Hola a todos… espero que les guste no se si están de acuerdo con el rumbo que tomarían las cosas pero por lo menos así lo veo yo. Las review son super bien recibidas! Abrazos desde Colombia.

Vuelta a la realidad

"Y si sangro, sangraré… sabiendo que no te importa, y si duermo solo para soñar contigo… entonces despertaré sin ti"… Missing (Evanescence)

Era extraño todo lo que había sucedido el día anterior, el peso sobre sí misma con el que se había levantado en la mañana y los ojos de Clary cuando pensó que habían fallado, el flyer de la banda con el nombre Los Instrumentos Mortales, la mirada de Simon cuando la vio por primera vez y de repente donde todo era oscuridad había empezado a salir el sol. Y el momento que más amó fue cuando se sentaron juntos y ella pudo escuchar su corazón y abrigarse con su calor, él estaba vivo y podía hablarle, era un milagro.

Simon había decidido regresar a su casa después de que ambos estuvieron mirando las estrellas por un buen rato, no quería darle preocupaciones a su madre e Izzy no habría querido desprenderse de él ni un momento, pero él había insistido. Maia y Bat se habían ofrecido a llevarlo hasta su casa, Isabelle había sido muy enfática en que debían dejarlo sano y salvo, acababa de recuperarlo y no iba a perderlo otra vez. No era como si todo fuera a ser como antes ó que él recordara todo, pero ahora por lo menos tenía la oportunidad de acercarse a él y hablarle, y eso no era posible meses atrás. Isabelle estaba agradecida por las cosas pequeñas.

Alec, Jace, sus padres y ella regresaron al Instituto temprano en la mañana, a pesar de que todos se habían acostado tarde, la sana costumbre de levantarse temprano predominó. Su madre había estado especialmente feliz por ella pero le preocupaba que Robert había visto a Simon, y los había visto bailando juntos. Él era el inquisidor y la última conversación con Isabelle no lo había dejado contento con ella. Izzy no estaba equivocada en lo absoluto, apenas Maryse y Robert se encontraron solos en la biblioteca él empezó a intentar averiguar qué había sucedido, ella había contestado con evasivas una y otra vez, pero él estaba molesto.

- ¿Así que ahora sale con mundanos y tú la dejas?

- No están saliendo, no se han visto en meses. Él apenas empezó a recordar lo que pasó.

- Muy conveniente, Isabelle está rompiendo la ley, no puede hacer eso siendo yo él Inquisidor, debe dar el ejemplo.

- Robert no puedes probar nada. Y si notificas esto a la Clave te va a odiar.

- Si me odia es por tu culpa

- Yo no fui la que engañé a nadie, así que no me culpes también por esto. E Isabelle está muy grande para saber con quién es bueno pasar el tiempo, además él no la recuerda.

- No te preocupa ni un poco con quien sale. ¿Submundos y ahora mundanos? Tú que perteneciste al asqueroso Círculo de Valentine.

- Pertenecimos, te recuerdo, yo aprendí mi lección, no creas aprenderla me ha costado mi vida entera, me costó la vida de Max y nuestra familia. Respecto a ella, solo quiero que sea feliz y tú deberías querer lo mismo

- Yo era feliz contigo y me equivoqué, la felicidad no siempre es señal de que algo sea correcto.

- Haz lo que quieras, notifícalo a la Clave o quédate callado pero vete ya, regresa a Alicante. - Respondió Maryse y salió de la biblioteca visiblemente ofendida.

Simon estaba mentalmente cansado, no de la misma manera a como había sido después de la hipnosis, este cansancio estaba lleno de paz, como hubiera hallado algo que estaba perdido. Todavía tenía muchas cosas en su mente, estaba confundido respecto a lo que quería, no sabía si ser cazador de sombras era su destino, no recordaba cómo se sentía por Isabelle y no estaba seguro de lo que ella sentía por él, además estaba el asunto de estar reprobando sabiendo que en algún momento tendría que hablar con su madre. Pero definitivamente tenía una sensación de tranquilidad que había extrañado durante meses, la sensación de que por fin iba por el camino correcto.

