Al estacionar el auto no pude evitar dar un largo suspiro con gran pesar. Aún no me siento preparado para enfrentar a la que provoca esta inquietud en mí.
Hice a un lado este miedo e inicie a realizar mis ejercicios respiratorios para agarrar confianza.
Baje del auto y camine lentamente por el estacionamiento, pase por ese largo pasillo hasta la dirección, registre mi entrada, salude a cada compañero de trabajo… y fui rápidamente al salón, me sorprendí de verlo vacio.
Es un hecho que llegue muy temprano.
Limpie mi escritorio, saque mis libros y mi libreta con mis notas para esta clase de filosofía. Espere sentado mientras leía mi libreta.
Escuche el sonido de la chicharra.
- Buenos días –salude una vez que están todos reunidos, observe el reloj que daba las 8:00 am. – El día de hoy volveremos a tocar el tema de Platón –me reí de sus quejas porque ya habíamos tocado ese tema pero había una razón del porque lo volveríamos a estudiar – Muchos de ustedes se equivocaron en el examen a la hora de explicar la visión de Platón sobre la atracción -
- Eso es aburrido – gire para verla, ahí está ella siempre dándome guerra. Su mirada fiera es tan atractiva, su cabello rubio brilloso y esos labios delicados.
Se ve increíble con ese labial rojo.
- No es lo es, Kyōyama - me acerque al pizarrón y comencé a escribir.
- Y qué culpa tengo yo que los demás no tengan suficiente cerebro para comprender el tan sencillo argumento de Platón - es una chica muy dura con sus compañeros, me fascina ese carácter.
- Debes ser compresiva – ella se cruzo de brazos y frunció el ceño.
Sonreí levemente ante ese arrebato infantil.
Me di cuenta rápidamente de su vestimenta, no es provocativa como son las de mis demás estudiantes que me quieren atrapar pero tampoco es muy reservada.
Lleva un hermoso vestido negro que se nota que no es tan ajustado y que le llega justamente por encima de las rodillas, un discreto escote pero que a la vez es tentadora ¿o será que yo lo veo tentador?
Mis ojos viajan a esas largas piernas que me encantaría besar desde el principio hasta ese rinconcito prohibido. Ese rinconcito que me quiero sumergir y deshacerlo con mi…
- Profesor – rápidamente sacudo la cabeza, alejo mi mirada sobre esas piernas para ver a mi alumno. – ¿Este examen que realizamos cuenta mucho para la calificación final? – rezo que mis alumnos no se dieran cuenta como examinaba a esa rubia.
Observo de reojo a los alumnos y sonrió de alivio al verlos como siempre ignorándome, algunos platicando entre ellos mientras que otros muy centrados en el cel, respiro profundamente para hacer frente a mi dulce distracción, espero que no se diera cuenta del como la observaba con esa intensidad.
Mi boca se seco al ver como ella estaba con los brazos cruzados y con la ceja levantada junto con una sonrisa divertidamente maliciosa, creo… bueno, no creo, es seguro que se dio cuenta.
Tosí levemente para quitarme ese delicioso escalofrió que me produjo esa sonrisa, lamí mis secos labios y fije mi mirada en ese alumno para centrarme nuevamente en su pregunta - No – mi voz salió ronca, dejo escapar una ligera risa por el nerviosismo que siento – No contara pero ten en cuenta que de ese examen saldrá algunas preguntas para el examen final - el estudiante se puso cabizbajo. – Voy dibujar un diagrama con los principales elementos de Platón, es muy importante que lo escriban – me acerque al escritorio y mientras tomo mi libreta no perdí ese sensual cruzamiento de piernas que hace ella.
¡Dios mío! Me hace pensar que lo hizo a propósito… Uffff!... hace calor aquí.
Ese movimiento hizo que mi corazón se acelerara e incremento mis ganas de pasar mis dedos sobre esa piel. ¿Será suave y mis dedos se moverán con facilidad?, esa es la duda.
Reprimí mi gemido de deseo.
Sentí como mi lengua quería salir para refrescar mi labio inferior, hice todo el esfuerzo para no hacerlo y lo conseguí, lo que no conseguí fue deslizar mi mirada nuevamente en esas piernas hasta que llegue a esos labios que aumento la longitud de su sonrisa.
