Segundo capi de N.E.S. No recordaba que esta parte fuera tan corta. La canción, Antes y después, de Hamlet.
Agradeceros vuestro interés -renovado o inicial- por la historia, especialmente a los que dejáis reviews (soy anormalmente feliz). Cada capítulo es un paso nuevo para este fic, me alegro de que os guste esta versión :)
.¡Espero que os guste!
Venganza para Sakura
La intimidad que inspiraban la compañía de Naruto y el silencio reinante en el corredor no habían ayudado a Sakura a hablar sobre su violento despertar. Naruto le estaba dando tiempo para que templara su humor y decidiera explicarle lo que había pasado, pero ella no dejaba de caminar sin apartar la mirada del suelo. Solía funcionar y pocas cosas más podía hacer además de esperar a que se decidiera.
Naruto había ganado paciencia para esperarla. La complicidad entre ellos había crecido a paso lento pero seguro. Sakura había aprendido a confiar en él sin reservas y él intentaba obviar lo que sentía por ella para ayudarla. No era un proceso sencillo para ninguno de los dos; hablar de aquello significaba abrir heridas para dejarlas cicatrizar haciendo sangrías y utilizar a Naruto de confesor de horrores. Pero Naruto siempre estaba a su lado, sonriéndole, mostrándose incondicional. Siendo un amigo como pocos.
Por todas las cosas que Naruto sabía de Sakura, un silencio tan largo era una muy mala señal. Quizá no ayudara nada intentar animarla, pero dilatar el silencio sólo podía ser peor.
- Sakura-chan... ¿Estás mejor?
Su amiga le miró con una expresión triste. Sólo asintió.
- Ha sido Sasuke, .¿verdad?
Volvió a contestarle un asentimiento.
- Lo imaginaba. Maldita sea, tenía que haberlo pensado antes de echarme a dormir. Sabía que la misión de rescate de Sasuke podría hacerte esto, pero pensar que estábamos en otra clase de misión... –Sakura volvió a mirarle, con una muda súplica de que no siguiera-. No teníamos que haberlo visto aquí.
Sakura suspiró profundamente con el ceño fruncido de preocupación. Naruto tenía que hacerle pensar en otra cosa urgentemente.
- .¿Sabes, Sakura-chan? Creo que, antes de regresar a Konoha, si no tenemos que preocuparnos más por Sasuke, podríamos hacerle una visita a Hinata-chan. Lleva más de un mes en esa montaña con su familia; tiene que echarnos de menos. ¿Qué estará haciendo? .¿Qué puede hacer en aquella enorme isla de niebla durante tanto tiempo? .¿Aprender a cazar halcones lanzando un palo?
La mirada de Sakura se movió nerviosamente sobre los ojos de luz que abrían las antorchas en la oscuridad aplastante del pasillo. Boqueó débilmente un par de veces, sin conseguir articular palabra. Naruto se acercó a ella e imprimió un tono más animado.
- Había pensado que podríamos convencer a éstos. Si nos ganamos a Neji podríamos ir a verla y relajarnos todos un poco, .¿no crees? Porque yo la echo de menos. ¿Tú no?
Sakura asintió.
- La de su padre ha sido una noticia muy mala. Ahora nos necesita más que nunca, Sakura-chan. Y Neji también está jodido. No lo aparenta, pero lo está. Lo sé –miró de nuevo a su compañera arqueando las cejas. Torció el gesto al ver que no conseguía nada, porque esta vez Sakura se había atrincherado en su burbuja y no contestaba.
No era nada bueno para ella estar así, pero debía ser más paciente antes de insistir. No era algo que pudiera solucionar ni con las mejores palabras.
- Sasuke.
El compañero lo contemplaba desde un cruce, con las manos en los bolsillos, levantando la mirada ligeramente. El aludido se giró con la velocidad que imprimía a su paso, sin alterarse.
- .¿Qué quieres?
- .¿Qué hacías?
- .¿Tú qué crees? –contestó con acidez- No he venido a perder el tiempo.
- No lo parece. Estás persiguiendo al objetivo equivocado –no se molestó en disfrazar la antipatía que sentía hacia su protegido. Instruir y acompañar a Sasuke no eran las tareas preferidas de Kabuto. Siempre daba la impresión de que Sasuke trataba a todo el mundo con indiferencia y superioridad. Parecía que nunca fuera a darse cuenta del papel tan accesorio que tenía bajo el mando de Orochimaru.
- .¿Olvidas que Akatsuki va a por Naruto?
- No puedo ignorar algo tan esencial. Sólo venía a confirmar tus pasos y a preguntarte si necesitabas algo, porque tardabas en salir. ¿Has tenido un buen reencuentro con tus antiguos compañeros? –preguntó esbozando una sonrisa falsa- Espero que no olvides que Itachi se toma las cosas con calma. Si tus asuntos se ven interferidos estarás desvirtuando el propósito de esta misión.
El Uchiha contestó encarándose al pasillo de nuevo, retomando la marcha.
- Haznos un favor a los dos y déjame en paz. Ahora estás interfiriendo tú. Tengo cosas que hacer y me entorpeces la búsqueda.