Jace halló a Isabelle lanzando cuchillos en el cuarto de entrenamientos muy concentrada y hasta un poco molesta.

- Para ser un mañana después de un final feliz no pareces muy alegre.

- Estoy alegre, muy alegre, pero soy muy impaciente y todos me hablan de darle espacio y yo estoy intentando tranquilizar mi mente, porque paciente es lo que no soy y quiero ir corriendo y verlo y soy patética ya sé.

- ¿Quién te dijo que le dieras espacio?

- Escuchaste a Magnus y Clary piensa lo mismo, mi madre, Maia, Alec

- Yo creo que deberías darle espacio para pensar.

- ¡Estoy dándole espacio! - Isabelle hizo otro sonido impaciente y lanzó otro cuchillo a la diana, falló. - Gracias hermano.

Jace tomó dos espadas de entre las armas y le entregó una a su hermana

- ¿Qué quieres? Me aburren las espadas.

- ¡Vamos Iz! Debes practicar, podrías necesitarlo. - Isabelle aceptó no muy convencida tomando la espada. – Atácame.

- ¿Se supone que estas intentando distraerme?

- Estoy intentando que entrenes con la espada.

Izzy intentó atacar varias veces a Jace pero falló. Si la idea de estar allí era no impacientarse, no estaba logrando su objetivo.

- Necesitas trabajar en el balance. - Dijo Leo entrando a la sala de entrenamiento. No llevaba camiseta solo pantalones, Isabelle intentó desviar la mirada pero después de lo sucedido dos días atrás le era imposible. Podía decirse que las camisetas no le hacían justicia, porque el hombre tenía una musculatura perfecta.

- Es cierto, atacas, pierdes el balance y quedas vulnerable. La espada no es como el látigo que te da tiempo y distancia para reaccionar, si atacas debes quedar en una buena posición.

Jace no notó las miradas que estaban compartiendo Leo e Isabelle. A ella parecía molestarle el tutor, pero también le parecía atractivo, era una extraña combinación de sentimientos y una prueba de si era aún la persona de hace unos meses que salía con muchos chicos y no entregaba su corazón, ó si era la persona que había cambiado gracias a Simon. Quería gritarle al idiota que se pusiera una camisa, pero sabía que él le estaba poniendo un señuelo y no iba a darle ese gusto.

- Jace, ¿Cuál es la correcta manera de hacerlo entonces?

- Primero toma la espada y haz el correcto balance de su peso en tu mano para que quede firme. Separa los pies de manera que ataques colocando uno por delante, así si tienes que moverte puedes hacerlo como si fuera un baile.

- Yo te mostraré. - Dijo Leo acercándose por su espalda. Isabelle le dio una mirada desesperada a Jace.

- Déjame hacerlo a mí. - Dijo Jace deteniéndolo, sus ojos dorados muy serios. - Es mi clase Leo.

- Tienes razón Jace. Lo siento. – Dijo Leo y salió de la habitación.

- ¿Qué está sucediendo aquí Izzy?

- No sé, pero no me agrada su cercanía.

- No me mientas.

- ¿Cómo sabes que te miento?

- Soy tu hermano y sé cuándo hay alguien que te interesa.

- La otra vez de regreso de la cacería dijo que le parecía hermosa y que deberíamos tener una cita.

- ¡Lo sabía!

- No le digas a Alec ni a mi madre. No quiero que se enteren del tema.

- ¿Te gusta?

- Tú sabes lo que siento por Simon, pero Leo me parece atractivo y creo que él lo sabe.

- ¡oh! eso es nuevo para ti. Así que estas intentando ser leal a lo que sientes por el mundano, sin que él ni siquiera sepa que es lo que siente por ti.

- No es lo que se supone que se debería hacer cuando…

- ¿Amas a alguien?

