ALAS CUBIERTAS DE HOLLÍN
Parte 2 (Final)
El ángel que quiero yo
-Disculpe…
-¿Si Margaret?
-La señorita Candice ...
-Dígale por favor que le llamare en cuanto termine la junta. ¿Otra cosa Margaret?
-Es al señor Legan a quien solicita.
-Candy ¿Te sucede algo?
-Si
No le di tiempo a pensar ni reaccionar, tenía tantos meses sin verlo… Sin importarme el lugar lo tome por las solapas de su traje gris oscuro y lo bese justo tras el recoveco donde nadie podía mirarnos ¡Oh Dios como me enloquecía verlo enfundado en ese color! Sin apartarme abrió la puerta y me introdujo dentro, entonces si me tomo de la espalda y pego aun mas nuestro abrazo y nuestras bocas.
-Candy… dime… ¿que sucedió? ¿Por que volviste? Estas bien…
-Ahora si, ahora lo estoy, ansiaba verte…
-Qu-e…
Lo mire melosamente, mientras repasaba sus labios húmedos con mis dedos limpiando el labial de su boca, su mirada era de confusión. Aun así no dejaba de abrazarme apretadamente contra el, escondidos en una oficina oscura como dos chiquillos.
-Candy… ¿sabes en donde me encontraba?
-¿Interrumpí algo importante? -Dije seductoramente.
-Mhmm… ¡al diablo eso! Estaba en una junta con William y Archivald.
-Oh… que mal, que mal portada soy…
-Candy…
-Neal, lo se todo y necesitamos hab…
-Si, necesitamos hablar pero no aquí y no así. Sabes donde…
-Si
-Te veré allá. Ahora saca tu precioso trasero de aquí, antes de que… Te devore aquí mismo.
-Señor Andrew
-Algún problema Margaret
Albert entro en la sala de juntas numero dos, donde le pedía a Candy esperarlo.
-No hay nadie allí Señor Andrew.
-¿Y Candy?
-La Señorita White se fue.
-¿Y Neil?
-El señor Legan me pidió llamar a su secretaria y cancelar su agenda del resto día.
Apenas y pude llegar con el tiempo justo, el ardor no lo soportaba mas deje la botella dentro de la nevera y corrí hacia la recamara, ahí estaba ella mirando por el balcón, me vio y corrió a mi encuentro.
-Son para mí.
-Por supuesto.
Tomo el enorme ramo de rosas rojas que le traje y aunque las abrazo nuestros cuerpos las hicieron a un lado por que no podían soportar más la lejanía. Nos besamos con locura, cuanto la amaba… Ella se veía preciosa, estaba bien aparentemente, cualquier cosa que la hubiera hecho volver a Chicago no era en este momento una prioridad, la tome en mis brazos y la lleve directo al enorme lecho que tantas veces nos vio retozar.
La recosté mientras ella seguía admirando las rosa y sonreía, a mi pesar me separe de su boca, levante el maravilloso vestido color malva entallado que llevaba hasta la cintura, ella ondeo sus preciosas caderas para ayudarme, estaba desesperado por percibir ese olor… ¡Si! Allí estaba su olor de mujer, ese que desplegaba solo para mi, su ropa interior de encaje era el ultimo obstáculo que me separaba de ella, lamí por encima una, dos, tres, no se cuantas veces, como lo necesitaba, y al parecer ella también, estaba gimiendo, encantadoramente caliente, húmeda, deliciosa.
¡Al carajo con todo! Ella estaba así por mi, No iba a soportar mucho tiempo fuera de ella, me eleve un poco mientras ella tomaba aliento después de su pequeño climax, volví a besarla, nuestros cuerpos se acoplaron perfectamente en cada rincón, su cuerpo estaba ansioso e hinchado a causa de mi lengua, acogió la dureza de mi miembro maravillosamente, nos amoldamos mutuamente , como una salchicha se encaja perfectamente en medio del pan, eso me decía que ella estuvo deseándolo tanto como lo extrañe yo.