- Claro. Nos veremos más tarde.
Sasuke salió corriendo en búsqueda del grupo sin dedicarle un pensamiento al culpable de la interrupción. Por supuesto que se acordaba de ese detalle. Por supuesto que lo había planeado todo para que saliera como él quería. No era tan estúpido como para echar a perder esa oportunidad buscando la intervención de terceros. Orochimaru lo había dejado claro y él estaba de acuerdo con su observación: en cuanto su enfrentamiento se viera afectado por otros intereses o personas, su venganza no podría tener lugar aunque consiguiera finalmente matar a su hermano.
Venganza sin más ceremonias de las necesarias, pero venganza.
Aunque el laberinto se bifurcara con demasiada frecuencia y llevara una distancia prudente para esquivar el Byakugan de Neji, el grupo no debía andar muy lejos. Escuchó de nuevo los murmullos, esta vez más vivos y graves. Tras unos minutos de búsqueda, el sonido era más puro. Parecía haber movimientos muy próximos de Akatsuki. Sasuke aceleró el paso, jurándose a sí mismo que convertiría el laberinto en un ensayo del infierno si Naruto conseguía acaparar la atención de su hermano y él se iba con las manos limpias. Al cabo de dos pasillos recorridos con intuición, la espera se interrumpió.
- .¿Otra vez tú?
Sasuke no podía creer en su suerte. La voz de su hermano sonaba a su espalda. ¿Había funcionado su plan de persecución? En esta ocasión se giró violentamente.
- Nada, no te rindes, .¿eh? –Itachi permaneció unos segundos en silencio, con una pose que destilaba compasión e impaciencia- Pensé que te habías ido ya. Creí que lo habías comprendido al enfrentarte a mí, pero, por lo visto te urge demasiado este encuentro. Lo puedo comprender –dijo cabeceando-. Entiendo que te sientas inquieto porque Orochimaru requiera tu cuerpo en breve. Pero debes creerme. No es el momento. Lamento decírtelo, pero no, no has jugado bien tus cartas. Tu maestro no podría concederte más tiempo ni aunque quisiera. Y yo no te voy a regalar el mío para seguir jugando a la venganza.
- El que no puede esperar soy yo. Me sobran odio y razones para querer morir aquí si con ello te llevo conmigo.
- Me comprometeré a buscarte antes de que se te cumpla el plazo, si eso te hace estar más tranquilo. Y si quieres luchar, me ofreceré. Pero sólo me defenderé. Para instruirte ya te has buscado un maestro mejor que yo. Considerándolo con cuidado, a Orochimaru no le convendría tener un cuerpo magullado que utilizar de contenedor... –aventuró con una sonrisa disimulada.
Sasuke supo que era el momento de vaciarse, de explotar... pero con orden y conciencia plena en la lucha. Había llegado un momento decisivo. El que había estado esperando. Quiso mantener fresca esa imagen de su hermano frente a él, pagado de sí mismo, poderoso. Una imagen que él iba a aplastar con toda su fuerza.
- Quiero venganza. Y la voy a tener.
Los shinobis de Konoha se habían enfrascado en una batalla campal. Akatsuki se había reunido más allá de la sala donde ahora luchaban para decidir exterminar a los asaltantes. La ofensiva de la organización estaba comandada por nueve de los imponentes miembros. Los subalternos trabajaban como un pequeño ejército bien organizado, aunque la inexperiencia se insinuaba indudablemente en la manera indecisa de atacar.
Los ninjas de la Hoja se sabían sobrepasados en número y en capacidad, pero huir no era una alternativa. Iban a prestar lo mejor de sí mismos. Naruto había utilizado el Kage Bunshin y había empezado a tomar prestado el chakra del Kyūbi. Sus compañeros se habían dispersado por el círculo que dibujaban los clones en el centro, en torno a él. Los efectivos de Akatsuki no parecían suponer una amenaza muy peligrosa, pero no debían de dejarse engañar porque aquello estaba destinado a cambiar. Y se trataba de un aquí y ahora. Akatsuki o Konoha.
Shikamaru evaluaba la situación constantemente, consciente de que la situación se les volvería desfavorable cuando menos se lo esperaran y de que se jugarían algo más importante que la pérdida de seis efectivos. Uno de ellos no era un peón cualquiera, era un bijū, el más importante para Akatsuki. Aquello le inquietaba porque no sabía qué se necesitaba exactamente para extraer el monstruo de un portador. Si se trataba sólo de un rapto, podía concederle un voto de confianza a sus compañeros, pero si para hacer aquella operación sólo bastaba un acercamiento súbito y un sello...
"Quizá han avanzado y creado nuevas formas para sustraer el Kyūbi sin necesidad de la rotura del sello. No puedo dejar que Naruto utilice más chakra de ese monstruo... Todo esto le está afectando personalmente."
Comprobó la situación de sus compañeros y el estado de Naruto con nerviosismo. Todos estaban luchando con todas sus fuerzas. Shino llamaba a todos los insectos que podía y creaba nubes con ellos para confundir a los oponentes; Tenten había sacado todas sus armas y atacaba junto a Neji, combinando el Byakugan y su afinada puntería; Sakura era tan eficaz como Naruto, pero peleaba mecánicamente, como si aquel sueño no dejara de perseguirla y no pudiera apartarlo de su cabeza; Naruto comenzaba a ser un problema, su chakra fluctuaba con distinta naturaleza.