Isabelle se quedó callada y Jace le dio una mirada tierna, de esas que solo compartía con su familia o con Clary, luego continuó con la clase y para la hora de la comida Isabelle era mejor usando los pies, aunque al final tenía que trabajar en su defensa y en su ataque y en dos mil cosas más. Y la espada no era algo que le llamara tanto la atención

- Eres una cazadora de sombras. - Le dijo Jace. - Se supone que uses cuchillos serafines.

Alec entró a la sala de entrenamiento para buscar a Jace. - Mi madre te requiere, está en la cocina, aparentemente tengo el nuevo trabajo de Iglesia. - Jace sonrió.

- Les dije que el Hermano Zacariah robó nuestro gato, porque nadie me presta atención.

- ¿Que se supone que hagamos?, ¿ir a buscar a Iglesia?

- Me hace falta.

- Iglesia no le gustaba nadie Izzy. ¿Cómo fueron las cosas con Simon? - Izzy sonrió y Alec obtuvo la respuesta que quería. - Supongo que bien.

- Mejor de lo que eran, aunque a veces es algo incómodo. Siempre estuvimos rodeados de circunstancias extrañas y ahora que no hay Sebastian, ni Valentine ni situaciones de riesgo, pues creo que será diferente, la verdad no sé si tengamos tantas cosas en común.

- y tienes miedo. – Dijo él como si fuera una verdad absoluta.

- Sí porque en su vida humana siempre era mejor con Clary, y yo nunca he sido buena con los mundanos, me siento fuera de lugar

Maryse estaba sola cuando Jace entró en la cocina, estaba terminando la comida, no parecía de buen humor y la razón era Robert, porque cada vez que Robert estaba cerca ella siempre estaba tensa.

- Hola Maryse ¿Ya se fue Robert? – Maryse respiró como si se hubiera liberado.

- Hola Jace. Gracias a Dios sí.

- Siento lo complicado del asunto.

- Yo también. Necesito hablarte de un tema no muy cómodo.

- Soy todo oídos

- Clary va a llegar pronto, ya que sus padres ser van de luna de miel. Espero que el comportamiento de los dos dentro del Instituto sea ejemplar.

- ¿A qué te refieres?

- Tú sabes a qué me refiero Jace. Y espero que estén siendo responsables. Nunca hemos tenido que hablar de esto tú y yo, no sé si hablaste con Robert alguna vez, pero ahora que no está, supongo que debo hacerlo yo

- ¿Sexo? oh no, esto es embarazoso. Yo no sé qué decirte.

- Dime que serás responsable y vas a comportarte ejemplarmente dentro del Instituto.

- Yo… voy a hacerlo.

- Bien. - Contestó Maryse y le despeinó un poco los cabellos, Jace estaba realmente avergonzado. Clary entró minutos después, llevaba el cabello suelto y sencillo vestido de primavera y se veía hermosa. - ¿Dónde está Iglesia?

- La perdimos ayer, Izzy insiste en que el hermano Zacariah la robó.

- ¿Estás sonrojado?

Maryse reprimió una sonrisa y saludó a Clary. - Hola Clary, ¿Cómo están Jocelyn y Luke?

- Se iban a Perú por recomendación de Magnus.

- Oh ya veo. Trajiste tus cosas.

- Sí.

- Tu madre fue muy enfática en que debía ponerte mucho cuidado, ya sabes cómo es, así por favor no dejes de avisarme si vas a salir y dónde vas a estar.

- Voy a ir a ver a Simon en la tarde.

- No llegues tarde.

Clary apareció por la tarde del sábado en la casa de Simon y lo encontró sumido en libros haciendo sus deberes, era tan nerd.

- Hola Lewis

- Hola Fray. - Dijo él y había algo de incomodidad en todo aquello.

- ¿Quería saber cómo estabas? después de lo que sucedió ayer.

- Mucho mejor. Tengo paz, pude dormir bien anoche por fin. Es extraño, pero es pacíficamente extraño.

- Me alegra. ¿Quieres ir a tomar café y luego ir a la tienda de comics?

