Una figura solitaria cruzo la ciudad fantasma, apretando los dientes alrededor de dos gruesos cigarros mientras un escalofrío le erizaba los pelos de la piel. Había algo inquietante en los restos… o tal vez la falta de restos en ciertas partes, como si los edificios enteros hubieran sido absorbidos, dejando un cráter vacío atrás.

Los pies calzados con botas se detuvieron frente a un objeto polvoriento tirado en el suelo. Agachándose, Smoker recogió el familiar sombrero de paja, con la boca fruncida en una profunda mueca.


— ¡¿Están locos?! Con esto, desafiaremos no solo a Barbablanca, sino también a la Armada Revolucionaria ¡E incluso posiblemente al Pelirrojo también! –Tsuru estalló en una extraña muestra de ira.

El Almirante de la Flota frunció el ceño pesadamente mientras se sentaba detrás de su escritorio, el documento que sellaría sus destinos tendido inocentemente contra la madera. Todo lo que quedaba por agregar era su firma, pero sería una tontería pensar que era algo más que una mera formalidad. Los Gorosei habían hablado, y no tenían poder para estar en desacuerdo.

—Ya no podemos tener dudas, Tsuru. Si aún no estamos seguros, ¿Qué será de los Marines?

La mirada sombría de Sengoku se dirigió al sofá donde estaba sentado su viejo amigo, inclinado con el rostro entre las manos.

—…Garp.

El Héroe de los Marines cerró sus ojos, luciendo para todo el mundo como el anciano cansado que era. Habían envejecido, los tres, demasiado viejos.

—Haz lo que debas hacer.

Con eso, el Almirante de la Flota de los Marines tomó su pluma para firmar la autorización para la inminente ejecución del pirata Sombrero de Paja Monkey D. Luffy.

[6 semanas para la ejecución]


La figura en la celda oscura levantó su cabeza ante el sonido de pasos, los ojos se iluminaron con interés cuando reconoció a su visitante.

—Shishishishi. Esto me recuerda una historia que el abuelo me contó acerca de cómo visitó a Roger en su celda antes de su ejecución. Me preguntó su se veía como tú ahora, Smokey.

Smoker no dijo nada, soplando pesadamente sobre sus cigarros. El pirata prisionero se limitó a reír entre dientes mientras se recostaba contra la fría pared de piedra. Pero sus ojos eran serios, orbes brillantes en la media sombra que nunca abandonaba los duros grises de Smoker. El silencio cayó entre los dos rivales, rotó solo por la pelea de un pequeño animal en la oscuridad.

Finalmente, la mirada de Luffy fue hacia el sombrero de paja que el Marine sostenía bajo un brazo, el alivio inundó su corazón. Había pensado que se había perdido en la batalla, desvanecido en el vórtice oscuro de la locura de Teach. Pero no podía mantenerlo ahora; sin duda se lo quitarían.

—Hey, Smokey, sostén eso por mí, ¿De acuerdo? –sonrió, pero estaba un poco cansado. —Y si realmente muero así, dáselo a mi hermano pequeño. Te confiaré eso.

Smoker dejó escapar un ruido de disgusto, los dientes crujieron irritadamente sobre sus cigarros, pero no dio ninguna negativa, lo que hizo que Luffy sonriera ampliamente.

Aparentemente habiendo terminado por lo que había venido, el vicealmirante giró sobre sus talones para abandonar la húmeda presión que albergaba a su mayor némesis. Justo antes de la puerta se detuvo.

—Mo te atrevas a morir así, maldito Sombrero de Paja –espetó. —Soy el único que tiene derecho a vencerte –con eso salió de la habitación, dejando atrás la leve bocanada de humo de tabaco.

Y por primera vez desde que había sido capturado, Sombrero de Paja Luffy dejó escapar una fuerte y genuina risa.

[5 semanas para la ejecución]


'Por orden del Gobierno Mundial, requerimos su presencia en los Cuarteles Generales de la Marina, Marineford, en cuatro semanas para asistir a una reunión de Shichibukai, para recibir una sesión informativa sobre los roles durante la ejecución de Monkey D. Luffy.'

—Anciana Nyon, ¿Está segura de esto? Hebihime-sama nunca aceptaría su llamado, especialmente no con respecto a este asunto.

La anciana Kuja frunció el ceño.

—Cruzaremos ese río cuando lleguemos a él. Pero por ahora, ¡No podemos dejar que la imprudencia ponga en peligro a nuestra gente! ¡Envíen este mensaje a los Cuarteles Generales de la Marina!

Cuando la chica se fue, con la carta en mano, la anciana miró pensativamente la fibra de la madera en la pared. ¿Cómo iba a salir de este embrollo?

'Cumpliré con la convocatoria de inmediato.'

Jinbei rompió la convocatoria en pedazos y espació las piezas en el suelo. Sus ojos oscuros estaban fríos como las profundidades más oscuras del mar mientras miraba al Marine Vicealmirante.

—Me niego.

[4 semanas para la ejecución]


Dragon apretó los dedos, con la aguda mirada recorriendo la habitación hacia los lideres Revolucionarios reunidos alrededor de la mesa de reuniones. La confusión interna que estaba experimentando no apareció en absoluto para estropear la expresión estoica que llevaba. Para bien o para mal, este sería un punto de inflexión para todos ellos. Les dio un momento ara leer detenidamente las hojas de papel impresas que tenían delante antes de comenzar a hablar.

—Ayer, recibimos información todavía no publicada de nuestros contactos dentro del gobierno. La ejecución de Sombrero de Paja Luffy está programada para tres semanas a partir de hoy, por orden de los mismo Gorosei.

Deslizó otra hoja de papel en el centro de la mesa. Los murmullos se alzaron al ver el cartel de se busca que les mostraba su líder. El sonriente joven de la foto apenas parecía más que un niño.

—De acuerdo con sus fuentes, es la intención del gobierno convertirlo en un evento público, que se celebrara en los Cuarteles Generales de la Marina y se transmitirá a las islas cercanas.

Hack frunció el ceño.

— ¿Pero por qué? ¿Qué tiene de especial ese pirata para que los Marines lleguen a tal extremo? Quiero decir, su recompensa es definitivamente impresionante para su edad, y se sabe que navegaba con Barbablanca últimamente, pero por lo demás difícilmente destaca con la Era Dorada de los Piratas que sigue siendo fuerte. No parece lógico que los Marines declaren abiertamente la guerra contra Barbablanca sin una razón aparentemente.

—No –Terry parecía pensativo. —Debe haber más en esto de lo que parece. Monkey D. Luffy… recuerdo haber escuchado algo hace tiempo – ¿No es el nieto del vicealmirante Monkey D. Garp?

—El Héroe de los Marines… –Joe frunció el ceño. —Enviar su propia carne y sangre a la horca…

—Es cierto que Sombrero de Paja Luffy está directamente relacionado con Garp. No obstante, no es el motivo de las acciones del gobierno –todas las miradas en la sala se volvieron hacia él ante esto. Dragon se irguió un poco más derecho en su asiento. —Hay otra conexión que no es de conocimiento público, y de hecho solo es conocida por un puñado de individuos en el mundo. Que nací como Monkey D. Dragon, y este Monkey D. Luffy es mi hijo.

Un silencio conmocionado cayó por la habitación. La mirada de Dragon recorrió la habitación, viendo caras sorprendidas y compresión naciente en muchos cuando rápidamente hicieron las conexiones que implicaba. Y poco después llegó la expectación con los ojos abiertos al darse cuenta de lo que esto significaba para él, para ellos.

Miró a su alrededor con seriedad, encontrándose con cada mirada por turno.

—No les pido que peleen mis guerras por mí. Quizás esto nace de mi deseo egoísta de ser padre. No lo niego. Pero creo que esta es la oportunidad que hemos esperado durante todos estos años. En este nivel de publicidad, los Marines no tendrán oportunidad de retroceder a nuestras represarías. Los derrotaremos en su propia base a la que nos han invitado, ante los ojos del mundo. Así que pregunto esto – ¿Tomaran armas?

Los líderes Revolucionarios se miraron el uno al otro. Finalmente, Joe se volvió hacia él y le dio voz a los sentimientos de todos.

—Vamos a dónde sea que usted vaya, Dragon-san.

Dragon miró a su alrededor, sin ver ninguna duda.

—Gracias –dijo con sinceridad, genuinamente conmovido por la lealtad de sus camaradas. —Comenzaremos los preparativos de una vez. El mundo está esperando nuestro movimientos, ¡Y aquí es donde lo tomaremos!

Los líderes se dispersaron para extender sus planes a sus respectivos equipos, la mirada de Dragon se posó en una figura que inesperadamente había permanecido de pie junto a la mesa de conferencias, con los ojos fijos sin pestañas en el cartel de recompensa que se había quedado en la superficie. Frunció el ceño. Su joven protegido respiraba pesadamente, se veía preocupadamente pálido y las pupilas dilatadas mientras fruncía los ojos como su respondiera a una migraña. Preocupado, Dragon caminó alrededor de la mesa pero el joven colapso antes de poder alcanzarlo, atrayendo la atención asombrada de todos en la habitación.

