Aquí esta el segundo capitulo de la familia imperial, espero que puedan disfrutarlo. Como saben Anastasia no me pertenece, todos los derechos de autor son respetados, yo solo los utilizo para darle vida a mis pensamientos sobre la película. Todos los personajes, (excepto unos cuantos) le pertenecen a Fox.

La Familia Imperial: Capitulo 2: El Ultimo Día Como Sirvientes Del Zar.

Lourdes Pov.

Me he cansado ya de tanto correr, me detengo y parece que Su Alteza Imperial, ya no me sigue. He terminado ya con su regalo; mejor voy a buscar a mis padres y a mi hermano antes que se den cuenta de que no me encuentro ahí y el zar pueda golpearme de nuevo; la última vez que el zar me pego, me dejo una cicatriz en la espalda. Se que el zar jamás lo sabrá pero cada vez que me golpea me hace daño; y le comprendo pues como el nos dice a todos sus sirvientes: nosotros somos poca cosa que no vale nada, que el solo se digno a recoger por lastima, me pregunto si diría lo mismo si el estuviera en nuestra situación lo cual dudo; He entrado al castillo y ya estoy en los aposentos de los criados, y me tropiezo con mi hermano mayor Dimitri el tiene 8 años y es el orgullo de mi padre. Tengo suerte que a pesar de eso, el no cree que tiene mayor autoridad sobre mí, ya que soy su hermana menor.

-Lourdes ¿Dónde te habías metido? nuestra madre te esta buscando y el zar, las duquesas, la zarina y el zarevich te buscan también. Haber dame tu mano. Dijo mi hermano mientras me ayudaba a ponerme de pie.

-¿Y donde esta mi madre? Le pregunte a mi hermano antes de que fuera hacia los jardines llenos de nieve del palacio y le perdiese de vista.

-En la cocina.

-Gracias.

Me dirijo a la cocina y ahí sentada en un banquillo de madera; preparando la cena para fiesta se encuentra mi madre, una joven mujer del área rural rusa. Ella es una buena mujer que ha sufrido mucho; ella no tolera cada vez que el zar golpea a mi hermano, a mi padre y algunas veces a mí cuando no hacemos bien el trabajo. A ella y las mujeres trabajadoras ya sean ancianas o jóvenes no son golpeadas por el zar, solo los hombres adultos y jóvenes; son golpeados y cuando el zar se ciega de ira: a los niños y a las niñas. Mi madre esta tan ocupada que no se da cuenta de que estoy a su lado, le preguntare para que me buscaba, ya que debo ir a limpiar el gran salón con el resto de las niñas que aquí trabajamos.

-Mama, Dimitri dijo que me buscabas, ¿Qué se te ofrece? Le pregunte a mi madre y de cierta forma ya se que es lo que ella me debe de decir.

Ella no respondió, simplemente me volteo a verme con sus ojos llenos de lágrimas y cayendo hincada a una altura apropiada para mi altura me abrazo y dijo:

-Hija mía, no quiero que el zar te mande a pastorear el ganado durante los ratos libres de Su Alteza Imperial, no se hija mía, tengo miedo que algo te ocurra. Sus lágrimas comenzaron a mojar mis hombros y parte de mi vestido. La abrasé más fuerte y le dije dulcemente:

-Madre mía; se que tu sufres mucho cada vez que mi padre se va a cortar leña al bosque y ahora lo estas haciendo por mi, no te aflijas madre, el zar me dijo que cuidaría a las ovejas pequeñas, aunque el nos trate mal de vez en cuando no signifique que tenga mal corazón, el no es malo, simplemente así lo criaron sus padres.

Mi madre se limpio las lágrimas y cambiando su semblante me dijo:

-Lourdes eres tan inteligente como tu abuela, tienes sus ojos, su cabello castaño, y tienes sus mismos pensamientos y frases, dime ¿Ya te aprendiste la canción de nuestra familia en tu flauta que según tu es mágica?

-No mama, pero ya estoy cerca de hacerlo además, si es mágica con su poder sane a su Alteza Imperial ¿Acaso no me crees?

-Ay, Lourdes, dices las mismas palabras de tu abuela, no hay duda que eres su vivo retrato. Dijo mi mama mientras se reía.

-Mama ya debo irme, tengo que limpiar el salón de fiestas.

-Muy bien vete hija. Dijo mientras se paraba y volvía a cocinar lo que se encontraba en esa gran olla.

-Hasta más tarde mama. Te quiero mucho. No se por que le digo esto a mi mama es como si tuviera un presentimiento ¿Es que acaso no volveré a hablar con ella y con mi papa? Desde que el zar planeo esta fiesta no dejo de tener este sentimiento nostálgico el cual me empujo a curar a Su Alteza Imperial.

