Hola chicos :D Como siempre, aclaro que los personajes de CCS no me pertenecen y esta pequeña historia surgió de mi imaginación y espero les guste y la disfruten tanto como yo disfrute escribiéndola, bueno comencemos…

Un novio falsamente verdadero

Capítulo 2

Trago en seco y miro hacia arriba la imponente estructura. Aún recuerdo cuando esos tres comenzaron su negocio en una pequeña oficina que no era más grande que mi departamento… y ahora, el enorme edificio que se alza ante mí es una muestra de cuanto ha crecido su empresa y de cuanto han logrado avanzar.

Por lo menos ya logré colocar un pie al inicio de la escalinata que lleva hacia la entrada, pero ya llevaba como diez minutos en la misma posición y las personas están comenzando a mirarme extraño.

—No puedo hacerlo…

Siento como mi cuerpo tiembla, pero no es por el frío característico de febrero, estoy asustada… no, eso es poco, estoy aterrada de entrar a ese condenado edificio y de encontrarme de lleno con esos ojos ambarinos.

Antes de venir aquí, almorcé con Tomoyo y entre las dos pensamos cómo hacer para que Shaoran acceda a hacerse pasar por mi novio ¡Hasta hicimos una lista de opciones! Pero ninguna era buena y a la final, nos decidimos por la opción treinta y seis… "Ser sincera y suplicar por su ayuda".

«Vamos, Sakura ¿Qué es lo peor que puede pasar?» pensé agarrando mi viejo amuleto de la buena suerte que guinda de mi cuello, pero la respuesta que me llegó me hizo sentir mucho más nerviosa. Shaoran podría molestarse conmigo y dejarme de hablar o peor… podría burlarse de mí y luego se lo contaría a mi hermano cuando vuelva de su viaje de negocios y se burlarían juntos.

—No… él nunca haría eso —me digo tratando de calmarme y vuelvo a mirar el enorme edificio—. Debo hacerlo, no me queda otra opción. No seas cobarde, Sakura.

Con esas palabras, palmeo mis mejillas y ordeno a mis pies moverse para terminar de subir la escalinata, intentando no chocar con las personas que vienen de bajada. Con manos temblorosas, empujo la puerta giratoria y por fin estoy adentro. Un calor agradable invade mi cuerpo y a lo lejos escucho la voz de la agradable recepcionista que me llama. Con paso suave voy a hacia ella y la saludo con una pequeña sonrisa.

—Es bueno verla, señorita Kinomoto.

—Te he dicho varias veces que puedes llamarme por mi nombre, Maika —digo frunciendo el ceño.

—Lo sé, es la costumbre ¿Y qué te trae por aquí, Sakura? ¿No sabías que tu hermano está de viaje de negocios? —pregunta confundida y yo apenada asiento.

—Esta vez no vengo por Touya —digo sonrojada—. Vine a ver a Shaoran.

—El señor Li salió a almorzar, pero ya debe estar por llegar. Si quieres, puedes esperarlo arriba.

Bueno, unos minutos más de agonía no son nada. Solo espero que no tarde mucho en llegar porque no creo resistir mucho tiempo sin salir huyendo de aquí.

Subo al ascensor y marco el piso diecisiete. Inmediatamente, la suave música comienza a sonar y dejo que mi cuerpo se relaje un poco. Necesito mostrarme serena y segura de mi misma ante él para tener una oportunidad al menos.

—Respira, Sakura. Tu puedes hacerlo —me digo tratando de calmar mi temblor.

¡Por Dios! Tengo que tranquilizarme, se trata de Shaoran, yo había visto los momentos más vergonzosos de su pubertad… tengo fotografías de sus momentos más estúpidos junto a Touya y Yukito (Por lo cual la opción numero dieciocho de nuestra lista era "Extorsión", pero a Shaoran poco le importa lo que piensen de él).

El ascensor se abre y salgo encontrándome con la planta más elegante del edificio. La oficina de Touya queda justo al frente, pero en esta ocasión giro hacia la derecha para dirigirme hacia la Dirección Ejecutiva de Diseño y planificación, los dominios de Li Shaoran. La secretaria me mira con curiosidad apenas me acerco y con algo de pena le digo el motivo de mi visita.

—¿Tiene cita con el Señor Li?

—Ahm… No, no tengo cita —le digo jugando con mis manos.

—No creo que pueda atenderla, tiene una agenda bastante apretada y no suele cambiarla con facilidad —dice y yo suspiro derrotada… No creo poder reunir de nuevo el valor suficiente para venir mañana.

