Bien, fuí convencida en que esta historia debería tener más de un capítulo, así que bueno, la seguiré hasta dónde dure.

Espero que dejen algún reviews con su opinión, y cómo siempre, Teen Titans no me pertenece.

Bien, les dejo el segundo capítulo de esta historia.

¡Inspiration, come here!


Control

Robin & Raven.

03 de Enero, 2011.

Capítulo dos.


TORRE TITÁN – 10:23 AM.

- Al fin te dignas a levantarte –alegó por enésima vez Cyborg.

- Viejo, hoy no estoy para tus juegos, ¿sí? Sólo quiero que me dejes tranquilo por lo menos hoy –murmuró Chico Bestia, tomando su leche de soya y marchándose hacia el ventanal.

- ¿Qué le sucede? -preguntó por debajo Raven a Robin.

- Hoy se cumple el sexto mes de la muerte de Terra, algo que Chico Bestia no supera –respondió amablemente Robin.

Raven se levantó de su asiento y caminó hacia el verde.

- Lamento lo de Terra, yo… –comunicó, colocando una mano en su hombro.

Él al sentir el tacto se la sacó de inmediato.

- No necesito tus lamentaciones, Raven. Principalmente tú eres la causante de que este día sea miserable –acusó fríamente. Se dio media vuelta y chocó agresivamente con el hombro de la chica, caminó furioso hasta salir de la sala.

- Chico Bestia… -susurró.

Flash Back:

- Starfire irá con Cyborg hacia los tóxicos. Chico Bestia me acompañará a las computadoras, ¿Entendido? –ordenó el líder.

- ¿Y dónde irá Terra? –preguntó el verde, preocupado.

- Irá donde Raven –la mirada de Beast Boy cambió inmediatamente.

- No te preocupes, volveré a salvo –colocando una mano en su hombro, sonrió Terra.

End Flash Back.

14:27 PM.

- Saldré –anunció Bestia, y desapareció entre las puertas del ascensor.

- ¿Él va…? –preguntó Starfire.

- Si Star. Va al cementerio –contestó Cyborg, Star miró melancólicamente el ascensor.

- Lo siento tanto por nuestro amigo. La última vez le pregunté si podía acompañarlo, y él me contestó agresivo… No entiendo que mal tiene que nosotros también lo acompañemos –dijo Star, tristemente.

- Lo sé Starfire, pero es decisión de Chico Bestia cuando nos comparta también su dolor –Star miró a Robin, quien este le dio una sonrisa.

Pero, en los sillones la chica peli violeta se hundía en ese recuerdo.

Flash Back:

- Por favor Raven, basta. ¡Por favor! –pidió a súplicas Terra, Raven la miro divertida.

- ¿No me digas que la gran Terra está llorando por su vida? –soltó una risa irónica-. Cuán patética es esta imagen, no te imaginas…

Nuevamente, una ola de electricidad negra alcanzó de pies a cabeza a Terra, dándole choques eléctricos fuertes, más que un humano normal pudiese soportar.

- Saluda a mi padre, Terra –finalizó Raven, y una gran energía en forma de cuervo atravesó a Terra, levantándola unos centímetros del suelo.

Al desaparecer la luz cegadora, el sonido de un cuerpo chocando con el suelo hizo eco en al habitación.

- ¡TERRA!

End Flash Back.

- ¿Está todo bien? –la pregunta de Robin le interrumpió el recuerdo. Ella lo miró.

- Sí, no te preocupes –Robin no fue convencido del todo.

- ¿Estás segura? Raven, puedes decirme lo que quieras, vamos, sé que te algo te está perturbando… ¿Puedes decírmelo? –las palabras tan sinceras de Robin, logró abrir algo la mente y respuestas de Raven.

- No es nada, tranquilo –Robin suspiró.

- Bien, por cualquier cosa me encontrarás en mi habitación, estaré revisando unos papeles, ¿sí? –ella asintió.

Robin se levantó del asiento y depositó un pequeño beso en la frente de Raven.

