe.- Dijo Dean otra vez.- Ya te dijimos esta mañana que Hermione es la mujer que más quiere tu mejor amigo, y también la más importante de su vida.

El propio Harry te lo ha dicho, Ron.

- Que tú te burles de Hermione jugando con sus sentimientos, es grave.- Dijo Seamus.- Pero que quieras separarla de su mejor amigo, es más grave aún.

- Y eso sí que no vamos a consentírtelo de ninguna manera.- Apoyó Dean.- Porque como veamos, el más mero indicio, de que le estás lavando el cerebro a Hermione, para que ella se aparte de Harry…

- Él no será el único que se convierta en tu "peor pesadilla".- Dijo Seamus.- Porque Dean y yo también lo haremos.

- Eso jurado.- Aseguró su mejor amigo.

- Ahora levántate del suelo y cúrate las heridas. Por nuestra parte, no tenemos nada más que decirte. Buenas noches, Ron.

- ¡Que os den por culo!.- Exclamó con furia el pelirrojo.

- A ti también.- Dijeron Dean y Seamus con total tranquilidad. Entonces, abandonaron el dormitorio y se fueron a la enfermería para que le curasen los golpes.


- ¿Quién es?.- Preguntó Hermione tras oír golpes en su puerta.

- Harry.- Contestó su mejor amigo al otro lado.- ¿Me dejas pasar?

- Claro.- Dijo ella sonriendo mientras le abría.- ¿Necesitas algo?.- Cuestionó al ver cómo él entraba en la estancia cerrando la puerta tras de sí.

- Una charla contigo.- Dijo Harry mirándola serio.

Ella le agarró de una mano y le hizo sentarse en la cama. Hermione también se sentó a su lado.

-Tú dirás, Harry.

- ¿Es verdad que estás saliendo con Ron?

- ¡Sí!.- Dijo ella animada.- Esta tarde hablamos a solas en la Sala Común, y ahí me dijo que yo le gustaba. Y que sabía por Ginny, que a mí me gustaba él.

La verdad es que me molestó que ella se lo dijera. Yo se lo conté como una confidencia, pero bueno, como son hermanos, es normal que se cuenten de todo.

De cualquier manera me alegra saber que le gusto a Ron y que haya tenido el valor de pedirme ser su pareja.

- Pues yo no me fío nada de esto, Hermione.

- ¿De qué no te fías exactamente, Harry?

- Que le gustes a Ron.

- ¿Cómo has dicho?

- He dicho, que no me creo que le gustes a nuestro mejor amigo. Y tengo más de un buen motivo para desconfiar.

- ¿Por qué, acaso no soy lo suficiente buena para él?

- Yo no he dicho eso.

- ¿Entonces qué es, no soy tan bonita como Lavender y por eso no puede fijarse en mí como chica?

- No digas tonterías, Hermione. Tú eres una mujer no sólo bonita, sino preciosa.

- Gracias por el cumplido. Pero sigo sin entender por qué desconfías de lo que pueda sentir Ron por mí.

- Porque él siempre se ha metido contigo. Te ha hecho rabiar, llorar y hasta gritar de rabia en más de una ocasión a lo largo y ancho de los siete años que hace que nos conocemos los tres.

Además, esta mañana cuando estábamos en los terrenos del lago, él dijo que no te consideraba atractiva como chica. Y sólo horas después de eso, te pide salir. ¿No te parece raro?

- No.- Dijo ella convencida. Harry levantó una ceja.- Bueno vale.- Dijo Hermione otra vez.- Un poco sí. Pero también es posible que haya cambiado de opinión. Eso es muy típico de Ron.

Él no es nada constante y… Entiendo que a ti te preocupe el tema pero… Yo no quiero pensar que lo de esta tarde no iba en serio, Harry. Porque después de la cena quedamos al lado del lago de las Sirenas y ahí…él me besó. ¿Sabes?. Y…bueno, también hablamos…y luego tonteamos un poco y volvimos a besarnos…En fin…lo normal en cualquier pareja.

- Hermione.- Dijo Potter muy serio.

- Qué, Harry.

- Mírame a los ojos y dime sinceramente si crees que los sentimientos de Ron, son sinceros hacia ti.

- Lo creo.

- Entonces…- Pronunció aún serio.- Espero que seáis felices.

- Gracias.- Añadió ella con una sonrisa.

- Y que no te haga daño.

- ¿Por qué habría de hacérmelo?.- Cuestionó ella con curiosidad.

- Porque tal y como tú has dicho, sabemos cómo es Ron. Y yo sólo espero que te trate bien, y que te haga sentir a gusto con él. Pero sobre todo espero, no llevar razón en la sospecha que tengo de que vuestra relación es otra de sus bromas. Porque si al final sí resulta ser así… Te juro, que le partiré el cuerpo entero. Y esto último es algo que le he dejado bien claro hace sólo unos minutos.

- ¿Qué tú qué?. ¡Y por qué has hecho eso!

- Porque me preocupo por ti, Hermione. No quiero que él ni ningún otro chico, te haga daño.

- ¡Ah!.- Exclamó ella.- Eso es muy loable de tu parte, Harry.- Dijo con tranquilidad otra vez.- Pero si me hacen daño o no, no está en tu mano hacer justicia por mí. Sé defenderme solita.

- Ya lo sé.- Dijo él con una sonrisa.- Y ésa es una de las cosas que más me gustan de ti, Hermione.

- Entonces no hace falta que ejerzas de "caballero de reluciente armadura". Aunque…

- ¿Sí?

- Te agradezco el gesto, la verdad.- Pronunció la castaña mirándole con ternura.- Eso demuestra que de verdad te preocupas por mí.

- Pues claro que lo hago.- Añadió su mejor amigo asintiendo con la cabeza.- Tú eres…muy importante para mí, Hermione.- Confesó con algo de timidez.- Siempre lo has sido. Y no quiero…que te hagan daño. Y tampoco quiero…que te aparten de mí.