- Es una gran idea, estaba pensando en hacerlo de hecho. ¿Era algo que siempre hacíamos?

- Es algo que solemos hacer los fines de semana, ir a Java Jones, escuchar la poesía mala de Eric, ver tu banda tocar.

- Wow es como si tuviera un alma gemela. - Dijo él sonriendo.

- No digas eso. Ya sabes que estoy con Jace…

- Lo sé. No lo decía de esa manera.

Simon y Clary fueron a la tienda de comics y hablaron por horas acerca de sus comics favoritos, y Simon adoró poder compartir eso con una chica, lo hacía sentir cómodo, hablar con Clary como si de pronto hubiera encontrado a alguien que comprendía muchas cosas, Clary también lo sintió como si algo se liberara dentro de ella, de todas esas cosas que no podía hablar con nadie más. En pocas horas era como si siempre la hubiera conocido, aunque era cierto, pero él no recordaba todo muy bien.

El Java Jones estaba repleto cuando entraron caída la tarde y la barista le dio una sonrisa cuando lo vio llegar con Clary.

- Viste que no estaba equivocada. - Le dijo. - Ella era a la que me refería el otro día.

- Lo siento he tenido problemas de memoria. - Dijo él recogiendo su café y alcanzando a Clary en la mesa, Clary estaba enviándole sms a Jace desde el celular. - He estado mirando folletos de universidad recientemente, sabes ¿a dónde hubiera querido ir? ¿te lo dije alguna vez? – Simon estaba hablando un poco desesperado, como si Clary pudiera darle la respuesta a todos sus dilemas.

- No, siento no poder ayudarte.

- Magnus me dijo que si decidía ser un cazador de sombras, tendría que renunciar a ir y renunciar a mi familia. Eso es… abrumador.

- Es cierto. Es una decisión que debes tomar por convicción, una elección, pero eres libre Simon, libre para hacerlo con toda la información, nadie te está ocultando nada ahora.

- ¿No tienen algún folleto? - Preguntó bromeando. - ¿Cómo aplicar para asesinar demonios? ¿Cómo ser un cazador de sombras?

- No, no tenemos ninguno. - Respondió Clary de buen ánimo. – Aunque no sería mala idea.

- ¿Puedo preguntarte algo Clary? ¿Nosotros alguna vez fuimos más que amigos?

- Eso es una pregunta extraña. Somos mejores amigos.

- ¿Ósea que tú y yo nunca salimos de otra manera?

- Lo hicimos de hecho.

- ¿y qué sucedió? Es que somos tan compatibles, nunca me había pasado algo así. Preguntó con cierta tristeza.

- Somos compatibles porque crecimos juntos haciendo las mismas cosas, pero no de esa manera y la verdad fue que yo… me enamoré de Jace.

- Asunto de cazadores de sombras… entonces rompiste mi corazón. Ya entiendo.

- ¡Simon!- Clary no podía creer que estaban pasando nuevamente por esto. - Tú no eras infeliz al respecto, bueno al principio sí, pero luego hallaste a Iz y cuando empezaste a salir con ella fuiste muy feliz.

- Isabelle….- Simon se había olvidado por un momento de la chica de cabello negro y ahora recordarla le producía muchas emociones mezcladas. - Wow ella es… increíble.

- ¡Ves! Ya no me veías así, de hecho lo único que veías era a ella.

- Es solo que es extraño, ¿cómo alguien como yo acabó besando a alguien cómo ella?, es muy muy extraño. No sé si tenemos algo en común.

- Eres un buen tipo, uno muy especial, lo que pasa es que debes descubrirlo por ti mismo, eso si quieres intentarlo

- ¿Qué hice? ¿la llevé a comprar historietas?

- De hecho eras un vampiro cuando empezaron a salir.

Simon se quedó muy pensativo con la idea, porque él era así, necesitaba entender las cosas, necesita argumentarlo todo, descubrirlo todo.

- Pero ¿ella salió conmigo cuando era humano no?

- No lo creo. - Respondió Clary apenas notando que había dicho algo incorrecto.

