Notas de la autora: Gracias , espero que te siga gustando. Nombramiento especial para FiraLili.
Kkkkkkkk pensamientos
(kkkkk) Alguna acción que estén haciendo.
- Dialogo de los personajes
Disclaimer: En el primer capítulo.
/
Capítulo 2: La tristeza del ave
Un nuevo día, un nuevo amanecer que era anunciado de nuevo por el sol, se tenía pensado que sería un día igual de monótono en la vida de la señorita Kagome Higurashi, o eso era lo que pensaba ella. Ella ya no diferenciaba los días ya que para ella todos eran iguales, hablar con su nana o tener a su dama de compañía Eri siguiéndola a donde ella fuera, escuchar las palabras de las que se hacían llamar sus amigas, acompañar a su madre si esta quería salir, lo normal y monótono de siempre. Ella sabía que dentro de 2 meses seria su cumpleaños, ella no deseaba que llegara, ya que al llegar a la edad de 17 años le empezarían a buscar un prospecto de futuro esposo, ya sabía lo que su padre, el conde Noa buscaba para ella, alguien de sangre real con un buen título , con mucho dinero y tierras, lo cual a ella todos esos requisitos no le importaban, solo querían verla casada por conveniencia y al querer eso ella deseaba mucho más ser libre, escapar y no verse sometida a aquello que era un horror para su vida, estar casada sin amor y muertas todas sus ilusiones y anhelos. El conde creía poder someterla a un mundo al que Kagome creía no pertenecer, a un mundo de apariencias y avaricia pero ella no lo quería. Y como casi una rutina Kagome se había levantado a ver el amanecer, y fue ahí donde su nana Kaede la encontró.
- (A un lado de ella) Mi niña otra vez en la ventana, quítate de ahí que te dará un resfriado.
- (Girándose un poco) Pero nana ni siquiera hace frio, además mira qué lindo amanecer ¿No te parece hermoso?
- Sí que lo es niña, sí que lo es pero sigo diciendo que es mejor que entres no queras enfermarte antes de tu cumpleaños ¿O sí?
- Nana no es que me quiera enfermar o no, además no veo por qué celebrar una fecha que anuncia que muy pronto me encontraran un marido y me casaran por conveniencia dime nana ¿Para que celebrarlo si eso es lo que pasara?
- Niña no pienses así no todos los días se cumplen 17 años de su nacimiento, además quien te dice que cuando te presenten al que será tu prometido no te enamores de él.
- Nana dudo que eso pase, además que puede tener de interesante estar casada con alguien al que solo me dejaran conocerlo 2 o quizá 3 meses y después la boda, nana no te ofendas pero eso no es lo que yo deseo.
- Entonces ¿Qué es lo que anhela el corazón de tan linda señorita?
- Deseo la libertad de escoger al hombre que estará con migo siempre, que me enamore con acciones y no con objetos, que no me imponga su voluntad y que me vea como una persona con sus propios pensamientos los cuales puede expresar como ella quiera, ¿Entiendes a lo que me refiero?
- (Con una cara de susto) Niña Kagome quítese esos pensamientos de la cabeza, lo que dices es una completa locura, no niego que el amor es algo con lo que cualquier jovencita sueña pero lo de ser libre para escoger a su marido es algo que jamás va a pasar, tanto usted como yo lo sabemos además de que su padre no le dejaría casarse con alguien que sea pobre.
- Pero nana a mí eso es lo que menos me importa, el que sea pobre o sea rico me da igual, lo que quiero es que me tome en cuenta y no como un simple objeto, ¿Qué tiene eso de malo nana?
- (Con una cara de tristeza) No tiene nada de malo mi niña, créeme que de todo corazón quisiera que lo que anhelas pudiera cumplirse. Ahora mi niña dejemos de pensar en eso que es hora de arreglarte, no lo sé quizá podrías ir con tu dama de compañía a ver el pueblo, estar encerrada no te hace nada bien.
- Creo que tienes razón nana… eso creo.