- ¿Y quién iba a conseguir eso, Harry?.- Cuestionó su mejor amiga tocándole la mejilla con suavidad.- Que yo te abandone es tan imposible como el hecho de que Draco Malfoy y su familia, resuciten de entre los muertos.

- Me…¿Me das un abrazo, Hermione?.- Pidió con timidez.- Es que…después de lo que me has dicho…Me apetece mucho que me abraces.

Con una sonrisa bonita en la cara, su mejor amiga cumplió su deseo. Y Harry correspondió a ese abrazo dejando su cara en la espalda de ella y cerrando los ojos.

Él aspiró silenciosamente el aroma de su cabello, y se preguntó, si realmente estaba equivocado en sospechar de Ron. Porque para él, estaba claro que su mejor amiga creía en los sentimientos del pelirrojo. Y si él era un buen amigo de Hermione, debería confiar en ella. Y si ella también confiaba en gustarle de verdad a Ron…¿Por qué no podía creerlo él?

- "Es que no me cuadra."- Pensó aún abrazado a ella.- "Todo el asunto en sí no me cuadra pero nada. Da igual lo que diga Hermione, yo no puedo creerme que Ron esté interesado de verdad en ella. Aquí tiene que haber algo más. Y pienso averiguarlo. Y como al final yo tenga razón y él se haya atrevido a jugar con ella y sus sentimientos…Me van a mandar a Azkaban de todo lo que le haré. Porque además de usar contra él las maldiciones imperdonables, le voy a machacar todos los huesos del cuerpo.

Con mi Hermione no juega nadie, nadie. Y mucho menos él. Que se supone uno de sus mejores amigos y por eso debería quererla y respetarla lo bastante como para no hacerle creer algo que no es cierto."

- Harry…- Pronunció con suavidad Hermione.

- ¿Mmm?

- Tengo que acostarme.- Añadió ella apartándose lo suficiente para mirarle a los ojos.

- Ah sí, perdona.- Dijo él liberando su agarre.- Buenas noches, Hermione.

- Buenas noches, Harry.- Dijo su mejor amiga con una sonrisa hermosa en la cara.- Y Harry…

- ¿Sí?

- Gracias por quererme tanto.

Él sonrió.

- De nada.

- Yo también te quiero.- Pronunció la castaña dándole un beso bonito, en la mejilla.

- Lo sé.- Añadió Potter levantándose de la cama.- Hasta mañana, Hermione. Que descanses.

- Tú también, Harry.

Sin más, él dejó la habitación. Y mientras regresaba al dormitorio de los chicos de séptimo, Hermione se quedó pensando en lo que Harry le había dicho sobre lo raro que le resultaba, el que Ron se hubiera fijado de verdad en ella.

Probablemente, si algo así se lo hubiese dicho otro chico distinto a Harry, Hermione se habría ofendido. Pero como él era su mejor amigo, la castaña prefirió tomarse la inquietud de Harry como algo bonito.

Puesto que ella creía firmemente que si Potter se preocupaba por ese tema, era porque ella le importaba mucho.

A Hermione siempre le había importado Harry, tanto, que incluso pensó, que si por cualquier motivo no hubiese sobrevivido a la batalla final, habría muerto feliz si con ello, hubiese conseguido salvarle la vida. Una que esperaba fuese feliz para el moreno, ahora que no tenía a nadie persiguiéndole, para matarle.

Mientras pensaba en eso y otras cosas, Hermione apagó la luz y se durmió. Soñando con Ron y la recién relación amorosa que habían comenzado hoy.

Harry por otra parte, también se durmió nada más acostarse en su cama. Pero él, a diferencia de su mejor amiga, no tuvo sueños bonitos o románticos. Sino una horrible pesadilla donde veía a Ron riéndose divertido y contándole a todo Hogwarts, los detalles de todo lo que había hecho en la intimidad con Hermione, mientras que ella, lloraba humillada al ver cómo todo el mundo se reía en su cara y la llamaban tonta por haberse creído que le gustaba a Ron.

Lo más horrible para él fue ver, cómo Hermione salía corriendo y se subía a uno de los alféizeres de las ventanas y entonces se tiraba al vacío.

Harry la vio caer y se vio así mismo montar en la Saeta de fuego para rescatarla, pero no pudo sujetarla a tiempo y Hermione terminó estrellándose contra el suelo de los terrenos del lago.

- ¡Hermione, Hermione!.- Pronunció llorando preso de la angustia.

- ¡Harry!.- Oyó que decía una voz masculina.- ¡Harry despierta!

Entonces abrió los ojos, y vio la cara inquieta de Neville Longbottom.

- ¿Estás bien, Harry?.- Preguntó preocupado.

- No.- Dijo él quitándose las lágrimas.- He tenido un sueño horrible. ¿Qué hora es?

- Las siete. Dentro de una hora desayunaremos.

- ¿Se han levantado los demás?

- Aún no. Dúchate primero si quieres. Yo mientras tanto, prepararé el uniforme.

- Gracias, Neville.

- De nada, amigo. ¿De verdad estás bien?

- Sí, no te preocupes.

- Por supuesto que me preocupo, eres mi amigo…

Potter sonrió. Seguidamente se metió en el cuarto de baño y comenzó con su aseo personal.


- ¡Buenos días, Hermione!.- Saludó Luna nada más encontrarse con ella, camino del Gran Comedor.

- Hola Luna.- Dijo la castaña con una sonrisa.- ¿Qué tal has pasado la noche?

- Muy bien, gracias. ¿Y tú?

- Súper guay. He soñado con Ron y lo que siente por mí.

- ¿Lo que siente por ti?

- Es que ayer, me dijo que yo le gustaba, y me pidió salir como pareja. Yo dije sí y desde entonces, somos novios. ¿A que es genial?

- Sí claro, si eso te hace feliz.

- ¡Mucho!. Él me gusta desde el curso pasado. ¡Y me alegro un montón de que yo también le guste!

- Pues a mí…Me resulta un poco raro, la verdad.

- ¿Tú también vas a empezar con eso?

