Muchísimas gracias a quienes dejaron sus reviews, no tienen idea de lo agradecida que estoy. No me esperé a los cinco por cuestiones del colegio. El agradecimiento especial a cada uno, junto con las razones de mi pronta actualización, están hasta el final del capitulo.
Muy bien, de ahora en adelante la historia se enfocará en dos diferentes puntos de vista: el de Zoey y el de Elliot. Los capítulos de números pares se concentraran en el punto de vista de Elliot, y los impares en el de Zoey, pero siempre será escrito en tercera persona.
Este capitulo, es una excepción, debido a que Arisa comenzó desde el punto de vista de Zoey y terminó con el de Elliot. No se dio cuenta hasta el final y por simple pereza (muy raro de ella...¬¬) decidió no escribir nada de nuevo, aunque a mi me parece que así quedó muy bien.
Sin más preámbulos les presento el segundo capitulo de Treinta Besos
II. NOTICIAS/CARTA
El color de la cara de Zoey comenzó a desaparecer a medida que leía las palabras escritas en la hoja de papel que estaba en sus manos. En ese instante, sintió como si estuviera en una película de horror, y el asesino las estaba mirando sobre su hombro mientras ella leía la amenaza. En realidad, la nota no tenía nada que ver con amenazas de muerte ni nada por el estilo, pero el simple hecho de leer el contenido de ésta la hacía querer escribir su propia amenaza. Aunque se tuvo que borrar esa idea de la cabeza por que no quería que en sus obituarios se leyera "ZOEY HANSON: SE AHORCÓ DESPUÉS DE LEER CORREO".
Aun así, mientras releía la carta varias veces en su cabeza, de alguna manera las palabras simplemente parecían volverse más y más extrañas cada vez, como si la carta sólo flotara por la hoja, revolviendo todo para que no tuviera mucho sentido al final. No era como que el que escribió la carta era un niño de cuatro años que no sabía escribir bien, por que la escritura estaba bien. Era simplemente que lo que ésta decía era demasiado terrible para el gusto de Zoey.
En la mente de Zoey, no había explicación real para la formación de la carta e inmediatamente cayó en la conclusión de que era falsa. Y la carta falsa fue escrita por nada más y nada menos que la única persona que hacía que quisiera apuñalarse así misma con el mismo lapicero que utilizaba para escribir las órdenes del café. "¡ELLIOT HUBERT GRANT!" gritó fuertemente su nombre completo, algo que había descubierto de maneras que no se atrevía a decir, y se dio cuenta de que sería el mejor material de correo negro que podría utilizar algún día, pero en ese momento no pudo evitar gritarlo.
Zoey, enojada con ira--aunque con qué más podría estar enojada, corrió por las escaleras que llevaban al segundo piso del café. Al haber llegado a su destino, entró de repente por la primera puerta que encontró, sabiendo exactamente lo que encontraría detrás de ella. "¡Elliot! ¿Por qué y cómo tú--?"
"¿Que NUNCA tocas la puerta?" Bueno, tal vez no exactamente.
Un sonrojo apareció en el rostro de la chica, dándose cuanta de que era una de esas veces en las que ella entraría apurada encontrando a Elliot sin camisa, una típica escena que ella debía haber sabido, aparecería en este fanfic tarde o temprano. Aunque, claro, ella no tenía ni la menor idea de que estaba en realidad en un fanfic, por que, por supuesto, los personajes no deben saber eso. Pero, regresando al punto... "¿Qué NUNCA te pones ropa?"
"Es mi habitación. Yo hago lo que quiero." Bueno, él expuso su punto allí. "Escucha, si vas a seguir entrando de repente en mi habitación así, debes tener más cuidado," él cruzó sus brazos mientras giraba sus ojos. "Uno de estos día me faltará más que una camisa, y estoy seguro de que ninguno de notros queremos que eso pase, ¿o sí?" Nadie, excepto fans dementes de Elliot leyendo esta historia. "Y considerando que ya has visto sólo la toalla..."
"¡DETENTE!" gritó ella. No quería escuchar ni una palabra más, y él ya estaba diciendo demasiado, lo cual no ayudaba con el hecho de que su cara estaba más roja que su pelo. En ese momento sólo esperaba que llegara un toro y la embistiera. Algo que hubiera preferido en ese momento que estar allí luciendo como Bob el Tomate de Veggietales, mientras que Elliot comentaba como en cualquier momento ella en realidad podría tener un vistazo de su completa desnudez frontal.