Kaede solo pudo poner una débil sonrisa, sabia que su niña tenía razón en algunas cosas pero en otras ella no podría hacer nada, ya que en este mundo lo q más dominaba era lo superficial, aunque ella quería de todo corazón ver a su niña feliz y con aquella libertad que tanto deseaba, pero eso tenía sus consecuencias, una de ellas decirle todo su pasado y de eso ella no podría hablar ya que no conocía toda la historia, quien tenía la verdad completa era su niña Naomi pero esta se negaba a rebelarla y ella aunque insistía en que era mejor decirla que esconderla su niña no pensaba igual, con un suspiro procedió a buscar el vestido de ese día en el closet, saco un vestido de color azul y lo combino con unas zapatillas del mismo color, procedió a ayudar a su niña Kagome a arreglarse. Después de dejar a su niña arreglada salió de la habitación dejando a Kagome sola.
- Porque no puedo poseer lo que más anhelo. (Sale de su cuarto rumbo a su balcón y en él una pequeña ave que de inmediato se posa en su mano) dime pequeña ave, ¿Qué se siente volar? (El ave canta queriéndole contestar) Sé que no puedes entenderme ni yo puedo entenderte pero me gustaría ser igual de libre que tú, tener alas y salir de aquí, ver lo q pasa en otros lugares y sobre todo encontrar a alguien que me ame de verdad, pero en este mundo eso no existe (Con unas pequeñas lagrimas que salen de sus ojos color chocolate) Por que se empeñan en casarme con un ser al que ni siquiera conozco, ¿Acaso no valgo nada? (Suelta un suspiro y se limpia las lágrimas con sus manos) Es mejor que emprendas el vuelo pequeño, tu que si puedes hacerlo (El ave sale volando) Es mejor así, disfrútalo pequeña… disfrútalo por mi (Entra al cuarto con rumbo a la puerta de su habitación para ir a desayunar)
/
En otra habitación, pero de esa misma casa la condesa Naomi ya arreglada y enfrente de un espejo de cuerpo completo muestra una radiante sonrisa, por los pocos meses que faltan para que su pequeña Kagome cumpla 17 años, ella esperaba que su marido el conde Noa a su regreso le trajera gratas noticias para el futuro de su pequeña, esperaba que el duque Erik de Stanford aceptara desposarse con su pequeña, sería algo maravilloso además de que el joven no estaba nada mal, era educado, caballeroso, decidido, de un cabello color café chocolate y ojos del mismo color, cuerpo bien formado y una sonrisa que así que tuviera a sus pies a cualquier jovencita que él quisiera, esperaba que su deseo se viera cumplido y no tener que preocuparse más por aquella verdad que ella resguardaba, se quita de enfrente del espejo y camina a su tocador, abre un cajón y del mismo saca un joyero, el cual pone sobre el mueble y lo abre, de ahí saca una medallón, en medio una perla de un extraño color entre rosa y morado con cuencas en forma de colmillos y una foto en ella hay una joven doncella de piel de porcelana, sonrisa dulce y un cabello negro como la noche, con ojos color chocolate.
- Querida amiga he cumplido tu deseo cuando moriste, tu hija ha crecido alejada de esa vida a la cual tu un día te uniste a pesar de los reclamos de tu madre, si tan solo pudieras verla ahora es idéntica a ti… Ahí querida amiga te extraño tanto… me haces falta, sé que estas orgullosa de ella y que también tienes miedo como yo de que llegue a pasar lo q a ti te paso, ayúdame querida amiga a que eso nunca suceda.
- ¿Con quién hablas mi niña?
- Con nadie nana… con nadie solo recordaba lo q dentro de poco tendré que entregar.
- Entiendo, estás viendo el extraño collar que ella te dio, sé que la extrañas mi niña pero el destino a veces es así tú la conociste desde niñas y estuviste apoyándola cundo tomo la decisión de enfrentar a su madre y decirle que se iba con aquel hombre, aquel que estuvo con ella por 3 años y que luego le dijo cosas que la hirieron, aquel que la dejo sola afrontando los peligros de estar sola y embarazada y sé que te dolió su partida a dar a luz a tan hermosa criatura, la cual tu cuidas con tu vida pero así es el destino, uno nunca sabe a dónde te llevara.
