Hola chicas, sé que en el capítulo anterior no pude explicar nada, pero esta vez me dedicare a ello.
Esta historia de Candy y Terry está basada como ustedes saben al anime/manga de la serie creada por kyoko mizuki y los personajes le pertenecen a ella.
No quiero cambiar mucho la historia y en verdad quiero que tenga mayormente los orígenes de la historia de "final story" hecha por ella misma. Este es mi relato de como hubiera sido si después de las cartas Candy decide reencontrarse con él.
Gracias.
Capítulo 2:
"Cierra la herida de tu corazón"
Habían pasado ya varios días, y Terry supo que Candy no le contestaría y el no estaba dispuesto a rendirse, ya habían pasado 3 años desde aquella fría noche en nueva york donde dejo todas sus esperanzas al irse Candy con ellas, el nunca se atrevió a volver a hablar con ella, ni siquiera una carta, pensaba que si lo hacia Candy lo rechazaría y volvería a dejar con el tormento de Terry. Susana Marlow y su espantosa madre. Terry creía que su tormento nunca acabaría, cada día era mas pesado que el anterior, cuidar a Susana era algo, pero al estar comprometido con ella y esperar al casarse lo desmoronaba cada momento. Candy era su única razón de felicidad, sin ella Terry no era feliz, y aunque se lo hubiese prometido ese día el ser feliz, nunca lo fue, al contrario, se sentía mas inundado en su propia pena conforme seguía junto con Susana, pero sabia que si al dejarla el mismo se sentiría culpable, y el era un caballero y tenia que cuidar a la que le salvo la vida.
Terry no daría un paso atrás, el quería ser feliz y su única manera de ser feliz, era buscando a la pequeña pecosa dueña de todos sus sueños y pesadillas, al soñar con esa noche de invierno de Nueva York.
Terry iría a Chicago, iría por ella, ya nada se le oponía, al menos que ella no quisiera verlo, o pudiera haber encontrado un nuevo amor mas intenso que el que tuvo con Terry. El estaba confiado en que no seria así, y si lo fuera, aun no se rendiría, por fin el podría luchar por lo que mas quiso y anhelaba en el mundo, la pequeña eh inocente Srta. Andley. El sabia que por fin Candy había sido aceptada por su tía abuela y que ella se encontraba en su mansión, la mansión de los Andley, puesto que no dejaba de salir en los periódicos. Cada uno Terry había guardado y veía seguido. Candy... Tan feliz, tan sonriente, se habia vuelto toda una dama y a Terry le causaba mucho placer saberlo. Su pequeña mona pecas, que hace varios años no obedecía a sus superioras y no tenia ninguna intención de ser una dama. ya lo era, y vaya que era hermosa.
Observando un periódico, Terry vio que salia Candy, ya era costumbre verla ahi, con un puesto tan importante como la hija del señor William Andley, la cabeza de la familia y dueño de grandes riquezas.
En esa foto en particular, Candy se hallaba sentada con el Sr. William en una importante cena, solo ellos dos. Candy sonreía con gran felicidad mientras el le depositaba un beso en su hermosa frente.
-No importa.. es relación de padre eh hija.- Pensó Terry intentando evadir sus sentimientos de celos ante esta imagen. Aun así compro el periódico y lo guardo junto los otros que tenia de ella.
El no sabia que Candy hacia lo mismo, cada vez que el famoso actor salia en el periódico, anunciando sus nuevos éxitos, Candy siempre estuvo muy feliz por el, aunque le dolía la idea que quizás el ya no pensaba en ella, pero eso cambio al llegarle la carta de el, con estas cortas pero significantes palabras.
"Nada ha cambiado en mi"
Candy se hallaba en su habitación pensando en ese mensaje el cual había guardado junto a las notas de periódico que tenia sobre su querido Terruce. Solo que esta a comparación de las otras, la metió en la caja de música que le había entregado el joven Stear antes de irse a la guerra. Apenas cabía, y doblada, puesto que la caja era muy pequeña, pero aun así Candy la apreciaba mucho, esa música siempre le traía buenos recuerdos y al pensar que era su caja de la felicidad guardo la carta ahí porque Terry era su felicidad y no cabía duda de ello.
-Srta. Candy ¿que hace aquí? la Sra. Elroy la espera impaciente en la sala de te.- Le dijo una mucama que ayudaba a Candy y era su ayudante personal.
-Oh lo olvidaba! De seguro ella me degollara.- reía Candy, siempre iba a ser la misma, aunque fuera una dama de sociedad, su actitud no cambiaría.
-Gracias por recordarmelo Anna, en un momento voy.
La mucama asintió y después de esto pidió retirarse.
Candy camino hacia la sala de te donde la tía abuela la aguardaba, de seguro se ganaría que la retaran, pero eso a ella no le importo.