Sus manos antes inexpertas encontraron mi cinturón y comenzó a zafarlo, mi mano derecha fue mas rápida y de un solo movimiento libere mi ya dolorosa erección. Bajo la cremallera estaba listo y duro como una roca, listo para ella aunque eso significara que la posesión seria ruda y sin tregua, no podía ser de otra forma después del tiempo que estuve lejos de ella soportando el deseo de ir a buscarla.
No pude a esperar a delicadezas o a romance, y ella tampoco, rompí con mis dedos el encaje que cubría la concha acojinada y suave donde iba a refregarme obscenamente hasta explotar, abrí sus piernas y la tome, la reclame como solo mía, aunque fuera solo en ese momento y dentro de nuestro lugar.
Ella gimió muy fuerte, resoplaba y mordía mi mandíbula, antes de que comenzara a suplicar por liberación yo me perdí por completo, su interior estaba incendiado, me ordeñaba, me exprimía las bolas con sus contracciones internas, sentía que moría y que al mismo tiempo tocaba el cielo metido en ella clavado fuerte y profundo mientras ambos gimoteábamos enloquecidos, cuanto la había extrañado, cuanto la había anhelado aun mas que antes, probarla, tenerla rendida y dispuesta, su sudor dulce, su boca deliciosa, su crema caliente y agridulce… TODA ELLA. Era mía.
¡Maldición! Estaba irremediablemente enamorado, estúpidamente enamorado, esta mujer tenia mis bolas en su mano y podría hacerme añicos si lo quisiera, desafortunadamente no lo sabe, ni lo sabrá…
Ella había vuelto, fue a buscarme por alguna razón que desconocía, pero ahora me la estaba devorando de una sola vez en mi cama, en mi casa, como lo venia soñando cada noche desde que se fue.
Fue una cogida rápida y sucia, desastrosa pero con sabor a redimida gloria, la ropa arrugada, arruinada, rota, nuestros jugos internos mesclados estallando por todas partes, sudorosos, despeinados, cansados, pero saciados y felices al menos por ahora.
Rodé de encima de ella para recuperar el aliento no podía dejar de mirarla pensando que en algún momento se desvanecería, tome su mano y la apreté ella correspondió entre su agitada respiración y sus ojos verdes tan bellos, brillantes me miraban de una forma encantadora, llenándome de calor el corazón.
Me levante, me desvestí por completo, la ayude a rodarse y baje el cierre de su vestido que ya la tenia sofocada por tenerlo arremolinado bajo su pecho. Luego seguí con sus medias y entonces vi el desastre, su ropa interior completamente masacrada, la quite con cuidado, temí haberla lastimado, la amaba tanto que este reencuentro no hubiese sido de otra manera aunque quisiéramos el intento hubiera sido en vano, necesitábamos ese desfogue rápido para poder concentrarnos en el motivo que la trajo de regreso.
-Y bien ¿por que volviste? - Al fin pude formular la inquietante pregunta.
-Parece que no te da mucho gusto verme.
-Como puedes decir eso después de… que arruinamos la ropa de esa manera. ¿Te lastime? Lo siento…
-Nunca te disculpas ¿Por qué lo haces ahora?
-Creo que me comporte mas bestial que de costumbre, pero no voy a…
-Pero estabas necesitado de esto, de mí.
¡Demonios! Y eso ¿de que va? Al ver mi silencio y mi ceño fruncido, sonrió; no esperaba de ella esa aseveración de que yo la "necesitara" vaya que me tomo por sorpresa, siempre creí que entre nosotros había un acuerdo mudo amante de "mientras dure" no tenia idea si ella deseaba casarse con William, o si solo quería torturarlo y al final dejarlo o casarse con el y mantener este ilícito mientras le divirtiera. Que ella no me pertenecía lo tenía claro y lo asumido, "quizás"; no iba a pelear por ella, sabia que no tenía caso. Por eso me la devoraba cada vez que caía en mis brazos trataba de atarla a mi para que nunca me dejara, haciendo realidad "a medias" mi fantasía.
-Neil… ¿tú me amas?
-¿Qu-e?
-¿Me amas?
-¿A que viene eso? -Pedazo de imbécil. No se te pudo ocurrir respuesta mejor.