"¿Esta segura de que no entras de ese modo a mi habitación a propósito cuando solo estoy usando la mitad de mi ropa? Porque parece que se esta volviendo una rutina ahora--"
"¡Ok! ¡Detente!" El sonrojo en el rostro de Zoey iba en aumento, y no parecía tener planes de terminar pronto. Y la pobre aún no podía abordar su punto. "¡Yo no vine por esto!" Eso fue, de hecho, de su parte.
Sin molestarse en buscar una camisa--una acción por la cual las fanáticas ahora están dando gritos de emoción detrás de sus computadoras--Elliot se sentó en la orilla de su cama para mirarla. "¿Entonces por qué vino señorita Hanson? Debe ser increíblemente importante." No se necesitaba ser un científico para darse cuenta del tono sarcástico de Elliot, aunque él mismo era casi uno.
Ella respiró profundamente, lo cual realmente necesitaba debido a toda la presión puesta sobre ella por los recientes eventos que no habían ocurrido ni cinco minutos antes hasta el momento, y para su mala suerte todavía estaba roja. "¡Mira! ¡Vine a preguntarte sobre esto!" comenzó ella a sacudir la famosa carta frente a él, algo por lo que mucho sienten curiosidad. "¡Sé que eres cruel, pero esto es lo peor que has podido hacer!"
"¿Qué? ¿El cheque de tu paga?" le preguntó, levantando una ceja hacía ella. Realmente no tenía idea de qué estaba hablando, pero dedujo que si algo la estaba haciendo gritar con esa voz chillona totalmente suya, de ese modo, esa tenía que ser la respuesta. "Mira, no fue mi idea reducir tu salario, pero realmente no mereces recibir todo ese dinero por no hacer casi nada por aquí."
"No, no el cheque de mi paga--¡Espera! ¿Me estás reduciendo el sueldo?" le gritó, pero rápidamente sacudió la cabeza. Lo estaba haciendo de nuevo, tratando de cambiarle el tema. Por supuesto, eso no cambiaba el hecho de que esta pequeña acción suya no sería algo por la que planeaba vengarse luego. "¡No, estoy hablando de esto, pequeño idiota!" Ella tomó la famosa carta que estaba dentro del sobre antes de restregársela en su cara.
Él simplemente la miro confundido por varios minutos, antes de leer las palabras en voz alta para que nuestra impaciente audiencia finalmente sepa qué es lo que esta pasando:
"Es tiempo de que terminemos. Con amor, Mark. P.S. ¡Siempre recordaré el tiempo que pasamos juntos! ¡Espero que hablemos pronto! v"
Elliot, realmente estaba en shock. Estuvo atrapado en un silencio temporal, sin saber que decir. Buscó entre sus pensamientos, y trató de decidir lo que diría sobre eso. El primer pensamiento definitivamente no fue '¡Zomg! ¡Zoey es libre! ¡Ahora podrá ser toda mía! ¡Bwajajaja!', aunque odiaba admitir que involuntariamente la idea le paso por la cabeza por un breve segundo. "Um... wow. Esto es... inesperado. ¿Recibiste esto hoy?"
Ok, así que es un hecho cierto que Elliot nunca se quedó sin saber que decir. Y el hecho de que estaba tan sorprendido como para decir algo, fue una sorpresa para él. Pero ¿que más pudo decir? No era el momento exacto para lanzarle comentarios groseros innecesarios hacía Zoey, debido a que habían terminado con ella sólo unos minutos antes.
De cualquier modo, Elliot no pudo terminar sus pensamientos debido a un ligero golpe que recibió en la cabeza. Y antes de que pudiera dejar escapar un '¡oww!' para expresar la sorpresa y el ligero dolor que sintió por ese golpe, Zoey comenzó a alegar frente a él moviendo constantemente las manos de forma dramática por todo el lugar. "¡No intentes hacerte le inocente conmigo, tarado!" Él se preguntó si finalmente había encontrado un reemplazo para la sobreusada palabra idiota. "¡Sé lo que tramas! Hoy temprano me hablaste sobre como las relaciones de larga distancia nunca funcionaban y ahora ¿tratas de convencerme con una carta falsa de que Mark queriendo terminar conmigo? ¿Cómo pudiste tratar de engañarme con algo como esto?"
