2.- Midiendo el tiempo.
Elizabeth preparaba su equipaje, mientras gruesas lágrimas llenaban sus grandes ojos cafés y descendían a través de sus pálidas mejillas. Del último mes poco recordaba, había estado en "calidad de zombi", como solía decir su madre. Y es que cada que pensaba en ella, el corazón le daba un vuelco y le causaba tal dolor que su mente, poderosamente y en un intento de protegerla, bloqueaba todos los hecho ocurridos y caía en un estado de trance.
Caminaba, comía, hablaba, veía y olía pero no se sentía viva. Al contrario sentía que cada día que pasaba era un simple paso mas para acercarse a la muerte, y eso era lo que tenia ganas en estos momentos. Estar junto a sus padres.
– ¿Beth ya estas lista, puedo pasar? – le hablo una voz gruesa desde el otro lado de la puerta.
– Elizabeth, Phillip, prefiero Elizabeth– contesto mientras un hombre de aproximadamente 60 años entraba a su cuarto.
– Cielo, es que tu nombre se me hace muy serio para ti ¿no crees?– le dijo – En todo caso, yo también prefiero que me llames abuelo – le dijo en un intento de sonrisa.
– Bueno, abuelo – le dijo enfatizando la palabra – la verdad es que ya estoy acostumbrada a que todos me llamen como mas les guste, creo que soy la persona con mas diminutivos en el mundo– termino con un tono de fastidio y enrollando los ojos.
– Si, tienes razón, pero lo importante es ¿cual es tu preferido de todos?
– Izzy... pensó, pero este nombre le causaba un inmenso dolor por lo que rápidamente contesto – Beth está bien abuelo si te gusta– contesto con desgano.
– Ok Beth, ¿todavía te falta?, me gustaría llegar temprano a casa, tengo que ponerme al corriente con la empresa y ¡Ah! Por cierto te tengo una sorpresa– le dijo muy emocionado.
– Emm… si abuelo, solo termino esta maleta y ya estará todo listo – dijo con el mismo tono de voz de desgano.
– No te preocupes querida, te va a gustar Shelton, es muy pequeño pero la gente es my amigable– le dijo con gentiliza.
Elizabeth no contesto, pero ciertamente dudaba que ella pudiera volver a sentir gusto por algo. Se sentía tan rara, ahí parada, respirando sin verle sentido alguno a la vida. No supo cuanto tiempo estuvo así, porque cuando reacciono su abuelo ya no estaba en su cuarto. Se apresuro a guardar las últimas pocas cosas en su maleta, tomo una caja en forma de estrella de su armario, se despidió mentalmente de su hogar, sabiendo que sería, probablemente, la última vez que lo vería.
Afuera de la casa se encontraba una camioneta Lincoln Navigator negra, se sintió un poco incomoda al verla. Sabía que nunca se acostumbraría a la vida de su abuelo. Philip Kenneth era un adinerado empresario muy conocido de su ciudad natal, Shelton, Washington. Elizabeth no sabía muy bien de que se trataba, solo sabía que comerciaba con botes y barcos o algo por el estilo. La verdad es que sabía muy poco sobre su abuelo, ya que este había aparecido en su vida cuando ella tenía 10 años, y desde entonces solo convivían un poco, una semana exactamente, en cada vacación de verano.
Esto le agradaba a Liz, como cariñosamente le llamaba su madre, ya que una semana se le hacía bien, aunque no suficiente, para convivir con su abuelo, en contraste con su abuela a la que nunca veía… no, más bien que no conocía, porque solo la había visto por fotos que eran de cuando ella tenía 20 años. Aunque sus padres le aseguraban que cuando ella era pequeña su abuela la visito varias veces, Liz todavía dudaba.
– Es una mujer ocupada Izzy, por eso no puede viajar nunca– le decía su padre cuando Liz le preguntaba por ella. Pero no sabía a qué se dedicaba ni porque nunca la había visitado.
Aun así, para Liz era la persona más querida después de sus padres. Sentía que ella y su abuela tenían una profunda conexión. Ella le habla por teléfono cada domingo, puntalmente a las 11 de la mañana y desde los 10 años le escribía hermosas y largas cartas, que como Liz siempre decía, eran dignas de ser publicadas en un libro de cuentos. Las que más le gustaban eran donde le contaba historias de amor que se situaban siempre en un hermoso bosque verde lluvioso y donde la damisela, que siempre estaba en peligro, era salvada por un bello y caballeroso príncipe de hermosos ojos dorados. Varias veces le había escrito una serie de tipo comedia (con capítulos) donde el personaje principal era una niña de 10 años torpe y patosa, que siempre se metía en problemas aunque ella no los buscara, pero que al final lograba salir de estos de una forma muy graciosa. Liz siempre pensaba en el gran parecido que tenía en ese personaje y se preguntaba como su abuela, con la que nunca había convivido, podía describir su personalidad exactamente como era, como cuando el rubor se le subía a las mejillas cada que se avergonzaba.
Pero su favorita de todas había sido "su regalos de cumpleaños numero 17"
– Cumples la edad perfecta para saber esta historia, Lizzy, así que ese será tu regalo de cumpleaños! Pero no te creas que está terminado, aun estoy escribiéndote la verdadera historia, ese fue solo el prefacio– le había dicho por teléfono ese domingo que hablo con ella. Liz siempre se quedaba como hipnotizada por aquella voz melodiosa que tanto admiraba y no podía dejar de notar que parecía más una mujer joven la que le hablaba que una señora de 59 años.