- En el atardecer iré a la azotea, si gustas… -Raven divertida, le interrumpió.

- Estaré allí, de todas formas –Robin sonrió y caminó hacia su habitación.

Raven tomó dos minutos de silencio. Necesitaba sacarse ese recuerdo de su mente.

Flash Back:

El eco de las pisadas de Terra resonaba en la habitación. Llevaba media hora rondando los pasillos y nada.

Abrió una puerta de madera y entró a una sala vacía, sólo cajas en las esquinas y un balcón arriba. Caminó despacio, alerta.

Una risita detuvo a Terra en la mitad del camino.

- Terra, hace cuánto que no nos vemos –murmuró Raven, mirándola.

- Raven… -susurró-. Así que es verdad.

- ¿Verdad? ¿Sobre qué? –preguntó, inocentemente.

- Tú, trabajando para Slade –acusó.

- Veo que estás haciendo tu tarea de héroe, ¿no niña? –Se apoyó de los barrotes del balcón-. Lástima que esto quede hasta aquí.

- Lástima que caigas en las redes de Slade, Raven… ¡Tú no eras así! –gritó Terra.

- Por favor no te vuelvas como los demás, que sus súplicas ya me tienen más que aburrida y los sermones diarios son simplemente para quedarme dormida –pausó, y luego sonrió-. Además, ya veo la hora en que tus poderes estúpidamente se salgan de control, vengas a donde Slade, pidas ayuda y bueno, vuelvas a quedar petrificada… Tan patético aquel momento.

- No esta vez Raven. Esta vez me quedo como heroína, cómo una de los Titanes –Raven rió arrogante-. ¡Esta vez no fallo! ¡NO NUEVAMENTE!

Tomó una roca y con agilidad y fuerza, la incrustó en el balcón, en el mismo lugar dónde se encontraba Raven.

End Flash Back.

- Son las cuatro… -se levantó.

- ¡Ey, Rae! –gritó Cyborg, ella lo miró-. ¿Quieres acompañarme a comprar unas cosas nuevas para mi bebé?

- ¿Aún lo tienes? –preguntó divertida.

- Y actualizado, ¿Me acompañas? –Raven negó.

- No gracias Cyborg, iré a pasear unos momentos a la ciudad –afirmó.

CEMENTERIO – 16:22 PM.

-…ayer llegó Raven al equipo, y bueno, el trato es diferente… Se ve más amigable, más cambiada después de lo que sucedió, pero aún así no puedo adaptarme a ella…siento que necesito vengarme de ella, por matarte a ti… A veces no sé lo que estoy diciendo, ni si quiera sé lo que hago… -Chico vestía le decía, mientras que conversaba con la tumba de Terra.

*Beep* *Beep*

- Aquí Chico Bestia, ¿Qué sucede? –alzó la voz el chico, quien daba voz grave.

- Slade está atacando a dos cuadras de tu ubicación, nosotros estamos llegando al sector, ve a calmar un poco la situación –informó Cyborg, el verde asintió.

- Voy en camino –anunció.

Apretó fuertemente el comunicador y voló transformado en un ave hacia el lugar dónde le informaron.

BANCO CENTRAL – 16:39 PM.

- ¡SLADE! –gritó Bestia, quién lo miraba desafiante.

- Que sorpresa, chico titán. Pensé que estarías lloriqueando en la tumba de tu amor, ¡Oh, pero que desgracia, he interrumpido aquel momento! ¿O me equivoco? –la arrogancia de Slade hizo que Chico Bestia apretara sus puños.

- Te mataré –susurró venenosamente. Slade sonrió.

- ¿En tú estado? Por favor niño, vete acostumbrando a aquel dolor, que alegremente ella no volverá –murmuró mostrándose alegre.

Beast Boy no soportó más las palabras de Slade, se transformó en un gorila y corrió a atacar al enmascarado.

- Débil, cuán débil sigues siendo –el hombre esquivaba cada golpe, cada manotazo que el verde le daba.

Chico Bestia gruñó.