— ¡¿Sabo?!

[3 semanas para la ejecución]


En el Nuevo Mundo, un periódico estaba arrugado en una mano mientras el capitán miraba incrédulo los titulares. Rodeándolo sin ser un círculo, los miembros más antiguos de la tripulación estaban pálidos y furiosos.

Shanks miró, instintivamente, hacia la dirección de Red Line.

— ¡…Luffy!

En otra parte de Nuevo Mundo, los Barbablanca se prepararon para la guerra.

[2 semanas para la ejecución]


— ¿Dónde está Garp?

— ¡El Vicealmirante Garp ha ido a visitar Impel Down, señor!

Sengoku se detuvo por un momento, apretando su puño.

— ¡Maldito sea! ¡En un momento como este! ¡Ese espíritu libre…! –los hombres ya dudaban en su confianza con respecto a este asunto, ¡Y él todavía hacia lo que quería! ¿Pero podrían realmente culparlo? El Almirante de la Flota se volvió con brusquedad, apretando los dientes. —…Está bien. Déjalo estar.

Fue en ese momento cuando un Marine de rango inferior entró corriendo a la oficina, con el rostro morado y jadeando mientras saludaba bruscamente.

— ¡Señor! ¡Hemos perdido contacto con la flota Marine que seguía a Barbablanca, y también a la que seguía a al Pelirrojo!


—Dios mío… Este es un gran estado en el que te has metido… ¿Sigues respirando? Luffy…

La figura ensangrentada en la celda oscura levantó su cabeza hacia su dirección. La sonrisa del joven era visible incluso en la penumbra.

— ¡Abuelo!

Garp suspiró y se sentó pesadamente frente a los barrotes. En verdad, este niño.

— ¿…Por qué, Luffy? Pudiste convertirte en el Marine más fuerte del mundo. ¿Por qué tenías que elegir ser un pirata?

Un destello de dientes blancos.

—Shishishi. Porque sabía que solo los piratas son libres.

Garp azotó su mano contra el suelo de piedra, el crujido hizo eco alrededor de la celda de la prisión.

— ¡Libre! ¡¿Puedes llamarte libre ahora mismo?!

—Sí –la astuta luz en los ojos del chico atravesó el corazón de Garp. —Más libre que tú, Abuelo.

[Quedan 10 días para la ejecución]


— ¿Qué quiere un perro del Gobierno conmigo?

— ¡Soy el Vicealmirante Momonga del Cuartel General Marine! ¡Real Shichibukai, "Emperatriz Pirata" Boa Hancock! ¡He venido a saludarle!

—No sé ni me importa para lo que estés aquí. Regresa al lugar de donde viniste –con eso, se echó el pelo hacia atrás para regresar a sus aposentos.

No dispuesto a renunciar con un rechazo, el Vicealmirante les arrojó algo, que resultó ser un periódico.

— ¡La hora y el lugar se han establecido para la ejecución publica de Sombrero de Paja Monkey D. Luffy! ¡No hay vuelta atrás ahora!

La Emperatriz Pirata Boa Hancock se congeló a media vuelta. Algunos jurarían que se estremeció cuando tomó su siguiente respiración.

— ¡¿Qué dijiste?!

—La ejecución se llevará a cabo precisamente una semana a partir de hoy. Ese día, en la plaza de Marineford, la vida de Sombrero de Paja Luffy llegará a su fin. ¡Esta asamblea obligada del Shichibukai es una orden absoluta del Gobierno Mundial! ¡Si te niegas a asistir, el trato es anulado! ¡Tu estado como Shichibukai será revocado!

— ¡Me ni—!

— ¡Hermana! –Marigold siseó. — ¡Debes pensar en nuestra gente!

Hancock respiró hondo y dio un paso adelante. Su confusión interna nuevamente se ocultó completamente detrás del arrogante balanceo de sus caderas. Aterrizó suavemente sobre las barandillas de la nave Marina, de cara al Vicealmirante.

—Disfruto de mi posición como Shichibukai. No quisiera que se me revoque… no obstante, detesto al Gobierno Mundial. Me rehusó a cumplir con sus órdenes. ¿Cómo le dicen…? Los Marines que fueron enviados a reunirse conmigo … se encontraron con un misterioso accidente en el mar, y fueron eliminados por completo, sus cuerpos se convirtieron en piedra, ¡Mero Mero Merrow!

Cuando el barco Kuja zarpó del barco de Marines cuya tripulación se había reducido a uno, el Vicealmirante Momonga se agarró de la barandilla.

— ¡Boa Hancock! Esperaré tanto como sea necesario. No volveré con las manos vacías. Si no regresas en los próximos dos días, ¡El trato será anulado!

[Quedan 7 días para la ejecución]


—Hebihime-sama, ¡Hemos descubierto a un hombre en la isla?

— ¿Vamos a matarlo?

Hancock miró fríamente al joven de cabello oscuro que había sido arrojado a sus pies, sostenido por sus guerreras. Levantó la mano para decirles que se deshicieran de él, pero había algo en él que le molestaba. Bajó la mano y se acercó con los ojos entornados, para sorpresa de la multitud.

¿Oh, esas señoritas serpientes son tus hermanas pequeñas? Eso es genial, ¡También soy un hermano mayor!

—Tú. ¿Tienes hermanos?

El joven la miró con desconfianza.

Ran clavó un tacón en su espalda.

—Hebihime-sama te hizo una pregunta.

El intruso permaneció obstinadamente en silencio. Mientras Ran presionaba con más fuerza en señal de advertencia, en lugar de tener sangre brotando, el fuego lamió la parte inferior de su zapato, obligándola a bajar la presión o sería quemada. La atmosfera se tensó ante la señal de su habilidad, arcos siendo sacados en defensa. De repente, una figura se abrió paso entre la multitud.

— ¡Por favor esperen! Este hombre, ¡Creo que sé de él!

— ¡Marguerite, idiota! –Sweetpea siseó por lo bajo, maldiciendo la temeridad incurable de su amiga.

Hancock levantó su mano como una señal para que retuvieran sus ataques. Las guerreras bajaron sus arcos obedientemente.

—Habla.

Marguerite se inclinó apresuradamente.

—S–sí, Hebihime-sama. Solo recordé una imagen de su hermano que Luffy nos mostró la última vez que nos visitó. El hombre de la imagen se parece mucho a esta persona.

—Eso sería correcto. Creo que este hombre no es otro que el pirata novato conocido como Puño de Fuego –interrumpió una voz áspera.

— ¡Anciana Nyon!

La anciana se detuvo cojeando frente al joven, que las miraba con cierta confusión.

—Tu nombre es Ace, ¿No es así? Hermano de Monkey D. Luffy.

¡El nombre de mi hermanito es Ace! Mira, ¡Este es su cartel de recompensa! Puño de Fuego Ace… Realmente ha crecido, shishishishi.

Los ojos de Ace se agrandaron.

— ¿Conoces a Luffy? –bueno, eso no fue una gran sorpresa, sinceramente. Luffy tenía la tendencia de meterse en todo tipo de líos y abrirse camino en tu corazón como una parte natural del proceso. Tenía experiencia personal con él mismo. Aun así, ¿Qué pasaba con este extraño lugar, ¿Por qué solo habían mujeres?

—Ah ya veo, ¿Eres el hermano de Luffy?

Ace se quedó boquiabierto cuando la antes distante Emperatriz Pirata se sonrojó profusamente al mencionar a su hermano mayor. Las chicas eran muy raras. (Hacía tiempo que había aprendido que si uno encontraba a Kuina en un estado de ánimo inexplicablemente homicida, uno haría bien en vigilar el camino a su alrededor durante los próximos días también. Y ni siquiera empezar con Kaya – la chica era generalmente la chica más dulce, pero cuando se enojaba era todavía más aterradora que Kuina. Uno no quería saber qué podía hacer con los bisturís.)

En una nota brillante, las mujeres guerreras que lo rodeaban se veían mucho menos antagónicas ahora. Algunas incluso le sonreían cálidamente. El circulo a su alrededor se relajó para dejarlo pararse. De inmediato se inclinó, las lecciones perforadas en él por Makino tomando precedencia.

—Me disculpo por el problema. Mi nombre es Portgas D. Ace.

La multitud se rió, algunas risitas aquí y allá.

—Qué joven tan educado –murmuró una mujer mayor con una sonrisa de aprobación. Pero después de un momento, varias de ellas se miraron con expresión preocupada, recordando el evento de ace dos días.

Finalmente, fue la Anciana Nyon quien expresó sus pensamientos,

—Chico… ¿Has oído de tu hermano recientemente?

Ace parpadeó.

—Lo encontré en Alabasta hace unos meses, pero no desde entonces –observó sus rostros sombríos, su corazón se hundió. — ¿Pasa algo?

Las guerreras Kuja se miraron la una a la otra de nuevo. Marguerite suspiró.

—Estuvimos fuera del mar por bastante tiempo, así que solo nos enteramos recientemente, pero Luffy fue capturado por los Marines hace meses –ella se mordió el labio. —Su ejecución se realizará dentro de cinco días, en los Cuarteles Generales Marines de Marineford.