—¿Puedo esperarlo a ver si puede atenderme? Aunque sea diez minutos —pregunto esperanzada y ella asiente no muy segura.

Me siento en una de las sillas de espera que están en frente del escritorio de la chica y me coloco los audífonos simulando mirar hacia la ventana, pero a través del reflejo del vidrio veo como ella me mira con curiosidad, quizás preguntándose quién era yo porque es la primera vez que vengo directamente a la oficina de Shaoran.

A los pocos minutos, veo la puerta del ascensor abrirse y mi corazón se paraliza al verlo. El temblor de mi cuerpo vuelve cuando sale y casi chillo cuando posa sus penetrantes ojos en mí. Quito los audífonos de mis oídos y escucho su voz gruesa llamarme confundido ¿Desde cuándo su voz suena tan ronca?

Me levanto con lentitud y me acerco a él saludándolo con torpeza… cosa normal en mí cuando estoy cerca de los tres mosqueteros, así suelo llamarlos cuando están juntos.

—Sabes que Touya está en Kyoto ¿cierto?

—Vine a verte a ti —digo desviando mi mirada—. ¿Tienes unos minutos? Necesito tu ayuda.

Pestañea varias veces y luego me da una mirada preocupada e interrogante. Al ver que no estoy dispuesta a hablar en frente de su secretaria, se gira para hablar con ella.

—Yanagizawa, no me pase ninguna llamada y corra una hora la reunión de las dos. Estaré ocupado.

Ella asiente sorprendida y al ver como Shaoran toma mi mano para jalarme al interior de su oficina, sus ojos brillan emocionados ¿Qué rayos le pasa a esa mujer?

Al cerrar la puerta, me hace señas para que me siente en frente de su escritorio mientras camina hacía un pequeño perchero que tiene en una esquina. Se deshace del saco de su traje y afloja su corbata con extrema lentitud… o quizás soy yo que lo veo así por seguir sugestionada por lo que les he dicho a las chicas ¿Desde cuándo doblar las mangas de una camisa es sexy?

—¿Por qué tu secretaria nos miró de esa forma tan extraña? —pregunto tratando de enfocar mis pensamientos en otra cosa.

—Bueno… a ella le gusta escribir historias en Wattpad usando a sus compañeros de "inspiración" —dice buscando algo en su celular.

—¿Y eso que tiene que ver conmigo?... Espera ¿Desde cuando tienes una cuenta de Wattpad? —pregunto sorprendida.

—Fei Mei escribe historias y me obligó a crear una cuenta para darle votos —dice rolando sus ojos—. Luego, Eriol me envió el link de una historia muy interesante… ¡Aquí esta! Léela…

Me pasa su celular y el contenido del resumen me deja helada… ¿Mi hermano y Yukito? Aunque haya cambiado los nombre es obvio que se trata de ellos ¿Acaso está loca? ¿Cómo rayos se le ocurrió esto?

—¿Ella sabe que mi hermano esta por casarse? ¿Sabe mi hermano de esto? ¿Desde cuándo te gustan las historias gay? —Esa última pregunta la dije casi gritando y muy, muy, MUY asustada.

—¡No me gustan! Dios, Sakura… sabes que soy heterosexual —dice sonrojándose.

Entonces, me explica que Eriol, su abogado, le envío el link cuando se dio cuenta que se trataba de mi hermano y Yukito y, pensando que se sería un buen motivo para burlarse de ellos, leyó un poco… encontrándose con un contenido no apto para menores en el primer capítulo…

—¿Y qué rayos tiene que ver esto con nosotros?

—Pues… que del único que no ha escrito es de mí porque siempre trato a todos de forma impersonal y sin preferencias… hasta hoy —dice sonriendo y ahora es que detallo que su condenada sonrisa es demasiado sensual ¿Siempre ha tenido esos hoyuelos adorables? Un segundo…

—¿Crees que escriba de nosotros?

—Esa historia si la leeré —dice guiñándome un ojo y siento mi cara arder.

Mierda, no me imagino enrollada con Shaoran en una historia erótica ¿Es mucho pedir que no escriba nada? Y si lo hace, espero que no sea tan subida de tono… Rayos, ahora tengo curiosidad. Buscaré su nick y la seguiré para que me llegue la notificación.