- ¿Algún problema, profesor? – fue un espectáculo ver como gesticulaba esas palabras esos labios rojos y fue más tentadores por cómo se mordía ligeramente el labio inferior.
Con tristeza deje de ver esos labios para ahora ver esos hermosos ojos – No hay problema, Kyōyama –
No sé cómo ella lo hace pero consigue que el mundo se detenga a la hora que nuestras miradas se conectan.
Hace que me olvide de mis responsabilidades y que deje liberar mi lujuria para que tome el control de mi cuerpo.
Quiero sentir su cuerpo contra el mío, son unas ganas tremendas que parece que me hará matarme si no consigo ese cuerpo.
Siento como mi respiración se vuelve pesada, mi cuerpo se siente caliente y está cerca ese sudor.
¿Cómo le haré para tenerla? ¿Cómo lo haré?
- Aún estamos en clases - con esa frase volvió mi raciocinio.
- Cierto - agarre con fuerza la libreta y fui rápidamente al pizarrón, escribo como loco el diagrama.
¿En que estaba pensando?, maldita lujuria.
Decidí concentrarme en mi trabajo.
Una vez que termine de dibujar el diagrama me senté sobre la silla.
Era un gran diagrama que les tomara toda la clase así que puedo intentar leer lo que hare en mi próxima clase, espero conseguir olvidarme de mi hermosa distracción.
El libro se trata de la Filosofía de la vida y es muy pesado.
Tan pesado fue la lectura que se llevo toda mi concentración.
- Hasta mañana, profesor – alce la mirada de mi libro, los alumnos estaban saliendo del salón.
- Hasta mañana – respondí con torpeza, no me di cuenta del toque de cambio de clase, es algo bueno.
Guarde mis cosas a mi mochila pero me detuve por cierto perfume que me embriaga.
Alce la vista hacia esa hermosa mujer - ¿Algún problema, Kyōyama? – si no la tuviera enfrente me hubiera dando un golpe en la cabeza por repetir la misma cuestión que ella me hizo.
Ella sonrió con soberbia – No hay problema, es más, es como… Mmmm… – se llevo un dedo hacia sus labios - Un consejo que le quiero dar, querido aprendiz de profesor – siempre me insulta con eso pero se lo dejo pasar.
- Dime tu consejo – alcance a recargarme sobre el pizarrón.
Ella se acerco a mí, es demasiado cerca hasta el punto que podía sentir su aliento cálido que desprende - Si va a verme las piernas sea lo más discreto posible – lo dijo con tono jocoso.
Luche que mi boca no se abriera mucho – No sé… no sé de qué hablas – tome mi mochila para abrazarla y así crear una barrera en contra de ella.
Anna se recargo en el escritorio, su mirada me examinaba minuciosamente, volvió a sonreí con diversión – Usted sabe de lo que hablo pero comprendo porque tiene esa actitud – se alejo del escritorio y camino hasta la puerta pero giro para verme otra vez - Espero que le gusto lo que vio – al termino me guiño y se largo.
Me lleve una mano a mi loco corazón unos minutos que ella se fue.
¡Maldición!, Sin duda alguna ella es mi perdición.
Empecé a respirar profundamente y sacar lentamente el aire, con ese ejercicio conseguí tranquilizar mi corazón.
Mis piernas me temblaban pero no me impedía ir a sala de audio visual en donde sería donde daría mi próxima clase.
Es alarmante que se me escape esos errores, fue terriblemente vergonzoso.
Durante toda la clase como las siguientes que di como también el almuerzo no puede sacarme de la mente esos vergonzosos momentos.
Demonios, debo de controlarme con ella.
Todo este día se arruino por mi falta de concentración, lo bueno es que el día de trabajo termino.
Fui a la dirección para dar mi último chequeo y de ahí me encamine hacia el estacionamiento.
Mientras caminaba por los pasillos escuche un grito luego otro y con esos cambie de rumbo hacia donde se originaron ese par de gritos.