— ¡¿QUÉ?! Maldición, Luffy siempre ha atraído problemas, pero ejecución… ¡Eso es completamente diferente!

Ace buscó frenéticamente alrededor de su sombrero hasta que encontró un pequeño trozo de papel, preocupadamente deshilachado en los bordes. La anciana frunció el ceño al verlo.

— ¿Esa vivre card pertenece a tu hermano? Es como yo temía. La vivre card también se conoce como el 'papel de la vida'… indica la dirección y la fuerza vital de su dueño. Para que se deteriore así…

Ace miró desesperadamente, aferrándose al papel como un salvavidas.

— ¡Necesito salvarlo! ¡Por favor, préstenme un barco!

Ran negó con la cabeza.

—Nunca llegarás allí a tiempo. Se tarda menos de una semana en llegar a la cárcel en barco, ¡Y eso suponiendo una navegación sin problemas! Será todavía más largo llegar a los Cuarteles Generales de los Marines.

— ¡Todavía tengo que intentarlo! ¡No puedo sentarme aquí y no hacer nada!

La siguiente interrupción vino de una fuente inesperada.

—No, hay otra manera.

—Hebihime-sam.

—Por el barco de batalla de la Marina, el viaje tomará solo cuatro días –la Emperatriz Pirata, que se había mantenido en silencio hasta entonces, finalmente habló con una voz inusualmente tranquila. Apretó los dedos y se irguió. —Te llevaré a Luffy.

[Quedan 5 días para la ejecución]


—Esto es lo más lejos que puedo traerte.

Ace saltó y se inclinó cortésmente.

—Ya es más de lo que esperaba. No puedo agradecerte lo suficiente por tu ayuda.

Cuando presionó su oreja contra la puerta para ver su había alguien, su voz lo detuvo.

—Lo salvarás –no se formuló con un una orden ni como una declaración, ni siquiera como una pregunta… eso decía los volúmenes sobre cuán incierto se sentían todos acerca de esta situación, y la esperanza ciega que estaban poniendo en ello.

Ace tragó. ¿Se atrevía a hacer una promesa?

—Lo haré –se dijo a sí mismo como tanto a ella.

Salió de la habitación mientras Hancock removía la petrificación de Domino y el caracol, con cuidado para evitar a los que estaban en el pasillo. Había recorrido un buen tramo por el pasillo antes de oír los pasos que sonaban demasiado cerca para su consuelo, haciéndolo correr a través de la puerta más cercana, con dedos cruzados por que estuviera vacía. Cuando los pasos pasaron afuera, sus ojos recorrieron la habitación y se iluminaron con alegría.

Encontró el almacén de suministros.

[30 horas para la ejecución]


— ¡Un prisionero se ha escapado de su celda y está suelto en el Nivel 1! ¡Los informes indican que es un Usuaria de Fruta del Diablo, así que manténganse en alerta!

— ¡Sí, señor!

Ace se unió hábilmente a la fila de guardias de la prisión que se precipitaban por el pasillo, mezclándose perfectamente con su uniforme y gorra gris estándar. ¡Otro golpe de buena suerte! Podría aprovechar este caos para encontrar a Luffy. Por lo que la Anciana Nyon le había dicho, a un prisionero de alto perfil como Luffy no se le mantendría junto a las amasas, pero aun así le dio a las celdas llenas una mirada superficial al pasar. Una conmoción desde el frente dijo que los guardias habían encontrado a su objetivo.

Espera un momento, él reconocía a ese fugitivo.


—Psht, ¡Buggy!

El aullido del de nariz roja quedó amortiguado por una mano que le tapó la boca. Descubrió que su torso era arrastrado sin ceremonias a una esquina oscura. Al ser liberado, se giró indignado para disparar a su captor involuntario a los cielos, solo para detenerse ante la vista inesperada que encontró.

— ¡Tú eres…! ¡Puño de Fuego! ¿Qué? ¡¿Te atraparon y te enviaron aquí también?! O espera, ¿Oíste de la captura del gran yo y viniste a rescatarme?

— ¡Al carajo que lo hago! ¡Estoy aquí para salvar a mi hermano mayor! ¡Necesito llegar a Luffy antes de que se lo lleven! ¿Sabes dónde lo mantienen?

— ¿Luffy? espera, ¡¿Como Sombrero de Paja?! –los ojos de Buggy casi se salen de sus orbitas. — ¡¿Sombrero de Paja es tu hermano?!

—Oh, ¿Conoces a Luffy personalmente?

—Tu hermano es un hombre irritante, sabes. ¡Maldita sea, sabía que parecías llamativamente familiar cuando te conocí, ¡Debe ser por ese bastardo llamativo!

—De todos modos, Buggy, ¡Me vas a ayudar a encontrar a Luffy!

— ¡¿Quuuuué?!


El Jefe Magella tosió, señalando hacia la celda.

—Este es el prisionero, Sombrero de Paja Luffy.

Eso apuñalo el corazón de Hancock, ver a su amado colgando sin fuerza de esos malditos grilletes de piedra marina que lo ataban. Estuvo casi tentada de atacar a los guardias a su alrededor y sacar a Luffy de allí, pero ella había hecho una promesa.

Estaba disgustada por los ojos burlones y lascivos de los prisioneros, pero sabía que podía usarlo para su beneficio. La emperatriz Kuja miró inocentemente al Jefe de Guardias.

—Oh, Alcaide, ¡Estoy tan asustada!

Ella escondió su sonrisa detrás de una mano cuando el Jefe de Guardias estalló en adoración y luego se enfureció. Los hombres eran muy predecibles e incluso más fáciles de manipular, y el famoso protector de Impel Down no era diferente.

Al sonido de su voz, Luffy levantó su cabeza, sus ojos se abrieron.

— ¿Hancock?

Usando el pandemonio que estalló como cubierta, Hancock se inclinó hacia adelante para susurrar rápidamente: —Luffy, ¿Estás bien?

Luffy trajo una sonrisa brillante a su rostro.

—Sí, ¡Sin problema! ¿Pero qué estás haciendo aquí? N puedes liberarme, ya sabes. Será malo para ti y para todas en la isla.

¡Está preocupado por mí! Podría ser esto… ¡¿Matrimonio?!

Luffy inclinó la cabeza.

— ¿Hancock?

La seriedad regresó a los ojos de la emperatriz Kuja. Había otros asuntos en mano.

—Luffy, cariño, por mucho que quiera estar a tu lado, solo estoy aquí para darte un mensaje.


—Señor, ¡Hemos localizado al fugitivo Buggy el Payaso! ¡Los guardias lo están persiguiendo en el Sector B del Nivel 1! Hay… ¿Dos figuras?

—Señor, parece que, aparte del prisionero Buggy el Payaso, ¡Hay otro individuo corriendo suelto por los pasillos!

— ¡¿Qué?!

[29 horas para la ejecución]


— ¡GARP! –Sengoku se enfureció.

El Héroe de la Marina simplemente se rió hasta que las lágrimas le llegaron a los ojos.

— ¡Buajajaja! ¡Ese chico! ¡No importa lo que diga, él tiene la sangre de su padre fluyendo en él, sin lugar a dudas!

Cuando Sengoku se alejó, la risa de Garp se calmó mientras miraba por la ventana el engañosamente soleado día afuera. Pero las lágrimas seguían corriendo.

—Ve y haz lo que yo no puedo –susurró.

[27 horas para la ejecución]


Jinbei miró con inquietud la agitación el rostro pálido de su amigo.

—Luffy-kun, ¿Podemos realmente confiar en que lo que esa mujer estaba diciendo es verdad? ¿Qué pasaría si fuera una mentira destinada a desestabilizarte?

Luffy negó con la cabeza sin ninguna duda.

— ¡Hancock no me mentiría! ¡Es mi amiga! Si dice que Ace está aquí, entonces… –Luffy cerró los ojos con frustración. — ¡Maldición, Ace! ¡Se supone que soy yo quien te proteja!


— ¡Hemos descubierto el motivo de Puño de Fuego! ¡El Almirante de la Flota Sengoku dice que no hay duda! ¡El intruso Portgas D. Ace y el prisionero que actualmente tenemos en máxima seguridad Monkey D. Luffy son hermanos! El intruso está aquí para liberar a su hermano, ¡Y ya ha alcanzado el Nivel 3!

—Déjalos venir, no tendrán forma de escapar. Personalmente los estaré esperando aquí en el Nivel 4.

— ¡Jefe de Guardias Magellan!


— ¡¿Qué fue esa explosión?!

— ¡Gyahhh, duele!

— ¡Incendió el veneno del Jefe de Guardias y aprovechó la oportunidad para escapar! ¡Pero también debe haber sido golpeado! ¡Envía un equipo de búsqueda de inmediato! ¡No puede haber llegado muy lejos!

— ¡Parece que el intruso Puño de Fuego Ace ha desaparecido por completo!

— ¡¿Qué?!


— ¿Qué… con este… lugar?

La vista que se desvanecía de Ace luchaba por enfocarse en el entorno oscuro mientras tropezaba por el estrecho pasadizo. Incluso la llama que había encendido en su mano para guiarlo no hizo mucho para disipar el tono negro que se extendía adelante. Allí estaba misteriosamente silencioso, separado del bullicio de Impel Down, y significativamente más frío que el calor abrasador del nivel de prisión que había dejado atrás.