Tenía que hacer algo, y rápido.
"Puede que ahora nos vaya bien, pero nos quintuplican en número y Naruto es inestable. Son duros y numerosos para nosotros. Tendremos que esperar un poco más, hasta que Naruto esté al borde de sacar al Kyūbi. Ganaremos terreno en la batalla mientras Naruto se controle".
- Está bien. Mangekyō Sharingan –susurró suavemente.
Sasuke activó también su Sharingan y formuló un complicado sello que le ayudó a protegerse de las técnicas ilusorias de su hermano. Itachi ladeó la cara. Sasuke abrió los ojos para dejar al descubierto una forma avanzada de Sharingan.
- Te daré lo suficiente para colmarte hasta nuestro próximo encuentro. Los accesos de odio descontrolados no hacen ningún favor. Así te lo demostraré.
Sasuke sonrió. Hizo el sello del katon e inmediatamente después formuló otro sello. Itachi se vio en medio de una pira rugiente, pero no reaccionó al calor. Con un sello formulado con una sola mano el fuego empezó a consumirse. Salió de entre las llamas corriendo hacia su hermano, atacando abiertamente a Sasuke con un kunai. Éste detuvo el arma con una de sus cuchillas. Itachi giró sobre sí hacia el lado contrario y agarró el cuello de su hermano.
Sasuke aprovechó y clavó el kunai en la espalda de Itachi, para terminar comprobando que se trataba de un reemplazo. Itachi apareció un momento después a su espalda. Sasuke lo había previsto y se defendió en consecuencia. La lucha cuerpo a cuerpo sólo había comenzado.
Shikamaru se acercó de espaldas a Shino mientras seguía plantando cara a su oponente.
- Shino... Naruto, .¿dónde está? .¿Cuál es el verdadero?
- Creo que está justo detrás de nosotros.
- Bien, escucha. Haré el Kage Bunshin y tomaré la apariencia de Naruto y Sakura. Me preocupan esos dos. Ella parece aún un poco ida y Naruto está bastante alterado. No tengo ni idea de cómo podríamos contener a Naruto si llega a manifestar el Kyūbi, así que tenemos que sacarlo de aquí cuanto antes. Cuando llegamos aquí Akatsuki ya estaba preparada. Tendrán algo pensado para confundirnos y separarnos de Naruto. Me queda cruzar los dedos para que Sakura vuelva en sí lo suficiente para poder frenar a Naruto fuera de aquí. ¿Puedes decírselo? Yo me encargaré de Naruto.
- Está bien. Le daré instrucciones de que escape y se reúna con él en cuanto te veas dispuesto a hacer el Henge.
Se dispusieron a esquivar los ataques de los enemigos a la vez que intentaban acercarse a sus compañeros por separado. Cuando Shikamaru se posicionó a espaldas de Naruto pudo comprobar que se trataba del autentico por el inigualable chakra que emanaba a su alrededor.
- Naruto, escucha. Tienes que abandonar la lucha. Te necesito fuera.
- .¿Qué? .¡Ni hablar! .¡Si acabo de empezar!
- Hazme caso. Sakura está afectada aún, podría darnos problemas. Será mejor que te la lleves; tú la podrás ayudar mejor que ninguno de nosotros.
- Pero... ¡No la podré dejar sola después! .¡Y ellos son demasiados!
- Si veo la cosa muy fea te avisaré, .¿de acuerdo? Pero ahora prepárate para salir, y si ves a algún Akatsuki, ya sabes qué hacer.
- Está bien.
Naruto esperó la señal de Shikamaru para salir y desaparecer por el pasillo. Cuando apareció allí aún le vibraba la piel por el chakra. Sakura ya lo esperaba.
- Sakura-chan, .¿cómo estás?
- Mejor. Se me va pasando. Poco a poco.
- Vaya, ya hablas. Qué alivio –empezaron a andar por la zona, atentos a la aparición del enemigo. El eco de la batalla se fue apagando poco a poco, pero no les abandonó- .¿Quieres hablar sobre lo de esta noche?
- No, prefiero no hacerlo. Todavía me cuesta asimilarlo –se pasó la mano por el pelo-. No me esperaba tantas cosas suyas. Él...
- .¿Sí?
- He visto a Sasuke. ¿Entiendes? Le he visto a él.
- Ya. Los demás también estábamos delante cuando...
- No, no me refiero a eso. He visto el dolor –explicó lentamente-. Justo cuando entró. Como si fuera una parte de él, tan visible como una parte del cuerpo. Estaba rabiando de odio. Y esta noche he visto todo, sus ojos sin dolor. Sin dolor. Los tengo aquí aún –dijo palpándose la sien-. Es demasiado extraño. Parece... parece tan distinto. Ahora sí que me da escalofríos su manera de ser.
- .¿Parecía más simpático que ahora? –preguntó sonriendo.