La historia hablaba de seres mitológicos, vampiros y hombres lobos, que se relacionaban con los humanos. Le contaba con muchos detalles la vida de los vampiros, de cómo en el lugar adecuado, la gente podía ser capaz de confundirlos con seres humanos comunes.
Describía a los vampiros, hermosos y de una gran personalidad y a los hombres lobo, fuertes y con mucho sentido del humor. Casi al final de la carta habían aparecido dos personajes, Ella era humana (la misma de su comedia, pero ahora ya convertida en adolescente), El era un vampiro, el ser más bello de todo el mundo, de pelo castaño dorado y despeinado. La abuela solo había descrito con muchísimo detalle al vampiro, daba la impresión que fuera una persona que ella conocía de memoria. Y, tal como le dijo, la historia no estaba terminada, sin embargo le basto para saber que si ella alguna vez estuviera frente a ese ser maravilloso, caería profundamente enamorada.
– Claro que eso solo podría suceder en mi mente ¿verdad? – le había dicho Liz aquella vez a su mejor amiga con la que compartía todas sus cartas.
– ¿El qué? – Le contesto la amiga– ¿Enamorarte de un vampiro?
– ¿No sería totalmente genial? – dijo Liz ignorandola y con tono soñador
– Eliza – le dijo llamándola por su apodo personal y rodando los ojos – ¿Qué parte de se-res fan-tas-ti-cos no entiendes?.
– Mmmm, si verdad.. Ayyy– grito, mientras daba contra el piso. Había tropezado contra una gran piedra.
– Hay Eliza! Cada vez mas pienso que tu abuela te espía en secreto, por la forma en la que describe a su personaje.. torpe y despistada! Cualquiera pensaría que te esta describiendo – le decía su amiga mientras la ayudaba a levantarse. Liz reía avergonzada y con las mejillas rojas…
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– Ya casi llegamos Beth – escucho la voz de su abuelo sacándola de sus dolorosos recuerdos – La verdad es que Shelton no esta tan lejos de Seattle, solo hicimos 2 horas – le dijo intentándole hacer platica –Vas a ver que no notaras el cambio y podrás ir a visitar a tus amigos todas las veces que quieras.
No notaras el cambio… Liz estaba segura que aquella frase se encontraba muy lejos de la realidad y por un instante quiso saltar por la ventana de la camioneta y salir corriendo hasta no parar nunca.
– Emm… si, ya lo creo abuelo – contesto solo por decir algo.
– Por cierto, mande instrucciones para que te hagan la transferencia de la escuela y me dijeron que ya esta todo listo, asi que podras empezar la escuela este lunes.
– Si gracias abuelo – le contesto.
Philip había decidido que esperarían hasta las vacaciones de primavera (spring-break) para hacer la transferencia de la escuela. Así podía esperar que acaben los exámenes de marzo y no entrar un poco desfasada. Pero Liz en el fondo sabía que era porque el abuelo no quería dejarla sola en la casa mientras el trabajaba, por lo menos hasta que empiece la escuela. Liz suspiro, aferrando sus manos a la caja en forma de estrellas que había decidido llevar con ella. Eso le recordó algo.
– Abuelo, te iba a preguntar, será que llegando pueda hacer una llamada a Italia, emm ya sabes a la abuela Izzy– noto que su abuelo se tenso en su asiento – para avisarle que ya estoy aquí contigo y para que no se asuste cuando me marque… mañana es domingo. – le dijo.
– Emm si Beth, yo ayer hable con ella – sintió su incomodidad – y le avise que hoy salíamos para Shelton, pero si quieres hablarle sabes que no hay problema, ahora también es tu hogar – le dijo su abuelo.
La camioneta se detuvo frente a una casa blanca, que mas bien parecía una mansión. Pero Liz la conocía muy bien para sentirse intimidada.
Cuando se dio cuenta se encontraba en la que ahora sería su habitación. No sabía cómo había llegado hasta ahí, otra vez había entrado en "trance". Observo el reloj y el minutero estaba apuntando al 30 y la aguja más pequeña al 6. Se perdió de nuevo… Cuando regreso, el reloj ahora estaba apuntando al 12 y la más pequeña al 9, a punto de completar una hora más de su "insoportable" existencia.
Y Elizabeth no podía dejar de pensar mientras lloraba amargamente que así como el reloj lo hacía a cada hora, su vida había dado un giro de 360 grados.
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Hola! Aqui esta el nuevo capitulo jijiji, espero que les guste.
Aparecen nuevos personajes Elizabeth Swan y su abuelo Phillip Kenneth. Y yo se que todos me preguntaran ¿¿Su abuelooo??, pero prometo que ha una buena explicacion para esto jojojo y que por su puesto lo iran sabiendo conforme avanze el capiiii.
Amm como muchos habran podido deducir siii!! Elizabeth es hija de Anthony.. y Anthony es hijo de ... la abuela Izzy xX jojojo
En el prox. capi sabran muuuucho mas. Plz plz dejenme toooditas sus dudas y asi las ire contestando poco a poco, tambien dejenme sus criticaas para yo sabes que ondii, la verdad soy novata en estoo !
oho oh les hago una ultima aclaracion, decidi que el lugar de la historia seria Shelton, que es una ciudad que queda entre Seattle y Forks, quise que el escenario sea el mismo que el libro, perooo me di cuenta que no podia ser forks, asi que dije - ammmm una ciudad parecida - y "googlieee y goglieee" y "mapieee" (google maps, bueniiisimos para encontrar una lugar) y di con Shelton. Asi que si quieren saber un poco mas pueden buscarlo okii?? Bueno pues...
Besitooooooos !
ZYThA!