Tosió, haciendo una mueca cuando la cálida humedad manchó su mano. Había inalado demasiado de los humos tóxicos de Magellan. El veneno lo había golpeado más fuerte de lo que inicialmente pensó, y no había sido capaz de evitar por completo los proyectiles llameantes que su explosión artificial había causado. Había usado el desorden para huir, y había llegado a este lugar a este lugar a través de una puerta invisible en la pared. La puerta se había cerrado automáticamente detrás de él, dejándolo solo en la oscuridad.

La atención se desenfoco por un momento, gritó mientras golpeaba su dedo del pie contra una losa de piedra que estaba más alta que el piso. Alzando su flama, vio que era un tramo de escaleras que llevaba hacia arriba. Entonces este pasadizo fue hecho por el hombre después de todo. A la derecha de las escaleras, el pasillo continuó. Sin embargo, era extraño que no pareciera que los guardias lo estuvieran buscando aquí. Cualquier sonido de pasos seguramente debía resonar a través del pasaje desde una gran distancia, pero no había escuchado nada más que sus propios movimientos desde que llego aquí. Pero si el personal de Impel Down no sabía esto, ¿Quién lo había hecho?

Consideraron el pasaje, decidió continuar hacia la derecha. Estaba tratando de bajar, después de todo, así que no tenía sentido subir. Debería haber algunas escaleras que condijeran hacia abajo en algún momento. Sus sospechas se probaron correctas poco tiempo después cuando encontró lo que escotaba buscado.

El pasaje se hizo cada vez más frío mientras bajaba por la larga escalera de caracol. Normalmente su fuego lo mantendría abrigado contra el frío, pero le resultaba cada vez más difícil controlar sus poderes. La llama en su mano parpadeaba inestable de vez en cuando, junto con su visión.

Ace se mordió el labio. No podía desmayarse ahora, especialmente cuando estaba llegando a su destino. Tropezó en el último escalón, maldiciendo cuando su antorcha se apagó por el impacto. Temblorosamente la volvió a encender y siguió buscando una salida o un camino para ir más abajo. A juzgar por la longitud de las escaleras, era probable que ya hubiera alcanzado el Nivel 5, pero era difícil de decir.

El fuego en su mano parpadeó una, dos veces, y se apagó pro completo. Mientras su visión nadaba antes de oscurecerse completamente, su cuerpo desplomándose sobre el frío suelo de piedra, se preguntó si era su imaginación si veía una tenue luz en la distancia.

[25 horas para la ejecución]


Ace despertó con el sonido de la charla. Cuando su visión se aclaró lentamente, parpadeó lánguidamente ante el tosco techo de piedra que colgaba sobre su cabeza. ¿Dónde estaba?

—Ha despertado, Iva-sama.

Ace giró la cabeza para encontrarse frente a frente con la cara más enorme que había visto, de pie junto a su cama. Con un grito, se echó hacia atrás y se alejó, y se habría caído del otro lado si no fuera por una mano estabilizadora sobre su hombro. Al levantar la mirada, descubrió que era persona era una vista tan extraña como la otra, con una clara división de color naranja brillante de un lado y blanco del otro.

Sacudiendo la cabeza desconcertado, volvió su atención a la cabeza sobredimensionada (que descubrió que estaba conectada a un cuerpo desproporcionadamente pequeño vestido con un leotardo de cuello abierto y medias de red= cuando la visión empezó a hablar con un pequeño bufido (fue entonces cuando decidió que toda esta situación era parte de una alucinación inducida por el veneno. Espera, ¿Veneno…?)

—Eso no es manera de tratar a tus benefactores, ¿O sí, candy-boy? Te encontramos colapsado en nuestros pasillos. Ese veneno hizo un numerito en tu cuerpo, tienes suerte que no haya llegado más cerca de tu corazón. Has estado durmiendo durante doce horas.

Veneno. Magellan. Impel Down. Doce horas. Luffy.

— ¡¿Doce horas?! –rápido como un rayo, salto de la cama y corrió hacia la puerta, sin hacer caso de que no tenía idea de dónde estaba, y mucho menos de cómo llegar a donde estaba su hermano. —Luffy, ¡Tengo que encontrar a Luffy!

Irrumpiendo a través de la puerta de madera, el sonido de las voces se multiplicó exponencialmente y se encontró en una habitación bulliciosa llena de color. Y okama. Su mandíbula cayó ante la vista vertiginosa, incluso cuando parte de la multitud de calmó y se giró para mirarlo con curiosidad. ¿Ya no estaba en Impel Down? ¿Cómo había llegado a este lugar?

—Espera, ¡Ace-boy! –la extraña cabeza lo alcanzó, apretándose entre la puerta.

— ¡Necesito llegar a Luffy! ¿Cómo llego hasta donde está? –exigió.

El okama frunció el ceño.

—Me temo que no puedo dejarte ir con él todavía, Ace-boy.

Ace gruñó, las llamas parpadearon involuntariamente en su impaciencia.

— ¿Por qué no? –soltó. — ¿Quién diablos eres tú de todos modos?

—Qué impertinente, ¡Hablarle a Iva-san de esa manera!

— ¡Muestra algo de respeto, mocos tosco!

El hombre de cabello azul agitó la mano hacia la multitud.

—Mantengan la calma, mis encantos. Su enojo es comprensible, ya que aún no le he dado explicación –girándose a Ace, lo miró con expresión seria. —He estado viendo tus acciones en esta prisión, Ace-boy. Deseas salvar a tu hermano, que está retenido aquí, ¿No? Nosotros también tenemos la misma intención. Mi nombre es Emporio Ivankov, un comandante del Ejército Revolucionario. Soy un camarada de tu padre, ¡Nuestro líder Dragon! Recibí instrucciones de Drago para sacar a Monkey D. Luffy de Impel Down.

Ace frunció un poco el ceño ante la referencia a su 'padre', pero no se molestó en corregirlos. Obviamente habían supuesto que él y Luffy estaban relacionados por sangre. ¿Pero eso significaba que el padre de Luffy era el mismo Revolucionario? ¡Esa debía ser la razón por la cual los Marines fueron tan inflexibles sobre una ejecución pública! Aun así, ¿Qué importaba eso en el momento presente? La vida de Luffy estaba en juego, y ellos solo estaban allí hablando.

— ¡¿Entonces qué estás esperando?! ¡Tenemos que sacarlo de aquí ahora!

—No lo entiendes, Ace-boy. Este es un asunto de gran delicadeza. En este momento, Impel Down está bajo estricta vigilancia por parte de sus guardias y Marines. Temen a Barbablanca y a nuestras fuerzas. No tengo dudas de que están al tanto de mi desaparición de las celdas en las que me ubicaron, y que incluso ahora alertas de un ataque. Diecisiete barcos de Guerra Marine afuera de esta ´risión, encabezados por no menos que cinco Vicealmirantes, preparados para un ataque desde el exterior tanto como los guardias están preparados para un ataque desde adentro. Impel Down es una fortaleza, chico, incluso sin ese bloqueo adicional. Puedo haber sido capaz de crear esta tierra aquí dentro, pero incluso yo no puedo escapar fácilmente de este lugar. Nuestra púnica oportunidad es tener una infiltración simultánea desde adentro y afuera. Y por lo tanto, esperó la señal de la llegada de nuestros camaradas.

—Entonces, ¿Qué hacemos ahora? –Ace no pudo evitar la amargura de impaciencia en su voz, a pesar de que sabía que lo que el hombre mayor había dicho tenía sentido.

—Ahora, Ace-boy, esperamos.

[13 horas para la ejecución]


Con un gorgoteo amortiguado, el último oficial cayó al suelo, dejando solo cuatro figuras de pie en la sala de control. O al menos tres estaban de pie, con el último presionado contra la pared.

— ¡Sí, todo está bien aquí, señor! –la figura más alta gritó en el receptor cuando su compañero de cabello oscuro examinó los elaborados controles con interés académico, y su tercer compañero sonrió dulcemente a su tembloroso cautivo.

— ¿Por qué no eres un bien chico y nos enseñas cómo funcionan los controles?

[11 horas para la ejecución]


Los ojos de Ivankov estaban fijos en los monitores que mostraban varias partes de Impel Down. De repente, sus ojos fueron a uno a la izquierda, y siguiendo su mirada, Ace vio una sombra revoloteando en una esquina. Un pequeño destello lo alertó de algo que cayó en el suelo dentro del rango de visión del monitor. ¿Era una moneda? No del todo, pero una pieza de metal. Entrecerrando los ojos, pudo distinguir un grabado áspero de un patrón similar a una serpiente en su superficie, enrollándose en el círculo. No, no era una serpiente, se dio cuenta con un sobresalto. Era un dragón. Un dragón, el símbolo del Ejército Revolucionario.

Girándose hacia el gran okama, vio una sonrisa maliciosa mientras Ivankov se volvía hacia la expectante multitud.