- ¿Perdón?

- Es que anoche, Harry vino a verme y me dijo, que a él le inquietaba bastante el que yo pudiese gustarle a Ron.

Harry piensa que no es normal cuando Ron se ha tirado más tiempo haciéndome rabiar que llevándose bien conmigo. ¡Pero yo conozco muy bien a mis dos mejores amigos!.

Y…Igual que sé que la inquietud de Harry es sólo preocupación por mí, sé también que Ron puede cambiar fácilmente de opinión, y por eso mismo no me extraña que sus sentimientos por mí hayan podido cambiar y por eso ahora yo le guste como algo más que una buena amiga.

- Bueno, pues si ése es el caso, yo me alegro por ti, Hermione. Pero si por algún casual, vuestra relación es otra de sus "bromitas", permíteme decirte que lo estrangularé con mis propias manos.

Hermione se rió por lo bajo al escuchar ese arranque protector que le había salido de repente a Luna.

- No será necesario que lo mates.- Dijo la castaña mirándola divertida.- Pero gracias por preocuparte por mí.

- ¿Y cómo no lo voy a hacer si eres mi amiga?.- Dijo la rubia de Ravenclaw con una sonrisa bonita en la cara. – Yo siempre te he admirado mucho, Hermione, y también te he respetado bastante. Y me sienta muy mal que los demás puedan reírse de ti o hacerte daño. Mucho peor me sienta que puedo hacértelo uno de tus mejores amigos. Por eso, voy a vigilar a Ron a partir de ahora, y si por algún casual descubro que no es sincero contigo, te prometo…Que no sólo le estrangularé sino que también le convertiré en comida para los peces del lago.

Hermione lanzó una carcajada, Luna levantó una ceja.

- Oye, que no lo dije para que te rieras.

- ¡Ya!.- Dijo la castaña aún divertida.- ¡Es sólo que me llama la atención lo protectora que te has vuelto conmigo!

- Bueno…Yo siempre lo he sido. Sólo que no te lo he dicho hasta ahora. Pero a lo largo de estos siete años que llevamos en Hogwarts, más de una vez he callado a más de uno que ha intentado meterse contigo y manchar tu reputación.

- ¿En serio?. Pues gracias, Luna.

- De nada. Yo creo que eso es lo que hay que hacer con la gente a la que tú quieres. No sólo cuidarla, sino también protegerla y defenderla cuando sea necesario.

Hermione asintió con la cabeza. Entonces sonrió dejando una mano en uno de los hombros de la rubia.

- Creo que tú y yo vamos a ser muy buenas amigas.- Dijo con seguridad mirándola a los ojos celestes.

- Sí.- Dijo convencida la Ravenclaw.- Yo también lo creo.

- ¿Nos vamos a desayunar?

- Sí por favor, me muero de hambre.

En ese momento, las tripas de Luna Lovegood sonaron, y Hermione volvió a reírse.

Juntas y animadas, caminaron hasta el Gran Comedor. Donde tomaron asiento cada una en la mesa de sus distintas casas.

Poco después de llegar a la mesa Gryffindor, Ron apareció en la estancia. Él se sentó al lado de Hermione y la saludó con un beso en los labios. La castaña se sonrojó un poco, él se rió divertido.

- ¿Qué pasa?.- Quiso saber el pelirrojo mientras se servía leche con cereales en un bol.

- Nada.- Dijo Hermione agarrando la bandeja de tostadas.- Es sólo que no me gusta que me des besos delante de todo el colegio.- Dijo con sinceridad.

- Pues a mí me encanta.- Añadió el pelirrojo preparándose para darle otro, pero Hermione se retiró justo a tiempo.

- He dicho…Que no me gusta, Ron.

- Oh vamos, Hermione.- Dijo él con su mejor sonrisa.- No hay nada de malo en besar a tu pareja.

- Sí cuando lo haces delante de todo el castillo. ¿Quieres que los profesores nos castiguen por "conducta inapropiada"?

- No exageres tanto…- Dijo el Weasley acercándose de nuevo a sus labios.- Nunca han castigado a los alumnos por darse besos en los labios.

- ¡Que no me beses. Mmfff!.- Pronunció ahogada por los labios del pelirrojo. El cuál, no se conformó con besarla sino que además, la encerró en un poderoso abrazo que le impedía la huída.

De repente, Hermione notó que Ron empezó a acariciarla. Y cuando más sonidos de protesta hacía ella, sintió cómo la apartaban de él de manera brusca. Al mirar el brazo que la agarraba, tragó saliva.

- Qué espectáculo más deplorable, Granger.- Dijo una voz más que conocida para ella. – Nunca pensé que alguien como usted, se dejaría besar y manosear en medio del Gran Comedor. Pero gracias a eso me ha dado un buen motivo para castigarla, "repelente sabelotodo".

- Señor…yo no…

- Ahórreselo.- Entonces miró a Ron.- Y usted, señor Weasley…- Dijo el adulto con su acidez característica.- Acompañará a la señorita Granger en el castigo. Si tan dispuesto está a propasarse con ella delante de todo el mundo, espero que también lo esté en asumir las consecuencias de sus actos.

- Yo no me he propasado con Hermione en ningún momento, profesor Snape. Lo que he hecho ha sido lo normal en una pareja de novios como nosotros.

- ¿Pareja…de novios?.- Cuestionó Severus mirando con curiosidad a los dos jóvenes.- Pues permítanme decirles que ni en un millón de años, imaginé que ustedes, pudieran gustarse como algo distinto a dos amigos. Aunque eso, desde luego, no es mi problema. Castigarles por "conducta inapropiada" sí.

Así que…Les espero a los dos en cuanto hayan terminado sus clases. Limpiarán mi aula hasta dejarla reluciente y si alguno de los dos falta al castigo por el motivo que sea, me ocuparé personalmente de amargarles la existencia hasta que termine el curso. ¿Se me ha entendido claramente?

- Sí señor.- Dijo el pelirrojo tragando saliva.- No se preocupe, Hermione y yo estaremos ahí sin falta.