-Necesito saberlo, quiero saber que represento en tu vida, para definir el rumbo de la mía.
-Querida por si no te has dado cuenta mandaste por mi en lugar de tu prometido, deje colgada a la junta administrativa para correr a tu llamado, ahí estaba William creyó que era el a quien llamabas, habrá que dar algunos explicaciones "creíbles".
-Supongo que ya debes tener alguna en mente. –Dijo girándose un poco desilusionada de mis respuestas, ¿acaso la creía tonta? sabia lo que había hecho, yo era el imbécil que no alcanzaba a dimensionar lo que hizo. Pero era verdad en cuando escuche su nombre, mi corazón latió a prisa, "Ella esta aquí" mi mente fraguo el reencuentro de inmediato que ni siquiera escuche que me había llamado a mi, reaccione como autómata cuando la secretaria me llamo de nuevo, ante la mirada incrédula de Andrew.
-La verdad no, estaba preocupado por ti. –Trate de recomponer mi error girándola hacia mi, abrazándola por debajo de las sabanas.
-Y querías tenerme a solas para… retozar a tu antojo.
-Si, también eso, te extrañe…
-Y yo a ti.
Después de demostrarle y dejarle muy, muy claro que no mentía, de amarla con lentitud como a ella le gusta por horas, quedamos agotados, estaba anocheciendo ya, yo solo pensaba en que William estaría como león enjaulado esperando a Candy y ella acurrucada plácidamente entre mis brazos, cuanto orgullo sentía de habérmela ganado y de tenerla aunque fuera así, de esta manera. No importaba en realidad, fue un trato y debía tomar tanto como me fuera posible.
-Neil…
-Creí que dormías.
-No puedo, tengo que decirte a lo que vine…
Oh, oh… Esto no suena muy bien, por lo general esta mujer no se queda callada, mi corazón volvió a latir desbocado.
-Vas a terminar…
-Si, ¿que piensas?
-No lo se, ¿eso es lo que quieres? -El estomago me dio un vuelco pero me controle no le iba a dar el gusto de verme derrotado.
-Si, es lo que quiero, ¿tu lo quieres?
-¿Yo? -Como se le ocurre preguntarme semejante cosa- Candy no crees inapropiado aun para mí, preguntarme eso…
-¿De que hablas?
-Estamos desnudos, abrazados, después de haber tenido magnifico y gratificante sexo y ahora pretendes que te de mi bendición para irte con Grandchester.
-¿Qu-e cosa? ¿Que tiene que ver Terry en todo esto?
-¿Qué? No viniste a comunicarme que dejas a William vestido y alborotado chiflando literalmente en la loma para irte con… tu…"Terry"
-Neil Legan, acaso estas celoso…
-No juegues, sabes que yo soy inmune a esas cursilerías. –Me senté al borde de la cama para que ella no viera como los celos estaban quemándome, carcomiéndome las entrañas y tragándome el orgullo herido cual bilis amarilla y amarga.
-Pues si, en efecto tienes razón, voy a dejar de jugar con William y le daré su libertad.
-Me parece bien. El no te merece.
-¿Y Terry?
-Supongo que, el si, ya que lo aceptaste de nuevo.
-Un momento, porque dices que Albert no…
-Candice, para nadie era secreto que William tenia amoríos.
-¿Qu-e?
-Era increíble ver que tú eras la única que no se daba cuenta, o no querías aceptarlo.
-Seguramente el actorsucho de cuarta te prometió… Candice ¿hiciste el amor con el?
-Nunca me llamas Candice… Estas molesto conmigo… ¿Y tu? Tuviste sexo con alguien mas en todo este tiempo Neil.
-¿Yo? Por que me lo preguntas…
-Por que me lo preguntas tú a mí.
-Esto es un error…
-Sabes que pienso, que no, que en todo este tiempo me fuiste fiel…
Me gire a mirarla, en su rostro había dulzura y satisfacción. Eso me hizo sentir desnudo de alma ante ella, acaso ahora iba a burlarse de mi, otra vez.