Si Elliot no estaba sorprendido con la carta, ahora definitivamente lo estaba. ¿Realmente lo estaba acusando de terminar con ella como Mark? Tan pronto como terminó de preguntarse esto se dio cuenta de que la respuesta en sí era realmente tonta. No tenía razón para en realidad escribirle una carta así. Primero que nada, él no caería tan bajo solo para gozar de la miseria de Zoey. Y segundo, no era como el quisiera que ella se deshiciera de Mark.
Bueno, no que nadie supiera.
"¿Tú crees que yo hice esto? Créeme Zoey, no creo que ni yo haría esto." Él estaba seguro de decírselo. "Así, antes de que vayas acusándome de estúpidas bromas sobre cartas falsas de rompimientos, asegúrate de que tienes todos lo hechos juntos y piensa en todas la posibles explicaciones. Tal vez alguien no te soporta como para hacer esto, o..." se encogió de hombros rápidamente. "Tal vez es verdad."
Él no podía decir exactamente lo que Zoey estaba pensando, pero el cambio en la expresión de su rostro, mostró que debió haber pensado claramente sobre lo que él dijo. ¿Pero, que tenía que pensar? Él no haría algo como eso, incluso con la necesidad constante de destruir su vida. Aunque, realmente no estaba seguro de que ella supiera bien eso, incluso aunque se lo hubiera dicho. A veces Zoey podía ser un poco lenta.
"¿No estás mintiendo verdad? ¿Lo jurarías por…?" Ella se detuvo por un segundo, y él pudo sentir que ella iba a decir 'madre', lo cual pensó que jamás haría un juramento por ella, aún así lo haría sabiendo que así Zoey tendría que creerle. "¿Lo jurarías por... El proyecto Mew Mew?"
Elliot no lo pudo evitar. Se rió. ¿El proyecto Mew Mew? Aún que lo había dicho de forma seria, sonó realmente tonto cuando Zoey lo dijo. Tratando de ocultar una sonrisa, aún sorprendido por su sugerencia, asintió. "Sí, lo juro por el Proyecto Mew Mew. Yo no escribí una carta falsa de Mark terminando contigo."
Repitiendo en su mente lo que había dicho pudo jurar que sonó a sarcasmo, aunque había sido completamente serio sobre el comentario. Se preguntaba si Zoey lo sabía.
Ella se mantuvo en silencio durante un largo tiempo. Tan largo en realidad, que Elliot comenzaba a preguntarse si ella simplemente había perdido la voz, o si realmente no tenía nada que decir. De cualquier forma, el silencio se estaba volviendo un poco molesto. Tal vez debía hacer un comentario que--"¡Oh, cheezits! ¿Así que es REAL?" Ok, al menos estaba viva. Aunque su chillido era mucho peor que el silencio.
Sus labios se estremecían. "¡No, no, no, no, no!" Oh sí, había decidido, Zoey callada era mucho mejor. "¡No puede ser cierto! ¡Mark no puede terminar conmigo!"
Trataba de sentir algo de simpatía por ella, pero era casi imposible. ¿Cómo alguien podría sentir lastima por algo que tenía una voz aguda y chillona como la de ella? Tal vez por eso Mark la había dejado, se preguntó.
Pero antes de que él pudiera continuar en sus pensamientos, sus ojos se abrieron de sobremanera al darse cuenta de que ella esta cerca de ahogarse con sus propias lagrimas. Elliot siempre había odiado ver a una chica con los juegos de agua, además no era muy bueno consolándolas que se diga. "¿Tal vez es solo un malentendido? ¿Tal vez no era para ti?" le preguntó.
El rostro de la chica rostro se estremecía, mientras que sus ojos se ponían llorosos, y él llegó a la conclusión de que parecía más una niña pequeña que había perdido a su perrito, que alguien a quien habían dejado. Así que pensó arduamente sobre que se hacía usualmente cuando las niñas perdían a sus perritos, lo que lo llevó a darle dudosamente un golpecito ligero en la cabeza.
Después se preguntó si esta era una acción típica en estas situaciones.
"Oh, ¿así que crees que esta terminando con su otra novia secreta? ¡Eso es aún peor!" Tanto tratar de hacerla sentir mejor. Lo único que logró fue que gritara más fuerte. "¿Cómo puede estar pasando esto?"
