"La Santa Mane".

Por: Neocoatl18.

(Segunda parte).

Plaza central de Ponyville:

En aquel lugar parecía reinar un ambiente completamente festivo: puestos de comida y de artículos diversos, ponys llevando a cabo diversas actividades, todo ello girando alrededor de un solo fin… celebrar su total devoción hacia la llamada Santa Mane, extraña imagen la cual se ubica al centro de aquel exótico festival bajo una oscura tienda.

Mientras observaban como transcurría ese ambiente festivo, Twilight Sparkle se mostraba sorprendida… pero de la incredulidad ante el hecho de no poder entender como se puede expresar tal cantidad de parafernalia alrededor de un conjunto de huesos a los que muchos ponys les atribuían dones especiales… definitivamente, ella estaba deseosa de llegar hasta el fondo de lo que había tras todo ese "teatro".

Al mismo tiempo que observaban como unos ponys se acercaban a depositar ofrendas a los cascos de aquella imagen, la unicornio morada les expresa a sus dos amigas:

"¿Y aun creen con todo esto, que no se trata mas que de un patético circo?".

A lo cual la pegaso Rainbow Dash le responde de modo alivianado:

"¡Tranquila, Twilight!... te digo que no tiene nada de malo todo esto, es tan solo la forma en que el pueblo pony expresa su devoción a la Santa Mane y lo hacen de un modo muy entretenido. ¡Eso hace a este culto algo 20 % cool!".

"Claro, Rainbow Dash… ¡se nota que todo esto es hecho por un "genuino interés espiritual"!"- le responde Twilight con cierto sarcasmo, mientras observa a los multiples puestos que ofrecían todo tipo de mercancía.

"¿De que hablas?..."- le interroga la pony azul.

"¡Si yo dijera por ejemplo, que la cola de Pinkie Pie cada vez que da una vuelta, te llueven monedas del cielo… seguro me lo creerías!. Y si les contaras lo mismo al resto de los ponys, ellos te creerían y asi vendrían para que la cola de Pinkie les ayudara a conseguir dinero caído del cielo; ¡claro que a los únicos que les caería ese "dinero milagroso" seria a los astutos que explotarían a ese monton de crédulos e ingenuos, ja!... ¿no lo crees asi, Pinkie?"- voltea Twilight hacia donde se encuentra Pinkie Pie… pero al momento se queda completamente desconcertada:

"Pinkie… ¿que es lo que haces?..."

Puesto que descubre que en ese momento, la pony rosada agita sin parar su cola durante un buen rato… pero al darse cuenta que tanto Twilight como Rainbow la miran con desconcierto, Pinkie le responde:

"¡Hago lo que dijiste Twilight!... giro mi cola para que llueva dinero del cielo; ¡despues del todo, siempre tienes la razón en lo que dices!".

Totalmente pasmada, la unicornio morada intenta explicarle:

"¡Pero Pinkie, no quise decir… lo que trataba de explicar era… ah, olvidalo!"- expresa al final, totalmente resignada.

Al momento, Rainbow Dash se planta frente a Twilight y comienza a cuestionarle:

"¿Estas tratando de decir que puedes crear cualquier absurda historia y la mayoría te lo creerá, sobretodo si lo divulgas como un rumor?... ¡exageras!; si como se puede observar aquí, son muchos ponys los que creen en la Santa Mane… ¿no crees que eso probaría que debe haber algo de cierto en ese culto?".

Twilight le responde:

"¡Si, es algo tan evidente como que todos los potrillos y fillies están convencidos que Reno Claus o los Camellos Magos en verdad lees traen regalos!... solo te aclaro que, porque algo sea creido por la mayoría, no quiere decir que sea verdad".

En ese momento, Pinkie Pie se muestra desconcertada y le replica a Twilight:

"Espera, ¿Qué quieres decir con que Reno Claus no trae regalos?... entonces, ¿Cómo explicas los que regalos que me trajo la pasada noche de los corazones calidos, Twilight?".

"¿Qué…?"- pregunta confundida la unicornio morada.

Pero en eso, 3 sombras muy extrañas se muestran imponentes ante ellas, al mismo tiempo que escuchan una voz aspera expresándoles de un modo nada cortes:

"¡A un lado, ponies!..."

"¡Si, solo nos están impidiendo el paso!"- expresa otra voz, un poco mas aguda pero igual de descortes.

Tanto Twilight como sus dos amigas voltean hacia quienes les hablaron para reclamarles… cuando al darse cuenta de quienes eran, no podían rerimir las expresiones de sorpresa y desagrado que se empezaban a dibujar en sus rostros.

"¡Ahh, ustedes…!"

Puesto que no se trataban de otros, mas que de los Daimond dogs (perros diamante).

"¡Si, nosotros!"- le responde el mediano y de color gris.

Al instante, Rainbow Dash se planta frente a ellos y adoptando una pose de combate, les advierte de manera desafiante:

"¡Si vienen aquí únicamente a causar problemas, los enviare de regreso a su guarida con potentes patadas!... ¡no les tengo miedo!".

A lo que el mas grande de ellos, se apresura a aclararle:

"¡No esperen!... solo hemos venido a presentar nuestra ofrenda".

"¿Su ofrenda?"- les interroga Twilight, curiosa.

"¡Si!... ¡nuestra ofrenda para la Santa Mane!"-le responde el mas pequeño de los tres.

"¿O sea, que ustedes tres también creen en esa imagen?"- les vuelve a interrogar la pony morada.