- Muy bien. Ahora sigan desayunando, y procuren no volver a dar otra imagen tan deplorable como la de antes.

- No señor.- Dijo Hermione muy seria.

Sin añadir nada más, Snape regresó a la mesa de los profesores. El pelirrojo suspiró aliviado.

- Menos mal que se ha ido. Por un momento pensé que iba a hechizarnos o algo parecido.

- Si tú no te hubieras pasado de la raya conmigo, él no nos habría castigado.- Dijo Hermione molesta.- Mira que te lo avisé, Ron. "En el Gran Comedor, no". Pero tú no me hiciste caso, como suele ser normal en ti.

- Oye, no exageres tanto. Y no digas que nunca te hago caso porque no es verdad. Tú sabes muy bien que sí hay ocasiones en las que te obedezco en todo.

- Cuando estás en peligro de muerte desde luego sí. Pero para el resto de cosas que tienen que ver con la sensatez, me ignoras completamente. Y a mí, no me gusta nada, que me hayan castigado sólo porque tú no puedes o no quieres, controlar tus hormonas. Y si vuelves a meterme en problemas porque no quieras contener tus ganas de besarme, te juro, que romperé la relación de inmediato.

- Perdona.- Dijo sin sentirlo realmente.- Tienes razón.- Añadió más para contentarla que porque de verdad estuviese de acuerdo con ella.- No debí dejarme llevar tanto, pero es que para mí eres tan irresistible…- Pronunció mirándola con sensualidad.- Que no puedo evitar darte besos cada vez que me apetece, Hermione. Y la verdad es que eso, me apetece mucho.

- Pues guárdate esas ganas de besarme para cuando estemos solos. ¿De acuerdo?

- Sí. ¿Me pasas una cuchara?

- Toma.

- Gracias.

Un poco después, Harry llegó a la mesa, acompañado de Ginny. Ellos se sentaron delante de Hermione y Ron.

Después de darles los buenos días, el moreno y la pelirroja comenzaron a desayunar.

Mirando sonriente a Ron y Hermione, la pequeña de los Weasley dijo con una sonrisa satisfecha en el rostro…

- ¡Harry y yo hemos vuelto!. ¿No es fantástico?

- ¡Por supuesto!.- Añadió Hermione guiñándole un ojo al moreno. Él le sonrió devolviéndole el guiño.

- ¿Y cuándo habéis hablado de lo vuestro?.- Quiso saber el pelirrojo.

- Anoche.- Respondió su hermana.- Harry entró en la Sala Común y yo estaba allí. Se sentó conmigo en el sofá rojo, y me preguntó si quería volver con él. Yo dije sí, luego nos besamos, y entonces nos dimos las buenas noches y nos fuimos a dormir. ¡Y he tenido un sueño precioso donde él y yo nos casábamos!. ¡Ha sido más guay!

- Me alegro por ti, Ginny.- Dijo su hermano.

- ¡Gracias!.- Añadió ella animada.- Ahora tendré que escribirle a mamá para contarle que Harry y yo hemos retomado la relación. ¡Seguro que se pone muy contenta!- Entonces miró a Hermione.- Ella siempre le ha querido mucho.- Dijo con una sonrisa satisfecha en el rostro.- Y sabe que a mí me gusta Harry desde que yo era pequeña. Por eso está deseando que nosotros nos casemos. ¿Qué te parece, Hermione?

- Algo normal, Ginny. ¿Por qué me lo preguntas?

- Porque mamá pensó una vez que a ti te gustaba Harry. Creo que cuando estabais en cuarto.

- Sí.- Dijo la castaña.- Pero el que ella creyese eso fue por culpa del artículo que escribió Rita Skeeter donde por cierto, sólo decía mentiras sobre mí y lo que yo sentía por mi mejor amigo.

- Pues mucha gente ha pensado siempre, que a ti, te gusta Harry.

- Ginny…- Advirtió Potter.- Cambia de tema.

- ¿Por qué?.- Dijo ella fingiendo inocencia.- No estoy diciendo nada malo. ¿Verdad?. Además, a ti no te gusta Hermione. Así que…hablar de esto no tiene nada de malo.

- Sí que lo tiene.- Dijo el moreno mirando a los ojos a su novia.- Es un tema que en su momento, molestó tanto a mi mejor amiga, como a mí. Por eso no me gusta recordarlo.

- Ah, entiendo. Perdona.- Pronunció la pelirroja fingiendo disculpa.- Y a ti también te pido perdón, Hermione.

- No hace falta, Ginny.- Dijo la castaña con amabilidad.- Lo de Reeta y sus mentiras, lo superé hace años. Aunque si quieres disculparte conmigo por algo, hazlo por haberle dicho a tu hermano, que a mí me gustaba él.

Yo te lo conté como un secreto, y tú no tenías por qué habérselo dicho a Ron.

Al oír aquello, los ojos de Potter se abrieron con asombro.

- Bueno pero…- Comenzó su novia con tranquilidad.- Al final te ha venido bien que Ron lo supiera. Porque así se ha animado a decirte que tú también le gustas. ¿Verdad?

Hermione la miró alarmada.

- No te sorprendas tanto.- Dijo Ginny.- Después de todo, él es mi hermano y nos contamos de todo. Mucho más las cosas que son importantes para nosotros. Yo sé que a ti te gustaba él, y pensé, que si por algún casual, tú también le gustases, estaría bien que él lo supiera de antemano porque así, cuando te pidiera salir, te haría feliz.- Ella sonrió, pero Hermione siguió seria, y más en serio aún le dijo…

- Me pongas la excusas que me pongas, traicionaste mi confianza, Ginny, y eso no estuvo bien.

- Venga ya, Hermione…- Dijo la pelirroja quitándole importancia.- Al final has conseguido lo que tanto deseabas. Estar con mi hermano. Así que no te quejes.