—Bien, preciosa. —Siempre me dice así solo para fastidiarme y hacerme sonrojar… y siempre surte efecto—. Ahora que estoy cómodo me vas a decir qué pasa contigo. Aunque debo recordarte que soy arquitecto y no abogado, por si es un problema legal… aunque podría hablar con Eriol ¿En qué lío te metiste ahora? —Y allí estaban sus chistes. A muchos no le agradan, empezando por mi hermano, pero a mí sí me gustan. Además, mis chistes son muy parecidos a los suyos y a veces, solo nosotros dos nos entendemos.

—No es esa clase de problema —digo desviando mi mirada.

—Sakura, estas comenzado a asustarme —dice estirando su mano para tomar la mía… Shaoran, esto no me está calmando, solo me hace sentir más nerviosa—. ¿Tiene que ver con el imbécil de la otra vez?

—¿Qué? No, no tiene que ver con él… tiene que ver contigo.

—¿Conmigo? —pregunta confundido.

Ya inicié. Tomo aire varias veces y decido poner mis cartas sobre la mesa.

—Primero que nada —digo jugando con mis manos nerviosa—, ¿Tú tienes novia? ¿Tienes algo que hacer el día de San Valentín?

A penas escucha mi pregunta, frunce su ceño. Olvidé que Shaoran también es un soltero por decisión propia, igual que yo. Entre los tres, Shaoran es el que menos novias ha tenido, si mal no recuerdo, creo que ha tenido cuatro o cinco novias desde su adolescencia, y la última vez que hablaron de eso en casa de Touya (yo me había auto invitado a su noche de chicos porque quería comer pizza gratis), él fue muy tajante al decir que no quería una novia de momento y que estaba cansado de tratar de llamar la atención de la chica que le gusta…

—Fue Touya ¿cierto? —por su tono de voz, está muy molesto—. ¿Qué te dijo? No necesito que me consigas una cita con alguna de tus locas amigas…

—Mi hermano no ha hablado conmigo —le interrumpo y él me mira interrogante, pero su ceño fruncido no desaparece—. La verdad, sí te conseguí una cita, pero no es con una amiga mía —me apresuro a aclarar cuando le vi las intenciones de argumentar.

—¿Y se puede saber con quién diablos me emparejaste? —dice furioso… Rayos, en ningún momento pensé que se enojaría tanto por una cita.

Con lentitud… me señalo a mí misma y luego digo un ¡Sorpresa! con voz temblorosa. Sus ojos se abren atónitos y luego se sienta como si pesara millones de kilos.

—Tengo una explicación ¡Lo juro! —digo antes de que me grite cualquier cosa.

Él sigue un poco perdido, pero me hace señas para que comience a explicarle… bueno, por lo menos no me bota de su oficina. Comienzo desde lo que ha sido mi relación con Sara y le hago un resumen de todo lo que me ha hecho hasta la fecha y de cómo terminé involucrándolo en todo este lío.

—No sabes cuánto lo siento, Shaoran —digo apenada—. Si te sirve de consuelo, fuiste mi primera opción de un novio ideal y… A quién engaño, soy una persona terrible.

Shaoran no dice nada y ya me estoy asustando… Siento como mis ojos comienzan a picar de solo pensar en que dejará de hablarme. Tomoyo tenía razón, debí olvidarme de todo esto y simplemente no ir a la estúpida fiesta.

—Acepto —dice en un susurro apenas audible y casi lloro de felicidad—. Pero no te saldrá gratis —dice levantándose de su silla… Si hubiera sabido que me iba a cobrar, hubiera aplicado la opción dos de la lista "Ofrecerle dinero" pero la descarte porque ¡Él tiene mucho más dinero que yo!

Se coloca en frente de mí y gira mi silla hacia él. Trago en seco al ver como se acerca con lentitud, hasta quedar a unos pocos centímetros de mí ¡¿Acaso me va a besar?!

—Tengo tres condiciones, si las cumples te ayudare —dice con su mirada fija en mis ojos.

—¿Cu… cuáles son? —¿Por qué rayos tartamudeo? Bueno, tener un hombre sexy tan cerca hace que cualquier cerebro deje de funcionar.

—Primero, te harás respetar por tus "amigas" luego de todo esto o simplemente dejaras de ir a esas estúpidas reuniones —dice y cuando intento defenderme coloca su mano en mi boca para callarme—. No me interrumpa señorita, aún no he terminado —dice sonriendo con picardía y yo siento que mis piernas dejan de funcionar… menos mal estoy sentada—. Segundo, haremos esto a mi modo.

—No entiendo.