- Parecía... normal. Puede que nosotros no podamos recordarlo porque éramos niños y nos parecía otro más. Pero Sasuke no tenía la mirada dura. Ni por asomo.
- Tonterías. Sasuke ya era un estirado cuando empezó a andar.
- No me lo ha parecido. Era inocente. Y vio muchas cosas. Durante un segundo, en medio de todo aquello, me dio la sensación de que se parecía a mi antiguo yo. Ha sido especialmente desagradable esta vez.
- Pero tú no puedes sentir la misma soledad que él.
- .¡Eso está claro! .¡No es mi familia la que he visto asesinar! .¡Pero he sentido cada paso a la desesperación que dio él en su momento! .¡Me he sentido sola y hundida!
- Pero, Sakura...
- Yo no podré ponerme jamás en vuestro lugar. ¡Nunca! Porque vuestra historia es demasiado larga para verla en una noche y hay que vivirla en primera persona. Pero lo siento todo. Y me duele. No es... no es una soledad cualquiera.
Naruto frunció el ceño y la miró. No sabía si prefería sentirse triste o enfadado, pero es que tampoco podía elegir, porque ambas emociones rugían en su interior.
- Estoy intentándolo todo para que no sufras esa soledad.
- Estoy segura de que podría decir algo bien distinto si no estuvieras conmigo, y agradezco que sea así. Conoces bien la soledad que tengo porque me ayudas. Todo sería muy distinto sin ti. Dejemos que mi soledad se quede en mi espalda –dijo acariciándose el hueco del cuello.
- Te ayudaré a quitarte esa soledad. Lo sabes, .¿no?
- Claro –lo miró con complicidad, pero su gesto se tornó en preocupación en seguida. Miró en derredor armándose rápidamente con un kunai-. ¿Lo presientes?
- Sí –aligeraron el paso oteando los pasillos, prestando oído. Al cabo de un par de minutos, cuando ese halo de lucha se hacía tan palpable como el mismo suelo, hallaron el motivo de la alarma-. ¡Vaya! .¡No me puedo creer que tengamos la suerte de ver esto! .¿Será una señal?
Los Uchiha luchaban a lo largo de un pasillo. Ninguno dominaba la lucha pero se adivinaba un notable esfuerzo por parte de Sasuke en conseguir el poder sobre su hermano. Naruto y Sakura se quedaron apartados, observando de lejos el enfrentamiento. Él apretó las manos de rabia.
- .¡Sí que está empeñado Sasuke en suicidarse! No entiendo por qué no abre los ojos de una vez y se da cuenta del poco sentido que tiene alcanzar la venganza. ¡Si luego la va a palmar! .¡No puede vengar a nadie y quedarse en paz si tiene que someterse a Orochimaru y morir! .¿Cómo puede ser tan buen ninja un idiota que prefiere la muerte cuando podría hacer las cosas de una manera tan distinta y agradable en Konoha, Sakura-chan?
Cuando fue a mirarla, se encontró que había caído de rodillas en el suelo. Miraba absorta la pelea. Los hombros caídos y la expresión de horror se habían petrificado en ella.
- .¿Sakura?
Sasuke hizo un movimiento rápido y brusco y puso a su hermano contra la pared. Casi toda la piel de Sasuke estaba cubierta por el sello. El vengador miraba con ojos asesinos a su hermano. Le recorría una agradable sensación de plenitud mientras tenía a su hermano aplastado contra la pared. Ni las nuevas presencias apartaron su atención de los ojos entornados de Itachi.
- Sakura, levántate –dijo Naruto asiéndola de un brazo-. Lo peor pasó anoche, no te dejes engañar por lo que estás viendo. Lo que viste pasó hace mucho tiempo.
Sakura dejó de mirar a los combatientes para dirigirle a su amigo una mirada de pupilas dilatadas que parecían mirar a través de él.
- No... –no podía evitarlo. El Sasuke que estaba luchando por reducir a su hermano se acoplaba a otro muy distinto. Estaba allí, con la inocencia destrozada reflejada en sus ojos enormes, mirando a su hermano con incredulidad. Habían sido el horror y las pesadillas las que le habían conducido a creer a Sasuke que aquello era todo lo que podía ofrecerle la vida. La misma sensación de desamparo que la había acorralado mientras escuchaba los gritos de socorro de Sasuke durante su pesadilla ahora ganaba terreno dentro de ella- Naruto, salgamos de aquí... Ya, por favor.
Naruto tomó a Sakura de la cintura y la levantó del suelo de costado. Buscó su oído y le susurró con euforia:
- Nos iremos, Sakura, y nos llevaremos a Sasuke con nosotros. Sé que podemos hacerlo. Hoy cumpliré mi promesa –esbozó una sonrisa y se incorporó para compartirla con ella, pero su amiga no parecía comprender el motivo de tanto optimismo. Su expresión no abandonaba la alarma-. ¡Es perfecto! Matará a su hermano y nosotros conseguiremos llevarlo lejos de aquí en cuanto vengan los refuerzos. Orochimaru no le utilizará, porque para cuando se dé cuenta Sasuke estará en Konoha y se arrepentirá de lo que ha hecho. Sakura, .¡lo podemos conseguir!