- Lo se nana, a veces me arrepiento de haberla ayudado a enfrentar a su madre e irse con aquel hombre, a que pasara por todo el dolor que sufrió pero al mismo tiempo… no lo hago, ya que me dejo algo con que recordarla… y hasta el día de hoy he cumplido mi palabra, su última voluntad.
- Lo se mi niña y es algo bueno que la haigas apoyado además de que no es tu culpa, quien iba a pensar que de quien se enamoró le aria mucho daño, además en ese momento escogiste bien, tus padres habían muerto, tú estabas sola cuando ella llego las dos con la misma edad, solas y tú con bastante dinero como para poder ayudarla, la cuidaste, apoyaste, estuviste ahí cuando ella… murió.
- Lo se nana de no haber sido por mí no sé qué habría pasado, su madre en cuanto la vio en su puerta la rechazo al verla embarazada de 3 meses, ese día la encontramos de casualidad en la iglesia y la trajimos a casa, me conto su desdicha y llore con ella y le di un entierro digno.
- Lo se mi niña después de eso decidiste venir a vivir a este pueblo, huyendo del pasado de la niña, dejándolo atrás, aun puedo recordar todas las lágrimas que salieron de tus ojos. Ahora que hablamos del pasado nunca me dijiste que fue lo que paso en esos tres años ni el cómo llego al pueblo.
- Lo siento nana es algo que no diré, jure ante su tumba que no le diría a nadie ni siquiera en mi lecho de muerte, así que no insistas por favor.
- Como quieras mi niña no insistiré pero bien sabes lo que pienso al respecto sobre la verdad.
- (Limpiando las pocas lagrimas que fueron soltadas por los recuerdo) Lo se nana pero tú también sabes lo que opino al respecto, ahora bajemos para poder desayunar (Guardando todo en su respectivo lugar).
/
Una vez que salieron de la habitación todas se reunieron en el gran comedor para así poder desayunar y continuar con sus respectivas actividades. Una vez acabado el desayuno Kagome decidió hacerle caso a su nana de ir al pueblo con su dama de compañía Eri para así no sentirse más asfixiada de lo que se sentía, se subieron ambas a un carruaje y partieron al centro del pueblo, una vez en el pueblo Kagome quiso por primera vez recorrer algunos puestos donde vendían peinetas, collares entre otras muchas cosas, ella no deseaba recorrer las ostentosas joyerías ella deseaba algo más simple, así que recorrió cada puesto hasta que se detuvo en uno donde estaba una anciana.
- (Observando lo que había en el puesto) Mira Eri ¿No es lindo?
- Si usted lo dice señorita Kagome.
- Eri ¿Cuantas veces tengo que decirte que si no está mi madre o padre presente no me digas tan formalmente?
- Lo siento Señ… digo Kagome, es la costumbre nunca se me quita.
- Si no lo logras creo que tendré que recordártelo siempre, ¿No crees que es linda la peineta que está al lado de aquel collar?
- Si Kagome es muy linda, además la rosa con el ave que tiene dibujada le da un toque muy lindo, ¿Que ave es? ¿A caso es un azulejo?
- No, Eri es un colibrí, aunque es algo raro el color, es como plateado pero al mismo tiempo como morado, me gusta. Disculpe señora ¿Cuánto quiere por la peineta?
- Se ve que te ha gustado mucho y solo porque eres mi primera clienta en el día solo quiero una moneda de oro por ella.
- ¿Esta segura que solo quiere una moneda?
- Si señorita solo porque es una señorita muy linda quiero una moneda.
- Mmmmm… dígame ¿Cuánto cuesta aquel collar con una luna cuarto menguante?
- Para usted 2 monedas de oro.
- Me llevo tanto el collar como la peineta pero no le daré las tres monedas de oro, le daré diez monedas por ambas cosas.
- Pero señorita eso es mucho, no podría aceptarlo.
- Claro que si señora, además el dinero a mí no me interesa.
- (Con las monedas en la mano) Gracias señorita usted es un ángel y como muestra de mi gratitud le galo este pequeño broche.
- Pero señora es muy lindo no podría aceptarlo sin tener que pagarlo.
- No se preocupe por eso además noto que usted quiere ser libre y su libertad es con la persona que esta sola y la luna ha sido su única compañía.
