Rapsodia multicolor
2. Carta sin destino
Koromon,
En la escuela nos dijeron que debíamos escribir una carta para un amigo y yo pensé en ti, espero que esté bien. Mientras pensaba en lo que quería contarte me di cuenta que no sabía cómo empezar. ¿Un simple «hola» estaría bien? Mi maestra nos dijo que podíamos hacerlo de cualquier manera, así que me dejó con más preguntas. Ojalá pudieras responderme, pero sé que está carta no te llegará nunca... Ni a nadie.
Empezaré de vuelta.
¿Cómo estás, Koromon? Creo que nunca te dije mi nombre. Soy Hikari, Hikari Yagami. Nos encontramos hace unos años, en Hikarigaoka. Ahora vivo en Odaiba, otro barrio de Tokio.
Espero que te acuerdes de mí porque yo te recuerdo muy bien. Recuerdo las burbujas, y como dabas saltos. Recuerdo que eras muy pequeño y no dejaste de crecer.
¿Te acuerdas de mi hermano Taichi? Te cuento que este verano nos iremos de campamento con él. La escuela lo está planeando y será para los primeros días de agosto, en las vacaciones. Nunca había ido a un campamento antes así que estoy deseando que llegue. Creo que no llegué a presentarte con mis padres. Ellos no hablan de lo que pasó en nuestra casa y... yo tampoco lo hago. ¡No es que no quiera! Antes lo hacía, pero mamá me dijo que estabas en mi imaginación... Y dejé de hablar de ti.
Pero yo te extraño mucho.
¿Sabes, Koromon? He visto a otros que son como tú. En las noticias. Ustedes se llaman digimon, ¿verdad? Es la palabra que viene a mi mente cuando los pienso. Aunque quizá la he leído en alguna parte... O la escuché en aquella canción de los niños que tuvieron aventuras. Mi abuela Tsuki solía cantarla cuando nos quedábamos en su casa a dormir.
Me pregunto qué estarás haciendo, Koromon. ¿Estás a salvo? ¿Te estás alimentando bien? ¿Eres feliz? Espero que sí.
Me gustaría volver a verte.