- Me quejo porque tengo motivos para hacerlo.- Dijo la castaña todavía seria.- Puede que para ti, el hecho de haber revelado un secreto mío no tenga importancia. Pero para mí, tiene mucha. Porque después de todos los años que nos conocemos, llegué a considerarte una amiga mía. Y por eso mismo te confié ciertas cosas.

Aunque ahora, después de haberle dicho a tu hermano, a mis espaldas, que a mí me gustaba él, no creo que deba confiar en ti otra vez. Al menos no para contarte mis secretos.

Así que a partir de este momento, Ginevra, límitate a relacionarte conmigo como una mera conocida. Y no esperes que te cuente nada más importante para mí, porque no pienso hacerlo.

- Bueno.- Dijo la pelirroja con total tranquilidad.- Que no me cuentes tus secretos no va a matarme del disgusto, Hermione. De todas maneras voy a seguir estando al tanto de todo lo que pueda ocurrirte en el castillo. Porque la gente habla. ¿Sabes?. Y te recuerdo que yo soy bastante popular, y por eso siempre me entero de un montón de chismes.

No necesito ni preguntar, siempre hay alguien dispuesto a contármelos por iniciativa propia. Igual que me contarán cómo te irá con mi hermano. Que dicho sea de paso, espero que sea algo serio y que no juegues con él, porque si lo haces, te mostraré una cara de mí, que no te gustará ni un pelo.

- ¿Me estás amenazando?.- Preguntó Hermione con tranquilidad.

- Por supuesto.- Dijo la pelirroja.- No esperes que me quede quieta si me entero que él sufre por tu culpa.

- ¿De verdad me crees capaz de jugar con los sentimientos de una persona que ha estado conmigo durante siete años de mi vida?.- Cuestionó la castaña con asombro.- Si eso es así, me estarás demostrando que no me conoces tan bien como yo pensé en un principio, Ginny.

- Te conozco muy bien, Hermione, por eso sé, que eres capaz de todo, cuando estás molesta por algo. Y no me extrañaría nada, que si te enfadases con mi hermano, le dijeses algo hiriente, o le pegaras fuerte. Y si eso sucede, prepárate para sentir mi furia. Que dicho de paso, no es nada pequeña.

- Ginny, basta.- Dijo Harry mirándola muy serio.- Deja en paz a Hermione. Ella no te ha hecho nada, para que la trates así.

- Y qué. Tengo derecho a decirle lo que pienso.

- Pues yo también lo tengo a decirte que no me gusta cómo estás tratando a mi mejor amiga. Así que, o cambias de tema, o ahora mismo me levanto y te dejo sola.

- No lo dirás en serio…

- Sí que lo hago.

- De acuerdo Harry, lo siento.

- Conmigo no te disculpes, hazlo con ella.

- Perdona Hermione.

La castaña asintió con la cabeza, demostrándole que aceptaba la disculpa. Pero Ginny aún tenía algo más que decirle.

- A lo mejor Harry piensa que me he pasado en lo que te dije antes, Hermione, pero yo sólo estoy protegiendo a mi hermano. Espero que lo entiendas.

- Eso lo entiendo hasta yo.- Dijo el moreno.- Aún así, no tienes por qué amenazar a mi mejor amiga con pegarle si ella hace daño a Ron. Además, en lo que a ellos se refiere, no es Hermione la que siempre molesta con sus comentarios. Más bien es él quien lo hace con ella. Por lo tanto, si hay alguien que debe disculparse aquí, es tu queridísimo hermano.

- Vete al carajo, Harry.- Dijo Ron haciéndole un gesto ofensivo. Hermione le miró alarmada.

- ¡Ron!.- Pronunció con reproche.- ¡No tenías por qué levantarle el dedo. Él sólo ha dado su opinión. Eso no es malo!

- No te metas en esto, Hermione. No va contigo, y tampoco sabes por qué empezó.

- Pues cuéntamelo, porque me interesa mucho estar al corriente.

- No pienso hacerlo, tal y como ya he dicho, no es asunto tuyo. Así que termina de desayunar y acompáñame a clase.

- Eso ha sonado a orden.- Dijo Harry serio. Entonces miró a Hermione.- ¿Ahora consientes que te trate así?

- ¡Yo no la trato de ninguna forma, Capullo!.- Pronunció el pelirrojo a punto de pegarle, pero Hermione se lo impidió sujetándole la mano justo a tiempo.

- Ni se te ocurra ponerle un solo dedo encima.- Dijo ella mirándole seria.

- ¡Sí!.- Dijo Ginny apoyando a la castaña.- ¡No tienes derecho a tratar así a mi novio!

- Me voy.- Dijo Potter levantándose de la mesa.- No te aguanto.- Añadió mirando al pelirrojo. Entonces salió del asiento. La pelirroja lógicamente, le siguió. Y agarrada a una de sus manos, abandonó el Gran Comedor.

Poco después de que ellos se fueran, Hermione también se puso en pie.

- Que te aproveche el desayuno, Ron.- Dijo totalmente seria.- Nos veremos en clase.

Antes de que él replicase, ella se marchó. El pelirrojo maldijo por lo bajo al comprobar, que contrario a lo que él creía, Hermione no le apoyaba más sólo porque fuese su novia. Sino que seguía reprochándole lo que ella consideraba malo.

Pensando en la manera mejor de disculparse con ella para volver a tener un buen clima que le propiciase "seguir enamorándola", Ron terminó su desayuno y se fue a su primera clase.


Justo después de las clases y de haber cumplido con le castigo de Snape, donde de paso, ignoró a Ron, Hermione se fue a hacer guardia. Y poco después de terminarla, se encontró con Harry. Quien, agarrándola de una mano, la condujo a una clase vacía y cerró la puerta con un hechizo.

- ¿Qué ocurre?.- Preguntó ella al ver la expresión seria con la que él la miraba.

- ¿Estás bien, Hermione?

- Sí Harry. ¿Por qué lo preguntas?

- Pensé que todo lo que te dijo Ginny en el desayuno, podría haberte afectado de alguna forma.