Ok, así que ese no era un momento emocional que digamos, parecía más una escena de una comedia barata. Ya no se miraba pequeña. Ahora parecía una niña de cuatro años. Elliot podía sentir su pelo levantarse por todo el griterío que estaba haciendo. "¿H-h-hey, no llores? … ¿Por favor?"
"¿Por qué no dio ni siquiera razones del por que quería que termináramos?" Elliot comenzaba a preguntarse por qué le estaba gritando todo esto a él. Seguro, él era el único en los alrededores por el momento, pero ellos no era exactamente 'amigos'. El simplemente era el jefe, y ella la empleada torturada.
Transformarse en una niña de cuatro años, parecía haberla convertido en algo entre un gato furioso y un león, por que ahora estaba gruñendo y rugiendo, lo cual no podía ser realmente entendido. Ella levantó su pierna y con ella pateó la pared lo más fuerte que pudo. Por supuesto, le hizo poco daño a la pared y mucho daño a sí misma. "¡Ouchies!" Ella tomó su pie antes de comenzar a dar saltos por toda la habitación en una pierna.
Elliot comenzaba a marearse sólo de verla. Se sentía como si estuviera entre una niñera y un psicólogo, ambas cosas que el había decidido nunca ser, y por muy buenas razones, también. Zoey era el recordatorio de esas razones.
Él se paró y la tomó de los hombros para evitar que siguiera saltando. "Zoey por favor, cálmate. Respira profundamente y… supongo que podremos descubrir el significado de esto. O…erm, tú puedes encontrar el significado de esto, considerado que esto no tiene nada que ver conmigo." Hablaba calmadamente, pero realmente no estaba siendo de mucha ayuda, aunque a diferencia de otras veces, no estaba usando un tono grosero.
Él realmente no quería tener nada que ver con esta situación, pero si ella hubiera continuado gritando--o saltando— él hubiera saltado por la ventana del segundo piso gritando como un asesino loco.
Pero aún así, ella no estaba de un humor calmado y no parecía tener planes de calmarse pronto tampoco. Sus ojos se pusieron rojos como si no hubiera dormido en días, y si las miradas pudieran matar, Elliot hubiera caído muerto en el piso, algo que definitivamente él hubiera preferido en ese momento.
Ya sea que estuviera considerando morirse allí o no, él aún estaba asustado cuando la expresión del rostro de Zoey mostraba que estaba lista para noquearlo y arrancarle la cabeza de un mordisco.
"¡No me digas que hacer, estúpido idiota!" ¿Estúpido? ¿Ahora que había hecho? "¡Si hay alguien con quien debería estar enojada, es contigo!" Oh, genial. En lugar de enojarse con el idiota que la dejó, se había enojado con Elliot.
Trato de soltarse de él mientras comenzaba a golpear su pecho, el cual… hasta este momento había permanecido completamente desnudo.
Un sonrojo apreció en el rostro de ambos al darse cuenta de lo que ella estaba haciendo… y que estaba tocando Zoey exactamente. "¡OH MID DEDITOS! ¿Qué no te puedes poner una estúpida camisa?" le gritó, caminando hacía atrás, alejándose de él. Ella tomó unas piezas de ropa que estaban sobre la silla de su mesa antes de arrojárselas.
Él logró esquivar algunas camisas, pero algunas todavía se las ingeniaron para golpearlo en la cara. De repente, todo parecía ser un déjà vu. Pudo jurar que había experimentado algo así antes. Decidió ignorar ese pensamiento. El había tenido una experiencia así varias veces antes.
"¿Cual es tu problema? ¡Realmente estoy tratando de ayudarte!" Bueno, de alguna manera él admitía que no era muy bueno consolando chicas. "¿Y esto es lo que recibo a cambio?" Él la miró furioso mientras tomaba una de las chaquetas negras que lo habían golpeado y se la ponía. Además se estaba poniendo frío, de cualquier manera.
Mientras que Zoey parecía haberse callado. ¿Había terminado? Eso esperaba. "… Estoy gorda ¿cierto?" El se detuvo para mirarla con los ojos bien abiertos. Ok, ¿qué tenía eso que ver con todo?
"¿Qué tiene ESO que ver? Bueno, tenía que preguntar en voz alta.
"¡Por qué! ¡Tal vez esa es la razón por la que terminó conmigo! ¡Tal vez no le gusta cuando las mujeres se ponen gordas!" Elliot rezaba. Rezaba por un arma. Aunque realmente hubiese querido dispararle a Zoey, no hubiese sido suficiente deshacerse de ella. Podría o no morir, o morir y regresar como una fantasma a gritarle un poco más. Así que esperaba dispararse así mismo en lugar de eso.