Sakura le agarró por la camiseta con las dos manos y lo atrajo hacia sí.
- No, Naruto, vámonos ya. ¡Vamos! –con las piernas temblorosas, soltó a Naruto y se puso las manos contra las orejas, a punto de llorar. En su interior el miedo volvía a consumirla- Tenemos que irnos... tenemos que irnos... -Sasuke había mirado hacia ellos un momento, pero había vuelto rápidamente a su hermano para propinarle un puñetazo en la boca del estómago.
Naruto empezó a ponerse nervioso, pero sabía que Sakura estaba en apuros y debía encargarse de ella.
- Tienes razón –dijo cogiendo a Sakura en brazos-. Pero tú no te me escapas, .¡.¿te enteras, Sasuke?! –le gritó- Tú y yo tenemos algo pendiente, .¡ni se te ocurra moverte de aquí!
Sasuke fue indiferente. Ahora que estaba disfrutando no iba a entretenerse a discutir con Naruto. La defensa de su hermano parecía estar debilitándose poco a poco. Una solitaria gota de sangre había manchado la comisura de los labios de Itachi.
No podía estar fingiendo. Sasuke le había atacado a conciencia y había logrado reducirle magistralmente. Se preparó para formular los sellos que tenía preparados para conseguir dejarlo de rodillas, a punto de asestarle el golpe de gracia. Pero algo le descolocó. Su hermano reía.
- .¿De qué te ríes?
- De tu concentración, por supuesto. Sigues siendo muy limitado.
- .¿Qué?
- Te lo dije, esta no iba a ser nuestra pelea. Sólo estás luchando con esta ilusión para que me dejes en paz. Tu sello es efectivo para el Mangekyō, pero esta técnica no está basada en mi dōjutsu, sino en el tuyo –Sasuke abrió los ojos, incapaz de creer lo que escuchaba-. Hazme caso de una vez y vete. Aunque te haya dejado sin padres sigo siendo tu hermano y tienes que obedecer.
Sasuke gritó una maldición a la vez que encajaba un puñetazo furioso en el abdomen de la ilusión. Su mano se hundió en la pared hasta la muñeca. Gritó con todas sus fuerzas cuando esa ilusión se desvaneció. La impotencia le invadía.
- No volverás a jugar conmigo... ¡Jamás! .¡.¿Me oyes?! –apoyó el brazo en la pared para desencajar el puño y trató de recuperar la respiración. ".¿Dónde estará? Si trataba de darme la motivación necesaria para matarle, ahora no puede ponerme en duda."
Se alejó de la pared de un empujón y se encaminó por donde habían salido Naruto y Sakura. Puso todos sus sentidos agudizados en busca de cualquier pista, pero a quien se encontró primero fue Naruto. Sakura estaba sentada en el suelo a su lado, con la cabeza gacha y las rodillas al pecho, tan encogida que en un primer momento Sasuke la había confundido con una sombra.
- .¡Tú! –gritó Naruto en cuanto le vio.
- Ahora no. Si no quieres que te mate a ti también, mantente bien lejos de mí.
Naruto se aseguró de la inmovilidad de Sakura antes de echar a andar hacia él.
- Me alegro de que tengas tantas ganas de tomarme en serio. Porque te voy a dar un repaso. No te perdonaré nunca lo que le has hecho, lo que has permitido –dijo sacudiendo la cabeza. Se lanzó por Sasuke con un puño en alto. Estaba demasiado nervioso y asustado. Sakura había estado a punto de perder los nervios por primera vez en mucho tiempo. Había contemplado otra vez el dolor de su amiga sin poder hacer nada, y tenía a uno de los culpables muy cerca-. Una cosa es que nos dejes atrás –se abalanzó para atizar a Sasuke, pero este lo esquivó-, otra muy distinta que consientas cosas como esta.
- .¿Cosas como qué?
- .¡Cosas como la putada que le habéis hecho a Sakura! De Orochimaru me puedo esperar cualquier cosa, .¡de ti, es inaceptable! .¿En qué clase de cabrón te has convertido? .¡Ser discípulo de un demonio como ese no te exculpa!
- .¿De qué demonios estás...?
Sakura gimió y empezó a jadear, llamando su atención. Con las manos apretadas contra las orejas, se fijó en la luz de una antorcha y empezó a balancearse hacia delante y atrás. Las manos se le iban resbalando al tiempo que el ritmo de su cuerpo se atenuaba. Algo dentro de Sasuke le indicó que no era normal. Era extremo. Y que tenía que ver con esa venganza que decía querer satisfacer con Orochimaru. Aquello no era una rabieta, ni siquiera una reacción propia de ella. La mirada adulta de Sakura era auténtica.
- .¿Qué le pasa? .¿De qué va todo esto?
A Naruto se le demudó la expresión. Se irguió ligeramente, extrañado por la pregunta.
- .¿Qué... es que no lo sabes?
Sasuke arqueó una ceja por respuesta.
- Sellaron a Sakura –explicó como si fuera obvio-. Joder, fue hace dos años, .¿cómo es que no lo sabes? Tienes que estar enterado. Orochimaru fue quien lo hizo.