- ¿No le interesaba cuando no era vampiro?

- … Sabes Simon, no creo que pueda responder esa pregunta, tal vez deberías preguntarle a ella.

- Ayer fue increíble, aunque la primera vez que me habló no pude responder correctamente, ella me intimida. Pero hoy es diferente, no lo sé Clary, cuando era un vampiro pudo haber sido de otra manera, porque debía ser fuerte y misterioso, pero creo que ahora, ella está fuera de mi liga.

Simon estaba terminando justo esa línea cuando Jace apareció en el Java Jones, seguido por Isabelle, era una extraña visión verlos a los dos tan diferentes en un lugar que era tan cotidiano para él, Jace con su cabello dorado alborotado y su tatuajes o runas como las llamaban y su cara de pocos amigos y ella, Isabelle con el cabello negro y labios rojos, vestida con pantalones ajustados, botas altas y una blusa roja ajustada, parecía como si una de las heroínas de sus comics hubiera cobrado vida delante de sus ojos.

- Hola Simon. – Dijo ella. - Y su voz era grave y un poco ronca, le era muy conocida y a la vez muy extraña, pero también muy sexy como si estuviera seduciéndolo.

- Yo… ahh

- ¿Podrías cerrar la boca por lo menos? – Dijo Jace en su tono más sarcástico

- ¡Jace! - Dijo Clary. - Tal vez deberíamos darles espacio. – Pero era tarde Simon ya se había sonrojado y estaba nervioso, Jace era intimidante pero más intimidante era Isabelle.

- Clary no te vayas. No me dejes. - Susurró Simon.

- Simon ¿quieres que me vaya? Si quieres puedo irme. – Dijo Isabelle, y había mucha tristeza en sus ojos

- ¡No! Isa.. perdón Izzy. Yo no sabía que ibas a venir.

- Los vamos a dejar solos ok. ¡Vamos Jace!

Clary se llevó arrastrando al muchacho de la mano fuera del lugar y Simon pudo percibir que ella estaba recriminándole haber sido rudo. - Sabes que está pasando por un momento difícil, no debes portarte así con él

- Lo siento, me es difícil contenerme. - Respondió Jace y la puerta del Java Jones se cerró, Isabelle continuaba de pie mirándolo esperando que él dijera algo. A Simon le pareció que había empezado a sudar.

- ¿Puedo sentarme Simon?

- Sí, sí claro. Lo siento. - Isabelle no se sentó en frente como Clary lo había hecho sino que se sentó a su lado, su perfume de rosas inundaba todo, había una corriente de electricidad entre los dos, de muchas palabras no dichas.

- Lo siento, no quise que esto fuera como una emboscada, Jace me dijo que estaban acá y quise ver cómo estabas, aunque Magnus me dijo que debía darte espacio. Yo no quise molestarte.

- Tú no me molestas Izzy. - Dijo él, Tú me intimidas pensó pero no iba a reconocerlo en voz alta.

- ¿Cómo estuvo la noche? ¿descansaste?

- Sí. Yo dormí increíblemente bien, después de meses

- Me alegra. - Ella le dio una sonrisa sincera. - Isabelle se había quedado mirándolo a los ojos, ojos marrones y ojos negros conectados, y las gafas le quedaban un poco torcidas y el cabello marrón estaba un poco desordenado.

- Ayer fue increíble. - Dijo él y estaba hablando bajo. - Yo disfruté el tiempo que compartimos juntos.

- Sí, lo sé. - Había cierta incomodidad en ambos, como si no hallaran las palabras correctas para lo que querían expresar. Hablar con Clary había sido sencillo y fácil, hablar con Isabelle era como si intentara charlar con alguien que no era del mismo planeta, como si no perteneciera a su propio mundo y que lucía como si fuera una modelo.

- Isabelle ¿puedo preguntarte algo?

- Sí claro, lo que quieras.

- Antes de ser un vampiro yo, ¿yo te agradaba?

- es una pregunta difícil.

- Dime la verdad.

