Los personajes de Naruto no me pertenecen, todos son obra de Kishimoto.
… Mucho tiempo después …
Himawari caminaba tranquilamente por las calles de Konoha sin rumbo fijo, recién había llegado de una misión y había dado su reporte al Hokage y pese de que se encontraba cansada aun no quería regresar a casa. Sentía que tenía energía como para vagabundear por la ciudad, claro que puede sonar como una contradicción pero la vida está llena de contradicciones.
Paso frente a la floristería Yamanaka, el exhibidor exterior le llamo tanto la atención que decidió entrar para ver que había de nuevo, a simple vista no se veía a nadie atendiendo. Tranquilamente se paseó por los estantes y se detenía para observar mejor aquellas flores o arreglos que le gustaban. Repentinamente sintió la presencia de alguien detrás de ella pero no había necesidad de voltear alarmada cuando se posee el byakugan. Pudo notar como el chico detrás de ella recorría su cuerpo con la mirada y se giró rápido para sorprender al rubio pero en lugar de que este se avergonzara simplemente sonrió ladinamente.
Ambos sabían quiénes eran pero extrañamente se sintió como si fuera la primera vez que se veían, él por un instante se quedó paralizado y ella aturdida por aquella sonrisa tan inusual que él le regalaba no se atrevió a hablar. Solo se quedaron viéndose mutuamente, estudiándose y ambos se sintieron poderosos sin entender muy bien él porque
-Perdón por entrar sin anunciarme –Dijo Himawari mientras jugaba con su largo cabello, Inojin no dio señales de moverse o de hablar –Soy Himawari la hermana de…
-Sabía que eras tú Himawari –El rubio dejo las notas que traía consigo en el mostrador –Has crecido mucho—El rubio se acercó a ella para poder medir su estatura
-Ya no soy una niña, incluso… –Al tenerlo tan cerca pudo apreciar mejor la colonia que el chico usaba –Ya hago misiones… –Ella alzo la vista hacia él justo en el momento en el que Inojin bajo su rostro y fijo su vista en los labios de ella - fuera de la aldea.
Himawari se sintió rara y por alguna extraña razón empezó a sentir nervios y emoción, ellos seguían tan innecesariamente tan cerca que eran apenas unos centímetros lo que los separaban, Inojin comenzó a jugar con su cabello, sentía que su cuerpo tenía un efecto de magnetismo y no podía alejarse del rubio.
-¿Qué dices? –Pregunto el joven volviendo a fijar su vista en los labios de ella
-¿De qué? –Ella recién reaccionaba –Perdón… yo
-Te pregunte si te gustaría ir a cenar—El rubio seguía jugando con el cabello de ella—Hay un lugar cerca y es bastante bueno
-Creo que en otra ocasión—Himawari se las ingenió para salir -Nos vemos.
Inojin la vio salir con aquella sonrisa coqueta del negocio –Por supuesto que nos veremos
#MasRetosComoEste gracias a Dushenka por aceptar todas mis locuras #ASeguirEscribiendo
No tiene mucha edición así que si tiene errores universales me dicen porfa, gracias
la imagen es de ZefiMankai