Pero, .¿cómo? No podía tener sentido para Sasuke. Orochimaru sellando a esa kunoichi de habilidades tan apocadas, cuando había ninjas con potencial dentro y fuera de Konoha. ¿Para qué tomarla en consideración?
- Fuimos a buscarte, hace algo más de dos años. Fue entonces cuando él aprovechó su indefensión para sellarla; desde entonces la ha estado llamando. Ya no es la misma –dijo desviando la mirada hacia ella-. La ha estado reclamando casi sin descanso, de la manera más sucia... Quizás a ti no te importe lo que pase contigo cuando Orochimaru te ocupe, pero a mí sí me preocupa Sakura-chan, .¡y os voy a hacer pagar! .¡A los dos! –se inclinó para tomar una postura ofensiva y le miró con rencor- .¡Te voy a explicar a golpes lo idiota que has sido dejando Konoha! –impactó un puño contra la palma de la otra mano con fuerza- Si no te hubieras ido, muchas cosas serían muy distintas.
Sasuke no estaba más motivado para tener una pelea con él que antes. Estaba confuso, desconocía completamente los planes de Orochimaru. Iban más allá de sus iniciales ambiciones. ¿Qué podía ganar con ella?
Naruto decidió darle otra clase de respuestas.
- Sakura busca venganza.
- Eso me ha dicho –contestó.
- Tenía la esperanza de que te arrepintieras y regresaras, para poder enfrentarse a Orochimaru sin más complicaciones de las necesarias. Pero con el tiempo sólo aprendió a desilusionarse y decidió enfrentarse a ti aunque tú fueras su nuevo cuerpo. Esta será la última oportunidad que tengamos para cambiar las cosas. Si ya tienes el poder para matar a Itachi, reacciona. Los planes de tu maestro traerán mucho dolor, .¡a eso no puedes ser insensible! Si me dejas ayudarte, .¡lo tendrás muy fácil!
- Ya estamos un poco curtidos en rechazos para seguir insistiendo en mi vuelta, .¿no crees? Deja de preocuparte por mí de una vez. La que tiene un verdadero problema es ella, si intenta medirse con él. No sé qué habrá estado haciendo, pero Orochimaru es un adversario notable.
- Eso lo sabemos muy bien los tres –apretó los puños de nuevo-. Pero no la subestimes. Como tú has dicho, no sabes lo que ha estado haciendo estos años. Y ella, en cambio, no estará sola. No se vengará del acoso alejándose de quien se preocupa por ella. ¡Prepárate!
- Sigo sin tener intenciones de luchar contigo. Mi prioridad es mi hermano.
- .¡Que me da igual! .¡Prepárate!
- Sasuke-sama.
El aludido se dio la vuelta y clavó los ojos en Kabuto. Señaló a Sakura.
- .¿Es verdad que la habéis sellado?
Kabuto ladeó la cabeza. Miró a Sakura y a Naruto un momento antes de contestar.
- Sí, lo es.
- .¿Para qué la necesitáis? –espetó Sasuke.
- Eso será mejor que se lo explique Orochimaru-sama. ¿Has visto ya a Itachi?
- Sí. Pero no he terminado con él.
- Entonces tenemos que obedecer a Orochimaru-sama y marcharnos. Nos indicó claramente qué tipo de situaciones no podíamos dar a lugar. Si no puedes abrir una pelea sin interrupciones, abandona tus intenciones.
- .¿Qué? .¿Abandonar ahora? –preguntó Naruto perplejo- .¡No puedes! .¡Ahora sí que no puedes irte!
- Cumple con tus palabras y auxilia a quien te necesita. Sakura te requiere. No yo.
Se volvió hacia Sakura, que parecía despejarse del trance. Cuando volvió a atender a Sasuke, este ya abandonaba el pasillo por un recodo acompañado por Kabuto. Reprimió las ganas de salir corriendo detrás de él.
- .¡Cabrón! .¡La próxima vez...!
- Da igual, Naruto... Es el camino que él ha escogido. Acéptalo. Ya han pasado tres años, no va a cambiar por nadie. Ya lo habría hecho.
- .¿Qué te ha pasado?
- Todo ha pasado muy rápido. Lo que soñé. La lucha entre Itachi y Sasuke... Ha empezado a doler de nuevo. Sólo siento odio. Mucho odio –trató de ponerse en pie con dificultad.-. Escucha. No te responsabilices más de él. Ya has hecho todo lo que se podía hacer.
Naruto se plantó delante de ella.
- .¡Me niego! Se lo dije a Jiraiya y te lo digo a ti. ¡Jamás renunciaré a mi promesa! .¡Nunca me retractaré!
- Pero no estás siendo razonable. ¿Crees que es idiota? Está dispuesto a morir por la venganza. ¡Está desesperado!
- .¡Me da igual! .¡El día que consiga traerlo de vuelta, te pareceré la persona más razonable del mundo!
Sakura sonrió mirando al vacío.
- En fin. ¿Qué habrá sido de los demás?
- Es buen momento para volver –le ofreció el brazo para ayudarla-. Puede que los demás tengan algo que decir respecto a Sasuke.
- No, esperemos un poco más –dijo arrepentida.
- Pero...