- Siempre me pareciste muy lindo, aunque al principio eras… Eras solo…

- ¿Solo qué?

- Mundano, solo eras un chico mundano. ¡Pero ya no es así!

- Sí es así. Soy "solo mundano" ahora y no sé si quiera ser cazador de sombras. – Simon contestó irritado. – Ya no soy un vampiro interesante y super poderoso.

- Yo no he dicho que quiera que seas algo más de lo que eres.

- ¡Quieres que sea cazador de sombras!

- Escucha Simon, lamento si venir fue una mala idea, lamento si la respuesta a tu pregunta no fue la adecuada, creo que sí necesitas espacio para pensar en todo esto.

Isabelle salió del lugar casi estrellándose con Eric y Matt que estaba entrando para saludar a Simon. Él intentó seguirla pero ellos lo atraparon.

- Simon que sucedió ayer, no fuiste al ensayo ni contestaste nuestras llamadas, Oye y ¿quién era esa preciosura que estaba contigo?

- Es una amiga. Se llama Isabelle.

- ¿Una amiga? Es hermosa, ¿me la presentas? Voy a invitarla a salir.

- Que idiota eres Eric. - Respondió Simon y salió del Java Jones pero Izzy había desaparecido.

Isabelle entró al Instituto triste pero más que todo enojada, enojada con Simon y consigo misma, con él porque había sido un completo idiota, y consigo misma porque había prometido darle espacio y no había cumplido, Simon ejercía en ella una fuerza magnética que hacía que ella quisiera acercarse a él sin importarle nada. Donde él era todo argumento ella era toda emoción e impulso.

Izzy tardó una eternidad en encontrar a su madre porque ya no estaba Iglesia, la buscó en la cocina, en la biblioteca, en su cuarto, hasta que la halló ocupada en el terreno sagrado del Instituto hablando con Keelie el hada. Isabelle se fue a lanzar cuchillos a la sala de entrenamiento, había tenido la tentación de ir al Pandemonium pero allá solo iba a encontrar submundos e iba a querer bailar con alguno, y eso regularmente terminaba en ella saliendo con alguna criatura, y no quería volver a hacer lo mismo, ya no le causaba ningún placer.

En la sala de entrenamientos estaba Leo levantando pesas, por lo menos se había puesto una camisa. - Debes estar bromeando. - Dijo ella cuando entró.

- No puedo creer que sigas enojada conmigo. ¿Qué tengo que hacer para que me disculpes?

- ¿Qué diablos haces aquí un sábado en la noche? deberías de haber salido y dejarme el lugar a mí. - Isabelle ya había tomado en sus manos varios cuchillos y estaba presta a empezar a lanzarlos.

- No conozco a nadie en la ciudad, soy nuevo recuerdas, y tú ¿Por qué no estás afuera?

- No ha sido una buena tarde. - Respondió arrojando un cuchillo, esta vez dio en el centro.

- No quisiera saber quién es el objeto de tu ira.

- No te lo voy a decir tampoco.

- Cualquiera que sea, es un idiota por hacerte enfadar. - Isabelle se volteó para verlo, le encantaba el acento ingles con el que le hablaba.

- Los cazadores de sombras se casan jóvenes, ¿por qué estas solo Leo?

- Porque me gusta viajar y no he encontrado a nadie, la mayoría de cazadoras de sombras les gusta la vida fácil en Idris, pocas les gusta ensuciarse las manos y a mí me gusta la batalla, he estado en Londres, en Buenos Aires, en el Cairo. Soy un viajero.

- Yo solamente he vivido en NYC. - Isabelle empezaba a retirar los cuchillos de la diana para volverlos a lanzar.

- ¿Quién es el chico al que le guardas fidelidad? ¿Lo merece?

- No hay ningún chico, estoy sola. - Respondió y lanzó otro cuchillo, no acertó ni cerca.

- Hay rumores de que salías con el Daylighter, dicen que un demonio hizo que olvidara todo en Edom, hizo que se olvidara de ti. ¿Es él?