En el lugar de origen había ahora murmureos que con cada paso que daba empezaba a entender lo que decían, ahora ese diálogo que escuchaba surgía del salón de Tao Jun que daba economía internacional.
Me acerque lentamente hasta que llegue asomar la cabeza y me quede estático a lo que veía, Anna se encontraba sentada a la orilla del escritorio, su vestido se elevo un poco e hizo que mostrara la piel de sus muslos.
Deseaba estar enfrente de ella para tocarla pero lamentablemente ella tenía a Usui Pilika, que por cierto es la hermana menor de uno de mis mejores amigos, ella es la afortunada de estar entre las piernas de Anna. Me dan ganas de llorar por la envidia que tengo pero me controlo.
Por mi posición podía captar las reacciones de esa rubia como también de la Usui - Anna… No es correcto – la voz de Pilika sonaba temblorosa, podía deducir que está nerviosa.
- Me decepcionas que seas miedosa – ella tenía las manos recargadas en el escritorio, tenía esa mirada inconforme pero a la vez retadora. – Pensé que eras más atrevida -
- No soy miedosa, es solamente que no me siento cómoda haciendo esto… aquí – esa peli celeste se tallaba las manos sobre sus jeans que le asentaba muy bien su atractivo posterior.
Tengo que olvidarme del trasero de la hermana menor de Horo y para olvidarme me centre en lo que decían.
- Pilika, Solamente confía en mí – en ese instante Anna le rodeo el cuello y se la acerco - Te aseguro que te gustara mucho - lo dijo con una seriedad que conforta y creo que consiguió relajar a Pilika.
Tengo curiosidad de saber ¿Por qué asegura que le gustara mucho a Pilika?
- La última vez que dijiste eso me quemaste las cejas y…- Anna no la dejo continuar porque le estampo los labios, note que la Usui se quería alejar pero la rubia se lo impedía con esos brazos que están rodeando ese cuello.
Ahogue entre mis dos manos mi grito sorpresa, no podía creerlo lo que veo… ni en mis más perversas fantasías había pensado que Anna besaría a una mujer y que esa mujer fuera la hermanita de Horo horo.
Y… wow… Que pasional beso le está dando hasta antoja.
- Anna – susurro Pilika sobre los labios de su amiga. – Ya no quiero hacer esto – que no me venga con su actitud recia, si tuviera enfrente a Pilika le diría: no seas cobarde y aprovecha.
¡No, Yoh, no pienses así!
Me di un par de golpes en la frente para no caer en mi mar de hormonas, seguí viendo que más ocurría entre ellas.
- Te recuerdo que tú te ofreciste a experimentar conmigo y ahora me cumples – gracias al eco del salón pude escuchar ese tono bajo y seductor de Anna, arrastro los labios sobre los de Pilika como tentadora y lo conseguía porque esa Usui la atrapo en otro beso suave como saboreándola.
No era correcto espirarlas así que me aleje de la entrada y me recargue en la pared, ¿Qué debo hacer en esta situación?, ¿debo detenerlas por hacer actos ilícitos en un salón de clases? ¿O felicitarlas por hacer tales actos tan seductores que me provocara más sueños húmedos?
¿Qué hago?
– No seas tímida – dijo Anna entre cortado, así que la maldita curiosidad me obligo asomarme otra vez, vi como bajo una mano del cuello para tomar la mano de su amiga para que la recargue en su muslo.
- No soy tímida – y era un hecho porque Pilika subía con cierta cadencia la mano hasta quedar por debajo de la tela, note sobresalto en Anna pero que al final lo acepto gustosa ese atrevimiento.
Anna la agarro de la blusa y la jalo, le dio otro duro beso, se me antojaba probar esos labios y sentir esa lengua juguetona, el sonido húmedo se escuchaba en todo el salón, ella enterró sus manos en esa hermosa cabellera celeste mientras atrapaba entre sus dientes ese labio superior para estirarlo un poco.
- Anna – la queja de Pilika se mostraba su excitación – No muerdas –
- Oblígame – ahora ella dejo esos labios para morderle la oreja, deseaba ser esa oreja para sentir esos labios como también esos dientes.