- Aún me duele la cabeza. Mucho. Sólo os daría problemas.
- Está bien.
En realidad, la verdadera Sakura estaba a punto de entrar en la sala donde se había desatado la lucha entre Akatsuki y Konoha. Se sumó a la pelea débilmente para alcanzar a Shikamaru y explicarle lo ocurrido. No se sorprendió de ver a Jiraiya y a Gai en el grupo de refuerzo luchando con ellos. Parecía que la contienda no iba mal encaminada para ellos. Jiraiya y Gai se deshacían de los miembros en la mitad de tiempo que los demás. Shikamaru y Tenten parecían los más afectados.
- Nos retiraremos –dijo Jiraiya a todo el grupo-. Toda la organización está aquí pero sólo se prestan a luchar los subalternos. Nos están entreteniendo. Mejor una retirada a tiempo a que nos coman vivos o consigan atrapar a Naruto antes.
- .¿Nos retiramos ya? –preguntó Shikamaru.
- Vosotros sí. Gai y yo cerraremos esto con Akatsuki. Naruto no puede pasar mucho más tiempo con una replicación.
- Muy bien. Esperaremos fuera –le indicó la salida a sus compañeros. Se reunieron y Sakura fue a la cola del grupo. Cuando alcanzaran a Naruto, reemplazaría a su doble para que no advirtiera el engaño.
- .¡Naruto! .¡Sakura! –gritó Tenten- .¿Qué ha pasado?
Naruto agachó la cabeza, avergonzado.
- Sasuke se me ha vuelto a escapar. He intentado convencerle de que venga con nosotros, pero... Kabuto apareció y... se fue con él.
- No importa. Esta misión tenía otro objetivo, no menos importante. Nos encargaremos de él cuando sea el momento. Ahora tenemos que salir de aquí si no queremos tener otra misión para rescatarte a ti. ¿Qué hay de nuevo, Shino? .¿Encuentras la salida?
- Por ahí –respondió el Aburame señalando un pasillo.
Todas las guaridas de Orochimaru eran muy parecidas entre sí: olían a hierro, eran muy áridas y estaban plagadas de patios y corredores rodeados de celdas.
Sin terminar de sentir la oscuridad podrida de uno de aquellos agujeros, Sasuke había dado media vuelta desde la puerta de su celda; no había perdido el tiempo ni en cambiarse de indumentaria. Cruzó el patio que antecedía el salón de Orochimaru a paso acelerado. Los ecos de sus sandalias retumbaban desde todos los rincones.
Kabuto lo vio entrar pero fue Orochimaru el primero en dirigirle la palabra. El maestro estaba sentado en una recia butaca, vendado desde los tobillos hasta el cuello bajo el kimono. Una luz anaranjada se proyectaba al fondo de la estancia.
- No tuviste suerte.
- No. Itachi estaba más interesado en otra persona. Un grupo de Konoha había entrado antes que yo.
Orochimaru cabeceó.
- Eso acaba de decirme Kabuto. Naruto, .¿no? Les ha debido de dar una buena sorpresa a Akatsuki. Llevan detrás del monstruo desde que fundaron la organización –tomó una copa que reposaba en una mesa auxiliar y se la llevó a los labios-. Qué lástima que no se hayan deshecho de él antes. Ese muchacho puede llegar a ser muy molesto.
- Entre ellos se encontraba también alguien bastante preocupado por ti –dijo Sasuke-. No tenía noticia de que ella también fuera de tu interés.
- .¿Celoso, Uchiha? Mis planes contigo ya son muy ambiciosos; eres la piedra angular.
- .¿Qué tiene ella que ver en todo esto?
- Digamos que nos hicimos un arreglo con ella. Y te hicimos un favor, .¿no te parece? Si sientes nostalgia por tu antigua patria, podrás consolarte con ella –acarició la copa con sus dedos blancos y miró de súbito a su pupilo- .¿Sigues sin saber por dónde van los tiros? .¿No te ha enseñado sus armas? –ante el silencio, echó la cabeza hacia atrás y le hizo un gesto rápido a Kabuto, que contestó de inmediato echando unas hierbas en su copa-. Unos meses antes de que decidieras venir tuve un encuentro con mis antiguos compañeros de equipo, Jiraiya y Tsunade. Tras la lucha que se libró me vi en apuros; y mi solución, como caída del cielo, apareció cuando tus antiguos compañeros intentaron rescatarte. Naruto es bastante obstinado y confía mucho en su capacidad. Me habría interesado si no estuviera tan perseguido por Akatsuki y sintiera ese estúpido y férreo orgullo patrio. Tener dentro a un monstruo no me pone las cosas más sencillas. Pero la chica, Sakura, es muy distinta. Se llamaba así, .¿no? –preguntó a Kabuto.
- Sí, así es, Orochimaru-sama.