- No entiendo, ¿Qué es lo quiere decir con eso?
- Ya lo entenderá a su debido tiempo señorita, así que acéptela por favor.
- Esta bien y muchas gracias por todo, hasta luego y que tenga un lindo día.
- Igualmente señorita. Lo entenderás más pronto de lo que crees niña, el ser adivina tiene sus ventajas, pero muy pronto tendrás la libertad que anhelas y está junto a él.
/
El día se había ido igual que un suspiro, que no noto cuando llego a casa, bajo del carruaje con las pocas cosas que había comprado y se dispuso a ir al jardín para poder ver el atardecer mientras se servía la cena, pero el atardecer paso muy rápido una vez lo vio decidió entrar para poder cenar y darse un merecido baño, cepillo su cabello y procedió a amararlo como siempre hacia, tomo de su tocador el collar, la peineta y el broche que la señora tan amablemente le había obsequiado, se dirigió a su ventana, la abrió y se inclinó en el balcón, se puso la peineta en el lado derecho de su cabeza y observo el collar y el broche.
-En realidad está muy lindo el collar, es de un estupendo color plateado pero atrás trae algo escrito (鳥の自由は常に月の愛になります) ¿Qué significa? Mmmmm… Quizá pronto lo averigüe, y el broche es igual de lindo pero parece como si se pudiera dividir en dos combina perfectamente con mi collar y la peineta, aunque por extraño que parezca la luna es morada y el ave es de color plateado, de seguro ya estoy muy cansada, será mejor que entre, buenas noches querida luna.
Esa fueron sus últimas palabras a la luna antes de entrar y dejar el broche en su pequeño tocador y el collar procedió a ponérselo y dormir con el junto a su pecho, una vez completamente dormida no pudo darse cuenta que en cuanto los rayos de la luna tocaron el broche apareció una luz de un color violeta que con los mismos rayos de tan magnifico astro se vio plateada, al suceder eso el hermoso broche se convirtió en un medallón que aunconservaba la imagen de la luna y el ave y de ella dos finísimas cadenas, para el ave que antes era plateada ya que ahora era de un hermoso morado una cadena de color plata y para la luna que también había cambiado de color una finísima cadena de color morado.
/
En el mar el capitán del barco con extrañas velas de un color entre morado y plata y con una bandera pirata con una luna cuarto menguante estaba viendo algunos mapas sobre el curso que debía seguir, pronto podría disfrutar de algunos días o porque no semanas de estar en tierra firme, no había nadie que le pudiera decir lo contrario, por algo él era el capital de aquel imponente barco que causaba terror a donde fuera.
- Capitán ¿Desea cenar aquí o con los demás hombres del barco?
- (Con un tono algo molesto) Jaken ¿A caso no vez que estoy ocupado?
- (Con un poco de miedo) Siento interrumpirlo capitán, sé que no debí interrumpir pero preferí preguntar ya que una de las pequeñas desea cenar con usted y no ha parado de hablar sobre lo…
- Jaken cállate y cenare aquí así que deja de molestar y lárgate.
- Si capitán, lo lamento capitán, no fue mi…
- Cállate y ya vete antes de que te golpee.
- Si capitán en un momento le traigo su cena.
- Cada día es más insoportable, pero podre descansar de el en cuanto toquemos tierra, quizá pueda dejarlo abandonado en el puerto… Mmmmm… No es una mala idea.
- (Entra una pequeña niña seguida de un hombre) Señor…
- (Cerrando la puerta) Cállate niña molesta y cuantas veces te he dicho que no le hables así al capitán, que no entiendes, si sigues así tendré que…
- Jaken no la regañes y cállate.
- Lo siento capitán, aquí le dejo su cena y me retiro, vámonos niña.
- (Con un pequeño puchero) Pero señor Jaken me quiero quedar a platicar con el capitán T…
- No niña, el capitán tiene mucho que hacer y…
- Jaken cállate y Rin ve a descansar que tu hermana Lin te ha de estar buscando.
- (Haciendo una pequeña reverencia) Si capitán, que tenga buenas noches.
- (La pequeña y Jaken se retiran) Cada vez me sorprende la capacidad de Rin para aplacar mi ira.
…Continuara…