"Bueno, si quieres ayudar tanto, respóndeme esto. ¿Encontró a alguien más? ¿Me puse demasiado pegajosa? ¿El estar tan lejos el uno del otro no funcionó para él? ¿Él cree que no soy lo suficientemente buena para él? ¿Él piensa que no es lo suficientemente bueno para mí? ¡Dime! ¿Por qué terminó conmigo?" gritó ella, de alguna manera tratando de forzarlo a que cooperara con ella.
Él había desatado a una bestia. Ahora estaba condenado.
Giró sus ojos, poniéndose un poco molesto por su constante griterío. Aún era de mañana. Y probablemente no se iría hasta el anochecer, lo que significaba más de doce horas de esto. Realmente sentía que iba a llorar por primera vez en su vida. Bueno, tal vez no la primera vez, pero hacía mucho tiempo que no lloraba.
"Zoey si tan sólo—" Pero él no podía hablar. ¿Cómo podía terminar una oración cuando lo único que ella hacía era seguir alegando? Tenía que hacer algo para callarla de una vez por todas.
"¡No es justo que ni siquiera reciba una explicación de esto! Si va a terminar conmigo al menos—" Y como sucedió antes, sus palabras fueron cortadas por un beso. Este día realmente estaba lleno de déjà vu.
Pero a diferencia del otro beso, este ni siquiera duro un segundo. Elliot ni siquiera estaba pensando en su pequeña apuesta con ella. Todo lo que quería hacer era callarla de una vez por todas. Tenía la opción de besarla o de golpearla con una silla en la cabeza.
Con la última, de cualquier forma, no habría escuchado el final de todo esto cuando se despertara. Así que se fue por la primera opción, la cual consistía de más gritos, pero al menos se había callado con lo de Mark.
"¿Podrías por favor callarte sólo por un minuto?" le preguntó con completa frustración. Se había mantenido sereno por bastante tiempo, pero ya había tenido demasiado. "¡Escucha, ninguna de tus preguntas y preocupaciones van a ser contestadas por gritármelas a mí! ¡No es como que todo volverá a su lugar indicado por gritar constantemente sobre ello! Así que relájate ¿sí?"
Ella se mantuvo allí en silencio. Él tomó nota de que cada vez que hacía un comentario, éste la callaría al menos por unos segundos. Pero tomó una segunda nota, no importaba lo que dijera, ella siempre volvería a hablar de nuevo. "¿Por qué rayos me besaste? ¿OTRA VEZ?"
El silencio parecía valer más que el oro ahora.
"¡Tú, estúpido, estúpido idiota!" Bueno, sus gritos habían comenzado de nuevo, solo que esta vez, decidió arrojarle objetos grandes también. Ella tomó un gran libro que residía sobre la mesa y se lo tiro, y él lo bloqueó con el brazo. Al menos agradecía que ella no había decidido arrojarle objetos filosos.
Mientras ella seguía alegando sobre el que Elliot la hubiese besado, un tema que él le dejo a ella sola mientras él se mantenía fuera de él, tomó el libro que ella le había arrojado. Sólo un libro de computadoras. Maldijo por lo bajo, molesto y decepcionado por que no era un manual sobre que hacer cuando uno es atacado por pequeñas pelirrojas psicópatas.
Miró hacia arriba, tratando de captar algunas palabras que ella estaba diciendo. Tal vez valía la pena escuchar. "—no tienes derecho a seguir besándome así! ¡Tal vez ahora sea soltera, pero eso no significa que puedas sólo—" Nop, no había nada que valiera la pena escuchar.
Decidió dejarla continuar, mientras abría el libro de computadoras y lo hojeaba. Tal vez había algo más interesante allí que lo que ella tenía que decir.
Pero no pudo ver nada debido a fue golpeado exitosamente por otro libro en la cabeza. Miró la portada. ¿"El Conejito de Peluche"? ¿De donde rayos salió eso? Oh bueno, al menos, era más pequeño que el libro de computadoras. "¿Podrías dejar de lanzarme cosas?"
"¡Tú eres el que me ignora, mientras te vas a Nunca Jamás en tu babosada de libro!" ¿Babosada? Su vocabulario normal parecía desaparecer cuando estaba molesta.