-Hasta pronto Lourdes. ¿Por qué me dices esto? Me pregunto algo preocupada mi mama, por que normalmente cuando me voy a trabajar no le digo esto.

-No se, mejor olvídalo si. Le dije y ahora me dirijo al salón de fiestas el cual debemos limpiar.

Ahora me encuentro hincada, en mis manos tengo un pañuelo y a mi lado una cubeta llena de agua con jabón, me encuentro limpiando el piso, y mientras lo hago veo mi reflejo en el piso, y detrás mía un soldado que quiere hablar conmigo.

-¿Puedo ayudarle en algo señor? Le pregunte gentilmente al soldado que estaba detrás de mí.

-Nuestros amos quieren hablar con tigo, sígueme te llevare con ellos.

Entonces el soldado me llevo a una habitación donde se encontraban el zar, su esposa, sus hijas y su hijo, ¿Me despedirán? Espero que no, ya que gano más que toda mi familia, tener ocho empleos en el palacio es agotador, pero vale más nuestro plato de comida el zar se me acerca y no se que me dirá.

-Lourdes Gidillard Catalán, ¿Es cierto que sanaste a mi hijo con una melodía tocada con tu flauta? Me pregunto el zar, me esperaba otra pregunta no esa.

-Emperador y Burócrata de todas las Rusias Zar Nicolás II, es verdad yo sane a Su Alteza Imperial, Zarevich y Gran Duque de Rusia Alexis Nikolayevich Romanov, ¿Esta enojado conmigo por eso? Le pregunte al zar mientras su semblante cambiaba, creo que no esperaba que le llamase por su titulo.

Los presentes me miraban sorprendidos, rara vez un sirviente llamaba a al zar y al zarevich por su titulo completo, es muy raro que un sirviente sepa leer, escribir y memorizar textos en mi condición. La zarina me sonríe y se me acerca diciendo:

-No Lourdes, no estamos enojados contigo, mas bien te lo agradecemos de corazón. Al finalizar sus palabras la zarina me abrazo, le correspondí el abrazo, ¡Ey! ¡Su vestido es suave! ¿Estará hecho de terciopelo?

-Lourdes, para agradecerte lo que has hecho por nuestro hijo ya no tendrás que llamarnos ni zar, ni zarina y nada de lo que nos dices por favor llámanos por nuestros nombres. Me dijo el zar Nicolás.

-¿No seria mas razonable que le llamase Don Nicolás a usted, a su esposa Doña Alejandra, a sus hijas Seño Olga, seño Tatiana, seño María, seño Anastasia y a su hijo joven Alexis?

-¿ah? Si, como tu creas que es más conveniente llamarnos hazlo. Dijo algo confundido Don Nicolás.

-¿No se les ofrece nada mas? Les pregunte para luego tratar de salir de la habitación, pero la voz de la Seño Tatiana me hizo regresar.

-Lourdes regresa, queremos darte algo. Me dijo, y de su bolsa saco un collar muy hermoso y me coloco en el cuello.

Lo tome en mis manos y vi las siguientes iniciales: OTMAA, N&A y por detrás del collar, decía en letras mayúsculas la palabra ROMANOV.

-Gracias, ¿Pero para que sirve el collar?

-Con este collar puedes abrir esta cajita de cristal, la cual contiene la amistad que familia Romanov siente por ti ahora, ¿Puedes cantar la canción que tu familia usaba para reconocerse entre ellos? Me dijo la seño María.

-Por supuesto. Pero solo cantare el coro.

Ay algo en mí

Dentro, dentro de mi

Que tiene sed de ti

Ay algo en mí

Dentro, dentro de mi

Que tiene que morir para poder vivir. –Cuando cantaba la última parte de la canción me sentí tan feliz pero al mismo tiempo, sentí que quería desmayarme._

Luego al finalizar la canción, todos los presentes me aplaudieron y me fui de ahí tenía que descansar un poco. Y pensar sobre este lindo collar que me regalaron, es raro que a un sirviente se le regale esto.

Fin Lourdes Pov.

Nicolás Pov

-Canta bien ¿No lo creen? Le pregunte a mi familia quienes me sonreían muy felices.

-Claro, Nicolás, aunque no debes de negar que es muy inteligente, como para ser hija de un sirviente, mira nada más que llamarte por tu titulo completo y memorizarlo para ellos es imposible. Dijo mi esposa mientras me abrazaba.

-Sunny, tienes razón. Aparte de eso la fiesta comienza en 15 minutos, todos alístense ya que pronto vendrá mi madre y los invitados también. Dije y todos nos comenzamos a preparar para el gran acontecimiento.

Fin Nicolás Pov.

Espero que lo hayan disfrutado, dudas, tomatazos háganmelo saber en un comentario antes que lo olvide el mini coro que sale en este capitulo es de las canción ''Ay algo en mi'' de la hermana Gela.