- Las mujeres son pura emoción. Ella no era una excepción. ¿Lo más interesante? Iba a recibir el tratamiento adecuado para cubrir mis requisitos y cerrar perfectamente mi plan. Fue a buscarte, toda ella promesas de amor. Eres su debilidad –sonrió-. Esa idiota se hubiera arrancado los brazos con tal de llevarte de vuelta. Vista su vehemencia decidí aprovechar la situación, acercarla a nuestra causa: ella conmigo, donde pudiera servirme, y ella contigo, donde pudiera dar sentido a su penosa existencia. Actuar en consecuencia fue tan sencillo como obvio darse cuenta de nuestras nuevas posibilidades. La sellamos. La reclutaremos, la adoctrinaremos y no necesitaremos nada más. Para cuando la busque vendrá a mí tal y como lo hiciste tú. En honor a la verdad se está resistiendo más de lo que esperaba. Pero le abriré tantas heridas como sean necesarias para hacerla arrastrarse hasta aquí como un perro. Si tú estás aquí, ella también se decidirá. ¡Tendrá buenos motivos! –dijo riendo.
- .¿Para qué la quieres exactamente? .¿Quién la está entrenando?
- Tsunade –paladeó-. La vieja Tsunade. La mismísima Godaime. ¿Te das cuenta de lo que significa? –dio unas vueltas a la copa- Mmm... puede que no. Puede que no sepas cómo se las gasta, pero de algo puedes estar seguro: Tsunade y Sakura tienen muchas cosas en común. Tienen un temperamento fuerte, un fondo muy débil y manipulable, están resentidas hasta la extenuación y, en combinación de todo esto, ambicionan estar a la altura de sus iguales. Jiraiya y yo. Naruto y tú –reaccionó al fruncimiento del ceño de Sasuke-. Sí, por supuesto. Si no lo habías pensado antes, Jiraiya está a cargo de él. Eso está comprobado.
- Así que así están las cosas.
- Sí. Así están. El legado de Tsunade no es nada modesto, Sasuke-kun.
- Aún así, Sakura no debe venir aquí.
- .¿Es que esa chiquilla te importa más que el Uzumaki o son mis planes los que te escuecen? Sé perfectamente que mis proyectos te importan bien poco; no estás aquí por eso. Pero recuerda dónde estarás cuando mis propósitos empiecen a dar sus frutos y yo ataque Konoha en la mayor guerra que habrá jamás. No te importaba lo que te pasara mientras satisficieras tu venganza y así debe seguir siendo. Preocúpate por tener bien afiladas tus armas para rebanarle el cuello a tu hermano y ser un buen recipiente.
- Es diferente.
- No, no lo es.
- Es débil. No dará la talla.
- La dará. No volveré a repetirte que no es asunto tuyo. No creas que porque te he explicado todo esto tienes voz o voto, porque no me interesa tu opinión. Tu verdadera preocupación es que Itachi no vuelva a escapársete. Y si no te has dado cuenta el tiempo se nos acaba. ¿A quién has dejado vigilando la entrada del nido? –preguntó ladeando la cabeza hacia Kabuto.
- A Tayuya. Vendrá mañana y nos dará el balance de la lucha.
- .¿Por qué estaban allí los de Konoha? .¿Cuándo se colaron?
- Me arriesgo a suponer que Konoha ha intervenido para contestar a una tentativa de secuestro. Konoha previó que Akatsuki podría volver a atacar y decidió adelantarse.
- .¿Qué humor tenía nuestra próxima adquisición? Anoche la visité y le regalé un recuerdo especial. ¿Crees que tardará mucho en darse cuenta de que por las malas sólo le esperan cosas peores?
- Desde luego, lo que le regalara anoche debió de acercarla a esas apreciaciones –volvió a contestar Kabuto.
A Orochimaru se le tensó una enorme sonrisa maliciosa.
- Lo celebro. Si las cosas no han cambiado desde que las sellamos, le he dado en qué pensar. ¿Has hablado con ella?
- No pude. Naruto estaba allí y el sello estaba actuando.
- Entonces intensifiquemos el sello por si el entrometido sigue teniendo ganas de meter las narices. Y tú ten mucho cuidado de querer meter las tuyas –dijo dirigiéndose a Sasuke-. Te leo como una radiografía; si no cuidas tus pensamientos puedes encontrarte con una sorpresa desagradable. No muerdas la mano que te alimenta.
Sasuke mantuvo la mirada con su maestro. Optó por marcharse en silencio. Orochimaru se pasó la lengua de colmillo a colmillo. Kabuto parecía recorrer con los ojos el camino de Sasuke tras la puerta entreabierta.
- .¿Cree que contarle todo esto puede hacerle reaccionar? Pareció impresionarle ver a sus compañeros y escuchar los reproches de Naruto.
- Sasuke siempre puede decidir rebelarse contra mí. No he sido tan estúpido como para olvidar el orgullo de los Uchiha y mi decadente estado. Pero sus alternativas fuera de aquí no son tan halagüeñas como él pueda pensar. Firmó un contrato definitivo conmigo que sólo puede romper con mi muerte. Siendo mi propósito la inmortalidad, no tendrá la suerte de asestarme el golpe de gracia. Fuera de mi alcance, no tendrá donde caerse muerto. Tiempo al tiempo, Kabuto. Tiempo al tiempo.
Sasuke se ha llevado una sorpresa, Sakura un mal rato y Naruto otra frustración. ¡Esto sólo acaba de comenzar!
.¿Gusta? .¿No gusta?