— ¡Caramelos! ¡Ha llegado el momento! No te preocupes por ser visto y confía en que nuestro camaradas han interrumpido la vigilancia por el camino que tenemos que tomar. Debemos bajar al Nivel 6 tan rápido como podamos y derribar a todos los guardias antes de que puedan poner en marcha la alarma. Ahora –hizo una pausa, el peligro brillaba en sus ojos. —nos movemos.

[9 horas para la ejecución]


Los ojos del joven mayor estaban imposiblemente abiertos.

— ¡¿A-Ace?! –su mirada recorrió la habitación, viendo un rostro desconocido tras otro. —Quienes son— –Luffy hizo una pausa para mirar boquiabierto al okama más grande, incluso cuando Inazuma se adelantó para quitarle las ataduras. —Wow, ¡Tu cabeza realmente es enorme, ossan!

Los residentes de la tierra Newkama alrededor casi se desmayan.

— ¡¿Ossan?!

Ace no pudo evitar una débil carcajada. Parecía que Luffy estaba bien.

—Así que este es el hermano menor de Luffy-kun. Pero qué extraño grupo de amigos tiene… d –Jinbei murmuró con interés.

—Soy Emporio Ivankov, uno de los camaradas de su padre. Estamos aquí para liberarte, Sombrero de Paja-boy.

Ace se movió más cerca cuando la última de las cadenas cayó bajo las tijeras de Inazuma. Tenía la intención de ayudar a su hermano, pero en el momento en que estuvo a su alcance, los dedos de Luffy se dispararon para atrapar y tirar sin piedad de las mejillas de Ace, estirándolas.

—Ow, ¡¿Qué demonios, Luffy?! No soy de goma como tú, ¡Eso duele mucho! –y para el caso, ¿Cómo es que Luffy lo mantenía a raya a pesar de sus mejores intentos de escape usando sus poderes?

El hombre mayor hizo un puchero de desaprobación, tirando un poco más fuerte.

—Eso es por hacerme preocupar –al momento siguiente, Luffy se arrojó sobre Ace en un fuerte abrazo. —Pero gracias por venir por mí. Shishishishi, nunca pensé que llegaría el día en que mi hermanito me salvaría.

—Hey, ¡Ahora soy fuerte! –Ace protestó, pero sonrió y le devolvió el abrazo con la misma calidez.

Luffy se perdió de repente en sus pensamientos.

—Ah, cierto, ¡Jinbei! Iva-chan, ¿Puedes liberarlo a él también? Lo metieron aquí porque no quería pelear contra Oyaji, ¡Es un tipo realmente bueno!

Una sacudida de cabeza del Shichibukai los detuvo.

—No, Luffy-kun. Te agradezco tu preocupación, pero sería mejor si me quedara. No podía ir voluntaria a la batalla contra el viejo, pero con este giro de acontecimientos, es suficiente para mí saber que estás a salvo. Hay otros protegidos por mi posición como Shichibukai, y si pierdo mi posición, pondría en peligro a más que a mí y no podría hacerles eso. No necesitas preocuparte por mi bienestar, Luffy-kun. El Gobierno me dejará en libertad luego de que haya pasado el peligro de la guerra.

Luffy asintió con una expresión inusualmente seria.

—Entiendo. Te veré en la Isla Gyojin, entonces –insistió todavía, con los ojos buscando una promesa.

Jinbei sonrió, familiarizado con la terquedad de su amigo.

—En efecto. Ahora ve, Luffy-kun.

Ivankov, con las manos en la cadera, se irguió en toda su estatura y la determinación brilló en sus ojos.

— ¡Déjanos seguir nuestro camino! ¡Dejaremos este infierno atrás!


— ¡Iva-san! ¡Por aquí!

Salieron corriendo de las puertas de la entrada para ser recibidos por la vista de una joven sonriente que aparentemente flotaba en la superficie del agua. No obstante, un ligero movimiento del agua reveló que estaba agachada sobre una gran estructura en la forma de una balsa.

Ella saludó.

— ¡Es bueno verte, Iva-san!

—Oh, ¡Te has vuelto más hermosa, caramelo! –Koala sonrió y abrazó al okama. — ¿Dónde está Sa-boy? ¿No vino contigo?

—Lo hizo, solo está siendo tonto. Está con los demás preparando el barco. De todos modos tenemos que apresurarnos, especialmente si queremos que todos lleguen al barco antes de que los guardias nos atrapen –insistió mientras señalaba hacia la balsa. Cuando todos subieron a bordo, la Revolucionaria golpeó con un fuerte golpe la madera para indicar a los de abajo. — ¡Aléjanos, Hack!

Se volvió hacia los demás, con los ojos brillantes y una gran sonrisa intrépida.

— ¡Agárrense, chicos! ¡Va a ser un paseo bastante salvaje!

Esa fue toda la advertencia que recibieron antes de que la balsa comenzara a surcar el agua, impulsada por los gyojins que tiraban debajo de ella. Llegaron a un barco de guerra en menos de un minuto e inmediatamente pusieron numerosas cuerdas que colgaban para que las usaran.

Una bala de cañón justo al lado del barco sacudió el agua, haciendo que los que esperaban trepar por las cuerdas gritaran en estado de shock ante el movimiento discordante.

— ¡Ya nos alcanzaron!

— ¡Los prisioneros fugados están a bordo de ese barco! ¡Abran fuego y arrincónenlos! ¡Mientras no abramos las Puertas, no tiene a donde huir! –el Vicealmirante Onigumo les gritó a sus subordinados, quienes inmediatamente se pusieron en camino para llevar a cabo la orden.

Koala se mordió el labio. Esto era lo que les había preocupado. Los barcos de guerra acumulaban una enorme cantidad de potencia de fuego por sí solos, pero el verdadero peligro era de los Vicealmirantes que habían estado estacionados aquí, cada uno de ellos combatientes experimentados. Si alguno de ellos se encuentra dentro del alcance de su barco, bien puede ser el final para ellos. Onigumo era el que estaba más cerca de ellos, pero no tenía dudas de que los otros cuatro iban rápidamente desde sus estaciones alrededor de la prisión.

Tomando una decisión, ella arrojó su gorro de vendedor de periódicos a la persona más cercana. Lo bueno es que tuvo previsto de usar un traje de buzo hoy.

— ¡Todos suban al barco lo más rápido que puedan! ¡Voy a ayudarlos!

Antes de que tuvieran la oportunidad de procesar lo que ella quería decir, Koala se zambulló directamente en el agua.


— ¿Qué demonios con este chorro de agua? ¡Es como si estuviera vivo! –gritó uno de los Marines mientras él y los marineros que lo rodeaban se apresuraban a apartarse del camino cuando se estrelló contra la cubierta, causando un enorme agujero en la madera.

— ¡La pólvora se está empapando!

— ¡Cuidado, siguen viendo!

— ¡Gyojin! ¡Hay gyojins que nos atacan desde el agua!


— ¡Cañon viniendo! –alguien gritó desde la cubierta.

— ¡No hay problema, yo me encargo! –Luffy gritó antes de hincharse y rebotar la bala directamente de donde venía.

— ¡Death Wink!

— ¡Hiken! –Ace gritó mientras incendiaba las velas de los acorazados tras de ellos. Causó algo de pánico entre los Marines a bordo, pero frunció el ceño al darse cuenta de que no hacía mucho contra su velocidad de aproximación, ya que todos usaban remos traseros en este mar sin viento. Girando para mirar atrás, sus ojos se abrieron cuando una enorme estructura de acero apareció ante su barco.

Varios otros se habían dado cuenta de su inminente problema también, gritando: — ¡Las Puertas!

— ¡No te preocupes! ¡Lo tenemos cubierto! –uno de los Revolucionarios que estaban estacionados en el barco gritó mientras pasaba corriendo. Varios de ellos se preparaban para soltar las velas, ayudado por unos de los ex residentes de la tierra Newkama.

Y agachada contra el suelo con los brazos curados y los ojos cerrados en concentración estaba una figura familiar para el portador de fuego que no había esperado ver.

— ¡¿Miss All-Sunday?! –gritó Ace.

Nico Robin sonrió secretamente mientras relajaba sus manos y se ponía de íe.

—Es bueno verte de nuevo, Puño de Fuego-san.

Frente a ellos, las Puertas se abrieron.


— ¡¿Qué demonios?! ¡¿Por qué las Puertas se abren?!

— ¡Sigue disparando! ¡No los dejen escapar! ¡No se les puede permitir escapar!

— ¿A qué están jugando esos malditos guardias? ¡Conéctame a la sala del generador de inmediato!

— ¡Señor! ¡No podemos contactarlos para nada! ¡El Jefe de Seguridad Magellan se dirige allí personalmente para comprobarlo!

El Vicealmirante Onigumo apretó los dientes.

— ¡No llegará a tiempo!


A la señal, los dos gyojins y una chica se dispararon simultáneamente desde el agua para aterrizar en el barco, rociando agua de mar a través de la cubierta. Koala sacudió su corto cabello mojado de sus ojos, sonriendo victoriosamente.

—Bien, Robin-san, ¡Cierra las puertas ahora!

