Capitulo 1.
Dejo salir de sus labios el espeso humo que antes había ingerido de su cigarrillo, formando una pequeña cortina gris frete a su rostro.
Podía sentir mi rostro tenso al igual que mi cuerpo, apreté con fuerza mis puños, y camine con decisión hasta donde él se encontraba.
Mi nombre es Isabella Swan, mi sueño siempre fue el enseñarle a los jóvenes el arte de la música, ser maestra, sin embargo mi familia me enseño a mantener siempre una actitud sumisa, por lo cual, luego de comprometerme con Jacob Black, mi ex tutor, deje de lado mi sueño para poder concentrarme el cien por ciento en nuestra relación, a pesar de ello hace un par de meses, llego una solicitud de una de las familias mas adineradas del país, para poder enseñarle a su único hijo y heredero de esa fortuna, a descargar toda su rabia y rebeldía a través de los instrumentos musicales, Jacob se había comprometido a hacerse cargo del joven Masen, sin embargo, por su agenda demasiado ocupada, tuvo que dejarlo de lado, y en mi primer arranque de valor, le di la idea de hacerme cargo del joven Masen, a lo que él luego de una semanas acepto con molestia.
Ahora ya había transcurrido 1 semana desde que nos habíamos conocido, y debía aceptar, que el tenerlo de alumno era bastante ridículo, el joven en si sabia mucho mas de música que alguien como yo que había estudiado esta misma. Su manera de tocar el piano era elegante y refinada, dejando en vergüenza incluso a mi prometido, quien, debía ser sincera, no se comparaba él, los demás instrumentos eran tocas de la misma forma, sin dejar de lado su masculinidad mostraba poseer a los instrumentos por completo…
Pero, a pesar de ser un joven que maravillaba en el aspecto musical, su actitud era deplorable, como en aquel preciso instante en el que estaba de pie junto a la ventana del salón de música mientras mantenía entre sus labios aquel cigarro, era odioso llegar siempre al salón y chocar contra ese asqueroso aroma a tabaco.
Me coloque frente a él y con furia le arrebate el pequeño cilindro de su boca, haciéndolo despertar de su ensimismamiento.
-te lo e repetido millones de veces, deja de fumar dentro del salón.-finalice furiosa lanzando luego el objeto por la ventana.
-tranquila, solo quería relajarme antes de empezar.-respondió con simpleza.
-me enferma el aroma a tabaco.
-no es verdad, e visto a tu novio fumar y siempre llegas con él.-me contesto mirándome serio, como siempre intentaba de una u otra forma comenzar una discusión.
-él no es mi novio, te lo repito nuevamente, es mi prometido.-le dije entre gruñidos mientras me acercaba al piano.
-¿cual es la diferencia?-pregunto juguetón mientras me seguía.
-si no te e respondido antes. Por que crees que te responderé ahora.-le conteste con tono brusco mientras arreglaba el piano para comenzar la clase.
Era increíble como mi actitud cambiaba una vez que entraba en aquel salón, era otra persona completamente diferente…aunque me molestaba su actitud, amaba aquella sensación de poder alzar la voz y contradecir lo que él decía, y que el me contradijese y que comenzáramos con una discusión me hacia sentir bien, me hacia ver que yo también podía tener opinión.
-creo que ya se como sacarle las palabras.-me dijo de pronto despertándome de mis pensamientos.
-lo dudo.-le conteste, sin poder evitar soltar una suave carcajada al sentirlo gruñir por lo bajo.
Me senté en el banco del piano y espere a que hiciera lo mismo, no tardo en copiar mi acto, sentándose junto a mí.
Comencé con una suave melodía, la cual el repitió con mas agilidad que yo provocándome. Siempre era el mismo juego, esto ya no era una clase era una competencia sobre quien dominaba mejor los instrumentos.
Entre risas, comenzamos una nueva melodía en el piano, la cual sin darme cuenta el me ayudo a completar y juntos en dúo la tocamos completamente concentrados en la melodía.
Me sentía en otro mundo, no tenia nada mas en mi mente que la presencia de Masen a mi lado y las notas musicales que llenaban cada rincón del cuarto.
Sin poder evitarlo, doble mal mi dedo, desentonando por completo la canción, haciéndolo parar a él también.
Oí su risa a mi lado y me estremecí, era tan cantora que llegaba a cautivar.
Me voltee molesta y lo mire con el ceño fruncido, él al verme no pudo contenerse y se volteo dándome la espalda para reírse mas abiertamente.
-deja de burlarte niñito.-le exclame tomándolo de los hombros, para poder voltearlo, sin embargo no pude siquiera moverlo, por lo que me coloque de pie y lo abrace con fuerza intentando voltearlo, entonces él con suavidad tomo mis brazos y los acaricio, y fue cuando volví a la realidad.
Nuevamente había desobedecido a Jacob, sin embargo esta vez había tocado de manera mas confiada Masen, jamás había tenido un contacto así con él y el tenerlo abrazado por la espalda, me hizo tomar conciencia de su duro cuerpo y de sus firmes músculos. Prácticamente salte para alejarme de él, cayendo sin desearlo al suelo al no pisar con exactitud.
-¿estas bien?-me pregunto de inmediato, para sujetar mi mano y levantarme.