Flash Back:

- ¡Vamos, todavía te quedan dos minutos más! –gritó alegre Terra.

- ¿Qué? ¡Hace dos minutos atrás me dijiste lo mismo! –alegó Bestia, ella sonrió.

- Vamos a ver… -suspiró y se convirtió en un tigre.

Hizo pedazos a aquel robot que se interponía en su camino, y sin ánimos empezó a batallar con la chica.

- Que sorpresa, chico. Pensé que los meses que no nos vimos no te habías reforzado, ¡Oh, pero que desgracia, no me podrás ganar! ¿O me equivoco? –Terra sonrió divertida.

- No te aconsejo provocarme…

End Flash Back.

- ¡Slade! –gritó Robin.

El equipo al fin estaba presente.

El hombre con una pata en el estómago estampó al muchacho, entre medio de unos basureros de metal.

- ¡Bestita! –anunció Cyborg, preocupado.

- Titanes… Alrededor de doce horas que no nos hemos mirado las caras, cómico –se levantó del suelo.

- ¿Qué es lo que quieres? –pidió explicaciones Star.

- Simplemente divertirme un rato, y pasar cuentas con una persona –su mirada se fijó en Raven.

- ¡No te atrevas! –Robin sabía a lo que su ex maestro le decía. Slade no emitió palabra-. ¡Titanes, ataquen!

Starfire iba lista con sus starbolls, al igual que Cyborg con su cañón al máximo cargado. Robin sacó varias de sus armas y Chico Bestia se unía en forma de dinosaurio a la batalla, mientras que, la chica oscura, no se movió de su lugar.

Flash Back:

- Hemos logrado centrar la mayoría de sus recuerdos en proceso de estabilización. Su mente está siendo convencida de qué los Titanes la traicionaron y la abandonaron, además de poder ser controlada por el mecanismo que tienes –Slade suspiró-. Eso sí, no es asegurable que en estos cuatro meses de enfrentamiento no recuerde nada.

- Ya tengo planeado eso. Su avance es notable al año. Quiero que permanezca en incubación por todo este periodo, hasta que su mente esté en blanco –el hombre de chaqueta blanca anotó las palabras de Slade.

Mientras que, la chica que estaba siendo experimentada se encontraba pálida con varias vendas en su cabeza, brazos y parte de su estómago, se encontraba luchando, entre despertar y enfrentar la realidad, o simplemente dormir y después enfrentar las consecuencias.

- Con este sedante evitará que despierte, necesitamos que su conciencia esté en descanso por el mayor tiempo posible –inyectó un líquido morado en el brazo de la peli violeta, que al sentir el nuevo líquido ingresar en su cuerpo decidió no despertar, hasta ver qué pasara con ella.

End Flash Back.

- ¿Concentrada en pensamientos? –una vocecita divertida susurró en su oído.

- ¿Qué…? –susurró y asombrada tomó los basureros dónde había caído el joven verde y se la lanzó.

Quedaron ambos cara a cara.

- Red-X… ¿Qué es lo que quieres? –pronunció cuidadosamente.

- Simplemente trabajo Raven, algo que tú conoces por alrededor de… ¿un año? –preguntó, caminando alrededor de ella.

Raven bajó la mirada, apretando los puños.

- ¿Qué vienes a hacer tú, aquí?

- Encargarme de lo que Slade no pudo, chica –anunció-. Veo que todavía aquellos recuerdos rondan en tu mente. Curioso, debo decir. Pensamos que fueron borrados totalmente pero al parecer eres alguien lleno de sorpresas…

- ¡Y aquellas sorpresas te pueden matar! –gritó furiosa. Concentró energías en sus manos y se la lanzó.

Él ladrón esquivó dos bolas negras con aura blanca y lanzó dos bombas que cegaron a la híbrida por unos momentos.

- Cinco minutos, sólo cinco minutos tengo para jugar y llevar mi botín –anunció X.

- ¿Qué te hace pensar que jugaré con una alimaña como tú? –gritó furiosa. Él soltó una carcajada.