Todos miraron con cebada respiración cuando las grandes puertas de acero se cerraron detrás de ellos, justo antes de que el primero de sus perseguidores los alcanzara. El viendo se levantó en el momento en que entraron en la corriente, y no les llevó mucho tiempo dejar las Puertas más y más atrás.

El silencio cayó por un largo momento mientras la realidad se registraba en sus cerebros, antes de que un fugitivo cayera de rodillas en un alivio de fuerza agotado.

—Lo logramos –susurró. — ¡Realmente lo logramos! ¡Hemos escapado de Impel Down!

Los ex prisioneros estallaron en excitados murmullos que pronto se convirtieron en una celebración completa mientras se abrazaban y lloraban.

Luffy se quedó mirando cómo las Puertas de la Justicia se encogían lentamente en el horizonte. Una mano cálida se enroscó alrededor de la de él y devolvió el apretón, sabiendo que era su hermano.

—Todavía no puedo creer que me hayas salvado –bromeó.

Ace hizo una mueca, igualmente juguetona.

— ¡Apuesto a que podría derrotarte ahora!

—Shishishi, en tus sueños.

Los pasos sonaron detrás de ellos, el lento golpeteó de las botas sobre la madera, y sintió que Ace se giraba pero todavía no podía apartar su mirada de las brumosas Puertas. Fue solo cuando escuchó a Ace jadear y su mano se deslizo de la suya en un estado de shock y finalmente se giró.

El hombre que estaba frente a él era familiar pero desconocido.

Era alto ahora, ya no era el niño chimuelo que recordaba, ya un poco más alto que Luffy y probablemente crecería más. Pero a pesar de que la cicatriz de quemadura sobre su ojo era extraña, la firmeza silenciosa en esos orbes azules era inconfundible.

Luffy dio medio paso hacia delante y luego se detuvo, sus ojos recorriendo al otro con incredulidad. A su izquierda, Ace estaba en un estado similar de mude, moviendo su mandíbula arriba y abajo hasta que finalmente logró gruñir: — ¿S-Sabo?

Sabo movió sus pies con incomodidad.

—Hey chicos… –un momento después fue derribado por dos proyectiles incontrolables, los tres cayeron con un golpe en la cubierta de madera.

— ¡SAAAABBOOOOO!

Sabo se mordió el labio para mantener las emociones a raya, pero finalmente cedió a las mismas lágrimas que recorrían las caras de sus hermanos, abrazándolos con fuerza.

—Lo siento por no mantener contacto.


Sabo extendió un mapa en la cubierta frente a ellos, haciéndole gestos a los otros dos para cambiar a un pequeño círculo. Él los miró.

— ¿Han escuchado hablar de la Corriente Tarai?

—Ahí es donde estamos ahora, ¿No? Las Kujas me lo explicaron –contribuyó Ace. — ¿Es una corriente de remolino que conecta a Impel Down, Enies Lobby y Marineford que solo pueden usar los Marines?

—Eso es correcto.

Luffy asintió sabiamente.

—Así que es una corriente misteriosa.

—…Claro –Sabo tenía una gota de sudor en su nuca cuando Ace se rió entre dientes, pero una sonrisa cariñosa curvó la comisura de su boca. Su hermano mayor no parecía haber cambiado en absoluto. De todos modos, la razón por la cual la corriente Tarai está clasificada como solo para Marines es porque solo se puede acceder desde los tres puntos—las Puertas de la Justicia en las tres ubicaciones respectivas que los conectan, lo que es a la vez una ventaja y un peligro potencial para nosotros. Hemos comprado algo de tiempo al cerrar las puertas de Impel Down, por lo que los barcos Marines no pueden perseguirnos de inmediato. Idealmente, queremos salir en Enies Lobby, que debería ser el menos vigilado de los tres lugares en el presente tiempo. Hemos arreglado que mis camaradas del Ejército Revolucionario nos encuentren allí.

—Eso es cierto, así que no tienen que preocuparse. Puedes dejarnos Marineford a nosotros –agregó una nueva voz mientras se acercaba.

Los ojos de Luffy se agrandaron cuando se posaron en la familiar figura del gyojin tiburón.

— ¡¿Namur?!

—Namur-san estaba ayudando a Hack con el transporte de ustedes justo ahora –aclaró Sabo.

El comandante de Barbablanca sonrió ampliamente.

—Es bueno verte, Luffy.

Los ojos del joven se agrandaron todavía más cuando se dio cuenta de lo que ese significaba.

—Entonces, ¿Oyaji y los otros también…?

Fue Sabo quien respondió, con una sonrisa pequeña y maliciosa: —Los Marines no sabrán qué los golpeó.


En Marineford, la tensión ya era alta incluso cuando el sol se movía lentamente a través del cielo. De repente, algunos de ellos se sobresaltaron, mirando atentamente al ver algo.

— ¡Hay movimiento en la distancia!

— ¡Manténganse en guardia! ¡Están aquí! ¡Es una flota completa!

— ¡Son los Piratas de Barbablanca!

—Maldición, ¡¿De dónde vinieron?!

— ¡Reportando, señor! Además de la propia flota de Barbablanca, hemos contabilizado un total de 43 barcos piratas, ¡Todos capitanes piratas de Nuevo Mundo con afiliaciones conocidas a Barbablanca! ¡Nos han rodeado completamente!

— ¡Almirante de la Flota, señor! ¡Tenemos correspondencia urgente de Impel Down! ¡El prisionero Sombrero de Paja Luffy ha escapado de la prisión y ha entrado en la Corriente Tarai en un barco de la Marina robado! ¡Los informes indican que esto es obra de los Revolucionarios! ¡Además el líder Revolucionario encarcelado Emporio Ivankov, el intruso Puño de Fuego Ace fueron vistos, junto con el comandante de Barbablanca Namur!

— ¡Señor, no está haciendo ningún movimiento! ¡Barbablanca solo está esperando!

Sengoku apretó los dientas mientras los informes pasaban uno tras el otro.

Tsuru frunció el ceño, los labios torciéndose en frustración.

—Él sabe –ella dijo, y él sabía sin lugar a dudas que tenía razón.

Los ojos del Almirante de la Flota recorrieron los barcos piratas que los rodeaban. El Moby Dick firme con orgullo en la entrada de la bahía, con sus aliados extendidos en cículo alrededor de Marineford. Esta no era una formación ofensiva… ¡Era un plan para sellarlos e impedir que persiguieran a los prisioneros que escapaban!

Había sido un asunto arriesgado desde el inicio, incitando tanto a Barbablanca como a Dragon a la acción. Pero ahora que había quedado claro que estaban trabajando juntos…

Las cosas se veían muy, muy mal.


—Entonces llegamos a una isla en el cielo que tenía estos enoooormes…

Los dos hermanos parpadearon cuando su tercer hermano golpeó la cubierta con su rostro.

— ¿Ace?

Tanto Luffy como Sabo soltaron un suspiro de alivio cuando el sonido de la respiración lenta y constante llegó a sus oídos. Se miraron con una sonrisa cariñosa.

—Solo está durmiendo. Aquí, lo llevaré a los camarotes. Tú también deberías descansar, Luffy. Tomará otras dos horas llegar a Marineford –le dijo Sabo al joven mayor mientras levantaba al ahora roncante Ace sobre su espalda.

—Síp, ¡Tomemos una siesta juntos!

Realmente debería haber esperado esto cuando sintió que la mano de su hermano enrollarse alrededor de su muñeca. Vaciló, su mente y corazón luchando entre sí. Realmente quería pasar todo el tiempo posible con ellos, pero tenía sus deberes como líder de esta misión.

—Luffy, tengo—

—Ve con ellos, Sabo-kun. Como dijiste tú mismo, pasaran unas pocas horas antes de que lleguemos a Marineford. Apenas has dormido los últimos días. Robin-san y yo podemos hacerle frente a cualquier cosa mientras tanto.

—Pero Koala…

— ¡Sin peros! –Koala se cruzó de brazos con resolución.

—Oh, eres Nakama de Sabo, ¿No? ¡Me gustas! –Luffy dijo con una sonrisa, su cara se extendió de forma gomosa dentro de su espacio personal. —Mi hermano ha estado bajo tu cuidado. Sé que puede ser obstinado y que se esfuerza demasiado la mayor parte del tiempo, ¡Así que gracias por cuidarlo!

— ¡O-Oi, Luffy!

Koala le sonrió al hombre de goma.

— ¡Espero escuchar muchas historias sobre Sabo-kun cuando era niño!

—Hey Koala, ¡No tú también! –Sabo balbuceó mientras su hermano mayor y su mejor amiga se reían juntos a su costa.

—Ahora shoo, vamos a despertarlos cuando estemos por llegar.


En Sabaody, la inquietud y especulación estaban empezando a perturbar a la multitud reunida mientras veían la transmisión en vivo emitida de Marineford. Más de un reportero masticaba nerviosamente su labio inferior, revisando su reloj cada dos minutos…

— ¡Es Barbablanca!

— ¡Barbablanca ha llegado…!

Finalmente, una persona se atrevió a expresar lo que todos estaban pensando: — ¿Pero dónde está el prisionero?


Rakuyo no pudo evitar la sonrisa salvaje que se extendió por sus labios.