-Sabes como lo se, por la forma en como nos recibimos hoy, por la forma animal en que nos amamos, porque apenas te llame y viniste a mi, yo también te fui fiel este tiempo y anhelaba verte, estar contigo.
-Candy…
-Es cierto, voy a dejar a William de una vez por todas, pero no por Terry, no te voy a mentir, Salí con el, me divertí en su compañía pero eso solo basto para darme cuenta que…
-Qu-e…
-Que tu y yo, estamos…
-Enamorados.
-No es por Terry por quien dejare a William. Es por ti, tonto celoso.
-¿De verdad?
-Bueno eso si tu me correspondes.
-Estas loca mujer, Candy yo…
-¿Me amas?
-Si, Te amo.
-Estas dispuesto a ser, solo mío. Porque no pienso compartirte con nadie más.
-Soy tuyo, ¿que no lo vez?
-Si lo veo, y me lo haces sentir. Neil tengo miedo por ti.
-¿Por que? Sabes que soy una lacra. Un hijo de perra, no le doy explicaciones a nadie, quien se preocuparía por mí.
-Yo… No tendrás problemas por mí, con tu familia, con los Andrew.
-Candy, si tú has tomado esta determinación y me has elegido… yo… tratare de corresponder.
-Si… se que lo harás.
Nos abrazamos, ella estaba feliz, y yo también pero había una promesa, un contrato que ensombrecía esta nueva felicidad. Había dado mi palabra y mi alma… que tal si ahora que había tenido lo que soñé, se me arrebataba. No quería morir, o que se tomaran garantías con ella. No soportaría ver que le hiciera algún mal, por cobrarse mi palabra.
Candy iba a recoger algunas de sus cosas al departamento luego a la mansión, enfrentaría su destino, sola, como siempre lo había hecho.
Por mi parte tenia que dejar algunos papeles arreglados y también necesitaba hablar con alguien seriamente. Quería saber cuanto me quedaba de tiempo por el trato, si era muy poco lo tomaría, de cualquier forma todos vamos a morir tarde o temprano, si en ese momento decide cobrarse al menos pediría desilusionar a Candy y mandarla de regreso con Grandchester, ese bastardo… Aunque no lo quiera admitir se que el la cuidaría bien, no soportaría que por pena o decepción se quedara con el cínico de Andrew, ¡Con el no! Ella es demasiado para semejante escoria.
Por eso tuve que alejarla de mí, aquel día en que Johnson vino a verme, a amenazarme con que me alejara de Candy o le diría a William sobre nuestro desliz con quien sabe que consecuencias para ella. Ninguna golpiza o tortura podrían borrar la satisfacción de mis labios por haber sido yo el primero en su vida, por haber sido yo quien desatara a la mujer que lleva dentro, solo yo…
Así que fui yo quien arreglo lo de la plaza en el hospital en Nueva york, especialmente para ella. Alejarla de mí, de Andrew, y acercarla a ese que siempre considere era su verdadero amor. Andrew nunca lo fue, siempre me pareció que ella se refugiaba en el por soledad, o despecho o que se yo. La mande a Nueva York sin que ella lo supiera para poner distancia entre nosotros y que tuviera una oportunidad de… volver a ser feliz.
Pero volvió, y volvió por mí. No había tiempo que perder. Abrí las puertas de mi habitación en la Mansión Legan.
-Lucifer. ¡Lucifer! Estas ahí, necesitamos hablar.
-Llamando al jefe ¿eh? Esto debe ser grande, pero esta ocupado dime en que te puedo servir Neil.
-Eres tú…
-Pues a quien esperaba, a San Pedro. No lo creo jajajaja
-Sobre el contrato…
-Sobre el contrato que ahora quieres disolver…
-No, no, no es eso, solo que…
-Tu querida fémina del infierno llego, te enteras que dejara a su pecador prometido, que te ha sido fiel, que "increíblemente" se enamoro de ti, que te ama y quiere una casita, con hijitos tuyos y ser felices hasta que yo los separe…
-En serio… ¿Ella quiere hijos míos?
-Pues de hecho ya espera uno…
-¿Qué-e?
