OK, continuacion, gracias por los review .D
El cuartel dentro del Bundestag estaba semioscuro, con tal de ir acostumbrando a los agentes a la oscuridad de la noche y así poder llevar a cabo su misión.
No eran mas de 20.
El gobierno, para tener mas agentes, ofrecía altos sueltos y prestaciones increíbles, así como una cuasi inmunidad legal. Pero pocos querrían arriesgar su pellejo a manos de las asesinas mas atroces que habían conocido.
-¡Hey, Gilbert!
Al voltear el oficial hacia una esquina reconoció a un rubio de rizos y bellos ojos azules. Este le señaló una portavianda que tenía su nombre en una caligrafía preciosista. A su lado estaba un castaño de ojos verdes, sonriendo.
-Antonio, Fran ¿Listos?
-Por supuesto, mon ami- respondió François.
-Mas que nunca- Antonio presumió su katana recien afilada.
Kiku Honda presentó el plano de esa noche en el pizarrón holograma. Se veía el plano de toda la ciudad. Con un fuete señaló varios puntos en la ciudad.
-Ya saben, en equipos de 3 para asegurarnos de que las atraparemos. No importa cuantas sean, sino que lleguen vivas. ¿Comprendido?
-Sí, señor.
-Ella es quien mas nos interesa- el oficial mostró una foto de la muñeca asesina de cabellos castaños, esta estaba de espaldas- Tulpe.
En la Gedächtniskirche se veía una figura oculta entre las sombras de uno de los pozos que había dejado la guerra. Gilbert entrecerró los ojos y reconoció al instante a la muchacha. Disparó cerca de Tulpe y esta saltó, callendo de pie al piso, con una sonrisa socarrona miró al policía.
-Tulpe. ¿Con que así te habré de llamar?- la escaneó con ayuda de un artefacto extraño, notando la sangre en sus manos. Como ella salió corriendo, algo de ese líquido cayó al piso. El albino recolectó una muestra- El islandés que trabaja en el zoo.- suspiró, apesadumbrado.
Elizabeta notaba a esos doctores que veían a los niños del orfanato durante las tardes. Usaban lentes y largas batas blancas.
La veían jugar futbol con Ludwig y Gilbert. La veían jugar al té (con todo su disgusto) con Feliks. Incluso estudiar.
"No dejes que te lleven"
Un niño de cabellos platinados le dijo un día, sabiendo que pasaban cosas raras en el orfanato.
Pero un día ellos irrumpieron en el cuarto que el niño albino y ella compartían. Trataron de llevársela, forcejearon y algo les hirió en la cara.
El menor, ahogándose en las lágrimas de desesperación al ver que se la llevaban no pudo hacer nada. La sangre le manchaba la mano derecha. La niña desapareció, siendo llevaba en el hombro de uno de esos doctores.
La niña despertó en un cuarto pintado de negro. Asustada por no reconocer nada, apenas logró darse cuenta de que tenia el ojo izquierdo vendado.
Los doctores entraron otra vez y la sujetaron. En respuesta uno recibió una mordida.
-¡Maldita escuinla!- gritó, furioso- A ver si con esto te me vas calmando
Una jeringa aterrizó de modo brutal en su garganta. La sustancia al instante la hizo retorcerse en el piso. Esos científicos -ahora sabía que eran- la miraron, indiferentes.
Y ella poco a poco sentía algo por su cuerpo, algo que le quemaba en las venas. Algo que había llegado a una parte de ella que no conocía.
"Yo soy Elizabeta"
Algo vital.
"Yo soy yo".
Importante.
"Soy solo yo. Soy... soy única".
Y eso había desaparecido.
Tulpe despertó en medio de la mañana, cuando descansaba de sus misiones. Siempre tenía esa pesadilla. Solo en esos momentos dejaba de sentir el extraño impulso de destrucción que la dominaba siempre.
En esos momentos se sentía tan devastadoramente sola que lo que quería era darse un tiro con su propia arma. Pero la duda la hacía permanecer viva.
¿Quien era ese niño?
En la enfermería había otra Puppe Killer, dejandose ser curada con sorprendente docilidad. Sus largos cabellos platinados caían sobre su piel de mármol. Un broche en forma de lirio salvaje, pero rojo le adornaba por el lado derecho. Sus dos ojos eran rojizos, tirando un poco a violeta intenso.
Un chico de cabello castaño oscuro le aplicaba una pomada de color verde.
-Bueno, con esto sanarás rápido, Lelija. Y venia pensando si tú.
-Toris...
Lelija le tomó la mano.
Y cuando Toris se la vio, regresando de su ensueño, se dio cuenta de que "podía doblarla en diferentes posiciones".
Cuando escuchó abrirse la puerta del departamento, Arthur volvió a respirar tranquilo. En una mesa estaban sus hojas de imprenta ya escritas por ambos lados, con algunos tachones y correcciones.
-Deja de dormirte en el sillón. Siempre te tuerces el cuello.- le reprochó Kiku en tono de broma, sonriendole tiernamente. El rubio lo abrazó y le dio un beso, sintiendose aliviado de que una noche mas su persona mas importante pudiera volver a salvo.
-Yo cocino hoy- sugirió Arthur, pero antes de que pudiera decir "este sartén es mio", un muy asustado oficial ya estaba preparando la cena.
-Master...
Una muchacha de largos cabellos negros apareció en el despacho donde las Puppe Killer iban a recibir sus misiones. Sus ojos tenían un tinte indefinido entre violeta, café y negro, con una expresión de tristeza. Su piel era algo morena. Vestía un qipao rojo.
El despacho tenia miniaturas de madera de las Puppe Killer, incluso tenía un chico ahí. Las figuras tenian una forma algo infantiloide. Tambien tenia varias carpetas con sus nombres en ruso: Tul'pan, Lili...
La gran sombra negra que ella había estado observando se acercó mas y mas hasta que logró tomarla por la cintura con un brazo fuerte y grueso. Unos labios con sabor a vodka se posaron sobre los suyos.
-Yao... no me llames así.
Yao le tomó la cara entre sus manos y se perdió en unos ojos violeta, gélidos. Le sonrió, con ternura
-Iván.
Notas de la autora
1- Como Ice tiene un pingüino pensé que podria trabajar en un zoo XD, pobre, que rápido lo mate D:
2- En el cerebro hay una parte que nos permite saber quienes somos (consciencia del yo que le dicen). Lo que la "vacuna" hacía era destruir esa parte o al menos adormecerla.
3- Lelija/Lili: Lirio. Ya habran supuesto quien es, por aquello de los dedos ¿verdad?. Esta es una foto de la flor http:/ www. fotonaturaleza .org/ ?image_id=23761&sessionid= (quiten los espacios)
4- El nombre de cada capitulo es el nombre + una flor. No siempre es la que se menciona, pero sí tiene referencia a un personaje.