—Sabes que no me gustan las mentiras, pero si debo hacer esto lo haré bien para no quedar como un mentiroso. —Al ver que aún no capto su idea, niega con su cabeza y me explica—. Por lo que me dices, esa mujer seguramente nos pondrá a prueba para ver si realmente somos novios y si reaccionas como lo estás haciendo ahora, temblando como una hoja seca por mi cercanía, créeme, sabrá que es mentira y nos humillara en frente de todos.

Pero no es mi culpa. No tengo mucha experiencia con chicos… solo he tenido tres novios en toda mi vida y no me ha ido muy bien. Por eso, no puedo evitar sentirme nerviosa al tenerlo tan cerca… ¡Es que puedo sentir su aliento fresco en mi rostro! ¡Así de cerca está de mí!

—No te lo estoy reclamando, Sakura —dice, haciéndome ver que pensé en voz alta—. Más bien, me siento contento de saber que no eres una mujer que se liga al primer idiota que se le atraviesa.

—Es muy complicado hacer eso al tener a Touya como hermano —digo riendo un poco más relajada y el ríe conmigo.

—Por eso, mi segunda condición es que tendrás una cita real conmigo, para conocernos mejor —dice y yo abro mis ojos sorprendida—. Ustedes las mujeres tienen la manía de saber todo acerca del hombre que les gusta, por eso te daré un curso intensivo acerca de Li Shaoran y tú me darás uno acerca de ti —Y allí estaba de nuevo un sexy guiño que me hizo sonrojar.

—Pen… pensé que ya te conocía bien —¿Es en serio? ¿No puedo dejar de tartamudear cuando tengo un hombre sexy en frente?

—Sabes lo que te he dejado ver, cariño —dice enderezándose—. Si somos una pareja, debes saber eso y mucho más, pero lo dejaremos para nuestra cita el domingo.

—Y… ¿La tercera condición?

—Con esa me ayudaras ahora mismo —dice sentándose en su silla—. Me quiero deshacer de una persona y tú me ayudaras.

—Ahm… ¿Debo conseguir alguna pala y cinta de embalar? —Y allí estaba mi chiste malo, pero necesitaba hacerlo porque en realidad ese comentario me dejó algo descolocada.

—No, para nada —dice riendo y luego mira su reloj—. En aproximadamente tres minutos, esa persona entrara sin tocar y quiero que nos vea y asuma que está interrumpiendo algo —dice moviendo sus cejas en forma sugestiva y yo abro mis ojos con sorpresa.

—¿Se trata de tu secretaria? ¿Quieres darle más material para su novela erótica? —digo asustada.

Shaoran ríe de una manera tan fresca, que mi corazón siente una extraña calidez al escucharlo. Tenía años que no lo hacía… o por lo menos, no de esta forma y de verdad me siento bien al ser la responsable de su buen humor.

—No es ella, pero no debemos perder mucho tiempo o no será creíble —dice tendiendo su mano hacia mí—. Ven acá.

No muy segura, me levanto y me acerco a él para tomar su mano cálida. En un rápido movimiento, Shaoran me sienta en sus piernas y quita la pequeña liga que sostiene mi cabello, cayendo como cascada por mi espalda.

—No sé si te lo he dicho —dice colocando su mano en mi mejilla—. Pero me gusta más cuando llevas tu cabello suelto.

Creo que olvide cómo respirar. Mi rostro arde de la pena al tenerlo tan cerca y él me regala una dulce sonrisa.

—¿Y si piensan mal de nosotros?

—Esa es la idea —dice acercando su rostro como si fuera a besarme ¿Realmente va a besarme? —. Inclina un poco tu cabeza, así tu cabello nos tapara de su vista —dice en voz baja y siento una pequeña decepción ¿Quién me entiende?

Hago lo que dice y adicional a eso, tomando un poco más de confianza, coloco mis manos en sus anchos hombros y me inclino hacia él. Shaoran se sorprende un poco, pero no se deja intimidar por mi acto osado y coloca una de sus manos detrás de mi nuca y la otra descansa en mi muslo.

—Lo siento, esto lo hará más creíble —dice sonrojado—. Entrará en tres… dos… uno… y…

—¡Hola Sha…! —allí murió el saludo de la persona que recién ingresa a la oficina.

Me separo un poco de Shaoran y finjo algo de sorpresa al verla. Se trata de una mujer joven, como de mi edad, de cabello negro y tiene unos ojos azules que me miran furiosos. Atrás de ella, viene la secretaria de Shaoran con cara apenada, pero al vernos en una posición tan "comprometedora" sus ojos vuelven a brillar…. Rayos, sí que le dimos más material para su novela erótica.