-Si, así es, tendrá a su Neilsito en unos exactos… 9 meses. Claro que no sabe que acabas de preñarla. Por eso su calentura, su fogosidad, estaba fértil hasta las orejas y tú no dejaste hueco sin plantar tu semilla.
-Ella esta… embarazada…
-Si, si, si, ¡gran cosa! Volvamos a lo nuestro, a lo importante, ¿me decías? Cual era la urgencia.
-Quiero saber cuanto… cuanto tiempo me queda de contrato…
-Agh… por que siempre insisten en querer saber, ¡Como joden! Vivan su maldita vida y dejen de estarse preocupando cuando se cobrara los servicios del contrato.
-Es que necesito saber.
-Para que, ¿quieres entregarle tu mujer a otro? Para que cargue con un entuerto que no es suyo… ¡Ahh me encanta tu alevosía, tu perversidad!
-¿Grandchester criando a mi hijo?
-Podría ser.
-Quieres decir que moriré pronto.
-Podría ser.
-¿Cuando?
-La próxima semana. En un mes. Mañana. ¡Hoy! mientras duermes…
-No hay fecha exacta.
-No, no la hay, en ningún contrato de almas lo hay. Pero que te preocupa muchacho, la tuviste como querías y por bastante tiempo. Deberías estar satisfecho.
-No lo estoy.
-Ese es tu problema. Es el problema con todos los humanos nunca están satisfechos con nada. Es difícil darles gusto.
-Yo… yo… solo imagine tenerla, domarla, poseer su cuerpo, nunca me imagine que fuera mía en realidad, que llegara a amarla como la amo y que ella se enamoraría de mi… que va a tener un hijo mío, tener una casa, niños, tenerla a ella día a día, noche a noche, su dulzura, sus arrebatos, me embrujo, me idiotizo…
-De eso no hay duda, mírate, no eres el patán cruel y desgraciado que conocí. Lo que logra un buen corazón… y un buen trasero… y un buen par de tetas…
-Si, es cierto, cambie, deje todas mis andanzas por ella, me volví reservado, discreto, cuidadoso con ella, la aleje de mi por salvarla de… una humillación o de una venganza por que la amo y ahora ella regresa y me dice que no puede estar mas sin mi… que le dará la cara a Andrew, que el estar cerca de su antiguo amor no le removió las cenizas… volvió por mi y siento que no me lo merezco.
-Y, por que no. La tienes rendida, ¡Dale matarile! ¿Acaso no es lo que siempre quisiste? Humillarla y dejarla cobrarte la que te hizo junto con su prometido o ex prometido. Te jugaron sucio y lo sabes.
-¡No!
-¿Por que no? Porque soy un vil, un desgraciado, le hice la vida miserable de niña, la odie y la lastime con mi amor, lo que hizo me lo merecía, ella estaba defendiéndose de mis sucias artimañas, hice un contrato contigo por tenerla aunque fuera embrujada por ti…
-¿Y si su amor tan cacareado por ti, es producto mío… ?
-No lo es.
-¿Cómo lo sabes?
-Por que fue capaz de identificar que yo la amaba, fue capaz de darse cuenta que se enamoro de mi, y que en todo este tiempo Grandchester no pudo disuadirla de… ella me ama verdaderamente, lo se. Simplemente lo se. Lo siento.
Y si has de llevarte mi alma, prefiero evitarle la humillación de los Andrew y de mi familia, prefiero entregársela a Grandchester porque se que el la cuidara, y la amara como se merece.
-¿Y tu hijo? Sera un Grandchester.
-Por el no me preocupo, mientras tenga a su madre, aunque no me tenga a mi, o aunque el actorsucho funja como su padre, se que Candy nunca permitirá que alguien lo dañe, ella es buena, ella es un ángel, es lo mejor que me ha pasado en la vida…
-Bravo. ¡Bravo! Que discurso Neil Legan, casi podría llorar… Eso, si tuviera lágrimas. Pero… las cosas son como son, y los contratos son contratos. Tú me entiendes ¿verdad? Hasta hace menos de tres años eras un empresario despiadado.