- Ya lo veremos, princesa –tomó un fierro delgado de una de las cajas y se lanzó a atacarla.

- ¡Azarath Metrion Zinthos! –Gritó, pero asombrada miró sus manos-. Mis poderes… ¿Qué ha…? –no logró articular todo, ya que X con la vara le pegó en el estómago.

Dio algunos pasos atrás y se tocó el sector dañado. Red-X dio un giro y fuertemente con la punta del metal le pegó en la cara. Ella se tambaleó unos segundos, hasta que llegó a chocar fuertemente contra el suelo por la patada propinada por aquel enemigo.

- Es tiempo de recordar bonita, porque estoy más que seguro que aquellas pesadillas cambian cada vez la versión de la muerte de la ex titán rubia –agarró y muñeca, sacó desde su uniforme una jeringa y le inyectó un líquido negro.

- ¡No, Raven! –gritó de preocupación Robin, el divisó toda la pelea entre su novia y el enmascarado ladrón, quién alguna vez fue él.

- Recuerda Raven, recuerda… -una vocecita que daba paz sonó en su interior, cerró los ojos y se durmió.

Flash Back:

- ¿Supiste la integración de Terra, verdad? –preguntó Slade. Raven jugaba con una mini-varita de fierro.

- Sí, pero eso fue hace mucho. Realmente sigue siendo la niñita tonta que conocí hace alrededor de un año. No cambia nada, sólo los patéticos sentimientos hacia el descerebrado Chico Bestia –respondió lo más tranquilamente.

- Deshazte de ella –los ojos de Raven se iluminaron de malicia.

- ¿Te refieres a…?

- La quiero muerta. Tú sabrás cómo hacerlo –desapareció entre las sombras y la híbrida miró desde la ventana la torre de los Titanes.


- Starfire irá con Cyborg hacia los tóxicos. Chico Bestia me acompañará a las computadoras, ¿Entendido? –ordenó el líder.

- ¿Y dónde irá Terra? –preguntó el verde, preocupado.

- Irá donde Raven –la mirada de Beast Boy cambió inmediatamente.

- No te preocupes, volveré a salvo –colocando una mano en su hombro, sonrió Terra.

- Iré con ella –con su voz firme, alarmó Bestia.

- No. Terra ya está capacitada para enfrentarse a Raven, ella podrá con su poder –contradijo firmemente Robin.

- ¡Tú no sabes lo que Raven es capaz! –gritó furioso el verde. Terra entendió el por qué-. ¡Logró hacer un portal que daba el apocalipsis en todo este mundo! ¿Acaso qué le hará a Terra?

- No lo volveré a repetir Chico Bestia. Está capacitada para sobrevivir a aquel poder, nada más te digo –caminó hacia dónde había dicho, siendo seguido por los Titanes.


El eco de las pisadas de Terra resonaba en la habitación. Llevaba media hora rondando los pasillos y nada.

Abrió una puerta de madera y entró a una sala vacía, sólo cajas en las esquinas y un balcón arriba. Caminó despacio, alerta.

Una risita detuvo a Terra en la mitad del camino.

- Terra, hace cuánto que no nos vemos –murmuró Raven, mirándola.

- Raven… -susurró-. Así que es verdad.

- ¿Verdad? ¿Sobre qué? –preguntó, inocentemente.

- Tú, trabajando para Slade –acusó.

- Veo que estás haciendo tu tarea de héroe, ¿no niña? –Se apoyó de los barrotes del balcón-. Lástima que esto quede hasta aquí.

- Más lástima que caigas en las redes de Slade, Raven… ¡Tú no eras así! –gritó Terra.

- Por favor no te vuelvas como los demás, que sus súplicas ya me tienen más que aburrida y los sermones diarios son simplemente para quedarme dormida –pausó, y luego sonrió-. Además, ya veo la hora en que tus poderes estúpidamente se salgan de control, vengas a donde Slade, pidas ayuda y bueno, vuelvas a quedar petrificada… Tan patético aquel momento.