—Creo que le he dicho varias veces que toque antes de entrar, señorita Nakamura —dice Shaoran en tono cansino y me levanto de sus piernas para colocarme a su lado.

—No pensé que… estuviera acompañado, señor Li —dice sin despegar su mirada gélida de mí… ¿En qué rayos me metí?

—Esté o no acompañado, esta es mi oficina y si usted necesita algo debe tocar antes de entrar —dice levantándose—. El ser la hija del señor Ryoske no le da poder de hacer y deshacer como le dé la gana.

Ese apellido me suena de alguna parte. Ryoske Nakamura… ¡Ya se! El asesor de finanzas. Lo he visto un par de veces y es un señor muy amable. Por eso me extraña que Shaoran sea particularmente ácido con su hija. Aunque Shaoran puede ser un bendito tempano de hielo con las personas que no le agradan y si es acosado mucho peor.

—No… no…

—Cariño, lamento todo esto —me dice ignorándola y toma mi mano con delicadeza—. ¿Te parece si paso por ti más tarde? Dentro de poco tengo una reunión.

¡Oh! Ahora me toca improvisar a mí. Veamos ¿Qué le puede decir? Sigo diciendo que mis horas de ver dramas románticos están dando frutos.

—Es mi culpa —digo acercándome a él—. Sé que tengo un novio ocupado, pero no pude evitar pasar a verte, aunque fuera solo unos minutos.

—No… sabía que tenía novia, señor Li —dice la mujer mordiendo sus palabras e internamente celebro ¡Se lo ha creído!

—Se lo he dicho varias veces, pero usted entiende solo lo que quiere entender —dice Shaoran masajeando su cabeza—. Yanagizawa, ¿Ya organizó todo para la reunión?

—Sí, señor. Todo está listo —dice emocionada.

Shaoran y yo nos miramos y reímos cómplices. Para mañana seguramente estará publicada nuestra novela erótica.

—Debo irme, esta reunión es importante y ya la aplace una hora —dice en tono suave y yo le sonrió agradecida.

Estamos fingiendo ser pareja, pero el agradecimiento que siento no puedo fingirlo, es real y por eso me levanto de puntillas y le doy un beso en su mejilla, muy cerca de donde inician sus labios.

Cuando lo miro, sus ojos han cambiado de color. El color marrón desapareció en su totalidad y ahora se ven prácticamente dorados, dejándome prácticamente hipnotizada ¿Siempre han sido así de hermosos sus ojos?

Escuchamos como una persona se aclara la garganta y al ver hacia la puerta, me doy cuenta que tenemos más público. Allí también esta Eriol y el señor Nakamura mirándonos con una sonrisa traviesa… ¡Oh Dios! Si Eriol se hace una idea equivocada, Touya se enterará de esto y eso no será lo peor… ¡Podría pelearse con Shaoran por mi culpa!

—No te preocupes por nada —me dice al oído, haciendo que una agradable y electrizante sensación me recorra completa—. Yo me encargo ¿Está bien?

—Pero si Touya se entera…

—Todo estará bien —dice muy seguro—. Te llamo más tarde.

Cuando estaba por salir de su oficina, Shaoran se devuelve y me jala hacia él con suavidad para darme un beso en la mejilla, igual que el que yo le había dado, muy cerca de mis labios y en este momento, mi cerebro decide desconectarse.

Lo veo sonreír y como tonta le sonrío de vuelta. Cuando mi cerebro vuelve a reactivarse, me doy cuenta que estoy sola en su oficina. ¡Oh Dios! Si reaccione de esta forma con un beso tan inocente… ¿Cómo será nuestra cita? ¿Y si nos besamos de verdad? Porque lo más probable es que sí ocurra... estoy segura que Sara pedirá pruebas y Shaoran no está dispuesto a quedar como mentiroso ¡No creo poder sobrevivir a un beso de Shaoran! Sus labios son… aun puedo sentirlos en la comisura de mi boca. Mi cuerpo comienza a temblar de nuevo y ahora… realmente es cuando me pregunto ¿En qué rayos me he metido?

Bueno chicos, segundo capítulo listo… Espero disfruten mucho y me dejen sus comentarios… saben que eso es lo que me sigue inspirando para crear historias nuevas para ustedes mis queridos y amados lectores :)

Los quiere,

Amatista1986