-Si lo fui, pero esta mujer me cambio la perspectiva de la vida, mejore salarios y condiciones, mis empleados me dieron algo muy valioso, lealtad, trabajo duro y mi propia empresa. Por fin puedo liberarme de la sombra Andrew y comenzar mi propio negocio hecho con mi esfuerzo y el de mis empleados, seria genial si…
-¿Si formaras una familia y tuvieras un trabajo honrado? ¡Qué lindura¡ Todo un cuadro familiar.
-Si, el que yo nunca tuve, con el que siempre soñé, e irónicamente fue Candy mi fantasía siempre y ahora que la tengo al alcance de mi mano… tengo que apartarla de mi.
-Y por que no vas y la tomas, lo disfrutas y ya Dios dirá.
_ ¿Dios? Y el que tiene que ver en tod… Pero yo… yo vendí mi alma al maligno por ella, yo… yo soy un desgraciado maldito que no se la merece.
-Y cambiaste, y aprendiste a bien amar, aprendiste lo que es el sacrificio, aprendiste a no humillar, aprendiste lo que es el dolor, lo que es poner en primer lugar a las personas amadas, sigues siendo igual de pedante y arrogante, celoso, engreído, pero aprendiste a amar y ella te amo tal cual eres.
-Si, ella es un ángel, me hizo rabiar con sus travesuras, fui malo con ella, la humille, y aun así ella estuvo dispuesta ha ayudarme… y a amarme… siempre ella y de nuevo ella, cada día, cada minuto esta en mis pensamientos y siempre fundamento mis decisiones por su criterio, pensando en que estaría orgullosa de mi… la ame sin casi amar… y ella me abrió sus alas y me cubrió con ellas, no me di cuenta, pero así es, mi mente y mi cuerpo vuelan hacia donde ella esta, es mi ángel, el ángel que quiero yo.
-Neil… Estas dispuesto a dar tu vida por la felicidad de ella.
-Si, solo envíala a Nueva York, por favor… que nada la detenga aquí.
-Entonces que así sea.
El ángel oscuro se elevo en la habitación aleteando con fuerza, haciendo volar papeles y objetos pequeños por doquier. Neil creyó que ese era el fin, pensó en Candy y en como esa chiquilla se había metido en sus huesos hasta el tuétano, en lo mas profundo de su corazón. Había llegado la hora enfrento al destino el que el había elegido, el que había labrado por mas de tres años, se entrego con resignación pero con una sonrisa en los labios, había dado fruto en ella y eso le era suficiente para saber que algo bueno había dejado a su paso, solo había sido posible con Candy.
-Neil ¡Neil! -Grito el ángel con voz tenebrosa- Mírame y enfrenta tu destino.
Abrí los ojos y lo vi en lo alto, como si la habitación no tuviera techo, sus alas desplegadas emanaban un polvo negro que con el batir se iba desprendiendo poco a poco. Al final las alas quedaron blancas y brillantes, las largas plumas parecían algodón puro. El ángel antes siniestro ahora resplandecía como el mismo sol.
Luego bajo lentamente y se acerco mí al ver mi aturdimiento.
-Neil Legan, todos nacemos siendo ángeles pero permitimos que nuestras alas se llenen de hollín, oscureciéndolas, haciéndonos creer que no hay mas opción que seguir manteniéndolas así, sucias, o peor aun envileciéndolas mas.
Hasta el maligno alguna vez fue un ángel y cayo del cielo, pero fue su decisión, ¿Cuál es la tuya? Si puedes ver, tus alas antes llenas de hollín ahora son blancas de nuevo -Mire sobre mis hombros y en efecto, tenia unas alas enormes completamente blancas- Ve, y cubre con ellas a esa mujer que se encargo de sacudir el hollín de tus alas, se digno de ella, amala y entrégate con todo tu corazón, no digo que todo será fácil, no lo será, pero si se aman de verdad y aprenden a volar sin soltarse de la mano, lo lograran. Ve por ella y se su fuerza. Se su amor, el amor que ella se merece. -De pronto todo volvió a la normalidad, el tiempo seguía en el minuto exacto que cuando entre en mi habitación, el tiempo no había transcurrido.