"Muy bien, escúchame. No tienes derecho a culparme en esta situación. Yo no fui el que termino contigo, ¿ok?" Bueno, él tenía que admitir, que tenía razón sobre eso. Y él sabía que ella sabía que la tenía también. ¿Qué le daba derecho a gritarle cuando la causa de su enojo estaba todo cómodo, relajado e ileso en Inglaterra?
Zoey respiro profundamente. Elliot lo tomo como una señal de que finalmente se estaba calmando. En ese instante podía sentir lagrimas de felicidad formarse en sus ojos. La voz de Zoey bajó de tono. "Muy bien, me detendré, ¿ok? Lo… siento" susurró ella tratando de no gritar otra vez, pero fue lo suficientemente audible como para que Elliot la escuchara.
¿Silencio y una disculpa? ¿Podría ahora el día ponerse mejor? De cualquier forma, estaba agradecido de que finalmente había vuelto a sus sentidos dándose cuenta de que en realidad no era culpa de él que nada de esto pasara.
Él, entonces, comenzó a preguntarse que hora era. Con todos los gritos, pensó que tal vez la mitad del día ya había pasado, y eventualmente el sol se ocultaría. Miró su reloj, y se sorprendió de lo que vio. ¿9:42? ¿De la mañana? ¿Eso solo duró veinte minutos? ¿Habría más por venir?
Realmente estaba condenado.
De cualquier forma, él esperaba que si ella iba a intentar encontrar el significado de todo esto, lo haría de una forma madura, calmada y normal.
"Pero no entiendo como pudo ser tan bajo" preguntó ella de nuevo, pero al menos su volumen había bajado varios niveles. "¿Por qué sólo envió una carta? ¿No pudo siquiera tener la decencia de decírmelo en persona? Incluso por teléfono hubiera sido una mejor forma. ¡Creí que era mejor que esto!"
Elliot tenía que ir en contra de eso, pero no hizo comentario alguno. Siempre había presentido que algo andaba mal con Mark. Toda esa imagen de "perfección" era realmente difícil de creer. Simplemente se encogió de hombros y cruzó sus brazos. "Tal vez estaba muy ocupado y no pudo volar hasta aquí para decírtelo él mismo. Y tal vez no tuvo tiempo de tener una conversación contigo por teléfono." Él no estaba siendo sarcástico, pero tampoco serio. Simplemente no tenía nada que decir. Tenía miedo de decir algo que la hiciera gritar de nuevo.
"Oh, ¿pero si tuvo tiempo de sentarse y escribirme una carta?" Strike uno para él. Su volumen subió unas cuantas notas, pero al menos no había vuelto a gritar. "¿Por qué te pones de su parte de cualquier modo? ¿Sabías que esto venía? ¿Eres parte de esta conspiración del rompimiento?"
"No me estoy poniendo de parte de él." dijo calmadamente, esperando, que se calmara un poco otra vez. "Tú, de todas las personas, sabes lo mucho que no puedo soportar a ese Mark. Nunca lo he hecho." admitió recostándose contra la pared que estaba a la par de su cama. Su cabeza comenzaba dolerle un poco.
Juzgando por el cambio de expresión en la cara de Zoey, ella parecía estar sorprendida por el comentario. "¿Nunca te agradó Mark? Eso… no lo sabía." dijo ella. Él se preguntaba si era verdad. Hubiese jurado que era más lista que eso. ¿Cómo no pudo haber notado la secreta rivalidad entre ellos?
No se fue por muchos detalles, y simplemente se encogió de hombros. "Bueno, ahora lo sabes, supongo." dijo de forma callada. Realmente se estaba cansando de hablar de Mark, pero considerando que Zoey acababa de leer esta carta que decía que quería terminar con ella, no tenía otra opción que escuchar sus comentarios. "Así que no me sorprende que hiciera algo estúpido como esto. Además, todo eso de la carta, él sigue siendo un idiota por terminar contigo en general."
Whoops. Tal vez dijo demasiado.
Ella no pareció entender el significado de eso. Se tocó la cabeza en confusión. "¿Qu-qué…? ¿Un idiota por terminar conmigo?"
Yup, dijo demasiado. "Bueno, tú eres probablemente la una chica que podría soportar a ese niño. Se cree tan perfecto, eventualmente nadie va a tolerarlo."