A mí me encanta que me muerdan la oreja pero creo que a Pilika no tanto o… tal vez sí porque al final escuche un jadeo profundo pero que enseguida se escucho como estampaba Anna sobre el escritorio - Quien te viera que puedes ser algo ruda –
- De alguna manera debo de contraatacar – la Usui le guiño, la mano que estaba bajo la tela realizo el movimiento de enrollar la tela - No seré gentil –
Anna se lamió los labios lentamente y al final sonrió provocativamente - No me gusta que sean gentil conmigo –
Pilika soltó una suave risita - ¿Estás segura de seguir? – hubo un breve momento de silencio.
Anna en vez de responder con palabras empezó a desabotonar la blusa de Pilika – Me queda claro tu respuesta – concluyo la Usui.
Intente cerrar los ojos pero no podía por culpa de semejante acto.
No me hubiera imaginado que la tímida y tranquila Pilika actuara de modo atrevido, lo digo porque ahora ella alza las piernas de Anna para que le abrace las caderas, enrollo el vestido hasta ser visibles esas bragas negras e hizo lo que deseo hacerle… comenzó acariciar esas piernas hasta es rinconcito pero esas manos también se atrevieron a tocar ese vientre y las caderas, en este último sitio no pase por alto como esos dedos aprietan esa piel dejando leve tono rojizo – Hay que continuar la diversión hasta el final - hablo en tono sensual la hermana menor de Horo horo mientras inclinaba el cuerpo sobre de la rubia.
Después de escuchar esa declaración no pude controlar ese profundo gemido y me tarde un segundo en ocultarme. - ¿Qué fue eso? – dijo Pilika con cierto grado de enfado como también con miedo.
- No es nada – escuche el crujido del escritorio – Concéntrate en mí – hubo después un largo suspirar.
Respire con dificultad por el miedo que siento porque estoy seguro que Kyōyama sí alcanzo a verme.
Y estoy seguro de eso porque cuando esos ojos se posan en mí su mirada siempre me provoca más calor.
Pasaron unos minutos para que volvieran esos jadeos pesados, esos crujidos de la madera, el sonido de la ropa siendo rasgados, esos pronunciar de los nombres dichos entre gemidos largos y seductores.
- Adoro tus labios y esa lengua es de ensueño - Anna hablo en un gemido profundo - No puedo esperar el experimentarlos en otra parte de mi cuerpo – tape mis oídos para no escuchar la respuesta de Pilika y salí corriendo de ahí.
No me importo que el sonido de mis zapatos me delatara, lo que me importaba era salir de esa situación tan candente.
Llegue jadeando a mi auto y entre en él como si me salvara de mi deseo.
Lo que aprendí de este día es que soy un maldito voyerista, dios mío, me complació ver como Anna la besaba y del como quería dominar a Pilika pero al final resulto ser la sumisa, me hace pensar ¿así se comportaría conmigo?
Hola, una disculpa por tardar pero era necesario y también porque estaba con mi otro fic.
Gracias por recibir bien este nuevo fic que tiene cierto grado candente.
También gracias por sus comentarios: Diana, Alex E, annprix1, leslietendo, Guest, Annasak2 (este es tu regalo, gracias por actualizar uno de tus fics) y Guest.
Les confesare que este fic lo actualizare 29 de cada mes (les digo esto para que así sepan cuando pasar a ver la actualizar), tratare que sean largos capítulos para que valga la pena la espera.
Me quiero divertir con este fic, sacar ese lado nada cariñoso jajajajajaja por eso va algo lento pero delicioso. Me encanta hacerlo así me resulta
¿Qué les parece esas mujeres?, Anna y Pilika, malditas, me encantan hacerlas así de juguetonas, atrevidas y seductoras, quiero un par así para navidad pero me conformo con Chocolove, ¿y qué tal Yoh? tendrá sueños húmedos. Me gusta este Yoh, algo tímido pero al mismo tiempo pervertido. Les adelanto que el próximo será desde el punto de vista de Anna, sabrán una que otra cosa y tal vez escriba como terminan ellas dos.
Hay que divertirnos con este fic ¿Qué les parece?, disfrútenlo, hay que sacar ese lado seductor y descarado. ¬¬
Nos vemos, Amor&Paz