-si. Perdona-me disculpe, alejando sus manos de las mías, me percate de lo tembloroso que mi cuerpo se encontraba, había abrazado a Masen aun no podía asimilar aquello.-sigamos con la clase.-dije de inmediato dándole la espalda para luego coger entre mis manos la guitarra.
Estuvimos en silencio, mientras tocábamos…
-disculpa…-murmuro deteniendo el sonido de golpe.
-¿Qué sucede?-le pregunte dejando de lado la melodía.
-olvídalo.-respondió colocándose de pie con fuerza dejando caer de golpe su guitarra.
-¿Qué haces?-le pregunte furiosa.-pudiste dañarla.-le grite luego dejando de lado la mía para ponerme de pie junto a él.
-y a mi ¿que?-contesto acercándose a mi, pude ver lo alto que era, a pesar de ser 5 años menor que yo, era bastante alto…
-tus padres se esfuerzan por ti, deja esa actitud arrogante, eres solo un niño, y ya has estado en un reformatorio mas veces que cualquier adolescente, esta clase debería ayudarte, pero al parecer tu no…
-cállate, tu que sabes, te e visto con tu novio, y eres una verdadera muñeca, siquiera él sabe que hablas ¿?-exclamo por su parte Masen completamente colérico al igual que yo.
-esto no se trata de mi niño…
-que no soy un niño, ya soy un hombre y es por eso que ni siquiera puedes hacer bien tu trabajo.
-de que hablas ¿?-le pregunte riendo, no podía causarme mas gracia sus reacciones, era un niño...un bebe.
-te gusto…-dijo serio.
Todo quedo en silencio entonces, deseaba reírme, como podía llegar él a pensar tal cosa, yo jamás le había insinuado nada, y ni siquiera estaba conciente de cómo habíamos llegado a este tema.
-en primer lugar eso no tiene lógica y no va al caso.
-si lo va.
-es por eso que tiraste la guitarra ¿?-le pregunte apuntando el instrumento que se encontraba reposando en el suelo.
-tu no entiendes nada…-ese chico me tenia vuelta loca, esta definitivamente había sido la peor de todas las peleas y juro que estaba por enterrar mi puño en todo su rostro.
-pues claro que no te entiendo, niño, eres un jovencito mimado nada mas, mira que haces estas cosas y sin tener motivo alguno, al principio de la clase estabas muy bien.
-por eso mismo lo digo…
-habla claramente, o tendré que decirles a tus padres que no tienes remedio y que te vuelvan a encerrar en esa institución.-le grite exasperada, sin embargo cuando tome conciencia de mis palabras a mi misma se me hizo un nudo en la garganta y mi corazón se contrajo… y solo una palabra fue conciente en mi mente…
No volveré a verlo…
-esto es ridículo.-dijo luego.
-pues ya lo creo.-logre decir dejando que mi cuerpo fuese poseído por la ira.
El dirigió su mirada seria hacia mí penetrándome con ella sin piedad alguna, a pesar del temblor en mis piernas no me deje llevar y continúe mirándolo con dureza.
El se acerco a mi con tranquilad manteniendo su expresión hasta quedar con su rostro a centímetros del mío, fue entonces cuando todo se congelo, cuando todo dejo de tener sentido…todo paso tan rápido y sus labios ya habían robado mi primer beso…
Me quede inmóvil mientras el presionaba sus suaves labios contras los míos, abrí mis ojos completamente por la sorpresa…
Mi cerebro daba ordenes contradictorias a mi cuerpo y opte por estar inmóvil, mientras el tomaba mi cintura con uno de sus brazos y con el otro tomaba mi nuca y la acercaba mas a su rostro profundizando el beso.
Me rendí por completo, y me deje llevar, apreté su chaqueta negra mientras intentaba seguir el movimiento de sus labios…
Su nombre y su rostro se apoderaron de mi mente y me di cuenta que él tenia razón…lo quería mas que a nada…Masen me gustaba…había sido la primera vez en que sentía todas esas sensaciones tan extrañas…y por ello no supo asimilarlo antes…
Nuestro beso se hizo cada vez más pasional, hasta que el aire nos comenzó a faltar, por lo que nos separamos a regañadientes.
Apoye mi cabeza contra su pecho y pude oír el suave golpeteo que daba su corazón contra él…
Masen me apretó con más fuerza…
-no me dejes nunca Masen…-solté sin desearlo.
-Edward…por favor nunca mas me digas Masen…-susurro el en mi oído a lo que solo asentí para luego decirme con cariño.-jamás lo haré…-
El momento era hermoso, solo estaba concentrada en el sonido de su corazón, en su suave respiración, en sus fuertes brazos que me sujetaban contra su cuerpo y en su dulce aroma, que a pesar de tener una suave mezcla a tabaco, me encantaba…
Sin embargo un sonido nos despertó de nuestra pequeña burbuja, era mi celular, lo abrí algo molesta por habernos interrumpido, pero al hacerlo en mundo entero cayo sobre mi nuevamente.
Era Jacob quien me llamaba…él hombre al cual debería amar…
Pude ver en el rostro de Edward la molestia marcada…
-perdón…-le susurre, para luego atenderle a mi prometido…
continuara...
perdon por el retraso, y ojalas les guste y dejen review porfiis