- No.- Dijo ella con una sonrisa.- Tranquilo. Se necesita mucho más que sólo una amenaza, para poder dañarme.

- Ya, pero ella se pasó mucho y…

- Harry.- Dijo aún sonriendo.- No te preocupes, de verdad. Te agradezco mucho que lo hagas pero no tienes por qué inquietarte. Yo estoy bien, y Ginny no es tan influyente en mí como para que pueda preocuparme o deprimirme lo que ella diga. ¿De acuerdo?

- Si tú lo dices…

- ¿Algo más Harry, o eso era todo?

- Sí que hay más cosas, pero por el momento, no necesito decírtelas.

- Como quieras. ¿Y tú, estás bien con Ginny?

- Claro. ¿Por qué no habría de estarlo?

- He notado que entre tú y Ron la cosa no va bien. Aún no sé a qué se debe, pero yo no voy a dejarte de lado sólo porque sea su novia ahora. Y si por lo que sea, Ginny se pone de su parte y te abandona, quiero que sepas, que yo no lo haré. A mí siempre me tendrás, Harry. Pase lo que pase, y pese a quien pese. Y si tuviese que elegir entre ti y Ron, ten por seguro que te escogería a ti de todas todas.

- ¡Hermione!.- Dijo emocionado notando cómo sus ojos estaban a punto de llenarse de lágrimas, debido al agradecimiento.

- ¿Sí?.- Preguntó ella con una sonrisa.

- Yo…

- ¿Tú, qué?.- Quiso saber acercándose más a él.

Harry no respondió, sólo se echó hacia delante y la abrazó con fuerza. Hermione correspondió el abrazo sonriendo sin que él lo viera.

- Nono me dejes nunca.- Dijo con nerviosismo sintiendo cómo caían las lágrimas por sus ojos verdes.

- No lo haré.- Prometió su mejor amiga acariciándole la espalda.

- Júralo.

- Lo juro, Harry. Juro aquí y ahora que nunca jamás, me apartaré de tu lado. Yo te quiero mucho, siempre te he querido mucho. Y para mí, eres una de las personas más importantes y especiales, que tengo en mi vida.

- ¿Quiénes son los demás?

- Mis padres, por supuesto.

- ¿Y Ron no?

- Ron es importante, pero no tanto como tú.

Él sonrió.

- Y como tú eres el que más me importa…- Continuó ella también sonriendo.- Voy a hacer lo que sea necesario no sólo para estar contigo, sino para que tú mismo sientas también, que por muchas cosas malas que puedan ocurrirnos en un futuro, siempre tendrás algo bueno a lo que aferrarte. Y ese algo seré yo.

- Her…Hermione…

- ¿Sí cariño?

- Tte tequiero mucho.

- Yo a ti también, Harry.

- Y para mí…eres alguien muy importante. Y me da pánico perderte de la forma en que sea.

- De la única forma que podrías perderme sería muriendo, Harry. Pero aún así, sólo desaparecía mi cuerpo, porque mi espíritu seguiría acompañándote y protegiéndote durante toda la eternidad.

- De…¿De verdad?

- Por supuesto.

- Pe…Pero Ron dijo…que tú…te apartarías de mi lado si él quisiera.

- ¿Qué?

- Y dijo también que si yo me entrometía de alguna manera en vuestra relación, él haría que tú dejaras de juntarte conmigo.

- ¿En serio que dijo eso?

- Sí. Y a mí…me da un miedo horrible que se haga realidad. Puedo perder a otra gente, Hermione. Como a Ginny, Hagrid o incluso al mismo Ron. Es verdad que me dolería, pero si te pierdo a ti…Eso no me dolerá, más bien me matará.

- Harry…

- Tú eres no sólo importante para mí, sino también mi conciencia. Tengo una voz en mi cabeza que suena exacta a la tuya, y que me dice lo que está bien y lo que está mal.

Si tú me abandonas, la voz se perderá también. Sé que lo hará. Y entonces…ya no tendré nada ni tampoco nadie, que me haga saber lo que puedo o no hacer.

Yo te necesito en mi vida, Hermione, de veras que sí. ¡Y si alguien te aparta de mí juro que soy capaz de cometer una locura!

- Pero Harry…

- ¡No consentiré que te alejen de mí, ni Ron, ni ninguna otra persona!

- ¡Harry!

- ¿Qué?

Ella se apartó mirándole sonriente.

- No necesitas angustiarte con eso.- Dijo acariciando sus mejillas con las dos manos.- Porque en este mundo, no existe nada, ni tampoco nadie, que pueda apartarme de ti.- Entonces le dio un beso en la frente y apoyó su cara en el espacio que había justo bajo el cuello de él.

Potter la abrazó con fuerza, incluso le hizo daño, pero Hermione no se quejó. Entendía que ese agarre posesivo era una manera no oral de expresarle a ella el miedo tan atroz que él tenía de perderla. Y eso lo sabía ella sin que él se lo hubiera dicho antes.

- Tranquilo.- Dijo con voz suave al notar cómo el cuerpo de Harry temblaba un poco.- Tú no vas a perderme.- Aseguró aún con suavidad.- Ni ahora ni nunca, Harry. ¿Sabes por qué?- Cuestionó acariciando su pecho cubierto por la túnica negra y roja.

- ¿Por qué lo has jurado?.- Cuestionó Harry algo inseguro.

- No…- Dijo Hermione mirándole a los ojos verdes.- Porque yo…- Comenzó agarrando una de sus manos y llevándola a su corazón.- Te quiero.- Entonces la estrechó contra el órgano vital.- Y si fueses tú el que se alejase de mí, Harry…- Continuó sintiendo cómo sus ojos marrones también se llenaban de lágrimas.- El corazón que late bajo tu mano, se detendría de inmediato. Porque estás tan metido en él…Que si por cualquier motivo te pierdo, creo que me moriré del disgusto.

- No…No.- Dijo Harry negando con la cabeza.- Tú no vas a perderme, nunca lo harás.

