Luego de ese rápido aviso, llegó un SMS con la dirección de la escena del crimen, así que me puse en camino. Cuidando mucho de no despertar al pequeño guardián canino de mi hogar, cerré levemente la puerta. Hacía frío, y debía tomar un taxi. Luego de una interminable espera, un anciano conduciendo un Volkswagen fue mi salvación. En el camino, conversé con el señor sobre los sueños. Me hablaba sobre la fina y delicada línea que separa la ficción de la realidad.

Siempre quise creer en cosas mágicas, y esa persona también se negaba a olvidar las fantasías más alocadas de su infancia. Me relató de cómo una vez soñó con un tren volador y al día siguiente mágicamente pudo sentir la presencia del vehículo a vapor que vio en su sueño en algún lugar del mundo.

Yo siento la presencia de You como algo real, incluso siento que la he conocido. Pero esto no es razonable, estoy en un debate interno en el que mi corazón e imaginación apoyan la idea, pero mi raciocinio la rechaza. Recuerdo que cuando era muy chico fui una vez a Numazu, que es donde la veo en sueños. Pero todo es difuso en mi memoria respecto a ese viaje.

Cuando llegué a la dirección indicada, le pagué al señor, y le agradecí su amabilidad. Me entregó una pequeña publicidad.

-Es un recital de piano de mi nieta, no es muy famosa, pero quisiera que más gente aprecie lo lindo que toca ese instrumento.

Pude ver en el panfleto que el espectáculo no era gratis.

-Trataré de asistir.

Llegué a mi destino. Todas las cosas estaban en un absoluto desorden. El supuesto asesinato era una falsa alarma. El sujeto sobrevivió al ataque, pero se pensó que todo estaba consumado debido a que ya no tenía pulso. Fue apuñalado, y cuando llegaron los paramédicos aún mostraba una pequeña posibilidad de vivir. El hecho de que me hayan enviado aquí parece ser debido a que la víctima es alguien famoso en el mundo del deporte.

-No perderías una primicia como esta, ¿verdad?–le decía en mi mente al Director.

En la pared puedo ver un cuadro en el que aparece una foto de él en su graduación.

-Toda una vida por delante, no podía terminar aquí.—murmuraba para mí mismo

Logré averiguar el nombre de la víctima, y una reconstrucción muy vaga de los hechos me fue informada por los agentes.

-Matsuura...

¿Dónde he escuchado ésto antes? Regresé a mi casa, agotado, con un dolor provocado por la privación del sueño a mí mismo. Cuando me acosté, eran las 4:30 a.m.

Pude volver a soñar con ella después de todo.

-You, ¿te sientes mejor? Lamento no haber estado contigo cuando te sentías mal, no puedo evitarlo, creo que ya hablamos anteriormente que, si despierto, irremediablemente desaparezco de éste mundo.

-Yousoro~ ¡No pasa nada! Te ves cansado y nervioso. ¿Qué sucede?

No sé si deba decirle a alguien como ella lo cruel que es el mundo allá fuera. Me sentiría mal con ello.

-Nada. Sólo un día más en el trabajo, es de lo más común.

¿Me veo cansado? En todos estos años en éste mundo, estoy seguro que mi apariencia y mis características se mantienen dentro de lo normal aquí. Pero cuando vi mi reflejo en la ventana de su casa, noté que tenía ojeras muy marcadas. Además de que por primera vez en cinco años, mi ropa era la misma con la que dormí. Y ya no tenía 17 años como siempre era cada vez que venía aquí. Tenía 22, los cambios se hicieron evidentes.

-You.

-¿Qué?

-Lo siento mucho.

Me respondió con una sonrisa. Sabía que le estaba mintiendo. Debía disculparme.

-¿Sabes? Yo puedo irme de éste mundo si lo deseo. Pero no quiero. Éste mundo, qué tal vez sea sólo un sueño muy elaborado para ti, significa esperanza para mí. ¿Quieres que te cuente algo interesante? Ya son 15 años desde la primera vez que te vi. Siempre esperé a que regreses a Numazu. ¡Fue muy divertido ese verano contigo, Chika y Kanan!—decia todo eso con una sonrisa que me transmitía tristeza y nostalgia.

-¿Qué...?

Desperté.