"¡Asi es!".

"¡Dicen que presentándole una ofrenda puede conceder cualquier favor que se le pida!... pues nosotros tres hemos venido para que asi, nos conceda nuestra petición".

"¡Aja!... ¿y que es lo que piensan darle como ofrenda a la Santa Mane?".

"¡Diamantes!..."- le responden a Twilight.

"¿Y a cambio le pedirán…?"

"¡Encontrar mas diamantes!..."

Al terminar de escucharlos, Twilight solo atina a alzar la vista y expresar con tono sarcástico:

"¡Vaya, que obvio!".

"Bueno, suficiente de perder el tiempo con estas ponys, ¡vayamos ahora mismo a depositar la ofrenda a nuestra yegüita!".

"¡Si!"- y al momento, los Daimond dogs se apresuran, dejando a nuestras ponies totalmente pasmadas.

"Twilight… ¿podrias explicarme por favor, que fue exactamente lo que acaba de ocurrir?"- le interroga Rainbow Dash a la unicornio morada.

"¡Lo siento Rainbow, ni siquiera yo podría explicártelo!"- le responde Twilight- "Pero algo si me queda claro: este culto lo mismo atrae a ponys comunes y honrados, que a seres de muy dudosa reputación… ¡el culto a la Santa Mane no se destaca precisamente por sus fundamentos éticos!".

Rainbow Dash le replica:

"Bueno, admito que tienes razón con respecto a que no todos los devotos de la Santa Mane son "peritas en dulce"; ¿pero trata de verlo también desde el punto de vista de todos ellos!... después del todo, cuando suceden cosas como: desastres naturales, ataques de plagas de parasprystes, dragones, villanos como Nightmare Moon o Discord y políticos capaces de dejarnos con sus impuestos hasta sin herraduras, lo mas seguro es que los ponys busquen alguien o algo en que confiar para sentirse protegidos".

"Pero… ¡si para eso tenemos a la princesa Celestia, ella siempre ve por todos nosotros su leales súbditos!"- le aclara Twilight.

A lo que la pegaso azul le da la siguiente respuesta:

"¡Si, eso bien lo se!... pero ella no puede estar siempre en todos lados para cuidar de cada uno de nosotros; ¡tal vez no vendría mal un poco de "ayuda extra"!".

En ese momento, Twilight mira fijamente a Rainbow Dash, lo cual hace a esta sentir un poco intimidada… al mismo tiempo que le expresa:

"¡De ninguna manera creeré en nadie mas que no sea mi maestra y la gobernante principal de toda Equestria!... y menos en un conjunto de huesos inanimados".

"¡Bueno, lo siento Twilight!... no fue esa mi intención"- le responde Rainbow Dash, apenada.

Suavizando el tono de su voz, le expresa a manera de disculpa:

"¡Soy yo quien debe disculparse contigo, Rainbow!... me exalte demasiado, espero y me perdones por si te hice sentir mal".

"¡Ahh, no te preocupes Twilight!... después del todo, tienes razón en afirmar que no debemos creer todo lo que escuchamos; ¡en realidad, yo confio también únicamente en la Princesa Celestia y en mis mejores amigas!"- declara muy animada la pegaso azul, lo cual hace que Twilight sonria apacible.

En eso, la unicornio morada descubre algo que llama su atención: a un lado de la imagen de la Santa Mane, se observan a los Daimond dogs conversar animadamente con una pony cuya identidad no se podía definir puesto que se encontraba cubierta por un manto con capucha de color completamente oscuro… aunque por las partes de su cuerpo descubiertas, se podía determinar que su color de piel era café opaco y el color de su cola era también negro, aunque se podía observar que esta remataba en un conjunto de pequeñas trenzas.

Intrigada por ello, Twilight hace la siguiente interrogante:

"¿Y quien es esa pony tan extravagante con la que ellos platican?, ¿tan solo alguien mas que consiguió su propio disfraz de la Santa Mane?".

A lo que inesperadamente, Pinkie Pie es quien le responde:

"¡Ella es Madame Mystic Maid!..."

"¿Quién?"- le interrogan ambas ponys al unisono.

"Es la líder del culto a la Santa Mane"- les comienza a explicar Pinkie Pie.

"¿Y como sabes tu de ella?"- le pregunta Twilight.

"Cuando llego aquí, fue a Sugar Cube Corner para pedirles a los señores Cake que prepararan una gran cantidad de bocadillos para ofrecer a todos quienes se acercaran a su culto… ¡de hecho, ahí están los señores Cake!"- les explica Pinkie, al mismo tiempo que señala hacia donde el señor y la señora Cake atienden a quienes se acercan a comprarles cupcakes y rebanadas de pastel- "¡Me simpatiza Madame Mystic, se ve que es una pony muy servicial y humilde!".

Al terminar de escucharla, Twilight voltea nuevamente y descubre estupefacta, ¡que uno de los Diamond dogs se agacha y le besa uno de sus cascos a esa exótica pony!.

("¡Si claro, ella es todo un ejemplo de humildad!")- piensa Twilight con algo de sarcasmo. Y al momento, les expresa a sus dos amigas:

"¡Bien, vayamos con esa tal Madame Mystic Maid!... hay algunas preguntas que deseo hacerle".

Ellas asienten y las tres comienzan a avanzar. Pero Twilight tenia la sospecha de que había algo muy raro tras esa pony llamada Mystic Maid y su siniestro icono.

(Continuara…)