- ¡Que te importa! - Respondió y luego añadió. - Es mundano ahora y sí es cierto, me olvidó.

- Lo siento. ¿Vas a mostrarme la ciudad Isabelle Lightwood?

- No.

- ¿Por qué no?

- Porque eres encantador, y yo conozco la gente que es encantadora porque soy así y vas a usar el tiempo conmigo para seducirme y crees que si me agarras con la guardia baja lo vas a lograr. Así que ni lo pienses.

Leo se había acercado lo suficiente para estar justo detrás de ella y le susurró al oído.

- ¿Me estoy acercando a lograrlo?

Isabelle se volteó para quedar frente a él y se acercó lo suficiente usando su voz más seductora. - No. No estás ni cerca- Respondió ella y luego salió de la habitación.

Maryse acababa de retornar de su conversación con Keelie cuando halló a Isabelle en el pasillo.

- ¿Qué haces aquí? Creí que irías con Simon.

- Fui, no salió muy bien, la magia de ayer se fue al diablo, hoy somos dos extraños que no tienen nada en común

- ¿Qué sucedió?

- Creo que está sobrecogido por la cantidad de información que tiene y además, me preguntó si me gustaba cuando era solo mundano y no vampiro.

Ambas entraron a la cocina y Maryse había empezado a sacar ingredientes del refrigerador y de la despensa, leche, huevos, harina, azúcar y mantequilla - y tú respondiste la cruda verdad como siempre lo haces.

- Yo no finjo, tú sabes, entonces dijo que ser mundano era lo único que era y que no sabía si quería ser nefilim

- En cierta manera es entendible ¿no crees?

- Supongo. Dije que le daría espacio y no lo cumplí. - ¿Que vas a preparar?

- Vamos a preparar.

- Oh ok. Lo que sucede es que me siento aterrorizada, no sé qué decir y cuando digo algo parece que no es lo correcto, como lo de ser mundano/vampiro, al Simon mundano no le interesaba yo, estaba enamorado de Clary. Creo que no tenemos muchas cosas en común, hoy era como si hubiera un mundo entre los dos.

- Toma estos ingredientes y bátelos juntos y no vayas a hacer un desastre de la cocina. - Isabelle asintió. - No tengas miedo, el amor viene del corazón, y hasta donde sé ese corazón ahora late así que si sintió algo por ti, no se va a ir tan fácil.

- Parece tan simple como lo dices. – Respondió no muy convencida, Maryse había sacado un recipiente de metal y estaba colocándole mantequilla a la superficie. Luego vertió el batido y encima coloco chips de chocolate y después lo metió al horno. - ¿Qué debo hacer entonces? - Preguntó Isabelle.

- Esperar.

- ¡Genial! Todo es esperar.

- Las mejores cosas de la vida requieren paciencia. Por cierto, deberías mostrarle la ciudad a Leo, el pobre está muy solitario.

- ¡No! eso sí que no. Dile a Alec o a Jace.

El pastel de chips de chocolate estuvo listo una hora después cuando ella y su madre se encontraban discutiendo cual era la mejor manera de empezar a encontrar personas que tuvieran la Visión.

- Los mundanos ya no van a las bibliotecas. – Dijo Isabelle. - ¿Podría ir a un club supongo?

- ¿Un club? no vas a hallar nada allá.

- Tal vez elegiste mal mamá. No soy buena con los mundanos.

- No elegí mal y puedes hacerlo. Por cierto, tu padre me habló de cierta invitación al Instituto de Paris que te hicieron, quiere que te convenza de ir.

- No me interesa por ahora.

- ¿Simon? – Isabelle asintió. - la mamá de Mary envió un mensaje, la chica quiere verte mañana en Central Park

- Finalmente.

- Se amable.

- ¡Hey! Soy amable.

Clary y Jace llegarón a las 10 PM, Jace especialmente estaba en contra de hacer enojar a Maryse, la conocía molesta y no era nada agradable. Clary llamó a Simon antes de acostarse como siempre lo había hecho. Simon estaba evidentemente frustrado.