—Tenemos esto. Están atrapados, y no tiene a Luffy.

Algo se agitó inquieto en la mente de Marco, sin embargo, y escaneó las filas de Marines repetidas veces, tratando de determinar lo qué estaba poniendo su instinto fuera. Era difícil decir desde esta distancia, pero finalmente se dio cuenta de lo que estaba mal y el miedo se acumuló en la boca de su estómago.

—No… –ya se había alejado de la barandilla, con los ojos muy abiertos mientras su cuerpo se movía automáticamente. —Mierda, se nos adelantaron, yoi. ¡Los Almirantes! ¡Los tres Almirantes no están allí!


Los tres hermanos tropezaron hasta la cubierta, despertados por Robin. O para ser exactos, varias de las extremidades de Robin que brotaban de la pared. (A lo que Sabo estaba demasiado acostumbrado, Ace estaba un poco asustado, y Luffy quería reclutar los 'brazos misteriosos' hasta que Sabo le recordó que le pertenecían a Robin y Robin era una Revolucionaria. Dicho eso, no estaba seguro de que su hermano se hubiera rendido por completo todavía).

—Koala, ¿Cuál es la situación? –el rubio preguntó, tomando su lugar al timón.

— ¡Nos acercamos a las Puertas de Marineford! ¡Estimado a alcanzarlas die minutos!

La expresión del rubio era sombría.

—Todos, manténganse alerta. Barbablanca y sus aliados pueden mantener a los acorazados dentro, pero los Marines todavía pueden sorprendernos –su preocupación se hizo más profunda a la vista de las puertas abiertas de par en par. — ¡Mierda! ¡El agua! ¡El agua más allá de las Puertas está congelada! –Sabo maldijo. — ¡Aokiji! –levantó la cabeza para gritar. —Cuidado, han enviado a un Almi— –una explosión en el aire lo interrumpió y casi lo dejo fuera de balance cuando el mástil principal estalló en llamas. El proyectil invisible se estrelló contra los otros dos mástiles también, dejándolos inútiles. —Kizaru… –siseó. Esto era malo. Y sabía que solo podía empeorar.

—Ryusei Kazan.

— ¡Tenemos que bajar de este barco, rápido! –gritó, su corazón latía con furia mientras se las arreglaba para evitar un puño de magma y luego otro que atravesaba la cubierta. Había encendido el motor del barco a toda potencia y había guiado el curso de la nave hacia las Puertas, pero el barco estaba fallando ante sus ojos y todavía estaban demasiado lejos…

— ¡DEATH WINK!

Sabo se quedó sin aliento cuando el acorazado entero salió de la corriente hacia las aguas más tranquilas que rodeaban a Marineford. Aterrizó cerca de uno de los barcos aliados de Barbablanca, cuya tripulación arrojó cuerdas de inmediato a aquellos que se habían zambullido por la borda para escapar de las llamas.

Sabo tosió, tratando de encontrar a sus hermanos a través del humo. Pero incluso mientras se evitaba las llamas, su cuerpo se sentía extrañamente frío. Él estaba… ¡No! No era lo mismo, no lo era, se suponía que ya debía haber pasado por eso, pero podía sentir un dolor en la piel que no tenía anda que ver con el fuego que lo rodeaba ahora…

— ¡SABO! –una mano salió disparada para agarrar su antebrazo a través de las llamas y levantó los ojos para encontrarse con los aliviados de Ace. Algo debía haber aparecido en sus ojos, porque el agarre de su hermano se tensó. —Vamos, vámonos de aquí. Luffy, ¡Lo he encontrado!

Casi aturdido, siguió la mano guía de Ace hacia donde estaba su hermano mayor al borde de la cubierta. No se molestaron en aminorar la velocidad incluso cuando se acercaban a él, porque las llamas ya lamían sus espaldas, y Luffy envolvió su brazo firmemente alrededor de ellos, y el otro se extendió hasta el mástil del barco vecino.

Con un ademán, el brazo se tensó y cruzaron el mar cuando el barco de guerra con una explosión final se hundió en el fondo del mar.

La capitana del barco inmediatamente lanzó un grito hacia los demás.

— ¡Tenemos a Luffy-chan! ¡Zarpemos!

Con vítores victoriosos la tripulación se puso en movimiento, al igual que los barcos piratas que los rodeaban.

Luffy sonrió ampliamente cuando la capitana se giró hacia ellos.

— ¡Whitey!

Whitey Bay sonrió al energético joven.

—Esta vez has provocado muchos problemas, Luffy-chan.

—Shishishishi.

Un sonido crujiente llenó el aire cuando el mar a su alrededor se congeló en hielo. Una luz marcial entró en el ojo de Whitey.

—Tratando de bloquearnos con hielo, ¿Verdad? Pero nos han subestimado si creen que esto funcionara. Mi barco puede atravesar cualquier hielo, hecho o no por el Almirante. Solo espera, Luffy-chan, te llevaré a Oyaji en poco tiempo.

Como dijo la capitana, hicieron un bien progreso, pero mirando hacia atrás Ace notó que las otras naves aliadas todavía estaban atrapadas en el hielo. De repente, un boom resonó en el aire y todo el hielo se astilló cuando el mar se sacudió con las olas. El sonido de su hermano mayor riéndose entre dientes lo hizo girar su mirada hacia el frente. Delante, un enorme barco blanco con forma de ballena se encontraba justo en centro, frente a la Marina, y en la proa, un hombre alto se levantó con orgullo.

Su boca se secó. Así que ese era Barbablanca.

A su lado, la sonrisa de a su hermano era cegadora cuando corrió hacia la barandilla, Luffy respiró profundamente.

— ¡OYAJI! –gritó, la llamada rebotando en las olas.

Incluso desde la distancia, vio la luz del sol brillando en la sonrisa del anciano.

Luffy se giró hacia sus hermanos, todavía radiante.

— ¡Vamos, vengan conmigo a conocer a Oyaji! –declaró Luffy con alegre franqueza.

Apenas tuvieron tiempo de registrar el significado de esa frase antes de que él hubiera pasado su brazo alrededor de ambos, estirando el otro hacia el Moby Dick.

—O-Oi, ¡Luffy!

—Espera un minuto—

— ¡Shishishishishi!

Cualquier protesta que pudieran haber hecho fue interrumpida por el aire que pasaba apresuradamente junto a sus oídos cuando se dispararon hacia la bandera del barco de Barbablanca.

Una luz brillante a su derecha hizo que Sabo entrecerrara sus ojos, jurando que el sol debería estar en la otra dirección. ¡Mierda, Kizaru! ¡Habían sido demasiado descuidados pensando que estarían a salvo! La maldición de Ace y el brazo de Luffy tensándose protectoramente a su alrededor indicaba que también se habían dado cuenta de su problema.

Un destello azul cruzó su visión. El comandante de la primera división de Barbablanca y el Almirante se solidificaron en un enfrentamiento que envió ondas de choque a través del campo.

—Whoops –dijo Luffy cuando el viento los desvió de su curso y se estrellaron directamente contra el mástil.

Ace y Sabo lo golpearon simultáneamente en la cabeza.

— ¡¿Qué quieres decir con 'whoops'?!

Luffy hizo un puchero.

—No es mi culpa…

— ¡Al carajo que si no!

Antes de que Luffy pudiera salir con más excusas ingeniosas, una risa resonó sobre ellos.

— ¡Gurararara!

La boca de Luffy se amplió en una sonrisa.

— ¡Oyaji! –saludó mientras se levantaba rebotando. Brazos de goma los arrastraron junto a él. — ¡Estos son mis hermanos menores!

Cuando los astutos ojos del hombre mayor fueron sobre ellos, ambos se inclinaron en sincronía.

—Es un placer conocerlo, señor.

— ¡Gurararara! –Barbablanca se rió, muy divertido por la muestra de cortesía tan diferente a su hermano. —Sean bienvenidos a este barco. Cualquier familia de mis hijos es mi familia también.

Un choque les recordó la feroz batalla que todavía se desarrollaba cerca. Los dos luchadores en el aire estaban chocando con tal velocidad que Ace tenía problemas para seguir sus movimientos. Aguantó una sonrisa apretada. Entonces este era el nivel de Nievo Mundo, ¿Verdad? Kizaru, que había derrotado a toda su tripulación en Sabaody, estaba siendo igualado por el ave fénix de llamas azules.

—Oyaji, ¡Están mandando acorazados! –alguien gritó desde el nido de cuervos, puntuado por el sonido de múltiples cañones disparando.

Antes de que los piratas pudieran tomar medidas, una fuerte ráfaga de viento barrió las bolas de cañón y el mar se volvió agitado con olas onduladas. Los Marines gritaron mientras luchaban por mantener el equilibrio.

En la distancia, un barco se acercaba a través de la niebla. Los murmullos estallaron cuando muchos reconocieron instantáneamente la infame nave en forma de dragón, incluso antes de que sus miradas se posaran en la figura envuelta en una capa que estaba sobre la proa.

Sobre la plataforma vacía, Sengoku apretó los dientes

— ¡Dragon!