Te hiciste mi amiga hace siete años, Hermione. Y para mí, tu amistad, ha sido siempre una bendición. Y eso es algo tan bonito y sagrado como el amor que siento por mis padres muertos.

Tú quisiste relacionarte conmigo y aceptarme en tu vida. Y si me has aceptado sin importarte lo peligroso que ha sido por el simple hecho de estar conmigo, yo te prometo Hermione, que nunca me alejaré de ti y tu vida. Porque yo también te quiero mucho. ¡De veras que sí!.

Sé…que eso no es algo que yo te diga a menudo. Pero tú siempre me has entendido muy bien. Incluso sin necesitar que yo te dijera nada, sabías leer lo que sentía o me ocurría, con sólo mirarme a los ojos tal y como estás haciendo ahora. ¿Y sabes qué?

- ¿Qué, Harry?.- Quiso saber ella mientras las lágrimas bajaban por sus mejillas.

- Yo también he aprendido a leer tus emociones con sólo mirarte a los ojos. Que por cierto…son muy bonitos.- Dijo él con una sonrisa y quitándole las lágrimas pasando dos dedos bajo sus orbes marrones.-

En realidad, tú eres muy bonita tal y como eres, Hermione. Da igual lo que digan los demás. No es verdad que necesites maquillaje o ropa que resalte tu figura.

La belleza más grande que tienes no está en tu apariencia, sino en tu corazón.- Pronunció tocándolo con los dedos de la mano que ella había apoyado antes, donde estaba el órgano.

- Ay Dios…- Dijo Hermione cerrando los ojos con fuerza para cortar las lágrimas que aún caían.

- ¿Qué pasa?.- Quiso saber su mejor amigo.- ¿Por qué tiemblas ahora?.- Cuestionó al ver cómo su cuerpo se sacudía.- Es que…¿Te encuentras mal?.- Preguntó preocupado.

- Claro que no.- Respondió ella mirándole con mucho cariño.- Lo único que me ocurre, Harry, es…Que mi corazón se desborda.- Confesó con una sonrisa preciosa en la cara.- Se desborda debido a todas las cosas hermosas que me has dicho. Tú tienes razón, no sueles decírmelas a menudo, pero las pocas veces en que lo haces, no puedo sentir nada malo.

Al contrario, todo lo que me haces sentir son sólo cosa buenas. Pero una sobra todo.

- ¿Y cuál es?

- Amor. Uno real, bonito y profundo, que hace que te quiera tanto, como para morir por ti si fuese necesario.

- ¿Ah sí?

Ella asintió con la cabeza. Él sonrió.

- Yo también moriría por ti, Hermione.- Dijo abrazándola otra vez, sólo que ahora sin hacerle daño.- Incluso sería capaz de matar a quien osara partirte el corazón.

Ella se rió un poco.

- No exageres tanto, Harry.

- No lo hago.- Dijo convencido.- Estoy diciendo la verdad, Hermione. Si alguien se atreve a destrozarte, me lo cargo.

- Entonces espero que algo así no me ocurra jamás. Porque no me gustaría verte convertido en un asesino aunque fuese por apoyarme.

- Yo siempre te apoyaré.- Añadió él con una sonrisa.

- Me lo creo.- Dijo Hermione también sonriendo.- Ahora debemos regresar a nuestros quehaceres.

- No…- Dijo Harry ciñéndola más a su cuerpo.- Quiero quedarme un poco más contigo. Me gusta estar contigo, Hermione. Y cuando estamos como ahora, me gusta más todavía.

- ¿Por qué?.- Cuestionó ella bajito.

- Porque siento unas cosas muy bonitas y cálidas, cuando tú me das cariño.- Confesó él a uno de sus oídos.- Y no hay mucha gente que me lo dé.

- No es verdad.- Dijo ella sintiendo un escalofrío tras notar su voz susurrante.- Ginny también te lo da.

- No como tú.- Dijo Harry aún susurrando.

- Claro que no.- Apoyó su mejor amiga.- Ella es tu novia, y el cariño que te muestra, es muy distinto al que te doy yo por ser tu mejor amiga.

- Tú no eres sólo mi mejor amiga.- Siguió confesándole Potter.- También eres mi madre, y mi hermana, y mi consejera más fiel. Y por si todo eso fuese poco, incluso haces las veces de profesora particular cuando hay algo que no me sale por mí mismo.

Aprecio a Ginny, y también a Ron aunque ahora esté molesto con él. Incluso aprecio a Hagrid. Pero a ti, Hermione, a ti…

- ¿A mí qué, Harry?

- A ti te quiero. Lo sé desde hace tiempo. Y creo, que ese sentimiento es mucho más intenso e importante, que todo lo que pueda sentir yo por Ron, Hagrid o incluso Ginny.

- Pero a ella, la debes de querer más que a mí. ¿No?

- No.- Aseguró él sujetando sus mejillas.- Claro que no.- Entonces suavizó más la voz cuando dijo…- Como te quiero a ti, no quiero a nadie, Hermione. Absolutamente a nadie.

Y al escuchar aquello, ella volvió a llorar. Y Harry le dio un beso en la frente y se abrazó a ella otra vez.

Durante un tiempo, se quedaron así, abrazados sin pronunciar palabra. Después, Hermione se separó de Harry y mirándole con mucho amor y cariño le dijo con dulzura…

- Yo sí que te quiero más que a nada en este mundo.- Ella lo besó en los labios, y cuando se apartó, Harry le dedicó una bella sonrisa que hizo saltar el corazón de su mejor amiga.

- Hermione.- Comenzó él con la intención de decirle algo, pero ella no lo permitió. Colocó un dedo en sus labios y le dijo con suavidad…

- Nos veremos después, Harry.

- ¿Lo prometes?.- Cuestionó apoyando su frente en la de ella.

- Sí.

- Adiós.- Dijo él estrechándola contra sí.- Mi Hermione.- Harry le dio un beso detrás del cuello, Hermione reprimió un suspiro. Entonces se separó de él y diciéndole adiós con la mano, abandonó el aula.

