- Mari espero que te guste tu regalo de navidad - fue lo que dijo mi abuelo cuando me daba una caja envuelta en papel de regalo, lo recibí con una sonría algo forzada; El abuelo a pesar de no ser un "nerd" le encantaba regalarme libros, pero no cualquiera (decía que la literatura juvenil era de la mierda, según el sí ibas a leer debías tener contacto con lo que leías) en su gran mayoría eran sobre seres sobrenaturales y como combatirlos; este año no fue la excepción al parecer.

- Ábrela - Dijo con algo de ansiedad en su voz, yo solo obedecí, cuando logre rasgar el papel y destapar la caja me sorprendió encontré con algo muy especial: El álbum de fotos familiar, en casa teníamos muchos de hecho pero este era único, allí estaban las personas que el abuelo había considerado su familia desde mucho antes que conociera a la abuela.

- Se muy bien mi niña que mis historias pueden sonar como auténticas ridiculeces, que muchas veces la edad puede jugarme en contra y puedo ser un anciano molesto, pero quiero darte esto a ti, algo que ni a tu padre le llegue a dar - lo mire impresionada y algo cohibida, de repente me sentí mal, no quiero que el abuelo piense que no lo quería.

- Mari no te estoy reprochando nada mi niña, solo quiero decirte que muchas veces la vida te golpeara, te arrastrara y créeme ella si es toda una hija de puta, porque muchas veces sentirás que pierdes la esperanza... Pero se consiente de algo... Tu familia siempre estará ahí para protegerte y tu estarás para protegerlos a ellos, en especial a la loca de tu hermana... ella me recuerda mucho en carácter a tu abuela, así toda desinhibida con la vida, aunque tú... Tu si eres su viva imagen cuando la conocí en ese convento -

Eso último lo dijo con algo de picardía y nostalgia en sus ojos, yo solo pude reírme y abrazarlo.

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Decidimos llevarla al hospital, eso si después de hacer las pruebas de rutina para saber si no era algún cabron de los que acostumbrábamos, revisamos si tenía identificación pero iba limpia, es más estaba descalza y al parecer en pijama, llevaba solo una pulsera... Que tenía un como decoración un par de dijes, uno era muy parecido al amuleto de Dean, el otro era como el tatuaje antiposesiones al parecer la chica era cazadora, pero eran apenas una adolescente, otra chica con su infancia arruinada por esta vida de mierda; la llevamos a urgencias y dijimos que era nuestra prima, la registramos bajo el nombre de Roxie Osborne que era sonámbula y se había caído por las escaleras, de un par de horas después llego el médico:

- Señores Osborne, su prima presenta una fuerte contusión, el impacto que recibió en su cabeza pudo ser peor, con un golpe de esa magnitud se me hace casi un milagro que no hubiera sufrido tanto daño, pero el TAC nos reveló que esta fuera de peligro, eso si la tendremos en observación unas 24 horas, para prevenir cualquier peligro de hemorragia, pueden ir a descansar y mañana en la mañana podrán verla.

Le agradecimos al doctor y nos fuimos al motel más cercano al hospital, debíamos averiguar de dónde había salido esa chica, porque se notaba a leguas que no era de por allí.

Al día siguiente muy temprano al hospital, me sentía responsable de lo le pudiera suceder, después de todo, fui yo quien accidentalmente la había dejado así, el doctor nos informó que aún no había despertado a causa de los analgésicos que habían tenido que administrarle pero que dentro de poco despertaría y podíamos esperar en su habitación.

Ella se encontraba allí y gracias a la luz que entraba en la ventana pudimos verla mejor, era una chica muy linda, de unos 15 o 16 años, cabello oscuro, casi negro y piel morena, su frente está adornada con una gran gasa, allí estaba el hematoma que lo más seguro es que se demoraría en borrarse. De un momento a otro sus parpados se abrieron, ella despertó desorientada y al parecer muy adolorida, miro la habitación confundida y extrañada. Y al fin pude ver sus ojos, eran unos lindos y grandes ojos verdes que veían todo asustados y muy confundidos. Sammy se acercó a ella y le hablo:

- Oye te encuentras en el hospital, tuviste un accidente y te trajimos aquí ¿Cómo te llamas? ¿Cómo te sientes? - miro a Sam y luego a mí.

- ¿Quiénes son ustedes? Y lo más importante ¿Quién soy yo?