Un momento después, los cielos se abrieron para lanzarles un torrente de lluvia, oscureciendo su visión y arruinando su pólvora.

Cuando la lluvia cesó, sus objetivos desaparecieron.


En este día, Impel Down sufrió su derrota más agobiante hasta ahora la fecha, con la fuga del prisionero de máxima seguridad Monkey D. Luffy junto con otros 26 prisioneros. Más tarde en el día, se enfrentarían a otra incluso más devastadora fuga orquestada por Barbanegra Teach. En Marineford, enfrentando las fuerzas combinadas de Barbablanca y el Ejército Revolucionario, los Marines no habían podido recuperar a los prisioneros que escaparon.

Para algunos fue un alivio alejarse del evento sin las mayores bajas en ambos lados que muchos habían predicho. Pero para algunos otros, cuyos corazones estaban carcomido por la ira y el orgullo, era simplemente un desastre del peor tipo.


Una fuerte ráfaga de viento fue toda la advertencia que recibieron, pero parecía ser suficiente para su hermano mayor. Aparentemente por reflejo, Luffy se inclinó hacia atrás, evitando el pie sandaliado que se disparó en arco hacia él.

— ¡Marco, está herido, maldición! –el doctor gritó.

El rubio respondió aplicando un golpe de castigo en la parte superior de la cabeza de Luffy, que lo tomó sin esquivar.

Pero en lugar de rebotar de nuevo hacia arriba, el hombre de goma dejó caer la cabeza como había caído. Su cabello, un poco más largo de lo que normalmente usaba, cubría su rostro y lo ensombrecía. Marco se cruzó de brazos, su expresión era ilegible ya que sus ojos nunca dejaron al hombre más joven.

Incluso el indignado médico se calmó para observar el enfrentamiento entre los dos.

— ¿Comprender por qué te golpeé, Luffy? –Marco preguntó en una voz firme pero gentil.

Todavía sin levantar la vista, el joven sacudió ligeramente la cabeza, pero pudieron ver cómo se mordía entre los dientes el labio inferior en un esfuerzo de mantener sus emociones a raya.

Marco suspiró, acercándose. Puso una mano en la cabeza del chico.

—Nos diste un verdadero susto allá. No vuelvas a hacer eso, ¿Vale? –suavemente, movió su mano para apartar el flequillo de Luffy de su rostro, para revelar unos ojos demasiados brillante que lo miraban con desesperación.

Volviendo la cabeza, Luffy miró a todos sus amigos y familiares que lo rodeaban, mirándolo con tanta amabilidad. Habían venido todo el camino hasta aquí, sin preocuparse por los peligros que enfrentarían, solo para salvarlo.

—Yo… ¡Lo siento! –todas sus emociones reprimidas, toda la incertidumbre que había sentido durante las últimas semanas, saltaron a la superficie en lágrimas que se derramaron por sus mejillas. —Y… Y… Y-Y… –se fritó el rostro en vano, finalmente se dio por vencido mientras se disolvía en un desastre balbuceante. — ¡GRACIAS A TODOS!

Ace y Sabo intercambiaron una sonrisa imposible, encogiéndose de hombros con cariño mientras la multitud rodeaba a su hermano. de alguna manera terminaron en el centro y un par de brazos gomosos se acercaron para sostenerlos con fuerza. Y se mantuvieron igual de apretados, porque sentía que podían desaparecer.

— ¡Vamos a festejar!


Ace refunfuñó cayendo hacia atrás sobre el suelo de madera del nido de cuervos.

—Luffy fue quien quiso ver la luna juntos, ¡Y él es quien llega tarde!

—Bueno, no sería Luffy si no hiciera cosas así, ¿O sí? –Sabo contestó con una suave risa.

Ace se rió entre dientes.

—Bien, eso es cierto.

Sabo también se inclinó hacia atrás, mirando al centellante cielo nocturno sin nubes. La celebración todavía continuaba debajo de ellos, probablemente hasta le amanecer y más allá, pero Luffy les había dicho que lo encontraran en el nido de cuervos antes de desaparecer en alguna parte.

Sabo miró de reojo a su hermano.

—Entonces, ¿Cuáles son tus planes después de esto?

El usuario de fuego suspiró.

—Tengo que volver con mi tripulación, prometimos reunirnos en Sabaody, ya estoy unos días tarde. En cuando a eso después… –Ace mordió pensativamente su labio inferior. —Después de ver lo que he pasado en los últimos días, creo que sería mejor para nosotros no ir a Nuevo Mundo tan pronto. Todavía hay mucho por hacer que ni siquiera podemos empezar a imaginar… Estoy pensando que deberíamos de fortalecernos antes de cruzar esa frontera.

—Puedes venir y navegar con nosotros, sabes –interrumpió una vo familiar.

Los dos hermanos se enderezaron.

— ¡Luffy! ¡Llegas tarde! –agregó Ace en tono de regaño.

—Shishishishi. De todos modos, ¿Qué tal, Ace? ¡Puedes entrenar con Marco! Su Fruta del Diablo tiene llamas como las tuyas.

—Oh, esa es realmente una buena idea, sabes. Y no solo Marco el Fénix, será bueno para ti entrenar con otras Logias también –dijo Sabo, que había estado escuchando con interés hasta entonces.

—Sí, ¡Como Jozu!

—Sí, pero mi tripulación…

Sabo dio un murmulló reflexivo.

—Sobre eso, Dragon-san podría señalarte dónde están cada uno de ellos –ante las miradas de interrogación de sus hermanos, aclaró: —Dijiste que el Shichibukai Kuza fue quien los separó, ¿Verdad? No es de conocimiento público, pero Kuma es un miembro del Ejército Revolucionario. Es probable que haya informado a Dragon-san después del incidente.

— ¡¿…EHHHH?!

—Shishishishi, ¡Está decidido entonces!

— ¡¿EHHHH?!

Sabo comenzó a reírse de la expresión desconcertada de Ace, que también dejó a Luffy riendo hasta que incluso Ace no pudo mantener su mirada malhumorada y se unió.

Sabo miró a su hermano mayor.

—De todos modos, Luffy, ¿Qué te tomó tanto tiempo?

Una botella se colocó con un golpe entre ellos en lugar de una respuesta. Se voltearon para ver una amplia sonrisa de Luffy mientras se dejaba caer para sentarse entre ellos, con tres copas de sake en su otra mano.

—Hey, ¿Han escuchado? –Luffy bromeó mientras vertía el sake en cada copa.

—Si intercambias bebidas –Ace continuó sin perder el ritmo.

—Puedes convertirte en hermanos –terminó Sabo, con los ojos un poco borrosos.

Luffy les sonrió mientras cada uno tomaba una copa.

—Hace diez años intercambiamos bebidas y nos hicimos hermanos. Ahora todos podemos ser parte de diferentes tripulaciones, pero el vínculo de hermandad que compartimos nunca morirá. No importa dónde estemos, o qué hagamos… ¡Este es un vínculo que nunca podemos romper!

Sus ojos brillaban mientras se miraban. Chocaron sus copas, con idénticas sonrisas tontas en sus rostros.

— ¡Por la libertad!


Notas de la autora:

1) Shanks – Algunos de ustedes se estarán preguntando, ¿Dónde está? Al igual que en el canon, fue detenido por Kaidou. Y mientras estaba afectado por la noticia de la inminente ejecución de Luffy, resolvió no participar activamente en la guerra para cumplir su promesa con Luffy.

2) Hancock está muy enamorada de Luffy, obviamente, y ayudó a Ace a llegar a Impel Down completamente por el bien de Luffy. Luffy terminó en Amazon Lily por casualidad hace unos dos años mientras navegaba solo a través de Grand Line. Se produjo una secuencia similar al canon en Amazon Lily, que dio como resultado la situación actual. Luffy iba de visita de vez en cuando, la vez más reciente cuando estaba persiguiendo a Barbanegra en Paraíso, y fue también cuando mostró los carteles de recompensa de Ace a las Kujas. En esta línea del tiempo, Marguerite también comenzó a navegar con las Piratas Kuja, al igual que en el post-timeskip.

3) Sabo es miembro del Ejército Revolucionario, pero todavía no es Jefe de Personal. También es, aunque fuerte por derecho propio, de ninguna manera tan poderoso como su yo del post-timeskip. Si hiciera una comparación de poder, Luffy estaría en el nivel post-timeskip, mientras que Ace y Sabo estarían a un nivel similar al Luffy pre-timeskip (pd – este fic fue escrito originalmente antes de que saliera la información sobre la amnesia de Sabo, pero desde entonces ha sido editado a cuenta de eso).

A continuación tomaremos un breve desvió para un capitulo extra para ver que hacer los (no!)Sobreros de Paja en este universo, y entonces, el capítulo final: Marineford (Versión 2). ¡Manténganse al tanto!

Notas del traductor:

¿Y que les pareció? Yo amo los finales felices. Entonces, como tal la historia acaba aquí, hay dos extras: un bonus y un Marineford que termina diferente.

Esperen con ansias. Gracias por leer.

No duden en pasar a la historia original para dejarle un comentario o apoyo a la autora, pueden encontrarla como Stelra Etnae en Ao3 o aquí en FF.