Abriendo la puerta Candy se sorpendio al ver que la tía se encontraba muy tranquila, tomando su te a gusto.
-Perdone la demora tía, se me había olvidado el estar aquí presente, perdóneme enserio.
Candy miraba angustiada a la tía pero no vio ni un gesto de desagrado en ella.
- Eso ya no importa Candice, me da gusto que estés aquí.Anda toma asiento.
Candy obedeció y se sentó en un mueble que adornaba la sala color beige.
-Candy, en unos días, iremos a Nueva York.
-¿A Nueva York tía?-. Candy la miro sorprendida.-¿Para que hemos de ir?
- El estreno de la nueva obra de teatro esta por salir. Quiero ir a verla mi querida Candice.
- ¿Que obra es tía? y ¿quienes son los actores?-. Candy intentaba no sonar interesada puesto que podía ser Terry quien interpretara esa obra.
-Es la obra de Macbeth, escrita por compañía Stanford la dará a luz.
La compañía de Terry.. penso Candy
-El famoso actor Terruce Graham sera el joven Macbeth, creo que esto sera interesante.
-Con gusto iré Tía, buscare la ropa adecuada.
-Se que sera así, mañana mismo nos vamos.
-Con su permiso Tía iré a buscar lo adecuado, gracias.
Candy salio de la sala.
Vería a Terry. Vería de nuevo a su Terry, nerviosa Candy no sabia que hacer, había esperado hablar con el, pero ahora no estaba segura. Terry podía negarse a ella o tal vez ella misma a el.
Tal vez sea mejor solo verlo desde lejos. Pensó así no aguantaba las ganas de ver a Terry, verlo actuar como el protagonista. Seria un día especial para ella.
- ¿Estas nervioso?- le pregunto Robert a Terry viéndolo repasar una y otra vez sus lineas.
-No es así, solo se que si logro hacer esto bien, podre volver con ella.
- ¿Y que tiene esta obra que ver?
-Veras, si logro hacerlo bien, sera un éxito, después de eso, desapareceré por un tiempo, pero con un éxito tras de mi. Así cuando vuela no importara lo sucedido.
-!No te entiendo en nada Terruce!- rió su Jefe,
Terry rió con el y luego mas serio le dijo
-Volveré a mi felicidad, no compromiso.
Robert no entendió bien lo que quiso decir, pero prefirió callar. Sabia que se trataba de la chica que alguna vez Terry le tuvo la confianza de mencionar, sin embargo nunca le hablo profundamente de ella. El no podía.
Candy estaba llegando a Nueva York con el corazón en las manos, recordó todo lo que paso en esa fría ciudad no podía evitar sentir nostalgia, era el lugar donde se había separado cruelmente y definitivamente de Terry, por una decisión que tuvieron que el tenia que hacerse cargo de la persona que le había salvado la vida y había perdido una pierna por ello. Susana Marlow...
Candy, recargada en la puerta de Susana, sabia que era momento de irse, no podía quedarse un instante mas ahí le rompería el corazón, ella habia tomado una decisión y era el que esa tercera persona fuera feliz. En el momento que había visto a Terry cargar en sus brazos a la invalida de Susana sin voltearse a mirar a Candy, supo que ahí era el final. Candy dejaría a Terry.
-Te llevare a la estación.- le dijo Terry apresurado.
-Sera mejor que no.-
-¡Candy!- corrió tras de ella.- Te llevare a la estación le agarro del hombro.
-No dije que no. ¡NO!
Terry miro sorprendido a Candy y acto seguido ella bajo la cabeza.
-Eso hara las cosas mas dificiles.- dijo con un tono tan triste y decepcionado.
Candy se quito de la mano de Terry en su hombro y siguió bajando las escaleras mas rápido que antes.
Terry la siguió y abrazo por detrás tomándola de la cintura. A el le dolía al igual que Candy, tal vez un poco más.
-Candy... No quiero perderte. Quiero que el tiempo se detenga para siempre.
Candy no podía creer que tan solo el día anterior, ella hubiera estado tan emocionada de reencontrarse con su no esperaba esto.
-Terry...
-No digas nada Candy. Dejame estar asi. Un momento.
Esta llorando... Terry esta llorando... Empezaron a brotar lagrimas de las mejillas de Candy.
Terry mi amor, el muchacho que me ama. Separarnos. Separarnos asi.
Ella lloro aun mas.
Candy. Vas a ser feliz ¿verdad? tienes que prometérmelo .
Candy agarro la mano de Terry que ahora posaba en su hombro y agarrándose de valor decidió contestarle.
-Terry. Tu también.-Candy sonrió forzado.
Se retiro y no lo miro mas.
Bueno esto a sido todo por este capitulo. Quiero saber ideas de ustedes y que les parece.
Supongo que estos días estaré subiendo varios capítulos, igual y cortos pero quiero adelantar la historia.
Gracias de nuevo.