"Oh." Buena salvada. "Eso es una poco cruel ¿no te parece? Él no se considera perfecto. Él no es un engreído ¿sabes?" Ella se fue a su cama y se sentó en la orilla y comenzó a golpear el piso con sus pies. "¿Qué hay de ti? Tu eres el pequeño niño rico que siempre piensa muy alto de sí mismo."
Él levantó una ceja. ¿Así que todo este tiempo entre Mark y él, él era el que parecía engreído? Zoey tenía mucho que aprender. Se inclinó para recoger la ropa que Zoey había tirado antes que había aterrizado en el piso. "Yo nunca dije que era perfecto. Y ser rico no significa la perfección. Ni hay nada perfecto, y esa es otra razón por la que sabía que ese Mark no era tan perfecto como tu decías que era."
Zoey simplemente suspiró, dejándose caer en el colchón de la cama. ¿Desde cuando hacía las cosas tan libremente como acostarse en su cama? pensó Elliot. "Es sólo… que no puedo creer que esté terminando conmigo. ¿Qué hay de todo por lo que hemos pasado juntos? ¿Y los votos que hicimos? Claro, no eran oficiales ni nada por el estilo, pero aún así eran reales ¿cierto?"
Elliot no era el tipo que sentía lastima por cualquiera, pero no le gustaba ver la mirada triste en los ojos de Zoey. Cierto, ella había golpeado ciertos nervios numerosas veces durante ese día, pero veía que realmente estaba herida por lo que había pasado.
"¿Vas a… renunciar a él?" él no supo que lo llevo a hacer esta pregunta, pero lo hizo. "Quiero decir, ¿vas a aceptar el rompimiento, o vas a hablar con él sobre ello? Aún pueden arreglar las cosas ¿sabes?"
Él no dijo más mientras miraba a Zoey quien miraba al techo, contemplando sus pensamientos. Mientras que Elliot, realmente no podía comprender sus propios pensamientos. Lo único que sabía era que estaba comenzando a odiar a Mark aún más por lo que hizo. Pero, ¿por qué exactamente estaba tan molesto? Esta situación ni quiera tenía algo que ver con él. La única relación que el tenía con todo esto era que él había sido el fastidiado por ello toda la mañana.
De cualquier forma, no era como que él pudiera decir algo a respecto. Era simplemente algo con lo que Zoey tenía que lidiar.
Después de no escuchar una respuesta por parte de Zoey, él se paró frente a la ventana de su habitación mirando a través del vidrio. No podía decidir que hacer luego. De repente, divisó las nubes y se dio cuenta de que estaban cambiando de color a un gris oscuro. Eso sólo podía significar una cosa y no parecía muy bueno.
"Va a llover pronto. Tal vez sea una tormenta. Le diré a Wesley que cierre el café por el resto del día. Tal vez debas irte a tu casa." le dijo él, mientras caminaba hacia la puerta.
Ella no dijo ni una palabra y sólo asintió con la cabeza, sin hacer un movimiento por pararse. Decidiendo darle un minuto para reponerse, Elliot salió por la puerta y bajó las escaleras para ver a la gente que ya estaba saliendo del café.
Divisó a su amigo quien guiaba a algunos clientes hacia la salida. "Parece que ya te me adelantaste. ¿Viste las nubes?"
Wesley se volteó hacía Elliot y asintió con la cabeza. "Lo acaban de anunciar en la noticias. Nada terrible que deba ser tomado seriamente, pero aún así es una buena idea que todos se mantengan en sus casas por seguridad."
El rubio replicó asintiendo. "Sí claro. ¿Te vas a quedar aquí?"
"Si, estaré limpiando por los alrededores y en la cocina." De repente Wesley sonrió. "Deberías descansar. Sé que no querrás estar aquí afuera cuando la tormenta empiece."
Elliot se quedó callado por unos minutos. Su amigo lo conocía muy bien. Dio una pequeña sonrisa. "Cállate, Wesley." Recibiendo otra sonrisa del chef, se dirigió hacia las escaleras.
"Oh, ¿Elliot?" Wesley llamó desde atrás, causando que volteara de nuevo. "No he visto a Zoey salir aún. ¿Sabes donde está?" le preguntó con preocupación.
Es cierto, Elliot recordó. Tenía que ver a Zoey. "Está arriba. Le diré que se vaya dentro de un momento." replicó, apurándose a su habitación. Él pretendió que no le importaba, simplemente se preguntaba si ella estaría bien en casa. Con una tormenta acercándose y enfrentando la tragedia del rompimiento, sería mucho estrés.