-¡Espera! Espera un minuto. ¿Y el contrato?
-Creo que no leíste las letras pequeñas. Mal, muy Mal para un empresario despiadado -Se escucho una voz juguetona que aparentaba ser maligna sin lograrlo.
-Pero y la voz tenebrosa, el humo viciado, el olor a azufre, la risa macabra, esos ojos rojos, y todo el show malévolo…
-Ah… eso… Bueno es que si uno se presenta como un ángel blanco con buenas intenciones todos te mandan al carajo y creen que es un chiste. Que andan sonámbulos y que fue un lindo sueño pero sueño pacheco al fin. Nadie nos toma en serio. Así he perdido muchas almas incrédulas, desgraciadamente.
Pero si uno se presenta con todo este teatrito infernal, voz ronca, burlesca y mandona te escuchan y hacen sin chistar lo que uno les dice, y como siempre pasa firman sin leer. Jejejeje Buen truco ¿no? Las letras pequeñas rezan "Si haces lo que dice el contrato, si te comprometes, seguramente estarás labrando tu verdadera felicidad" "Todo depende de ti, entonces tu alma pertenecerá al señor de los cielos" Pero nadie se molesta en leer…
-¿Y Candy?
-Candy es un alma de Dios, creo que ya lo sabes. Ella nunca a dejado de confiar en el, y es por eso que ha salvado muchas almas, incluso la tuya.
-Y la de Grandchester y la de Andrew…
-Todavía tengo fe en ganar la suya para nuestra causa… Ahora ya lo entendiste nunca es tarde para un cambio de corazón, solo basta sacudirnos el hollín de nuestras alas, se volverán ligeras de nuevo y nos permitirán volar de nuevo. Neil, nadie sabe la hora, o el lugar, así que ve y goza tu vida con ella y recompénsala.
-Lo hare.
"Y de nuevo tu me sacas de las malas rachas de dolor, dejándome tu beso junto al corazón"
"Tu eres el ángel que quiero yo"
FIN
*Sound Track
Ángel - Robín Williams.
Acerca de este trabajo:
Estre trabajo nacio bajo la inspíración de un trabajo previo que lei y me encanto. Se trata de tres escritos que se hila en una misma historia magistralmente narrados.
Me encanto como CILENITA79 encajo las historias y las volvio una, "SU NEIL" me conquisto de tal manera que bajo su trabajo se creo el escrito que acaban de leer "Alas cubiertas de Hollín" de mi autoria.
Le solicite a mi querida amiga a quien me honro en poder llamar asi y tenerla en mi grupo COSA NOSTRA como una de mis capodecinas, poder darle un fin a su historia desde mi punto de vista, ya que el muso "Neil" no me dejaba en paz. Con su consentimiento hice este trabajo que realmente me ha podido encantar ya que pocas veces he escrito sobre Neil y esta serie que escribi para el me ha dejado mas que satisfecha.
Ha CILENITA79 infinitas gracias por permitirme jugar con la inspiracion de tus letras, por tener a bien dejarme manosear tu tren de historia y tijeretear a mi muy particular punto de ver, a tu Neil con carta abierta.
Creo que nunca habia hecho algo como esto... darle fin a una historia ajena. Excepto con "DOS ALMAS EN EL CEMENTERIO" aunque la ocasion fue diferente pero al mismo tiempo algo parecido... yo me entiendo sola.
CILENITA79 PRECIOSA... GRACIAS MIL!
Este trabajo es para ti, con todo mi agradecimiento y cariño.
A MIS LECTORES VOY A PEDIR LA AUTORIZACION DE CILENITA79 PARA PODER POSTEAR AQUI COMO "COMPLEMENTO" SUS TRES ESCRITOS PREVIOS PARA QUE ENTIENDAN A LA PERFECCION DE DONDE NACIO MI HISTORIA Y COMPRENDER ECHANDO UN VISTAZO "AL PASADO" COMO FUE QUE CANDY Y NEAL LLEGARON A ESTAR JUNTOS.
Gracias por leer
ORGULLOSAMENTE MAFIA NEGRA GRANDCHESTER "COSA NOSTRA"