Potter se quedó solo un rato más. Pensó en todo aquel momento que había compartido con su mejor amiga y llegó a dos conclusiones.

Una era que no tenía ninguna duda de que ella le quería mucho como amigo. Y la otra fue, que el beso que Hermione le había dado, puede que fuese una muestra de cariño por parte de ella, pero para él, había sido más que eso. Una muestra de amor, sin duda, pero no una de amiga a amigo, sino de alguien que quiere de verdad a otro alguien. Y cuando él pensó en eso, cerró los ojos y se tocó los labios. Sonriendo al recordar la sensación tan bonita que ella le había transmitido.

- Sí.- Dijo aún con los ojos cerrados.- Ella me quiere.- Y de repente, vinieron a su cabeza, un montón de imágenes que tenían relación con todas las cosas buenas que siempre había hecho Hermione por él. La última de todas, fue una que no tenía relación con eso sino con lo mucho que ella significaba para él.

Una que ocurrió en segundo año, el mismo curso donde Hermione fue petrificada por culpa del Basilisco y donde Harry pudo comprobar lo mucho que la echó de menos y lo muy necesaria que era para él.

Con una sonrisa bonita en su rostro casi adulto, Potter contempló perfectamente el momento en que él fue a la enfermería a ver a Hermione y la encontró inmóvil y con los ojos abiertos, en una de las camas. Él le tocó una mano y le dijo "Te echamos de menos, Hermione, te necesitamos más que nunca" y entonces se dio cuenta que en esa misma mano, ella guardaba un papel.

Harry recordó también que después de vencer a Voldemort y el Basilisco, él y Ron estaban en el Gran Comedor dispuestos para cenar. Y de repente, las puertas se abrieron y Hagrid le dijo que mirase hacia allí. Entonces vio cómo su mejor amiga le miraba sonriente y salía corriendo por la alfombra roja hasta llegar a él y darle un abrazo fuerte mientras le decía llena de alegría… "¡Lo hiciste, lo conseguiste!".

Y al ver ese bonito recuerdo, él pronunció otra cosa.

- Tú sí que conseguiste ganarte no sólo mi amistad, Hermione, sino mi corazón.

Y de repente, sus ojos verdes se abrieron, y Harry se vio así mismo solo, en un aula vacía. Pero no sintió soledad, porque el bonito recuerdo de su mejor amiga, aún estaba con él. Y él se prometió así mismo que haría todo lo que estuviera en su mano para que ella no se sintiese sola jamás. Aunque también se prometió otra cosa. Pasara lo que pasara con Ron, Harry no permitiría nunca, que él ni ninguna otra persona del castillo, le hiciera daño a Hermione.

- Y si la hace llorar una sola vez…- Dijo Potter al vacío del aula.- Soy capaz de arrancarle la jodida cabeza.

Con paso firme pero tranquilo, Harry salió de la clase poniendo rumbo al Gran Comedor. Donde esperaba comer junto a Ginny ya que había quedado con ella para almorzar.


Continuará.


Nota de la autora:

Creo que la escena final de este capítulo, con Harry y Hermione, no necesita de ninguna aclaración por mi parte. Lo único que tengo que decir, es que él y ella se han sincerado respecto a lo que sienten por el otro, como nunca se ha visto en los libros. Aunque yo no necesito leer de Rowling, que Harry y Hermione se quieren mucho como amigos. Me basta leer cómo se comportan el uno con el otro para saber que eso es así.

Pero como yo soy súper fan de la pareja Harry-Hermione, está claro que en mis historias, siempre les voy a juntar, con lo cuál me salgo de la línea de J.K. Pero para eso están los fics. ¿Verdad?. Para cambiar lo que nos apetece.

Dedico este capítulo a gente como JAnNyTa (Aún no he leído el libro que me recomendaste, pero otro de la misma autora llamado "La Emperatriz de los Etéreos" sí, porque me lo regaló mi hermana por mi cumpleaños, y la verdad es que me ha encantado.), también se lo dedico a Tooru Hally Bell Potter, Nicu, Harryherms, Sandrita Granger, Sonia Granger Potter (Sonia sigue escribiendo. ¡Sonia, sordaaa, hazme caso que tienes a un montón de gente esperando las actualizaciones!), y por supuesto a Tyflos, Makarva, EdPotter, Romycrazy y mucha otra gente que suele estar ahí para mí y mis historias. Un abrazo fuerte. Cuidaros mucho.

Y recuerdo al resto de lectores, sobre todo a los anónimos, que los reviews no están sólo para contarle vuestra vida al autor, podéis hacerlo si también comentáis la historia. Pero cuando sólo le contáis la vida, no estáis haciendo un review, sino un informe de cómo os va.

Review no es decirle al autor que haga historias según vuestro gusto. Y tampoco están para dedicarles una frase impersonal con "Hola, me gustó. Continúalo pronto". Porque eso último, más que review, es un simple saludo de vuestra parte. Los reviews no están para decir hola, están para que los lectores hagan un comentario serio de lo que han leído, donde le digan al autor tanto cosas buenas como malas (si las habéis visto) y por medio de eso, el autor pueda aprender y mejorar si así lo estima oportuno, de lo que según vosotros, no ha hecho bien del todo.

Así que, si no sois capaces de tomaros en serio la lectura y con ello, lo que ha escrito el autor, no os molestéis en dejar mensaje. Porque lo que necesitamos los autores serios como ésta que aquí os habla, es gente también seria que se tome más en serio todavía, no sólo la lectura sino el esfuerzo que ponen las personas que escribimos y publicamos aquí. Porque hacer un fic, no es algo que te salga de repente. Lleva su tiempo.

Ale, hasta el siguiente capítulo. ¡Ah sí, se me olvidaba!. Muchísimas gracias a todas las personas anónimas que han sabido ponerme un review en condiciones, y gracias también a las personas registradas que se han unido a esta nueva historia mía. Espero que este capítulo también os guste. Un beso fuerte. RAkAoMi. ;-)