- No esta vez Raven. Esta vez me quedo como heroína, cómo una de los Titanes –Raven rió arrogante-. ¡Esta vez no fallo! ¡NO NUEVAMENTE!

Tomó una roca y con agilidad y fuerza, la incrustó en el balcón, en el mismo lugar dónde se encontraba Raven. Volvió a su postura normal con una sonrisa victoriosa.

- Demasiada mala puntería, un desperdicio de poder diría yo –la voz venenosa de la híbrida se escuchó del otro lado de la habitación.

- ¿Pero cómo…? –susurró sorprendida la rubia.

Miró hacia dónde estaba la híbrida, está cayó del segundo piso hacia el suelo en forma de felino.

- Pero muy mala agilidad Terra, pagarás por haber creído en poder deshacerte de mí –anunció Raven, emanando poder en sus manos y a la vez, lanzándoselos en una puntería perfecta.

Terra se movió de su lugar, lanzándose al suelo y logrando esquivar la mitad. Tomó una roca y se la lanzó, la híbrida saltó arriba de aquel elemento y saltó hacia el piso, haciendo una vuelta en el aire y cayendo firmemente.

- ¿Qué ganas con salvar otras vidas Terra, siendo que no puedes salvarte ni a ti misma? –preguntó Raven.

- No me interesa las riquezas ni que me consideran una súper estrella. Me siento feliz en saber que puedo tener un poco de valor a enfrentarme a basura, ¡cómo tú! –respondió gritándole.

Raven rió.

- Y al final, cuando una "basura" cómo yo te elimine, ¿Cuánto crees que durarán las penas? ¿Cuánto crees que pasará para que llegue alguien a reemplazarte, ocupar el corazón de Chico Bestia y todos se olvidan de ti? –sonrió divertida.

- No funcionará Raven, sé que pretendes. Pero no funcionará –Raven con una sonrisa miró hacia otro lado.

- Simple juego. En toda esta fábrica, hay doce bombas que al explotar provocarán la destrucción de toda Jump City, si eres tan valiente como dices, deben encontrarla antes de hacerse polvo –anunció.

- ¿Y tú tienes algo, verdad? –preguntó.

- Por lo menos ocupas algo de tu cerebro. Exacto –sacó de su capa un mecanismo tecnológico-. En este aparatito tengo al ubicación de las doce bombas ¿lindo, no?

- Y tengo que quitártelo –murmuró Terra, aburrida.

- Sí quieres. Acá tienes tres opciones: La primera, peleas y me "asesinas", si es que logras por lo menos hacerme algún rasguño, y tienes el aparato. La segunda, vas por tu cuenta y con el instinto heroico que tienen tú y tu equipo las encuentras. Y la tercera que es la más divertida, dejas que toda esta mugre de ciudad explote. Tú decides, tienes dos horas redondas –apretó otro aparato largo y redondo, y este mismo dio una lucecita roja que se desvaneció a los tres segundos.

- ¡Eres una víbora! –gritó Terra, enojada.

Raven con una fuerza anormal apretó el aparato y lo hizo trizas.

- Dime Terra, ¿Matarías por salvar una vida?

- ¿Matarte a ti? No necesito la excusa de una vida, Raven –susurró venenosamente. Raven alzó la vista. Terra apretó los puños-. No importa cuántas muertes muera, nunca olvidaré la clase de persona que eres. Ni tampoco no me importa cuántas mentiras viva, nunca me arrepentiré de esta vida… ¡Tenga o no, de ser una asesina por lograr matar a una persona como tú!

- ¡Entonces hazlo! –gritó Raven, tirándole la energía acumulada.


- Y ahora Terra, ¿Lograrás salvar a toda esta querida ciudad? Yo te lo advertí, la tercera opción era la más fácil y la más entretenida –murmuró Raven, viendo a la chica titán en el suelo.

Terra respiraba agitadamente, mantenía su mano derecha en forma de puño en la ubicación de su corazón mientras que el brazo izquierdo daba equilibrio para que no se desplomara al suelo.