Cuando entró a su habitación, vio a Zoey, quien todavía estaba en su cama. Se preguntó si aún estaba pensando las cosas o era simplemente que su cama era increíblemente cómoda. Admitía que realmente lo era. "Deberías irte a casa antes de que se haga tarde." Se detuvo antes de continuar. "Si quieres yo te llevo."
Se sorprendió cuando la vio negar con la cabeza. "Realmente no creo que pueda ir a casa en estos momentos. Crees que tal vez… ¿podría quedarme sólo por una rato?" Esa pregunta lo sorprendió, aunque le tomó tiempo darse cuenta de lo que significaba. Simplemente necesitaba tiempo para aclara su mente, y probablemente no quería estar sola en casa. Siguió repitiéndose a sí mismo que no tenía nada que ver con él.
"Claro, te puedes quedar."
-Fin, Segundo capítulo.
Ah... no saben que felicidad me invadió cuando vi los primeros tres reviews que dejaron, no pude parar de sonreír durante el resto del día. Muchísimas gracias a:
DarkKitten.miriam: Un review simple, pero muy significativo. Te agradezco muchísimo por haber sido la primera en dejar un review, y por haber utilizado tu valioso tiempo para dejarlo.
YiNg Fa SaTiNe Li: Gracias, gracias, gracias... por todo lo que dijiste. Sí, la traducción es algo difícil en especial con palabras que se usan en ingles que no tienen traducción concreta hacía en español. A pesar de todo el tiempo que me lleva escribir en compu lo hago por que es algo que me entretiene, quiero que la gente conozca esta historia, y la gente que desea leer más (y en especial los que dejan reviews XD), lo valen.
Dani: Muchísimas gracias por tu review y por lo que dijiste, y claro que actualizare lo más pronto que pueda. Sólo que tendrás que leer un poco más abajo para que te explique un problemita que habrá durante las siguientes dos semanas, pero aparte de eso haré todo lo que este en mis manos para traerles los demás capítulos...
Sinceramente no puedo creer que sea tan torpe, como para no haber activado la opción de poder recibir reviews de gente no subscrita fanfiction. Supongo que hubiera recibido unos cuantos reviews más si hubiera habilitado esa opción antes. Pero ahora ya la active, así que ahora personas no subscritas a fanfiction, ya pueden dejarme sus reviews si así lo desean (porfis?)
Esto es algo que se me olvidó contarles: Esta es una historia de 30 capítulos. Un beso por capítulo. Aunque en este capítulo los sentimientos de Elliot por Zoey parecen algo confusos por que constantemente quisiera ahorcarla, el sí la quiere, sólo que a veces uno no soporta a la persona que le gusta, y Zoey... bueno no tiene ese tipo de sentimientos... todavía. Aún no hay mucho romance, debido a que son 30 capítulos así que si se comienza con el romance desde un principio no quedara nada interesante para después.
Lastimosamente, no tengo internet en casa (que horror, cierto?). Actualicé un poco antes de lo esperado por que ya comienzan las vacaciones de medio año en mi colegio (y para mala suerte nuestra sólo 2 semanas, cuando antes era 1 mes.) Como en ese tiempo no tendré tareas, no podré ir a un ciber y actualizar la historia hasta que pasen esas dos semanas, así que con todo mi corazón les pido paciencia y les juro que inmediatamente terminen las vacaciones, actualizare esta historia y les colocaré de bono otra historia de Arisa llamada "Un simple beso" un oneshot muy lindo que espero que les guste.
¡Es tiempo de la voz! "Erm, Erm... ¿QUE irá a pasar entre los dos pajarillos durante la tormenta? ¿QUIEN cree que va a haber romance en el siguiente capítulo? ¿Por qué Elliot no querrá estar por los alrededores cuando empiece la tormenta? ¿CUÁNDO se dará cuenta Zoey de sus sentimientos por Elliot? ¿DÓNDE está Carmen Sandiego, y por qué no podemos encontrarla? ¿COMO fue posible que Arisadonna escribiera 5000 palabras para un solo capítulo y Kia no se aburriera, ni le dolieran los dedos ni el cerebro de tanto traducir? DESCÚBRANLO en el siguiente capítulo de Treinta Besos 3."
Así que hasta dentro de dos semanas y media! Cuídense!
(Por cierto, no olviden dejar sus reviews XD)