- No fue bien Clary. No creo que haya sido buena idea.

- ¿Por qué?

- Porque no la conozco. Ella es hermosa, pero no encuentro que decirle y no quiero parecer un tonto.

- ¿Por qué habrías de parecer un tonto?

- Viste lo que sucedió, hasta Jace notó que pasa cuando ella aparece - Simon bajó la voz como si no quisiera que nadie escuchara. - Yo tartamudeo.

A Clary le pareció que era lo más dulce que había escuchado decir a Simon en toda su vida.

- Entonces necesitas relajarte cuando hables con ella.

- No es solo eso, yo me porté como un idiota hoy.

- ¿Qué paso?

- Le pregunté si le agradaba cuando yo era mundano, antes de ser vampiro y… ella dijo que le parecía lindo pero solo un mundano.

- Eso no significa que ahora sea igual.

- Clary, ella me agrada… mucho, es mejor que cualquier chica que hubiera podido imaginar, pero ¿qué sucede si ella descubre que yo soy un simple mundano?, ¿si deja de creer que soy algo extraordinario? Cuando me mira es como si estuviera buscando algo que no soy.

- Creo que estás sobre analizando la situación. Insisto, relájate. Y no creo que Isabelle piense eso, sino no hubiera ido hoy para verte.

- Tal vez tienes razón. Creo que le debo una disculpa.

Clary tocó en la habitación de Isabelle unos minutos después de colgar con Simon, e Izzy ya estaba en "pijama" lo que traducía en una camiseta de Simon y pantalones cortos y tenía cierta tristeza en sus ojos. – Iz.

- No me digas nada, soy una tonta que no sabe cómo hablar con el chico que ama.

- Wow, ya lo dices en voz alta…

- Que graciosa. – Isabelle blanqueó los ojos dejándola pasar

- Quiero contarte algo que vi cuando Simon perdió todos sus recuerdos, algo que no te he dicho, tú sabes que yo corrí intentando alcanzarlo cuando Asmodeo estaba tomando todos sus recuerdos.

- No creo que quiera hablar de eso. – el recuerdo hizo que a Isabelle se le formara un nudo en la garganta.

- Déjame terminar, en ese momento cuando me acerqué pude ver muchos de sus recuerdos, muchas de las cosas como él las veía, pude ver cómo te veía a ti.

Isabelle arqueó las cejas y se sonrojó un poco, Clary no estaba acostumbrada a verla sonrojarse.

- ¿Qué viste?

- Él te veía diferente, diferente a como la gente suele verte, Simon te veía…. frágil.

- ¿yo frágil? – E Isabelle estuvo a punto de levantarse e intentar refutar a Clary y luego se rindió, no valía la pena fingir delante de Clary, alguien que la había visto en los últimos meses encerrarse en su habitación, emborracharse y llorar. – ok, es cierto él sabía verme de otra manera, pero ¿Por qué es importante eso?

- ¿Quieres que se enamoré de ti otra vez? – Isabelle se quedó callada. - ¡Iz!

- Tú sabes lo que siento por él. – Respondió. – Claro que quiero que se enamore de mí otra vez.

- Entonces tienes que dejarte ver como realmente eres, como alguien que es accesible a él.

- ¿por qué me estás diciendo eso?

- Siento como si lo estuviera traicionando y es mi mejor amigo, debe ser que enserio te quiero Isabelle Lightwood.

- ¡dime!

- Porque se siente intimidado por ti. Y no lo juzgo por eso, tú eres capaz de intimidar a cualquiera.

- No es cierto. ¿Así que me estás diciendo que sea más abierta con él?

- Más o menos.

- Tengo miedo de que no corresponda a lo que siento por él, que me rompa el corazón.

- Creí que ya lo tenías roto. – Respondió Clary como si estuviera diciendo algo que ya se daba por sentado. - No tienes nada que perder y mucho por ganar, piensa en eso.

- Está bien, lo haré ... Es aterrador.