- ¡Respóndeme cuando te hablo! –gritó la híbrida, pegándole una patada en el estómago.

La controladora de Tierra cayó dando vueltas, tenía heridas severas, cortes y polvo en todo su cuerpo.

- Eres tan patética. Ni si quiera me lograste hacerme algún rasguño… Mírame –Terra no le hizo caso-. Terra no repito, mírame –nuevamente la ignoró-. Última vez maldita… ¡Mírame! –Simplemente, Terra seguía buscando el control de su aire-. Bien, será por las malas, entonces.

Una energía eléctrica atravesó todos los músculos de Terra, ella gritó.

- Por favor Raven, basta. ¡Por favor! –pidió a súplicas Terra, Raven la miro divertida.

- ¿No me digas que la gran Terra está llorando por su vida? –soltó una risa irónica-. Cuán patética es esta imagen, no te imaginas…

Nuevamente, una ola de electricidad negra alcanzó de pies a cabeza a Terra, dándole choques eléctricos fuertes, más que un humano normal pudiese soportar.

- Saluda a mi padre, Terra –finalizó Raven, y una gran energía en forma de cuervo atravesó a Terra, levantándola unos centímetros del suelo.

Al desaparecer la luz cegadora, el sonido de un cuerpo chocando con el suelo hizo eco en al habitación.

- ¡TERRA! –gritó Bestia entrando a la habitación junto con los Titanes.

Quedaron en shock.

- No… -Chico Bestia cayó de rodillas, con la mirada en el cuerpo inerte, rodeado de sangre de su novia.

- Gracias por darme entretención, hace dos días que no mato ligeramente así… Bien, los veo por allí –anunció Raven, divertida.

Se dio media vuelta y desapareció.

End Flash Back.

- ¡Aléjate de ella! -gritó Robin, dándole alerta a Red-X.

- Lo siento chico, pero mi trabajo concluye llevándome a la titán. En la tarde quizá se las deje en la Torre -tomó a Raven en sus brazos.

- ¡Suéltala! -se lanzó al ataque, pero X presionó su cinturón y desapareció-. ¡Red-X! ¡Vuelve acá, cobarde!

- Su progreso es pobre Titanes, es tiempo de que tomen su ridículo papel de héroe y se pongan a entrenar -anunció Slade, quitándose a Starfire de encima-. Los veré para la próxima.

Robin se quedó quieto. Sabía que algo le iban a hacer a Raven, lo sabía.

- Y aquello no será nada bueno -pensó.

LUGAR DESCONOCIDO - HORA LOCAL DESCONOCIDA.

- Trabajo rápido, excelente cacería X -el ladrón depositó suavemente a la hechicera en la camilla.

- Basta de halagos, el dinero -pidió rápidamente. Él hombre lo miró, con el ceño fruncido-. Lo quiero ahora, o simplemente me llevo a la titán.

- X, ya hablamos sobre el tema. El dinero te lo tengo dentro de dos semanas más, no apresures -se acercó a examinar a la chica, pero el ladrón se interpuso en su camino.

- Entonces en dos semanas más, podrás hacerle los supuestos chequeos que necesitas hacerle. Hasta aquel entonces, ve juntando dinero -pronunció firmemente Red-X. Se acercó a Raven, quien se encotraba desmayada y la tomó en sus brazos.

- ¡Déjala en la camilla, ahora! -ordenó firmemente el individuo con quien mantenía conversación Red-X.

X gruñó firmemente y desapareció.

- ¡Demonios! -el desconocido pateó la camilla.

APARTAMENTO

- Lamento por esto, princesa -susurró Red-X, acostándola suavemente en el sillón. Sacó de su traje la misma inyección anterior y nuevamente se la inyectó.

Un gesto de dolor y un gemido se hizo presente en el rostro de Raven, después en toda la habitación fue silencio.


Espero que sea un capítulo de su agrado, cómo dije anteriormente, me convencí que seguiré esta historia hasta que dure.

Opiniones son bienvenidas, críticas también.

Felíz 2011, espero que sea su mejor año :)

'Deestiny.-